N/a

Un nuevo capítulo.

Gracias por leer.

Espero les guste.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Capítulo 12: Guerra

Naruto se recosto en el asiento de la sala de espera del aeropuerto mientras cerraba los ojos, le dolía un poco la cabeza y además de todo estaba soportando la ira de Sakura pues ella había insistido en regresar con él, esta se encontraba a su lado con cara de pocos amigos, no era para menos si le había dicho que regresaría porque quería asegurarse de que nadie tocara a Ino, por supuesto que comprendía su enojo pero era la verdad y contra eso no podía ninguno de los dos, miro su reloj, el vuelo se retresaba o es que quiza él quería irse a la de ya.

Sono su celular por lo que lo tomo y observo el número de su padre, en estos momentos no necesitaba de sus reclamos y de sus preguntas sobre Sakura - ¿Qué? - contesto en un tono algo molesto, el maldito vuelo se retresaba y él quería llegar cuanto antes a Japón para poder ver a Ino - ¿En qué demonios estas pensando que quieres regresar? - pregunto su padre y sonrió, miro a la pelirrosa que estaba como si nada ante la mirada asesina que le mandaba, estaba odiando todo en este momento y ella encabezaba esa lista.

- No es tu asunto - le contesto a su padre quien rió en la línea - Si regresas yo mismo me encargare de esa rubia - se sobre salto al escuchar esas palabras, maldita sea, esto no podía estar sucediendo y justo cuando iba a regresar - Bien, no la toques - dicho esto colgo para hacerle una seña a su chofer de que cargara las maletas con dirección al auto, tomo fuertemente del brazo a Sakura para levantarla y comenzar a andar de regreso a casa - ¿No vamos a viajar? - pregunto esta y no contesto solo continuo con su camino.

La avento al interior del auto mientras el chofer subía las maletas de nueva cuenta al auto - ¿Por qué? - pregunto y ella tan solo ladeo la cabeza mientras colocaba una sonrisa en el rostro - No entiendo tu pregunta - contesto mientras se acomodaba en el asiento del auto como si nada, el rubio la tomo de los brazos apretandola para mirarla con un profundo odio que a ella si que le dolio porque en verdad lo amaba y no deseaba verlo con nadie que no fuera ella - Jamás te había odiado tanto como ahora - murmuro este y la pelirrosa lo miro un tanto dolida.

- Ella no es de nuestra clase social - señalo con todo el veneno que tenía mientras que el rubio entro al auto para cerrar la puerta esperando a que el chofer terminara con las maletas - ¿Y me preguntas por qué no puedo amarte? Tú sola me das razones para odiarte Sakura - aseguro ladeando la cabeza y observando que ella abría los ojos asombrada por esa declaración mientras se mordía ligeramente el labio, había conseguido su cometido, si ella lo lastimaba, él la lastimaría sin duda alguna y empezaría desde ahora.

- Como si me importara que me quisieras - le dijo este observando por la ventana mientras el auto emprendía la marcha, a pesar de que había dicho eso, las lágrimas que resbalaron por sus mejillas demostraron lo contrario y ella y el rubio lo sabían.


Ino bajo a desayunar temprano, después de todo era sábado y Jin la había traído a casa, por supuesto que se había sorprendido pero no había pedido explicaciones por el momento - ¿Disfrutaste de la fiesta? Lamento haberte dejado sola pero me han dicho que Jin-kun y tú hicieron buenas migas - se sorprendio al escuchar la voz de la madre del rubio por lo que de inmediato se levanto e hizo una reverencia causando la risa de la pelirroja que la miraba enternecida, sería interesante ver que haría su hijo ahora.

Ella no se entrometería porque era asunto de niños o adolescentes - Muchas gracias por la fiesta Kushina-san - agradecio esta y la pelirroja rió suavemente de nueva cuenta mientras negaba con la cabeza - No hay de que Ino-chan, sin embargo, solo quiero pedirte que no me llames Kushina-san, solo dime Kushina - pidio y la rubia asintió con la cabeza mientras escuchaban algunos aplausos desde el marco de la puerta, ambas voltearon y observaron al señor de la casa - Si acepte que te quedaras en mi casa fue con la condición de que no hablaras con los señores de la casa - le comento Minato en un tono de autoridad que hizo temblar levemente a la rubia quien se mordio ligeramente el labio.

