N/a
Un nuevo capítulo.
Gracias por leer.
Espero les guste.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Capítulo 2: Preocupación
Se levanto de la cama donde se encontraba, sentía unas tremendas ganas de vomitar, miro su reloj, faltaban diez minutos para que la clase empezara, esto no podía estar sucediendo, observo sus tenias así que los tomo pero de inmediato se sintio mareada, se llevo una mano a la cabeza para sentarse de nueva cuenta en la cama, al parecer estaba en la enfermería de la escuela - Aún no puede irse Yamanaka-san - observo a una enfermera entrar por la puerta, ni siquiera se había percatado de que había una puerta cerca de donde se encontraba.
Observo a la mujer que tomo su muñeca derecha que estaba vendada, le dolía levemente pero no era para tanto - ¿Te sientes mareada? - pregunto con más confianza la enfermera y nego con la cabeza, no deseaba faltar a clase, tenía que ponerse al corriente con los demás cuanto antes - En ese caso puedes irte, si te sientes mal puedes venir cuando quieras - asintió para colcoarse los tenis y tomar su maletín, miro a las camas para buscar con la mirada al rubio que la había salvado pero al parecer este ya no se encontraba en la estancia.
- Gracias - hizo una reverencia para salir de allí, busco el mapa en su maletín y se concentro en su siguiente clase señalada además de que había un camino señalado con plumón rojo, abrio los ojos asombrada ante eso, quiza había sido alguien que estaba con ella, lo más seguro es que fuera la enfermera, busco en su maletín algo más y se encontro con que la hoja de transferencia ya estaba firmada y sellada, si lo más seguro es que fuera la enfermera, comenzo a caminar sobre el camino señalado para llegar cuanto antes a su clase.
- Sin duda alguna eres un dobe - señalo Sasuke mientras tecleaba algo en la computadora - Guarda silencio - gruño el rubio molesto, no podía ni siquiera concentrarse en sus deberes, en su mente estaba la imagen de la rubia durmiendo, parecía un ángel sin duda alguna, ella tan solo había terminado con la muñeca derecha lastimada, en cmabio él tenía una gasa en la frente, había requerido de tres puntadas, su hombro derecho le dolía a horrores pero ya estaba vendado.
Por supuesto que no se quejaba, después de todo tenía que salvar a la rubia pero ni siquiera sabía su nombre, claro que había querido preguntarle pero le había sido imposible porque si lo hacía sus amigos empezarían a molestarlo y además Sakura podría hacerle daño a la rubia, así que tan solo se había marchado de la enfermería, gruño levemente observando a sus amigos que murmuraban algo por lo bajo - Naruto-sama - lo llamo su profesor y se levanto para que revisara sus trabajos.
No estaban con los demás chicos, ellos ocho tenían un salón aparte de todos donde les enseñaban profesores de todo el mundo, lo mejor para lo mejor decían sus padres - Cierra la boca Kiba - lo golpeo con el cuaderno para que su amigo guardara silencio - Es que verdaderamente no entiendo, ¿cómo puedes ser tan tonto? - una venita resalto en su ojo derecho, quería matar al castaño cuanto antes - ¿Qué querías que hiciera? Era una chica, mi deber como cabellero era protegerla - sus amigos rieorn más ante esas palabras.
- Tú no eres un caballero - señalo Chouji mientras tomaba una bolsa de frituras - Debiste dejar que muriera - todos voltearon al escuchar esa voz, ladeo la cabeza y se encontro con Haruno Sakura, su prometida, una chica de 15 años entro en la estancia, era un poco más baja en cuanto a estatura al rubio, su cabello era de color rosa corto, sus ojos eran del color jade y de tez blanca, en cuanto a cuerpo él la catalogaba como una chica sin ningun atractivo pues no tenía busto, sin embargo, sus piernas eran lindas porque eran largas y torneadas.
