N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Puntos a aclarar en la historia: serán cuatro especiales de los personajes principales debido al tiempo en el que Naruto se irá, después de los mismos la historia reanudara su curso. Gracias.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Especial Naruto - New York
La despedida había sido cruel, su madre no deseaba dejarlo ir, la entendía demasiado bien, era su hijo después de todo pero no se iba porque lo deseaba, en lo absoluto, se iba porque tenía que irse, era necesario más que nada, era por la familia aunque nunca habían sido del todo una familia, su padre por primera vez en su vida le había dado un abrazo, había sido desconcertante pero realmente lo necesitaba, en serio - Dobe, vamos - Sasuke le llamo la atención puesto que se había quedado un poco atrás, era porque no quería irse de Japón, viajar a New York no era algo sencillo, conocía poco allí aunque no era un viaje de placer.
Solo era por negocios, no tendrían tiempo en lo absoluto de divertirse, para nada y lo tenía muy en claro - No me presiones teme - se quejo como un pequeño niño provocando que su amigo solo rodara los ojos, le hacía gracia verlo hacer eso - El avión sale en menos de una hora Naruto, tenemos que abordar, deja de estar en las nubes - le indica su amigo y él solo asiente un poco, le resulta demasiado extraño tener que dejar su país, claro que lo dejaba para ir de viaje con sus amigos, incluso con Sakura pero dejarlo por tres años es... demasiado, aunque no lo dirá abiertamente, porque sabe que para Sasuke tampoco es fácil.
Piensa en Ino, la rubia que le encanta, de la cual esta enamorado y duda que alguna vez deje de estarlo, con ella conocio lo que era el amor, jamás lo había sentido, hubo un tiempo en que estuvo enamorado de Sakura pero la llama se apago cuando se dio cuenta de la clase de persona que era, simplemente dejo de amarla hasta el punto de odiarla porque claro que lo hacía, en cambio, con Ino podía decir con seguridad que la amaba, era simplemente maravilloso verla sonreir, sonrojarse, haberla besado había sido un privilegio pero ella no lo amaba y por primera vez no era egoísta exigiendo que lo amara como él lo hacía.
No, no era egoísta en esa ocasión, tan solo deseaba que ella fuera feliz con Jin, la maleta subio a la banda eléctrica y él suspiro - Deja de pensar en ella, por cruel que suene no te ama - asintió ante el comentario del azabache, sabía que este aún no superaba a Hinata pero también sabía que Sasuke hace mucho se había dado cuenta de que lo mejor era dejarla en paz, ella era feliz y él nunca podría ser su felicidad, no se había rendido sino que simplemente se había hecho a un lado y aunque el de ojos ónix no dijera como se sentía, él sabía a la perfección que su hermano del alma estaba sufriendo demasiado con respecto a la ojilavanda.
Entrego el boleto de avión y ladeo la cabeza porque aún tenía la ligera esperanza de que Ino fuera a aparecer solo que habían un problema, ella no sabía que se iba, camino por el pasillo en dirección a las puertas de abordaje y cerro brevemente los ojos, adiós a los días de escuela - Sasuke - llamo a su amigo que solo movio un poco la cabeza en señal de que lo estaba escuchando lo que solo lo hizo sonreir un poco - Lo siento... siento que tengas que venir conmigo - se disculpo y a cambio recibio un golpe en la cabeza de parte de este que lo hizo gemir de dolor, su amigo tenía la mano algo pesada aunque no diría nada sobre ello.
- Deja de pensar en eso, estoy aquí porque quiero... eres mi hermano y te odio - le aseguro y él solo solto una breve carcajada, era más que obvio que nunca le iba a decir un te quiero, en lo absoluto pero él sabía que lo quería y con eso bastaba, los asientos eran de primera clase así que aprovecharía aquello para perderse en el mundo de sueños y soñar que estaba con ella... con Yamanaka Ino.
El vuelo aún no despegaba y él estaba a punto de quedarse dormido mientras Sasuke leía quien sabe que cosa - ¿Disculpe, me puede dar su hora? - gruño en leve alzando la mirada dispuesto a contestar a la persona cuando abrio los ojos al verlos... los seis restantes estaban allí junto con Temari y Kohana que tomo asiento al lado de su amigo quien no se molesto en lo absoluto - C-Chicos - murmuro con la voz ahogada, Shikamaru encarno una ceja mientras sonreía levemente - ¿El gran Namikaze Naruto tartamudeando? - pregunto este riendo un poco seguido de los demás, todos estaban allí, sus amigos estaban allí.
- Cierra la boca dobe... era obvio que vendrían con nosotros, somos familia - le dijo el azabache aún con la vista en su libro, no se lo había esperado jamás hablando en serio, era una sorpresa por completo - Viajaremos contigo y estaremos los tres años, las familias se ayudan - aseguro Gaara mientras una suave sonrisa se instalaba en sus labios, era raro verlo sonreir y daba un poco de miedo pero estaba bien - Gracias - murmuro sintiendo que en cualquier momento lloraría y él no lloraba, Kiba le alboroto el cabello mientras negaba con la cabeza - Los vemos al bajar - asintió viendo que caminaban hasta sus asientos con calma.
Ladeo la cabeza para ver a Sasuke quien parecía ajeno al hecho de que Kohana estuviera recostada en su hombro, noto que la rubia tenía los ojos un poco hinchados, había llorado demasiado por lo que veía, normalmente su amigo ya la hubiera aventado lejos de su espacio personal pero no parecía dispuesto a hacer algo - Ella viene con nosotros, atacare a tu hermano en las ramas en las que ha convertido a tu grupo, ella es la mejor en diseño de moda junto con alguien que nos espera en New York - asintió ante el comentario de su amigo quien dando un suspiro beso la mejilla de la rubia quien dibujo una leve sonrisa.
Le estaba dando miedo esa actitud hablando en serio pero no era nadie para decirle que hacer y que no hacer al azabache, después de todo él sabía lo que hacía y jamás se arrepentía de sus decisiones así que suponía que en verdad olvidaría a la ojilivanda, personalmente creía que Kohana era caprichosa pero no era nadie para juzgar, si sería algo así como la novia de su amigo entonces sería parte de su familia... se acomodo en el asiento cerrando los ojos, adiós a todo lo que se quedaba en Japón, incluyendola a ella... bienvenido todo lo que vendría.
