N/a
Un nuevo capítulo.
Gracias por leer.
Espero les guste.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Capítulo 5: Hyuuga Hinata
Se encontraba en su trabajo, le dolía un poco la cabeza, además estaba preocupada por su amiga Ino, no deseaba que volviera a esa escuela en definitiva porque allí habían malas personas y al parecer su amiga rubia estaba en época de caza por esa chica pelirrosa que la había aventado al piso sin ningun miramiento, llevo una de sus manos a la alacena para tratar de bajar un maniquí que estaba en la parte alta pues tenía que cambiarle la ropa por algo más que su jefe le había dado, se estiro pero en definitiva no podría bajarlo.
- Hinata - ladeo la cabeza observando a su jefe que se veía preocupado por ella, el banquito se movio y cerro los ojos esperando lo peor pero tan solo se dio cuenta de que estaba sobre algo blando y calientito, abrio los ojos poco a poco encontrandose con su jefe que tan solo tenía las manos alrededor de su cintura, se sonrojo de inmediato - ¿Te encuentras bien? - pregunto Sasori y ella asintió mientras se levantaba con cuidado, el pelirrojo hizo lo mismo y la chica se dio cuenta de que estaba herido.
- ¡S-Sasori-sama, e-esta herido! - el pelirrojo la observo marcharse a grandes prisas para regresar con un botiquín, de inmediato se dispuso a curar la herida de la palma de su mano, el pelirrojo la observo con calma mientras hacía su labor, en verdad que estaba concentrada - L-Listo - señalo la ojilavanda y él tan solo asintió para levantarse con ayuda de la chica, ella caminaba por delante de este con el botiquín entre sus manos, parecía nerviosa o más que eso, sonrió levemente al verla de esa manera, sin duda alguna era demasiado linda.
- Hinata - la llamo y la chica se detuvo por completo esperando a que él hablara - ¿S-Si? - como siempre denotaba el típico sonrojo en sus mejillas, se detuvo frente a ella y llevo una de sus manos a su mejilla, aspiro el aroma a lavanda que desprendía, parecía una deidad, ella se quedo quieta, se acerco levemente pero se detuvo, la chica no sentía nada por él así que tan solo beso su frente para revolverle el cabello con una leve sonrisa - Gracias - paso de ella para continuar con su camino pues había demasiado trabajo.
La chica se quedo allí de pie con el corazón latiendo a mil, siempre pasaba cuando el pelirrojo se acercaba de esa manera, miro el reloj, solo faltaban diez minutos para que terminara el trabajo, tenía deberes y la verdad es que tan solo quería descansar, miro por donde se había ido su jefe así que se dio prisa en devolver a su lugar el botiquín pues aún tenía que cambiar dos maniquís y no llevaba ni uno.
La rubia dejo la bolsa de basura y regreso, ninguno de los dos chicos había dicho algo tan solo se habían marchado después de verla, no sabía porque pero no le daba buena espina ese encuentro, abrio la puerta del local cuando alguien coloco la mano sobre la misma provocando que diera un respingo por el leve susto - Lo siento - ladeo la cabeza encontrandose con el azabache, la persona que las había ayudado, él había cargado el bolso de su amiga y el suyo para abordar el auto pues Ino se había lastimado la muñeca y esta se encontraba vendad.
- ¿Qúe hace aquí? - pregunto esta llamando la atención del chico que miraba dentro de la tienda - Deje caer en el bolso de tu amiga mi celular y lo necesito cuanto antes - antes de que dijera algo más este entro de prisa a la tienda para perderse en los pasillos, trato de buscarlo pero no lo encontro pues aunque fuera pequeño el local por dentro era inmeso, se dedicaba a vender artesanías pero también de ropa, ella aseguraría que por la ropa venían más clientes pues su jefe sin duda alguna era un gran diseñador y siempre daba el visto bueno a los clientes para la ropa que podrían usar.
Dio media vuelta en un pasillo para admirar a dos maniquís bien vestidos, sin duda alguna daban un aire de sofisticación o más que eso, entro en una puerta para observar la ropa que tenía que usar para vestir a dos maniquís antes de que su turno terminara, de lo contrario su jefe la regañaría bueno o lo que sea que le hacía porque no era muy bueno en regaños sin duda alguna, escucho un leve grito y salio de allí apresurada, lo más seguro es que su amiga se hubiera caído o algo peor.
