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Vuelvo después de una eternidad pero dispuesta a terminar esta historia. Le di un giro completamente nuevo y espero de verdad que les guste.

Lamento la tardanza y mucho.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Capítulo 19: Razones

Se removio en la cama con calma, era sábado, libre de la escuela hasta la una de la tarde así que aún tenían que asistir, miro a su lado encontrandose con el pelirrojo que parecía sumido en el mundo de los sueños, no parecía querer despertar en lo absoluto, aquello la hizo sonreir un poco - Jin - lo llamo comenzando a removerlo colocando las manos en su espalda, este solo se quejo en medio de los movimientos - ¿Qué? - pregunto aún sin abrir los ojos, a ella la cabeza le dolía y se sentía demasiado caliente pero no se estaba quejando como él que parecía un niño pequeño después de que le negaran algun juguete.

- Tenemos clases hoy - le indico y el pelirrojo solo asintió con la cabeza removiendose en la cama para comenzar a intentar levantarse, solo solto un suspiro, lo mejor era que ella se diera prisa primero, salio de la cama colocandose las pantuflas cuando alguien toco a la puerta, camino hasta esta sin mirar antes quien era y entonces se quedo de piedra, era Naruto, el rubio estaba allí delante de ella - Vamos - la tomo de la muñeca comenzando a tironear de ella - ¡Hey! - la voz de Jin se hizo presente antes de dar más pasos, jamás había esperado algo como aquello, es decir, que fuera donde estaba quedandose.

Parecía algo furioso o mucho peor que eso - Suelta ahora mismo a mi novia - le sentencio el pelirrojo, Naruto se mantuvo impasible - No, no es más tu novia... es mi prometida - un jadeo de sorpresa fue lo que salio de sus labios, ¡¿su qué?!, eso debía ser una broma de muy mal gusto, ni siquiera recordaba que estuvieran en buenos términos, mucho menos después del puñetazo que le había dado, debía ser una broma de mal gusto - ¿De qué diablos hablas Namikaze? - le pregunto este con la voz llena de rabia mientras intentaba acercarse pero el rubio fue más rápido al colocarla detrás de su espalda aún sin soltarla.

- Lee el periódico Yamada, si me permites - la jaloneo de nueva cuenta para comenzar a caminar, debía ser una broma de mal gusto, tenía, tenía que soltarse, tironeo de su brazo no queriendo avanzar más y este solo gruño en respuesta - Sueltame - le indico con enojo, el ojiazul descendio la mirada y en un movimiento rápido paso uno de sus brazos por sus piernas y otro por su cuello levantandola con gran maestría para quedar en su hombro, justo como un costal de papas, aquello le dio miedo, odiaba un poco la altura y aún más al sentir la mano de este posada descaradamente en su trasero, lo iba a matar.

- ¡J-Jin! - le grito al pelirrojo que parecía no moverse, lo golpeo en el abdomen pero este se mantuvo impasible hasta llegar al elevador y apretar el botón al piso uno... ¿qué estaba pasando?.


- N-No puede ser - Hinata aún no salía de su sorpresa, en cada diario del país se anunciaba el compromiso de Namikaze Naruto con Yamanaka Ino, lo único que había entendido es que había sido el mismo padre de este quien había dado aquella noticia pero no podía ser cierto porque su amiga tenía como novio a Jin, al primo de Shuu, además de que le había dado un puñetazo hace no mucho, era normal que ni siquiera se hablaran, debía ser una broma - ¿Lo has leído princesa? - giro la cabeza viendo a su novio que estaba igual o peor que ella, tan solo asintió y este solo solto un suspiro, es que no podía creerlo.

- ¿C-Cómo sucedio? - pregunto ella aún sin entender del todo, su novio se acerco hasta donde ella para abrazarla por la espalda descansando su mentón en el hueco de su cuello - Namikaze-san jamás aceptaría algo como esto, no cuando Haruno era la prometida oficial así que no tengo idea de porque lo ha hecho, sin embargo, algo me dice que debe estar en aprietos para anunciar esto el mismo - aseguro el rubio con una sonrisa que parecía demasiado pensativa - ¿C-Cómo e-está tu primo? - pregunto con un poco de nervios, quiza ellos tendrían problemas si la relación de Ino con este terminaba y no quería eso.

- Princesa, lo nuestro no terminara solo porque mi primo e Ino-san terminen su relación, te amo de verdad Hinata y lo que menos deseo es alejarme de ti - aseguro este con una mirada conciliadora, una sincera sonrisa se formo en sus labios, era demasiado bueno con ella, quiza por eso había dejado de amar a Sasuke y ahora estaba completamente enamorada del rubio, por razones como esas era que amaba a Shuu con cada parte de su alma.


