N/a
Un nuevo capítulo.
Gracias por leer.
Espero les guste.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Capítulo 18: Te Odio
Ino caminaba de la mano de Jin que sonreía porque en verdad la amaba, no era común ver al heredero de los Yamada sonriendo como tonto pero cuando estaba con ella era natural, era como si todo escapara de su entendimiento, la amaba con cada fibra de su cuerpo pero él sabía que ella no le correspondía más sin embargo no pensaba decir nada, que sucediera lo que tuviera que suceder, por primera vez en su vida él era el rechazado y el que se aferraba a esa persona que no sentía lo mismo por él y dolía demasiado pero iba a fingir que no dolía, eso iba a hacer.
- ¿Estás mejor? - pregunto con calma y ella asintió con la cabeza, solo le dolían un poco las costillas pero no tenía nada roto, es que de verdad que Naruto tenía una fuerza algo bruta pero no le molestaba que la hubiera lastimado a ella, le molestaba que hubiera lastimado a su hermano cuando se suponía que eran eso justamente, hermanos, y lo peor es que Naruto no sabía que Deidara había sufrido demasiado, no tenía ni idea de nada y dolía ver como el que fue su primer amor tenía esa mirada gélida hacía su hermano menor.
Parecían desconocidos, ni siquiera parecía que tenían lazos de sangre - Es hora de regresar a clases - murmuro con una leve sonrisa el pelirrojo por lo que ambos caminaron con dirección a su aula cuando una mano sujeto a Ino impidiendo que siguiera con su camino, era Sakura quien se veía furiosa - ¡¿Cómo se te ocurre detener esa pelea?! ¡El imbécil de Deidara se merecía cada golpe que mi novio le estaba dando! ¡Por tu culpa mi Naruto se siente mal! - le grito llamando la atención de las personas que caminaban por el pasillo.
La rubia tan solo suspiro, estaba cansada y no le apetecía escuchar los gritos de la pelirrosa - Alejate de mi novia - siseo molesto Jin apartando a la rubia de la furia de esa chica que parecía más que desquiciada - ¡Ella no merece estar con alguien de tu clase! - grito molesta y antes de que dijera algo más alguien la alejo de ellos dos, era Naruto quien evitaba mirar a la rubia - Vamos Sakura - la jalo para que diera media vuelta mientras ella le gritaba por lo bajo, Ino suspiro para seguir con su camino de la mano del pelirrojo.
- ¿Por qué te grito Haruno? - pregunto el pelirrojo con calma aunque más o menos se daba una idea del porque esta había despotricado contra su indefensa novia - No le agrado - contesto evitando verlo a la cara y eso dolio pero no debía mostrarlo, sabía más o menos que Naruto quería a su rubia así que no era tan complicado saber porque esa chica le había gritado de esa forma, no eran necesarias las explicaciones pero por primera vez en su vida le hubiera gustado que ella si en verdad lo quería se las diera, al parecer no era tan importante para la rubia como había pensado en un principio.
- ¿Qué demonios crees que haces Sakura? - pregunto Naruto deteniendo sus pasos para mirar a la pelirrosa que estaba como si nada aunque su mirada demostraba lo contrario porque se veía en verdad furiosa, como si estuviera encerrada en una jaula y ansiara salir de la misma - Defiendo lo que es mío - contesto en un tono neutral, el rubio tan solo se despeino un poco el cabello - No me des un maldito título de propiedad, solo soy tu novio, no tu masota - le señalo molesto este para suspirar de frustración.
- Eres mío Namikaze Naruto - siseo molesta dando media vuelta pero fue sujetada por el rubio que la miro con furia, no podía enojarse con ella porque bien sabía que iría donde su padre y entonces se armaría un lío, y desgraciadamente en esos momentos no estaba para ellos - Basta Sakura, alejate de Yamada y Yamanaka, conoces a Jin, si vas más cotra Ino, él mismo sera quien se encargue de ti - hablo seriamente soltando su mano para dar media vuelta pero ni siquiera había dado dos pasos cuando ella lo abrazo por la espalda, era una maldita manipuladora.
- Perdón - murmuro supuestamente arrepentida pero hasta él sabía que no lo estaba en lo absoluto - No quiero discutir, es hora de ir a clases - solto el agarre para besarla rápidamente y dejarla ahí, estaba cansado, la pelea con su hermano había desatado sus emociones, ni siquiera sabía porque lo había golpeado, nada más había sido verlo y querer lanzarse sobre este, aunque al final él tambien hubiera salido lastimado pero eso no importaba, es que lo odiaba demasiado que él solo verlo lo sacaba de quicio.
