En un hotel de la ciudad de Clover…

"Podemos preguntar a ver si se han alojado en alguna posada. No creo que ellos hayan viajado a pie así que supongo que ya han estado o están por aquí"

"Tienes razón Lucy, pero… si nos han adelantado ¿cómo lograremos encontrarnos con ellos?" Gray la preguntó con los codos apoyados en la mesa.

"Creo que nos encontrarán ellos a nosotros, estoy segura que ya han pensado que podríamos haber ido a pie…" Lucy recordaba todas las numerosas veces en las que su economía había estado en números rojos.

Gray observó a Natsu, que estaba muy callado "Que raro que el cerebro chamuscado esté en silencio" Intentó despertar a su amigo con uno de sus piropos.

"mmmm" se limitó a decir Natsu con la cara apoyada en la mesa y los brazos colgando por sus costados.

"¿Estás bien Natsu?" Lucy comenzó a preocuparse por la actitud del dragonslayer y acercó su rostro al suyo.

"Sí… Es… No es nada" giró la cara hacia el otro lado y no dijo nada más.

Pagaron el desayuno y salieron de la posada hacia la estación que les llevaría al siguiente continente, Bosco. El dragonslayer caminaba inusualmente en silencio y cabizbajo con las manos en los bolsillos y sin mirar por donde iba hasta que se chocó con la espalda de Gray que estaba esperando a que Lucy y Happy compraran los billetes. En lugar de enfadarse con él y dedicarle algún insulto, como era lo normal en esas situaciones, le sujetó un hombro cariñosamente y le habló con un tono alegre intentando animarle.

"Ey Natsu, ¿Quieres hacer algo? ¡Es un aburrimiento verte así de callado!" Logró dibujar una sonrisa en el rostro de Natsu que le miró con ojos llorosos. El mago de hielo le acarició el hombro y le susurró:

"Dime que te pasa Natsu, no puedo verte así más tiempo"

"Es que no creo que le encuentre, Gray" le abrazó y comenzó a llorar con la cabeza hundida en su pecho. El mago de hielo le acariciaba el pelo mientras con la otra mano le sujetaba la cintura. Permanecieron así un rato hasta que Gray decidió hablarle francamente.

"Natsu, te voy a ser sincero. No lo he sido hasta ahora por qué te veía muy emocionado y no quería desilusionarte pero… creo que ese dragonslayer de hielo nos ha mandado allí para involucrarnos en algo. No sé qué puede ser pero no creo que sea nada bueno. No me fio de él"

Natsu se restregó los ojos mirando a su amigo "Gracias Gray… Necesitaba que alguien me lo dijera" y se volvió a perder entre sus brazos.

El dragonslayer se sentía muy bien en esos momentos, el abrazo de Gray le reconfortaba y siempre encontraba en su amigo un hombro en el que llorar y desahogarse sin ser juzgado. A pesar de las peleas que tenían se querían mucho y justo ahora sentía que no quería estar con nadie más, solo necesitaba que esos musculosos brazos le sostuvieran hasta que se calmara y pudiera volver a ser el chico de pelo rosa ruidoso y alegre que era siempre.

Gray le separó y en vez de decirle lo que tenía preparado se quedó perdido en sus enormes y llorosos ojos sin poder articular palabra, sus manos permanecieron en su cintura y poco a poco fue acercándose instintivamente al rostro del dragonslayer, que le miraba con el pulso acelerado, hasta que su cerebro decidió gritarle para que reaccionara ante la locura que estaba a punto de cometer: "¡Gray, ¿qué haces?!". Le soltó inmediatamente casi empujándole y con sus pómulos teñidos de rojo se dio la vuelta y le dijo:

"E-eh si que ta-tardan ¿no cr-crees?"

Natsu le miraba sin entender por qué su cuerpo había reaccionado de esa manera ante el contacto con su amigo. No había nada de especial en aquello ya que no era el primer abrazo que se daban, pero por alguna razón, que su cerebro no podía decirle, esta vez le había afectado y se había puesto muy nervioso…

En la ciudad de Glamen, en el continente de Bosco…

"No seas ingenuo dragonslayer, ya es tarde. Nadie escapa de… ¿pero qué…?"