- Sakura - saludo mientras caminaba a su asiento pero fue detenido por ella que lo miraba furiosamente - Me dejaste sola en el desayuno, ¿qué te crees? - gruño esta molesta mientras sus amigos tecleaban a grandes prisas, nadie estaba cómodo con ella, su actitud era tan frívola y posesiva que no podían tolerarla siquiera - Sakura, no me apetece pelear, si no asistí es porque no quería, punto - lo siguiente que sintio fue una bofetada de parte de la ojijade que se acomodo el cabello en un gesto de elegancia.
- Hablare con tu madre - dio media vuelta y camino a la salida, Naruto tan solo escucho el sonido de sus tacones en el suelo de la estancia, gruño levemente para tomar asiento de nueva cuenta, de pronto sentía dolor de cabeza - ¿Estas bien? - le pregunto Sasuke y tan solo asintió, comenzo con su tarea de fránces, necesitaba despejar su mente cuanto antes, miro por la ventana y sonrió levemente, observo a la rubia de la mañana sentada en una banca escuchando música, al parecer no había interactuado bien con sus compañeros.
Su primer clase había sido simplemente nefasta, sus compañeros ni siquiera le hablaban, mucho menos al enterarse que era una becada, sonrió levemente mientras sonaba su canción favorita, con ella podía olvidar cualquier cosa, tomo su cabello para acomodar el prendedor y sintio un dolor en la muñeca - Maldita sea - murmuro porque en verdad que le había dolido - ¿Eres Yamanaka? - alzo la vista para encontrarse con una chica de cabello castaño en dos chonguitos, no recordaba haberla visto en su clase.
- Si - contesto mientras la chica le sonreía levemente - Te busca el profesor de literatura, te espera en el salón - dicho esto la vio alejarse, se levanto para caminar con dirección a su salón, si era una broma de verdad que mañana mismo no asistiría más, había escuchado que en algunas ocasiones se daba el abuso por parte de los alumnos que eran los herederos de grandes empresas, sin embargo, ella no se iba dejar intimidar, por esa razón había aprendido artes marciales mixtas, no pensaba dejarse pisotear.
Detuvo sus pasos en su salón y abrio la puerta, antes de cerrarla sintio que alguien le cubría la boca mientras alguien la tomaba de la cintura, sintio que esa mano descendía un poco más alla de sus caderas, una venita resalto en su ojo derecho, iba a matar a alguien.
- Es su primer día Sakura - señalo la chica de chonguitos mientras lamía una paleta de vainilla - Vamos Tenten, es su culpa, por esa rubia mi Naruto no llego a nuestro desayuno - contesto la pelirrosa como si nada, Tenten tenía 15 años, siempre ataba su cabello en ese peinado, tenía un busto normal para su edad, sus piernas eran largas y torneadas además de que sus ojos eran de un color marrón, era la heredera de una gran empresa que distribuía armas para cualquier agencia privada y pública de seguridad.
- Si, seguro fue por eso - señalo la castaña con una suave risa mientras recibía la mirada furiosa de su compañera - Espero que con esto entienda que nadie se entromete con mi Naruto - comento la pelirrosa mientras observaba el salón donde había entrado la rubia, en pocos minutos saldría llorando y con poca ropa, sería la burla de todo el colegio.
- Vamos, quiero comer algo - el rubio se levanto de su asiento mientras caminaban con dirección a la salida de su propio salón privado, se detuvo cuando sono su celular, era una llamada de la pelirrosa, si no contestaba le iría peor - ¿Qué quieres? - se recargo en la pared mientras sus compañeros salían con calma, escucho la suave risa de la pelirrosa, no le daba buena intuición - La rubia por la que te lastimaste en ese momento estara siendo golpeada y un poco abusada por algunos chicos - abrio los ojos ante esas palabras.