- No te atrevas hablarle así Minato - salio en defensa la señora de la casa quien coloco a la rubia detrás de si protegiendola de su marido - Claro, como no puedes tener más hijos... te encariñas con gente como esta - señalo el rubio mientras caminaba al refrigerador - Y como a ti ninguno de tus dos hijos te quiere piensas tener con otra mujer pero te aseguro que acabaras cometiendo los mismos errores, no intentes nada contra Ino-chan o yo misma me encargare de tu esposa y de tu bastardo, no me conoces tan bien Minato - aseguro tomando de la mano a la chica para salir de allí con paso calmado.

El rubio las miro irse, si tan solo Kushina hubiera mostrado esa faceta suya puede que hubiera llegado a amarla pero ya era demasiado tarde en este momento... las dos rubias caminaban con dirección a la habitación de Kushina, Ino estaba sorprendida porque no sabía que el rubio tuviera un hermano, quiza era el mayor pero al parecer no vivía con ellos, siempre había pensado que la vida de los adinerados era perfecta, ahora se daba cuenta que era todo lo contrario pues vaya que tenían problemas, ya no deseaba una vida como la de ellos, solo quería su vida anterior.

Kushina tomo asiento en su cama mientras se llevaba una mano al pecho, vaya que había enfrentado a su esposo pero aún así el miedo no la abandonaba e Ino lo entendía por eso tan solo se quedo callada hasta que la pelirroja hablara - Si Minato te dice algo, lo que sea debes decirmelo, no te quedes callada, te protegere de todos - comento esta y la rubia asintió con la cabeza mientras Kushina se levantaba para abrazarla, en el pasado no había protegido a uno de sus hijos, no cometería el mismo error de nuevo en lo absoluto.

Ino sonrió en medio del abrazo, su madre y su padre hace mucho que no la abrazaban, estaban demasiado ocupados con su trabajo, es por eso que se abrazo se sentía tan cálido en este momento en que su vida estaba hecha un desastre, Kushina sonrió en mitad del abrazo, no importaba que pero lucharía con todo para defender a la rubia de las garras de su marido, no pensaba dejar que la tocara en lo absoluto, era una guerra entre los dos y ella lucharía por la felicidad de su hijo Naruto.


Hinata salio con cuidado de la habitación de esa gran mansión, Shuu la había traído durante la noche después del accidente con la prometida de Sasuke, por supuesto que sabía que ellos dos habían regresado más tarde que ella algo bebidos, había escuchado algunos gritos y por supuesto que se imaginaba de donde venía y la razón pero no quería pensar más en ello, no le hacía bien, era sábado y se mudaría a la casa de Shuu por lo que tan solo tomo su pequeña maleta para cerrar la puerta detrás de si.

- Asegurate de no regresar jamás - se encontro con la rubia que la había tirado durante la fiesta, esta vestía un camisón, sin duda alguna era hermosa, se mordio ligeramente el labio para asentir con la cabeza mientras la rodeaba para caminar, paso por la puerta de la habitación de Sasuke y sintió un nudo en la garganta, no lo estaba dejando pero aún así se sentía como si lo estuviera abadonando después de todo lo que había hecho por ella, bajo de prisa las escaleras mientras observaba un auto aparcado frente a la casa de Sasuke.

Cerro la puerta detrás de si para caminar de prisa a la reja de la mansión, una ves esta se cerro detrás de si sintio que dejaba a alguien muy importante detrás de si, Shuu bajo del auto y camino donde ella para tomar su maleta y tomarla de la mano, se sentía cómoda a su lado y sabía que él no la lastimaría porque no estaba comprometido pero Sasuke si y contra eso ninguno de los dos podía, abordo el auto mientras Shuu lo rodeaba para comenzar con la marcha del mismo - Me alegra que vengas a vivir conmigo - murmuro este mientras besaba su mejilla y ella sonrió levemente mientras un sonrojo se apoderaba de sus mejillas, el auto emprendio con la marcha y Hinata sintió un vacío al dejar la casa del azabache.

