Al ver al corpulento hombre rubio que acababa de ofrecerse a pagar los desperfectos, la gente de la plaza comenzó a comentar entre susurros su identidad.

"¡Es Laxus Dreyar!"

"¿El nuevo maestro de Fairy Tail?"

"¡Es guapísimo! ¡Vaya músculos!"

Laxus observó a la gente y decidió posponer su castigo para no quedar mal delante de todo el mundo. Les agarró de las muñecas con fuerza y les sacó de allí arrastrándoles hasta que llegaron a un pequeño parque prácticamente deshabitado.

"O-oye La-Laxus escucha…" intentó excusarse Gray

"Cállate" les miró a los ojos unos instantes "Es la primera y última vez que os vais sin decir nada. Yo no soy como mi viejo, si queréis hacer una estupidez así no voy a deteneros pero, tenéis que hacerla bien" se dirigió a Natsu "No puedo prohibirte que busques a Igneel, Natsu, pero es mi deber aconsejarte y hablarte del peligro en el que te has metido. Estoy seguro de que también dudáis sobre la veracidad del rumor que ese dragonslayer os ha metido en la cabeza y que aun así quieres intentarlo pero, no puedo dejar que vayáis solos tan lejos"

Freed observaba embobado a Laxus, no se esperó que el castigo ante la imprudencia que habían cometido fuera una charla, ya que en otra época los dos hubieran acabado en el hospital.

"Iremos con vosotros"

"Laxus… graci… ¡AY!" Con una colleja Laxus hizo callar a Natsu.

"Como se te ocurra darme las gracias por seguirte a esta estupidez estamparé tu cabeza contra ese árbol, ¡Idiota!"

"Este sí es mi Laxus" Freed sonrió al ver que el dragonslayer gruñón de siempre seguía ahí.

"Ahora nos vamos a ir a descansar y mañana a primera hora nos iremos a buscar a Regan"

"¿Regan ha desaparecido?" preguntó Lucy.

"Erza os explicará todo" su maestro no tenía ganas de contarles lo sucedido.

Agarró del cuello de sus camisetas a Natsu y a Gray y les amenazó "Como se os ocurra liarla como habéis hecho hace unos minutos os arrancaré la cabeza. Y si volvéis a romper algo lo pagaréis de vuestro bolsillo"

"¡S-sí La-Laxus!" dijeron al unísono

"¿Y Lucy? ¿Por qué a ella no la dices nada?" añadió Natsu

"Porque ella ya ha tenido su castigo estando sola con vosotros dos"

Laxus comenzó a andar dirección al hotel junto con Freed y los cinco se quedaron solos.

"Pufff, pensé que iba a matarnos, nos hemos asustado por nada"

"Tranquilo Natsu… Me ha dicho que me encargue yo… ¡El castigo comienza ahora!" se giraron a mirar a la dueña de la voz maligna que les había amenazado y que hasta ahora permaneció oculta.

"ERZAAAAAAAAA"

Con cuatro chichones y unos cuantos moratones llegaron al hotel en el que se hospedaban su maestro y los dos magos que iban con él. Erza insistió en compartir habitación con los nuevos miembros del grupo para no gastar demasiado dinero y para tenerles controlados.

"¿Por qué sonríes así Freed?"

"Es que… has cambiado mucho y estoy muy orgulloso de ti por ello" le miraba desde el escritorio con los brazos cruzados.

"¿Lo dices porque no he matado en el acto a esos tres idiotas?"

"Sí" se acercó a él, que estaba sentado en la cama, se puso encima rodeando con sus piernas su cintura y le tumbó "Y ahora voy a devolverte el favor de ayer" le acarició el pecho levantándole la camiseta.

"¿Hmmm? ¿Qué favor?" dijo Laxus agarrando su cintura

"Lo que hiciste por mí en la ducha" comenzó a besarle tiernamente y a acariciarle despacio pero el dragonslayer estaba demasiado excitado como para dejarle jugar de esa forma con él e intercambió las posiciones.

