N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Especial Sasuke - New York

Miro de nuevo su reloj, Kohana iba tarde, era por eso que en un principio no quería para nada que lo acompañara pero era necia, no entendía como podía ser así o mejor dicho si lo entendía, ella lo amaba verdaderamente pero él no podía hacerlo, mentiría si dijera que no la quería porque lo hacía, habían sido amigos en la niñez pero cuando ella regreso de New York simplemente no la soportaba, le molestaba la manera en la que se comportaba, siempre queriendo besarlo y abrazarlo todo el tiempo, detestaba aquello así que había terminado poniendo una barrera y claro que noto que a Kohana le había dolido pero no era su culpa.

- ¿Por qué ves tanto tu reloj? - giro la cabeza viendo a Naruto que iba cómodamente sentado en el auto que los llevaba al aeropuerto - Cosas que no te interesan - le contesto a este que solo gruño como respuesta, era la verdad, no le interesaba en lo absoluto, eran sus cosas después de todo - No seas malo, me preocupo por ti - solto una ligera carcajada al escuchar algo como aquello, sabía que su amigo era así, incluso algunas personas se preguntaban porque eran amigos, la respuesta eran sencilla, porque se complementaban, porque ambos se necesitaban de alguna u otra manera, cerro un poco los ojos, estaba cansado.

- Son asuntos sin importancia dobe, relajate un poco - le pidio a su amigo que solo negó con suavidad, al parecer por su cabeza pasaba que Yamanaka no lo quería - ¿Cómo puedo relajarme? Ella no me dio el beneficio de la duda teme, simplemente cree que Deidara es el mejor hermano del mundo y yo... la escoria - aseguro y él se mordio el labio, no le gustaba verlo hablar así, puede que fuera frío con las personas pero por dentro se preocupaba por ellos, sobretodo por el rubio quien era su hermano, era por eso que había tomado la decisión de irse con él a New York, de ayudarlo, porque eso era lo que los hermanos hacían.

Con Itachi nunca había tenido un lazo pero con Naruto si que lo tenía y agradecía tenerlo - Cuando vuelvas puedes demostrarle que estaba equivocada, de alguna u otra manera tendra que saber la clase de persona que es Deidara - aclaro viendo que este asentía con suavidad, sabía que no era fácil para él porque aún después de todo era su hermano - Él no era así, siempre fue cálido conmigo pero cuando mi padre se entero de que era gay cambio demasiado con él... ya sabes que era como Itachi, el hijo pródigo y yo la mala semilla - una sonrisa surco en sus labios, en eso era que se parecían más quiza por eso eran unidos.

- Itachi es como Deidara, sin embargo, hay algo que los diferencia, mi hermano sin duda alguna aún es capaz de saber quien es su familia pero tú hermano esta tan cegado por el odio, la ira y la venganza que solo busca destruirlos - Naruto asintió ante aquello dandole la razón mientras recargaba su cabeza en la ventana del auto - De verdad te agradezco que estes conmigo teme, puede que esto suene raro pero sin duda alguna agradezco que seas mi hermano - quizo golpearlo con algo, detestaba las maneras en las que hablaba de su relación, no es que no le gustara que lo alagara sino que le incomodaba que fuera así.

- Si, bien, yo te odio - escucho una risa de parte de su amigo rubio que solo negaba con la cabeza, así se expresaba él y Naruto lo aceptaba, en ocasiones él también agradecía... que fueran hermanos.


Tomo asiento en su lugar correspondiente con el rubio al lado, su amigo se veía cansado, él también lo estaba aunque no se notaba, sintio a alguien tomar asiento del otro lado, no le hizo falta mirar quien era, solo la esperaba a ella - Llegas tarde, sino vas a tomarte esto en serio mejor ve... - guardo silencio cuando vio sus ojos hinchados, había llorado demasiado después de que le hubiera gritado diciendole cosas verdaderas pero de una manera cruel, suspiro y volvio la vista a unos documentos de las cuentas bancarias de sus amigos que también viajarían con ellos, estaba calculando cuanto dinero poseían para las empresas.

- Lo siento, me quede dormida - asintió sin mirar a Kohana que se acomodo en su hombro, se tenso un poco pero no la movio o algo, simplemente dejo que se quedara allí, escucho el alboroto que estaban organizando sus amigos, siempre tan escándalosos aunque le gustaba demasiado ver la sonrisa en los labios de Naruto, al menos iban a comenzar esa aventura juntos, como la familia que eran - Sasuke - ladeo la cabeza viendo los hermosos ojos carmínes de Kohana, parecía decaída, se le había ido un poco la mano al tratarla como lo había hecho - ¿Qué? - pregutno gruñendo viendo que ella tan solo bajaba la mirada.

- N-Nada - murmuro ella cerrando los ojos, no sabía como tratar a una mujer, solo las trataba como un objeto pero eso había cambiado cuando conocio a Hinata, había contratado a un investigador privado para que la siguiera, quería saber que hacía, necesitaba cuidarla aunque fuera de lejos - Sasuke - lo volvio a llamar y coloco los papeles con furia sobre el pequeño taburete, volvio la mirada hacía la rubia y la miro con furia - Si vas a hablar hazlo sino guarda silencio, maldita sea estoy intentando hacer algo - le espeto viendo que esta solo asentía para sentarse correctamente en el asiento, la turbulencia se sintio un poco.

El vuelo había comenzado, no pasaron ni cinco minutos cuando Naruto ya se había quedado profundamente dormido, giro la cabeza y vio a la rubia viendo hacía la otra fila de asientos que estaba vacía - ¿D-Disculpe? - llamo a una aeromoza que le sonrió con calma esperando su pregunta - ¿P-Puedo sentarme en la otra fila? - pregunto recibiendo un asentimiento por parte de la señorita que se retiro con una reverencia, la vio tomar su celular y un libro para levantarse sin molestarlo, un pinchazo se sintio en su pecho al verla con lágrimas acumuladas en los ojos, quiza había sido malo con ella pero él era así, no podía ser otro.

