Hola chicos, estoy muy feliz y a la vez nerviosa(? jajaj feliz porque les traigo el 11 a y me encanta leer sus reviews de cada capitulo, feliz porque ya vuelve Glee el marteees en verdad extraño mi dosis semanal de klaine! (vieron las imágenes CrissColfer del photoshoot*-*) los amo! y a la vez nerviosa porque mañana tengo el examen final en ingles para pasar de nivel y durante la semana tuve varios exámenes sorpresa en la facultad y sigo nerviosa! pero bueeeeeno aqui estoy cumpliendo con ustedes y haciéndolos felices:D sin maaas los dejo con el capi donde vemos un poco mas de Blaine, su vida, familia y como esta sobrellevandolo todo. Que lo disfruten:)
Capítulo 11a):
Para: ANN1E, AlexaColfer, Marierux, DCAndreBA, darckel, Adriana11, cimari, AmiDela y Chesire de CrissColfer; gracias por sus reviews me encantan:D
Blaine suspiró en silencio ante los fuertes ruidos provenientes de las personas con las que se sentaba en el almuerzo. Él estaba junto a Puck, quien se reía de algo que Azimio estaba diciendo. Karofsky fruncía el ceño hacia él desde el otro lado de la mesa, lo cual ignoro y todos estaban siendo innecesariamente ruidosos. Últimamente, los futbolistas y porristas con los que se sentaba lo estaban volviendo loco. Quería inclinarse a través y golpear a Puck en la cabeza, porque se estaba riendo demasiado fuerte. Quería golpear a Karofsky de nuevo simplemente porque era un idiota y quería decirle a esa porrista pelirroja- ¿Cuál era su nombre? – que parara de comportarse como tonta, sólo así podía llamar la atención.
Echó un vistazo por la habitación en la mesa de Glee. Hablaban en voz baja, algunos de ellos riendo. Fue realmente sorprendente que los miembros del club quienes pasaban todo el tiempo cantando y bailando y haciendo presentaciones fueran tan tranquilos y refinados. Kurt estaba sentado allí, junto a Mercedes, sonriendo ligeramente, sus pálidos labios con las esquinas hacia arriba, sus luminosos ojos levantaban la vista de su almuerzo mientras Mercedes hablaba. Él parpadeó y sus ligeras pestañas revoloteaban lentamente en los huecos debajo de los ojos, luego volvían a subir.
A Blaine le gustaba mirar a Kurt cuando él no sabía que lo estaba mirando. Estaba distraídamente pasando un delgado dedo a lo largo de la línea de su mandíbula, su codo descansando sobre la mesa. Parecía que no pertenecía allí, entre los botes de basura y las señoras de la limpieza y lo pálido, verde enfermizo de las paredes. Destacaba a una milla sentado allí, en su blanca, camisa de manga larga y el pelo tan perfectamente estilizado y su piel tan suave y al borde de la transparencia.
Las palabras de la canción golpeaban a Blaine no por primera vez ese día.
"I want to take you far from the cynics in this town, and kiss you on the mouth".
("Quiero llevarte lejos de los cínicos de esta ciudad y besarte en la boca.")
Independientemente de lo que sabía que había o no sentido cuando se trataba de Kurt, él podía admitir que Kurt no pertenecía a este lugar, a este monótono, pueblo de mente-estrecha, lleno de ignorantes e imbéciles sin educación. Kurt le dijo el primer día que iba a hacer algo por el mismo y Blaine creía que era ahora. Cuando llegaba el momento de los hechos dolorosos y difíciles, Kurt era mejor que todos ellos, incluso, Blaine tuvo que admitir, mejor que Blaine mismo.
Kurt levantó la vista mientras Blaine pensaba esto y la sensación de que había sido sorprendido haciendo algo malo le llegó casi al instante, su corazón saltaba en su pecho, su boca entreabierta, sus ojos muy abiertos. Pero Kurt simplemente sonrió, con sus ojos brillantes iluminando y reconociendo a Blaine. Blaine le devolvió la sonrisa, porque cuando Kurt le sonreía, sólo había dos cosas que podrían ser apropiados como respuesta. La primera de ellas era cubrir esa sonrisa con sus labios y ya que estaban en un comedor lleno de gente, por no hablar de por lo menos los quince pies de distancia, Blaine tuvo que irse por la segunda opción, que era devolverle la sonrisa.
Besar a Kurt no era algo en lo que realmente ya no pensaba. En realidad, eso era una mentira. Parecía pensarlo un poco, pero no lo pensaba en el sentido de que fuera a devorarlo, ya que era incorrecto e iba en contra de todo lo que él era. Hoy en día, era algo que solo pasaba, solo algo que hacía, casi a diario, porque se sentía bien, aunque no tenía ningún sentido.