- Detente - gruño mientras veía que sus compañeros se detenían al escuchar esa palabras, ni siquiera la conocían, tan solo la había ayudado, no sabía nada de ella, no tenía porque hacerlo esto, era tan solo alguien inocente, de repente sintio una preocupación enorme por esa rubia - No pienso detenerme, fue tu culpa por no asistir a nuestro desayuno aún después de haber salido de la enfermería - gruño la pelirrosa, apreto los puños mientras trataba de calmarse, Sakura era una loca.
- ¡Maldita sea dije que te detengas! - grito mientras aventaba el celular a la pared, salio de prisa de la estancia, lo bueno es que al menos se acordaba de sus clases, sin embargo, no había visto su nombe, no deseaba saberlo porque no quería enredarse con ella, sus amigos lo seguían cerca mientras bajaba las escaleras a grandes prisas - ¡Naruto, ¿qué sucede?! - pregunto Shikamaru mientras entraban al otro edificio, detuvo sus pasos para abrirse paso entre la multitud.
Estaba preparado para ver a la rubia en el suelo con poca ropa y quiza llorando pero abrio los ojos al ver todo lo contrario.
Habían pasado los cinco minutos que había permitido para que golpearan a la rubia, camino a paso calmado cuando alguien salio volando por la puerta de esa aula, observo a unos de los chicos, este se encontraba lastimado del rostro mientras que su ropa estaba levemente cortada al parecer con tijeras, la rubia salio del aula, al parecer ella también se había llevado su parte, traía arrastrando a los otros dos que dejo en el suelo, su respiración estaba agitada mientras veía a la gran multitud que estaba frente a ella.
Había golpeado a los tres, sin embargo, también se había llevado unos golpes, tenía el labio hinchado mientras un hilillo de sangre resbalaba, tenía una leve cortadura en la ceja izquierda, de esta herida salía demasiada grande, su saco estaba manchado de sangre y roto de algunas partes, su falda se encontraba en las mismas condiciones, sin embargo, los tipos también habían acabado y hasta peor que ella - ¡Tú! - grito una pelirrosa mientras caminaba hasta donde ella, sintio su mano sujetando fuertemente su brazo.
- ¡¿Cómo te atreves a hacer esto?! ¡Por tu culpa mi Naruto resulto herido y ahora haces esto! ¡Por eso odiamos a la gente como tú! - grito mientras la abofeteaba, sonrió levemente al sentir que le volteaba la cara, miro a la chica y la abofeteo de lleno, escucho gritos y exclamaciones de sorpresa por parte de todos los que se encontraban allí - Ni se te ocurra tocarme de nueva cuenta, yo no he hecho nada, ellos me atacaron y busco a Haruno Sakura, ella me hizo esto ¡¿quién es?! - grito la rubia apretando los puños.
- Yo soy Haruno Sakura - gruño la pelirrosa mientras la tomaba del cabello para estrellarla en una de las paredes, la rubia la tomo de los cabellos para golpearla en el abdomen y estrellarla en el piso, la pelirrosa grito - No te conozco pero si intentas lastimarme de nueva cuenta volvere a hacer esto - gruño Ino mientras se levantaba de encima - ¡¿Qué sucede aquí?! - viro la vista a donde se encontraba un profesor, todos se dispersaron mientras ella lo veía, el profesor la tomo fuertemente del brazo para llevarla a la dirección.
Ino apreto más los puños, si en definitiva su primer día había sido horroroso, lo más seguro es que la hecharan de la escuela y estaba bien, ni siquiera había querido venir en primer lugar.
No daba crédito a lo que estaba viendo y sus amigos estaban igual o peor que él, esa rubia si que tenía agallas, lo más seguro es que la hecharan de la escuela, no había sido su culpa pero quiza era lo mejor, de esa manera Sakura la dejaría en paz, miro a la pelirrosa que era ayudada por Tenten mientras trataba de arreglarse el cabello, no, Sakura no la dejaría en paz, dio media vuelta, tenía que ayudar a esa rubia cuanto antes - No soñe, ¿cierto? - pregunto Shikamaru y todos negaron con la cabeza.
