"Antes los colgábamos de los pulgares con una cadena"
Todos conocemos esa frase, Filch la dijo cuando llevó a Harry, Ron, Hermione y Draco a su castigo con Hagrid en una incursión hacia el bosque prohibido.
Filch nunca aclaró cuanto tiempo los tenían ahí colgados… La fuerza que se ejerce al colgar nuestro suave tejido en duras y fuertes cadenas de acero (Que posiblemente estén encantadas) puede arrancarnos el pulgar entero y dejarlos ahí colgados… Claro, eran épocas medievales, y Filch disfrutaba eso, era algo completamente excitante para él, escuchar los gritos de horror de los alumnos, era algo orgásmico para él, pero nada se comparaba con su único amor, su gata, La señora Norris, su verdadero amor, Filch era capaz de dar todo por ella con tal de que esté bien y esté lo más cómoda posible junto a él, le daba los mejores alimentos, ¿Y cuál es la carne más dulce del mundo? La carne humana, no solo era simple placer de Filch el colgarlos de los pulgares, tambien era conseguir alimento para su amada gata… Y Filch era feliz, su felicidad era de otro mundo, pero, una vez que el sistema de castigos cambio… Filch pasó de su inmensa felicidad… A su habitual amargura… Por eso Filch odia tanto a sus alumnos… No por el hecho de que ellos puedan hacer magia y el no… Al verlos no ve jóvenes magos, al verlos ve raciones y raciones de sabrosa carne hecha para su amada gata… No dudo que algún día vuelva al negocio de la carne humana.
Palabras del escritor: Quiero agradecer a mi amiga Karla por esta idea sobre un Creepypasta de Harry Potter, dejen sus comentarios, me darán ánimos para seguir con ellos, buenas noches.
Atte. Puedes llamarme N