Le besó con la intensidad que le gustaba, deshaciéndose de la ropa y acariciando cada rincón de su cuerpo, especialmente esas zonas que le hacían gemir tan sensualmente. Comenzó a lamerle los muslos y a darles pequeños mordiscos.

"Hoy no tengo la paciencia necesaria para dejarte liderar esto, Freed" le dijo mientras introducía un dedo en su boca.

El peliverde lo lamió desesperadamente restregándose debajo de su cuerpo a la vez que se introducía dos de sus dedos dentro de su trasero.

"Mi chico está más desesperado de lo que me imaginaba… Quiero ver cómo preparas ese pequeño culo para mí"

Con un gemido de protesta Freed accedió a complacer a su dragón que se sentó en una silla del escritorio para observarle.

"No-no puedo Laxus"

"No puedes que" le dijo cruzándose de brazos

"Quiero que me lo hagas… tú" se sentó de rodillas en la cama mirándole con los pómulos teñidos de rojo. Laxus le observó y se endureció aún más al ver esa cara de timidez y excitación que tan loco le volvía.

"Freed, si me haces ir alli no tendré paciencia para ser amable contigo"

El excitado mago de pelo verde bajó su mirada y se tumbó en la cama con las piernas abiertas. Lamió dos de sus temblorosos dedos y los deslizó por las afueras de su abertura acariciándola, cuando la saliva se hubo secado los volvió a mojar para introducirlos al mismo tiempo que gemía. Con la otra mano empezó a masturbarse despacio mientras un tercer dedo se unía a sus compañeros para agrandar el interior de su estrecho trasero.

La escena estaba siendo demasiado excitante para el dragonslayer, que se acercó a donde se encontraba su amante y le retiró bruscamente la mano que tenía dentro de él dejando un hilo de saliva y fluidos entre los dedos y el agujero que ansiaba penetrar.

"La-Laxus" Freed observó el estado de su dragón que respiraba rápidamente mientras recorría su cuerpo con la mirada, una mirada que le decía a Freed que no iba a ser nada amable con él pero, contra todo pronóstico, el dragonslayer se sentó en la cama con la espalda apoyada en el cabecero y le ordenó:

"Cabalga a tu dios"

El mago rúnico se lanzó a sus brazos y se introdujo lentamente su duro miembro mientras lo sujetaba con una mano para que no se desviara. Laxus le agarró las nalgas separándoselas para que se lo metiera entero sin mucha resistencia.

"E-es muy grande" gimió Freed.

"Vamos, no es la primera vez que te lo metes" el rubio le embistió desde abajo logrando situarse dentro de él completamente.

"AAAAH" el peliverde comenzó a moverse de arriba abajo buscando tocar ese punto que le hacía ver las estrellas. Su maestro no podía estarse quieto y empezó a llevar el ritmo agarrándole por las nalgas y subiendo y bajando su cuerpo con su extraordinaria fuerza. Freed dejó de moverse, entregándose a la voluntad de su dragón y, apoyando sus manos en sus hombros, gimió fuertemente por la velocidad que había alcanzado.

Esos gemidos se convirtieron en gritos cuando llegó al orgasmo y derramó su semen por el pecho de su dragón, después de que Laxus llegara también al clímax se tumbó a su lado exhausto.

"No irás a dejarme así de sucio ¿no?" le dijo esparciendo con sus dedos el líquido blanco que adornaba sus abdominales. Freed entendió lo que le estaba pidiendo y con esfuerzo se incorporó para lamer todo su semen de los músculos de su dragonslayer. Cuando lo hizo desaparecer todo se apoyó en su pecho y lo acarició mientras le decía.

"¿Qué crees que va a pasar, Laxus?"

