"FREED… ¡Posición defensiva nivel tres!"
"¡De acuerdo Laxus!"
La enorme bestia sobrevolaba la ciudad indiferente a los gritos de los habitantes que huían despavoridos a su paso, al divisar su objetivo aceleró con un simple batir de alas hasta que se encontró enfrente del último edificio de la ciudad que se ubicaba en lo alto de un acantilado. Aterrizó con un ensordecedor gruñido y relajó sus músculos cuando sus cuatro patas tocaron tierra.
Posó su mirada en el dragonslayer que permanecía inmóvil y con pose desafiante delante de él y después en el mago que se encontraba más atrás en posición defensiva.
"Patéticos humanos… ¿Acaso pensáis que tenéis alguna opción?"
"¿Quieres comprobarlo?" Laxus miró de reojo a Freed quién con un movimiento de cabeza le confirmó que estaba listo.
"Enséñame lo que sabes hacer dragonslayer artificial"
"¿¡Dragonslayer artificial!? ¡Te voy a enseñar lo artificial que es mi poder!" Se lanzó hacia el dragón canalizando energía en su puño, que impactó entre los ojos de la poderosa criatura haciéndolo recular un par de zancadas. Mientras estaba aturdido, Laxus aprovechó para hacerle una seña a Freed y ambos salieron volando a toda velocidad para llevar a la bestia a algún lugar en el que no pudieran dañar a nadie.
Aterrizaron en un claro cerca de la ciudad, el mago de rayos miró a su mago rúnico que inmediatamente supo que quería decir esa mirada y en el momento en el que el dragón pisaba tierra, con un movimiento muy rápido de su espada, rodeó los brazos de su líder con runas que amplificaban cualquier energía que saliera de sus manos.
El dragonslayer se concentró en aumentar su magia mientras la enorme bestia parecía distraída pero, antes de que tuviera oportunidad de lanzar su rugido, una garra se clavó en su hombro desgarrándole la carne y haciéndole caer al suelo emitiendo un aullido de dolor que hizo estremecerse a Freed, quien era consciente de que no podía perder la posición y correr a su lado como su impulso le ordenaba... tenía que confiar en él.
El cuerpo del dragonslayer fue rodeado de runas protectoras justo en el momento en el que una luz cegadora salía de la boca del dragón con un estruendoso sonido. El masculló una maldición y esperó nerviosamente a que se disipara la luz para ver si la barrera que tanto se esforzó en mejorar había resultado efectiva y suspiró aliviado al comprobar que así había sido. Desde que sus runas fueron inútiles en los grandes juegos mágicos contra los dragones se centró día y noche en mejorarlas para que resistieran cualquier ataque.
La bestia emitió una carcajada al ver que el humano había resultado ileso ante un ataque así y centró su atención en quien le había mantenido a salvo.
"Tus runas son poderosas humano. Me pregunto ¿qué será de su suerte cuando acabe contigo?…"
Echó la cabeza ligeramente hacia atrás y con una enorme bocanada absorbió el aire de su alrededor. Laxus miró a Freed aterrado al observar que el dragón le apuntaba y con un grito atronador invocó la fuerza de dragón latente en su interior, apretó los puños y toda la energía que viajaba por sus venas acudió a la llamada, sus músculos aumentaron de volumen, su carne se escamó, la expresión de su rostro se tornó letal y una explosión de electricidad rodeó su cuerpo dejando un inmenso cráter en el suelo:
"¡ARTE SECRETA DEL DRAGONSLAYER!: ¡TRUENO RUGIENTE!"
Una tremenda onda de electricidad impactó dentro de la boca de la bestia y con un alarido ensordecedor cayeron sus cuatro patas al suelo.
Freed nunca había tenido el privilegio de ver los efectos de esa poderosa magia en modo dragón y sus ojos se llenaron de lágrimas al comprobar tan de cerca el poder de su dios ante un adversario tan magnífico y terrible.
Jadeando violentamente y con la mirada nublada, Laxus hincó su rodilla en el suelo justo en frente de los ojos del dragón que había derribado.
"¿Por… qué… has…veni…do? Logró pronunciar con dificultad
"En realidad no pretendía mataros a ninguno de los dos" paró unos instantes para gemir ante el intenso dolor que le producía la electricidad que aún recorría sus extremidades y continuó "he venido para contaros la verdad, pero tenía que comprobar que sois lo suficientemente fuertes para conocerla"
Freed corrió al lado de Laxus al ver que la bestia tenía intención de iniciar un diálogo y puso una mano en su espalda para reconfortarle colocándole su abrigo por encima.
