Hola chicos:* Feliz inicio de semana, lo se ya es martes pero mi semana apenas va empezando después del puente debido al mal clima:/ y a los festejos patrios, eso me recuerda: VIVA MÉXICO! VIVA AMÉRICA! VIVAN TODOS Y CADA UNO DE USTEDES! que con dejarme sus reviews, comentarios, PM, twitts y con el sólo hecho de leer esta maravillosa historia hacen que mi dia se iluminee y me den fuerzas y ánimos de seguir traduciendo para ustedes:* Gracias por todo chicos y los dejó con la segunda parte del 12. Disfrutenlo:D


Capítulo 12 b)

Los dedos de Blaine dibujaban sobre la suave y pálida piel estirada en los huesos de la espalda de Kurt. Su espalda era inmaculada, impecable y ceniza, como la crema, mientras Blaine pasaba su mano suavemente sobre la parte de sus omóplatos. Su espalda subía y bajaba de manera uniforme, mientras respiraba en su sueño, su cuerpo zumbaba un poco, pequeños ronquidos escapan de su boca.

Kurt estaba tumbado boca abajo, con la cabeza hacia un lado, frente a Blaine y no podía apartar la mirada de él. Nadie más en el mundo era como Kurt, nadie.

Los dedos de Blaine continuaron bailando a través de la piel pálida del otro chico, besándolo suavemente con la punta de sus dedos. Kurt abrió los ojos, lentamente, sus pestañas color claro aleteando mientras parpadeaba despertándose. Había algo en la forma en la que Kurt parpadeaba que provocaba algo en Blaine. Era un detalle un poco estúpido, probablemente algo escalofriante por darse cuenta, pero cuando Kurt parpadeaba lo hacía lentamente y casi en cámara lenta, era como si al cerrar los ojos, tuviera un millón y un secretos que se escondían detrás de sus pálidos párpados, secretos que nadie podía ver, secretos que nunca saldrían porque parpadeaba tan lenta y cuidadosamente que no podrían escapar a través de su atenta mirada. Era ridículo, pero era como si parpadeara con la misma gracia con la que su cuerpo se movía al caminar.

"Hola", le susurró Blaine.

Blaine vio como el rostro de Kurt cambiaba por la realización de lo sucedido, su boca, la cual había estado en una posición neutral, se convirtió en una mueca, sus ojos se entristecieron y movió su cuerpo lejos del toque de Blaine. Blaine lo miró perplejo.

"No pretendas que todo está bien sólo para hacerme sentir mejor", dijo Kurt, negando con la cabeza firmemente y sentándose derecho. Tiró de las mantas cubriendo su perfecto pecho.

"Kurt, yo-"

"Anda, altérate", dijo Kurt. "Puedo ver el pánico en tus ojos, Blaine, así que solo hazlo de una vez, para que podamos añadirlo a la siempre creciente lista de cosas malas que siguen ocurriendo entre nosotros."

"Pero Kurt-"

"Además, esto-", dijo Kurt y se desabrochó el brazalete alrededor de su muñeca y lo dejó caer encima de las piernas cubiertas de Blaine. Cayendo como un montón de plata. "Deberías tomar esto de vuelta y- no sé, dárselo a tu novia. "

Kurt lanzó sus piernas hacia un lado de la cama y se levantó. Sus piernas temblaron un poco y luego cruzó la habitación, sacó un par de calzoncillos de su cajón y se los puso. Blaine se sentó.

"Kurt, yo-"

"No quiero escucharlo", dijo Kurt, ahora sosteniendo un montón de ropa y caminando al interior del baño. Cerró la puerta de un portazo.

Blaine se sentó allí por otros pocos momentos, pensando, girando el brazalete de plata entre sus dedos. Tenía que aclarar las cosas con Kurt, decirle lo que realmente era. Si pudiera conseguir que lo escuchara.


Kurt abrió la puerta del baño después de estar parado allí respirando profundamente durante diez minutos. Salió y Blaine estaba sentado en el borde de su ahora hecha cama, vistiendo solo sus jeans. Kurt alejó su mirada de él y oyó a Blaine suspirar. Kurt pasó junto a él, rodando sus ojos azules. Blaine se levantó y lo siguió.

"Kurt-"

"No", advirtió Kurt, mientras la mano de Blaine se posaba sobre su hombro.

