N/a
Un nuevo capítulo.
Gracias por leer.
Espero les guste.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Capítulo 13: Luvia De Estrellas
Sasuke estaciono el auto en frente de un restaurant para bajar del mismo y caminar con dirección a los apartados, sabía de ante mano que allí estaría Jin con la rubia - Señor Uchiha no puede pasar - le advirtio un mesero pero este tan solo continuo con su camino, subio de prisa las escaleras para escuchar la risa familiar de la chica, sin duda alguna siempre pasaba esto, abrio la puerta corrediza e Ino de inmediato lo miro con los ojos abiertos mientras Jin se levantaba de su lugar a punto de pedir una explicación.
Si no podía asegurar que Hinata se quedara con él al menos aseguraría que Ino se quedara con el dobe de su amigo que no la estaba pasando muy bien en Inglaterra sobre todo con la amenaza de su querido padre - Vamos - camino donde ella para levantarla de inmediato, tomo sus zapatos además de mirar furiosamente al pelirrojo que tomo de la cintura a la rubia para detenerla - ¿Qué te crees Uchiha? - pregunto furioso mientras Ino trataba de zafarse puesto que ambos la estaban lastimado, parecía un objeto entre ambos.
- La rubia tiene dueño - ella lo miro con un sonrojo en sus mejillas no precisamente por esas palabras sino porque le parecio indignante que dijera algo como eso y más frente al pelirrojo - Sueltala, no le pertenece a nadie - si bien Jin era un mujeriego, a diferencia de su primo él no veía a las mujeres como propiedades, al contrario se mostraba atento con las mismas - Dije vamos Yamanaka - la jalo de nueva cuenta y ella ya desesperada se solto de ese agarre mientras Jin aún la tomaba de la cintura, miro furiosa al azabache que estaba sorprendido porque se fuera con ese sujeto y no con él.
- ¿Cómo te atreves? Namikaze y yo no somos nada - aseguro esta mordazmente mientras el azabache reía altaneramente - No son nada y aún así vives en su casa de arrimada - fue demasiado tarde cuando se dio cuenta de que no debía de haber dicho algo como eso, Ino abrio los ojos asombrada ante la osadía de este y Sasuke se dio un golpe mental, era el más grande imbécil del mundo - Vamos - Jin la cargo para salir de allí arrebatandole los zapatos al azabache que se quedo de pie dandose un golpe mental, Naruto lo iba a matar.
- ¡Ino! - grito pero esta tan solo se aferro más al pelirrojo que sonrió internamente, había pensado que el Uchiha era inteligente, al parecer se había equivocado en ese detalle.
Hinata miro a Shuu que dormía sobre su cuerpo, no habían hecho nada, era solo que al rubio le dolía un poco la cabeza y jugando con el animalito había quedado rendido sobre su pecho, su respiración era pausada señal de que en verdad estaba dormido, se acomodo mejor cuando alguien entro en la habitación azotando la puerta - ¡Joven Shuu, hay un hombre que viene por la señorita, esta como loco! - grito una mucama provocando que el rubio se levantara de inmediato con cara de pocos amigos.
La ojilavanda de inmediato se tenso al imaginarse a su padre en la casa de Shuu y mucho más que eso, entro en pánico al pensar que este venía por ella, el rubio la miro y le sonrió tratando de tranquilizarse, iba matar al estúpido de Uchiha mañana, no, no esperaría hasta mañana, iría a buscarlo pero primero se encargaría del padre de la chica - Todo esta bien - murmuro con una sonrisa tranquilizadora para besar su frente y salir de la habitación casi corriendo, Hinata se sento en la cama abrazada a sus rodillas, no se le hacía justo que solo por no querer irse con él, Sasuke estuviera haciendo esto... sintio miedo de que más podría hacer por decirle que no.
