En una cueva de Fiore...

Los perdidos viajeros decidieron descansar en una pequeña cueva de una montaña cercana a la ciudad de Clover. Inspeccionaron el interior por si estuviera habitada e instalaron sus sacos de dormir cuando comprobaron que estaban solos.

Gray, como siempre, se acomodó lo más cerca posible de Natsu sin llegar a ser demasiado evidente con sus intenciones e intentó conciliar el sueño hasta que notó que algo se removía muy cerca de su cuerpo.

"Gray"

"¿mmmmm?" contestó somnoliento al dragonslayer.

"¿Y si no le encontramos?, ¿Y si era mentira?" le dijo acercando su cara a la espalda del mago de hielo mientras apoyaba la palma de sus manos en ella. Gray se puso tenso al tenerle tan cerca.

"No podemos confiar en lo que nos haya dicho porque no le conocemos, pero tampoco tiene por qué mentirnos...

Sea como sea lo intentaremos hasta el final" le dijo con un tono alegre para que se sintiera mejor.

Natsu permaneció en la misma posición y le dijo cerrando los ojos:

"Gracias Gray"

El mago de hielo se dio la vuelta y contempló el rostro dormido del dragonslayer mientras le retiraba un mechón de pelo.

"No estás solo Natsu, nunca lo estarás"

En el tren destino Ciudad de Glamen, en el continente de Bosco...

El silbato del tren les despertó advirtiéndoles de que el final del trayecto estaba próximo, se desperezaron y estiraron los músculos engarrotados por la incomodidad de los lechos en donde durmieron y se prepararon para bajar del tren.

"Menos mal que ya llegamos, estoy deseando salir de aquí" protestó Laxus estirando sus bíceps.

"La próxima vez ya sabemos que es mejor esperar a que amanezca" dijo su novio con una sonrisa.

"Esperemos que no haya próxima y que les encontremos por aquí, este continente me da mala espina"

Erza sabía que Bosco era territorio hostil para cualquier habitante de Fiore debido a las continuas amenazas de guerra.

"Solo tenemos que disimular que somos de aquí y no tendremos ningún problema" Freed estaba observando de reojo al dragonslayer de hielo que parecía especialmente decaído esa mañana. Había tenido ocasión de estar cerca de él esos días y parecía una persona bastante inestable y con algún trauma que le acompañaba y del que no había podido librarse. Su maestro le había pedido que le vigilara y eso es lo que estaba haciendo.

"Oye Regan" Freed quiso comenzar una conversación con él cuando su maestro y Erza salieron a por algo para desayunar. "¿De dónde vienes?, no eres de Magnolia, ¿verdad?"

El dragonslayer se sorprendió de que quisiera charlar con él sobre su procedencia, pero accedió educadamente a contestarle:

"No, en realidad soy de aquí, de Glamen" le contestó sin mirarle.

"¿Tienes familia?" Freed intentaba sonsacarle información ya que el dragonslayer no había hablado con nadie sobre su vida.

"E-eeeh... n-no" comenzó a jugar con sus dedos nerviosamente ante la pregunta.

"Pero le dijiste al maestro que no te dejaron venir antes a Fairy Tail... ¿quienes? si no es mucha indiscrección" Justo al acabar de formular la pregunta se dio cuenta de que no había sido nada oportuna dado el nerviosismo que alcanzó con la pregunta anterior.

El dragonslayer apretó los puños y enseñó los dientes mientras se giraba violentamente a mirarle por primera vez desde que empezó la conversación. Caminó hacia él y le agarró del cuello de su camiseta levantándole de la cama.

"Sí, ¡es muy indiscreta esa pregunta!... ¡No vuelvas a intentar indagar en mi pasado! " le amenazó agresivamente sin soltarle.

Pero Freed no se acobardó y siguió intentando sacar lo que molestaba y asustaba a aquél

dragonslayer tan misterioso.

"Si hay alguien que te esté amenazando sabes que puedes contar con el gremio, en Fairy Tail siempre..." no terminó su frase cuando Regan, más molesto aún, le tumbó en la cama con un golpe fuerte en el pecho mientras le decía:

"¡¿Y tú que sabrás?!... ¿¡Por qué iban a ayudarme?!, ¡yo no soy nadie!"

Antes de que pudiera finalizar su frase un potente rayo impactó en su cuerpo derribándolo al instante. Se recuperó rápidamente y se giró para enfrentarse a su agresor, encontrándose a un enfadadísimo dragonslayer de rayos preparado para atacarle de nuevo.