La vio tomar asiento en la ventanilla y noto las lágrimas derramandose, un suspiro escapo de sus labios, si, había sido demasiado cruel con ella - Kohana no es como tu madre, ¿sabes?, puede que fuera una mala persona antes pero ve sus ojos... lo que siente por ti no es mentira en lo absoluto - susurro Naruto acomodandose para dormir, quería golpear a su amigo por tener razón en esos temas, él siempre tenía más delicadeza con las mujeres, miro a la rubia acomodarse en el asiento para dormir, él no se movio de su lugar, no sabía como arreglarlo... no sabía como no hacerle daño indirectamente.


Finalmente el vuelo había aterrizado y en ese momento estaban esperando las maletas o los demás lo hacían, tenía sujeta la mano de Kohana que estaba un poco incómoda, lo sabía por la manera en la que se removía nerviosa ante su agarre - Deja de moverte - le sentencio viendo que ella asentía con la cabeza de inmediato para quedarse quieta en su lugar, eso no era lo que estaba buscando en definitiva pero al menos se había quedado quieta - E-Estaba pensando que lo mejor era volver a Japón... así podras estar con quien quieras - se sorprendio ante aquello para colocarse delante viendo sus ojos, decía la verdad.

- ¿Hablas en serio? - pregunto sorprendido intentando no pensar en el alboroto que estaban causando sus amigos, se estaba desesperando - S-Solo quiero tu felicidad, tomare un vuelo de regreso - aseguro ella bajando la mirada, fue cuando noto que no parecía muy segura de aquello pero aún así lo haría, porque solo quería verlo feliz - Kohana - la llamo con un poco de suavidad sintiendo a continuación su mirada sobre él, noto en sus ojos un amor verdadero, como el que Hinata tenía hacía Shuu, con sus dedos tomo su mentón sintiendola temblar, estaba nerviosa y quiza con deseos de salir corriendo lo más pronto posible.

- Si en este momento te digo que quiero que vuelvas y termines el compromiso, ¿lo harías? - sin dudarlo la rubia asintió con la cabeza para soltar su mano, quiza se arrepentiría después, quiza no, todo podía pasar, no sabía que hacer - Quedate y veremos que sucede - sentencio mirando hacía otro lado pero noto como temblaba un poco para verlo ladeando la cabeza, le molestaba ser bueno con la gente, lo hacía sentir demasiado incomodo - ¡Con un demonio, dejen de jugar y dense prisa! - les grito a los demás que tomaron su equipaje y se dieron prisa en caminar hacía a ellos así que la tomo de la mano para caminar.

En cuanto salieron del aeropuerto fueron a tomar taxis, esperaba a que los demás guardaran silencio pero era casi imposible porque parecían niños con juguete nuevo - S-Sasuke, no tienes que hacer esto, si quieres me voy - negó con la cabeza para ordenarle a los demás con la mirada para que se subieran, ayudo a la rubia a subirse mientras los demás hacían lo mismo, apreto su mano mientras miraba por la ventana - Teme - ladeo la cabeza viendo a su amigo rubio que le sonreía de oreja a oreja, una sonrisa tan de él que lo saco de quicio así que sin dudarlo lo golpeo con el puño en el brazo causandole una carcajada.

- Guarda silencio dobe o te golpeare tan fuerte que saldras del auto - este solo comenzo a reir sacandolo más de quicio, su amigo de verdad era bipolar, un momento estaba triste por lo de Yamanaka y otras veces parecía un niño pequeño justo como ahora - Anda ya, si se ven lindos, felicidades - Kohana se sonrojo furiosamente, eran facetas que había olvidado que tenía, se parecía demasiado a la ojiluna en esos sentidos, sin dudarlo era como Hinata... y era por eso que quería que se quedara con él.


Miro a Kohana dormir, habían pasado dos semanas desde su llegada y habían tomado la decisión de que lo primero que abrirían en la ciudad sería la tienda de moda, había notado que la rubia estaba encantada, sabía que sus diseños eran los mejores sin duda alguna, era talentosa y sabía que se complementaría con Sasori, un diseñador y pintor, sabía que serían un gran equipo, la sintio removerse en la cama y gruño, detestaba aquello porque en ese momento solo quería paz mientras leía el informe de Hinata, quería saber que estaba haciendo, era obvio que estaba con Shuu pero quería ver si estaba bien al lado de este.

La rubia volvio a removerse y solo volvio a gruñir más molesto por lo que sin dudarlo la zarandeo para que despertara, esta lo miro con los ojos casi cerrados - ¿P-Pasa algo? - pregunto medio adormilada y él solo le señalo la puerta causando más confusión en su rostro - Sal, necesito terminar de leer esto y no puedo hacerlo si estas moviendote de un lado a otro, sal ahora - siseo en un tono frío viendo el rostro de sorpresa de esta que solo se apresuro a bajar de la cama, colocarse las pantuflas y salir de allí con prisas, suspiro una vez la puerta estuvo cerrada, ahora si iba a poder leer todo sin que Kohana lo molestara.

Eran solo cosas que hacían juntos, no había algo detallado de su relación aunque habían fotos de ellos dos tomados de la mano, besandose, riendo, haciendo cualquier cosa que una pareja haría y él quería eso con ella, la deseaba, la necesitaba, realmente necesitaba a Hyuuga Hinata porque era la primera vez que se sentía así, enamorado, sentía un calor en su pecho cuando la recordaba, habían pasado dos horas desde que se hubiera ido Kohana, había sido cruel con ella así que lo mejor era intentar pedirle una disculpa, se levanto con calma de la cama colocandose una bata para ir donde ella, tenía que ser bueno ahora.

Dejo un poco abierta la puerta para entrar de nuevo, las puertas de los demás estaban cerradas así que no estaba con ninguno de ellos, gruño y entonces se dio cuenta de que podría estar en las escaleras así que camino hasta ellas dispuesto a decirle que no debía alejarse a pesar de que era en parte su culpa por haberla corrido, la noto sentada en las mismas con una manta cubriendola, estaba dispuesto a decirle tres verdades cuando Shikamaru hizo acto de prescencia extendiendole una taza de té que tomo ella con una suave sonrisa, pensaba que el Naara se iba a ir pero por el contrario tomo asiento a su lado.