Tomo su maleta al igual que Sasuke quien tomo también la de Kohana para llevarla sujetando su mano con la otra puesto que no habían llevado demasiado equipaje, lo que faltara lo comprarían ahí, miro a sus amigos riendo mientras esperaban sus maletas - Chouji, por el amor de Dios, ¡deja de comer! - le grito Kiba quitandole la bolsa de papitas al glotón quien tan solo estaba dispuesto a comenzar con una pelea pero solo se encogio de hombros buscando en su maleta más comida, rió un poco ante aquello - ¿Dónde nos hospedaremos? - le pregunto al azabache que tan solo tenía una venita en el ojo derecho, estaba enojado.
- ¡Con un demonio, dejen de jugar y dense prisa! - les grito a los demás llamando la atención de algunas personas, los restantes se posicionaron a su lado nerviosos, nunca, absolutamente nunca debían de hacer enojar a Sasuke si apreciaban sus vidas - Rente dos pisos en un hotel donde tendremos todo, escuchen porque solo lo dire una vez, no pidan servicio a la habitación, necesitaremos mucho dinero para alzar la mejor coorporación mundial... ¿entendieron?, ese es el punto número uno - Chouji pensaba decir algo pero la clara mirada del de ojos ónix lo hizo guardar silencio y asentir con la cabeza, era lo mejor para todos.
- En cuanto pisemos las habitaciones nos daremos prisa en guardar nuestras pertenencias e iremos a la habitación del dobe para empezar con todo... vamos - comenzo a andar de la mano de Kohana que se veía cansada, por lo general siempre estaba alardeando, algo así como Sakura pero parecía demasiado silenciosa, comenzo a caminar al lado de los demás - No entiendo - comento Tenten de la nada, él ladeo la cabeza viendo que ella miraba hacía Sasuke y la rubia, al parecer nadie entendía - Sasuke sabe lo que hace - aseguro con una ligera sonrisa pero la castaña solo negó con la cabeza, se veía un poco preocupada.
- Lo sé, es solo que... Kohana parece... cambiada - comento esta y él encarno una ceja, entonces se dio cuenta de algo, no vestía sus típicas ropas de diseñador, bueno si, pero en atuendos sencillos, era raro verlo en ella - Siento que Uchiha-san le dijo algo como... "si quieres que vayamos en serio, cambia tú estúpida actitud de niña mimada y comportate como lo que eras antes de ser algo de Haruno" - comento de la nada Sai causando la risa general de todos excepto de la pareja que parecía ajena a todo, eso si que sonaba algo a lo que diría Sasuke si debía ser sincero, él solo quería ver a su hermano feliz y si lo era, él también.
Abordaron taxis dando la dirección a donde se hospedarían, era bueno saber de idiomas, New York estaba un poco templado, diferente al clima de Japón pero tenía que acostumbrarse puesto que sería su nuevo hogar durante los próximos tres años... si, su nuevo hogar.
Termino de acomodar sus cosas, no había sido una sorpresa encontrarse con que el hotel no era cinco estrellas, ni siquiera tres, era simplemente un hotel, nadie se había quejado así que lo agradecía, sabía que para sus amigos tampoco era bueno pero no decían nada, así era su verdadera familia, Sasuke solo les había dejado en claro con un aura negra que era un hogar provisional hasta que la empresa que crearían diera frutos, su amigo se quedaría en la misma habitación que Kohana al igual que Shikamaru con Tenten, cada quien compartía habitación con alguien, él aún esperaba a su inquilino, era una sorpresa según Sasuke.
La puerta se abrio abruptamente y se encontro con todos los chicos que entraron sin tocar, bueno, el azabache tenía todas las llaves, dejo lo que estaba haciendo para tomar asiento en uno de los sillones que estaban en la habitación - Empecemos con esto - hablo seriamente el azabache provocando que todo el mundo guardara silencio, la rubia se acomodo de nueva cuenta a su lado, se veía descansada - Primero que nada, nuestro capital es lo justo para colocar tres locales en la gran manzana pero debemos elegir que áreas cubriremos - fue entonces cuando una duda cruzo por su cabeza, miro a los chicos que solo asintieron.
- Nuestros padres nos desheredaron... no apoyaron el ayudar a crear un nuevo grupo Namikaze excepto al Uchiha y a su novia - contesto a sus dudas Gaara, eso no podía ser cierto, tenía que ser una broma, por Sasuke sabía que su padre si lo apoyaba pero por los demás estaba comenzando a sentirse culpable - No te preocupes, sinceramente nos da lo mismo - hablo claramente Shikamaru recibiendo sonrisas de todos, eso quería decir que sus ahorros serían para crear la empresa de clase mundial que podía terminar con Deidara sin ningún miramiento, bajo la cabeza asintiendo, les debía más que la vida hablando en serio.
- Para empezar, ¿cuáles son las ramas que dominan en New York? - pregunto Tenten mirando al azabache que miro a Kohana, era cierto que ella había vivido algunos años en la gran ciudad - Para empezar lo que domina aquí es la competencia sin duda alguna, sin embargo, las ramas que dominan, es moda, arte y cocina - concluyo ella con una ligera sonrisa, tenían tres locales, lo suficiente como para empezar a generar una cadena, el asunto era, ¿dónde manejarían todo aquello? - Tenemos que ganar capital para colocar una coorporación que lidere todo - aseguro Sasuke y él asintió de inmediato al igual que todos.
- Conforme ganemos capital empezaremos con otras ramas, ¿cierto? - aporto y su amigo le sonrió asintiendo, era momento de empezar con todo - La persona que nos ayudara en la rama de arte es Akasuna No Sasori, es un genio en arte, tengo la seguridad de que las personas caeran rendidos ante él así que por ese lado estamos completos, el otro problema es... no tenemos tanto dinero como para contratar empleados en el restaurant que tendremos, como mínimo seran tres meseros porque el dinero se gastara en su mayoría para el personal de cocina así que... - entre todos se miraron soltando un suspiro en general.
Sería complicado hablando en serio - Nos turnaremos para ayudar pero lo haremos todos - aporto Kiba y todos asitieron, a penas comenzaba todo y estaba seguro de que nada malo pasaría, no cuando la familia estaba unida.
Kohana negó de inmediato ante la fachada del nuevo local de moda, Tenten se había encargado de crear un portal para empezar a llamar la atención y vaya que lo había hecho porque tenía que admitir que la rubia era una diseñadora espléndida, él junto con ella estaban terminando los detalles, habían pasado dos semanas y aún faltaba una semana para que abriera este, sería el primero en abrir, los demás estaban concentrados en contratar el personal del restaurant, vio que la rubia se sostenía de la pared así que corrio donde ella para sujetarla por la cintura - ¿Estás bien? - pregunto preocupado por la novia oficial de Sasuke.