Freed corrió hacia Laxus y se situó detrás de él, no sabía las intenciones que Regan tenía y tampoco conocía su poder ni si podría vencerle así que decidió refugiarse en su amante.

Al ver como el peliverde huía de él buscando protección cambió radicalmente de cara y se echó al suelo de rodillas con las manos en la cara. Laxus relajó su postura de ataque y se limitó a mirarle mientras Erza se agachaba y le sujetaba las muñecas amigablemente para tranquilizarle.

"¿¡Qué he hecho?!" comenzó a llorar y levantó la mirada para posarla en Freed, quién le observaba aún detrás de su novio.

"Lo siento, lo-lo siento de veras, nunca he estado rodeado de gente y n-no sé como controlar mis impulsos. Necesito que me perdones Freed, yo..." volvió a llevarse las manos a la cara mientras permanecía de rodillas.

Laxus iba a decirle algo cuando su novio le calló con un ligero toque en el brazo. El peliverde salió de la protección de su dragón y se acercó a él.

"Tranquilo, es culpa mía, no debería haberme entrometido en tu vida. Si no quieres compartirla no debo obligarte" le sonrió y le levantó del suelo agarrándole por los hombros.

El maestro gruñó ante lo que acababa de presenciar y comenzó a tomarse el café y las magdalenas sin quitarle el ojo de encima a Regan. Le costó mucho esfuerzo y autocontrol no matarle en el acto y decidió hablar con él cuando estuviera más calmado, su actitud no era la correcta y como maestro debía proteger a su gremio.

El tren llegó por fin al andén y llegaron a la estación de la ciudad de Glamen. Antes de salir

Freed puso unas runas en las marcas del gremio para ocultar su procedencia y evitar problemas.

La ciudad estaba repleta de árboles enormes que a duras penas dejaban pasar el sol y en sus calles las raíces sobresalían destrozando los caminos y metiéndose por debajo de las casas.

"Que ciudad más extraña... Parece muy incómoda para vivir" Erza iba observando las innumerables raíces y preguntándose cómo podían convivir cómodamente con tanta vegetación.

"Acabas acostumbrándote" dijo Regan cabizbajo. De vez en cuando observaba de reojo a Freed:

"¿Por qué me ha perdonado tan rápido?, le he amenazado e insultado. No debería haber entrado en este gremio"

"Vamos a buscar un sitio donde dormir y dejar nuestras cosas" Laxus estaba de muy mal humor por culpa del ataque a su novio y de lo que tuvo que contenerse para no acabar con Regan en ese momento.

Encontraron un hotel cerca de la estación que les proporcionó tres habitaciones en las que pasar la noche.

Mientras la pareja estaba colocando sus cosas y acomodándose alguien llamó a la puerta:

"Hola Erza, ¿Qué pasa?"

"¿Puedo pasar, Freed?" preguntó ella mirando a ambos lados de la puerta como si esperara que nadie la viera.

"Claro, pasa" cerró la puerta cuando cruzó el umbral y la preguntó de nuevo: "¿Qué ocurre?"

Mirando a Laxus contestó a la pregunta: "No creo que sea buena idea dejar a Regan solo, parece un chico muy inestable y estoy empezando a dudar de sus intenciones. Atacó a Freed solo porque le preguntó por su familia. Oculta algo oscuro"

El maestro la miró fijamente unos instantes y la dijo:

"Ya lo sé, pero no podemos hacer nada más que estar alerta. Luego iré a hablar con él y si no me da explicaciones se largará del gremio por mucho dragonslayer de hielo que sea"

"De acuerdo, voy a relajarme un poco. Necesito un baño caliente" la pelirroja se despidió y se fue a su habitación.

"¿Qué pasa, Freed? ¿no estás de acuerdo con lo que he dicho?" Laxus observó que su novio estaba pensativo.

"No es eso, es que... creo que tiene algún trauma relativo a sus padres... y sé muy bien lo que es eso" tras una pause miró a su novio y continuo "Creo que debería hablar yo con él"

"¡¿Como?! ¡¿Para que te ataque otra vez?! ¡Ni hablar, Freed!"

"Pero... ahora que sé cúal es su punto débil seré más cuidadoso"

"¡He dicho que no!"

"Pero yo no estoy irritado como tú y si voy el ambiente será menos tenso. Será más fácil sacarle lo que queremos, ¿de eso se trata no?" Freed era muy cuidadoso con las palabras que elegía por qué sabía que era muy fácil sacar de sus casillas al dragonslayer.

