"¡¿Dragonslayer de hielo?!" gritaron varios magos sorprendidos ante la transformación que acababan de contemplar con sus propios ojos.

Laxus permanecía escéptico con respecto a las verdaderas intenciones del nuevo dragonslayer, su llegada no podía ser más oportuna y las casualidades rara vez cuajaban en su cabeza.

"De acuerdo Regan, sígueme" Le guio hasta su despacho y le invitó a sentarse en una silla enfrente de su escritorio, el dragonslayer de hielo se sentó manteniendo una compostura educada en todo momento.

"Es todo un honor que nos hayas elegido, pero… debo preguntarte porqué"

"Por supuesto maestro. Este gremio es el más fuerte de Fiore y…"

"¿Has pertenecido alguna vez a algún gremio?" Las alabanzas a Fairy Tail eran típicas entre todos los que pedían solicitud para entrar y Laxus las había oído miles de veces.

"Eh… no, la verdad es que este es el único gremio al que siempre he querido pertenecer"

"¿Y por qué nunca hemos sabido de tu existencia si tantas ganas tenías?"

Regan se inquietó en su asiento y por primera vez desde que habló con Laxus le fallaron las palabras.

"Eh… es que… no me… han dejado" apartó la mirada del semblante serio que mantenía el que sería su maestro.

"Ya veo" Sabía que no tenía más opción que aceptarle y dejarle en vigilancia disimuladamente. Si decía la verdad y sus intenciones eran buenas, desde luego que era un soplo de aire fresco para la guerra que amenazaba con comenzar. Tras unos instantes en silencio Laxus le dio la bienvenida.

"Bienvenido a Fairy Tail Regan. ¿Dónde quieres tu marca?"

"Eh… Gracias maestro, es un honor, no le defraudaré... En el antebrazo derecho estará bien"

Una vez acabó de tatuarle la marca del gremio bajaron a presentarle oficialmente como miembro.

"Dar la bienvenida a Regan Breinar, desde hoy vuestro nuevo compañero"

Los vítores resonaron por el salón y muchos se acercaron a darle la bienvenida y extenderle la mano amigablemente.

"¡Regan, lucha conmigo!" sonriendo ampliamente Natsu le dio su típica bienvenida.

"¡Oi idiota! ¡No puedes decir a todos los que llegan que luchen contigo el primer día! No seas pesado"

"¡Cállate pervertido!"

"E-eh, quizás otro día" el mago nuevo no tenía ninguna intención de jugar con nadie en esos momentos.

Gray se llevó a Natsu dejando respirar a Regan que aprovechó el momento para seguir conociendo gente. Cuando el tumulto se dispersó los Raijinshuu se acercaron a presentarse. El nuevo dragonslayer se giró sonriente al escuchar su nombre y se quedó de piedra cuando vio a Freed, sus manos comenzaron a sudar y su pulso se aceleró sin poder desviar la mirada de los ojos del peliverde que confuso le miraba sin entender por qué estaba teniendo ese ataque de pánico en su presencia.

"Cielo, ¿estás bien?" preguntó Ever preocupada.

La voz femenina le sacó de su parálisis y se avergonzó de haber perdido el control el primer día. "No puede ser él, no puede ser, no tiene su mirada" Volvió a recuperar su cordura y sonrió a los tres magos con énfasis.

"¡Encantado de conoceros! He oído hablar mucho de vosotros Raijinshuu"

La mañana dio paso a la tarde y el temporal decidió ser agresivo una vez más, Freed suspiró decepcionado ya que tenía planeada la salida a una misión ese mismo día y se recostó decepcionado en su silla.

"¿Qué te pasa Freed?" preguntó su novio intrigado por el motivo de ese suspiro.

"Íbamos a pedirte permiso para hacer una misión pero con este temporal es imposible ver incluso tus propias manos" dijo indignado.

