"Eh, Regan ¿Estás bien?" Laxus se acercó al cuerpo semi-inconsciente del dragonslayer de hielo, quién aparentemente no sufría heridas graves.
"¿Q-quién eres? ¿¡Qué hago aquí!?" Se incorporó de un salto y se derrumbó de nuevo con náuseas, la vista en blanco y un horrible pitido en los oídos, entre ese malestar una voz le revitalizó:
"No hagas esfuerzos, aún tardarás un rato en recuperarte"
Intentó enfocar sus ojos y entonces le vio, se abalanzó sobre él hundiendo su cara en su pecho y aferrándose desesperadamente con sus brazos.
"¡Delian! ¿Pe-pero por qué…? Te he echado tanto de menos" le acarició la cara hasta que un sorprendido dragonslayer le agarró de su camiseta y le lanzó a un lado.
"No vuelvas a tocarle" Su tono amenazante no dejaba lugar a discusión y Regan le miró sin entender qué pasaba.
"Pe-pero"
Freed inmediatamente captó lo que ocurría y le explicó a su novio su teoría:
"Laxus… creo que le han hecho perder la memoria desde un momento determinado. Lo que no sé es por qué lo han hecho"
El maestro se giró a mirar a Regan y le preguntó:
"No sabes quienes somos ¿verdad?"
"No… solo conozco a… Delian" miró confundido al que pensaba que era su novio, pero el dragón que llevaba dentro le decía que no era él.
"No soy Delian" se agachó y puso su mano en su hombro para reconfortarle y añadió "soy su hermano"
El dragonslayer le miró unos instantes, su corazón estaba acelerado y su cuerpo empezó a reaccionar peligrosamente ante la mirada tan hermosa que le estaban dedicando esos ojos azules y ese olor tan dulce que le embriagaba el olfato.
"¿Hermano? Nunca... me dijo que tuviera un... hermano"
"Eso es porque no hemos hablado desde que éramos niños… Tenemos que movernos Regan ¿Puedes levantarte?" Ofreció su mano como apoyo pero el dragonslayer la rechazó.
"Gracias. Sí, creo que sí puedo" Intentó incorporarse lentamente hasta que la planta de sus pies tocaron la ardiente arena del desierto.
Laxus le escudriñó con la mirada desconfiado, nunca se había fiado de él y si le había admitido en su gremio era porque la situación requería que obtuviera aliados, especialmente si podían matar dragones. Se puso al lado de Freed caminando en silencio y con cara de pocos amigos.
"Laxus…"
"Lo sé Freed, lo sé. Sabes que no puedo evitarlo" Entendió que su novio quería decirle que tuviera paciencia, pero su instinto de dragón a veces tomaba el control de sus actos para defender lo que era suyo. Le rodeó con su brazo y le atrajo hacia él mientras caminaban dándole un beso en la cabeza.
"¿Por qué crees que lo han hecho?"
"Pues… puede que haya algo que no quieren que recuerde cómo…" Fue interrumpido por las dudas de Regan.
"Eeeehh… ¿alguien puede explicarme qué está pasando y a dónde vamos?"
Todos se miraron entre sí para averiguar si había algún voluntario y al no obtener ninguno todas las miradas se posaron en Freed… era el que mejor se expresaba de todos.
"E-eeeeh… Está bien" bajó la mirada y comenzó a contarle a Regan lo que sabía de él. El dragonslayer le miraba atónito hasta que llegó a la parte en la que tenía que contarle que la persona que amaba había muerto.
"Regan… Delian ha…"
Él sonrió y le dijo: "Lo sé… no puedo sentirle así que ya sé…" las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos y se llevó las manos a la cara.
"¿No puede sentirle? ¿Qué quiere decir?" Emitió sus palabras con un susurró y le miró confundido mientras él le comentaba por encima lo que sabía:
"Es algo sobre los dragonslayer, una especie de vínculo que se crea al alcanzar cierto grado de dependencia con una persona"
El mago rúnico creyó no entender muy bien lo que le estaba insinuando:
"¿Estás diciéndome que podéis sentir a alguien a quien amáis?"
"E-eeeeh, algo así… sí" paró unos segundos intentando encontrar palabras que concordaban con lo que quería explicar.
"A ver… cuando alguien…"
"Oye Freed" Gray interrumpió a Laxus, quién respiró hondo aliviado.
"¿Hm?" Freed seguía mirando a su novio, intrigado por la reacción que estaba teniendo ante ese tema.