"No voy a dejarte solo con él, Freed. No hay nada más que discutir" le agarró las manos cariñosamente y añadió "Es un dragonslayer y el aura que he notado antes en él me dice que es muy fuerte. Si te atacara en serio no podrías defenderte sin... sin usarlo"

"No me atacará Laxus, sabes que no cometeré el error de preguntarle directamente como hice antes, y si mi vida corriera peligro te prometí que lo usaría" le besó y sacó su última carta sabiendo que así le convencería "Pero no hará falta por qué tu estarás cerca para protegerme". Laxus le miró fijamente a los ojos durante unos instantes y finalmente cedió:

"Está bien, estaré cerca... y ten mucho cuidado"

En una cueva de Fiore...

Abrió los ojos con dificultad, el cansancio no le dejaba despertar su cuerpo como era debido, pero la existencia de una mano en su cintura le espabiló lo suficiente como para abrir los ojos de golpe y pensar en donde se encontraba. Se dio la vuelta con cuidado para no despertar a su amigo y para que esa mano no se fuera de donde descansaba y se quedó mirándole unos instantes, memorizando cada línea de su inocente cara y cada gesto mientras dormía, hasta que sus hermosos y grandes ojos se abrieron perezosamente. Una sonrisa asomó por los labios de Gray mientras le hablaba cariñosamente:

"Mira quien está despierto... la bella durmiente"

"¿mmmmm?" adormilado aún se incorporó para frotarse los ojos, demasiado dormido para responder al apodo que le había puesto su amigo.

"Chicos, es muy tarde, tenemos que irnos ya. Estábamos muy cansados y hemos dormido demasiado" Lucy les apremió para que se terminaran de despertar y se pusieran en marcha.

"Pero Lucy, ¿no ves lo agusto que estaban durmiendo los dos juntitos?" Happy les observó antes de que se despertaran y se dio cuenta de la postura tan intima con la que pasaron la noche. Gray se puso de pie rápidamente.

"¡No sé de que hablas, yo no dejaría que este idiota durmiera conmigo!" Gray estaba muy sonrojado y evitaba mirar a Natsu que se encogió de hombros sin entender de que iba la conversación.

Lucy se llevó las manos a la cabeza y sonrió ante la reacción de Gray. Happy sin embargo se entretuvo, torturando al mago de hielo con sus insinuaciones hasta que salieron de la cueva.

Por fin se pusieron en marcha con la ciudad de Clover como paisaje de fondo y aceleraron el paso deseosos de poder hacerse con una buena comida caliente en alguna posada comfortable y cálida. Cuando por fin llegaron pasearon por sus calles hasta que dieron con un lugar que no parecía excesivamente caro. Pidieron unos cuantos platos para llenar sus estómagos de algo que no fueran setas o frutas de dudosa comestibilidad y disfrutaron de su banquete.

"Oye Natsu, ¿cómo es la apariencia de Igneel?" preguntó Lucy.

"¿eh?... pues... un dragón" le contestó Natsu con la boca llena de fideos.

"Vaya Natsu, eres un genio dando descripciones..." le dijo Gray irónicamente

"¡Idiota, te pregunta que como es físicamente!" Gray explicó al dragonslayer lo que Lucy le quiso preguntar, pero a su manera.

"¡Pues lo estoy diciendo! ¡es un dragón!... tiene dos alas, cuatro patas, un cuerpo enorme, garras..."

"Déjalo Natsu, no tendría que haberte preguntado" dijo Lucy mirando anonadada a Natsu mientras éste seguía dando la descripción global de lo que era un dragón.

Gray contemplaba la cara de concentración de Natsu mientras recitaba su definición, con una sonrisa de enamorado que le hizo bajar las defensas de la fortaleza que construyó alrededor de sus sentimientos hacia el dragonslayer.

Al rato de estar comiendo Lucy propuso algo a Natsu que sabía que no le haría mucha gracia,

"Oye chicos... He estado pensado que seguramente Laxus haya enviado alguien a buscarnos.

