N/a

Un nuevo capítulo.

Gracias por leer.

Espero les guste.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Capítulo 17: Te Extrañe

Naruto se había quedado de piedra en cuanto su hermano había besado a la rubia, ¿qué demonios le sucedía?, él no tenía ningun derecho de besarla, ella le pertenecía, bueno al menos eso creía pero entonces se dio cuenta de que no era así porque Ino era novia de Jin mientras él estaba atorado con Sakura por decirlo así, las personas miraban a su madre que estaba completamente pálida por lo que corrio a auxiliar mientras Deidara salía del recinto con una enorme sonrisa, se suponía que nunca volvería, se suponía pero estaba de regreso.

- Mamá - la llamo suavemente pero ella tan solo estaba temblando mientras trataba de controlar su respiración - Mamá - la llamo de nuevo pero ella parecía estar en otro mundo, no se veía como la mujer fuerte de siempre, parecía algo más, otra persona, era como antes de que su hermano se fuera, una mujer acabada y miedosa en toda la extensión de la palabra, tomo aire para tomarla de la mano y obligarla a colocarse de pie porque era hora de que los Namikaze tuvieran la frente en alto, no podían darse el lujo de ser débiles ante el regreso del hijo mayor.

- Les pido que por favor continuen con la fiesta, mi madre bajara en unos momentos - sonrió con seguridad para caminar por las escaleras con su madre de la mano, Sakura lo miro preocupada pero él tan solo desvío la mirada donde la rubia estaba con Jin que se veía más que furioso por lo sucedido, eso no era lo importante, lo único que quería saber era ¿de dónde Ino conocía a su hermano?, que él supiera su hermano nunca le hablo de una chica así, es más estaba seguro de que ni siquiera sabía nada de Deidara.

Cuando este se había marchado de casa no había hecho nada, al contrario le había gritado que lo odiaba y que no lo quería cerca nunca más pero es que era un niño y los niños nunca dicen las cosas como deberían, reaccionan mal y eso fue lo que sucedio ese día quisiera o no recordarlo, abrio la puerta de una habitación y obligo a su madre tomar asiento, se coloco delante de ella para tomar sus manos con suavidad, necesitaba que esta entendiera que todo estaba bien, que nada estaba mal y que su hermano estaba de vuelta solo porque si no porque quisiera hacerles daño.

- Mamá mírame - le pidio en un susurro pero esta se hecho a llorar en su pecho como una niña pequeña, su madre había sufrido demasiado con la partida del hijo mayor aunque jamás lo iba a admitir en voz alta hasta ese momento, porque su llanto no era porque tuviera miedo o quiza si, su llanto era porque estaba feliz y al mismo tiempo temía por el bienestar de su hermano, su padre no se iba a quedar con las manos quietas en cuanto supiera lo sucedido, ni siquiera estaba en la fiesta de cumpleaños de su madre y aún así se enteraría de todo lo que sucediera en esta como si en verdad si hubiera asistido.

Naruto tan solo la abrazo, en estos momentos no podía dejar que la furia hacía su hermano lo dominaran, lo primordial en este momento era tratar de que todo estuviera bien y de ver que su madre regresara con la cabeza en alto a la fiesta, aunque sonara frío eso era lo importante ahora.


Jin la tomo de la mano para salir de la fiesta por unos momentos, algunos invitados los miraban mientras murmuraban cosas pero la mente de Ino solo estaba ocupada pensando en ese chico rubio, claro que lo conocía, era la persona que se había quedado en la casa de sus padres adoptivos mientras ella era una niña, no recordaba exactamente cuanot tiempo había pasado, sin embargo, vaya que recordaba la de veces que se había escapado de su habitación para ir a ver si este se encontraba bien o necesitaba algo.

- Te juro que no estoy enojado pero de verdad necesito que me digas algo - pidio en un tono casi suplicante el pelirrojo e Ino suspiro, la verdad no sabía muy bien que decirle pero por la mirada que este le mandaba tenía que ser rápida con lo que diría - Vivio en mi casa por unos meses pero después desaparecio, ni siquiera sabía algo de él, solo recuerdo su rostro, te juro que no miento - aseguro ella mientras besaba su mejilla, el pelirrojo la miro fijamnete y asintió, sabía que ella jamás lo iba a engañar, confiaba en ella al cien por ciento.