"¿Puedes escucharme un minuto?" Preguntó Blaine, suspirando otra vez. Kurt se alejó encogiéndose de hombros y empezó a rebuscar en su habitación, buscando nada en particular, pero tenía que parecer ocupado. "Kurt, sólo –yo -mira, no seas así".

"¿Así cómo, Blaine?" Kurt espetó, moviendo botellas y recipientes alrededor de su cómoda. "¿Que no me enoje porque cambias como el clima? ¿Qué no actué como si hubiera cometido el mayor error de mi vida anoche?"

"No digas eso", le susurró Blaine.

"¿Por qué no?" Kurt dijo. "Eso es lo que fue, ¿no? ¿Un error? ¿Al igual que cada cosa que sucede entre nosotros? Todo un gran error".

"No," dijo Blaine. "No. Puede que al principio se trataba de un error, cuando empezamos- bueno. Sea lo que esto sea. Pero no anoche", continuó Blaine y Kurt paró de rebuscar entre sus cosas. Se quedó quieto, mirando hacia la pared. "Ayer por la noche no fue un error".

Kurt estaba atrapado en el lugar. Sus entrañas estaban dando vueltas y se sentía mareado.

"¿Qué fue entonces?" -preguntó en voz baja.

Sintió las manos de Blaine bajando sobre sus brazos, suavemente y lo giró hacia él.

"Yo lo quería", le dijo Blaine. "Yo te quería a ti. "

Kurt se quedó en silencio, un nudo en la garganta. Él no iba a llorar, no iba a llorar.

"Sé que me asusté un poco después", Blaine continuó hablando, sus manos sujetando los brazos de Kurt a sus costados. "Pero algunas veces- la mayoría de las veces, no entiendo por qué estas cosas están sucediendo y yo-yo estoy asustado. Pero hablaba enserio sobre lo que dije anoche" Blaine le dio a Kurt un gesto alentador, sus ojos miel avellana anchos fijos con los azul-verde de Kurt. "Si pudiera volver en el tiempo, aun así lo haría, porque-porque-me... me gustó. Tú. Tú me gustas. No puedo decir lo que significa, en parte porque no lo sé y en parte porque yo, bueno, como he dicho, tengo miedo. Y yo no sé lo que signifique ahora, pero te prometo que no lo considero un error o- o algo por lo que arrepentirme, o lo que sea. Sabía exactamente lo que estaba pasando, sin excusas. "

Kurt dejó escapar la respiración que no sabía que había estado conteniendo y sintió las lágrimas en sus ojos. No tenía lágrimas en los ojos porque fuera débil, tenía lágrimas en los ojos porque había perdido su virginidad la noche anterior y había pensado que Blaine iba a encogerse de hombros, actuaría como si hubiera sido nada, un error y cuando Blaine reaccionó de la forma en que lo hizo la noche anterior, Kurt sintió que había sido humillado, pero ahora...

"Toma", dijo Blaine, buscando hacia abajo y tomando la mano de Kurt en la suya. Deslizó la otra mano en su bolsillo y sacó el brazalete. Lo envolvió alrededor de la muñeca de Kurt de nuevo y lo volvió a abrochar. "Yo nunca podría darle esto a Quinn. Es tuyo."

"P-pero ella es tu novia", dijo Kurt, con la voz quebrada.

"Ella no significa nada para mí", se Blaine se encogió de hombros.

Kurt suspiró y río un poco.

"Eso es horrible", dijo y Blaine sonrió, su mano aún entrelazada con la de Kurt.

"Tal vez", se rió entre dientes. "Pero es verdad. Yo no podría darle esto," dijo Blaine, pasando su dedo pulgar sobre el frío metal del brazalete. Kurt se estremeció mientras el pulgar de Blaine seguía su camino sobre la sensible piel de su muñeca.

Los ojos de Blaine se posaron en Kurt de nuevo y se miraron el uno al otro por unos pocos latidos del corazón. Blaine sonreía un poco y el cuerpo de Kurt fue surgiendo con alivio y miedo y felicidad y casi todas las emociones posibles. Sintió una sola lágrima escapando de sus ojos y corriendo por su mejilla.

"Oye", Blaine la atrapó con su pulgar. "No llores".

"Lo siento," dijo Kurt, mirando a otro lado, avergonzado. Lo último que quería hacer, era llorar en frente de Blaine, cuya opinión significa mucho para él, aunque no siempre quiera admitirlo.

