CAPITULO 9

INCOMODIDAD

El día de la boda llegó, por supuesto allí estaba ella, la madrina y todos estaban aguardando por el padrino, Ron.

Nadie dudó que llegara, ya que sabían que ante todo y todos estaba primero su familia, pero los que no sabían lo que había sucedido se sorprendieron de verlo llegar junto a Celia.

Ron le había aclarado a Harry que iría, pero nunca declaró que iría solo, pero al ver a los ojos a Hermione comprendió perfectamente lo que su futuro cuñado le quiso decir aquella mañana.

Arruinada, a pesar del maquillaje y del glamoroso vestido, Hermione parecía una sombra opaca y sin brillo y sin embargo nunca le pareció tan hermosa. Por un momento, lo único que pasaba por su mente era ir a su lado, besarla apasionadamente y decirle que nada le importaba que había sido un obtuso y que nunca dejaría de ser un crío cuando se trataba de ella, que todo quedaba en el pasado, que había exagerado las cosas y millones de cosas más con tal de sentir su cuerpo junto al de él.

Celia le apretó la mano, le había hecho prometer que no se separaría de él ni por un instante y que no permitiría por sobre nada en el mundo que Hermione, Harry o Ginny se le acercaran luego de la ceremonia religiosa, sabía que pasaría por ese momento de debilidad.

Daba por descontado que ninguno de los tres le contaría al resto de la familia lo que sucedía, no al, menos hasta finalizada la boda y probablemente la luna de miel, tiempo suficiente para desaparecer.

Si. Él había tomado una determinación, ahora el que desaparecería sería él.

Y no regresaría jamás, faltaban apenas algunos detalles con el ministerio y con George, lamentaba dejarlo en este momento en que más lo necesitaba pero no había de otra.

Con más tiempo le daría las razones y contaba con que su hermano lo entendiera así como su familia, pero debía esperar que fueran Harry y Hermione quienes contaran lo sucedido, él no interferiría si ellos preferían seguir mintiendo y les concedería sólo ese deseo, que la ignorancia quedara en los suyos y que creyeran lo que demonios quisieran creer; todos excepto George, se lo debía y sabía que podía contar con su silencio y reserva.

Se colocó al lado de Harry aguardando la llegada de su hermana sin mirar por un instante a la chica frente a él, sintiendo que ella lo miraba persistentemente, debía ser fuerte y no dejarse abatir, esta vez él estaba en lo correcto, Hermione Granger podía estar marcada a fuego en su corazón, pero la descartaría de su mente y si con los años no salía de ese maldito órgano bombeador de sangre se lo arrancaría.

La ceremonia trascurrió sin demasiados miramientos, ya había asistido a la boda de Bill, de George, de Percy y ahora le tocaba a Ginny, en algún momento se sintió esperanzado de continuar con la tradición y seguir él en el camino pero definitivamente él estará en las filas de Charly y permanecería soltero.

¿Por qué? Tal vez con el tiempo podría conocer a alguien que sustituyera a Hermione, miró a Celia, ella le guiñó el ojo desde su posición y por un instante se le cruzó por la mente si ella sería ese reemplazo. No, Celia era su amiga, tanto así que cuando le pidió ese enorme favor estuvo totalmente en contra, lo llamó niñato, pendejo y vaya a saber cuantas groserías más referentes a su intransigente actitud y que demostraba con ella que sus dos amigos habían tenido toda la razón en esconderle lo que había sucedido y además añadiéndole que había pasado hacía más de diez años atrás, y que parecía un puritano defendiendo una causa sin sentido. Celia podría tener razón, pero igual era su amiga y no lo dejaría solo en esto, aunque al verla mirar a Hermione con tanta pena le hizo dudar si cumpliría con su palabra, aunque él mismo estaba indeciso de hacer lo que tenía planeado.

Por un instante observó a Hermione que ahora parecía concentrada en lo que decía el párroco, a pesar de las ojeras, tapadas cuidadosamente con maquillaje, los ojos enrojecidos, y esa fragilidad que emanaba de su persona, la conocía, sabía que tenía su orgullo y que jamás cedería a confesar que en alguna medida él podía llegar a tener razón.