"Sé que mi discípulo ha hablado contigo sobre lo que le conté"
"Sí… así es" su expresión era seria y estaba intentando mantener la concentración y el conocimiento, no se podía evitar ningún despiste ni ninguna relajación hablando con una criatura así.
"Hay algo que no he podido contarle… algo que no debe saber y que es importante que sepa el día que comience la Guerra"
"¿Y quieres que yo… lo sepa?" le dijo recuperando un poco el aliento y observando como la nieve volvía a caer copiosamente sobre su debilitado cuerpo.
"Debes saberlo joven dragonslayer y debes trasmitírselo a todos ese día" tras una pausa en la que sus ojos doloridos le miraban fijamente añadió "Les entrenamos para una Guerra que ocurrirá muy pronto y para la que aún no están preparados. Todos los dragonslayers de primera generación, como los llamáis los humanos, fueron entrenados para lo mismo. En nuestra línea temporal esa Guerra tardaría veinte años en producirse, pero en la vuestra no creemos que tarde más de dos. Este mundo es más caótico que el nuestro y hay muchos factores que están acelerando ese apocalipsis, el principal fue la llegada temprana de Acnologia, quien debería haber permanecido dormido quince años más, y también el incidente del torneo, esa puerta no se llegó a construir en nuestro tiempo…" Hizo una pausa, que Laxus aprovechó para preguntar algo que intrigaba a todos los dragonslayer:
"¿Por qué desaparecisteis?... ¿Por qué les dejasteis solos tan pronto?"
"Porque pertenecen a la misma línea temporal que nosotros, ese día es el día que elegimos para traerles a vuestro tiempo. Nunca les abandonamos" tras una pausa finalizó su confesión "Me alegra haber encontrado a alguien lo suficientemente fuerte como para hacerme desaparecer de este mundo ya que este viaje era un viaje sin retorno y este no es mi hogar. Dile a Gajeel que…" su cabeza cayó al suelo con un alarido de dolor "lo… siento".
Ambos magos permanecieron inmóviles observando el cadáver del dragón e intentando asimilar todo lo que les había revelado cuando de pronto el cuerpo inerte comenzó a evaporarse delante de sus ojos hasta que no quedó nada más que el hueco del lecho donde había dicho sus últimas palabras.
Freed fue el primero en reaccionar y sujetó a Laxus por la cintura para que pudiera levantarse, de pronto la herida del hombro, de la que se había olvidado, le recordó que estaba ahí con un pinchazo que le hizo retorcerse de dolor y volver a caer al suelo.
"N-no puedo Freed… tienes que llamar a alguien"
"¡No puedo dejarte aquí así Laxus!" la desesperación se adueñó de él
"Freed… no quiero morirme congelado aquí…" le dijo cariñosamente
"E-está bien, no tardaré… " se agachó para darle un tierno beso en la mejilla y le colocó mejor su abrigo "intenta no desmayarte"
El preocupado mago rúnico uso sus alas para volar rápidamente al edificio de magas para que Wendy ayudara a Laxus, entró corriendo y escuchó las protestas de algunas de las chicas que vagaban por los pasillos.
"¡Wendy! ¿Estás ahí?" no obtuvo respuesta "WENDYYY"
"¿U-uh? ¿Fr-Freed?" una somnolienta Wendy entreabrió la puerta
"Necesito tu ayuda inmediatamente, Lax… el maestro necesita ayuda"
"¡¿EEEEEH?! ¿Qué ha pasado?" se terminó de despertar con la noticia.
"No hay tiempo, luego te lo explicamos. Tenemos que irnos"
Salieron como un rayo del edificio, volvió a invocar sus alas y sujetó a Wendy de la cintura dejando a Charle atrás. La pequeña maga se abrochó mejor su abrigo al sentir el gélido aire pero llegaron antes de lo que ella se imaginaba. Freed la dejó en el suelo y la dragonslayer corrió a socorrer a su maestro reparando inmediatamente en la abundante sangre que salía de su hombro derecho. Después de 20 minutos finalizó su trabajo, les miró y preguntó intrigada por lo que había pasado.
"No es el momento de saberlo, Wendy... mañana hablaremos "Laxus la sonrío y pasó una mano por su pelo azulado cariñosamente para retirarle algunos copos de nieve "Gracias por tu ayuda. Freed te llevará a casa de nuevo"
"No hace falta" dijo Charle con su típica cara arrogante "Yo la llevaré"
El maestro asintió con la cabeza y ambos las observaron hasta que se desvanecieron detrás de una loma. Freed se volvió a Laxus y se interesó por su estado:
"¿Cómo estás?" se acercó buscando la calidez de su cuerpo.