- S-Si - aseguro ella pero igual la llevo a tomar asiento con calma por si estaba mareada - ¿Segura? - pregunto para confirmar y la ojicarmín asintió con la cabeza aunque él no estaba muy seguro - Escucha, todos te queremos como parte de la familia así que confía en mí - pidio viendo que esta se mordía el labio mientras bajaba la mirada derramando algunas lágrimas - Ayer mientras... me hacía el amor, él la nombro muchas veces, ¿sabes?... Hinata, Hinata, se disculpo pero el daño ya esta hecho, lo ha hecho en más ocasiones y... - guardo silencio tomando un poco de aire, no podía creer que Sasuke hiciera algo como eso.
- Y... me siento cansada, él piensa que siempre fue un capricho para mí pero nunca lo fue, yo realmente lo amo pero, no sé como estar con él si solo piensa en Hinata... duele mucho ¿sabes? - le pregunto comenzando a llorar más fuerte sujetandose de su pecho, él solo la atrajo con más fuerza permitiendo que sacara todo lo que la estaba matando, con el llanto de Kohana se dio cuenta de que la herida que le había dejado Ino, seguía allí y podía jurar que en ese preciso instante se dio cuenta de que... incluso había crecido más.
Todos se encontraban cenando en la habitación, comida china, había sido gracioso escuchar las quejas de Chouji sobre el dudoso servicio a la habitación que poseía el hotel, bueno, Sasuke nunca dijo que clase de servicio tenían pero aún así nunca nadie pedía nada, Kohana estaba sentada al lado de su amigo en silencio quien jugaba con su celular, sabía que estaba haciendo, revisando si Hinata estaba bien o que estaba haciendo, sabía por boca de este que había contratado a un investigador para que la siguiera, aunque al inicio había dejado en claro que la dejaría en paz no había cumplido del todo aquel juramento.
- Teme - lo llamo captando su atención, dejo el plato en la mesa y le hizo una señal de que lo siguiera, había notado que Kohana mantenía mucho tiempo la mirada en el suelo, como si... quisiera suicidarse, habían ocasiones en las que se quedaba en la ventana mirando hacía fuera, lo había notado, mañana era el día de aperura de la tienda de moda y en vez de que estuviera feliz, su mente estaba en otro lado, cerro la puerta detrás de si viendo que Sasuke lo miraba como esperando a que hablara rápido - ¿Qué estás haciendo teme? - le pregunto con calma viendo que él encarnaba una ceja no entendiendo de que hablaba.
- ¿De qué hablas dobe? - pregunto este mientras tomaba de nueva cuenta su celular, de un movimiento rápido avento este al suelo y lo tomo por el cuello de la camisa estampandolo contra la pared en un movimiento brusco - Maldita sea Sasuke, preocupate por Kohana y deja el tema de Hinata en paz, ¿por qué la hiciste venir contigo si solo estas al pendiente de alguien más?... sino la amas dejala libre, ¿no te das cuenta de cómo esta sufriendo? - le pregunto desesperado a su amigo que solo desvío la mirada tomando aire para después apartarlo rápidamente y golpearlo en la mejilla, aún tenía la mano pesada su amigo.
Sin pensarlo dos veces le regreso el golpe para tomarlo por el cuello y estamparlo contra la pared - ¡Olvidate de Hinata y concentrate en Kohana imbécil! - le gritoneo viendo como la puerta se abría y por ella salían los chicos asustados, Shikamaru lo sostuvo a él y Gaara al azabache - ¡¿Desde cuándo te preocupa alguien más?! ¡Kohana no te incumbe dobe... deja de meterte en mi vida! ¡Hare lo que quiera hacer con ella! - le grito en respuesta y él intento zafarse del agarre de su amigo que lo sostuvo con más fuerza, Sasuke se separo de Gaara y camino donde la rubia para sujetarla por la muñeca, sabía lo que venía.
- Hablaremos mañana - le dijo este tirando de la ojicarmín quien mantenía la mirada en el suelo, él solo se solto de Shikamaru y golpeo la pared - Es nuevo verlos pelear - comento Sai y él solo lo miro mal, volvieron a entrar en su habitación y camino hasta el sófa para tomar asiento, se sentía cansado de pronto - Ella parece como si en cualquier momento se fuera a suicidar, lo he notado y creo que todos también... - todos asintieron con la cabeza, todos se habían dado cuenta excepto Sasuke, esperaba de verdad que se arreglaran las cosas o habrían problemas.
La gran apertura estaba allí, le había sorprendido ver a gente adinerada esperando ver una pasarela que Kohana había preparado, serían varias chicas las modelos al igual que Tenten, la rubia había estado en silencio todo el tiempo desde la noche anterior aunque concentrada en su trabajo y Sasuke solo estaba ajeno a todo aún con su celular en mano, miro a la rubia que se coloco a su lado tomando asiento, todo estaba listo, la tercera llamada llego y la vio cerrar brevemente los ojos - ¿Me explicas cómo funciona esto? - pregunto con una sonrisa y ella se la devolvio un poco, noto sus ojos llorosos por primera vez en el día.
- Algunos del público manejan grandes marcas, si les gusta mi trabajo me lloveran ofertas que veremos juntos para saber cual elegir, es un contrato casi seguro - aseguro ella mirando al frente, sabía que no deseaba hablar y él no la iba a presionar en lo absoluto, había descubierto que no era tan mimada como aparentaba, era buena persona de verdad, las luces se apagaron para prenderse con tonalidades plateadas y doradas, el público guardo silencio y la música empezo a sonar por todo el escenario, las modelos comenzaron a desfilar y él se sorprendio de verdad por los diseños, no entendía mucho de moda pero...
Sin duda alguna los atuendos eran espléndidos y las caras del público se lo confirmaban con creces - Kohana - ladeo la cabeza para ver al azabache que llamaba a la rubia quien solo estaba concentrada en su desfile, las luces bajaron de tonos y entro Tenten con un hermoso vestido entre tonos lavandas y blancos, el público dio un jadeo general y algunas personas mayores asintieron con la cabeza, el intermedio llego después de diez minutos y la rubia se levanto recibiendo una oleada de aplausos, de verdad que era la mejor diseñadora de modas, sabía que en esa rama tendrían ganancias enormes así que le agradecía a la ojicarmín.
- Muchas gracias, de verdad agradezco que les gusten mis diseños, me siento honrada por ver a grandes celebridades en la apertura y espero de verdad les guste el desfile de temporadas - agradecio la rubia haciendo una reverencia para volver a su asiento, todo estaba bien en su primer mes así que esperaba que antes de tiempo pudieran volver a Japón.