- Es increíble que te corriera solo porque te remueves en la cama pero supongo que de Sasuke no es algo que no puedas esperar - se escondio para que no notaran su prescencia, golpearía a su amigo después por decir eso sin saber que investigar sobre Hinata era realmente importante - S-Si... no es de sorprenderse - murmuro ella con la voz un poco ahogada, noto que estaba temblando un poco, probablemente había llorado demasiado por su culpa - ¿Estás bien? ¿Crees poder con esto Kohana? Es decir, solo basta verte para saber que... - dejo inconclusa la frase el castaño que solo negaba con la cabeza.

- N-No puedo quejarme, fui yo quien le pidio una oportunidad y él me la dio, podre con esto Shikamaru... podre con esto - aseguro ella mientras bebía un poco del té que le había dado su amigo, sintio un poco de culpa por las palabras de la rubia - Si una relación solo te hace llorar, creo que deberías considerar terminar con él... te he visto llorar tantas veces en estas dos semanas, no creo que soportes tres años si él sigue con esa actitud, al final seras tú quien termine... rota - la rubia asintió ante las palabras de Shikamaru que tenía toda la razón pero no lo iba a admitir jamás porque no quería darse cuenta que estaba mal.

- Me ire... me ire en cuanto habra la tienda de moda - aseguro ella y noto la convicción en sus palabras, Kohana de verdad se iba a ir y por una razón inexplicable le dolía un poco - Si cambias de opinión asegurate de decirme el porque, eres mi amiga, ¿de acuerdo? - ella asintió de inmediato y solo se quedaron en silencio mientras él procesaba el hecho de que quizas ella se iría dejandolo solo... no quería eso y no sabía porque.


Oficialmente un mes y se encontraban en la inauguración de la tienda de moda que se abriría con un desfile, él estaba más concentrado en su celular revisando los informes de Hinata mientras Naruto hablaba con la rubia de quien sabe que cosas, hace más o menos una semana se había acostado con ella, había tenido sexo más no habían hecho el amor, al terminar de sucumbir al placer llamo a Hinata en repetidas ocasiones, después de eso había tenido una pelea con su amigo por su comportamiento con respecto a ese tema pero a él le daba lo mismo, no era su culpa pensar en la ojiluna cuando era a quien amaba.

- Teme - ladeo la cabeza viendo a su amigo que lo fulminaba con la mirada para que prestara atención pero le daba lo mismo, él solo se concentro en mandar mensajes a su investigador, a pesar de que el rubio le había dicho que Kohana podía suicidarse o cometer alguna locura él seguía enfrascado con la ojiluna y no iba a cambiar por mucho que esos dos quisieran, finalmente llego la mitad del desfile y Kohana dedico algunas palabras a los diseñadores de moda que estaban presentes, no volvio a tomar asiento sino que salio por donde entraban las modelos y escucho un suspiro de parte de su amigo que solo lo miraba.

- ¿Qué quieres que haga? ¿Amarla? No puedo y ella lo sabe - sentencio con frialdad a Naruto que solo sonrió levemente encogiendose de hombros, al parecer también le daba lo mismo pero frente a la rubia aparentaba lo contrario - Sasori esta demasiado apegado a Kohana así que supongo que ella esta bien, tu sigue jugando - le indico este volviendo su vista hacía el desfile que estaba pasando, apreto sin querer el celular en la mano, estaba odiando al rubio en ese momento por ser tan directo, se levanto de su asiento de prisa escuchando la risa burlona de su amigo, ya después le daría una buena páliza con gusto.

Paso entre las modelos y algunas personas más hasta verla sentada en un banquito leyendo algunas cosas, pensaba acercarse cuando noto a Sasori hacer acto de prescencia, este le sonrió y ella le devolvio la sonrisa, era la primera vez que la veía sonreir así, tan sinceramente, estaba enojado así que sin dudarlo camino donde ellos y la tomo con fuerza de la muñeca obligandola a levantarse - ¿S-Sasuke? - la arrastro lejos de toda la gente, ella intentaba zafarse pero no se lo permitio en lo absoluto, estaba furioso con la ojicarmín por sonreirle así a alguien más - Sasuke - lo llamo de nuevo pero ignoro, quería matarla justo allí.

- M-Me estas lastimando Sasuke - le indico esta y se detuvo por fin para voltear a mirarla con furia en los ojos, conto hasta diez y solto el aire que estaba reteniendo - No puedes reir con alguien más, no puedes hacerme enojar sin motivo alguno, lo siento ¿de acuerdo?, lamento el daño que te hice pero no quiero verte con alguien más - le indico lleno de rabia viendo un asomo de sonrisa en sus labios y un asentimiento de su parte, al menos estaba de acuerdo, la abrazo con fuerza, debía tomar una decisión cuanto antes sino quería sentirse tan... celoso con respecto a la rubia.


Tercer mes y él solo quería golpear a Naruto que no borraba esa sonrisa estúpida de su rostro - Deja de sonreir maldita sea, no esta confirmado - gruño molesto viendo que este solo reía aún más fuerte, maldijo la hora en que por primera vez en su vida tuvo un ataque de pánico y había comenzando a gritar a los cuatro vientos que posiblemente Kohana estuviera embarazada y es que maldita sea, era solo un niño o un adolescente en su caso, no podía estar pasandole aquello o mejor dicho si podía por ser descuidados aunque le daba más miedo que la noticia no le molestara tanto y es que si deseaba tener un bebé.

- Eso te sucede por no usar protección teme, ya ves - y se levanto de su asiento en tiempo récord para golpear en la cara a su amigo o al menos hacer el intento porque en ese momento la puerta se abrio dejando ver a Tenten y justo detrás de ella estaba su novia oficial quien parecía a punto de un ataque nervioso y sabía que era su culpa por comportarse como un imbécil comenzando a decir que no quería un bebé, no en ese momento y nunca, quiza había exagerado un poco - ¡L-Lo siento S-Sasuke! ¡L-Lo siento! - ella corrio a disculparse a sus brazos aturdiendolo un poco, no sabía que hacer en una situación así.