Además no había soportado que durante el cumpleaños de su madre se presentara y besara a Ino, ella era suya y su hermano la había besado, quiza era en sí por eso que le había querido romper la cara, suspiro de enojo y de sentimientos mezclados mientras se recargaba en una pared con gesto cansado - Te odio - murmuro mientras apretaba los puños, odiaba con todo a su hermano Deidara porque siempre se empeñaba en hacerle las cosas demasiado difíciles, había arruinado su vida desde que eran pequeños pero lo odiaba más porque había besado a Ino, la chica de la que estaba perdidamente enamorado.
- ¿Te sientes bien? - pregunto Itachi observando a su amigo rubio que estaba recostado sobre la enorme cama de su departamento, asintió desde ahí aunque no estaba ni siquiera bien, odiaba a su pequeño hermano y eso solo lo hacía sentirse más miserable de lo que ya era, no entendía porque pero es que Naruto lo sacaba de sus casillas como ninguna otra persona, su sola presencia lo hacía querer matarlo, es que simple y sencillamente su pequeño hermano era alguien a quien no podía ver o siquiera escuchar su nombre de otra persona.
- Lo odio y... - no termino de hablar porque un sollozo escapo de sus labios lo que preocupo al pelinegro quien hizo el intento de levantarse pero prefirio quedarse sentado, su amigo no necesitaba que alguien más lo compadeciera, eso era algo que en verdad Deidara odiaba, era así desde que era pequeño - Deberías intentar arreglar las cosas con él, es tu hermano pequeño después de todo - hablo el pelinegro tomando aire, lo que como mínimo esperaba es que el rubio lo mirara mal o quisiera golpearlo pero tan solo se quedo ahí, al parecer lo estaba pensando un poco.
- ¿Qué quieres que le diga? Estoy completamente seguro de que me odia tal como yo - aseguro este e Itachi tan solo suspiro, de verdad que ninguno de los dos iba a dar su brazo a torcer, quiza por eso era que se parecían demasiado aunque los dos se empeñaban en creer lo contrario - Al menos deberías de intentarlo Deidara - opino seriamente su amigo mientras se colocaba de pie, él tambien tenía cosas que hacer - Lo pensare - aseguro el rubio y el pelinegro camino hacía la puerta suspirando, era obvio que ni siquiera lo iba a pensar.
- Nos vemos después - dicho esto abrio la puerta para cerrarla detrás de si, el rubio tan solo se quedo allí recostado en su cama, eran en momentos como esos que se sentía más vacío que cualquier otro día, extrañaba los brazos de su madre cuando algo no iba mal y esta lo abrazaba aunque después lo dejara a su suerte, odiaba a toda su familia pero sin duda alguna Naruto y su padre eran quienes más se llevaban su odio porque después de todo lo habían lastimado demasiado, suspiro un poco, era claro que quería la felicidad de Ino y para su mala suerte esta residía con su pequeño hermano.
Definitivamente alguien allá arriba no lo quería demasiado, su camino estaba más que enredado pero era claro que haría que Ino fuera feliz aunque fuera al lado del inepto de su hermano, quiza era hora de ir a su casa y saludar a su familia.
- ¿Me estas escuchando? - Sasuke ladeo la cabeza observando a Kohana que hablaba de cosas sin sentido como siempre, era más que obvio que no la estaba escuchando y si ella no se daba cuenta es que en verdad era demasiado tonta - ¿Qué decías? - aún así pregunto porque no le apetecía que esta hiciera una rabieta en frente de sus amigos que estaban con sus cosas porque el profesor no había llegado - Nada - sentencio esta con un tono mordaz para acomodarse en su asiento y extraer su celular, al parecer en verdad estaba enojada.
Con un suspiro se levanto de su asiento para rodearlo y detenerse en el de ella, se inco para tomar una de sus manos y tomarla del mentón con suavidad tratando de sonreirle, lo mejor era no hacerle enojar porque de lo contrario iría tras Hinata y no podía darse ese lujo en lo absoluto, no podía permitir que nada le sucediera a la ojilavanda porque le importaba demasiado aunque estuviera de novia con Shuu - Lo siento, me duele un poco la cabeza después del asunto de Naruto, perdón - se disculpo y la rubia sonrió para rodear con sus brazos su cuello, al parecer todo estaba bien ahora.