¿No creéis que es mejor esperarles aquí y que nos encuentren?. Les podemos explicar bien los motivos y decirles que no pensamos volver"

Natsu dejó de comer y cuando acabó de masticar la dijo seriamente:

"Tienes razón Lucy, no quiero poner a nadie en peligro por mi culpa. Yo he decidido buscar a Igneel, vosotros habéis querido acompañarme y es nuesra decisión. No pueden decirnos que no, así que les explicaremos por qué queremos seguir adelante" estaba sonriendo pero su tono era serio. Se podían contar con los dedos de una mano las veces que Natsu había estado así de serio y Gray sabía que cuando lo hacía era porque lo que decía lo creía de verdad. Nada ni nadie iba a impedirle lograr su objetivo, encontrar a su padre dragón era lo que más quería en el mundo, pero no iba a hacer daño a la gente que le quería y se preocupaba por él.

"No te preocupes Natsu, estoy seguro de que lo entenderán... aunque... ahora que lo pienso... como el maestro haya decidido venir en persona... no creo que... sobrevivamos..." le dijo Gray horrorizado

"¡¿QUÉÉÉ?! ¡¿LAXUS?!"

En un hotel de la ciudad de Glamen...

"Regan... ¿puedo pasar?"

Su respiración se aceleró al compás de su ritmo cardíaco al escuchar la voz que le habló desde el otro lado de la puerta. Suspiró para calmarse y le invitó a entrar inseguro de lo que le diría.

"Pasa" dijo con desgana.

"¿Estás bien? Parecías cansado antes" se quedó justo al lado de la puerta esperando ver

cúal era el estado de ánimo del dragonslayer.

"Sí, estoy bien. Tengo que disculparme contigo ahora que he recuperado la calma. No debí de haberte gritado, hablar de mi pasado es algo que me duele y no quiero que nadie intente escarbar en él"

Freed se acercó a él despacio hasta sentarse en una silla al lado de la cama donde estaba sentado el moreno.

"Ya te dije que no pasa nada, yo también he tenido un pasado difícil y al principio cuando llegué al gremio no quería hablarlo con nadie, poco a poco se fue convirtiendo en mi hogar y me encontré con una nueva familia aunque, a pesar de todo, solo Laxus y Makarov lo saben"

"Eres demasiado amable conmigo, Freed, te he atacado sin pensármelo dos veces y tú vienes ahora a preguntarme cómo estoy" le sonrió acercándose a él.

"Si hubieras querido hacerme daño lo hubieras hecho, solo estabas enfadado y dolido. Sé cómo es ese sentimiento"

Regan volvió a notar como sus pulsaciones subían peligrosamente al observar la sonrisa de ese mago peliverde que le estaba ofreciendo su amistad de esa manera tan abierta. iMe recuerda tanto a él que me hace bajar la guardia... maldita sea/i

"¿Estás bien?" preguntó Freed al verle tan nervioso.

"E-es que... me recuerdas mucho a alguien muy i-importante para mi. Perdoname si he actuado raro en tu presencia, le perdí hace un año y siento como si esta tristeza y esta soledad que tengo no se vayan a ir nunca"

Freed se sobresaltó recordando algo:

Flashback

"¡Delian, Deliaaaaaaan!" un niño de cinco años llama a su gemelo desesperadamente.

"Tranquila princesa, tu hermano tiene que dejarnos, una misión muy importante le aguarda.

Él ya ha desarrollado su preciado don, tu tienes que esforzarte más y enseñarnos el tuyo si quieres honrar a tu familia" Su padre le consuela acariciándole el pelo.

"Pe-pero no quiero qu-que se vaya" dice el pequeño soñozando y agazapado en un rincón.

"Algún día te reunirás con él. Ahora ven con tu padre, haré que te sientas mejor mi pequeño"

Fin Flashback

"¿Es posible que sea él?... ¿Conoce a Delian?" Freed no se atrevió a preguntarle por su hermano. Regan estaba pasando un mal momento hablando de su pasado y no quería presionarle más, así que prefirió dejar para otro momento las preguntas sobre la identidad de esa persona tan especial para él.

"Debemos irnos, hemos quedado en la recepción en diez minutos" Con una sonrisa forzada cerró la conversación y abandonaron la habitación para juntarse con sus otros dos compañeros que ya les esperaban abajo.

Laxus lanzó una mirada a su novio y éste asintió para decirle que todo estaba bien. Se sentaron a tomarse una taza de té caliente y a discutir sobre lo que harían a continuación.

"Si no les hemos encontrado en Clover quiere decir que no han ido en tren. Esta ciudad es paso obligado para cualquiera que quiera cruzar el continente ya que no hay ninguna otra forma al no ser que se vaya volando, el bosque es demasiado espeso y es fácil perderse. Lo más sensato será esperar aquí a que aparezcan" Freed se había informado muy bien del viaje que tenían por delante para que no les pillara nada por sorpresa.