- Sasori-sama - murmuro Hinata mientras este la sujetaba por el antebrazo, antes de que dijera algo más el pelirrojo la estrello sobre un estante y se acerco más a ella, la ojilavanda tenía un sonrojo en sus mejillas además de estar muriendo de los nervios, le era imposible el respirar siquiera, su jefe se acerco a sus labios y cerro los ojos, podía notar su respiración cerca de su rostro, se mordio ligeramente el labio al sentir que este colocaba su otra mano cerca de su rostro, sintio que las piernas le fallaban por el acercamiento de su jefe.
- Lamento interrumpir - abrio los ojos sorprendida al escuchar esa voz, de inmediato el sonrojo inundo todo su rostro, quizo salir corriendo de allí pero su jefe la tenía sujetada de la mano - ¿Qué quieres? - pregunto el pelirrojo, ella tan solo desvío la mirada, estaba demasiado avergonzada por lo que estuvo a punto de suceder - Necesito mi celular, lo deje en tu bolso cuando caminabamos tomados de la mano - comento el Uchiha con una leve sonrisa altanera en el rostro disfrutando del gruñido del pelirrojo que solto a la chica.
- V-Volvere con el - señalo la ojilavanda caminando pero tropezo con sus pies y termino en el suelo, el azabache en verdad que no creía lo torpe que era, parecía alguien con problemas serios de equilibrio, tan solo escucho el leve grito de la chica, al parecer se había lastimado - Hinata, ¿estás bien? - pregunto el otro chico tratando de ayudarla para revisar si se encontraba lastimada - No tengo tiempo para esto, necesito mi celular - comento el azabache un tanto desesperado ganandose una mirada de odio por parte del pelirrojo.
- Toma - alcanzo a tomar el celular que la rubia le había aventado para dar media vuelta, odiaba estar allí - G-Gracias I-Ino-san - le sonrió la ojilavanda y la rubia hizo un ademán restandole importancia al asunto, Sasuke detuvo sus pasos en la vuelta del pasillo y ladeo la cabeza observando como la chica era cargada en brazos del sujeto para comenzar a caminar, suspiro para continuar con su camino, salio de la tienda observando los ochenta mensajes de su madre, era obvio que no contestaría, ni en sueños lo haría.
Se detuvo en un mensaje de su hermano "Madre se encuentra enferma, deberías venir a casa" de inmediato lo borro, antes muerto que pisar la casa de su madre, él vivía con su padre así que no tenía nada de que preocuparse, abordo el auto que lo esperaba y sono su celular, era una llamada de su hermano, sabía que insistiría hasta que contestara - ¿Qué quieres Itachi? - pregunto de inmediato mientras el auto se detenía en un alto, al parecer había un accidente por lo que tardarían en avanzar.
Abrio la puerta del auto haciendole una seña al chofer para que se orillara mientras se detenía observando la maniobra de este - Madre esta enferma, creo que debes verla - contesto su hermano mayor y rió suavemente - Dile que tome más vino - señalo con una pizca de repugnancia en su voz escuchando el suspiro de cansancio de su hermano, dio media vuelta observando caminar a la ojilavanda justo donde estaba él, bueno de hecho a la parada de autobús supuso - Sasuke hablo en serio - contesto su familiar desesperandolo más.
- ¡A un lado! - escucho a varios chicos gritar, los observo pasar cerca de él, estaban en bicicletas, malditos locos pensó - No pienso ir - contesto como si nada dando la vuelta observando que un chico en bicicleta pasaba cerca de la ojilavanda dandole una palmada en el trasero, escucho el grito de la chica que solto su maletín, rió suavemente - ¡Estas demasiado buena! - grito el sujeto al pasar por ella, se hizo a un lado y antes de que el sujeto pasara de él golpeo la rueda delantera de la bici provocando que este cayera aparatosamente.