- ¡S-Sueltame o no respondo! - aún intentaba alejarse del rubio que quería que entrara a la limusina pero claro que no lo iba a hacer, antes muerta que si quiera hacerlo, tironeo de su muñeca para que la soltara - Solo entra al auto Ino, ahora - negó rontundamente y este tan solo gruño para sostenerla de la cintura cargandola al estilo koala, odiaba haber reaccionado instintivamente ante su agarre, tiro de su cabello para que la soltara pero fue en vano cuando consiguio entrar al auto, intento apartarse pero sus manos se marcaron en su cintura para que dejara de moverse y se quedara quieta, después de un tiempo cedio.

- No soy tu prometida ni nada, ¿de qué estás hablando entonces? - le pregunto con furia y este tan solo solto un suspiro para desviar la mirada, después de unos segundos la movio lo suficiente como para hablarle de frente - No tengo idea de que sucede tampoco, solo desperte hoy y mi padre me dijo que eras mi prometida, que fuera por ti y te llevara a mi departamento, la mansión sería preparada para algo grande, mi madre dijo que fuera de inmediato, solo se que en los periódicos ambos somos noticia, es la verdad - eso debía ser una broma porque ella era odiada por el padre de Naruto pero no por su mamá.

Era demasiado confuso lo que estaba sucediendo, si era una broma de verdad que iban a rodar cabezas - Tu padre me odia, te juro que si estas participando en una especie de broma jamás te perdonare - le sentencio con seriedad recibiendo una mirada dolida de parte de este que la hizo morderse un poco el labio - ¿Crees qué te lastimaría? - pregunto ligeramente molesto, ella tan solo encarno una ceja como si preguntarle aquello no fuera ironía - Lo hiciste cuando intimaste con Haruno, ahí me lastimaste - le sentencio y este en un movimiento rápido la giro para caer al asiento con él entre sus piernas.

- ¿Q-Qué haces? A-Aparta - un sonrojo monumental cubrio sus mejillas al darse cuenta de que era una posición demasiado comprometedora, coloco sus manos en su pecho para que no se acercara más - ¿Sabes por qué lo hice? Por ti, porque si no cumplía sus caprichos ella regresaría por ti y acabaría contigo, te haría tanto daño que terminarías suplicando porque te matase... lo hice por ti - le espeto este subiendo un poco el tono de voz, aquello debía ser una mentira, él seguramente había intimado con la pelirrosa gustoso y ahora venía y decía algo como eso, estaba completamente loco si pensaba que le iba a creer.

- Mientes, apartate o no respondo - le órdeno subiendo un poco el tono de voz, el rubio tan solo ladeo la cabeza soltandola, de inmediato se aparto de este y termino sentada lo más alejada de él - Si no me crees esta bien, sin embargo, no miento, no pienso obligarte a nada, incluso si dices que quieres regresar con Yamada te dejare ir... te amo demasiado como para obligarte a algo - bien, aquello si que la hizo girar de golpe la cabeza, le había dicho que la amaba a pesar de todo el daño que le había hecho y su corazón latía demasiado fuerte como si quisiera salirse de su pecho, él la amaba, lo acababa de decir.

- Tú no me amas así que no lo digas sino lo sientes... además, yo no te amo, ni siquiera te quiero - bien, estaba mintiendo pero le iba a hacer pagar todo el dolor que le había hecho sentir, Naruto giro la cabeza y se quedo helada al ver la mirada triste de este - Deten el auto - noto que la velocidad se reducía poco a poco hasta que supuso que habían aparcado, lo vio abrir la puerta para salir, cerro de nuevo y después de dos minutos el auto emprendio la marcha, giro la cabeza y lo vio en la calle mientras el auto seguía su curso, algo le dolio al ver que se había ido... se sentía culpable.


Tomo su celular con calma buscando el número de Sasuke, su amigo siempre estaría allí para él y lo necesitaba en esos momentos - ¿Necesitas algo dobe? Oh, he visto los titulares, todos estamos sorprendidos - si, no se los había dicho pero sabía que ellos estarían felices aunque él no podía estarlo, no después de lo que la rubia le hubiera dicho, ni siquiera lo quería - Estoy delante de la pizzería que esta cerca de mi departamento, ¿puedes venir por mí? - pregunto con calma, se sentía cansado, sabía que Sakura estaría furiosa, no entendía la repentina actitud y decisiones de su padre con respecto al compromiso.