Tercer mes en New York y todo iba bien, Kohana había firmado con una gran firma de moda en Estados Unidos generalmente, aunque claro que el rumor de que quienes la habían descubierto habían sido Sasuke y él, la firma de Kohana estaba protegida por el grupo que habían creado; Namizake & Uchiha & Asc., a los chicos no parecio molestarles aquello puesto que de igual manera ganaban, la rubia estaba feliz puesto que por fin Sasuke había dejado de seguir a la ojiluna y estaba plenamente concentrado en ella quien... posiblemente pudiera estar embarazada, los resultados los entregarían en una semana más.
Al contrario de lo que penso, su amigo estaba feliz aunque era más que obvio que nunca lo iba a demostrar pero era feliz y eso era lo que importaba, estaban a punto de abrir el restaurant, iban negocio por negocio, la galería de arte de Sasori sería el último en abrir, por fin había conocido al artista, era bueno, demasiado bueno, la manera en que hacía sus obras en madera y otros materiales como el metal era sorprendente, arcilla incluso, además de todo pintaba, sin duda alguna un genio - ¡Naruto, eso no va allí! - reacciono ante el grito que dio Chouji, es que le estaba costando demasiado colocar los manteles en serio.
El restaurant era del estilo moderno pero combinado con un estilo barroco, sin duda alguno perfecto, igualmente se había levantado un portal y muchos estaban esperando por su apertura, el menú del restaurant era completamente variado, comidas mundiales famosas, una carta de postres sin duda alguna extravagante, Sasuke se había encargado personalmente de los vinos, Kohana estaba terminando de acomodar las mesas con cuidado, su apertura era mañana y Chouji quien era el encargado de esa rama estaba sumamente nervioso con todo, todo iba de maravilla, las cuentas en el banco iban creciendo poco a poco.
Las mesas eran de madera con algunos adornos cristalizados, perfectas - Naruto - miro a Tenten que le sonreía con calma enseñandole algo en su celular, se sorprendio al ver la alianza entre los Haruno y su hermano, de verdad que los dos querían al dinero, le dio lo mismo aunque fuera un poco - ¿Cómo pudiste ser amiga de ella? - le pregunto a la castaña que se solto a reir como una loca, le agradaba la idea de verla feliz, no como antes cuando tan solo reía un poco, incluso había notado que Shikamaru era más que feliz al lado de esta, se alegraba de que su familia fuera feliz aunque él aún no olvidara a Ino.
- ¿De nuevo pensando en ella? - giro la cabeza para ver a su amigo y solo lo golpeo con la mano en el pecho, Sasuke siempre había tenido la maña de saber cuando pensaba en algo que le importaba, Ino aún le importaba demasiado - Algo - contesto volviendo a su trabajo de colocar los manteles con calma... esperaba realmente un día olvidarla aunque fuera un poco.
Cinco meses habían pasado ya y se encontraban en la apertura de la galería de arte, el restaurant era famoso en todo el sentido de la palabra pero aún no podían expandir, eso sería al año según sus planes puesto que tenían que juntar para sus estudios universitarios, era necesario quisieran o no - Te ves bien Naruto pero... - Tenten se apresuro a acomodar su corbata, Kohana bajo las escaleras con calma, se habían mudado a una casa con las suficientes habitaciones para ellos, algo pequeño pero expandido, ella si estaba embarazada, tenía un mes puesto que la primera alarma había sido fallida pero las manos a la obra no esperaron.
Estaba feliz por ellos y Sasuke había colocado un anillo de compromiso en la ojicarmín, claro que eran pequeños, solo contaba con 15 años pero sinceramente él no había visto a Sasuke en desacuerdo - Pondras celoso a Shikamaru - le indico esta juguetonamente a la castaña quien tan solo le mostro una sonrisa burlona, iban bien y esperaba que siguiera así pero aún faltaba mucho para tener el capital que su grupo tenía - Vamos - les indico Sasuke tomando de la mano a su prometida para comenzar con su camino hacía los autos, solo tenían dos y eran camionetas para cuatro personas o cinco porque claro que así lo hacían ellos.
- Dobe - ladeo la cabeza para ver a su amigo que le lanzo un papel arrugado, lo tomo y lo guardo en su bolsillo para seguir con su camino... nada, absolutamente nada iba a arruinar la felicidad que tenía en esos momentos.
La luz de la luna entraba por su ventana, él estaba solo allí, sentado abrazando sus rodillas, ocho meses, ocho meses de los cuales los últimos tres se había escudado con que estaba bien cuando no era así, Ino... su Ino estaba oficialmente comprometida con Yamada, todos estaban preocupados pero él se esforzaba en decir que estaba bien - Eres mi hermano... solo dilo - escucho la voz de Sasuke pero él no se movio en lo absoluto de su lugar tan solo dio un profundo suspiro - Estoy bien teme, en serio, es solo que... me tomo por sorpresa - era en parte verdad pero lo que más le dolía era que lo hubiera olvidado.
- No mientas, aún la amas y eso no es malo, escucha, no soy bueno con las palabras pero te debo que me hubieras abierto los ojos, realmente quiero a Kohana y se que la amare para antes de que nazca nuestro bebé, no es malo que ames a Ino - le confirmo el azabache y él rió un poco, claro que no era malo pero amarla dolía y mucho porque siempre recordaba a Ino, siempre, aunque no lo dijera algo lo hacía recorderla y no quería hacerlo, no si ella ya no lo amaba - La superaras pero solo tienes que darte la oportunidad - le aseguro este y él solo negó con la cabeza, la sola idea le daba miedo, mucho miedo y no le gustaba.
- Gracias teme - agradecio dando por terminada la conversación y su amigo solo solto un suspiro para cerrar la puerta cuando salio, él solo cerro brevemente los ojos, si tuviera que decir que era lo que más le dolio cuando conocio a Ino, era que hubiera elegido a su hermano antes que a él, ni siquiera le había dado el beneficio de la duda y era eso lo que le dolía, también se había clavado en su pecho que le dijera que no la amaba cuando él, cuando él... la amaba más que a su vida sin conocerla mucho.
Un año y Kohana tenía cinco meses de embarazo, había recibido de regalo de Fugaku varias cosas para bebé puesto que sería niño, obviamente su abuelo estaba feliz, inmensamente feliz - Naruto - giro la cabeza dejando a un lado brevemente la computadora para ver a Sai desde el marco de la puerta, habían expandido finalmente todo y estaban concentrados en la universidad, eran genios así que sin duda alguna la terminarían en un año y a nadie le molestaba eso - ¿Necesitas algo? - le pregunto a su amigo quien tan solo camino hasta tomar asiento en uno de los sillones de su habitación, se veía un poco cansado.