Jin la acomodo en el asiento del auto mientras Ino iba con la mirada un tanto empañada, mataría al Uchiha después, lo principal en este momento era ella así que se calmo aunque en verdad quería matar al azabache, rodeo el auto para abordarlo y emprender la marcha, no podía ir a dejarla así a la casa, sabía que quiza el azabache no había tenido la intensión de decirle algo como eso pero al fin y al cabo lo había hecho, se detuvo un poco más adelante del restaurant y miro a la rubia que alzo la mirada observandolo.
- Hoy es un día especial - murmuro este cerca de sus labios, ella se quedo quieta sintiendo que rozaba sus labios con cuidado para después besar su frente, solo había sido un roce pero su corazón se había acelerado un poco - ¿P-Por qué? - pregunto no entendiendo a que se refería el pelirrojo por lo que este señalo hacía el cielo con una sonrisa encantadora - Hay lluvia de estrellas, se vera en todos lados pero quiero que vayamos a un mirador a observarla, ¿me harías el honor de acompañarme? - asintió mientras él emprendía de nueva cuenta la marcha.
- Pero aún es de día - murmuro ella puesto que eran como las tres de la tarde, Jin sonrió volteandola a ver mientras se detenía en un alto - El mirador esta algo lejos, duerme un poco - Ino asintió puesto que de alguna manera extraña confiaba en él por lo que solo cerro los ojos mientras Jin manejaba.
- ¡A un lado! - grito el Hyuuga mayor tratando de quitarse a los guardias de Shuu que en ese momento hizo acto de aparición - Es mejor que se calme sino quiere una demanda - el hombre mayor se detuvo observando al rubio que lo miraba de arriba abajo, sin duda alguna daba miedo, a él no pero sabía que a alguien como Hinata si - Quiero a mi hija - gruño este al parecer tratando de controlarse, sonrió un poco, odiaba a los tipos como él por esa razón mataría al Uchiha con sus propias manos, había pensado que este no haría nada pero se había equivocado.
- Se ira de mi casa ahora, no molestara a Hinata porque su custodia pasara a manos de mi padre, quiza lo conozca Masamune Heinz - al escuchar ese nombre el Hyuuga se puso pálido, claro que lo conocía, era un magnate muy famoso, retrocedio sobre sus pasos con un poco de miedo en la mirada - Bien, digale que es tal y como su madre... una maldita - gruño el hombre y antes de decir algo más el puño de Shuu se impacto en su mejilla con una fuerza tremenda que provoco que el mayor cayera hacía atrás.
No era raro que eso sucediera puesto que el rubio sabía artes marciales - Saquenlo de mi propiedad - gruño dando media vuelta, se detuvo al observar a Hinata en la ventana, sabía lo que tenía que hacer por lo que entro corriendo a la mansión.
Tomo su maleta para colocarse los lentes negros y buscar su billetera, había llegado a Japón en un jet enviado por su madre, claro que ella no había estado de acuerdo pero después de decirle lo que su padre planeaba de inmediato había mandado por él así que aquí se encontraba, camino con dirección a la salida del aeropuerto donde un auto esperaba por él, se detuvo antes de llegar a la misma y extrajo su celular para marcar el número de Sasuke después de todo este lo tenía al tanto de todo lo relaciono con la rubia.
Por esa razón había regresado porque no quería que Jin se interpusiera en su camino con la misma, desde que la había visto ella era suya y de nadie más - Sasuke, ¿adivina dónde me encuentro? - lo saludo primero mientras en sus labios aparecía una sonrisa un tanto siniestra, le encantaría ver la cara de su padre, sin duda alguna eso sería lo mejor del año - ¿Sigues en Inglaterra? - pregunto su amigo y sonrió como niño pequeño - Acabo de aterrizar en Japón - le contesto con una leve sonrisa mientras su chofer subía las cosas.