- ¿Quieres quedarte? - pregunto este apretando un poco más su mano y ella nego con la cabeza, claro que no deseaba quedarse en lo absoluto, tan solo quería regresar al hotel de él aunque tecnicamente estaban en el hotel pero no le apetecía quedarse a esa fiesta, quería descansar y eso entendio él por lo que la condujo con paso calmado al asensor cuando se encontraron en este a Naruto y a su madre que se veía un poco mejor, Ino desvío la mirada, no quería que nadie se diese cuenta de que su corazón latía demasiado por el beso de Deidara quien para su suerte era el hermano del rubio frente a ella.

Las dos personas bajaron del asensor mientras ellos dos subían, la rubia podía sentir la mirada de Naruto sobre su persona pero se obligo a no mirarlo, las puertas del asensor se cerraron y respiro de nueva cuenta con más calma, Jin la miro desde su altura y sonrió, al menos pensaba que ella no estaba nerviosa sino que estaba un tanto arrepentida por el beso que ese rubio le había dado, no era su culpa después de todo este la había tomado por sorpresa, si lo más seguro es que estuviera arrepentida.

Jin le dio la vuelta con la mano de manera que ambos quedaran mirandose entre si, seguido de esto tomo su mentón con suavidad y deposito un suave beso en sus labios, la amaba demasiado como para dejarla ir, era su adicción favorita y no pensaba permitir que alguien más se la arrebatara de las manos.


Hinata busco con la mirada a Ino pero esta había desaparecido después del beso de ese rubio que ambas conocían bien, cuando eran niñas y este se hospedaba en la casa de la rubia ella le cocinaba algunos postres y entre ambas se los llevaban a escondidas de la madre de su amiga, sintio que alguien la miraba por lo que de inmediato busco a esa persona y un estremecimiento la recorrio al encontrarse con Sasuke quien tenía de la mano a su prometida, se sintio normal, el estremecimiento que había sentido no era por los nervios o algo así era porque le molestaba que la viera cuando tenía a su prometida a su lado.

- ¿Tienes frío? - pregunto Shuu y nego con la cabeza, más o menos si pero no quería que este se enfermara por cederle su abrigo después de todo ella había insistido en que no haría frío y vaya que se había equivocado pero no era momento de pensar en esas cosas - ¿Segura? - pregunto de nueva cuenta este y volvio a negar con la cabeza, sin embargo, antes de que dijera algo más sintio el peso del abrigo del rubio sobre sus hombros, vaya que su novio era rápido cuando se trataba de su persona.

- G-Gracias - sonrió levemente mientras este la tomaba de la mano para avanzar entre los comesales y detenerse en la barra de bebidas, ella no bebía y no quería que él lo hiciera pero se sorprendio cuando pidio una leche caliente y un café, el chico que atendía lo miro como si hubiera dicho algo malo pero después asintió, era claro que no podía decir que no a los pedidos de toda esa gente por lo que se retiro y en menos de dos minutos frente a ella estaba una leche caliente, sonrió mientras estiraba la mano para llevarse el vaso a los labios.

- Me preocupa que puedas recaer, perdón por traerte a la fiesta pero no me apetecía venir solo, siento ser egoísta - se disculpo este visiblemente avergonzado, él no la había obligado y no le gustaba que se sintiera culpable por lo que sonrió tranquila para inclinarse y rozar sus labios con los suyos, a penas había sido un roce pero su corazón latía demasiado rápido - Te amo - murmuro ella mordiendose un poco el labio notando la sorpresa en los ojos de su novio que después de unos segundos la jalo para abrazarla.

Shuu estaba calientito - También te amo - aseguro feliz de que ella se lo hubiera dicho, quiza no se conocían de mucho tiempo pero convivían demasiado entre ambos por lo que se conocían como si hubieran crecido juntos, él sabía todo de ella y ella todo de él, en pocas palabras su relación había crecido en pocos días y él no podía estar más feliz que nunca, no quería soltarla pero cuando los aplausos se hicieron presentes tuvieron que separarse para observar a Kushina del brazo de su hijo que sonreía como si nada hubiera pasado.