- Vamos, debemos ir a la dirección - sus amigos asintieron, todos tenían curiosidad de ver a la rubia, ella sola había golpeado a tres chicos y aún más había tenido el valor de abofetear y golpear a la pelirrosa, bajaron las escaleras para dar vuelta en la esquina derecha, la chica estaba saliendo de la dirección en ese momento, apretaba los puños mientras rompía algo con toda su furia.
Como había pensado, la habían expulsado de la escuela, sus padres vendrían por ella, su madre le había gritado por teléfono, sabía que esperar, observo la hoja de expulsión y la rompio con algo, se llevo la mano a la ceja izquierda aún estaba sangrando, suspiro para dar vuelta a la derecha cuando se quedo en blanco, observo a ocho chicos que la veían con sonrisas en el rostro, no, no quería saber más, tenía que irse de esa escuela cuanto antes, ya había tenido suficiente con esa pelea.
Avanzo para pasar a su lado cuando sintio que alguien la detenía por la mano, observo al chico de la mañana, al rubio de ojos azules que la atrajo hacía él para limpiar la herida de la ceja, sus amigos veían la escena, quiza Naruto no era un caballero pero sin duda alguna siempre se comportaba de acorde con la situación como en este momento lo estaba haciendo - Vamos, te acompañeremos a la enfermería - clavo los pies, no, sus padres ya venían y esperaba su muerte, ya tenía suficiente.
- Lo siento, mis padres vienen por mi, permiso - se solto del agarre para comenzar a caminar con toda seguridad, el rubio la observo caminar y sonrió levemente, coloco la mano en la perilla de la puerta mientras sus amigos entraban con él, al parecer todos deseaban ayudar a la rubia.
No había detenido del todo el sangrado del labio y de la ceja pero estaba esperando a sus padres que no tardaban en llegar - Sube - su padre la tomo fuertemente del brazo, ni siquiera le pregunto si estaba bien, tan solo la regañaría, su madre estaba dentro del auto con cara de pocos amigos, estaba harta de que jamás se preocuparan por ella, su trabajo siempre era lo primero, el hecho es que trabajaban demasiado y no tenían tanto dinero, incluso ella ayudaba con los gastos para la casa.
Tenía dos trabajos de medio tiempo por ellos, avanzo apenas un paso y alguien la detuvo por el brazo, abrio los ojos asombarada mientras una mano se cernía sobre su cintura y la atraía hacía si, su apdre observo al chico rubio y de inmediato hizo una reverencia - Namikaze-sama - saludo este y ella trato de zafarse, reconocía ese apellido, era el del grupo financiero para el que trabajaban sus padres, el rubio la solto mientras veía a su padre que aún seguía con la reverencia.
- ¿Es tu padre? - pregunto el rubio y ella asintió mientras un chico castaño la tomaba del brazo para sentarla, antes de replicar una enfermera comenzo a limpiar sus heridas - Si mi hija ha hecho algo que lo molestara, le pido sus disculpas - suplico su padre y ella gruño levemente - Ella esta herida y pensaba llevarla así a su casa - no era una pregunta sino una afirmación por parte de este - L-Lo siento, ella ha sido expulsada, queríamos hablar de ello cuanto antes - Ino apreto levemente los puños, su padre era un mentiroso.
Lo que recibiría sería una bofetada y demasiados castigos - Su hija fue golpeada y casi abusada por personas, no ha sido expulsada, seguira asistiendo a esta institución... bajo mi cuidado personal - la rubia se levanto como impulsada por algo, eso debía ser una broma, no era justo que él la ayudara, ni siquiera la conocía, alguien no hacía esta clase de cosas solo por ayudar a una persona - Gracias Namikaze-sama - su padre hizo una reverencia mientras ella negaba con la cabeza.