Camino hasta donde él y coloco su pie encima de su hombro escuchando el grito del dolor del sujeto - Alguien debería de enseñarte modales - señalo dejandolo allí para caminar a donde la chica se encontraba, colgo el teléfono y tomo el maletín entre sus manos para extenderle la mano, no sabía que hacía, se suponía que no debía involucrarse pero al parecer ya lo estaba haciendo - G-Gracias - agradecio ella y antes de que dijera algo alguien tomo el maletín y a la chica de la mano para alejarla de él, era el pelirrojo que la ayudo a subir a su auto, tan solo sonrió levemente, Hyuuga Hinata era interesante sin duda alguna.
Se detuvo en la parada del autobús esperando a que llegara el mismo, le dolía un poco la cabeza además de que estaba tratando de aprenderse algunas cosas en su mente para el exámen de mañana que tenía que realizar, aún tenía deberes de escuela y la verdad es que se sentía cansada, eran las nueve de la noche por lo que su segundo trabajo de medio tiempo había terminado, envidiaba un poco a todas las personas que pasaban en un auto, parecía que nada les pudiera afectar, sobre todo la economía.
Un auto se detuvo frente a ella, era un auto de los que vendían en centros comerciales pero a tamaño real, la ventanilla se abrio y observo al rubio que la saludo con la mano además de con una sonrisa - Sube, te llevo a casa - de inmediato nego con la cabeza, no deseaba involucrarse más con este, ya le habían cortado su hermoso cabello, la habían aventado y casi abusado, ya tenía suficiente, el rubio bajo del auto y camino donde ella para tomar su maletín y abrirle la puerta, al parecer no pensaba aceptar un no por respuesta.
Con pasos cortos abordo el vehículo escuchando el cerrar de la puerta, el rubio rodeo el vehículo y lo abordo para acomodar su maletín en los asientos traseros para encender el motor, se sentía nerviosa, no deseaba estar cerca de este porque siempre la colocaba nerviosa - Tranquila, se donde es tu casa, jamás te haría algo - comento este mientras se detenía en un alto, sono su celular y de inmediato lo tomo "No vengas a casa, nos estan corriendo de esta, tú padre no quiere que veas esto", abrio los ojos asombrada ante el mensaje de su madre.
- Detente - le pidio al rubio que nego con la cabeza, se mordio ligeramente el labio, no estaba bien, apostaba todo a que la causante de esto era la prometida del rubio, no quería que su familia pagara por su culpa - ¡Dije que te detengas! - grito mientras lo miraba con los ojos llorosos, Naruto se sorprendio al verla así por lo que de inmediato se orillo para ver que esta tomaba su maletín y bajaba del vehículo a grandes prisas, de inmediato se bajo para detenerla por el brazo pero ella se solto mientras lo miraba levemente furioso.
- No te me acerques, tú prometida esta hechando de mi casa a mis padres, mantente lejos de mi, mi familia no tiene nada que ver en esto - le dijo ella al borde de las lágrimas, el rubio de inmediato proceso la información, iba a matar a la pelirrosa por esto, de eso estaba seguro, trato de acercarse pero la rubia retrocedio de inmediato al borde del llanto - Sube, iremos a tu casa y prometo que arreglare esto - señalo él pero ella nego con la cabeza - No lo entiendes, si me ayudas tu novia acabara con mi familia - Ino dio media vuelta pensando en correr a su casa.
Sin embargo, se sorprendio al sentir que el rubio la abrazaba por la espalda, abrio los ojos asombrada mientras este colocaba sus manos en su abdomen, no tenía intenciones de soltarla en lo absoluto - No te vayas, prometo protegerte pero por favor sube al auto - el tono de voz del chico denotaba desesperación, en verdad que deseaba que abordara el vehículo, lo sintio cerca de su cuello y con eso la desarmo, no podía más, había caído en las redes del chico le gustara o no.
Bajo del auto observando que su padre hablaba furioso con algunos hombres que no le prestaban atención, su madre estaba llorando dentro del auto, camino detrás del rubio que se detuvo frente a los hombres quienes al verlo hicieron una reverencia de inmediato - Namikaze-sama - su madre bajo del vehículo y camino a donde ella para abrazarla, en verdad que esta situación era demasiado para ella, jamás la había visto tan vulnerable - ¿Qué sucede? - pregunto el rubio observando que de inmediato los hombres le extendían una hoja.