Poso una mano sobre su espalda intentando calmarla aunque ni él mismo pudiera calmarse porque era demasiada presión en esos momentos - No es tu culpa, ni la de ninguno de los dos, son cosas que a cualquiera puede pasarle... Kohana mírame - le pidio separandola un poco pero la rubia no quería así que con suavidad tomo su mentón para sonreirle un poco, con cariño, con ternura porque aún no la amaba - Te prometo que si estas embarazada tendremos al bebé, te ayudare con todo, me haría ilusión tener un hijo y más si es contigo - aseguro viendo la sorpresa en sus orbes carmínes y una sonrisa llena de amor.

- Wooo - giro la cabeza viendo a todos que no sabía en que momento habían llegado mirandolo con sorpresa en los ojos, por más que intento fulminarlos con la mirada solo sintio como su novia posaba su rostro en su pecho así que no le quedo de otra más que de abrazarla intentando calmarla, sintio las miradas aturdidas de todos y eso no le gusto en lo absoluto, estaba siendo considerado porque era culpa de ambos, por no saber como protegerse o por no tomar las medidas necesarias para hacerlo, acaricio la espalda de la ojicarmín con suavidad intentando tranquilizarla, por alguna razón odiaba verla llorar, no le gustaba.

- T-Te amo S-Sasuke - murmuro esta y él solo beso sus cabellos en un gesto gentil... por alguna razón no le resultaba tan incomodo ser bueno con ella y eso le estaba dando un poco de miedo.


Quinto mes y él seguía viendo como un idiota los resultados del análisis, era oficial, Kohana estaba embarazada, se sentía inmesamente feliz, es decir, después de la falsa alarma no iba a mentir con que habían estado buscando el bebé pero no había pensado que sería tan rápido, la rubia estaba en ese momento con Tenten quien se había autoproclamado la madrina de su hijo y no le molestaba en lo absoluto sino que agradecía tener el apoyo de esta - Es increíble que vayas a ser padre - aseguro Shikamaru mientras sonreía feliz, todos sus amigos estaban felices por él pero no sabía como demostrar que estaba igual.

- Teme, deja ya ese análisis, si, si esta embarazada - al escuchar esas palabras solo dejo las hojas sobre la mesa y respiro, conto hasta diez para no golpear a su amigo porque siempre lograba sacarlo de quicio, incluso en ese momento de felicidad - Ya se que esta embarazada, es solo que... por primera vez en mi vida tengo miedo - mintió, mentía porque la primera vez que había tenido miedo fue cuando vio a Hinata golpeada en su casa por su padre y él no había llegado rápido, esa fuera la primera vez que había snetido auténtico pavor pero no se los diría, era lo mejor para todos y para su prometida, porque ya lo era.

- Eres el gran Uchiha Sasuke, nunca has tenido miedo - aseguro Gaara mientras negaba con la cabeza, solo bajo la mirada comenzando a mover las manos con nerviosismo, que siempre aparentara ser fuerte no quería decir que nunca había sentido miedo aunque fuera un poco pero justo en ese momento si que lo tenía, miles de dudas resaltaban en su mente, si no era un buen padre... no quería ni imaginar la infelicidad que le causaría a su pequeño niño - Estaras bien teme... estaremos contigo - giro la cabeza hacía Naruto que le sonreía con aquella sinceridad que odiaba pero que en esos momentos de verdad agradecía.

- Además sere el padrino así que el niño estara bien - y fue terror lo siguiente que sintio al escuchar algo como aquello, debía estar bromeando si había dicho algo como aquello, no quería ni imaginar lo traumado que saldría su hijo si lo dejaba a manos de alguien como Naruto - ¡No, no seras el padrino! No quiero que traumes a mi hijo - sentencio con una expresión de horror mientras se levantaba de su asiento viendo las caras de sus amigos que intentaban no reirse y entonces explotaron en carcajadas provocando que una venita palpitara en su ojo derecho, iba a empezar con el plan de matar al rubio cuanto antes.

- E-Estas empezando bien... has dicho "mi hijo" - comento de la nada Chouji causandole una sonrisa boba en el rostro, sus amigos tenían razón, intentaría no morir de los nervios con lo que estaba a punto de pasar y quiza, solo quiza consideraría que Naruto fuera el padrino de su hijo... aún no lo decidía del todo o quiza si.


Ocho meses, la galería de arte iba demasiado bien, Sai era un auténtico genio y ya había ganado porpularidad en la gran manzana aunque nunca le diría de frente que era un buen pintor, Sasori era el mejor con maniquís y tenía encantados a la prensa y los compradores, tomo con calma el vaso de agua que estaba en la mesita de noche y se lo extendio a Kohana que le sonrió agradecida, los vómitos estaban en su punto máximo aunque también noto el aire maternal que estaba adquiriendo, se veía más hermosa, era como si brillara, había terminado una charla seria con su amigo quien estaba afectado por las noticias.

Yamanaka oficialmente era la prometida de Yamada, era increíble que la rubia de verdad olvidara tan pronto a su amigo que estaba cayendo en un pozo y no podía ayudarlo, Naruto lo había ayudado demasiado pero él no quería su ayuda, era la primera vez que en verdad necesitaba y deseaba ayudarlo pero este se cerraba en banda con ese tema - ¿E-Estás bien? - ladeo la cabeza viendo a la rubia que estaba ya recostada en la cama de lado abrazando una enorme almohada que había comprado para mantenerse calientita, nunca lo diría abiertamente pero se veía demasiado hermosa y tierna abrazada a la misma.