Un haz de luz negra salió despedido de la niebla de oscuridad que había rodeado a Freed haciéndola desaparecer. Laxus aprovechó el momento de confusión para cargar contra el hermano de su novio, pero la experiencia que tenía a sus espaldas el mago negro le permitió esquivar la violenta arremetida a tiempo.

Se teletransportó a un edificio cercano y les habló desde lo alto del tejado:

"Vaya, vaya hermanito… Tu poder es mayor que el de tu gemelo. Tendríamos que haberte buscado antes pero no te preocupes, vamos a recuperar el tiempo perdido… Princesa" una bola de energía negra salió proyectada de una de sus manos casi imperceptiblemente, aunque para alguien que domina la velocidad de la luz no supuso un gran esfuerzo interceptarla con uno de sus rayos para desviarla del cuerpo de su novio que estaba inmóvil y en estado de shock en el mismo lugar en que la niebla le engulló.

"¡Freed! ¡Espabila!" Corrió a su lado mientras su hermano cargaba otra bola de oscuridad y le levantó agarrándole por los hombros.

"Tienes que reaccionar, sabes que mis rayos no serán suficientes… Te necesito" Le acarició la cara mientras le miraba a los ojos.

"S-sí" Sacudió la cabeza, respiró hondo y esquivo la bola que se dirigió nuevamente hacia él. Se situó al lado del dragonslayer mientras observaba horrorizado como Erza decidía intervenir en la pelea atacando cuerpo a cuerpo a su hermano.

"NOOOOO ERZAAAAAAAAA" Freed gritó a su compañera mientras Laxus la lanzaba una de sus descargas para desviarla de su trayectoria y que no tocara al mago oscuro que se reía desde el tejado.

"Pe-pero… ¿Qué pasa?" dijo un poco aturdida.

"No le toques o te dejará KO en un segundo. Luego te lo explico" La dijo Laxus.

Regan estaba paralizado observando el combate sin ser capaz de reaccionar y sin poder apartar la mirada del mago de pelo verde mientras lágrimas aisladas brotaban de sus ojos. Su hermano gemelo… Freed es el hermano de Delian… Su mente solo era capaz de reproducir esas palabras en un bucle infinito que parecía no acabar nunca.

"Habéis estropeado la cálida bienvenida que tenía preparada a esta pelirroja tan atractiva" se lamentó burlonamente Branor mientras lanzaba otra bola a Erza.

"Está jugando con nosotros, su magia es mucho más poderosa que esas simples bolas. Freed… ahora" El mago rúnico escribió rápidamente unas runas contra magia oscura alrededor de ellos y la bola impactó en la barrera.

"¿Runas, hermano?, ¿por qué te empeñaste en aprender esa estúpida magia? Tú eres mucho más poderoso que esto. ¿Acaso tus amigos no lo saben?" Canalizó una gran energía entre sus dos manos mientras le decía: "¡Vamos a enseñárselo!"

La monstruosa bola oscura se desplazaba lentamente hacia el inmovilizado dragonslayer de hielo que les observaba en estado de shock. Todos giraron la mirada hacia él y, sabiendo que no daría tiempo a que reaccionara, decidieron actuar. Laxus empujó a Regan fuera de la trayectoria de la gigantesca bola mientras Freed usaba la única opción que tenía contra la magia de su hermano. Respiró hondo, cerró los ojos concentrándose en anular cualquier sonido externo y…

"¡NO FREED!"

Alguien le interrumpió y cuando abrió los ojos observó como una figura demoníaca se lanzaba como un rayo hacia su hermano mayor con sus afiladas garras al frente. Después del impacto todos se quedaron boquiabiertos y en silencio esperando al resultado del choque tan brutal que habían presenciado. La sangre teñía el suelo donde se deberían encontrar las dos figuras, pero en su lugar tan solo una de ellas agonizaba respirando con dificultad. Al verle Freed hincó sus rodillas en el suelo y le puso entre sus brazos.

"Delian… "

"F-Freed… lo… lo sient…" sacó fuerzas para acariciar su cara y decirle sus últimas palabras "No… lo hagas… nunca te… transfor… mes"

Regan salió corriendo al ver que la misteriosa figura demoníaca era Delian, pero llegó demasiado tarde para verle vivo. Su cuerpo inerte yacía en brazos de su gemelo que, incapaz de llorar, le abrazaba sin apartar su mirada.