- Quería ver si estabas bien... es solo que te ves cansado - le indico este con una ligera sonrisa, él solo encarno una ceja, la situación era por completo al revés - Ajá, ¿qué tienes? - pregunto directo viendo que su amigo solo daba un suspiro para acomodarse en el sófa - No pasa nada, es solo que, creí que era el mejor pintor pero Sasori-san es... un genio - solto una suave risa negando con la cabeza, ¿en serio?, jamás había pensado que Sai fuera inseguro, nunca cruzo por su mente - Sai, eres buen pintor, deberías hacer un trabajo con él, en serio ambos son genios - le aseguro a su amigo que solo medio asintió.
Sabía que no estaba del todo convencido - Lo haré - contesto este y él solo solto una carcajada, su amigo sin duda alguna en ocasiones parecía una mujer, el sonido de su celular lo distrajo brevemente, lo tomo de su escritorio pasando por sus libros de carrera para ver el mensaje de Sasuke, se quedo de piedra cuando vio que el encabezado del periódico principal de Japón anunciaba que se había casado por el civil con Yamada, la boda oficial sería en menos de cinco meses, sentía que las costillas estaban presionando sus costados y no respiraba bien, ella de verdad lo había olvidado... Ino de verdad no lo amaba más.
Un año con dos meses y estaba enfrascado en la materia que estaba estudiando, casi tenía exámenes qe presentar así que debía concentrarse de lleno en este, sus amigos estaban haciendo lo mismo, incluso Kohana, con el capital que estaban ganando habían contratado más empleados y ellos solo visitaban poco los locales así que estaban bien, la puerta se abrio y no alzo la mirada, siguio concentrado en los apuntes que hacía hasta que unas hojas se estrellaron por encima de su libreta - ¿Qué diablos teme? - le pregunto a su amigo que parecía asustado, tomo las hojas en sus manos viendo lo que contenían.
- ¿Qué dices? - pregunto y él solo estaba a punto de que su mandíbula cayera, lo que tanto habían estado esperando allí estaba, al menos por parte de las marcas más reconocidas mundialmente de ropa - ¡Dios! - grito y su amigo sonrió, de verdad que Kohana era sorprendente en todo el sentido de la palabra, era un contrato que Gucci querían que firmara pero a esa marca se habían unido las grandes; Armani, Givenchy y Channel... todas querían contrato con su empresa, si lograban llevarlo a cabo tenían una rama asegurada y millones en su bolso, lo suficiente como para planificar el edificio de la coorporación cuanto antes.
- Kohana dice que no tenemos que pensarlo - y ella tenía razón, asintió con la cabeza enérgicamente, estaba más que dicho sin hablar - Lo he leído, los diseños de Kohana son reconocidos mundialmente, sobretodo aquí y en Europa así que para nosotros hay 55% y para ellos el resto, es lo que necesitamos... en Asia empezara un mes la producción pero me encargue de que Deidara e Itachi que es su socio al igual que nuestros conocidos no se enteren de que somos nosotros - asintió ante aquello y tomo la pluma dandosela al azabache quien firmo al igual que él... a penas comenzaba todo y estaban casi cerca de volver a casa.
- Recibiremos ganancias dentro de un mes - volvio a asentir firmando, sonrieron en sincronía, todo iba de maravilla en serio.
Un año cuatro meses y él estaba llevando a cabo sus exámenes en esos momentos, estaba un poco cansado, el edificio de la coorporación estaba casi terminado puesto que tendría en total 45 pisos dedicados a investigación, contabilidad, asesorías, personal, cafeterías, y por supuesto en los últimos dos pisos la oficina del presidente que era la de él y la del vicepresidente que era la de Sasuke, estaba casi terminado mientras ellos terminaban sus estudios - ¡Naruto... K-Kohana entro en labor de parto! - se levanto de golpe de su escritorio y corrio donde Kiba que bajaba de prisa las escaleras con dirección al auto.
El heredero de los Uchiha estaba a punto de nacer, entraron al auto que emprendio la marcha de golpe mientras él tomaba su celular, al parecer una llamada entrante de su madre, no había recibido noticias de ella en un buen tiempo, desde su llegada - ¿Sucede algo mamá? - pregunto preocupado porque Deidara pudiera haberles hecho algo, ya no esperaba nada de él - N-No... es solo que quería ver si estabas bien por lo de I-Ino-chan - encarno una ceja, no entendía de que estaba hablando, lo último que sabía era que su boda por la iglesia era en un mes o un poco más, no sabía nada de ella, no como antes en sus días de escuela.
- E-Ella es la esposa de Yamada-kun cariño, lo hicieron oficial hace dos días - una leve sonrisa se formo en sus labios, wow era sorprendente de verdad aquello, no lo había esperado, al parecer tenía una urgencia por contraer matrimonio con él - Estoy bien mamá, nos vemos luego, voy camino al hospital, después te explico, te quiero - y dicho esto colgó apagando su celular de momento, de pronto el entusiasmo de que su sobrino viniera en camino había sido desplazado por una abrumadora tristeza que salio en varias lágrimas de sus ojos, las limpio con brusquedad tomando aire en repetidas ocasiones queriendo olvidar todo.
- ¿Estás bien Naruto? - le pregunto Kiba y él asintió con la cabeza, si, si estaba bien, era su mentira de siempre y la seguiría usando un tiempo más... - Si Kiba, estoy bien... estoy muy bien - contesto con simpleza viendo por la ventana del auto, claro que no estaba bien pero lo mejor era decir que si, lo mejor era decir que si...
Un año seis meses y él estaba simplemente concentrado en revisar las expansiones que se estaban haciendo en la isla de Manhattan con el centro comercial que estaban diseñando sus arquitectos, le sorprendio ver lo que habían ganado en tan poco tiempo con las tres ramas principales aunque estaban a punto de expandirse a la rama de medicina, agrícola, automotriz y Sasuke tenía en mente comprar una aerolínea, sin duda alguna estaban ganando más que el grupo Namikaze, el sonido de su puerta lo hizo levantar la vista de la computadora y dejar al lado de momento los documentos que tenía que revisar y firmar.