No entendía en lo absoluto como era que ahora estaba comprometido con Yamanaka Ino - Estare allí en cinco - y dicho esto colgó, él tan solo apago el télefono, las llamadas de la pelirrosa no iban a tardar en llegar, camino hasta la banqueta y tomo asiento, la cabeza le daba miles de vueltas, sentía una opresión en el estómago, Ino no lo amaba, ni siquiera lo quería, saberlo dolía, su corazón se sentía un tanto quebrado... exactamente cinco minutos después allí estaba aparcando delante de él el deportivo blanco de su amigo que se bajo de inmediato dedicandole una mirada de negación al verlo de esa manera.

- Das pena, levanta y vamos - acato la órden con calma para sacudir el poco polvo de sus pantalones, caminaron en silencio hasta el auto, él tan solo abordo y su amigo no tardo en emprender la marcha - Iremos con los chicos - asintió en silencio girando la cabeza hacía las calles concurridas, por primera vez no estaba feliz con respecto a lo que tuviera que ver con Ino, por primera vez estaba perdido en ese tema pero sabía que si la amaba más que a su vida a pesar de no conocerla mucho pero si ella no lo amaba entonces simplemente la dejaría ir... solo quería verla feliz.


- ¡¿Qué tu qué?! - Itachi al parecer aún no salía de su sorpresa y eso ya lo estaba sacando de quicio un poco, no creía que fuera complicado aceptar que había amenazado a su padre con respecto al hijo que su asistente estaba esperando, que hubiera comprado la mayoría de las acciones en la coorporación Namikaze y que lo hubiera obligado a soltar la noticia del compromiso entre su estúpido hermano y su ángel rubia, no entendía que fuera complicado aceptar todo eso - Lo que oíste Itachi - le contesto con simpleza viendo que su amigo pelinegro solo negaba con la cabeza no queriendo creerle del todo.

- ¿Por qué quieres ese compromiso? Pensé que te gustaba Ino, entonces... ¿por qué quieres dejarla con Naruto? - eso no se trataba de su hermano sino de Ino, solo de ella, quería hacerla feliz más que nada y por desgracia sabía que su felicidad era su hermano - También le dije que si ella no aceptaba el compromiso hoy a más tardar a las dos de la tarde su empresa sería mía pero que no podía amenazarla y tampoco decirle a Naruto esto, tiene que ser una decisión de Ino - comento con decisión bebiendo un poco de té, su amigo solo se levanto de su asiento comenzando a hacer aspavientos con exageración.

- Ella no va a aceptar, esta enojada con tu hermano, espera... ¡tu sabes eso! - asintió con una leve sonrisa, él sabía eso así que por eso estaba tranquilo porque la caída de su familia estaba empezando, Ino no aceptaría y la guerra comenzaría oficialmente, se quedarían con la mansión pero sin el suficiente dinero como para seguir manteniendo las dos ramas coorporacionales que poseían al perder la rama principal lo que desenbocaría en su ruina oficialmente y él esperaba aquello con ansias, sabía que a su pequeño ángel no le convenía su hermano, sin embargo, aún existía esa posibilidad pero sabía que diría no.


- Por eso no estas feliz... lo siento Naruto-kun - la voz de Sai fue la primera en ser escuchada, le sonrió con calma negando con la cabeza, se llevo a los labios el vaso de agua que necesitaba con urgencia - Ella no me cree y supongo que esta bien, si dice que no al compromiso nos quedamos sin nada pero esta bien, no pienso obligarla en lo absoluto... solo la quiero ver feliz - aseguro bajando un poco la mirada, después de la llegada de Deidara le había tocado ver a su madre llorar y llorar, ella que siempre se había mantenido fuerte a pesar de todo parecía una pequeña niña que hubiera perdido su juguete más preciado.

- ¿Y si dice que sí? - miro a Shikamaru que estaba sentado con Tenten en sus piernas, confiaba en ella además de que le había dicho que Sakura estaba calmada después de lo que su padre le hubiera dicho sobre su posible quiebra, había descubierto que supuestamente el amor que le profesaba era un poco más por su dinero o quiza estaba esperando algo, ya ni sabía - Si dice que sí entonces oficialmente la hare feliz pero lo veo complicado - se sincero con sus amigos que tan solo soltaron un suspiro a coro no tan contentos con la situación que le estaba sucediendo, suponía que era la venganza de Deidara.