"¿Dónde vamos ahora?" La pareja, que iba en la vanguardia paró en seco y se miraron pensativos. Era el momento de contarles a quién iban a atacar. Laxus les explicó el plan que había trazado.
"Vaya…" Lucy se sorprendió al escuchar lo que su maestro acababa de contarles. Ninguno se esperó que el apacible mago rúnico de Fairy Tail hubiera tenido un pasado tan oscuro. Obviamente omitieron los hechos relacionados con sus torturas y cualquier información que pudiera resultarle incómoda.
"Por lo tanto… tan solo tenéis que vigilar que no nos den ninguna sorpresa. Nosotros nos encargamos, es… personal"
El sol ardiente se reía de ellos proyectando sus duros rayos sobre su piel como si fueran látigos ardientes. Las runas de Freed les resguardaban de esa crueldad mientras caminaban agotados por la ardiente arena. Aprendieron a ignorar los espejismos que les hacían ver agua por todas partes y dejaron que sus pies avanzaran solos siguiendo la estela de Laxus, que caminaba concentrado, intentando gastar las menores fuerzas posibles. Sabía que el combate no sería fácil y tenía miedo de que pudiera pasarle algo a Freed. Le miró mientras caminaba amarrado a su musculoso brazo con los suyos mientras mantenía la mirada en el horizonte, y sonrió acariciando su cabeza cariñosamente.
Después de 4 horas más se pararon y el corazón de Freed comenzó a latir frenéticamente, asiéndose aún con más fuerza a ese brazo que le había ofrecido su apoyo durante toda la mañana. Un edificio blanco perfectamente camuflado en el paisaje se podía divisar desde donde se encontraban. La zona no aparentaba estar vigilada, pero todos mantuvieron sus sentidos en máxima alerta y esperaron unos minutos en su posición hasta que comprobaron que no habían sido detectados aún.
Laxus respiró hondo, notando como la tensión empezaba a comer terreno a su auto-control. Sintió como la persona que le sujetaba con tanto ahínco temblaba a su lado, y su valor y determinación se apoderaron de él, dispuestos a borrar de una vez ese pasado de la cabeza de la persona a la que más quería.
"¿Estás preparado?"
"No, nunca lo estaría"
Le agarró cariñosamente por sus hombros mientras sus compañeros se posicionaron rodeando el edificio desde una distancia prudencial.
"Cielo escucha, vamos a acabar con esto como te prometí. Estoy contigo hasta el final, pero no será hoy"
El peliverde sonrió y asintió:
"Vamos"
Caminaron lentamente hacia la entrada principal, los recuerdos se reproducían fugazmente en su cabeza, su coraje trabajaba al 100% intentando que sus piernas no temblaran y siguieran avanzando hasta que una fuerza desconocida que brotó desde su interior le hizo hincar sus rodillas en el suelo y llevarse las manos a la cabeza intentando apaciguar el intenso dolor que le taladraba.
"¡Laxus!"
El dragonslayer se puso en posición de defensa, al notar la desesperación con la que gritó su nombre y miró a todos lados intentando encontrar quién le había atacado.
"Por fin has vuelto hijo mío"
El corazón del mago rúnico estaba a punto de desbocarse y su respiración espasmódica intentaba mantenerle con vida ante la falta de aire que le provocó el terror que se apoderó de él al escuchar esa voz que tanto temía, pero miró a su novio y la calma empezó a comer terreno al miedo que sentía… Su dios no le dejaría.
Laxus era consciente de que seguramente tendría que encarar a ese monstruo él solo, no podía contar con que Freed se recuperara, así que sus opciones se redujeron haciéndole considerar otros planes de ataque.
"¿Y tú quién eres?" el anciano de pelo canoso y aparentemente débil le desafió con la mirada.
"Qué más te da, solo debe importarte que soy la persona que va a acabar contigo"
Después de una risa quebrada le amenazó: "Tan solo eres otro insecto que ha venido a posarse en la flor equivocada" Miró a su aterrado hijo "Bienvenido a casa, hijo"
En un abrir y cerrar de ojos Freed desapareció de su vista sin dejar rastro. El miedo le paralizó al ver como se lo arrebataron de nuevo y tardó unos segundos en centrarse y en reiniciar su coraje y su determinación, haciendo que sus instintos volvieran a funcionar correctamente. Apaciguó la ira que intentó apoderarse de sus actos, quería estar sereno, centrado y con sus excelentes cualidades al 100%, no quería que ningún instinto salvaje de su interior le nublara y le hiciera actuar a ciegas. No podía permitirse ningún fallo.