"Tienes razón capi, este tiempo no es normal" Bickslow hincó sus codos en la mesa aburrido

"Yo no pienso salir con esta nieve, va a…"

"va a arruinar todo mi peinado nuevo y mi carísimo vestido" el mago Seith terminó la frase por ella.

"Eso es Bicks, eso es" dijo ella asintiendo con la cabeza.

"La reina-hada no puede ensuciarse las manos y por eso llevo a los dos esclavos conmigo" añadió justo en el momento en el que el nuevo dragonslayer se sentaba en la mesa con ellos.

"No os importa que me siente con vosotros ¿verdad?"

Todos miraron a Freed con una sonrisa sabiendo que la respuesta sería negativa.

"Eeeh, s-sí… ¿por qué no?" contestó Freed un poco indeciso a la vez que el resto de los integrantes de la mesa le miraban anonadados. Laxus sintió de pronto un pinchazo en el estómago al ver la sonrisa que le dedicó el nuevo dragonslayer y le lanzó una de esas miradas que estaban destinadas a sus enemigos.

"¡Gracias!" se sentó a su lado y le preguntó "sé que no debería pediros un favor tan pronto ya que no nos conocemos pero… me gustaría que alguien me acompañara en mis primeras misiones y me explicara cómo se hacen las cosas en un gremio, pues nunca he pertenecido a ninguno" dijo sin dejar de mirar a Freed.

"Claro eeeh, será un placer acompañarte, los tres nos encargaremos de enseñarte lo que tengas que saber" dio amablemente el capitán.

"Bueno, no creo que haga falta tanta gente, supongo que entre dos podremos hacer las misiones más sencillas ¿no?"

El trío se miró entre sí sin saber muy bien que decirle, estaba siendo demasiado directo y eso les ponía nerviosos, sobre todo a cierto dragonslayer de rayos. Al final Freed rompió el incómodo silencio y se ofreció a acompañarle.

"Entonces iré contigo y te explic…"

"No" dijo Laxus en tono imperativo.

"¿P-por qué no Laxus?" dijo el confundido Freed ante la repentina ira de su dios.

"Porque yo soy el único dragonslayer que puede protegerte" dijo tajantemente

Regan se intimidó al poder comprobar de primera mano la veracidad de los rumores que apuntaban a que Laxus Dreyar era uno de los dragonslayers más feroces que existían, su dura mirada en ningún momento abandonó la suya ni si quiera cuando se dirigió a Freed.

Freed se limitó a agachar la cabeza y hacer caso a su malhumorado novio. Nunca había visto a Laxus así de posesivo y tan sobreprotector con nadie y no sabía a qué atribuir esa actitud tan dominante.

Un silencio incómodo reinó en la mesa hasta que Bickslow decidió acabar con esa niebla de mal ambiente que se instaló entre ellos.

"¡Venga, venga! Yo y mis babys iremos contigo. ¿De acuerdo capi?"

El capitán asintió con la cabeza y sonrió a su compañero por prestarse a ello. El maestro se levantó de la mesa y se fue sin mediar palabra a su despacho, cuando llegó se acomodó en su enorme y confortable silla y se arrepintió de lo que había hecho. Todo este tiempo desde que fue expulsado y sobre todo desde que era maestro, se esforzó en reprimir su ira y su mal genio con muy buenos resultados pero, de vez en cuando, sobre todo si lo más importante en su vida estaba implicado, esos impulsos no podía controlarlos. Una vez que lograba calmarse a menudo se preguntaba que hubiera hecho el Laxus Dreyar de antes.

Tres golpes en la puerta le sacaron de sus pensamientos y dio permiso para que el anónimo pasara.

"Freed… ¿cuántas veces tengo que decírtelo?" dijo desesperadamente.

"Las que quieras, ya sabes que no rompo mis reglas" le contestó seriamente mientras se sentaba en la silla al otro lado de la mesa.

"¿Qué te pasa, porqué estás tan serio?"

"Solo quería que le ayudara. ¿Qué va a pasarme en una misión de entrenamiento Laxus?"