Sasuke la miro partir desde su habitación y sonrió, esa chica daba demasiados problemas pero no pensaba dejarla ir así como si nada, no por supuesto que no, ella volvería a su casa pero primero se encargaría de Kohana pues el vuelo de ella salía en una hora, después de ello iría con su madre para decirle tres verdades y por último iría donde Hinata porque no pensaba dejar que esta fuera algo más de Shuu, claro que no pensaba dejar que sucediera eso, antes le declaraba a este la guerra que permitir que se quedara con la ojilavanda pero eso sería un poco más tarde, salio de su habitación para ir donde Kohana, no quería que perdiera su vuelo.


Jin aparco el vehículo frente a la casa de los Namikaze, quería ver a Ino, la extrañaba demasiado a pesar de que la había visto durante la noche pues él la había traído a casa, bajo de su auto para caminar a la puerta pero antes de tocar de esta salio el señor Minato quien lo miro con una sonrisa - Buen día Yamada-san - saludo este con una leve reverencia que él contesto de igual manera, no podía darse el lujo de ser descortés con un socio de su padre - Buen día a usted Minato-san - contesto con una leve sonrisa observando que este parecía tener algo de prisa.

- ¿A qué debo su visita? - pregunto el rubio aunque parecía en verdad querer salir huyendo de su casa - Visito a Ino - la expresión del señor de la casa cambio por completo con la mensión de la rubia pero después sonrió levemente aunque se notaba que lo hacía un tanto forzado - Esta en casa, me retiro - dicho esto paso de él para abordar su vehículo y emprender la marcha, el pelirrojo tan solo suspiro, nunca le había gustado demasiado el mantener una charla con el rubio puesto que era alguien demasiado dado a solo atender negocios empresariales y eso le molestaba demasiado a él.

Un mayordomo abrio la puerta y paso para caminar a la sala mientras le hablaban a la rubia que estaba en su habitación, ignoraba que hacía viviendo allí sino era de dinero pero seguramente Naruto tenía algo que ver, conocía al rubio de reuniones como las de anoche pero nunca se habían llevado bien puesto que Jin siempre jugaba con las chicas y eso francamente le molestaba demasiado al ojiazul por lo que se odiaban mutuamente, tomo asiento en un sófa bebiendo del jugo que la mucama le había traído a pedido.


Ino miro a la señora de la casa con los ojos abiertos, ¿qué había dicho?, eso no podía ser verdad - Jin-kun viene por ti, seguro te llevara a algún lugar bonito, date prisa - dicho esto salio de su habitación y una mucama entro en la misma - La señora ordeno que le compraramos esto - esta dejo algunas ropas sobre su cama que a simple vista eran hermosos, estaba bromeando, ella no quería ver a Jin en este momento, por supuesto que sabía que le había dado una oportunidad pero era demasiado pronto como para una especie de cita.

Se mordio ligeramente el labio mientras caminaba a la cama para ver las ropas que la señora le había comprado, por suerte había terminado de ducharse en cuanto este hizo acto de presencia, miro las diversas ropas y se sonrojo, ella no pensaba usar esas cosas, eran faldas y algo más, miro las cajas de zapatos, en verdad que la señora de la casa era muy buena persona pero Dios, esos atuendos no iban con ella, dio un suspiro para comenzar a cambiarse porque sabía que si no bajaba con uno de esos atuendos, Kushina la subiría de nueva cuenta a su habitación hasta que bajara con uno de ellos.


- Cuanto tiempo Jin-kun - saludo Kushina bajando por completo de las escaleras observando que este se levantaba de inmediato para tomar su mano y depositar un suave beso en esta, como siempre todo un caballero, quiza era por eso que miles de chicas querían una cita con este, era un tanto sorprendente que se hubiera decidido por la rubia teniendo en cuenta que ella le había dejado en claro que Ino no era adinerada, sin embargo, este también había dejado en claro que eso no le importaba en lo absoluto y tenía que admitir que eso la había sorprendido demasiado.