Kurt desvió la miraba, volteando a verlo una vez más, antes de volver su atención de nuevo a Mercedes.
"Hey!"
Blaine casi salta de su asiento. Quinn se deslizó en el banco junto a él y siguió su mirada, al tiempo que miraba a Kurt, y rápidamente desvió la mirada. La sonrisa cubierta con brillo labial de Quinn se desvaneció y frunció el ceño. Luego se volvió a mirar a Blaine y una sonrisa reemplazó a su ceño fruncido.
"¿Adivina que?" dijo con entusiasmo.
"Um, ¿qué?" Blaine le preguntó, con los ojos cayendo para estudiar las patatas fritas en su bandeja. Ni siquiera podía imaginar.
"Me uniré al club Glee!"
El cuerpo entero de Blaine se puso rígido y levanto su cabeza demasiado rápido, torciendo el cuello y doliéndole al instante.
"¿Que tú qué?" Blaine farfulló.
"Me uniré al club Glee!" Quinn repitió, sonriendo dulcemente.
"Tu –tu no puedes unirte al club glee," Blaine negó con la cabeza, que ya le estaba dando vueltas. "Las seccionales son la próxima semana, Quinn."
"¡Lo sé!" Quinn le informo. "Ya he hablado con Mr. Schuester y me dijo que puedo comenzar en enero! ¿No es genial? Ahora vamos a estar juntos todo el tiempo!"
"Estupendo", Blaine dijo en un humor seco. "solo estupendo...".
"¿Puede Quinn siquiera cantar?" Kurt preguntó, cuando Blaine le dijo que Quinn se uniría al club glee en enero, a través del teléfono. Estaba sentado en la cama con las piernas cruzadas, la música reproduciéndose quedamente desde las bocinas de su iPod en el fondo.
"No tengo idea", contestó Blaine y parecía angustiado. "No puedo ir a ningún lado sin ella siguiéndome, lo juro."
Kurt frunció el ceño. Blaine era un idiota la mayor parte del tiempo. Tenía breves momentos no-idiota, pero cuando el momento decisivo llegaba, él era la definición de idiota.
"¿Por qué no se lo dices?"
"¿Me estás tomando el pelo?" Blaine explotó y Kurt casi podía verlo levantando los brazos en señal de protesta y sorpresa. "No puedo hacer eso! Me gustan mis rodillas donde están, muchas gracias!"
Kurt rodó los ojos. Confía en Blaine para sobre-dramatizar las cosas.
"Blaine, ¿vas a dejar que se la pase presionándote por siempre?"
"Ese es el plan", murmuró Blaine y Kurt rodo los ojos otra vez.
"¿Hablas en serio?", le preguntó. "¿Realmente piensas pasar el resto de la eternidad atendiendo a cada una de sus llamadas?"
"¿Tengo alguna otra opción?"
Sí, Kurt pensó, sí, la tienes, pero no lo dijo en voz alta, porque eso daría lugar a un silencio muy incómodo, seguido de una conversación muy incómoda y momento incómodo tras momento incómodo continuarían ocurriendo en un futuro previsible.
"Blaine, yo no creo que-"
"Kurt, lo siento, voy a tener que irme", Blaine lo interrumpió y Kurt lo escucho parándose. "Mi mamá y papá están peleando otra vez y... bueno. Me tengo que ir, no sé, a hacer algo, supongo."
Kurt deseaba saber qué decir a eso, pero no lo sabía.
"Está bien", respondió. "Nos vemos en la escuela."
Se despidieron y colgaron poco después. Kurt casi lo había hecho. Casi le había dicho a Blaine que ya no podían seguir haciendo lo que hacían, sea lo que sea. Quinn uniéndose a Glee y rondando a Blaine todo el tiempo lo volvería loco y no estaba seguro de querer ser parte de eso. Claro, él no podía deshacerse de sus sentimientos en un abrir y cerrar de ojos, pero al menos si Blaine no lo estaba besando y dejándole pequeñas muestras de cariño de vez en cuando, sería más fácil para él poder manejarlo.
Kurt suspiró y se recostó contra las almohadas.
Se lo diría mañana.
"¿Qué te pasó en la cara?"
Blaine suspiró con cansancio y alejo su cabeza de su padre, a pesar de que no tenía sentido ahora, él ya lo había visto.
"Me estrelle contra uno de los chicos en fútbol", dijo rápidamente.
"Enserio".
"Sí", se encogió de hombros.
"Hmm," dijo su padre, luego se puso de pie y salió de la habitación, sin decir una palabra más.