"No es eso…" dijo mirándole fijamente y notando como sus nervios volvían a aflorar.

"¿Entonces?"

"No puedo quedarme aquí sentado sabiendo que estás con un desconocido en cualquier parte" le dijo seriamente.

"¡Pe-pero Laxus!" paró unos segundos que su mente utilizó para ofrecerle otro posible motivo "¿Estás celoso?, ¿es eso?" dijo con mirada de asombro.

"No es exactamente eso, confío en ti, es solo que… ¡No quiero que estés con otro hombre, me da igual para lo que sea!" le dijo mientras se levantaba de su silla y caminaba hacia él "No quiero que ningún otro dragón te ayude, ni siquiera quiero que te sonría de esa forma en la que lo hace" le levantó agarrándole por sus hombros y le sujetó la cara con sus manos "Te quiero solo para mí, Freed" le besó ferozmente mientras sus manos tocaban posesivamente su cuerpo. No sabía por qué pero lo que Laxus le había dicho despertó una necesidad en su interior que no alcanzaba a comprender, esas posesivas declaraciones le afectaron y se excitó al oírlas, su dios le quería solo para él y eso era algo que Freed no le negaría jamás.

"Soy solo tuyo Laxus Dreyar" de un salto rodeó la cadera y el cuello del fiero dragonslayer con sus piernas y sus brazos respectivamente devolviéndole con la misma intensidad el beso que le estaba dejando sin aliento hasta que alguien carraspeó en la entrada. Soltó rápidamente a su maestro y sin girarse a ver quién era se sentó en la silla de antes con sus pómulos teñidos de rojo. Laxus suspiró y molesto por la interrupción dijo:

"¿Qué quieres, viejo?"

"¡Dime que no has mancillado este despacho, Laxus!" dijo Makarov bastante molesto por la escena que había presenciado.

"Eeeeh… no" esa fue la respuesta tan poco convincente de su nieto. El abuelo decidió cambiar de tema por qué no quería conocer la verdadera respuesta y fue al grano:

"Freed, te estaba buscando" dijo acercándose a él.

"¿Qué queréis Makarov?"

"Conoces el nombre de Regan Breinar"

"Claro, es el nuevo miemb…"

"No Freed, no era una pregunta, le conoces antes de que se presentara aquí" le interrumpió seriamente dejándole unos instantes para que buscara en su almacén de recuerdos, pero ninguno relativo a ese nombre salió de él.

"No, lo siento. No lo conocía" le contestó mirándole intrigado.

"¿De qué va todo esto, viejo?" era imposible que Laxus se mantuviera al margen de algo.

"Calla Laxus… Intenta acordarte Freed, le conociste antes del incidente y es importante que lo recuerdes" sin dar cabida a ninguna respuesta ni réplica se fue dejando a los dos amantes confundidos y pensativos.

"¿De qué habla este viejo?, ¿Por qué ibas a conocerle? Y… ¿Por qué cojones saca eso del incidente ahora? " dijo bastante enfadado por la actitud de su abuelo.

Freed no pudo contestarle porque su mente puso a trabajar su hipocampo al cien por cien intentando recordar lo que le había pedido el viejo maestro. Laxus le dejó trabajar y se sentó de nuevo en su silla hasta que con un bufido de resignación se rindió por el momento.

"Nada, no sé de qué le conozco"

"Tranquilo Freed, si es verdad que le has visto antes lo acabarás recordando y si no, no te agobies… que te conozco" le dijo riéndose

"jajajaja ya… es que si sé algo que puede ser importante no quiero dejarlo pasar… Voy a la biblioteca, hay un conjunto de runas que se me resisten"

"Está bien, luego iré a buscarte" se acercó a él y le dio un rápido beso de despedida.

La biblioteca estaba algo más fresca que el resto del gremio y el mago peliverde se acurrucó en su abrigo mientras intentaba concentrarse en el libro que tenía enfrente, pero la afirmación de que pudo conocer a ese dragonslayer cuando era un niño no le dejaba enfocarse en su estudio.