"La verdad es que no tengo ni idea… Solo sé que tenemos que encontrar cuanto antes a Regan. No me fio de él y por eso quiero que esté controlado"

"Laxus…" se incorporó y puso sus manos en el muslo de su dios mirándole a la cara "Sé dónde puede estar pero… no sé si tendré el valor de ir" sus ojos se humedecieron "Sé dónde están mis padres"

Flashback…

"Vamos princesa, enseña a tu hermano cuánto le quieres. Voy a cuidar de ti"

"¡N-no! No quiero" el pequeño se resiste a las caricias de su hermano.

"No deberías enfadarme… Ya lo sabes" la superioridad física de su hermano hace que el asustado niño se rinda rápidamente.

"¿Sabes dónde está Delian?" le pregunta acariciando su pelo mientras el lloroso niño complace a su hermano.

"Está cumpliendo con su deber, nació para ser un monstruo, igual que tú" agarra su pelo verde agresivamente y saca su cabeza de su entrepierna.

"Eres un monstruo hermanita, deberías comportarte como tal en vez de ser una niña llorica"

"¡YO NO SOY UN MONSTRUO!"

"Claro que lo eres, y más adelante lo descubrirás. Cuando nadie te ame nunca, cuando no tengas amigos ni gente que se preocupe por ti, entonces te darás cuenta de que tu hermano tenía razón" le acaricia el rostro inundado en lágrimas mientras el pequeño aprieta sus dientes con rabia.

"¡Te equivocas!" sus pequeñas manos dejan de ser suaves y delicadas y unas garras enormes y afiladas surgen de sus uñas, su diminuto cuerpo se tiñe de color negro escamoso, sus brillantes ojos desaparecen dejando unas cuencas llenas de una oscuridad vacía, su hermosa cara se transforma en un rostro diabólico y su expresión inocente desaparece dando paso a una sanguinaria furia.

A la velocidad de la luz desgarra la carne de su aterrado hermano mayor mientras sale volando de la mansión que le ha tenido preso desde que vino al mundo, pero su padre se interpone en su camino hacia la libertad transformado también en un ente demoníaco que emana una fuerza mágica extraordinaria.

"Muy bien mi pequeño… Por fin te has hecho mayor. Sal hijo mío, sal de aquí y muestra al mundo nuestro poder. Siempre estaremos aquí para cuando llegue el día en el que tengas que volver a nosotros"

Desaparece instantáneamente de la vista del pequeño, que vuelve a reanudar su vuelo a toda velocidad deseando alejarse lo máximo posible de aquél lugar y conocer el mundo que nunca tuvo oportunidad de explorar en busca de una familia que le ame.

Fin del Flashback…

Freed no pudo evitar que las lágrimas acompañaran al relato que nunca antes había contado a Laxus, era la primera vez que le explicaba cómo había salido de aquella prisión. El rubio le acarició dulcemente mientras pensaba en el testimonio de su novio intentando aplacar su ira. Nadie así de dulce y bueno como era Freed se merecía haber tenido un pasado así.

"Si no llego a encontrarte ese día…" comenzó a llorar con más intensidad "no sé dónde habría acabado" le abrazó desesperadamente "Jamás podré pagarte lo que hiciste por mí, que me dejaras seguirte ese día es algo que nunca llegaré a compensarte lo suficiente"

"Nunca vuelvas a decir eso. No tienes que pagarme nada, haberte tenido conmigo todos estos años es suficiente recompensa para mí, y tenerte ahora en mis brazos es lo único que deseo de ti" Freed se sobresaltó al darse cuenta de que el duro dragonslayer había dejado caer la coraza que siempre protegía sus sentimientos para dejar escapar unas lágrimas que se deslizaban por su rostro mientras besaba a su novio dulcemente. Era la primera vez en todos estos años que el mago rúnico había visto llorar a su estoico líder.

"Ay… Me duele todo el cuerpo, Erza es un monstruo" El magullado Natsu se repasa las heridas causadas por su compañera de equipo.

"Y que lo digas… no creo que nadie pegue como ella" Gray le dice cabizbajo y sentado en su cama.

"Laxus"

"¿Qué?"

"Laxus es capaz de matarnos, él es más monstruoso que Erza"

Gray comienza a reírse y decide burlarse un poco de su amigo.