"Vivo… vámonos de aquí" agarró su mano tiernamente y comenzó a caminar con paso lento e irregular por la nieve virgen que cubría el camino.
"No estaba usando todo su poder, no creo ni que se defendiera de mis ataques" Laxus le dijo lo que pasaba por su mente.
"¿Crees que quería realmente que le mataras?"
"Sí, eso creo, él mismo dijo que no pertenecía a este mundo ¿por qué no podía volver?" tropezó por la debilidad de sus piernas pero Freed estaba sujetándole para que no cayera al suelo, esperaron a que se repusiera y continuaron.
"La energía que se habrá empleado en traerle a nuestra línea temporal habrá sido inmensa, acuérdate de eclipse. No creo que fuera capaz de conseguir regresar"
El debilitado mago se miró las manos manchadas aún con la sangre de Metalicana y se acordó del poder extra que consiguen todos los dragonslayer cuando derrotan a un dragón, Tendría que estar eufórico por ello pero sin embargo estaba molesto e irritado.
"¿Por qué no estoy satisfecho Freed?" cesó sus pasos para mirar a su amante "¿Por qué esta victoria está siendo tan amarga?"
El peliverde le agarró la mano y acariciándole le dijo:
"Porque ese dragón no era una amenaza, solo quería ayudarnos" observó como Laxus bajaba la mirada molesto consigo mismo "Pero él quería este resultado, buscó la pelea consciente de que le vencerías" Agarrándole por la barbilla le subió el rostro "Laxus… si no le hubieras derrotado nos habría matado y se habría ido a buscar a otros que fueran dignos de conocer este secreto"
Mientras su mente daba sentido a las palabras de su novio permanecieron quietos en la misma posición hasta que cuando por fin lo entendió esbozó una sonrisa y comenzó a andar de nuevo.
El resto del camino lo pasaron en silencio y con sus manos unidas, las palabras del dragón de hierro hicieron mella en sus mentes y no podían dejar de pensar en lo que estaba por venir.
Por fin divisaron su casa y aceleraron el paso lo máximo que el cansancio les permitió. Tras una breve ducha para calentarse y quitarse el sudor y la sangre propia y ajena se metieron aliviados entre las capas de mantas, Laxus se acurrucó en los brazos de Freed hundiendo su cabeza en el pecho de su novio, quien le reconfortó envolviéndole con sus brazos y comenzó a acariciar su pelo rubio.
"No sé qué haría sin ti… Te necesito demasiado" Desde que empezaron su relación se dio cuenta de que lo único que conseguía calmarle y hacerle estar en paz eran los brazos y caricias de Freed, no sabía que haría si no los tuviera en momentos como este.
"Bueno, eso nunca lo sabrás"
Freed fue el primero en levantarse al notar como los rayos de sol intentaban atravesar sus párpados, "Vaya, por fin ha dejado de nevar" muy lentamente para no despertar a su agotado dragón salió de la cama y se paralizó unos segundos para no emitir ningún ruido mientras la figura que aún yacía en la cama se removía con un somnoliento gruñido al cesar el abrazo que les había estado uniendo toda la noche. Llegó a la cocina y preparó algo para desayunar cuando de repente se sobresaltó al darse cuenta de que era casi la hora de comer. Terminó la fruta rápidamente y aun masticando se dirigió de nuevo a la habitación a vestirse para irse al gremio, contempló unos instantes el rostro de Laxus que dormía plácidamente y decidió no despertarle y dejarle descansar. Terminó de arreglarse y salió de la casa.
Cuando entró por la puerta principal todas las miradas se posaron en él y aguardaron a que les dieran una explicación de lo que aconteció anoche y de los rumores que inundaban la ciudad esa mañana. Cerró la puerta, suspiró pensando que debía decir y dejó que su sentido común actuara:
"Buenos días. El maestro anoche tuvo un problema que se complicó más de lo que…"
"¿DÓNDE ESTÁ?" Gajeel puso su rostro a milímetros del de Freed amenazadoramente
"Gajeel, cálmate. Cuando el maestro venga él te…"
"¡A LA MIERDA! ¡Sé que vino aquí!... ¡DÓNDE ESTA!"
El confuso mago rúnico no supo que contestarle, no debía contarle la identidad del dragón que derribaron anoche, pero Gajeel parecía saberlo perfectamente aunque desconocía lo que ocurrió con él. Su sabiduría dejó que hablara por él:
"Está bien, vino a hablar con nosotros… nos contó todo sobre lo que te advirtió y…"
"Me da igual Freed, ¡¿DÓNDE ESTA, IDIOTA?!" Agarró agresivamente por el cuello de la camisa a Freed quien permaneció inmóvil sabiendo que no debía provocar a un dragonslayer hasta que fue salvado por una voz amenazadora detrás de él.