- Un gusto volver a verla Kushina-san - contesto este sonriendo mientras la señora tomaba asiento haciendo un ademán para que él hiciera lo mismo por lo que se sento de inmediato donde antes se encontraba - ¿A qué debo tu visita? - pregunto esta con una leve sonrisa aunque ya sabía porque se encontraba en su casa - Quiero una cita con Ino - contesto este observando que la pelirroja reía suavemente - ¿Sabes porqué ella vive aquí? - pregunto esta observando las escaleras esperando a que la rubia bajara pero seguro se estaba poniendo hermosa.

- Naruto tiene interés en ella, sin embargo, no pienso dejarla tan fácil - aseguro este observando que la señora sonreía y asentía con la cabeza, por supuesto que Kushina sabía que la rubia sentía algo por su hijo pero este se estaba tardando en regresar por lo que ella no defendería su posición con Ino, como todo un hombre tendría que regresar quisiera o no y más le valía que fuera pronto - Buena respuesta - le dijo la pelirroja escuchando pasos en las escaleras, eso significaba que la rubia estaba lista y apostaba a que estaba simplemente hermosa.


Ino bajaba las escaleras con un miedo terrible, se sentía rara y nerviosa, vestía una falda corta de color rosa claro que le llegaba demasiado arriba de las rodillas, una blusa strapless de color blanco que se ceñía en su busto haciendolo notar demasiado, no excesisavemente pero si lo necesario, traía unos zapatos de tacón mejor conocidos como balerinas, estas eran de color blanco con dos franjas rosas laterales, su cabello estaba peinado en caireles y atado en una coleta baja, no tenía maquillaje salvo un brillo labial de fresa.

Parecía una diosa y la expresión de Jin lo confirmo, este se levanto de inmediato para tomarla de la mano y besar su mejilla, noto de inmediato el sonrojo en sus pómulos de ella y sonrió, era demasiado lindo para su propio bien - Te ves hermosa - le murmuro este en el oído notando que esta se estremecía, se separo cuando Kushina carraspeo pero esta tenía una sonrisa en el rostro - Traela a casa temprano - asintió ante la orden de la señora de la casa para tomarla un poco más fuerte demostrando que no quería soltarla y comenzo a caminar con ella a la salida de la gran mansión.

La ayudo a subir al auto para emprender la marcha, noto que la falda se subía algo y eso le incomodaba a ella, apostaba a que Kushina había sido quien había elegido la ropa por lo que se detuvo un momento para tomar su suéter del asiento trasero y colocarselo en las piernas, era una buena vista pero sabía que a ella le incomodaba demasiado - Gracias - agradecio esta con un sonrojo en sus mejillas que le robo el corazón a él por completo - De nada - contesto comenzando de nueva cuenta con la marcha.


Le había costado demasiado que Kohana abordara el avión pero al final lo había conseguido al darle permiso para que pudiera estar con quien quisiera porque él mismo se encargaría de romper el compromiso, ella había aceptado pero sabía que no le iba a ser infiel, antes muerta que dar de que hablar, por lo que sabía que ella volvería tarde o temprano a Japón pero por ahora eso no importaba, aparco su auto en la casa de su madre para caminar directo a su habitación, como siempre entro sin pedir permiso para encontrarla en el piano.

Camino hasta donde ella para tomarla del brazo y levantarla de este viendola furioso - ¿No te divertiste con Kohana? - pregunto y tan solo sonrió - La próxima vez que hagas algo como eso, yo mismo me asegurare de acabar contigo e Itachi - aseguro soltandola para salir escuchando la suave risa de su madre por lo que se detuvo en su camino a la puerta - Shuu no dejara ir nunca más a esa mocosa - comento este y Sasuke sonrió como niño pequeño - A Shuu le he quitado todas sus muñecas, ella no sera la excepción - dicho esto salio casi corriendo para abordar su automóvil, necesitaba ir por Hinata de inmediato.