Blaine miró a su madre en el sofá, sus ojos cerrados, la cabeza en el hombro. Suspiró y se dirigió a la cocina para limpiar el ahora quebrado plato que su padre había lanzado contra la pared. Barrió los fragmentos al recogedor de basura y los vació en el cesto, antes de mirar alrededor de su casa.
El plato no era la única cosa en pedazos.
La única vez que Kurt tuvo para hablar con Blaine el día siguiente en la escuela fue en Inglés y no podía decirle muy bien con todos alrededor como lo estaban. Decidió que lo haría más tarde. Le llamaría, o preguntaría si quiere conducir a algún lugar, o algo así. De cualquier manera, lo tenía que hacer. Si no lo hacía hoy, probablemente no lo consideraría de nuevo por un largo tiempo y profundizarlo era lo último que necesitaba en estos momentos.
Llamó a Blaine cuatro veces esa noche y las cuatro veces se fue directo al buzón de voz. Tal vez estaba teniendo problemas con sus padres, o tal vez Quinn lo había forzado a hacer algo con ella. No quería ni pensar exactamente lo que podría estar haciendo con ella, así que se fue a la cama temprano y se prometió poner las cosas bien al día siguiente.
Toc.
Toc.
Toc.
Estaba soñando, su mente atrapada en ese vacío entre la realidad y el subconsciente. El mundo era una nube de algodón de azúcar y niebla. Su pecho se sentía encogido y su cerebro estaba protestando, su cuerpo moviéndose, alejándose de lo molesto.
Toc.
Toc.
Toc.
Los tocs rompieron el tarareo y zumbido en sus tímpanos y la sangre se precipitó en su cabeza.
Toc.
Toc toc.
Toc.
Golpe.
Se deshizo del sueño y se levantó de su cama, sus ojos parpadeando rápidamente, descartando el sueño en las esquinas. Su corazón estaba acelerado y su mente se sentía confusa y no sabía lo que estaba pasando.
Se sentó en silencio absoluto durante un par de segundos, antes de llegar al otro lado para comprobar la hora en su teléfono. Pulsó un botón y la pantalla cobró vida, la luz brillante perforando sus ojos por un momento y luego fijó su mirada en los números de la pantalla.
2.07AM, 15 de diciembre.
No tuvo tiempo para pensar antes de que el sonido de su sueño fuera tamizado a través del aire una vez más.
Toc.
Toc.
Toc.
Kurt giró para mirar en la dirección de dónde provenía el sonido y sus ojos se posaron en las dos pequeñas ventanas rectangulares en la parte superior de la pared izquierda.
Alguien estaba tocando.
¿Quién en la tierra estaba llamando a su ventana a las dos de la mañana? Su pensamiento inicial fue que alguien estaba tratando de entrar, atravesar el sótano y saquear su casa.
Kurt poseía muchos rasgos que lo asemejaban a un gato. Por un lado, era extremadamente flexible. Otra cosa era que él también era demasiado curioso para su propio bien.
Se puso de pie y fue hacia la ventana, consciente de que los tocs seguían llegando, pero no eran para nada tan fuertes como el sonido de su corazón en sus oídos. Miró hacia la ventana, a la luz de la luna y se quedó durante mucho tiempo, hasta que vio movimiento. No estaba seguro de lo que le obligó a hacerlo, pero se acercó, quito el seguro y abrió la ventana hacia él.
"¿Blaine?"
Un par de ojos cálidos y de color miel llenaron el pequeño hueco al exterior y Kurt miró al otro chico con curiosidad.
"Hola," dijo Blaine, sonando un poco sin aliento.
"Blaine, son pasadas las 2 AM", susurró Kurt. "¿Qué estás haciendo? ¿Estás borracho otra vez?"
"No", respondió Blaine y no sonaba borracho. "¿Puede vestirse y salir?"
"¿Qué?"
"¿Por favor?"
Kurt respiró profundamente y luego exhalo.
"Bien", dijo, por fin. "Dame 20 minutos-"
"¿20 minutos?" Blaine lo interrumpió: "Sólo ponte algo de ropa y ven afuera".
"Pero mi cabello-"
"Sólo soy yo", se rió Blaine y eso golpeó a Kurt, el que Blaine no tuviera ni idea de lo mucho que significaba para él. "Vamos, voy a esperarte en mi coche y si no estás allí en 5 minutos, voy a arrojar más piedras".
"Bien," dijo Kurt, dándose vuelta. Volvió a mirar a la ventana y Blaine se había ido. Kurt suspiró y se fue a su armario, sacó unos vaqueros y una camisa. Era demasiado tarde para drásticas decisiones sobre moda. ¿Por qué estaba Blaine haciéndole esto a él?