Se encontro con Sasori que entraba un poco desarreglado, había estado pintando, el hijo de Sasuke era muy lindo a su manera claro estaba, tenía el cabello rubio y los ojos de su madre, carmínes, su piel era de porcelana, lo que lo hacía igual a su padre eran sus ojos, fríos por completo, ya se imaginaba que sería todo un rompecorazones cuando creciera era mimado por Sasuke al igual que por la rubia, Kohana amaba demasiado a su hijo pero algo le estaba preocupando, su amigo estaba un poco alejado de los dos y eso no era justo, algo no le gustaba.
Por su parte, él se estaba haciendo más cercano a esta, en algunas ocasiones la ayudaba con el niño, en otras siempre cocinaban juntos para su sobrino y era extraño porque se sentía demasiado bien, de momento él la ayudaba en la gran mansión que habían adquirido para todos - ¿Qué sucede Sasori? ¿Necesitas algo? - le pregunto directamente a este que tomo asiento en uno de los enormes sófas de la oficina mientras él miraba su celular con un nuevo mensaje de su asistente, tenía una junta con los socios de las cadenas de restaurants y de la rama hotelera.
Si, también manejaban el turismo - Claro que pasa algo, ¿cuándo pensabas decirme qué regresaremos a Japón en un año y medio? - oh, se le había olvidado pero en sus planes estaba definitivamente llevar a Sasori para dejar en rídiculo a su hermano mayor - ¿No te gusta la idea? - pregunto tecleando algunos presupuestos para que la computadora hiciera sus cálculos mientras él tomaba un bolígrafo - No es eso, me siento bien aquí, donde la gente no me acosa aunque sea famoso - sonrió alejando su vista de su trabajo para ver al pelirrojo que tenía una ceja encarnada y los labios fruncidos, de verdad en desacuerdo.
- Prometo que no te acosaran allá Sasori si es lo que te molesta, sabes porque te contrate y eres necesario para terminar con mi hermanon, nah no es venganza es solo recuperar lo que perdio mi familia - comento de la nada y este asintió con la cabeza aunque no tan convencido - Él no es mejor que yo así que me sacrificare e ir, además Hinata-chan... me debe una por no decirme que salía con alguien y además debo agradecerle porque gracias a ella descubri que era gay, bien, iré - él solito había resuelto sus dudas, era agradable el pelirrojo aunque cuando no conocía a las personas era demasiado frívolo hablando en serio.
- Iré pero quiero que me compres una pintura con tu dinero - asintió sonriente y este camino hasta la puerta señalandolo - Lo hare, pidela y la pagare - le sentencio y este salio sonriente, él volvio a su trabajo, había terminado su carrera en tiempo récord, los profesores que le habían enseñado de verdad le tenían respeto y él se los agradecía en serio puesto que le había costado madurar todas sus ideas y aprender lo que sabía, sin embargo, aún en sus pensamientos intelectuales ella estaba en su mente... siempre lo estaría aunque compartiera su vida con alguien más.
Un año ocho meses y se dejo caer en la suavidad de su cama, estaba cansado en todo el sentido de la palabra, la cabeza le daba vueltas, todo iba bien excepto por el hecho de que el fantasma de Ino estaba aún presente en su vida, ¿ella... había hecho el amor con él?, sinceramente la sola idea le daba náuseas y se molestaba consigo mismo por se esgoísta en serio - Dobe - ladeo la cabeza viendo a su amigo que se veía un poco cansado pero feliz, este camino hasta uno de los sófas para tomar asiento y mirarlo - ¿Necesitas algo? - le pregunto a su amigo que solo lo miro causandole un poco de miedo o más del que ya tenía.
- ¿Cómo estás? - solto una suave risa, no le apetecía hablar de ello, de hecho no le apetecía tocar el tema de Ino en esos momentos cuando estaba concentrado abriendo un nuevo hospital junto con Shikamaru que estaba de viaje en Los Ángeles con Tenten - Teme, estoy bien, no puedo decirte que la supere pero si ella es feliz entonces yo también lo soy - aseguro y el azabache solo rodo los ojos en señal de desconcierto - Esto no es el típico... papá me pega porque me ama, dobe, olvídala por tu bien - negó de inmediato con la cabeza, no, no podía, sentía que moría si lo pensaba, no quería hacerlo, no quería dejar de amarla.
- No, no lo haré, no de momento y de verdad te agradecería que no me obligues teme, eres mi hermano y te estimo mucho pero no me lo recuerdes siempre, por favor Sasuke - le pidio y el de ojos ónix solo solto un poco de aire que estaba reteniendo asintiendo con la cabeza - Salio la noticia de que Itachi esta ayudando a Deidara con algunas cosas además de que Ino y él estan haciendo la construcción de una escuela - tomo aire ante lo dicho por su amigo, la rubia era obvio que no sabía la clase de persona que era su hermano, sin embargo, iba a recuperar todo lo del grupo y si ella estaba en medio también iría con ella.
- El plan sigue teme, quiero a Deidara y punto - el grito de Kohana lo hizo levantarse de su lugar asintiendo para caminar hacía la puerta, fue cerrada con calma y él cerro un poco los ojos, la cabeza le daba vueltas, quería a su hermano e iría también por Ino si se metía.
Dos años, un suspiro salio de sus labios mientras firmaba el contrato con una empresa de clase mundial de medicina, todo iba viento en popa y esperaba que todo siguiera así, la puerta de su oficina se abrio abruptamente y miro a Gaara entrar agitado - ¡Naruto, alejalo de mí antes de que lo mate! - eso era nuevo de verdad, que el pelirrojo gritara casi nunca sucedía - ¡Gaa-chan! - se mordio el labio para no reir ante el llamado de Sai hacía el de ojos aguamarina que corrio a colocarse detrás de su asiento como un niño asustado, cuando los habían despojado de sus herencias igualmente los habían despojado de sus compromisos.
Era por eso que casi no se quejaban ellos y sabía que eran felices - ¿Qué ha pasado? - le pregunto a este que solto un suspiro haciendo una mueca algo extraña - Esta molestandome, estaba platicando con una chica y ha llegado gritando diciendo; Gaa-chan, te amo así que no me engañes o de lo contrario no te dare tu recompensa en la noche... ¡le esta afectando pasar tiempo con Sasori! - sin poder evitarlo solto una carcajada ante aquel comentario que le valio un golpe en la cabeza - ¡No te rías estúpido! - le grito este cuando la puerta se abrio dejando ver a Sai que busco al pelirrojo y cuando lo encontro sonrió.