"No lo sientas," dijo Blaine. "Yo lo siento. Soy un idiota. Es tu cumpleaños y perdiste tu virginidad y estás llorando y yo sólo- yo arruine todo, de verdad. No sé por qué me aguantas. "

"A veces, vale la pena", dijo Kurt, medio en broma. Era cierto, Blaine era un idiota la mayoría del tiempo, pero a veces sorprendía a Kurt y en esos momentos, Kurt descubrió que entendía por qué quería estar cerca de él tan a menudo. Blaine seguía siendo en gran medida un misterio, pero iba resolviendo más pistas diariamente.

"¿Qué hay de ti?" Preguntó Blaine. "¿Te arrepientes de que haya sido yo? ¿Que yo haya sido tu primera vez?"

"No," dijo Kurt, al instante, porque no lo hacía, en realidad no. Claro, se dijo que estaba loco por permitir que eso sucediera, pero la verdad era que se estaba enamorando de Blaine. No quería hacerlo, porque enamorarse de Blaine era suicidio, en una especie de sentido metafórico, estaba seguro de ello, pero no podía evitarlo. Blaine parecía como si él lo hiciera pero a veces le hablaba tan bonito y hacía todas esas cosas románticas y a Kurt le gustaba cuando ambos convivían. Tal vez Blaine sería siempre el agresor, el chico que el mismo había construido ser, pero definitivamente para él era más que eso y ahora que Kurt había visto el otro lado de él, no había vuelta atrás. Ni siquiera quería volver atrás.

"¿Estás seguro?" Preguntó Blaine.

"Sí", asintió Kurt. Se aclaró la garganta y se secó los ojos. "Así que, um, ¿puedes caminar?"

Blaine se hecho a reír, entonces.

"Algo así", le informó. "Duele cuando lo hago... bueno. Incluso cuando no hago nada en absoluto."

"Perdón," Kurt le dio una sonrisa simpática.

"No tienes por qué pedirme perdón por esto", le dijo Blaine. "Estuvo- estuvo bien, ¿verdad?"

Kurt ahogó una risa y le sonrió a Blaine, quien se estaba sonrojando ahora, sus mejillas un tono rojo claro.

"Sí," dijo. "Sí, estuvo bien".

Blaine pareció aliviado, sus hombros perdiendo algo de tensión.

"Así que- ¿está todo bien?" -preguntó, esperanzado. "¿Estamos bien?"

"Sí", asintió Kurt. "Sí, estamos bien, Blaine".

"Okay, bien."

"Siento haber llorado, aun así," dijo Kurt, sintiendo como si debiera proporcionar una razón por haber derramado lágrimas. "Sólo que- todo como que se asentó en mí y me perdí un poco. No siempre lloro, sabes."

"Está bien," dijo Blaine, una amplia sonrisa extendiéndose por su cara alcanzando sus ojos dorados. "Eres una de esas personas que se ve muy, muy linda cuando llora."


"Gracioso caminar el que traes, Anderson".

Blaine se dio la vuelta en el pasillo vacío y vio a Karofsky sonriéndole desde el otro extremo. Blaine suspiró y le saludó con su dedo medio, antes de alejarse y caminar, su cuerpo doliéndole, su trasero ardiendo incómodamente. Sabía que estaba caminando gracioso, le había estado diciendo a la gente todo el día que se había lastimado durante fútbol.

"Jamás imagine que a Hummel le gustara estar arriba", gritó Karofsky y la gente estaba ahora saliendo de las aulas. Blaine siguió caminando, pero Karofsky lo seguía, gritando detrás de él y sólo quería desaparecer, esconderse en el baño y permanecer allí hasta que fuera hora de irse a casa.

"Te estoy hablando a ti, Anderson," dijo Karofsky, tirando de Blaine de nuevo por el cuello de la chaqueta. Blaine hizo una mueca cuando su cuerpo fue empujado contra un casillero. Todo le dolía.

"Aléjate a la mierda de mí, Karofsky," gruñó Blaine. "Te olvidas de que sé algo de ti, algo que todos ellos no saben". Hizo un gesto a los otros estudiantes en el pasillo, algunos de ellos mirando en estado de shock mientras Blaine Anderson les gritaba.

"¿A quién le van a creer?" Karofsky se rió cruelmente. "has estado caminando alrededor como si tuvieras un palo metido por el trasero."

Blaine supuso que tenía razón.