- Te perdono - hablo ella y en ese momentose abrio la puerta, todos miraron hacía esta y el profesor entro demasiado agitado, de inmediato se dispusieron a prestar atención a la clase cuando al azabache se le ocurrio ladear la cabeza y observar a Hinata acostada con su novio, de todos los lugares que habían podido elegir tenían que elegir ese precisamente, haciendo fuerza lucho por no volver a mirar en esa dirección, sabía que la ojilavanda no era de las que causaban celos así que tenía que calmarse sobre todo con Kohana cerca.
Se obligo a prestar atención y no salir para romperle la cara a Shuu... sin querer ladeo la cabeza y lo observo sobre ella besando su cuello, apreto los puños, eso era más que suficiente, se levanto de su asiento llamando la atención de los demás y camino con dirección a la puerta - Señor Uchiha la clase no ha ter... - no escucho más porque solo comenzo a correr, escucho pasos detrás de él, Kohana o sus amigos lo seguían pero eso no le importaba solo quería romperle la cara al estúpido rubio que se estaba aprovechando de Hinata.
- Lo siento - se disculpo el rubio con la ojilavanda porque seguramente la estaba aplastando aunque ella dijera lo contrario, era cómodo el estar así con ella porque le gustaba el calor que desprendía de su cuerpo, era como el sol pero un poco más tibio, se sentía mal porque su padre había dicho que llegaría en una semana pero a última hora lo había llamado para decir que su viaje se había alargado dos meses más y eso dolía, Hinata lo había acompañado hasta un lugar un tanto fresco para que pudiera dormir un poco.
No tenían ni idea de como pero él haía terminado sobre ella con su mentón en el hueco de su cuello, tan solo le había robado un beso y no más, con ella no podía ni quería sobrepasarse porque ella era la elegida y deseaba siempre respetarla y no presionarla con llegar más allá de un beso - N-No te preocupes solo duerme un poco - ella le dedico una de sus típicas sonrisas que podían derretir el corazón a cualquier persona, asintió para cerrar los ojos mientras sentía sus ojos hinchados después de todo había estado llorando por su padre.
De pronto sintio que alguien lo tomaba del suéter de la escuela para apartarlo del cuerpo de su novia que dio un respingo, antes de despotricar con la persona que había hecho eso sintio un puño en su mejilla que lo tumbo por completo al suelo, claro que se había podido defender pero esa persona que resulto ser Uchiha Sasuke no le dio tiempo a una reacción - ¡¿Qué diablos te sucede?! - grito de inmediato sintio la sangre resbalando por su labio, solo veía que el azabache lo quería matar con la mirada.
- ¡Shuu! - la ojilavanda se levanto para caminar hasta donde él se encontraba y observar que su labio sangraba además de que su mejilla derecha se estaba colocando un poco morada - ¡¿Qué diablos te sucede a ti Heinz?! ¡Mira que aprovecharte de Hyuuga! ¡Eres un desgr... - y fue en ese momento que Sasuke se dio cuenta de tres cosas, la primera era que muchos estudiantes estaban viendo la escena con curiosidad, la segunda que el rubio estaba llorando y era obvio que no era a causa del golpe si no de otra cosa.
La tercera era que Hinata lo veía con miedo y con una pizca de odio por haber golpeado así a su novio, su mirada se fue hacía su cuello, no tenía ninguna marca lo que le hacía pensar que no estaba abusando de ella sino que simplemente estaba recostado, en pocas palabras se había dejado llevar por los celos y vaya que le costaría caro con Kohana como novia, ladeo la cabeza y la observo apretando los puños, la rubia camino donde la ojilavanda para alzar la mano, pensaba detenerla pero una parte le decía que lo mejor era no hacerlo, no quería más problemas de los que ya había cuasado.
- Eres una... - no termino de hablar cuando el rubio la detuvo por la mano en un movimiento rápido y la aparto de Hinata quien tenía las manos sobre sus hombros - Intentas colocar una mano sobre mi prometida y juro que sere yo mismo quien termine con la empresa de tus padres - siseo molesto limpiando la sangre para tomar la mano de la ojilavanda que paso por su lado, en ese momento no supo porque pero solo la detuvo por la muñeca cuando ella pasaba por su lado pero antes de afianzar el agarre esta lo aparto de un manotazo con la mirada más que furiosa.