- ¿Deseas quedarte? - pregunto cerca de su oído notando que ella se mordía ligeramente el labio demostrando el nerviosismo por su acercamiento - N-No - contesto y este la tomo de la mano para abrirse paso entre la gente, si ella no deseaba quedarse lo mejor era marcharse cuanto antes pues no deseaba obligarla a algo que ella no quisiera, Shuu noto la mirada del Uchiha sobre ambos y nego con la cabeza, claro que entendía de alguna manera su fijación por Hinata pero lo que no toleraba era que lo hiciera frente a su prometida, le resultaba cruel.

Bajo la mirada observando a su novia que estaba como si nada lo que quería decir que a ella no le importaba si este la miraba y eso lo hacía demasiado feliz si tenía que ser honesto.


Un nuevo día en la escuela aunque para Ino era como la muerte, no se sentía con demasiados ánimos de ir pero pues tenía porque estaban cerca algunos proyectos, se levanto con calma cuando la puerta de la ducha se abrio y observo con una bata y con una toalla en la cabeza a Jin que la miraba con una sonrisa - Buenos días - saludo este y ella sonrió a manera de respuesta mientras se colocaba las pantuflas, era su turno de ducharse y darse prisa sino quería llegar tarde, lo menos que necesitaba era reprimendas por parte de los profesores.

Sintio el agua caliente en su cuerpo, se sentía algo cansada al menos físicamente pero no podía darse el lujo de faltar a la escuela después de todo era becada, no quería darle problemas al rubio que se había quedado como responsable de su estancia allí aunque bueno después de todo le había dado un puñetazo pero eso no venía al caso, solo esperaba que ni la directora o algún profesor se enterara porque de lo contrario si que estaría en demasiados problemas y no deseaba que Jin la cuidara como siempre.

Salio de la ducha con calma ya vestida con el uniforme para caminar a la pequeña sala, tomo asiento frente al pelirrojo que leía algunos papeles, una mucama coloco los platos frente a ambos así que con calma comenzo a desayunar notando que su novio hacía lo mismo - Date prisa o llegaremos tarde princesa - asintió mientras bebía un poco de leche, el pelirrojo después de unos minutos se levanto así que ella hizo lo msimo para lavarse los dientes e irse por su maletín pero se detuvo cuando este se encontraba detrás de su espalda haciendo a un lado su cabello con cuidado.

Ino se quedo completamente quieta cuando sintio que este le colocaba un collar de oro en el cuello - Te quiero - murmuro contra su oído y ella se sonrojo - También te quiero - aseguro con una sonrisa en los labios, dicho esto ambos se tomaron de las manos para comenzar a caminar fuera de la habitación, era momento de ir a clases.


Naruto miro para todos lados cuando se quedo de piedra, su hermano estaba al lado de un convertible al parecer esperando a alguien, solto la mano de Sakura y esta lo miro preocupada pero no le importo en lo absoluto - Naruto - lo llamo tratando de detenerlo por el brazo pero la aparto de manera brusca, escucho un grito de parte de ella pero siguio caminando, estaba furioso, porque este hubiera regresado, porque hubiera besado a Ino, porque hubiera arruinado el cumpleaños de su madre porque desde el día en que él se había "desviado" había dejado de tener madre.

Se detuvo a unos pasos de este y lo sujeto por la corbata pero este con un ligero movimiento lo rodeo para verlo furioso - ¿Qué demonios te sucede? - pregunto molesto el rubio mayor pero Naruto no pensaba por lo que tan solo alzo el puño para estrellarlo en el rostro de su "hermano" pero este se hizo a un lado tomandolo del brazo para derribarlo - No estoy aquí por ti, tú también para mi estas muerto, estoy aquí por Ino - murmuro cerca de su oído, el solo nombramiento de la rubia lo saco de sus casillas, jamás permitiría que una escoria como Deidara la tocara, no pensaba permitir que alguien tocara a su rubia.

En menos de cuestión de segundos este había estrellado su cabeza en la cara de su hermano o lo que fuera de él quien se había hecho hacía atrás, noto de inmediato la sangre resbalando de su nariz pero no le importo, se abalanzo contra este derribandolo por completo para comenzar a golperarlo de lleno, en cuestión de segundos alguien trataba de separarlo de Deidara pero él tan solo empujo a esa persona cuando escucho el grito de una mujer, ladeo la cabeza y observo a Ino en el suelo con una mano en el costado derecho.