"Vete a la mierda, Karofsky", dijo. "Lo que creas que está pasando no lo es, así que aléjate a la mierda de mí o todo el mundo sabrá de ti y Hummel en el armario del conserje y no sólo van a descubrir que eres gay," dijo Blaine, con cuidado de no utilizar la palabra "marica" porque sonaba muy ofensivo y casi podía sentir la desaprobación de Kurt. "También sabrán que lo tomaste a la fuerza y sabes que, estoy bastante seguro de que intento de violación," Blaine bajó su voz en esas palabras. "es una ofensa criminal".

Karofsky se veía nervioso, y luego trató de mantener la compostura. Apretó su agarre sobre el hombro de Blaine y gruñó.

"Como he dicho, Anderson," continuó. "Yo no soy el que anda por ahí cojeando al caminar." La voz de Karofsky se elevó y la gente estaba mirándolos fijamente ahora. Blaine quería matarlo. Quería gritar la verdad, quería darle un puñetazo y hacerlo pagar por todo.

Entonces Blaine sintió el chasquido repentino del hielo golpeando su cara. Al parecer Karofsky había estado sosteniendo un slushie y Blaine no lo había notado. A Blaine Anderson nunca le habían arrojado un slushie en toda su vida. Supuso que había una primera vez para todo, mientras el hielo ardía en sus ojos, se filtraba por su cuello y se sumergía a través de él. Luego se empujó hacia adelante, lanzó a Karofsky al suelo y lo estaba golpeando otra vez, su visión borrosa. Siguió golpeándolo hasta que alguien lo alejó. La gente gritaba y todo era borroso. Karofsky se puso en pie y Blaine sintió unas manos que lo sujetaban hacia atrás, las cuales no le permitían seguir golpeando al idiota que tenía enfrente. Todo en verdad, en verdad le dolía, pero él quería golpear a Karofsky hasta que ya no tuviera más fuerzas para seguir pegándole.

"Buena suerte eligiendo entre club gay y fútbol la próxima semana, Anderson," gritó Karofsky mientras se alejaba y comenzaba a caminar por los pasillos. "Y si te haces un hombre y decides venir al juego, que lo dudo, asegúrate de no haber tenido un pene en el trasero la noche anterior, porque no necesitamos a nuestro QB cojeando por el campo como un maldito idiota gay".

Blaine abrió la boca para decirle a Karofsky que sus insultos apestaban, pero se detuvo.

Tenía un juego el mismo día de las seccionales.

Estaba tan jodido.


Kurt salió de la clase de matemáticas hacia los pasillos de McKinley High. Lo vio entonces, la enorme conmoción al final del pasillo y corrió para ver lo que había sucedido. Su corazón se hundió cuando vio a un muy empapado Blaine respirando agitadamente, y a Finn Hudson deteniéndolo, mientras Karofsky se alejaba riendo como una hiena rabiosa.

La gente empezó a despejar el área y Kurt esperó hasta que Finn soltara a Blaine y se alejara del pasillo. Se acercó a Blaine y luego frunció el ceño.

"Vamos", dijo con un suspiro. "Vamos a limpiarte."

Blaine lo siguió detrás en silencio mientras Kurt empujaba la puerta del baño para que se abriera y caminaron hacia adentro. Tomó un puñado de pañuelos desechables y le dijo a Blaine que se sentara en la silla que siempre estaba inexplicablemente cerca de los lavabos. Blaine se sentó y Kurt pasó los pañuelos bajo el grifo abierto, y luego comenzó a limpiar la cara de Blaine, teñida con colorante rojo.

"¿Qué pasó?" le preguntó en voz baja, tomando fragmentos de hielo fuera de su cabello.

"Karofsky es un idiota, eso es lo que pasó."
"Sí, pero yo ya estaba al tanto de eso", le dijo Kurt. Blaine cerró los ojos mientras Kurt usaba un pañuelo húmedo para frotarlos, removiendo tanto colorante como pudo. "¿Qué fue lo que hizo para provocar una escenita así?"

"Dijo que yo estaba caminando gracioso".

Kurt sonrió un poco. "Bueno, has estado caminando graciosamente".

"No importa," gruñó Blaine.

"Está bien, relájate", dijo Kurt, pasando las manos bajo el grifo para después presionar sus dedos sobre el pegajoso cabello de Blaine. Se abrió paso entre los rizados chinos quitando el saborizado slushie de la mejor manera que pudo. "No le dijiste a todo el mundo lo que hizo, supongo. Quiero decir, él se veía bastante seguro mientras se alejaba."