Y era eso lo que lo motivaba a irse, su actitud intransigente, que ella ni siquiera tuviese una pizca de fe en su persona, una pequeña duda que él podía ser de confianza, aunque por otro lado su actitud soberbia no le daba mucho crédito.

¿Pero que creían? Él estaba dolido, sus dos mejores amigos lo habían engañado, lejos estaba el estar molesto por lo que había hecho, nunca le preocupó si ella fuera virgen, inmaculada o si hubiese pasado por todo el ejército de Dumbledore haciendo favores sexuales para que ayudaran a Harry, él no era de esos. Lo que le molestaba era la falta de confianza.

Sacudió la cabeza alejando sus pensamientos al tiempo de ver que Hermione lo observaba, en una actitud cobarde bajó la mirada para evitarla, no sería capaz de soportar verla tan decaída.

Apenas terminar la ceremonia se acercó a Celia y la tomó fuertemente del brazo

- Te estás comportando como un chiquiliiiiinnn -Le canturreó su amiga

- No me lo hagas más dificiiiillll- respondió él imitándola.

La recepción fue muy tradicional, el vals, la torta, los brindis y el baile. En todo momento evitó estar cerca de ella y apenas si saludó a Harry y Ginny, el peor momento fue cuando debió decir unas palabras antes del brindis general.

Todos aguardaban expectantes su discurso, él era el mejor amigo de Harry desde los once años y pudo ver a su madre sacando un pañuelo de su cartera.

- Que decir -empezó a declarar y Celia lo miró reprobadora- Harry es el indicado para Ginny, ojala yo pueda encontrar una mujer que me entienda y confíe en mí como ella lo hace con él. Salud -Levantó la copa y todos lo imitaron, Molly miró extrañada y guardó su pañuelo sin usar, los demás Weasley se miraron extrañados pero fue la actitud de Hermione lo que más llamó la atención, ella no hizo ni dijo nada, se limitó a mirar hacia abajo, Celia la miró por un instante y sin saber porque le cayó mejor de lo que le había caído todos estos años viéndola desde la perspectiva de Ron.

Cuando la música comenzó a sonar Hermione se levantó le dio un beso a Ginny y Harry y se marchó, con la cabeza en alto sonrió a todos y salió del salón.

Ginny le hizo un gesto a Harry y este la siguió, Ron que se hallaba bailando con Celia pero viendo todos los movimientos se retiró detrás

- No hagas papelones Ron- Le ordenó la chica y él simplemente asintió con la cabeza.

Harry caminaba rápido para alcanzar a Hermione que se había levantado levemente el vestido y corría calle abajo

- ¡Hermione!- La detuvo al doblar la esquina.

- Por favor Harry, regresa a la fiesta. Siento mucho ser yo la que arruina tu boda- Le dijo sin ya poder soportar más el peso de las lágrimas en sus ojos

- Amiga- Le decía Harry acercándose para abrasarla

- No Harry -lo detuvo ella -si me consuelas no podré detenerme y ¡Te juro por lo más sagrado que ya no pienso derramar una lágrima más por Ronald Weasley!

- Regresa -Le rogaba el chico

- ¿Para qué? Discúlpame con Ginny, no lo soporto más, ya es bastante pesado verlo en todos lados como para ahora tener que soportar mirar como se regodea con otra chica frente a mí

- Celia no es nada serio para él

- ¿Estás seguro?

- Más que seguro. Celia es más como su amiga

- Yo también lo era y sin embargo eso no le impidió enamorarse de mí. ¿Cómo estar seguros que no lo hará de ella?

- Puedo asegurarlo, lo hace por despecho y debes darle la razón en ello, estuvimos mal en no decirle la verdad, tal vez no al principio, pero con los años debimos decírselo.

- estaba tan en el pasado Harry, tan lejos e inoportuno, no pensé en ello nunca más.

- ¡Tan malo fue! -Intentó bromear Harry

- ¡Tonto! -Lo retó sonriendo apenas - Sabes bien a que me refiero, las hormonas fueron más fuertes.