- Tengo que decirte algo importante, Jin se dirige al mirador fuera de la ciudad con Ino, veran la lluvia de estrellas - de inmediato le hizo una seña a su conductor para que se moviera puesto que iría primero para allá, antes muerto que permitir que de esa situación el pelirrojo sacara provecho, abordo el auto con calma para que el conductor emprendiera con la marcha hacía la dirección dada - ¿Por qué se dirigen hacía allá? - pregunto el rubio esperando la respuesta de su amigo que parecía dudar, al parecer no le iba a gustar lo que este le dijera.
- Paso algo pero eso no es lo importante, solo ve donde ellos, tengo que irme - dicho esto colgo y Naruto supo al instante que Sasuke había hecho o dicho algo como para que esa situación se diera, sin embargo, por el momento eso no era lo importante, lo más importante era llegar al mirador antes de que pasara algo que en verdad no debía suceder.
Shuu abrio la puerta de la habitación donde la ojilavanda se encontraba, la cerro detrás de si aún no observando a esta por lo que con algo de miedo dio media vuelta para observar que estaba abrazada a sus rodillas temblando ligeramente, suspiro un poco, lo más seguro es que estuviera en shock después de lo sucedido con su padre, no conocía a ese tipo y ya lo estaba odiando pero más al Uchiha por hacerle esto, con paso calmado se acerco donde ella para subirse a la cama con cuidado.
Hinata no retrocedio lo que era buena señal, tomo una de sus manos para que esta lo mirara pero no alzo la vista, en definitiva estaba demasiado asustada con todo lo que había pasado - Hinata - la llamo suavemente con cuidado para que la ojilavanda alzara la vista, sus ojos estaban algo llorosos, sonrió un poco mientras limpiaba las lágrimas que resbalaban por sus mejillas - ¿S-Se ha ido? ¿E-Estás bien? - pregunto tratando de sonreir y Shuu no logro evitar abrazarla para que soltara todo el llanto que la estaba consumiendo, sabía que ella era como una muñeca de porcelana que en cualquier momento podía romperse y él no deseaba eso.
- Hinata todo estara bien, nada malo te pasara, lo único que debes hacer es quedarte a mi lado - aseguro besando su mejilla, ella tenía demasiado miedo porque no se había esperado que Sasuke cumpliera su palabra, de pronto tenía miedo de él y en cambio con Shuu era todo lo contrario - M-Me quedare - murmuro mientras el rubio la abrazaba con cuidado, la dejaría dormida e iría donde el azabache, lo mataría con sus propias manos porque ese iba a responder por las lágrimas de la mujer que amaba.
Ino se encontraba en el mirador, Jin se había ido a buscar algo de comida diciendo que no tardaba, aún faltaba un poco para que la lluvia de estrellas comenzara, se encontraba sentada abrazada a sus rodillas, tenía el saco del pelirrojo por lo que no tenía frío así que estaba bien con todo, la puerta se abrio y de inmediato supo que era su acompañante - Tardas demasiado - comento ladeando la cabeza pero se quedo de piedra al no ver al pelirrojo sino a Naruto entrando por la puerta bastante agitado como si hubiera corrido para llegar donde ella.
Naruto la observo, estaba demasiado hermosa que podría lanzarse sobre ella y hacer cosas que no debería siquiera pensar - Siento tardar demasiado, tenía que estar un tiempo en Inglaterra pero he regresado solo por ti - aseguro este caminando donde ella, la rubia de inmediato se tenso, si él se acercaba más era capaz de ceder y no quería eso, no deseaba eso en definitiva - N-No te acerques - murmuro con miedo mientras se levantaba, de inmediato el rubio la tomo de la muñeca para acercarla en una especie de abrazo.
Ella se resistio de inmediato colocando ambas manos en el pecho de este quien sonrió, no esperaba que fuera tan fácil después de todo - Te quiero Ino y solo quiero estar contigo - murmuro acercandose un poco cuando ella lo abofeteo mientras se mordía el labio ligeramente, estaba harta de sus mentiras, de sus promesas, ya no podía más con esa mentira - M-Mientes, no quieres estar conmigo porque has estado con Sakura intimamente, ¡vi las fotos! - grito mientras se soltaba de ese agarre y apretaba los puños.