"No," dijo Blaine. "Yo seguía escuchándote decirme lo mal que sería ponerlo al descubierto, pero lo amenace. Y si hace otra maldita cosa lo haré, sin importar si está bien o mal. Ya no lo soporto. "

Kurt sonrió con tristeza mientras seguía pasando los dedos entre el pegajoso desastre en el cabello de Blaine. "¿Qué se siente ser bañado en slushie?"

"Horrible", le dijo Blaine, sus ojos entrecerrados con enojo. "Ya nunca le arrojare slushie a nadie más. A menos que sea Karofsky."

"En verdad," dijo Kurt, con escepticismo.

"Sí, de verdad", aseguró Blaine. "Lo siento, um, siento haberte hecho esto a ti."

Kurt sólo agitó una mano, encogiéndose de hombros. "¿Estás herido?" preguntó, porque Blaine parecía hacer una mueca de dolor cada vez que se movía.

"Voy a estar bien."

"Blaine-"

"Hay un juego el mismo día de las seccionales."

Kurt se quedó quieto. Esto no podía salir bien.

"¿Qué vas a hacer?" Kurt sabía exactamente lo que iba a hacer, pero él todavía tenía esperanzas, porque existía otro lado de Blaine que nadie conocía y en algún momento, tenía que salir a la luz.

El conflicto en el rostro de Blaine era palpable. Suspiró y cerró los ojos con fuerza.

"No lo sé", se quejó. "Yo sólo no puedo dejar de ir al partido. Mi padre, los chicos, todo habrá... todo habrá terminado. Todo se vendría abajo y luego ¿qué voy a tener?"

"A mí," dijo Kurt, sin pensar y Blaine lo miró, con los ojos abiertos y brillantes. "Seguirás teniéndome a mí."

Blaine se quedó en silencio durante unos momentos, y luego exhaló profundamente y se estremeció de dolor como resultado.

"No deberías tener que lidiar con esto".

"No es nada", dijo Kurt, al presionar la húmeda toalla en papel al templo de Blaine, pero él lo rechazó, en voz baja.

"No," él negó con la cabeza. "Quiero decir todo esto. Soy un desastre, mi vida es un desastre y obviamente no voy a admitir que estamos haciendo lo que hacemos en cualquier momento. No debería esperar que te resignes con eso".


El hecho era que Kurt se merecía algo mejor que él. Se merecía a alguien que estuviera dispuesto a caminar por los pasillos y proclamar al mundo que él era suyo, que lo besara cada vez que quisiera, quien haga el amor con él por las noches. Blaine no podía darle eso.

"Blaine, yo no-"

"No, por favor, sólo escúchame," Blaine se sentó, poco a poco, porque todavía le dolía moverse. "Independientemente de lo yo que quiera, tengo que hacer lo que ellos esperan de mí. Tengo que ir al partido. Tengo que ayudarles a ganar. Tengo que ir a casa con Quinn y permitirle hacer lo que sea que quiera con mí, porque ella cree en el sexo de celebración." Vio la cara de Kurt cambiar cuando dijo eso. "No quería decir eso como un golpe bajo para ti, tampoco, lo digo por el hecho de que es verdad. Eso es quien tengo que ser, Kurt. No pudo ir a cantar a las seccionales porque me gusta, porque se siente bien o porque soy bueno en eso. No puedo caminar contigo en público o hablar contigo, por no decir cualquier otra cosa. No puedo ir a tu casa en lugar de la de Quinn y celebrar contigo. No puedo hacer nada de eso.

"Tú", Blaine continuó. "Eres tan diferente a cualquiera que yo haya conocido. No podría haber admitido eso hace una semana, desde luego no en tu cara y tal vez ni siquiera a mí mismo. Pero esa es la verdad. Me... me gustas, Kurt. Me gusta cuando salimos y esas cosas y no me atrevo a pensar demasiado en todo esto, o siquiera si no le encuentro ni pies ni cabeza a esto, pero eso es lo que es. Si dejamos que esto continúe, estare impidiend que realmente encuentres a alguien que pueda acercarse a ti en los pasillos y hablar contigo o incluso darte un beso si lo desea. Pensé que podríamos seguir como estábamos, pero me- sólo me golpeó. No debería haber esperado eso, no debería haber esperado que te quedaras y tu... fueras... "

"¿La otra mujer?" Kurt ofreció, sus labios volviéndose hacia abajo.