Su sonrisa daba un poco de miedo si tenía que aceptarlo - ¡Gaa-chan, quiero un beso! - el aludido sin pensarlo le arrojo un lápiz alejando a este antes de que diera con su persona - ¡A-Alejate pervertido! - le grito este y él solo negó con la cabeza colocandose de pie mientras le quitaba su celular a Gaara que tenía un aura negra rodeandolo - Basta ya, Sai sal un momento por favor - le indico a su amigo pelinegro que solo asintió saliendo con calma, Gaara lo miro como si le hubiera salido otra cabeza, no era nada raro que pudiera controlarlo, sobretodo cuando eran asuntos serios puesto que Sai lo valoraba mucho, como un padre.
- Gaara... ¿te gusta Sai? - pregunto viendo que este se sonrojaba y después bufaba, ya sabía que iba a decir pero él sabía que mentía - Claro que no Namikaze, ¿gustarme?, no, no cuela - solto una suave risa mientras negaba con la cabeza, él mentía - Que te guste Sai no quiere decir que te gusten todos los hombres, si te gusta solo aceptalo... las personas no te aman por siempre Gaara - aseguro viendo que su amigo solo bajaba la mirada mordiendose el labio - ¿C-Cómo puedo aceptar algo de lo cual tengo tanto miedo? - pregunto este y él camino para tomarlo por los hombros y alborotarle el cabello con una gran sonrisa.
- Sai sera fuerte por los dos y con el tiempo tú también lo serás... ve con él - lo empujo para que comenzara a caminar y él sonrió cuando lo vio salir... por un momento deseo que lo mismo sucediera con Ino y él, solo que había un problema... los deseos eran eso, deseos.
Dos años con dos meses y miraba la hermosa noche que se levantaba, tenía en la mesa el teléfono de Ino, podía tomar su teléfono y hablar un poco con ella pero no tenía el valor suficiente, no del todo, la puerta se abrio y por ella entro Tenten, estaba haciendo un proyecto con ella sobre el hotel que construirían en las islas del Caribe - Pareces cansado, ¿quieres café? - asintió con una ligera sonrisa y ella de su espalda saco un vaso de café, le sonrió mientras la castaña tomaba asiento delante de él que se encontraba sentado en el sófa, la ventana estaba abierta y dejaba ver la hermosa noche de luces de New York.
- Naruto, eres mi mejor amigo y estamos preocupados por ti, escucha, se que el tema de Ino es muy fuerte para ti pero de verdad... ¿aún la amas?, ella esta casada con Yamada, por tu bien no te hagas más daño y dejalo estar, olvídate de ella - se levanto exasperado negando con la cabeza, no podía, por mucho que lo intentara no podía, algo no se lo permitía, era como un mecanismo de defensa que lo hacía no querer olvidarla - Tenten, dejalo ya por favor, no me presiones - pidio y ella solo negó con la cabeza, sabía que cuando quería podía ser muy cotilla y lo iba a ser con él pero estaba cansado y no quería gritarle a ella.
- No Naruto, no lo dejaré, olvídala por tu bien - le pidio y él solo tomo aire, quiza era lo mejor, quiza había llegado el tiempo por mucho que doliera - Lo hare... lo prometo - ella se levanto y lo abrazo con fuerza, Dios sabe que necesitaba ese abrazo, la abrazo aguantando las lágrimas, no debía llorar, no lo haría, Ino no merecía del todo sus lágrimas - Gracias - asintió con la cabeza, porque por mucho que doliera tenía que olvidarla, era necesario... por mucho que le costara.
Dos años con cuatro meses y él había vuelto a ser el hombre que era antes de conocer a la rubia, frío y un playboy por naturaleza, se removio en la cama viendo a una castaña recostada al lado de su cama, la misma solo estaba cubierta por la sábana de seda de la cintura para abajo, desperto colocandose los bóxers y se levanto de la cama rodeando la misma para mover a la chica por el hombro, la castaña abrio un poco los ojos - Puedes ducharte pero te quiero fuera de mi casa en treinta minutos - le indico mientras se colocaba unos pantalones holgados y una camisa de manga corta, salio de allí con dirección a su despacho.
Camino por el pasillo viendo salir de su habitación a Sasuke que lo miraba con una leve sonrisa, su amigo no se quejaba porque fuera como antes - Tenemos junta a las tres - asintió comenzando a caminar con él hacía la cocina donde se encontraban los demás, por fin Sai y Gaara eran pareja o el intento de una puesto que el de ojos aguamarina se negaba rotundamente a aceptar del todo lo que sentía por el pelinegro, al menos ellos eran un poco felices - Buenos días Naruto - saludo Kohana y tan solo le sonrió, el aire maternal lo tenía en todo el sentido de la palabra, su sobrino comía en las piernas de Tenten mientras reía.
- Buen día a todos - escucho la puerta y supuso que la castaña se había ido, él tan solo tomo asiento en la mesa esperando su desayuno hasta que Shino coloco el periódico delante de él, miro el titular y tan solo aparto el periódico como si nada ante la mirada de todos, le daba lo mismo si ella iba a estar en la misma ciudad que él por una semana - ¿Qué quieres que haga Shino? Su vida me da lo mismo, ahora por favor solo quiero desayunar - miro a la rubia que coloco un plato delante de él así que tan solo tomo el tenedor comenzando con su desayuno al igual que los demás, casi volvía y pronto podría terminar con su hermano.
- Cambiando de tema, me preocupa un poco que se haya retrasado la construcción del nuevo edificio de la empresa en Denver - llamo su atención Shikamaru y él solo le sonrió tratando de tranquilizarlo, todo estaba bien - Se reanuda mañana Shika, relajate - su amigo asintió no tan convencido pero de igual manera lo hizo - ¡Deja de joderme Sai, estoy harto de esto... entiende de una maldita vez que no es no! ¡Q-Quiero terminar contigo... se termino lo que sea que tenemos! - los gritos de Gaara se escucharon bajando las escaleras y todos corrieron preocupados a ver que sucedía puesto que se escucho un golpe.
- ¡No me des la espalda Gaara... entiende que esto no es solo de mí, es de ti! ¡¿Tanto te cuesta aceptar qué me amas aunque sea un poco?! - le grito el pelinegro sujetandolo del brazo con fuerza, el de ojos aguamarina intento soltarse pero este no se lo permitio - ¡¿Amarte?! ¡No te amo estúpido... jamás me gustaría alguien como tú! - le grito y podía jurar que no fue el único quien vio la mirada dolida de este que solto a Gaara para tan solo dar la vuelta y comenzar a subir las escaleras... al parecer no era el único que estaría sufriendo en silencio.
