"El mundo es… despreciable."

Baje del tren que normalmente tomo de la editorial a mi casa. "Este mundo, no merece la vida". En no mas de dos minutos, el tren en el que venían la esposa y el hijo de uno de mis compañeros sufriría una falla en el sistema, se estrellaría y habría, si mal no recuerdo, 23 muertos, 56 heridos… "¿Por qué soy yo quien debe tener este tipo de información" Subi las escaleras de la estación y en una tienda de televisiones mire a lo lejos la noticia… Tren sufre accidente, mueren 22 personas y recogen a 56 heridos "No fueron 22, ese feto ya estaba vivo…" Sin hacer caso de mis alrededores tome el camino hacia mi casa.

-La vida es tan estúpida…- Solo quería regresar a mi casa lo mas rápido posible, no tener que pensar en la muerte de esas personas, ni reflexionar sobre cada muerte que eh visto "Solo quiero dormir"

Cuando llegue a la puerta de mi casa, la vi, una señorita de no mas 20 años, supongo yo, vestida en harapos, sucia y por lo que parecía, también enferma, yacia en la puerta de mi casa, al notar mi prescencia volteo a verme, tenia unos ojos negros profundos, y una piel blanca, que aunque raspada y manchada, era hermosa… ella en si, era hermosa.

Mi personalidad me impide creer en algo en una tontería cursi como el amor a primera vista, pero aún hasta ahora no encuentro otra manera de describir lo que sentí en ese momento… Su nombre era Rin, lo supe al dia siguiente después de que le preste algo de ropa, le deje tomar un baño y dormir en mi cama… "¿Qué es lo que estoy haciendo?, deje a una extraña entrar a mi casa, le doy de mi comida, le doy ropa, le dejo usar mis servicios y encima dormir en mi cama… ¿Qué es lo que estas buscando Sesshomaru?"

-Sesshomaru, el desayuno esta listo- El sol ya se había levantado y Rin me ofrecia servicios de limpieza a cambio de comida y un techo, yo acepte "haciendo trabajar a una chica enferma, ¿Qué tan mal debería sentirme?" No respondi al llamado de Rin, solo me levante del sofá, tome platos de la cocina, prepare la mesa y me sente en un extremo esperando a que ella llegara…

Desayunamos en silencio, agradeci por la comida al terminar y me dedique a escribir… o por lo menos eso quería… Cuando Rin termino con su trabajo de limpieza se sento frente a mi observándome mientras yo escribia. Trate de ignorarla pero después de un rato se hizo molesto… realmente molesto…

-¿No tienes nada mas que hacer?- segui escribiendo lo primero que llegara a mi mente, el contacto visual con las personas no es mi punto fuerte.

-No realmente… termine la limpieza… - seguía mirándome con una sonrisa en los labios "de todas las personas que podía meter a mi casa, tenia que ser una acosadora… suerte la tuya Sesshomaru"

-Te sientes mejor?- debía mantener mi falsa caballerosidad e interés por el prójimo…

-Gracias a los cuidados de Sessh, me siento muchísimo mejor- No la mire, pero su voz se escuchaba contenta

-Ya veo…- ignore el comentario

-Hmp! Sessh! – dijo en voz de reproche- ¿Qué es lo que debo hacer para llamar por completo su atención?

-¿Para que quieres llamar mi atención?- Hubo un pequeño silencio…

-…-

-…-

-Sesshomaru es muy apuesto…- no me gusta admitirlo, pero eso llamo mi atención… La mire y estaba allí sentada con su cabello negro tapando parte de su rostro rojo por la vergüenza…

-Bien…- deje mis cosas en la mesita- tienes toda mi atención… - En el acto ella volteo a verme con su rostro aún sonrojado y me sonrío…

Desperte…