Los otros dos observadores de la terrible escena les dejaron unos minutos a solas.

"Maldita sea… ha logrado huir" Laxus apretó los puños insatisfecho y molesto con el resultado del combate.

"Pero está herido, este charco de sangre no es de… Delian se llama ¿no?"

"Sí, Erza... Volverá. Joder, tenía que aparecer ahora" Laxus se pasó la mano por el pelo intentando mantener la calma para organizar a sus compañeros. Mientras pensaba que harían a continuación observó a Freed derrumbado ante el cadáver de su hermano y decidió ir a su lado. El peliverde se lanzó a sus brazos en cuanto se agachó junto a él y se desahogó llorando durante unos minutos, después volvió a mirar de nuevo el cuerpo de Delian, que ahora era sujetado por Regan, y con su ojo derecho envuelto en una negra oscuridad juró:

"Pagarán por esto"

El día había sido largo, la muerte de Delian, la explicación a las autoridades de lo ocurrido y el entierro que tuvo lugar a última hora de la tarde les tenía agotados. Fueron a relajarse y a intentar dormir un poco al hotel después de haber cenado algo en una posada cercana.

Laxus observaba a Freed, que estaba sentado en la cama mirando a la pared sumido en sus pensamientos. Se acercó a él despacio y se sentó a su lado acariciándole suavemente la mejilla.

"No sabía que estaba vivo… Pensaba mucho en él y…" Miró a Laxus y se sentó en su piernas dejando que le abrazara "No era un monstruo como pensaba Laxus… ¡No lo era y yo le juzgué y no quise saber nada de él!" No le quedaban lágrimas que derramar, así que optó por enfadarse consigo mismo echándose las culpas de su muerte "Si yo hubiera estado con él como debería haber hecho, no estaría muerto ahora" Pero su novio no le dejó auto inculparse por esto.

"No Freed, no es culpa tuya, la culpa es de tus padres y del hijo de puta de hermano mayor que tienes… No voy a dejar que te hundas por esto. Lo solucionaremos, ya te lo prometí ese día, y ahora que ha llegado el momento estaré contigo hasta el final" Le atrajo a su cuerpo lo máximo que pudo y le besó el pelo cariñosamente.

"Ya lo sé Laxus, es que descubrir que estaba vivo me ha afectado bastante… Me ha dicho que no me transformara nunca… No quiere que me convierta en lo que él se convirtió" jugaba con la camiseta del dragonslayer mientras pensaba en las últimas palabras de Delian.

"Claro que no, te lo dijo porque te quería… ¿Por qué no vas a darte un baño caliente?, te despejará" Le aconsejó lo que mejor le aclararía la mente en esos momentos y le pareció una buena idea.

"Está bien pero… no quiero ir solo" le dijo agarrándole el cuello con sus dos manos.

"Nos vendrá bien a los dos" le sonrió y le besó dulcemente antes de llevarle en brazos al baño, llenó la bañera y se metieron en el agua caliente con un suspiro de alivio. Sus músculos protestaron pero a los pocos segundos se relajaron como si de un manantial de agua curativa se tratara. Freed se sentó entre las piernas de Laxus con su espalda apoyada en su pecho y sintió como el baño hacía efecto en su cuerpo.

"Tenías razón, relaja mucho y me está desbloqueando la cabeza" cerró los ojos mientras su novio le enjabonaba lentamente.

"hmmmm" el dragonslayer estaba muy entretenido pasando sus manos jabonosas por todo el cuerpo de su pareja, que comenzó a gemir levemente al sentirse tan relajado. Se endureció debajo del agua al escucharle y sus movimientos empezaron a ser cada vez más sensuales.

El peliverde sonrió y dejó que su dragón le cuidara quedándose dormido en sus brazos. Laxus sabía que no era un buen momento para sus juegos y, por lo tanto, no insistió para que acabara como su cuerpo le estaba pidiendo, solo iba a relajar a su pareja que estaba pasando por un momento muy duro emocionalmente.

Cuando el agua comenzó a dejar de estar caliente Laxus despertó cariñosamente a Freed:

"Cielo, nos vamos a quedar helados aquí, vamos a la cama" Salieron del baño, se secaron y se pusieron sus ropas para dormir. Ambos se acostaron temprano y, abrazados como era costumbre, durmieron hasta el día siguiente.