"¿Cómo puede ser que Makarov sepa que yo le conocía en una época en la que ni siquiera sabía de mi existencia? Y ¿cómo se supone que debo acordarme de alguien que conocí ante tanto tiempo?... Regan Breinar…Antes del incidente… maldita sea, ¿por qué me hace recordar esto ahora que soy tan feliz?"

Flashback

"Mi dulce niña… tienes los ojos de madre. Cuanto la echo de menos"

"¡N-no! ¡Otra vez no!"

"Mi hermosa princesa ¿Acaso no quieres hacer a tu hermano feliz?" Sus enormes manos abarcan todo el torso del asustado niño de 5 años que llora desconsoladamente debajo de él.

"S-sí pero eso m-me hace daño" dice cuidadosamente el tembloroso niño esperando no irritar a su hermano mayor.

"Siempre cuidaré de ti" le acaricia la cara suavemente tiñéndola con el rojo carmesí que impregna sus manos.

Fin del Flashback

Comenzó a llorar con la cara hundida en sus manos. Esos recuerdos que su mente había encerrado en algún lugar de su cerebro se fugaron de su prisión para recordarle con una bofetada la infancia inhumana que le proporcionaron en ese infierno en el que nació.

Unos brazos reconfortantes le rodearon y le atrajeron hacia un cuerpo cálido en el que encajaba perfectamente. Sus temblorosos brazos rodearon la cintura de la única persona que le había dado felicidad en su vida y así, sentados en el suelo y abrazados, lloró aún con más fuerza al sentir que nada podía pasarle ahora que ese poderoso hombre le protegía con todo el amor que sentía hacia él porque, a diferencia de lo que le había dicho su familia, existía alguien que le amaba con todas sus fuerzas.

"¿P-porqué ahora Laxus? ¡¿Por qué ahora q-que soy tan feliz tengo que recordar esto?!" le abrazó con más fuerza.

"Porque debe ser importante de verdad, sino el viejo no te lo hubiera dicho, cielo" le besó en el pelo y continuó reconfortándole con sus palabras "Sé lo que has sufrido, y también sé que no te lo merecías, pero eres una persona fuerte Freed. Aprendiste a sobreponerte y a empezar una nueva vida teniendo tan solo 7 años, y esa vida es la que debe importante ahora mismo"

"Pero…" dijo sollozando "Pero y si están implicados de algún modo… ¡No quiero volver a verlos Laxus!" se separó para mirar con sus asustados ojos a su dragón.

"Si están implicados y vuelven a aparecer les demostrarás que no eres el niño asustadizo del que se aprovechaban… y que no estás solo, tus amigos de este gremio y yo estaremos a tu lado"

Volvió a llorar al sentirse tan querido, pero esta vez las lágrimas no eran amargas, eran lágrimas dulces, lágrimas de felicidad por sentirse rodeado de la calidez de la gente que se preocupaba por él. Permanecieron abrazados en el suelo varios minutos hasta que Freed terminó de desahogarse, se sentó encima de Laxus y le rodeó con sus piernas acercándose desesperadamente todo lo que pudo a su cuerpo mientras le atrapaba el cuello con sus brazos. Su amante le agarró por la cintura y dejó que le besara agresivamente.

"Ahora quiero sentirte al poderoso Laxus Dreyar dentro de mi"

El dragonslayer retiró las lágrimas que aún surcaban sus pómulos y sin soltarle se puso de pie. Reanudó el beso que habían pausado y le apoyó la espalda en una estantería repleta de libros, varios cayeron al suelo por el choque mientras Freed emitía un gemido de dolor. Laxus le sujetó con una sola mano mientras con la otra se bajaba los pantalones, le dejó en el suelo para poder deshacerse de los de él y le dio la vuelta obligándole a poner sus manos contra la pared. Acarició su espalda deleitándose en cada rincón y cuando notó que la paciencia comenzaba a extinguirse atrajo su delicada cadera hacia su pelvis y restregó su erecto miembro por su firme trasero haciendo que su amante gimiera como sabía que le gustaba.