- Si, no te preocupes, ¿estas mejor? - pregunto apartando con cuidado algunos mechones de cabello que caían por su frente, tenía unas pequeñas ojeras debido a la falta de sueño, sabía que su hijo sería calmado pero les estaba dando batalla puesto que causaba demasiados estragos en su madre - Si, solo tengo sueño - susurro esta comenzando a cerrar los ojos, con su mano descendio una caricia a su mejilla y se quedo congelado cuando una imágen acudio a su cabeza, en una ocasión cuando la ojiluna se había quedado en su casa había entrado a su habitación y la había admirado dormir, era simplemente hermosa.

Había acariciado su rostro con suavidad, con ternura, rechazo esa imágen y volvio a ver el rostro sereno de la rubia que estaba respirando con más tranquilidad, coloco el libro que estaba leyendo sobre la mesita de noche y se acomodo en la cama, lo mejor era descansar, había quedado en que por ningun motivo iba a preocuparse por la ojiluna y tenía que ser así, tenía que olvidar por completo y aprender a amar a la ojicarmín que le daría su primer heredero que por cierto tenía a su abuelo más que ansioso por su llegada, se alegraba de que su padre estuviera contento y aún más de ser él quien lo alegraba.


Un año y estaba desesperado porque el médico que los iba a recibir para su revisión mensual estaba teniendo problemas con la pareja que se suponía debía haberse ido ya - Tranquilo - le indico su prometida con una sonrisa gentil mientras tomaba su mano con la suya, su barriguita ya se notaba mucho más, una embarazada en su totalidad, había comenzando a tener cuidados con ella, estaban estudiando la universidad, la terminarían pronto puesto que todos eran genios, Naruto estaba más concentrado en la empresa y agradecía eso porque él estaba demasiado al pendiente de lo que pasaba con su hijo y con su madre.

- Me estoy desesperando - le indico a esta que rió con suavidad mientras hojeaba una revista después de soltar su mano, un jadeo proveniente escapo de los labios de esta al tiempo que le estiraba la revista sorprendiendolo puesto que casi la estampaba en su rostro, se quedo de piedra cuando vio una nota sobre la boda por el civil que se había llevado a cabo, era Yamanaka tomada de la mano de Yamada quien lucía más feliz que un payaso, se sorprendio ante aquello, eso debía ser una broma, de verdad la rubia no quería a su amigo, inesperadamente se sintio con ganas de buscarla y matarla porque no quería verlo mal.

- ¿Crees qué debo decirle a Naruto? - le pregunto a Kohana que asintió de inmediato, tomo en sus manos su celular pero una parte de él no podía hacerle eso, no quería verlo mal, no deseaba verlo mal porque claro que había notado como este sufría debido a recuerdos que venían a su mente de su relación con esta, no quería ver mal a su hermano del alma - S-Sasuke debes decirselo, es mejor que lo escuche de ti a que lo lea - susurro esta acariciando con suavidad su mejilla derecha, sus manos eran suaves, un tacto que siempre había rechazado en esos momentos lo llevaba a la tranquilidad que necesitaba.

- Gracias - se apresuro a escribir un mensaje, no iba a ser frío sino simplemente como lo mandaría aunque claro que iba a sonar preocupado pero no mucho, guardo su celular para tomar la revista y temblo un poco al verla, estaba simplemente hermosa, cerro de golpe la revista para levantarse y tomar la mano de su prometida que le indicaba que era hora de entrar... ¿aún no olvidaba a Hinata?.


Regresaba de firmar el contrato con Naruto quien estaba feliz de las ganancias que obtendrían, entro a su habitación prefiriendo no escuchar los gritos que daba Chouji discutiendo con Shikamaru sobre su dieta, había sido una sorpresa que el comelón de su amigo les hubiera dicho una noche mientras cenaban que bajaría de peso, nadie se había reído porque sabían que hablaba en serio, habían contratado al personal necesario para ayudarlo y desde que hubiera estado comiendo nutritivamente no quería comida grasosa en los refrigerados de la cocina, estaba empeñado en que todos comieran saludablemente.

Cerro la puerta detrás de si y se sorprendio al ver a la rubia sentada en el escritorio haciendo trazos, se acerco a pasos calmado hasta ver que estaba trabajando en nuevos vocetos pero no era ropa para mujer o hombre sino de bebé - ¿Qué haces? - pegunto intentando asustarla o sobresaltarla pero fue todo lo contrario cuando no se movio ni un ápice, si algo que de verdad le sorprendía de la rubia era la concentración que tenía para sus diseños, esta dejo el lápiz a un lado y le sonrió enormemente - Diseño ropa para nuestro bebé - señalo ella, desde que sabían que era niño había notado que Kohana paraceía más feliz.

- ¿Por qué? - pregunto algo intrigado escuchando una suave risa de los labios de esta, noto que el aire maternal había crecido, era como un aura enorme que la rodeaba - Quiero que este bien vestidito, eso no es pecado - le sentencio viendo que reía alegremente así que sin poder evitarlo rodo los ojos hasta que sintio un golpe en el abdomen, trago saliva al ver como su prometida tenía los ojos llorosos - ¡Eres un mal padre! - le grito esta empujandolo para salir de la habitación, se quedo como en shock durante cinco segundos para después maldecir a su suerte e ir en busca de la rubia porque si no iba haría un caos.

Corrio por los pasillos encontrandose con Shikamaru que reía de su desgracia - Eres un mal padre - imito la voz de su prometida así que sin dudarlo lo golpeo en la cabeza para seguir corriendo, no quería saber que más le esperaba en el embarazo pero extrañamente sentía que podia con todo, había pasado un año con dos meses y todo iba de maravilla aunque ligeramente aún tenía la espinita de saber como estaba... ella.


Un año con cuatro meses y él quería medio morirse, ¡era un Uchiha!, no debería de sentirse así, sentía las piernas de gelatina y la cabeza le estaba dando vueltas - ¡Teme! - miro hacía la derecha viendo a sus amigos corriendo a donde se encontraban, estaban preparando a Kohana así que no podía entrar con ella porque era obvio que estaría justo cuando su hijo naciera - ¿Estás bien? - le pregunto Sai y asintió un tanto aturdido, no, no estaba bien y mucho menos después de leer que Yamanaka y el estúpido de Yamada eran esposos oficialmente, eso estaba mal para su hermano y no quería verlo mal de nuevo.