Naruto la miro no entendiendo pero fue cuestión de segundos para darse cuenta de lo que estaba sucediendo, al instante solo supo que la causante de esto era Sakura, la mataría con sus propias manos de eso si estaba seguro - Deja que te explique - pidio tratando de tomarla de ambos manos pero ella retrocedio asustada, maldijo por lo bajo tratando de acercarse de nuevo pero ella no se lo permitio como la vez anterior - Solo vete, deja de hacerme daño - murmuro con un poco de miedo, de inmediato antes de que escapara más la tomo por los brazos con algo de fuerza.
- Si esa es la única manera en la que no podrás olvidarme entonces perdoname por hacerte daño - murmuro besandola, ella no se resistio, no tenía fuerza para ello porque lo amaba demasiado y ambos lo sabían por desgracia, Naruto se separo de ella y beso su frente - Vuelve a casa temprano - murmuro dando media vuelta, eso a ella le dolio porque había pensado que se la llevaría, se había equivocado como siempre, lo vio partir, él quiza la quería pero no lo demostraba como Jin lo hacía y eso dolía demasiado.
Naruto abordo el auto, si se quedaba más tiempo era capaz de hacerla suya pero no era momento de pensar en esas cosas, primero tenía que ir a su casa y después ya vería que pasaba, solo esperaba que su padre no tratara de hacerle algo a Ino de lo contrario sería completamente su culpa puesto que él había desobedecido las ordenes del mismo, el auto emprendio la marcha por lo que tan solo se acomodo en el asiento cerrando los ojos, sabía que el dejarla implicaba que ella lo odiara un poco más pero era tal y como había dicho le haría daño para que no lo olvidara porque hasta él sabía que ella lo deseaba olvidar pero no se lo dejaría tan fácil.
Jamás le haría eso a ninguna persona mucho menos a una mujer pero con ella era inevitable, después de que pasara lo peor se encargaría de sanar sus heridas una por una, sin embargo, también sabía que existía la posibilidad de que Ino no lo perdonara, solo le quedaba ver que sucedía.
- ¡No puede pasar! ¡Seguridad! - grito una mucama al borde de la histeria tratando de detener a Shuu quien había dejado a Hinata dormida en su habitación, se encontraba en este momento en la casa del Uchiha, no le importaba nada, solo quería matarlo por lo que había hecho, entro en la habitación de este y lo observo mirando la ventana por lo que sabía que este lo esperaba - ¡¿Cómo te atreviste a hacerle eso?! ¡La hiciste llorar! - grito caminando donde él, el Uchiha dio media vuelta mientras sonreía - Ella no es nada mío ahora, no me interesa si llora - argumento este como si nada.
Sasuke mentía, claro que le había costado llamar al padre de la ojilavanda pero había sido necesario porque no soportaba el hecho de verla con el rubio, lo odiaba demasiado como para darsela, sin embargo, estaba consciente de que esta no la pasaría bien y el griterio de Shuu se lo confirmaba - Tú solo la estas arrojando a mis brazos, tú no puedes protegerla porque solo te preocupas por ti mismo, dejala en paz - siseo el rubio molesto mientras avanzaba por completo hasta donde este se encontraba.
El azabache sonrió con algo de malicia lo que saco por completo de sus casillas al rubio quien le dio un puñetazo de lleno en el rostro, Sasuke se lo devolvio pero el rubio fue más rápido y lo bloqueo con su antebrazo para golpearlo en el abdomen, el azabache de inmediato se hizo hacía atrás esquivando a penas ese golpe para alzar el puño y estrellarlo en el rostro del rubio quien se hizo para atrás cuando sintio la sangre en el labio, no estaba bien lo que estaba sucediendo porque ellos jamás se ensuciarían las manos por una mujer pero el problema es que Hinata no era cualquier mujer... era la elegida.