El rubio la tomo y maldijo por lo bajo, la rubia lo observo caminar a donde ella estaba con su madre - Tus padres obtuvieron un crédito de un banco al parecer para pagar tu educación, el dueño de ese banco es el tío de Sakura, si ella lo pide tu familia podría deber más de lo que se estipula, al parecer no cumplieron con el pago de este mes, por eso les estan quitando la casa - la rubia abrio los ojos asombrada por la información para separar a su madre y tomarla por lo hombros, estaba furiosa con sus padres.
- ¡¿Por qué hicieron eso?! ¡No necesito asistir a esa escuela, estaba bien en mi otra escuela, maldita sea, no debieron hacerlo! ¡Por mi culpa esta pasando esto! ¡¿Por qué lo hicieron mamá, papá?! - el rubio trago duro al observar a la chica al borde del llanto, nunca le había gustado ver llorar a una mujer, si podía siempre lucharía por evitarlo - Queremos lo mejor para ti, los gastos de este mes eran demasiados, lo siento tanto - su madre sollozo mientras su padre la abrazaba, Ino tan solo apreto los puños.
- ¡¿Lo mejor?! ¡Lo mejor para mi era esa escuela, quiza no aspire a más pero estaba bien, mi deber como su hija era ayudarles y soy yo la causante de esto! ¡Mamá, papá no debieron hacer esto, solo quiero que ustedes esten bien, no necesitaba esto, de verdad que no lo nece... - no termino de hablar cuando el rubio la abrazo, la rubia también se estaba ahogando con la situación, la apreto más mientras ella temblaba - Viviran en mi casa, sus cosas seran llevadas de inmediato, vamos - tomo de la mano a la rubia para ayudarla a subir al auto.
Él no se subio, regreso con los padres de ella mientras un auto aparcaba y dos camiones de mudanza se estacionaban para que varios hombres entraran a la casa de inmediato por las cosas personales, lo demás era para el banco - Suban al auto, seran llevados a mi casa - uno de sus choferes ayudo a subir a los señores para emprender la marcha, él camino de regreso a su auto y subio, la rubia tenía las manos en el rostro mientras lloraba, la atrajo hacía si y dejo que llorara - Tranquila, todo estara bien - murmuro este acariciando su cabello.
Caminaba con dirección a la tienda, tenía que comprar leche antes de que su padre llegara de lo contrario la regañaría y no deseaba escuchar sus gritos porque la haría sentir miserable, detuvo sus pasos al llegar a esta y entro para comprar lo necesario, pago y salio del establecimiento, se sentía levemente mareada, siempre era así que pensaba en su padre, es que le daba demasiado miedo, siempre la humillaba, su hermana Hanabi era su consentida en cambio ella parecía ser un estorbo.
Un auto se detuvo a su lado y de inmediato sintio miedo, estaba en la puerta de su casa, si su padre llegaba la mataría sin duda alguna, del auto bajo el azabache que camino a donde ella - Dejaste caer esto - le extendio su celular, la verdad es que ni siquiera se había dado cuenta pues casi no le gustaban esos aparatos pero si lo llegaba a perder sin duda alguna su padre la golpearía, con sus manos lo tomo cuidando el no tirar lo que había comprado en la tienda - G-Gracias - le agradecio a este quien sonrió ladinamente.
- Hinata - de inmediato miro a su derecha observando a su padre que la veía furioso por estar a esas horas de la noche fuera de la casa y con un chico, sus ojos demostraban miedo eso no paso desapercibido por el Uchiha que observo al hombre, tenía los mismos ojos que la chica pero estos demostraban dureza, ese sujeto desprendía la misma aura que su padre - P-Padre yo... - con una mirada la mando a callar - A casa - la chica de inmediato con manos temblorosas se adentro en la casa.
El hombre no dijo nada tan solo entro en casa, suspiro para entrar al auto pero no encontraba sus llaves, escucho un leve grito que identifico como el de la chica, algo lo recorrio al escuchar eso, llevo la mano a la reja de esa casa pero se detuvo ese no era su problema para nada, no debía de inmiscuirse en asuntos que no le importaban, tan solo entro a su auto para emprender la marcha a su casa, su padre lo esperaba después de todo
- Bienvenido a casa Uchiha-sama - un mayordomo le hizo una reverencia mientras tomaba su abrigo, se despojo de la bufanda y camino con dirección a la cocina observando a su padre que estaba bebiendo una copa de vino - Toma asiento - hizo lo que se le indico y de inmediato se llevo a la boca una copa de whisky, no tenía edad para ello pero su padre nunca le decía nada, no se preocupaba por él así que podía hacer lo que quería sin esperar una represalía por parte de este.