En un tren destino Glamen, capital de Bosco…

Gray sonreía como siempre al ver a Natsu tan mareado y noqueado por un simple tren, nadie entendía por qué los dragonslayer tenían estos mareos en los medios de transporte, que unos magos tan letales como ellos tuvieran esta vergonzosa debilidad era bastante extraño.

Tras un viaje agradable, menos para Natsu, llegaron a Glamen.

"Tened cuidado en este continente, siempre quiere declarar la guerra a Fiore, así que intentemos ser discretos… Aunque no sé si Natsu sabrá lo que es eso" Lucy les aconsejó pasar desapercibidos todo lo que pudieran si querían evitar problemas "Vamos a buscar un sitio donde pasar la noche"

Llegaron a un hotelito cerca del centro con un par de habitaciones libres. Antes de subir a dejar sus cosas y descansar un poco quedaron dentro de un par de horas para ir a comer.

"Oye Natsu… ¿cómo estás?" le preguntó Gray mientras se reclinaba en su cama.

"Estoy mejor, me ha ayudado mucho que fueras tan sincero conmigo" el mago de pelo rosa le sonrió agradecido.

"Me alegro…" su pulso se aceleró ante la pregunta que quería formularle "E-eh y… y con Lucy ¿qué tal?" miró a sus manos mientras sus dedos se enredaban entre sí nerviosamente.

"¿mmmm? ¿Lucy?... ¿qué pasa con ella?" le preguntó confundido.

"Eh… pues… ¿no vas a decírselo nunca o qué?"

"¿Decirle qué? ¡A ver si hablas claro ojos caídos!"

"¡Que si no vas a declarar tus sentimientos a ella nunca!" le gritó sonrojado

Natsu le miró unos instantes y después se echó a reír a carcajada limpia, sobre todo después de ver la cara de asombro y confusión del mago de hielo.

"¿Pero de qué coño te ríes, idiota?" Le preguntó un poco enfadado por reírse así de él.

"¡Lucy no me gusta, cabeza de hielo!" volvió a reírse de nuevo.

"Vaya, lo que tú digas, no es lo que vemos los demás" le dijo indignado por su comportamiento.

"Es igual que tú con Juvia, la gente piensa que también te gusta, pero yo sé que no es así" le miró a los ojos sonriéndole.

Gray se sobresaltó y volvió a ponerse nervioso… "¿Lo sabrá? ¿Cómo es posible?

Decidió despejar sus dudas preguntándole disimuladamente.

"Y… y ¿quién me gusta según tú?"

"¿Cómo quieres que lo sepa? ¡No me lo has dicho!" se miró las manos nerviosamente "Nunca hemos hablado de estas cosas"

"E-es que… n-no me gusta nadie ¿Y a ti?" dijo dignamente.

"Pues… no lo sé seguro" su pulso se iba acelerando con el ritmo que iba tomando la conversación, era inexperto en estos temas debido a su juventud, pero ahora que estaba creciendo notaba como esas preguntas se formulaban a veces en su cabeza.

"¿No sabes si te gusta alguien? Pero eso se sabe… vaya cabeza tonta que tienes"

"Pero yo no… no sé si me gusta de esa forma o no. ¿Cómo puedo saber que significa lo que siento, Gray?" Natsu no sabía si lo que sentía era amor o una profunda amistad, e intentaba que Gray se lo explicara.

"E-eh pu-pues…" "Mierda… y ahora ¿Qué le digo?" decidió respirar hondo para calmar sus nervios y explicarle lo que sentía hacia él sin revelarle ese pequeño detalle.

"Se supone que cuando estás enamorado esa persona se convierte en el centro de tu mundo, solo quieres que esté a tu lado, necesitas que te toque, que te mire a los ojos. Por un amigo darías tu vida sin pensarlo, pero por alguien que amas…" se dejó llevar sin acordarse de que no era una confesión "por él daría mi vida y miles más si las tuviera, no puedo respirar sin tenerle cerca pero tampoco puedo pensar ni actuar con claridad cuando lo está, cada vez que me roza siento como mí corazón se desborda y no… siento que solo necesito su presencia para vivir"

Natsu se quedó petrificado y con la boca abierta escuchando a Gray, que tardó unos segundos en darse cuenta de lo que acababa de decir, cuando lo hizo se llevó las manos a la cara y se preguntó qué era lo que había hecho. No se atrevía a mirar a su amigo y deseaba con todas sus ganas que dijera algo, alguna palabra, pero eso no ocurría así que lo único que podía hacer era mirarle y comprobar su reacción mientras se inventaba alguna excusa para salir de esa embarazosa situación.