Trato de ayudarla pero solo recibio un puñetazo de parte de Jin quien parecía haber corrido al lugar - Ni te le acerques - sentencio caminando donde ella para levantarla con cuidado y sacarla de la gran multitud, Deidara se levanto con calma aunque aún le sangraba la nariz, le dio una mirada de desaprobación y salio de la multitud igualmente - ¿Te encuentras bien dobe? - pregunto Sasuke a su lado así que asintió aunque no era así, le dolía demasiado la cabeza pero más que eso se sentía un estúpido.

De verdad que no sabía que era Ino de lo contrario jamás la hubiera tocado, su cabeza punzaba demasiado, en cuestión de segundos todo fue obscuridad.


Ino se encontraba en la enfermería, Jin la había llevado allí después de que hubiera tratado de detener la pelea de hermanos, quiza es que fuera por Naruto o quiza es que fuera por Deidara quien era su primer amor, ni ella misma lo entendía, su novio se había ido puesto que tendría que tomar apuntes por ambos, sin embargo, la había regañado como si de su mamá se tratara, lo entendía claro que si pero es que era su deber no dejar que nadie le hiciera daño a Deidara, era su deber en verdad.

En el pasado cuando lo había visto llegar a su casa todo golpeado, destruido emocionalmente había sentido el enorme deseo de protegerlo de todos, ignoraba que había sucedido con él en el pasado pero tenía muy en cuenta que ahora en el presente no dejaría que nada ni nadie lo lastimara, además de verdad que no entendía la actitud de Naruto, eran hermanos por Dios Santo, no tenía porque golpearlo - Te extrañe - alzo la vista observando a Deidara ya algo recuperado, este le sonreía naturalmente.

Su nariz ya no sangraba, aunque tenía una mano en el costado derecho, allí había recibido demasiados golpes claro estaba - También te extrañe - murmuro ella desviando un poco la mirada, claro que lo había extrañado - Siento haber dado ese espectáculo aunque técnicamente él tuvo la culpa - comento este mientras se sentaba en la cama, no entendía porque ni siquiera lo llamaba hermano - ¿Cómo me encontraste? - pregunto ella mirandolo a los ojos, el rubio sonrió ladeando un poco la cabeza.

- Quería ver a la niña que me salvo de caer en un hoyo hace años - contesto este como si nada y ella tan solo solto un suspiro, era claro que no pensaba contestar a las preguntas con la verdad - ¿Por qué se golpean entre hermanos? - pregunto esperando a que este le dijera la verdad, de verdad que quería escuchar la verdad de los labios del rubio - Él me odia y yo igual pero no estoy quí por eso, quiero verte feliz - la rubia desvío la mirada, su corazón latía demasiado rápido que temía que este escuchara sus latidos.

- Soy feliz porque estoy con Jin, es mi novio - aseguro tratando de convencerlo a él y de paso convencerse ella misma, sin embargo, él lo noto por eso rió suavemente mientras negaba con la cabeza - Sé que tú sientes algo por mi hermano - aseguro este y ella nego de inmediato con la cabeza, claro que era así pero nunca pensaba aceptarlo y menos porque este tenía una prometida y ella estaba de novia con el pelirrojo, escucho la suave risa del chico que negaba con la cabeza.

- No puedes mentirme - aseguro mientras se acercaba para abrazarla, ella se quedo quieta aunque estaba sorprendida por el repentino gesto de cariño de parte del chico, Deidara sintio el calor de Ino, hace años que no dejaba que nadie lo abrazara, no quería que nadie notara las cicatrices de su cuerpo provocado por los golpes de su padre y sus guardias, no quería que nadie sintiera lo asqueroso que era, nadie sabía pero él día de la golpiza propinada por su padre este había obligado a uno de sus hombres a violarlo, porque su padre quería que dejara de ser gay.

Ese día se había sentido humillado y dolido, jamás había esperado que su padre hiciera eso pero se había equivocado, vaya que lo había hecho, Ino abrio los ojos sorprendida cuando este comenzo a llorar en silencio, no pensaba decir nada, solo estaría quieta y estaría allí para él, con sus manos le rodeo la espalda - Todo esta bien - murmuro con calma, Deidara era igual que hace años, un niño asustado, quiza ya no era un niño pero estaba asustado, demasiado asustado y aunque este hubiera dicho que quería verla feliz era ella quien haría todo para verlo feliz a él.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.