- ¿Cuántos días te iras? - pregunto mientras comenzaba a cortar la carne con movimiento sútiles - Estare fuera un mes, toma - a su lado una mucama coloco una nueva tarjeta de crédito que coloco de inmediato en su billetera - Tu madre esta enferma, ¿piensas visitarla? - pregunto su padre mientras varias mucamas colocaban el siguiente plato frente a ellos - Le he dicho que tome más vino, no pienso ir donde ella, permiso, no tengo apetito - su padre sonrió levemente mientras él dejaba la servilleta a un lado y camino a la puerta.
- Sasuke - se detuvo antes de salir por completo para ladear la cabeza observando a su padre - Si es una chica, haz lo que hace un Uchiha - asintió para salir de la estancia con dirección a su habitación, maldita Hyuuga estaba metida en sus pensamientos, ni siquiera recordaba porque la había investigado pero tenía que admitir que había sentido curiosidad, por eso conocía su apellido y también sabía que esta había estado tres veces en el hospital siendo admitida en urgencia por algunas contusiones fuertes y huesos fracturados.
No era tonto, sabía que su padre era quien la golpeaba, apreto los puños ligeramente, odiaba que un hombre tocara a una mujer por eso había golpeado al tipo de la bicicleta porque la había manoseado aunque tenía que admitir... estaba demasiado buena.
Observo su habitación, era enorme, sus padres dormirían en la de al lado, el rubio la había traído tomada de la mano, se sentía nerviosa por estar en la casa de este, lo más seguro era que la pelirrosa quisiera matarla mañana en cuanto se enterara del asunto - ¿Te falta algo? - pregunto el rubio y nego de inmediato con la cabeza observando que este entraba a su habitación cerrando la puerta tras de si, de inmediato retrocedio, la colocaba demasiado nerviosa con él cerca, provocaba que sus piernas se sintieran de gelatina.
- Le he dicho a tus padres que pueden quedarse todo el tiempo que necesiten, mi madre esta de acuerdo y mi padre no esta en casa, estare siempre tras de ti no quiero que él se te acerque - cuando había hablado de su padre había notado una leve pizca de odio pero no preguntaría, asintió mientras caminaba a la ducha dando por terminada la conversación, sin embargo, el rubio la volvio a abrazar por la espalda - Mañana iremos a la escuela juntos, descansa - dicho esto camino a la salida cerrando la puerta tras de si.
Ella tan solo se sujeto de la cama, su corazón latía demasiado rápido, parecía querer salirse del pecho, estaba feliz de poder estar junto a este, solo esperaba que nada malo sucediera, no deseaba que el sueño hermoso que estaba teniendo terminara en una pesadilla.
Caminaba con dirección a la escuela, le dolía demasiado la cabeza y le dolía horriblemente la costilla derecha, sentía que el aire no llegaba correctamente a sus pulmones, su padre la había golpeado después de que entrara a casa, estaba familiarizada con los golpes pero esta vez había sido con más saña al verla con ese chico, se sostuvo de la pared y sintio una punzada terrible, cerro los ojos esperando el golpe pero en vez de eso sintio algo calientito, alzo la vista observando al azabache frente a ella.
- ¿Te encuentras bien? - pregunto pero ella no respondio al cerrar los ojos, se había desmayado, apreto los puños mientras la cargaba, tenía que llevarla a un hospital cuanto antes, la acomodo en el vehículo y observo que en su hombro derecho tenía una venda, instintivamente llevo una de sus manos a sus mejillas para acariciarla suavemente y sonrió como cuando era niño y aún creía en la felicidad - ¿Por qué demonios quiero protegerte? - pregunto mientras entraba al vehículo y la observo, parecía alguien indefensa y él quería ser su protector en definitiva, maldita sea, estaba odiando al destino sin duda alguna.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