- Cuentas con nosotros Naruto, sabes que seremos los herederos en menos de un año así que no permitiremos que la coorporación Namikaze se vaya a la ruina, ¿crees poder mantenerla a flote hasta qué llegue el momento? - ver a Inuzuka Kiba en plan serio era realmente digno de ver en absoluto, todos sus amigos asintieron con la cabeza y él sonrió agradecido - Me asegurare yo mismo de mantenerla a flote si ella dice que no - aseguro y estos asintieron un poco más tranquilos, aunque tuviera que dejar de estudiar iba a luchar por lo que habían construido con esfuerzos, porque así era de verdad.

Al contrario de lo que todo el mundo la empresa no había sido forjada con negocios turbios, en el tiempo en que sus padres se habían amado la habían formado a pesar de que su padre juraba que nunca había amado a su madre pero él sabía que si lo había hecho, por mucho que se empeñara en decir que no él sabía que si, recosto su cabeza en el respaldar del sófa apretando los ojos, eran tan solo las diez de la mañana, demasiado temprano para los acontecimientos que estaban por suceder, tenía que volver al departamento cuanto antes para ver a Ino y esperaba que aún estuviera allí, no quería problemas.

- Los mantendre al tanto de todo - les aseguro a sus amigos que asintieron con sonrisas conciliadoras, dejo el vaso de agua sobre la mesita mientras tomaba sus lentes... hora de enfrentar a la mujer que más amaba.


Tenía una y mil razones para salir por esa puerta, dejar tan solo una nota enmarcando el odio que le tenía pero a pesar de ello también tenía suficientes razones como para no escribirle una nota de odio, como para no salir de allí y no volver nunca más, tenía esas razones aún después de todo, lo amaba, por mucho daño que le hubiera hecho con sus palabras y acciones, ella amaba a Naruto más de lo que amaría alguna vez a alguien más, lo amaba como respirar, lo necesitaba en su vida, el sonido de la puerta hizo eco en su cabeza, estaba sentada en uno de los sillones aún con pijama y él se veía demasiado bien.

- Es bueno que aún no te hayas marchado, sin embargo, quiero que escuches atentamente - lo vio caminar hasta tomar asiento en el sillón delante de ella, parecía cansado, no mostraba esa aura de querer conquistar el mundo, de querer ser el mejor porque aunque él no lo dijera siempre tenía la cabeza en alto pero no parecía así frente a ella - Sal por esa puerta si es lo que deseas, no pienso detenerte, si quieres irte puedes hacerlo pero tienes que escuchar que si se las razones de porque el compromiso es entre nosotros - aquello la tomo por sorpresa, le había mentido de nuevo, quizo levantarse y golpearlo.

Sin embargo, tan solo se quedo sentada - Deidara quiere la cabeza de mi padre y por desgracia en esa categoría estamos mi madre y yo, planea acabar con la empresa si tú dices que no al compromiso, si dices que si, todo seguirá su curso a excepción de que estaremos comprometidos, el plazo es hasta las dos de la tarde, es tu decisión y lo que quieras se hará - estaba mintiendo, claro que lo hacía, Deidara no era capaz de hacer algo como aquello, él era una persona bondadosa, todo lo contrario a la familia que tenía y por desgracia todo lo contrario al ojiazul que estaba delante de su persona.

- Hay vigilancia, si sales en estos momentos y no regresas... oficialmente perdermos la coorporación matriz - aseguro este, no necesitaba escuchar más, estaba cansada de las mentiras del rubio, era su hermano, ¡Por Dios!, de verdad que Naruto lo odiaba, se levanto del asiento viendo que este bajaba la mirada - Me voy y... no te atrevas a hablarme nunca más, te odio - le espeto para rodear el sófa y salir de allí dando un portazo, bajo de prisa las escaleras buscando entre su pijama el telénofo que Jin le había dado, espero a que contestara sintiendo un nudo en la garganta, se sentía demasiado intranquila.

- Jin... ¿p-puedes venir por mí? - pregunto recibiendo un asentimiento de inmediato, colgó y giro la cabeza ligeramente para ver la ventana del departamento del rubio que estaba cerrada... al final las razones para irse habían pesado más en su decisión y pensaba seriamente en no arrepentirse después.


- El tiempo expiro - señalo Deidara viendo el contrato firmado por su padre donde le cedía los derechos mayoritarios de la coorporación matriz, podía hacer lo que quisiera con ella así que estaba preparado para llevarlos a la quiebra en menos de una semana... su venganza a penas comenzaba y el primer paso se lo debía a la furia de Ino contra su estúpido hermano, el telón se había abierto oficialmente para que ardiera Troya.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.