- Respira teme, todo estara bien - aseguro este posando su mano sobre su hombro intentando calmarlo cuando las puertas se abrieron y una enfermera se apresuro a hacerle señas para que fuera donde ella, escucho los gritos de ánimo de sus amigos así que se recordo agradecerles después, se apresuro a cambiarse con la ropa que correspondía y por fin entro en aquella habitación donde estaba a punto de nacer su heredero, el médico le había dicho que todo saldría bien, corrio hasta colocarse al lado de Kohana que al verlo sonrió un poco pero noto el miedo auténtico en sus ojos y no quería verla así, debían ser fuertes.

- Todo saldra bien - beso con suavidad su frente recibiendo un asentimiento con la cabeza por parte de esta hasta que grito de dolor - Estamos listos, es necesario que comiences a pujar - el pánico lo recorrio por completo, lo mejor hubiera sido no estar allí con ella, apreto con fuerza la mano de la rubia que gritaba ante los gritos del doctor, su mano le iba a doler después porque vaya que apretaba con fuerza, después de unos minutos el llanto de un bebé se escucho y su prometida cerro por un momento los ojos, entendía que estuviera cansada, demasiado cansada pero había traído una pequeña vida al mundo, a su hijo.

- Lo hiciste bien Kohana - aseguro besando castamente sus labios recibiendo una sonrisa enorme de regreso, vio como las enfermeras limpiaban a su bebé hasta que se lo entregaron en brazos, lo acerco a su mamá que estaba feliz y lo observaron por primera vez, cabello rubio y de ojos carmínes, le sorprendio que los mismo fueran como los de él, algo fríos, la piel del mismo era como de porcelana, se asemejaba a su tono pero no lo suficiente, sabía que en cuanto creciera sería todo un playboy justo como él alguna vez lo fue.

- Hola mi pequeño niño - saludo ella con la voz un poco jadeante, estaba haciendo un esfuerzo por no querer dormirse, beso la frente de su niño y lo arrulló un poco - Hola Shisui, estamos felices de conocerte - le aseguro a su pequeño bebé que solo bostezo causandole ternura a los dos, era simplemente hermoso - La transferiremos a una habitación y el pequeño ira a las encubadoras - asintieron pero mientras tanto disfrutaron del pequeño milagro que habían creado, estaban simplemente maravillados con su niño... estaba feliz de tener una familia.


Un año con seis meses y él estaba terminando de firmar algunos documentos y de revisar algunos planos que estaban haciendo sobre las construcciones de nuevos proyectos en las ciudades y países más conocidos del mundo, ladeo la cabeza para ver la enorme cama con dosel donde descansaba Kohana con el bebé a quien le estaba leyendo un cuento para niños, todo estaba bien entre ellos, había mandado a acondicionar una habitación al lado de la suya para que durmiera el bebé, la casa donde vivían se asemajaba a una mansión pero no en el estilo de esta, no lo habían deseado para nada, fue decisión común.

- Tienes que descansar un poco - le señalo ella con una cálida sonrisa y negó con la cabeza, aún estaba al pendiente de las cadenas hoteleras que estaban posicionando en diferentes partes del mundo o mejor dicho en lugares especificos con gran porcentaje de turismo - Dame diez minutos - le pidio y la rubia solo asintió tomando a su pequeño hijo en sus brazos para acomodarse con este en la cama, lo abrazo con suavidad mientras lo arrullaba - Kohana - la llamo viendo que esta de inmediato centraba su mirada sobre él, sonrió un poco nervioso, lo había estado discutiendo con Naruto y era obvio que este lo animo.

Era hora de formalizar el compromiso - Casemonos el fin de semana - noto la mirada de sorpresa en los ojos de esta, no era una decisión que tomaba a la ligera, de verdad deseaba contraer matrimonio con ella - Sasuke, siempre dijiste que deseabas una boda donde estuviera tu padre y aquí no lo esta, querías contraer matrimonio en una iglesia que viste en Japón, se que no deseas casarte aquí y esta bien, lo entiendo, no hay presiones en serio - aseguro ella con una ligera sonrisa aunque notaba que si le hacía ilusión contraer matrimonio con él - ¿De verdad? - pregunto no tan convencido recibiendo una confirmación.

- No hay problema, podremos contraer matrimonio cuando regresemos - aseguro mientras volvía la vista hacía Shisui que se estaba quedando dormido... ¿estaba bien aquel sentimiento de... culpa?.


Un año con ocho meses y cerro la puerta detrás de si, había hablado con Naruto sobre Yamanaka pero este de verdad no cedía a la barrera que había creado con respecto a ese tema pero no podía decir nada, él no quería que dijeran nada, lo entendía pero eso no significaba que también estuviera pasandola mal porque era su hermano, su mejor amigo - Toma, es leche - le extendio el vaso con el contenido a la rubia que sonrió agradecida, no habían podido dormir bien debido a que Shisui tenía un poco de fiebre, era complicado turnarse y al final ambos terminaban despiertos para ver que le sucedía al pequeño heredero.

- Debes dormir, te ves cansada - susurro mientras la veía recostarse a su lado, ella negó de inmediato, había notado que de verdad Kohana estaba demasiado al pendiente del bebé que disfrutaba de los mimos, él tambien lo mimaba pero no creía que a un nivel así como lo hacía ella, suponía que era porque era su madre - S-Sasuke - giro la cabeza para verla, tenía las mejillas sonrosadas, ya sabía lo que iba a pedirle así que dio un profundo suspiro y camino hasta la puerta, ella era adicta a los dulces y tenía que tenerlos siempre a mano pero los había olvidado, la estaba complaciendo en todo y jamás penso que lo disfrutara.