"Es cierto, ya te ha dado unas cuantas palizas. Mira que eres flojo"

"¡Por lo menos he tenido agallas para retarle! Tú eres un llorica que solo sabe desnudarse delante de todo el mundo… ¡Pervertido!"

"¡¿Qué has dicho?! ¡Ven aquí, te enseñaré lo que se hacer, cerebro de mosquito!"

Natsu se lanzó a por él y, sin usar su magia, comenzaron una de sus típicas e innumerables luchas. Mordiscos, patadas, puñetazos... todo valía en sus pequeñas batallas hasta que la pelea cesó con el mago de hielo como ganador que, triunfante, se burlaba de su fuerza encima de él, con ambas manos a los lados de su cara y una rodilla entre sus piernas.

La risa enmudeció y sus ojos se clavaron los unos en los otros sin pronunciar palabra, las manos temblorosas de Natsu se dirigieron a la cintura de Gray instintivamente y éste deslizó un dedo tímido por sus pómulos enrojecidos y amoratados. La respiración de ambos comenzó a acelerarse al compás de sus latidos mientras se acariciaban tímidamente. El mago de pelo rosa llevó una de sus manos al rostro de Gray y le retiró un mechón de pelo que descansaba en uno de sus ojos y, sin querer evitarlo, dejó que su amigo acercara lentamente sus labios a los suyos mientras la mano que le retiró el cabello pasaba a situarse a su musculoso pecho acariciándolo. Sus bocas se juntaron inexpertamente y se saborearon entre si de una forma tan dulce que hicieron aparecer unas tímidas lágrimas en los ojos de Natsu.

El beso duró unos minutos en los cuáles se dijeron sin palabras lo que sentían el uno por el otro. Gray fue el que cesó ese contacto y al ver el rostro humedecido de su amigo comenzó a secarlo con sus dedos mientras se acomodaba en la cama a su lado.

"E-estoy asustado Gray" le dijo mientras hundía su cara en su pecho agarrándose a su camiseta con ambas manos.

"¿Asustado?" El mago de hielo dudó que su amigo hubiera deseado ese beso "Oye Natsu yo… lo siento, no debería haberte besado"

"¡No!, no es eso idiota. Es que nunca me he preocupado de estas cosas y llevaba unos meses que no podía dejar de pensar en esto y… lo que me asusta es… que siento como… siento que te necesito demasiado a mi lado"

"¿Y eso te asusta?" le preguntó Gray sonriendo y acariciando su espalda.

"¡Sí! Porque yo no soy débil y… me siento débil cuando pienso en ti"

"Natsu… me preguntaste que era estar enamorado… Eso es estar enamorado. Que te sientas débil no quiere decir que lo seas… Oh todopoderoso dragonslayer…"

"Idiota…"

El día de descanso llegó a su fin y una vez hubieron desayunado, los siete se reunieron en la recepción del hotel. Laxus no sabía cómo contarles el plan sin revelar información sensible sobre el pasado de su novio así que optó por no explicarles nada.

"Vamos a buscar a Regan. Creemos que puede estar en Desierto, así que tenemos que pasar por Stella y Joya para llegar. No hay tren que salga de Bosco en esa dirección, por lo tanto andaremos hasta Stella" Hizo una breve pausa "Escuchadme bien… No toleraré ninguna tontería en torno a este asunto. Esto es más importante de lo que os imagináis y bajo ningún concepto voy a permitir que os saltéis el plan que más tarde os explicaré… ¿He sido claro mocosos?" preguntó dirigiéndose a Natsu y a Gray.

"E-eeeeh, sí, sí" asintieron.

Cabizbajo, Freed les guio intentando recordar el camino con un esfuerzo sobrehumano, los recuerdos y las distintas emociones iban reproduciéndose en su interior una y otra vez. Laxus sabía lo duro que estaba siendo para él y decidió caminar a su lado agarrando su cintura cariñosamente para decirle en silencio que estaba junto a él y que no tenía nada que temer.