- No más que nuestra amistad

- Por suerte. Lamento hacerte esto, pero yo lo amo demasiado como para quedarme viéndolo allí tan feliz y sonriente.

- Sabes que es una fachada, sabes que en fondo se debe sentir mal como tú o peor.

- ¡Pero yo no traje a Daniel de Argentina para regodearlo frente a él!

- ¿No había pasajes?- Volvió a bromear Harry

- Parece que el matrimonio te altera el juicio, si Daniel se enterara ya estaría trasladándose para acuchillarlo y no hubiese permitido tamaño escándalo en tu boda.

- Si necesitas compañía llámalo.

- No necesito compañía. Sabes a quien necesito.

- ¡Vuelve a la fiesta y búscalo! Pídele perdón

- ya lo hice y él me lo negó. ¡Yo también tengo mi orgullo! -Harry meneó la cabeza

- la verdad que ambos parecen dos niños de kinder, mira, prométeme que te vas a cuidar y nos vendrás a ver apenas regresemos de la luna de miel

- Vayan tranquilos, yo estaré bien.

- Cuando volvamos veremos que hacer con Ginny para solucionar esto.

- No hay solución, vé y disculpame

- ¡Deja de decir tonterías! -la interrumpió -no hay nada que disculpar.

Hermione desapareció y Harry apesadumbrado regresó a la fiesta, lo que no vio fue que Ron estaba escondido tras un puesto de flores escuchando toda la conversación.

Una vez terminada la fiesta y junto a Celia en su departamento lo contó todo lo que oyó.

- Creo que has sido muy lejos, los has herido mucho.

- ¿Y ellos?

- ¡Déjate de tonterías! Realmente pareces un niño de kinder - Celia meneaba la cabeza

- Mi decisión está tomada.

- ¿Entonces te irás?

- Si.

- ¿Adonde?

- primero a Argentina a darle algunos golpes de puño a ese Daniel - Celia rió y Ron la miró sorprendido

- No lo puedo creer, te alejas de alguien y lo primero que haces es ir a vengarte de un inocente que nada sabe y que su única culpa es estar enamorado de la mujer que tu amas

- ¡Yo no la amo!

- Miéntete pero no harás que yo te lo crea.

- ¿De quien eres amiga? - preguntaba Ron poniendo los brazos en la cintura

- Tuya, por eso te lo digo.- Ron sacudió la mano en el aire - En serio ¿donde te quedarás?

- Aún no lo sé, te enviaré un mensaje apenas me instale.

- ¿Qué vas a hacer?

- Mira, con el dinero que tengo bien podría estar veinte años sin trabajar

- ¡Que bonito! Ningún plan a futuro.

- Mis planes a futuro se iniciaron, construyeron y desvanecieron en este mismo departamento, en el mismo día comenzaron y terminaron.

- Suponiendo que te puedes alejar de Hermione

- ¡Lo haré! - Confirmó y Celia lo miró suspicaz

- Te doy un par de meses máximo - Le auguró

- ¡Que poca fe me tienen!

- No se puede luchar contra el amor.

- Y lo dice alguien que mató a su esposo - Ron se tapó la boca pero aunque sus ojos reflejaban un profundo arrepentimiento por lo que había dicho ello no impidió que Celia se levantara del sillón donde discutía sentada y le gritara

- Por eso mismo, yo maté a mi esposo, él me quería matar y aún así, después de más de seis años todavía lo sigo amando. ¡Y él me quiso matar! ¡Por eso no te creo ni por un instante que te alejarás mucho tiempo de Hermione! Y si lo puedes hacer ¡Mejor por ella! Significará que nunca la amaste realmente. - Tomó su cartera y abrigo y se dirigió a la puerta- Cuando te ubiques agregó antes de marcharse - ¡No te molestes en enviarme la dirección!

- Celia- la llamaba Ron -disculpa soy un tarado

- Menos mal que tu mismo te das cuenta - exclamaba yendo a la escalera

- ¡Perdóname!

- Mañana, hoy estoy furiosa. - Y desapareció

Ron se quedó parado en la puerta de su departamento, meneando la cabeza, últimamente solo hacia las cosa mal.

¿Hasta cuando?