- No me toque - hablo sin siquiera tartamudear y en un tono mordaz, Sasuke desvio la mirada, ahora estaba más que seguro de que con acciones como esas estaba perdiendo a Hinata sino es que ya la había perdido por completo aunque después de la palabra "prometida" era más que claro que no tenía más oportunidad con ella - Kohana - la llamo y ella tan solo lo abofeteo para mirarlo con furia pero sabía que no estaba furiosa porque sacaría provecho de esa situación - Te odio Uchiha Sasuke y tienes suerte de que mi odio no sea precisamente odio - señalo ella para tomarlo del brazo y tirar de su cuerpo alejandolo de la multitud.
Deidara bajo de su auto, no le había costado en lo absoluto que le abrieran las puertas de la mansión de sus padres, al parecer su padre ya sabía de su regreso y lo estaba esperando a su manera pero estaba vez era demasiado diferente porque no pensaba dejar que siquiera le tocara un solo cabello, camino con paso calmado y antes de que él tocara a la puerta esta se abrio por un sirviente, le sonrió al mismo y entro - Su padre lo espera en la sala señorito - asintió calmadamente para caminar con dirección a esta.
Si todavía fuera un niño estaba más que seguro que estaría temblando de miedo pero no lo estaba en lo absoluto, estaba completamente calmado porque sabía muy bien lo que estaba haciendo, se recargo en el marco de la enorme puerta de la sala observando a su padre sentado en uno de los caro sillones con una copa de vino en la mano derecha y con su sonrisa, esa que siempre demostraba superioridad ante todas las personas, incluso ante su hijo predilecto, Naruto - Cuanto tiempo padre - saludo con una leve sonrisa observando que el rubio delante de él tan solo alzaba un poco las comisuras de los labios más no en una sonrisa.
- Creí que habías muerto, eso hubiera hecho las cosas más faciles Deidara ahora solo me provoca terminar con lo que empece - sentencio este con una leve sonrisa lo que provoco una leve risa de su parte, no pensaba demostrar que los recuerdos del pasado aún seguían doliendo, no podía darse ese lujo pero entonces le estaría diciendo que habían dejado más que una marca y eso no podía hacerse frente a Namikaze Minato - Pues tendras que intentarlo pero no prometo dejarme atrapar - hablo seriamente con una sonrisa.
Minato se levanto de su asiento y camino con paso seguro hasta donde él para colocarse a tan solo unos pasos delante de su persona, la mirada de su padre seguía siendo fría como desde que era niño, la mirada que demostraba un poco de amor era y siempre sería para Naruto, no para él - Dame una razón para no llamar a mi seguridad y que estos terminen contigo como antes, dame una razón para no matarte yo mismo después de que dejaras en vergüenza a la estúpida de tu madre en frente de toda la sociedad - hablo su padre y Deidara tan solo sonrió con calma.
- Veo que sigues siendo la peor escoria del mundo padre - en un movimiento rápido Minato alzo la copa para hecharle le vino en la cara pero Deidara fue demasiado rapido para apartarse y tomarlo de la mano dandole la vuelta con agilidad para hacerlo incarse ante el suelo ante la sorpresa de su padre, no era tan tonto como para dejarse golpear, era momento de devolverle cada golpe a Minato y con creces de eso estaba seguro, no era venganza, era justicia y su padre la iba a aprender a la mala quisiera o no.
- Y tu dame una razón para no acabar con tu emporio empresarial, dame una razón para no terminar con tu hijo predilecto, dame una razón para no acabar contigo en este momento... Minato - el tono de su voz era demasiado frío tanto que sintio un temblor del cuerpo de su padre - No te atreverías - señalo este y solto una leve carcajada - No me provoques, ahora seras una buena persona y dejaras de joderme la vida sino quieres que termine con tu emporio - sentencio para soltarlo y dar media vuelta, sabía que no le convenía a Minato tenerlo de enemigo por muy raro que sonara.
- ¿Tanto te dolio el como te enseñe a ser hombre? - pregunto en un tono de burla su padre y se detuvo, ladeo un poco la cabeza y sonrió levemente - Te odio... quisieras escucharlo de mis labios porque eso te demostraría que me dolio pero lamento decepcionarte pero no te odio, al contrario te estoy agradecido porque ahora tengo una razón para acabar con esta familia, preparate porque pienso terminar con lo que empezaste... padre - aseguro siguiendo con su camino, por primera vez en su vida estaba calmado y seguro de lo que iba a hacer.
Por primera vez en su vida se sentía libre.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