"¡No puedo quedarme aquí quieto, Gray! ¡Tenemos que entrar!"
"¡Natsu, cálmate! Es lo que querían ellos, esta es su lucha. Si entramos y liamos las cosas será mucho peor que estar aquí mirando" posó su mano en su hombro para que se sentara de nuevo.
"Tsk" Giró la mirada enfadado, pero entendió lo que su amigo le quería decir.
"Oye Gray…"
"Qué"
Permaneció unos instantes en silencio intentando convertir sus pensamientos en palabras.
"Lo siento… Por gritarte…"
El mago de hielo sonrió ante la ternura que desbordaba el dragonslayer en esos momentos, con esa cara inocente ruborizada y sus manos jugueteando nerviosamente.
"Natsu…" Gray decidió ir por fin al grano, sabía que con el espeso y despistado mago de fuego solo podía ser de esa manera, estaba empezando a cansarse de esperar y eso le daba coraje para decirle de una vez lo que sentía "Estoy enamorado de ti"
Los ojos de Natsu se abrieron de par en par. Incluso después de esos momentos tiernos que denotaban que había algo especial entre ellos, el dragonslayer no miró más allá de su amistad, pero ahora Gray se le estaba declarando de una forma muy directa, y sus hermosos ojos le penetraban el alma con descaro.
"Gray pero…"
"No… cállate, solo quería que lo supieras"
"Pe-pero…"
"¡Qué te calles he dicho, cerebro de mosquito!"
El interior del edificio era sorprendentemente frío, cada paso que daba le acercaba más a su destino, su mente trabajaba al 1000%, intentando encontrar planes de acción, salidas de emergencia, puntos débiles del edificio, cualquier indicio o pista que le facilitaran su rescate.
"Tú debes de ser Laxus… ¿verdad?" el anciano volvió a aparecer ante él "No para de gimotear tu nombre como una cachorrita asustada"
Laxus esbozó una sonrisa de superioridad y le contestó.
"Sí, lo soy"
"Mi hijo mayor ya me ha advertido de tu poder, y la verdad es que irradias mucha magia, joven. Veo algo delicioso en ti, algo con lo que me deleitaré muy pronto"
"No necesitaré hacerlo, anciano. Te derrotaré sin cansarme demasiado"
"No voy a luchar con un insecto como tú" tras una carcajada se burló de él.
"Yo no estaría tan seguro. Cuando acabe con toda la basura que me lances iré a por ti"
"¿Por qué haces esto? ¿Por qué arriesgas tu vida por él? Hay más culos como el suyo por ahí, Laxus"
"Ya sabes la respuesta, no vas a provocarme con esas insinuaciones"
"Mi hijo mayor me ha hablado de vuestra relación. La verdad, me sorprendió, nunca pensé que nadie pudiera amar a ese monstruo"
"Quizás pensaste eso porque nunca llegaste a conocer a tu propio hijo" Avanzó unos pasos hacia él "Nunca le dejaste ser quien es en realidad. Atar a tu hijo en una mazmorra… Tú eres el monstruo, no él" En ningún momento alzó la voz, seguía en calma y concentrado.
"No sabes lo que hay en su interior ¿verdad?"
"Sí, lo sé"
El padre de Freed se sorprendió al saber que conocía la verdadera naturaleza de su hijo.
"Me he cansado de hablar contigo. Siéntete como en tú casa, Laxus. Voy a decirle a mi hijo que su príncipe no va a poder rescatarle. No va a gustarte lo que vas a ver, chico"
Se evaporó como lo hizo antes dejando al dragonslayer con la palabra en la boca:
"Maldito hijo de puta"
Siguió caminando por el oscuro edificio pensativo, no entendía qué quiso decir el padre de su novio cuando dijo que no le iba a gustar lo que iba a ver. Seguramente tendría algo que ver con su verdadera forma, pero no se atrevió siquiera a pensar en ello.
"¡Vaya! ¡El príncipe azul está aquí! Me temo que tu bella princesa dejará de serlo dentro de poco"
En seguida pasó a posición de combate y le preguntó:
"¿¡Qué habéis hecho con él?!" Con su padre mantuvo la calma, pero los sarcasmos de Branor eran otra cosa, con él era difícil que se mantuviera sereno.
"Laxus, Laxus… Vamos cuñadito… No le haríamos nada a nuestra princesa. Aún no quiere enseñar los dientes, está esperanzada y no para de decir que su príncipe llegará para rescatarla, así que… hasta que tú no desaparezcas no nos dará lo que buscamos"
El dragonslayer comenzó a reírse y le dijo:
"Vaya, así que ese es vuestro diabólico plan… Atraparme y exhibirme delante de su cara diciendo que vais a matarme si no se convierte en un demonio ¿no es así?"