"Aléjate de él, Gajeel" El tono de Laxus era serio y calmado. Su cuerpo estaba lleno de moratones y rasguños que alertaron al dragonslayer de hierro de que la conversación no había sido del todo civilizada.
"hmm, no me esperaba menos de él… Te dio una buena paliza, Gijii" por fin sonrió ligeramente.
Laxus se tragó su orgullo y le siguió la corriente "Sí, lo hizo, es muy fuerte. Si quieres que te explique lo que ha pasado vamos arriba y no montes una escena"
Antes de seguir a su maestro Gajeel se volvió a Freed y se disculpó:
"Lo siento Freed, ya te imaginas lo que significa para mí"
Aceptó sus disculpas asintiendo con la cabeza y se encaminó a la mesa con sus dos compañeros de equipo que le miraban con cara de interrogación. Antes de que pudieran decirle nada les habló:
"No puedo contaros nada de momento… ya hablaremos de esto"
"Bueno Freed, todo el mundo habla de que un dragón destruyó la granja de trigo y hoy Laxus amanece magullado… No hace falta tener tu cerebro para atar cabos" Evergreen expuso su teoría a su manera.
"Ya" sonrió Freed a su amiga "Pero no puedo deciros nada más"
"Hombre capi, si Gajeel estaba tan afectado y preguntando por su paradero está claro que…"
"Bickslow, déjalo… cállate" La dura expresión de Freed no admitía discusión y los tres dieron por zanjado el tema.
"¿DESAPARECIDO? ¡De qué estás hablando rayitos!"
Laxus estaba muy cansado aún por el combate a pesar de las horas del sueño reparador que tuvo y suspiró para aplacar su ira.
"Sí Gajeel, de la misma forma que vino supongo… no lo sé. Salió volando y no sé nada más. Si no puedes olerle será por qué ya no está"
"¡Pero es imposible!, ¡algo tan grande no puede desaparecer así de rápido!" Dijo tercamente
Esta vez su maestro no le contestó y Gajeel se paralizó aterrado al caer en otra posible opción:
"Dime que no le has matado…" ambos se miraron fijamente y Laxus siguió sin hablar "¡DÍMELO!"
"Él quiso que lo hiciera" se atrevió a decir.
El cuerpo del dragonslayer de hierro se transformó en el grisáceo metal y su expresión se asemejó a la de un asesino que busca venganza desesperadamente.
"No lo intentes Gajeel" Laxus mantuvo la calma "No acabará bien para ti"
El enojado dragonslayer tuvo un momento lúcido dentro de esa ira cegadora y miró al suelo consciente de que no tenía ninguna opción contra él apretó los puños con rabia y su cuerpo volvió a la normalidad.
"Cuéntame lo que ha pasado Laxus, me merezco al menos eso"
El rubio dragonslayer asintió y le contó todo obviando los detalles que debían mantenerse en sercreto.
Cuando Gajeel salió del despacho del maestro todas las miradas le siguieron mientras sin decir palabra se dirigió a la puerta y se esfumó tras el umbral. A los pocos segundos bajó el otro dragonslayer y se sentó en la mesa con los Raijinshuu.
"¡Vaya Laxus! Cuánto tiempo sin ver tu culo en esa silla" "culo, silla" corearon sus muñecos.
"hmm" se limitó a decir su líder hasta que se fijó en el pelo de Evergreen "¿Qué te has hecho en el pelo Ever?"
"¿Te gusta, Laxus?" preguntó orgullosamente sabiendo que la respuesta solamente podía ser afirmativa.
"No" dijo secamente.
"¡¿QUÉ?!" dijo una enojadísima hada.
Los otros dos compañeros rieron ante su reacción e intentaron calmarla con palmaditas suaves en la espalda.
"¿Por qué te lo has cortado tanto?... ¿A Elfman le gusta así?" dijo burlonamente.
"Laxus Dreyar, me da igual que ahora seas el maestro de Fairy Tail… Convertiré tu musculoso cuerpo en la estatua principal de mi jardín como sigas metiéndote con mi pelo" después de observar sus heridas cambió radicalmente la expresión de su rostro a una de preocupación "Debió ser duro" dijo señalando la gran herida de su hombro.
"No todo lo que me esperaba, estoy bien" agarró la mano de su novio y la puso en su muslo.