"E-eso es lo qu-que… " respiró hondo "Vale Natsu, sí me gusta alguien, no hace falta que pongas esa cara"

Natsu cerró por fin la boca, le miró y sonriendo le dijo:

"Gracias Gray, me has ayudado mucho" No quiso hacer ningún comentario sobre la inclinación sexual de su amigo, no estaba seguro de si se había dado cuenta de que le había confesado que se trataba de un hombre, pero eso era algo que Natsu no daba ninguna importancia.

"¿Por qué te he ayudado?" Gray estaba dispuesto a intentar averiguar quién era la persona que rondaba por la cabeza de su amigo.

"Pues porque ahora sé que estoy enamorado"

En otro hotel de la ciudad de Glamen…

Unos golpes fuertes les despertaron de su apacible descanso. El dragonslayer se dirigió a comprobar quién les estaba molestando y al abrir la puerta se encontró a una histérica Erza:

"No… no está. He mirado en su habitación y ni si quiera tiene sus cosas" dijo nerviosa.

"Genial… lo que faltaba… Freed, despierta, tenemos que irnos"

"¿En serio? Joder… ¿qué ha pasado ahora?"

Antes de que Laxus pudiera contestarle Erza preguntó asustada:

"Freed… ¿acabas de decir joder?"

Su novio comenzó a reírse ante la pregunta de Erza y el peliverde se quedó sentado en la cama con cara de sueño y frotándose los ojos.

"Jamás pensé que supieras decir ninguna palabra mal sonante… Laxus, eso es culpa tuya, antes de estar contigo no hacía esas cosas" le increpó a su maestro.

"Vaya… ¿qué culpa tengo yo de eso?"

"¿Me va a decir alguien qué ha pasado?" dijo impacientemente el mago rúnico.

Se lo explicaron y salieron de la habitación en cuanto se arreglaron. Caminaron por las frías calles de la verdosa ciudad sin saber muy bien qué intenciones tenía el dragonslayer de hielo.

"Seguro que ha ido a vengarse… aunque no tengo ni idea de dónde puede estar, no llegó a contarme donde había estado todo este tiempo"

"Pues es como buscar una aguja en un pajar" dijo Erza.

"Lo que podemos intentar es… no… mejor no"

"Qué Laxus… ¿qué podemos intentar?" Freed sabía que la idea sería buena pero que le parecía arriesgado y por eso se echó atrás.

"No voy a usarte de cebo, así que no podemos intentarlo"

"¡Pero Laxus!"

"No" así de tajante aceleró el paso dejando a los dos magos detrás.

"Mira que es cabezota…"

"Que va Erza, solo se preocupa mucho aunque aparente que no lo hace" Freed sonreía mirando el trasero de su novio.

"Oye Freed… siento mucho todo lo que ha pasado, sé por lo que estás pasando y también que no es fácil"

"No pasa nada, no le veía desde que tenía 6 años"

Cabizbajos y en silencio siguieron andando tras la estela de su maestro durante unos treinta minutos hasta que llegaron a una plaza en la que reinaba el caos. La gente se arremolinaba en torno a dos figuras que discutían acaloradamente.

"¡Te he dicho que yo no he sido!"

"¡Cómo que no! ¡Te he visto destrozarlo todo!" el tendero increpaba a un joven que según él le había destruido gran parte de su tienda callejera.

"¡Pero no ha sido culpa mía yo…!"

"Disculpe buen hombre… pagaré los desperfectos que le ha causado" le interrumpió un desconocido.

"Gracias señor… dígale a este chico que tiene que tener más cuidado si no quiere meterse en problemas más graves" dijo el pobre tendero inclinando la cabeza al hombre que esta pagándole.

Natsu y Gray se giraron para comprobar la identidad de la persona que se había ofrecido a pagar por ellos.

"Muchas gracias señor, le prometo que le..." Natsu no pudo terminar su promesa ya que el miedo le paralizó al instante cuando terminó de girarse.

"LAXUUUUUS"