Es decir, jamás había pasado por su cabeza de verdad ser bueno con ella, no se sentía raro pero aún era un poco incomodo, el sonido de su celular llamo su atención, miro el número de aquel investigador que aún seguía al corriente de su trabajo pero no leía sus informes, estaba lejos de Hinata en serio, no sabía nada de nada de esta, la curiosidad le gano y tomo el aparato en sus manos, se quedo embelesado viendola en el día de campo, estaba más hermosa que nunca, parecía una diosa... ¿ella lo había olvidado? porque él se acababa de dar cuenta de que no la había olvidado del todo.


Dos años, intentaba por todos los medios no tomar el teléfono que estaba a su lado y marcar el número de Hinata, sentía unas inmensas ganas de escuchar su voz aunque fuera un poco, tomo su celular y guardo el número mirandolo de nueva cuenta - ¡Teme! - ladeo la cabeza viendo a Naruto entrar a su oficina como loco, había estado demasiado ocupado con los planos del hospital que estaban haciendo que ni siquiera había salido a comer - Deja de gritar, aturdes, ¿qué quieres? - pregunto de mala manera viendo que este solo lo miraba como si se hubiera vuelto loco o algo pero no lo estaba, estaba como si nada.

- Kohana te ha estado llamando desde hace más de dos horas, esta en el hospital con Shisui, creí que estabas allí - y miro el celular que tenía en las manos queriendo matarse, había tomado el de negocios y no el familiar, tomo de prisa su saco y salio de allí echo un rayo, ella lo iba a matar de verdad - ¡Teme! - giro la cabeza para darle una mirada a su amigo que solo detuvo el asensor con calma - Ella viene para acá, llamo hace media hora, no creo que tarde - gruño saliendo del elevador para caminar de regreso a su oficina cuando la vio manejando la carreola y cargando la pañalera del bebé, se veía demasiado cansada.

- Lo siento, confundí los celulares, ¿cómo esta?, ¿qué dijo el doctor? - pregunto interceptandola antes de que entrara a su oficina, tenía el número de la ojiluna sobre su escritorio - Esta bien, solo es un poco de fiebre, me dio un antibiótico, ¿podemos entrar? - pregunto y negó de inmediato con la cabeza, no podía dejarla entrar, lo mataría - No, iba a comer, vamos - sin esperar respuesta tomo su mano y la carreola para comenzar con el camino... estaba mal lo que estaba haciendo, no podía seguir haciendolo, tenía una familia, tenía un hijo, tenía que olvidar a Hinata.


Dos años con dos meses... - H-Hinata - él no tartamudeaba, no lo hacía pero en ese momento lo estaba haciendo, no debio haberla llamado pero lo había hecho, no había marcha atrás - ¿S-Sasuke-kun? - su nombre seguía escuchandose demasiado bien en sus labios, eso no estaba bien, tenía que colgar cuanto antes - ¿Cómo estas? - se atrevio a preguntar aunque sabía la respuesta, estaba bien, era feliz con Shuu y él no entraba en su vida - B-Bien, e-escucha ¿por qué me llamas? - pregunto y él solo se mordio el labio, no podía decirle que tenía un hijo, que estaba comprometido con Kohana pero que la amaba.

Que aún la amaba - Lo siento, no debía llamar, voy a colgar - y justo cuando lo iba a hacer esta grito para que no lo hiciera, no estaba bien, debía colgar, debía olvidar que había cometido el error de llamarla - T-Te extraño, ¿p-por qué te fuiste? - pregunto ella con la voz ahogada, sabía que iba a llorar, sabía que estaba llorando, la había hecho llorar de nueva cuenta - No llores, no llores Hinata, es mi culpa por haberte llamado - la ojiluna negó de inmediato, al parecer no estaba de acuerdo en lo que decía, no debía llamarla, tenía que colgar, sin embargo, su corazón quería verla, abrazarla y besarla, hacerle el amor, la amaba.

- N-No debería decirte esto pero... te extraño y te necesito - su voz sonaba sincera, ella era sincera con lo que sentía y le alegraba que sintiera lo mismo que él, había luchado con todo por olvidarla pero no lo había logrado en lo absoluto - También te necesito Hinata, escucha, debo colgar, te llamare después, lo prometo - y dicho esto colgó justo a tiempo cuando la puerta se abrio dejando ver a Kohana cargando a su hijo - Regresamos, Shisui te trajo algo - y las pequeñas manitas de su hijo colocaron un pedazo de pastel de chocolate amargo... el remordimiento lo estaba alcanzando en ese momento.


Dos años con cuatro meses e intentaba ignorar que Naruto volvía a las andadas de ser un playboy pero no podía hacer nada, era la decisión que había tomado y no podía decir nada además de que había cometido el error de seguir hablando con Hinata por medio de mensajes y llamadas - Sasuke - ladeo la cabeza y vio a su prometida en el marco de la puerta cargando a Shisui que jugaba con un osito de peluche, estaba alejandose de ellos sin querer, con el trabajo y con el asunto de la ojiluna no les estaba prestando atención - ¿Sucede algo? - pregunto con calma mientras hojeaba algunos documentos de la empresa.

- ¿Lo olvidaste? - pregunto esta con un tono de voz cansado, encarno una ceja, no sabía de que estaba hablando, de verdad que no tenía idea de que estaba hablando, ella solo solto un suspiro y salio de allí cerrando la puerta, volvio la vista a los documentos que estaban revisando, después de cinco minutos se levanto saliendo y caminando por los pasillos, bajo poco a poco las escaleras para ir a la cocina cuando vio a Kohana sentada en el comedor hablando de algo con Naruto - ¿De verdad lo olvido? - pregunto su amigo sorprendido y la rubia asintió con la cabeza mientras jugueteaba con el pequeño rubiecito que reía.

- Si y ya sabes que no puedo manejar, aun me duele la muñeca de la caída - ¿caída?, ¿Kohana se había accidentado?, ni siquiera sabía, Naruto solo asintió con la cabeza para sonreirle con calma - Vamos, los llevo yo, hace mucho que no voy al zoológico y si es por mi sobrino entonces lo hare - a su prometida se le iluminaron los ojos y asintió como pequeña niña, se dio el golpe mental, lo habían planeado durante dos semanas y él lo había olvidado... quiza era hora de tomar una decisión de estar con ella o con Hinata.