- No necesito su compasión, si he sido expulsada bien, no necesito tu ayuda - hablo la rubia mientras tomaba del brazo a su padre y a su madre pero esta la detuvo mientras la obligaba a inclinarse levemente - Mi hija acepta - su madre sonrió y ella tan solo gruño, eso no era justo para ella - G-Gracias - el rubio la tomo nuevamente de la mano para alejarla de sus padres, no tenía idea de que estaba haciendo, era el primer día y sentía una preocupación tremenda por la rubia que no identificaba.
No la conocía pero quería protegerla de todos y de todo, de eso al menos estaba seguro - Ella se queda, aún faltan clases - sus padres asintieron para subir al auto y emprender la marcha, Ino se solto de su agarre bruscamente - ¿A tu cuidado? ¿Quién te crees? - sus amigos rieron levemente ante esa pregunta, él tan solo se acerco a donde ella - La directora ha permitido que te quedes en esta escuela si yo te cuido, es mi obligación asegurarme de que no tengas problemas y así lo hare - Ino tan solo lo miro enfadada.
Coloco sus manos en la cintura y nego con la cabeza - Mi problema eres tú, eres Namikaze Naruto, el prometido de Haruno Sakura, la chica que mando a hacerme esto, si no quieres que te de problemas, no te acerques a mi, yo hare eso, no pienso darte las gracias por esto - camino y paso de él mientras se dirigía a su siguiente clase, odiaba esa escuela en definitiva.
El rubio rió suavemente al verla alejarse, sin duda alguna esa rubia era alguien interesante - Es linda - comento Shikamaru mientras daban la media vuelta, tenían clases después de todo.
Se encontraba alejada de los demás, estaba en una banca bebiendo un poco de café, le dolía el labio por eso estaba cuidando el no quemarse, se despojo de los auriculares de su celular y miro al frente, abrio los ojos asombrada ante la imagen que estaba teniendo lugar al frente, el rubio que la había salvado se encontraba con la pelirrosa, al parecer tenían una discusión porque esta lo había abofeteado, sin duda alguna era una maldita esa tipa, la observo marcharse mientras el rubio se recargaba en el árbol.
Tomo aire para levantarse de su asiento, no sabía que hacía pero sentía una preocupación por el rubio, necesitaba saber si estaba bien apesar de que ella le había prohibido acercarse a ella, camino a paso seguro a donde se encontraba, el árbol era enorme pues dejaba ver algunos rayos de sol pasar por sus hojas.
Había citado a Sakura porque quería pedirle que dejara a la rubia pero todo había salido horrible - ¿Dejarla? ¡Fuella quien me golpeo, no pienso dejarla en paz! - la tomo del brazo mientras trataba de que se calmara pero esta comenzo a golpearlo en el pecho - Basta, Sakura - pidio lo más calmado que podía - Tú madre es una estúpida, tu padre un hombre infiel, tu vas por el mismo camino que ellos al preocuparte por una becada, ¿qué te espera?, ¿quieres qué te diga? - pregunto la pelirrosa furiosa.
- No, ella no me gusta, ni siquiera se su nombre, sin embargo, quiero que la dejez en paz - solto a la pelirrosa que lo abofeteo de lleno - Al preocuparte por ella mi empresa atacara a la tuya, yo te atacare a ti y a ella, hare que ambos se coloquen ante mi de rodillas, eso hare y mucho más que eso me encargare de que todo mundo se entere de tu perfecta familia, no me provoques Naruto porque no quieres enfretarte a mi, alejate de la rubia - dicho esto se alejo, se recargo en el árbol para terminar sentado en el pasto.
Varios rayos de sol daban sobre su cabello, alguien se detuvo en frente y observo a la rubia - ¿Estás bien? - pregunto esta y él tan solo la jalo de la mano para abrazarla, se escondio en el hueco de su cuello mientras más la apretaba, Ino instintivamente coloco sus manos en su espalda para acariciarla, no tenía idea de que estaba haciendo pero no quería dejarlo, no deseaba verlo sufrir para nada... quiza solo quiza sentía un cariño leve por el rubio.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