Dos años con seis meses... - Sai, esta lista la nueva galería así que me gustaría que estuvieras listo para abrirla junto con Sasori - el pelinegro asintió aún mirando algunos documentos, Gaara y este no habían regresado, ni siquiera hablaban y era un poco complicado para todos por supuesto - Si, estare allí, no te preocupes - aseguro este mientras hojeaba más documentos con la vista centrada en los mismos, él no hablaba mucho ya, de por sí no lo hacía pero se había vuelto más silencioso de lo normal - Naruto - dio un respingo al sentir a Sai a su lado, había estado ocupado con sus documentos que ni siquiera lo había sentido.
Estaba a su lado y antes de darse cuenta este lo tomo del mentón juntando sus labios en un beso... ¡Sai lo estaba besando!, se separo de golpe ante aquello y se contuvo de darle un puñetazo a su amigo quien solo ladeo la cabeza y sonrió para después girar la cabeza hacía donde estaba la puerta, giro la cabeza y vio a Gaara que estaba en la misma - L-Lo siento... debi tocar - dicho esto dio media vuelta y salio, él solo miro de nuevo a Sai quien le sonrió para después bajar la cabeza mordiendo un poco su labio, solo solto un suspiro negando con la cabeza, entendía a su amigo pero no estaba dispuesto a ser el juguete de Sai.
- No lo hagas de nuevo Sai e... intenta arreglar las cosas con Gaara - le pidio y este asintió con la cabeza para tomar sus cosas y salir de allí, entendía lo que estaba sucediendo, para el pelirrojo era demasiada presión el que tuviera que aceptar que era gay pero tampoco creía que era necesario lastimar de esa manera al pelinegro, lo mejor era hablar sus inseguridades e intentar arreglar el asunto pero por lo que veía eso iba a tardar y mucho, sinceramente no entendía porque Gaara no aceptaba sus sentimientos, no solo se estaba haciendo daño a si mismo al negar algo que era más que obvio porque si que amaba a Sai.
También le estaba haciendo daño a este por mucho que quisiera negarlo - Naruto - giro la cabeza para encontrarse con el pelirrojo que tenía una marca en su muñeca, su discusión había sido demasiado corta, tomo asiento y tomo los documentos que estaba firmando antes de que sucediera lo que había sucedido - ¿Necesitas algo? - le pregunto a su amigo que solo le coloco unos papeles delante, los dejo a un lado para después leerlos - Necesito la firma para mañana - asintió y este dio media vuelta, pensaba que le diría algo pero no lo hizo, el problema de las parejas algunas veces era... la comunicación y él no la había tenido con Ino.
Dos años con ocho meses - El edificio que manejara todo esta terminado, solo espera por nosotros puesto que personal ya he contratado - asintió ante lo que le estaba diciendo Sasuke por teléfono mientras él miraba a la pelirroja, otra de sus aventuras de una noche que se estaba terminando de vestir - Bien, tenemos junta mañana a las diez de la mañana, relajate y disfruta con Kohana teme, nos vemos - y dicho esto colgó para ver a la chica salir de allí, se estiro en la cama prendiendo la televisión, era sábado y sinceramente no le apetecía en lo absoluto levantarse de su cama cálida aunque tenía que hacerlo quisiera o no.
Se encontro con lo de siempre, películas y noticieros, la apago sin revisar todos los canales y avento el control a la cama cuando se abrio la puerta, se encontro con Gaara que tenía los ojos llorosos y suspiro, detestaba estar solo con Sai y con este en la mansión, tomo una playera y se la coloco para levantarse de la cama viendo a su amigo - ¿Por qué no me dijiste que sales con Sai?- ok, era suficiente, él no iba a seguir prestandose al juego de aquellos dos, estaba cansado y punto - No salgo con él Gaara - le sentencio con calma al de ojos aguamarina que lo señalo acusatoriamente, eso solo le causo una breve risa.
- No lo consideres un solo acostón Namikaze, ¡él vale mucho más! - y él sabía porque el pelirrojo estaba haciendo eso en su habitación, habitaciones insonoras, era más que un cobarde así que contra todos sus instintos porque él no era gay y no tenía nada en contra de estos, lo tomo por las muñecas para estamparlo contra la pared - ¿Vale más? Gaara, tú no lo amas y aún si lo hicieras, eres un cobarde para no aceptar lo que sientes así que deja de joderle la vida a Sai de una buena vez por todas - le siseo en un tono frío viendo que este abría demasiado los ojos, parecía un gatito asustado y no el león de siempre.
- Das pena Sabaku, quieres culpar a otros de tus malditos errores, pues te equivocaste de persona porque yo no soy cualquier persona, deja en paz a Sai porque él vale mucho más como para tenerte a ti a su lado, alguien que no vale nada de nada - le espeto apretando con fuerza sus muñecas para después soltarlo, este tan solo lo miro con los ojos brillosos reteniendo las lágrimas - Largo Gaara... arreglen sus problemas de una vez - le sentencio para sacarlo de su habitación... una parte de él se alegraba de ser quien era de nueva cuenta y ahora sin duda alguna era capaz de terminar con Deidara y con Yamanaka.
El aeropuerto como siempre estaba lleno de gente que caminaba a prisa, él caminaba acomodandose los lentes y las bolsas de compras que había traído desde New York, a su lado derecho caminaba Sasuke de la mano de Kohana, su amigo sostenía a su hijo que era tan calmado como este, a su lado izquierdo Shikamaru caminaba con Tenten hablando de quien sabe que cosas, un anillo de compromiso era portado por la castaña, detrás de él caminaban Sai y Gaara quien finalmente después de todo el lío que habían armado estaban felices y el pelirrojo ya no sentía miedo de gritarle al mundo que era gay, se alegraba por ellos.
Los demás caminaban con calma detrás de estos, Chouji había adelgazado considerablemente, había estado a dieta y ahora era esbelto, este había dicho que era lo que deseaba y ellos lo respetaban, se reacomodo los lentes negros al igual que su cabello rubio y camino con la cabeza en alto, tres años con dos días habían pasado, no era el mismo niño de 15 años que creía que su hermano era una buena persona pero no lo era, tenía 18 años, era mayor de edad y era como antes de conocer a Yamanaka, noto las miradas de mujeres sobre él pero le dio lo mismo, claro que tendría aventuras pero no era momento de pensar en ello.
Estaba dispuesto a terminar con Deidara y recuperar lo que por derecho era suyo y de paso hacerle saber a Yamanaka Ino que había estado equivocada al no confiar en él... quiza de paso recordaría los días de escuela que se perdio por culpa de ellos dos... era un nuevo Naruto y estaba dispuesto a jugar con ellos dos.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por continuar con esta historia aún.
Gracias por los comentarios.