"Hmmm, visto así parece que el plan no es muy original ¿verdad? pero hay una pequeña diferencia con tu historia" Se acercó hasta que estuvo a pocos centímetros de él "no le diremos que vamos a matarte… sino que ya lo estarás" Acarició sus abdominales con las yemas de sus dedos mientras Laxus permanecía inmóvil ante sus provocaciones "Será una pena estropear este cuerpazo pero, cuando te vea se va a enfadar mucho, así que… no es un chantaje, dragonslayer"
"Y… ¿cómo piensas hacer eso?"
"Bueno… tengo mis trucos, algunos ases escondidos que mi pequeño hermano no conoce y no ha podido contarte"
"Vaya… estoy impaciente"
Pasaron unos minutos mirándose fijamente, estudiándose el uno al otro, midiendo sus fuerzas. Branor fue el primero en atacar, sabía que la velocidad no era una baza contra el dragonslayer que dominaba la velocidad de la luz así que optó por centrar sus energías en ampliar su magia de ataque. Creó un escudo oscuro a su alrededor e inmediatamente canalizó un potente hechizo hacia él que Laxus resistió sin ninguna dificultad, inmóvil en su sitio.
"No es la primera vez que nos enfrentamos… ¿Por qué sigues jugando conmigo?" Contraatacó con uno de sus trucos más básicos, transformó su cuerpo en un rayo y le golpeó con fuerza en su espalda.
"¿Mi ataque más elemental es capaz de hacer que hinques tus rodillas? Estás perdiendo facultades"
EL mago oscuro se reía mientras se levantaba de nuevo "¿No te he dicho que me pone cachondo el dolor? ¿Por qué no me das más? Pero tengo que advertirte que yo no ruego para que me la metan tan bien como lo hace mi hermano"
Aunque era consciente de que le estaba provocando para desconcentrarle, no pudo evitar que le afectara, ya que no dejaba de pensar en Freed y en el tiempo que estaba perdiendo siguiendo los juegos de su hermano mayor.
Volvió a atacarle antes de que se recuperara. Extendió uno de sus brazos acercándolo al otro y formó una esfera de electricidad de la cual salió proyectada una ráfaga de pequeñas esferas de luz que impactaron a toda velocidad en el cuerpo del mago que intentaba incorporarse. Con una explosión y un alarido, Branor volvió a hundir su rodilla en el suelo y jadeando le dijo riéndose.
"Vaya… no eras tan fuerte la última vez" se tocó el abdomen que sangraba abundantemente "¿Qué vas a hacer Laxus? ¿Acaso vas a matarme?"
"¿Por qué me da la impresión de que es lo que quieres? ¡No te estás defendiendo!"
Le miró sonriendo "Te lo he dicho, tengo mis trucos… Oh todopoderoso dios del trueno" De su herida brotó una sangre negra que se acumulaba en el suelo formando un círculo perfecto "He comprobado cuál es tu fuerza, ahora me toca a mí enseñarte la mía"
La sangre se dirigió a toda velocidad hacia Laxus quien, sorprendido, intentó esquivarla transformando su cuerpo en un rayo que atravesaba la habitación a toda velocidad, pero la mancha no le perdía de vista en ningún momento y le siguió hasta acabar impactando en su cuerpo, paralizándole y produciéndole un intenso escozor por todas sus extremidades.
"Ese picor que sientes es tu cuerpo disolviéndose ante esa sangre ácida. En menos de una hora le enseñaré tus huesos a tu princesa. Solo tengo que sentarme y…"
Laxus empezó a reírse a carcajadas. La mancha negra, que era ahora su cuerpo, comenzó a brillar intensamente formando una esfera de luz amarilla cegadora. Branor intentó aclararse los ojos y escuchó como el dragonslayer le decía:
"¿Has comprobado cual es mi fuerza? ¿Con esos ataques tan básicos? Iluso de mierda… Vas a comprobar que se siente cuando un dragón te enseña sus garras"
Siguió riéndose y le lanzó su rugido del dragón del rayo que impactó en él con toda su furia. Incapaz de esquivarlo e incapaz de ver cómo se dirigía hacia él debido a su ceguera temporal, Branor cayó al suelo con quemaduras y heridas por todo su cuerpo. Jadeando y medio inconsciente, escuchó como el enfadado dragonslayer se burlaba de él.