Dos años con seis meses y le estaba sacando de quicio que su amigo estuviera pasando demasiado tiempo con Kohana, entro a la cocina y lo vio haciendole caras y gestos a su pequeño hijo que reía mientras aplaudía con sus manitas, eso no le gustaba - Deja de hacer eso dobe, es mi hijo - le sentencio con frialdad viendo la sorpresa en los ojos de este que lo miraba como si le hubiera salido otra cabeza - Teme, solo estoy jugando con mi sobrino, eso no es un pecado - sentencio su amigo encarnando una ceja pero estaba furioso, no quería ver que se estaba comportando como un pequeño niño en ese momento.

- Es mi hijo maldición, alejate de él - intento tomar a su hijo en brazos pero este lo empujo negando con la cabeza para estrechar al niño en sus brazos, Shisui comenzo a llorar - Teme basta, lo has hecho llorar - el remordimiento paso por su cuerpo al escuchar el llanto de su hijo - ¿Naruto? ¿Qué le sucedio a Shisui? - su prometida entro en la cocina con el cabello húmedo, se estaba duchando y por eso había dejado encargado a su hijo con su padrino, estaba cometiendo errores - Lo siento - se disculpo con su amigo que solo lo ignoro para dejar al niño en su silla alta sonriendole con calma mientras lo hacía reir.

- Creí que estabas haciendo trabajo por eso no lo deje a tu cuidado - aseguro ella entrando para tomar algunas cosas y comenzar a cocinar - Yo saldre, tengo asuntos que atender - ella asintió con la cabeza aunque noto la mirada decaída, su amigo solo negó con la cabeza para jugar con su pequeño hijo... por alguna razón no se sentía demasiado mal de dejar a Kohana y a su hijo con Naruto, algo le decía que eso era malo, muy malo.


Dos años con ocho meses, el edificio que los esperaba en Japón ya estaba preparado, solo faltaban ellos y se irían pronto, no faltaba mucho, tomo su maletín dispuesto a marcharse a la oficina cuando escucho risas en la habitación de Naruto - ¡Eres una genio Kohana! - le dio lo mismo y continuo con su camino pero la curiosidad le gano así que se detuvo fuera de la habitación de su amigo - Anda ya, no soy una genio, es solo que tengo tiempo libre, mucho tiempo - aseguro ella con una melodiosa risa que hace mucho no le escuchaba, eso no estaba bien, que ella riera con su amigo de esa manera solo le causaba celos.

Pero no eran celos por ella sino porque eso quería decir que estaba quiza enamorado de las dos pero sabía muy bien que Hinata era a quien más amaba - Te invito a pasear hoy en la tarde, el pequeño campeón y nosotros dos - estaba a punto de tocar la puerta y decirle tres verdades a su amigo cuando noto que la puerta estaba entreabierta, se asomo y vio sentada a su prometida en la cama con Naruto incado delante de ella tomando sus manos - Si, seguro que a mi pequeño ángel le gusta - acepto su invitación y noto algo en la mirada de Naruto que no le gusto mucho, seguro solo eran imaginaciones suyas.

- Me alegra que aceptaras, prometo que se divertiran - jadeo por dentro al darse cuenta de que no lo estaba soñando, en lo absoluto, se apresuro a alejarse de allí sabiendo justo en ese momento que su amigo posiblemente tenía sentimientos pequeños hacía Kohana o... ¿se estaba haciendo ideas él solo?.


Tres años con dos días y estaban pisando el aeropuerto de Japón, Kohana estaba más allá hablando con Naruto mientras él hablaba con Hinata - Si, nos veremos allí, te amo Hina - escucho su suave risa, les había tomado un tiempo darse cuenta que se extrañaban, que se necesitaban y que querían estar juntos, la ojiluna estaba al tanto de que tenía un hijo con Kohana pero eso no le importaba mucho, solo lo quería a él - Te amo mucho Sasuke-kun, n-nos vemos e-entonces - volvía a su tono tímido, el que tanto le gustaba, noto como Naruto jugaba con Shisui ante la mirada de adoración de la ojicarmín que igual reía.

- Kohana - tomo con fuerza su mano para alejarla de su amigo que solo suspiro mientras negaba con la cabeza, le daba lo mismo si estaba actuando como un pequeño niño, su prometida se zafo de su agarre y lo miro furiosa - ¿Quieres dejar de comportarte así? No entiendo porque te enojas si eres tú quien desde hace tiempo simplemente nos ignora - siseo furiosa y él solo conto hasta diez, lo menos que quería era pelear con esta, no lo deseaba, solo quería paz antes de ver a Hinata porque algo le decía que cosas buenas iban a suceder cuando se vieran, la necesitaba besar, tocar, estar a su lado durante días.

- Es por la empresa y lo sabes, no tienes porque estar con Naruto, eres mi prometida y él mi hijo - espeto ignorando que algunos de sus amigos los estaban mirando con sorpresa porque estaban discutiendo cuando nunca lo hacían o al menos no que ellos escucharan - No voy a discutir Sasuke, no lo hare, no vas arruinar nuestro regreso y por sobre todas las cosas no voy a permitir que le hagas daño a nuestro hijo porque parece que se te olvido que lo es - le espeto dando media vuelta pero la detuvo antes de que se alejera, no iba a permitir que se fuera, la quería cerca, la necesitaba cerca por muy egoísta que fuera.

- Lo siento, vamos - ella solo suspiro frustrada así que antes de que continuaran discutiendo tomo en sus brazos a Shisui que era demasiado calmado, justo como él, tomo la mano de su prometida y comenzo con su camino, todo iba salir a la luz tarde o temprano, así que quiza debía ir considerando que... era hora de decir la verdad antes de que esta lo alcanzara.


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Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los comentarios a todos. Subaru-kun si aún estas leyendo esta historia realmente agradezco los comentarios que dejaste. Kurama-kun muchas gracias por comentar realmente.