"Te he echado de menos. Llevo dos días sin tocar este delicado cuerpo"

"E-entonces hazlo ya"

Obedeció a su excitado amante y comenzó a empujar. Al notar resistencia por no haber lubricación de ningún tipo, gruñó excitado y empujó más fuerte.

"AAAH… ¡Eso du-duele!" dijo arqueando más su espalda hacia abajo para que no hubiera tanta presión

"Ya lo sé. ¿Te gusta verdad?"

Apenas se hubo acomodado a la nueva postura cuando le atrajo a su pecho nuevamente volviendo a producirle esa dolorosa presión con su miembro que aún se encontraba a mitad de camino de su meta.

"¡LAXUS! ¡A-así no, déjame que…AAAAH!" le rogó sintiendo un intenso dolor como el de su primera vez.

Su ansioso amante hizo oídos sordos a su petición y siguió intentando hacerse camino de esa forma pero, debido a la imposibilidad de avanzar más, su propia necesidad le apremió y accedió a que inclinase su tronco para permitirle un mejor acceso. De una única arremetida llegó a su meta y comenzó a moverse tan fuerte como solía hacerlo. Volvió a atraer la espalda de Freed hacia él cuando notó que su interior ya estaba lubricado y aceleró el ritmo al tenerle tan cerca mientras comenzaba a masturbarle con una de sus grandes y fuertes manos.

Freed estaba derrotado ante su dragón y solo podía dejarse llevar por el inmenso placer que le estaba proporcionando. Su cuerpo no le respondía y lo único que le mantenía en pie era el poderoso cuerpo que le embestía una y otra vez. Llegó al ansiado orgasmo después de que su amante liberara su semen en su interior y se encontró en el suelo sentado sin ser consciente de cómo había acabado ahí. Laxus observó su expresión de incertidumbre y le preguntó:

"¿Qué pasa?"

"Na-nada es que… no recuerdo haberme sentado" le dijo avergonzado cuando recuperó el aliento.

"Eso es porque no lo has hecho. He tenido que sentarte yo para que no te cayeras… ¿Estás bien, Freed?" le preguntó agachándose y levantándole la cabeza para fijar sus miradas.

"Sí, sí es que… ha sido intenso. Tienes mucha práctica en esto Laxus"

"¿Qué?"

"La gente con la que has estado antes… ya sabes" dijo sonrojándose y sintiendo un pinchazo de celos al pensar en quienes pudieron haber sido. Laxus con una carcajada le dijo:

"¿Cuándo te he dicho que yo haya estado con "gente" antes?" le dijo entregándole sus pantalones para que se vistiera.

"Está claro, no hace falta que me lo digas, se… se nota" le dijo vistiéndose y empezando a recoger los numerosos libros que había por el suelo.

"Freed, idiota mío… Eres el primero con el que he hecho estas cosas" sonrió complacido y le robó un tierno beso cuando terminó de colocar uno de los libros.

"E-entonces tiene usted mucha imaginación y talento maestro" se sonrojó más aún y continuó recogiendo el desastre que habían organizado justo cuando Levy entraba en la biblioteca.

"¡Hola chicos!" dijo sonriente.

"Hola Levy" contestaron al unísono.

"Vaya, ¿Qué ha pasado aquí?" preguntó al ver todos los libros desperdigados por el suelo de madera.

"Nada, un tropiezo fortuito" respondió Freed sin mirarla.

"¿Te ayudo?" se ofreció amablemente.

"Oh, no gracias Levy, ya está casi" hizo desaparecer el desorden y se despidieron de Levy para dirigirse a beber algo caliente. Mientras bajaban las escaleras Freed le advirtió:

"Algún día nos pillarán, Laxus"

El rubio maestro se limitó a soltar una carcajada y a darle una palmadita en la espalda.

