Nevermind
Disclaimer: Los personajes NO SON MÍOS. Esto ya lo sabrán, son de S.M. La historia es completamente mía.
Capítulo dos: Nirvana para calmar las heridas del corazón.
Lunes, 8:30 am, Forks, Washington.
-Isabella, son las ocho y media, ¿quieres llegar tarde pedazo de mierda?
-Me cago en la...-Dijo Isabella a lo bajo. Se había tardado más que nunca en la ducha. Estaba nerviosa por el instituto, pero estaba tranquila al mismo tiempo. Ya no estaba obligada a estar en casa con el maldito de su padrastro, Phil.
Salió de la ducha a vestirse. Hoy iba a ser más de lo mismo: ropa interior negra, leggins negros, botas militares negras, una camisa de Led Zeppelin y su inseparable sudadera gris. Lo cierto es que ya se estaban empezando a notar esos 800 gramos que había ganado y la sudadera los iba a tapar. Se recogió su largo cabello en su amado moño de bailarina y salió de su cuarto, no sin antes tomar una cajetilla de cigarros y su mochila.
He engordado bastante últimamente, lo mejor será irme caminando, así quemaré algunas calorías.
Lo cierto fue que, por más que intentó llegar a tiempo a su primera clase, biología, no puedo hacerlo y cuando quiso darse cuenta ya eran las nueve y media. No sabía qué hacer, era su primera vez en el instituto y no tenía a dónde ir, así que decidió irse a un lugar donde pudiera fumarse un cigarrillo antes de su próxima clase.
Vagando por la escuela encontró unas escaleras con un cartel que decía azotea no pasar. Si la azotea estaba abierta, iba a ser un alivio.
Subió, abrió la puerta y, para su suerte, estaba sin seguro así que entró y se sentó en una esquina.
Ese día Isabella estaba de muy mal humor, ya que el estúpido de Phil le había cortado el internet y no se había podido comunicar con el resto de sus hermanos. Su hermana menor, Victoria estaba todavía en reposo por las heridas de la última vez. Lloraba de dolor cada vez que hacía un movimiento brusco y, aunque no le doliera, los moratones eran demasiado evidentes. Lo último que necesitaba Isabella era tener otra vez a los de servicios sociales encima. Si bien Phil era un grano en el culo, sabía manejarlo. La mayoría de las veces.
Estaba sumida en sus pensamientos cuando un chico alto y casi pelirrojo abrió la puerta y se le quedó viendo por unos segundos.
Es guapo pensó Isabella mientras lo ignoraba.
El chico intentó sacarle conversación de una manera un tanto... inexperta. Para ser tan guapo no se veía muy experimetado con las chicas. Puede que sea gay.
Oh Dios mío, ¿y si era gay y ella lo había tratado mal pensando que estaba intentando flirtear? A ella siempre le habían caído bien los chicos gays, había tenido un amigo en su antiguo colegio que era gay y siempre la hizo sentir muy especial.
Su antiguo colegio.
Cómo extrañaba esa época.
Decidió hablarle al chico para no quedar como una perra.
-Soy Isabella. Siento como te hablé, no era mi intención incomodarte.- Dijo tratando de sonar como una chicanormal y arrepentida. Tenía que agradecer a su madre y a la genética el haber heredado esas dotes de actriz de Hollywood.
-Todos tenemos un mal día,tranquila. -Y tanto pensó ella acordándose de su trasnochada la noche anterior cuidando a su hermana menorhasta las tres de la mañana.
Cuando se dio cuenta de que ya no tenía un cigarro en la mano, encendió otro y le ofreció a Edward. Cuando vio su cara de repulsión ante el piti pensó que seguramente algún familiar haya sufrido alguna enfermedad gracias al tabaco. Con eso no podía hacer nada, más que tratar de aligerar el ambiente.
-Chico sano.
-Chica rebelde.- Y lo que te falta por conocer se dijo a sí misma evitando reírse. Fumar estaba muy lejos de ser lo peor que ella hacía.
-¿Eres nueva en el instituto?
Mete el dedo en la llaga, Edward, mételo.
-Sí. -Fue una respuesta clara y concisa. Edward no necesitaba saber nada más y ella quería dejárselo claro, pero no puedo evitar aquel tono de melancolía que se escapaba por su garganta.
-¿De dónde vienes? -Pregunntó Edward con la curiosidad latente en su voz.
¿De dónde vengo? Se preguntó ella en su cabeza. No podía responder esa pregunta sin que los recuerdos afloraran y la quemaran viva.
-Si te soy sincera, no me gusta hablar de eso. -Ella misma estaba sorprendida por la amabilidad con la que estaba tratando a este chico. Ella solía ser bastante más despectiva con los extraños.
-Lo siento, Bella.
Bella.
Bella
Bella.
En ese momento aquella voz retumbó en la cabeza de Isabella. No. No podía recordarlo. No se lo iba a permitir.
Miró con odio al pelirrojo y le dijo con más furia de la que habría querido mostrar
-No me vuelvas a decir así en lo que te queda de vida.
Tenía que irse de ahí. No iba a permitir que la vieran llorar, y mucho menos aque chico alto y sonriente.
Se puso sus auriculares y se fue al sonido de Paper Cuts de Nirvana.
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N/A: Primero que nada, tengo que agradecer a las lindas personitas que le dieron alerta y favorito a la historia, la verdad nunca esperé que en el primer capítulo iba a tener aunque sea señales de vida de cualquier lectora y me hace muy feliz. También quería agradecerle a la hermosa chica que me escribió un review y quiero pedir disculpas sobretodo a ella. La verdad, cuando subí la historia ya tenía los capítulos más o menos estructurados, con lo que no contaba es con que mi ordenador se me iba a dañar esa misma semana. Hoy me regalaron un ordenador (hoy es mi cumpleaños) y lo primero que hice fue actualizar. Sinceramente se me cae la cara de vegüenza por no haber actualizado antes, pero mil gracias a tod s las que confiaron en mí.
Por último quería disculparme ya que en el primer summary que hice no se veía muy bien el verdadero núcleo de la historia. No es una historia común y corriente y entiendo si les parece muy fuerte como para tenerla en alertas o favoritos. Espero sus críticas, buenas y malas. Por cierto, feliz Halloween.
Besitos.
K.