"Tiene razón, yo nací aquí y os puedo asegurar que no hay otro camino" Regan le miró asintiendo.

"Muy bien, pues esperaremos. ¿Cuánto creéis que les queda para llegar si han venido a pie?"

"Unos dos días, deben estar ahora en la ciudad de Clover" Freed calculó rápidamente debido a su gran capacidad para las matemáticas.

"Pues entonces aprovecharemos para descansar. Intentad pasar desapercibidos, no queremos problemas" Laxus zanjó la conversación y se retiró a su habitación a descansar.

"Oye Laxus" Freed se acercó a su novio con su atuendo de dormir y se sentó en sus piernas.

Los pantalones tan cortos y la camiseta grande que Laxus le dejó, por qué olvidó la suya, despertaban la lujuria en el cuerpo del dragonslayer que comenzó a meter sus manos por sus pantalones y a acariciarle las fibrosas piernas.

"¿mmmmm?" estaba demasiado entretenido para articular palabras.

"¿QUé harás cuando les encontremos?" acariciaba el musculoso pecho de su dragón mientras gemía suavemente al notar sus manos moverse tan cerca de su entrepierna.

"¿A qué te refieres?"

"¿Les obligarás a volver?"

Laxus le miró y cesó el movimiento, aunque sus manos permanecieron en sus muslos.

"Es lo que tengo pensado, pero no estoy seguro del todo. ¿Tú que piensas?"

"Creo que tenemos que ayudarles. Si es verdad lo que Regan dice nos será de gran ayuda encontrarle. Pero...

No creo que esté siendo sincero con nosotros. Ha aparecido justo en el momento que hemos sabido de la existencia de los dragones y además les dice que es probable que Igneel esté tan lejos y hace que se vayan solos sin informarte primero... ¿No le has preguntado por esto, verdad?"

"hmmm, no. También he pensado que era muy raro que les mandara al otro lado del mundo, pero...

Aunque es extraño he decidido venir para ver que pasa, por eso he dicho que no estaba seguro de hacerles volver.

Algo va a pasar y quiero saber que es" volvió a acariciar sus muslos suavemente mientras miraba a un punto fijo pensativo. "Por cierto, ¿Qué te ha dicho cuando habéis hablado?"

"Ha tenido una infancia muy difícil y hace poco perdió a alguien muy importante para él" le agarró la camiseta con las dos manos y apoyó su cabeza en su hombro "Dice que se parecía mucho a mi... ¿Sabes lo que puede significar no?"

"¿Delian?" le preguntó acariciándole el pelo.

"Puede ser"

"¿No se lo has dicho?"

"No, estaba muy nervioso y dolido explicándome estas cosas y no quise darle más disgustos"

"¿Crees que él también huyó?"

"No... creo que Delian estaba con... con ellos" se acurrucó en los brazos de Laxus como si fuera un niño asustado.

"Mierda entonces..."

"Me estarán buscando si él ha muerto o desaparecido. No me ha dicho por qué se fue" le interrumpió Freed

"Tú no eres así Freed, no les servirías de nada. Tú nunca harías daño a nadie inocente... ¿Qué ha sido eso?"

Un estruendo les interrumpió la conversación y les hizo asomarse por la ventana para ver mejor que era lo que había pasado. Uno de los innumerables bosques ardía a lo lejos y gritos de pánico podían distinguirse desde donde se encontraban. Salieron corriendo de la habitación y se juntaron con sus dos compañeros en el hall del hotel.

"¿Qué ha sido eso?" Preguntó Erza

"No lo sé... vamos a echar un vistazo" Laxus encabezó el grupo y se dirigieron a toda velocidad donde se había originado el fuego. Al llegar un hombre alto unos 15 años mayor que ellos les estaba esperando sonriente levitando encima de las llamas. Freed se quedó paralizado en cuanto sus ojos se posaron en el anónimo individuo y Laxus se puso protectivamente en medio de los dos.

"¿Qué haces aquí y qué quieres ahora?" Preguntó el dragonslayer en tono desafiante.

"He venido a recuperar lo que es nuestro" le dijo mientras una niebla oscura envolvía el cuerpo del asustado y paralizado mago rúnico. Laxus con una sonrisa de superioridad miró a los ojos al extraño y le dijo:

"No esta vez Branor... Esta vez no dejaré que nadie se lo lleve de mi lado"