Gray observó el gesto cariñoso y dio un codazo a Natsu que, como siempre, caminaba sin enterarse de nada con las manos en su nuca.

"Parece que no son solo rumores" le susurró el mago de hielo.

"¿Rumores?, ¿Qué rumores?" le preguntó confundido.

"¿¡Pero es que nunca te enteras de nada, cabeza hueca!?" le gritó dándole una colleja.

"¿¡Qué!? Nadie me explica nunca nada, no es mi culpa ¡ojos caídos! "

Su maestro se volvió a mirarles con una mirada asesina y ambos cesaron inmediatamente su batalla de insultos.

"A todo esto… ¿De qué me estabas hablando?" le dijo Natsu con expresión inocente.

Gray al observarle sonrió y le susurró:

"Esa es una de las cosas que me vuelven loco de ti"

Laxus sonrió intentando ahogar la risa… Lo que acababa de oír no se lo habría imaginado ni en mil vidas y el pensar que esos dos estaban juntos era algo tan extraño para él que no podía creérselo todavía.

Freed observó su reacción y sin entender por qué se reía le preguntó.

"¿Qué pasa?"

"Luego te lo digo" reprimir la risa le estaba costando más de lo que pensaba y respiró hondo para intentar concentrarse.

Después de un par de horas caminando Freed paró en seco, agarró con una mano la camiseta de Laxus instintivamente y le dijo:

"No-no puedo Laxus… no voy a poder"

El maestro decidió parar a descansar para intentar calmar a su asustada pareja y, mientras todos se fueron a la orilla de un río cercano a beber agua, él permaneció con Freed en una roca cercana.

"Sé que es duro cielo, pero sabes que no haríamos algo así si no fuera estrictamente necesario" le acarició la cara para intentar calmarle.

"Ya lo sé es solo que cuanto más andamos más cosas voy recordando y es tan… tan doloroso para mí que no se cuanto más voy a aguantarlo"

"Céntrate en la vida que tienes ahora, piensa en que todo ha acabado. Aunque les encontremos… ¿Qué crees que puede pasar? Mira bien al grupo, Freed… ¿piensas que vamos a dejar que te pase algo?"

El mago rúnico observó a sus sonrientes compañeros mientras bebían agua.

"Has visto a esos de ahí hacer cosas que nadie más podría. Sabes que jamás dejarán que toquen a nadie de su familia"

Le abrazó acariciándole la espalda.

"Puede que sean ruidosos y…" en ese momento Natsu, con la ayuda de Happy, tiró al agua helada a Erza, Lucy y Gray que estaban sentados tranquilamente en una roca en el medio del río disfrutando de unos tímidos rayos de sol "y puede que sean idiotas, pero se puede confiar en ellos"

Por fin Freed se rió y miró a Laxus con una nueva determinación.

"Laxus, sé que mientras tú estés a mi lado nada puede pasarme pero, los recuerdos son demasiado dolorosos para mí aunque… si no hubiera tenido ese pasado, probablemente no te hubiera conocido" Se levantó y le animó a seguir "Venga, aún queda mucho" Besó a su dragón al mismo tiempo que los demás integrantes del grupo volvían. Natsu les observó besándose y le dijo a Gray en voz baja.

"Mira Gray, Laxus y Freed están juntos… ¡AY!" Recibió una colleja y, llevándose la mano a la dolorida cabeza, comenzó a andar detrás de un sonriente Gray "¿¡Pero que narices pasa?!"

"Natsu… creo que eres el único que aún no lo sabe" Happy intentó que su mejor amigo comprendiera por qué Gray le había pegado.

"¿Huh? ¿En serio? ¡Nadie me explica nunca nada!"

Caminaron durante horas por el frío bosque de Bosco hasta que cayó la noche. Montaron un improvisado campamento nocturno y se turnaron para vigilar.

Después de dos rotaciones el turno era de Laxus. Se sentó debajo de un árbol y esperó que amaneciera para despertar a sus compañeros.