"¿Cómo estás Freed? Y ¿Por qué no me has despertado?" le preguntó acariciando su mano.
"E-es que dormías profundamente y estabas tan cansado que no pude hacerlo" Laxus sujetó su barbilla y le dio un breve beso en los labios pasando sus dedos por los hermosos pómulos. El peliverde se sonrojó consciente del lugar en el que estaban y de que era la primera vez que mostraban este tipo de muestras de cariño delante de todos. Las miradas se posaban discretamente en los dos protagonistas del momento sin atreverse a hacer las típicas bromas que en situaciones así solían producirse durante varias semanas.
Continuó hablando con los Raijinshuu hasta que al ver llegar al viejo Makarov Laxus cayó en la cuenta de que llevaba un par de días sin verle y fue a su lado a preguntarle dónde se había metido:
"Vaya, ¿por fin apareces?... ¿Dónde estab…?"
"Vamos arriba" le cortó rápidamente.
Se sentaron en el sillón del despacho y se contaron las noticias de estos dos intensos últimos días, ambos compartieron la información que conocían.
"¡Pero eso es imposible!" Aterrado, el dragonslayer intentaba que lo que le acababa de revelar su abuelo fuera una broma.
"¡No Laxus, no lo es!... ¡Tranquilízate maldita sea!"
"No podemos mantener esto en secreto por más tiempo, viejo" dijo una vez que logró calmarse un poco.
"Metalicana no es el único que ha venido Laxus, pero tampoco sabemos cuáles son sus intenciones ni dónde están los demás"
"Ya entiendo" una vez que su cerebro asimiló la información calmadamente dijo sus pensamientos en voz alta "No podemos alarmarles si no tenemos la certeza de que se trata de una amenaza" recuperó su compostura y se recostó en el pequeño sillón.
"Eso es, hijo. El dragón de Gajeel no quiso matarte, se supone que los que han venido con él tienen las mismas intenciones. Quizás estén aquí para ayudarnos cuando llegue lo que sea que está por venir"
Laxus bufó y tras unos segundos dio su opinión "Son dragones, ¿Por qué iban a ayudarnos?"
"Por la misma razón por la que se han molestado en entrenar a humanos, darles un poder sobrenatural y mandarlos cientos de años atrás en el tiempo"
"Tienes razón, no seré escéptico con respecto a los dragones" después de unos minutos que aprovecharon para ordenar la nueva información en sus cerebros preguntó "Y ahora… ¿Qué hacemos?"
"Ahora hay que entrenar a todo el mundo Laxus, no sabemos cuándo ocurrirá, pero debemos estar preparados"
"Está bien. Tengo que hablar con los mocosos y explicarles por qué un dragón sobrevoló la ciudad anoche. Les diré lo mismo que a Gajeel.
Makarov asintió y permaneció en el despacho mientras el nuevo maestro daba la noticia a sus magos.
"¡Escuchadme todos!" cuando comprobó que tenía su atención continuó "Como ya sabéis una dragón sobrevoló anoche la ciudad destruyendo la granja de trigo de las afueras, se acercó al gremio y nos retó a Freed y a mí a un combate del que no sobrevivió…"
Rumores de nerviosismo y admiración se extendieron por el salón al saber que Laxus había derrotado con Freed a un dragón sin apenas sufrir daños aparentes.
"Nuestra prioridad ahora es saber por qué un dragón se encontraba volando tranquilamente por el cielo de Magnolia, por lo tanto, si alguien tiene acceso a información que pueda resultarnos útil deberá comunicarlo lo antes posible"
Todos los magos asintieron con la cabeza comentando en voz baja sus impresiones sobre lo que acababan de oir. Cuando Laxus se disponía a zanjar la conversación un hombre joven, más o menos de su edad, de cabello oscuro, ojos color miel, alto y de complexión atlética cruzó el umbral de la puerta del gremio. Inmediatamente todas las miradas se posaron en el desconocido visitante, que fijó su mirada en el maestro y sin dejar de caminar llegó hasta donde él se encontraba.
"Séptimo maestro de Fairy Tail, Laxus Dreyar" hizo una leve reverencia "Estaría honrado de que me admitiera en su gremio, solo si considera que mi humilde magia está a la altura de serviros correctamente"
Laxus permaneció atónito ante la inusual y educada presentación y al cabo de unos pocos segundos le contestó:
"¿De qué magia eres usuario? y ¿Cuál es tu nombre?"
Sin decir una palabra, Regan apretó sus puños y concentrándose durante unos instantes cubrió su cuerpo de escamas de hielo.
"Soy Regan Breinar, dragonslayer de hielo"