"¡MAESTRO! ¿Dónde estabais?" preguntó Erza visiblemente alarmada.

"En la biblioteca, ¿Qué pasa Erza?"

"Aquí no ¿podemos ir a su despacho?"

"Claro, vamos" se giró a Freed y le dijo "Si tardo mucho espérame en casa" acarició su mejilla y se fue detrás de Erza que ya se encontraba en las escaleras.

"¿Qué ha pasado?"

"Ese idiota…" dijo nerviosamente yendo de un lado para otro de la habitación "¡ESE IDIOTA, LAXUS!"

Su maestro la intentó tranquilizar poniendo su mano amigablemente en su hombro.

"Tranquilízate Erza"

"Está bien… lo siento, es que…" suspiró profundamente y una vez calmada le explicó lo que ocurría.

"El idiota de Natsu se ha ido con Gray a buscar a Igneel"

"¡¿QUÉ?!" soltó el hombro de la nerviosa pelirroja y la preguntó:

"¿Cuándo se han ido?"

"Dice Mira que después de comer. Parece ser que el nuevo dragonslayer les ha dicho que vio un dragón de fuego… ¡en la otra maldita punta del mundo!"

Laxus abrió los ojos ampliamente y confirmó sus sospechas:

"No me digas que esos dos imbéciles van a Pergrande…"

"Sí Laxus, sí" dijo desesperadamente

"Tenemos que ir tras ellos, no me imagino lo que harán en una tierra tan neutral como esa"

"De acuerdo"

"Déjame un momento para pensar y dile a Freed que suba, por favor Erza"

Asintiendo con la cabeza se marchó corriendo a avisar a Freed y se sentó a esperar que bajaran.

"¿Qué ha pasado?" preguntó intrigado al ver a Erza tan nerviosa.

Laxus le contó lo que había pasado y le preguntó.

"Tú conoces esa zona ¿no?"

"He leído sobre ella sí"

"Bien, ¿qué necesitamos en caso de que no les alcancemos antes de llegar a Pergrande?"

"¿Qué tipo de magia quieres dices?"

Laxus asintió cruzando los brazos.

"Pues…" pensó unos instantes y le contestó "es indiferente, pero lo que sí es obligatorio es una buena defensa o gente resistente a ataques físicos y… la magia de hielo sería muy útil. En ese reino el calor es intenso y han aprendido a vivir con él, sin embargo, son muy sensibles al frío"

Como era de esperar Laxus se puso tenso ante la insinuación de que tendría que llevarse a Regan, pero sabía que tenía razón y que sería una muy buena ayuda.

"De acuerdo… Ever no querrá un viaje tan largo y Bickslow no será muy útil con su magia" pensó unos instantes en la composición del grupo y le preguntó a Freed que le parecía el resultado al que había llegado:

"Está bien… Erza, Regan, tú y yo. Erza es muy camaleónica y se adapta a todo tipo de ambientes, además de tener una gran resistencia; Regan como has dicho nos será útil por su hielo; tú tienes tus runas que nos facilitarán mucho las cosas a la vez que nos aportarán resistencia extra y yo voy para darles a esos dos la paliza que se merecen. ¿Qué te parece?"

"jajajaja, es perfecto pero… ¿Crees que podremos dejar aquí a Gajeel?"

"mmmm… no, nos seguirá seguramente. Dejaremos que nos siga hasta que decida revelar su presencia, nos vendrá bien tener a alguien en la retaguardia"

"Muy bien" dijo Freed sonriendo. Laxus se acercó a él y le abrazó diciendo:

"Ese tal Regan no me da buena espina Freed, les ha arengado para irse al otro lado de Earthland y no sé cuáles son sus motivos. Tú eres el más observador… Ya sabes lo que tienes que hacer"

El peliverde asintió acariciando sus bíceps.

"Está bien… Mañana nos vamos de vacaciones"