A los pocos minutos Freed se sentó a su lado y sin decirle ni una sola palabra desabrochó sus pantalones, llevó su lengua a su flácido miembro por encima de su ropa interior, y después lo sacó con su mano lentamente. Lo lamió y chupó sin llegar a tocar la punta paseándose también por sus testículos y notó como su dragón se iba endureciendo mientras le acariciaba el pelo emitiendo gruñidos de placer. Después de unos minutos jugando con ella se la metió entera en la boca y acomodó su garganta para la invasión sin poder evitar soltar unas lágrimas por la presión que le ejercía, la saliva salía por la comisura de sus labios mientras aumentaba su velocidad a la vez que Laxus le movía la cabeza al ritmo que le complacía. Cuando notó que el dragonslayer estaba en el límite acarició sus testículos al mismo tiempo que Laxus embestía su boca desesperado por liberar su tensión dentro de ella. No tardó en hacerlo y, mientras Freed saboreaba el caliente líquido con ganas, le limpiaba su rostro lleno de lágrimas y semen con sus dedos.

"Sabes que hemos tenido un espectador ¿verdad?"

Freed se sobresaltó y se incorporó nervioso.

"¿Qué?"

"Hay algo entre Gray y Natsu" le susurró sonriendo

"¿En serio?... vaya, nunca lo hubiera imaginado" tras una pausa le preguntó "¿Quién e-estaba mirando?"

"Gray"

Laxus vio la cara de preocupación de Freed y le dijo:

"Vamos cielo, déjale que aprenda como se hace una buena mama…"

"¡Laxus!" Freed se ruborizó y le dio un golpe tímido en el pecho provocando la risa del dragonslayer.

Gray estaba muy excitado con lo que había presenciado hace unos instantes. Su sangre hervía y sus latidos iban a mil por hora. Sus hormonas de adolescente estaban aceleradas y le estaban jugando una mala pasada, lo único que deseaba es que Natsu le hiciera lo que le acababa de ver hacer a Freed. Se asustó al escuchar que alguien se aproximaba a su posición, estaba tan duro que iba a ser imposible ocultarlo así que se sentó y esperó que esa persona se le uniera o, mejor aún, que se largara.

"¿Qué haces aquí sentado?" le preguntó Natsu inocentemente.

"E-eh… na-nada, des-cansar""Mierda… tenía que ser él"

"¿Uh? Pero si acabamos de…"

"¿¡Es que estar sentado en el suelo es algo raro!?"

"E-eh, no" se sentó junto a él y le observó con cara de interrogación. El comportamiento de Gray le decía que ocultaba algo y estaba dispuesto a averiguar que era. Puso sus manos en su muslo y acercó su rostro al suyo analizándole detenidamente. Se dio cuenta del rubor del mago de hielo y de donde se encontraban sus manos.

"¿Qué tienes ahí?" Natsu pensaba que estaba ocultando algo y le apartó las manos repentinamente.

"¡Déjame idiota!" volvió a colocarlas rápidamente donde estaban y bajó su mirada notando como sus pómulos ardían.

El dragonslayer se dio cuenta de lo que pasaba y, sonrojándose también, le pidió disculpas.

"Lo-lo siento Gray yo n-no sabía que… Mejor te dejo solo" se levantó y se marchó arrepentido de haber puesto a su amigo en esa situación tan incómoda.

Mientras andaba se percató de la reacción que se había desencadenado en su cuerpo al ver la erección de Gray y, nervioso, se preguntó a sí mismo:

"Mierda… ¿Qué hago yo ahora?"

Recogieron el campamento cuando aún se podía divisar la luna ocultándose por el horizonte y siguieron su ruta por el frondoso bosque hacia la región de Stella. El día era frío pero tranquilo y los siete se relajaron con ese paseo matutino sin saber que alguien les seguía de cerca desde que salieron de la ciudad dispuesto a vengarse.

"Me vais a pagar con creces lo que me habéis hecho…"