Se vistió y se miró en el espejo, su rostro retorcido al ver su cabello, ahora asomándose en mechones y plano del lado en el que había dormido. Kurt gruñó mientras tomaba un peine e hizo lo mejor que pudo con el poco tiempo que tenía. Suspiró y bajo el peine, luego fue escaleras arriba y se coló por la puerta principal, cerrándola poco a poco, sin hacer ruido detrás de él.
Kurt caminó con cautela hacia el final de la entrada, mirando a su paso en la oscuridad. Vio a Blaine apoyado en el capó de su coche, brazos y pies cruzados.
"Ya era hora", dijo, de pie con la espalda recta, una amplia sonrisa en su rostro sombrío. Llevaba una chaqueta de cuero y el pelo despeinado. Se veía como una mala influencia.
"¿Por qué te ves como un criminal?" Kurt preguntó, aunque no podía negar el hecho de que Blaine se miraba bastante sexi así.
"Yo lo llamo 'discreto-pero-aún-halagador", "Blaine le informó.
"Yo lo llamo 'tratando-de-verte-como-chico rudo-pero-fallando-miserablemente'," replicó Kurt. "Esos zapatos tan fuera de lugar."
Blaine se rió entre dientes mientras se inclinaba y abría la puerta del copiloto de su coche. Luego caminó hacia el lado del conductor. ¿Vienes?"
"¿A dónde?" Kurt preguntó.
"Vive un poco, Hummel," dijo Blaine, sonriendo. Kurt simplemente lo miró fijamente, con una mirada de desaprobación en su rostro. "¿Vienes, o voy a tener que forzosamente maniobrármelas para meterte al coche?"
Kurt se entretuvo con la idea y admitió que no era lo peor en lo que podía pensar que sucediera. Recordó entonces que estaba tratando de obtener más de Blaine y por eso, sólo se adelantó, subió al coche y cerró la puerta. Blaine también subió e hizo lo mismo.
"Ánimo, chico del cumpleaños," dijo Blaine, mirando a través del ceño fruncido de Kurt a su lado. Giró las llaves a encendido, el coche arrancó con un ronroneo pequeño y Blaine comenzó a conducir por la calle.
Kurt se dio la vuelta para mirarlo.
"¿Cómo supiste que era mi cumpleaños?"
"Tengo mis maneras", le dijo Blaine. "No soy sólo una cara bonita, sabes."
"Pero, en serio," dijo Kurt, con gravedad. "¿Cómo lo supiste?"
"Relájate", se rió Blaine, girando en la esquina. "¿Te dije que tuve a Jacob Ben Israel dándome un algunos de tus datos?" Kurt asintió. "Correcto, bien, tu fecha de nacimiento estaba allí".
"Oh," dijo Kurt. "Traté de llamarte hoy."
"Lo sé", le dijo Blaine. "Estaba ocupado."
Kurt luchó contra el impulso de preguntar haciendo que había estado ocupado, porque no quería darle lata al igual que Quinn lo hacía. Tampoco estaba seguro de querer saberlo, sobre todo si había estado "ocupado" con Quinn.
"Estaba ocupado", dijo Blaine de nuevo. "Planeando algo".
"Planeando algo", repitió Kurt, lentamente.
"¿Te acuerdas de aquel primer día cuando nos emparejaron para estas tareas?" Preguntó Blaine y Kurt asintió con la cabeza, una pequeña sonrisa en su boca. "¿Y yo te dije que estaba lleno de sorpresas?" Kurt asintió con la cabeza, de nuevo, la sonrisa cada vez mayor. "Bueno, ahora puedes ver como pongo esas palabras en marcha".
Kurt sonrió satisfecho. "Pensé que ya te había visto poner las palabras en marcha la noche de la fiesta de Puck".
Kurt observo mientras la mandíbula de Blaine caía y sus ojos se posaban en Kurt, llenos de sorpresa, luego su boca se relajó y cambio a una sonrisa, sus ojos arrugándose en los bordes.
"Touché".
Hay momentos en los que deseo poder meterme al fic y darle un super abrazo reconfortante a Blaine:'(
A tres de los 100 OMG! Estupendo chicos, en verdad aprecio mucho que sigan con la lectura y me dejen sus reviews:D nos leemos la próxima semana con la respuesta de a donde lleva Blaine a Kurt para festejar su cumpleaños;) jajja lo amaran se los prometo.
Bueno los dejo mañana es el cumpleaños de mi madre y ah festejarla como se merece*-*!
Besos y abrazos Klainers para todos y uno muy especial con olor a medium drip con canela para cimari quien adora el café:*
Linni Klainer:*