La mansión donde se quedaría era enorme, el jardín estaba precioso y en ese momento se encontraba con Shuu quien jugaba con un perrito, parecía muy feliz - Joven Shuu - este volteo donde una mucama que le extendio el teléfono por lo que dejo de jugar con el animalito para tomar el aparato, Hinata llamo al animalito para comenzar a jugar con este, se veía que era demasiado amigable - No hay problema padre, mi cumpleaños no es importante - comento este y ella dejo de jugar con el perrito para alzar la vista y observar que el rubio tenía un semblante triste en el rostro.

- Si, tí sigue en tu viaje de negocios, nos vemos en un mes - dicho esto colgo y le devolvio el aparato a la mucama que se retiro de inmediato con una reverencia, Hinata lo vio morderse un poco el labio para después sonreir - ¿Tienes apetito? Puedo pedir que preparen la comida - ella se levanto de la banca donde se encontraba sentada y camino donde él para tomarlo de la mano y transmitirle un poco de apoyo - S-Si, deberías c-comer - aseguro ella con una sonrisa tímida mientras el rubio la jalaba para abrazarla acomodandose sobre su cabeza y ella se acomodo en su pecho.

- Gracias por estar a mi lado, gracias por existir, gracias por vivir a mi lado Hinata - murmuro este escuchando la suave risa de ella, no lo conocía demasiado pero sentía un cariño inmenso por él además de que con él si tenía posibilidades de estar y con Sasuke no, Shuu la ayudaría a olvidar al azabache y por eso se quedaría a su lado - ¿Interrumpo? - ambos se separaron de inmediato observando a Sasuke que tenía cara de pocos amigos ante la escena que estaba viendo, ¿qué demonios había sucedido entre ellos?, estaba odiando a Shuu con todas sus fuerzas.

- ¿Qué haces en mi casa? - pregunto este colocando a Hinata detrás de si y esta se aferro con sus dos manos a su suéter, tenía miedo de Sasuke, si lo veía a los ojos era capaz de irse con él y no deseaba eso - Vengo por algo que es mío... Hinata vamos - esta temblo mientras se mordía el labio, Shuu miro asesinamente al azabache - Ella no es tuya porque no es una propiedad - aseguro el rubio escuchando la suave risa de Sasuke quien lo miro asesinamente - Vaya, no sabía que pensaras eso, según tú las mujeres son tuyas pero apuesto a que Hinata no sabe que te acuestas con cualquier tipa, que eres un maldito mujeriego, no quiero que le hagas daño, Hinata vamos, no creo que quieras estar con esta clase de tipo - aseguro Sasuke con una sonrisa orgullosa.

Hinata se separo un poco de Shuu y lo tomo de la mano mientras bajaba la vista - Y-Yo quiero e-estar con S-Shuu - aseguro segura de si misma, claro que este le había dicho todo lo que el azabache había confirmado pero Shuu le había dado razones por eso quería estar con este, no quería dejarlo - Como quieras, en ese caso le dire a tu padre donde estas y que venga por ti, no pienso hacerme cargo de ti - dicho esto dio media vuelta para caminar despacio, no vio que Hinata lo vio con miedo ni que algunas lágrimas resbalaron de sus ojos por esas palabras, la sola mención de su padre la hacía temblar.

Shuu la abrazo no sin antes limpiar sus lágrimas para sonreirle levemente - No te preocupes, no dejare que nadie te haga daño, lo prometo, solo debes quedarte a mi lado - asintió mientras este la abrazaba fuertemente, en los brazos del rubio se sentía cómoda y no quería apartarse del mismo.


Sasuke salio de la mansión de Shuu furioso, no, claro que no pensaba dejar que se quedara con ese imbécil, si guerra quería guerra tendría, no iba a permitir que lo que le pertenecía fuera de alguien más, antes muerto que permitirlo, sin embargo, lo que le preocupaba un poco más por el momento era Ino, según sus fuentes estaba en una cita con Jin, entonces tendría que ir donde ellos y declarar la guerra en nombre de Naruto, emprendio la marcha, esto sería divertido...


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los reviews.