Fueron separados de inmediato por la seguridad del Uchiha, ambos estaban en un estado deplorable - ¡La vuelves a hacer llorar y te mato! - le grito Shuu mientras uno de sus guardias se lo llevaba, de inmediato una mucama comenzo a limpiar sus heridas, Sasuke miro por la ventana, lo más seguro es que ella hubiera llorado demasiado y todo era su culpa, buscaría la manera en que esta lo perdonara cuanto antes, no pensaba dejar que Shuu se la quedara, de ninguna manera, antes muerto.
Ino estaba de pie cerca del telescopio cuando sintio unos brazos rodeandola, no era Naruto, era Jin por lo que se relajo un poco - Va a empezar - murmuro el pelirrojo en su oído mientras ella alzaba la mirada observando el enorme cielo nocturno que se llenaba de estrellas que comenzaban a pasar por todos lados, era un espectáculo digno de ver en definitiva, hubiera deseado que los brazos del rubio la rodearan pero eso no era posible por lo que Jin la abrazaba, este se recargo en el hueco de su cuello disfrutando de su aroma.
- Te quiero Ino - murmuro y ella sonrió un poco, esas palabras las hubiera adorado de ser otra persona quien se las dijera pero eso era imposible, al parecer el destino de ambos no era estar juntos, lo apoyaría desde lejos por lo que ahora no importaba lo que sucediera en el mirador porque después de todo Naruto la había dejado en vez de llevarsela a si fuera a rastras consigo, el pelirrojo se inclino y rozo sus labios con cuidado, en menos de dos segundos busco contacto con ella mordiendo ligeramente su labio.
Ino no se resistio por lo que el chico adentro su lengua jugando con la suya que cedio, el panorama era hermoso y era sin duda alguna algo perfecto porque ese beso lo recordaría por siempre... se iría de la casa de Naruto para buscar su propia felicidad aunque eso significara morir en vida porque para su desgracia el rubio era su felicidad.
- Señorita Hinata, el joven Shuu esta en la azotea... esta herido - la ojilavanda se levanto de inmediato para tomar el botiquín que la mucama le extendía, salio corriendo como loca de la habitación, su corazón latía demasiado, no era por el miedo de que este se encontrara muy mal, era porque no quería que nada malo le sucediera al rubio... se había enamorado de Shuu, no sabía porque, no entendía porque en tan poco tiempo pero lo amaba, Sasuke era su primer amor pero le tenía miedo por lo que había hecho y en cambio con el rubio se sentía segura.
Abrio la puerta de la azotea y observo el enorme cielo donde miles de estrellas pasaban con rápidez, la lluvia de estrellas era muy hermosa, su pecho subía y bajaba, observo a Shuu quien la miraba absorto, al parecer no la esperaba, camino donde él para abrazarlo fuertemente mientras sentía que este se tensaba, jamás haría algo como espero, ni con Sasuke, ni con nadie más pero al lado del rubio sentía que era capaz de hacer cualquier cosa - G-Gracias por e-estar v-vivo, g-gracias por r-regresar sano y salvo - murmuro puesto que sabía a quien había ido a buscar.
Shuu la abrazo con cuidado, estaba feliz de que de sus labios salieran esas palabras, Hinata era feliz y por primera vez en su vida no quería separarse de una persona, es que esa persona era la que había esperado desde que era una niña, quería y amaba a Shuu, no lucharía en contra de ello, solo se dejaría llevar por la situación, solo pensaría en ella como nunca antes lo había hecho...
Sasuke apreto el ramo de rosas contra su pecho, por eso la mucama le había dicho que no subiera pero él de necio se había negado, Hinata estaba feliz en brazos de Shuu, no podía quejarse puesto que él había sido quien la había mandado allí, sin embargo, en su diccionario no existía la palabra rendirse y no lo haría... lucharía por ella con todo lo que tenía.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