"Bueno, más o menos, sin embargo, no me gusta ese término, porque no eres una mujer, Kurt," dijo Blaine. "Simplemente no creo que debamos seguir con esto y no es porque yo no quiera hacerlo. Es porque no puedo. Yo sólo- se acabó. Tiene que terminarse."

Kurt le frunció el ceño por unos segundos, y luego arrojó los pañuelos que había estado sosteniendo al cesto de basura.

"Okay", dijo. "Está bien, como quieras."
"Kurt, no-"

"¿No qué?" Kurt preguntó. "¿Alguna vez piensas, Blaine? ¿Alguna vez piensas en alguien más que no sea tu mismo?"

Blaine frunció las cejas en confusión. Había estado pensando en Kurt cuando decidió poner fin a esto. Demonios, Kurt era la única cosa en la que siempre pensaba.

"¿Alguna vez pensaste que tal vez yo no quiero que pare?"

Oh.

"Kurt, mira. Es lo mejor."

"¿En serio?" Kurt preguntó. "Porque ¿sabes lo que esto prueba?"

Blaine esperó a que le dijera.

"Esto demuestra que eres aún más cobarde de lo que yo pensaba", le informó. "Esto demuestra que sólo te conformas con esta estúpida, falsa vida tuya, porque eres demasiado miedoso, demasiado cobarde como para ponerte de pie y mostrar a todos lo que realmente eres."

Blaine no podía hablar, no podía encontrar palabras.

"¿Quieres que te diga que eres, Blaine?"

No quería saber. No quiero oírlo, porque sabía lo que se venía. Kurt lo dijo de todos modos.

"Eres gay, Blaine," dijo él, su voz quebrada. "Sin embargo, yo sé que eso ya lo sabes. Pero eres demasiado miedoso como para aceptarlo. Si ni siquiera puedes decirte a ti mismo la verdad, ¿cómo esperas que alguien te tome en serio? Eres una broma, un cobarde, un falso idiota que simplemente no puede ponerse de pie y ser quien realmente es. Vas a ser miserable para siempre. Ya te lo había dicho y sólo estaba hablando por hablar cuando lo dije en ese entonces, pero ahora estoy absolutamente seguro.

"Te vas a graduar, entraras en alguna gran universidad. Te vas a quedar con Quinn. Te vas a casar con ella y vas a vivir en una gran casa en este estúpido pueblo y mientras te estés probando algún traje carísimo en los vestidores de alguna gran tienda de diseñador, vas a estar observando a otros chicos que también se estén probando trajes caros. O en algunos años más, irás a algún juego de fútbol de tu hijo y descubrirás a alguno de los otros padres, otro cobarde, como tú, lo descubrirás sonriéndote y vas a terminar siendo un infiel, Blaine. Y eso es solo un análisis de cómo tu vida va a ser. Así que, sí, está bien. Ve a hacer eso. Espero que te funcione. "

Blaine lo miró fijamente, con el corazón acelerado, porque de repente todo lo que decía parecía totalmente posible y la idea era realmente aterradora para él. Pero ¿Cómo podría ser posible? Él no era gay. No lo era.

"Kurt-"

"Creo que hemos dicho todo lo que teníamos que decir," Kurt sacudió la cabeza, hablando sobre él. "Sólo- no te me acerques, okay, Blaine? Tan sólo- ni siquiera me mires."

Y con eso, Kurt se dio la vuelta y caminó a través de la puerta del baño, desapareciendo en los pasillos. Blaine se quedó en la silla durante un largo, largo tiempo, no habría podido decir cuánto tiempo y trató de pensar, pero su cabeza le daba vueltas y cada parte de él dolía y sólo quería dormir.

Se puso de pie y se salió, luego subió a su coche y se fue a casa para enfrentar la igualmente destrozada vida que había dejado tras de sí la noche anterior.

Blaine Anderson, el muchacho que lo tenía todo de hecho, en realidad, no tenía nada, o al menos nada bueno. Toda su vida se le escapaba entre los dedos y descendía rápidamente en un abismo oscuro y no había nada que pudiera hacer al respecto.


Blaine por el amor a Kurt, recapacitaaa! Este capi me llevo en un tren de emociones *-*! Kurt eres la valentía andando hombree:* El autor pide disculpas por la angustia en este capii al igual que yoo, pero recuerden vamos empezando esta historia todavía tiene muuucho para dar y aun nos quedan muchas sorpresas por descubrir, así que espero sigan esta travesía conmigo:D

Nos leemos la próxima semana y recuerden I love every single one of you:*

Linni Klainer:*