"Eso que te ha tumbado en dos segundos, solo es un tercio de mi fuerza… gilipollas"
Freed estaba paralizado, en shock, su cuerpo no le respondía, su mente estaba bloqueada intentando que nada de lo que ocurría a su alrededor le afectara, acurrucado en un rincón de una oscura habitación abrazando sus rodillas con sus brazos. Con un sobresalto abrió los ojos de par en par, el suelo tembló y una magia familiar le invadió sus sentidos… Laxus estaba luchando, y por la magnitud del ataque había usado su magia dragonslayer, cosa que no ocurría al no ser que no tuviera más opción, sin duda estaba enfrentándose con su hermano. Después de eso nada más tembló, ningún pico de energía podía ser captado y entendió con una sonrisa que la batalla había acabado.
A los pocos minutos su padre entró en la habitación muy enfadado. Le agarró del pelo y le forzó a ponerse de pie:
"¡QUIÉN ES ESE!"
Freed le miraba sonriendo sin decir palabra.
"¡TE HE HECHO UNA PREGUNTA, MALDITO INÚTIL!"
Siguió mirándole y callado.
Su padre le soltó y cambiando su expresión se llevó la mano a la entrepierna y empezó a frotarse. El peliverde inmediatamente dejó de sonreír y su cuerpo reaccionó temblando ante la escena que antaño era tan común.
"Ya eres mayor, hijito. Ahora entrará sin problemas. Ese chico tuyo es muy grande, seguro que también lo es aquí abajo"
Le acorraló contra la esquina y le acarició la cara mientras el miedo y los recuerdos volvían a paralizarle. Sentía sus manos sobre su cuerpo, metiéndose por debajo de su ropa, tocando zonas que le había ofrendado a su dios dragón, su cuerpo era de él, nadie más tenía derecho a tocarle. Con estos pensamientos, una fuerza quiso salir desde su interior, y la parálisis cesó:
"¡NO ME TOQUES!"
Le empujó violentamente haciéndole recular.
"¡Nadie puede tocarme!" bajó la mirada triste y añadió casi en un susurro "Solo él"
Su padre se reía por culpa de lo que acababa de escuchar.
"Vaya hijo… siempre supe que naciste para ser la puta de alguien ¿Le has entregado tu cuerpo a ese grandullón? Tú amo no va a salvarte esta vez, hijo"
Se acercó otra vez a él y le paralizó sus extremidades con su magia.
"Si no me dices qué esconde… te obligaré a romper tu promesa"
Volvió a reanudar sus caricias, está vez más agresivas. Freed sentía repugnancia al notar sus manos sobre él. Su cuerpo solo disfrutaba con la agresividad que su dios le ofrecía, sus caricias suaves, las brutales, sus colmillos sobre su carne, su lengua recorriendo todos los centímetros de su piel…
"Ha acabado con él ¿verdad?" Sonrió satisfecho cuando su padre cesó sus avances para mirarle muy enfadado.
"Me he cansado de ser amable…"
Le bajó sus pantalones y rasgó su camiseta dejándole desnudo.
"¿Por qué no me enseñas su marca? Nunca he visto ninguna"
Freed se sobresaltó y pensó "¿marca? ¿De qué está hablando?"
"Vaya… ¿no tienes? Parece que ese dragón no es más que un dragoncito aún. Será fácil acabar con él. O a lo mejor es que no te quiere lo suficiente y solo te usa para follarse tu culo"
"¡Laxus me quiere! Y yo no celebraría la victoria tan rápido… ¡Va a despedazarte!" Nadie se metía con Laxus Dreyar si Freed estaba ahí para defenderle.
"Tengo que decir que me ha sorprendido que acabara con Branor tan fácilmente… Dime la verdad… ¡QUIÉN ES!"
"Ya sabes quién es"
"Sé su nombre, pero no sé quién es en realidad"
Freed empezó a ponerse nervioso, sabía que su padre era muy inteligente y que casi nada se le escapaba.
"¡No pienso decírtelo!"
"Bueno hijo mío… entonces lo haré salir. Cuando vea tu cuerpo magullado y torturado… sacará su verdadero poder y, cuando acabe con él, sacaremos el tuyo"
Empezó a reír muy satisfecho de su plan y se quitó la camiseta y los pantalones.
"No vuelvas a interrumpirme" agarró su hinchado miembro y empezó a frotárselo lentamente. Cuando llegó a donde Freed estaba, con un movimiento de dedos le obligó con su magia a tumbarse con las piernas flexionadas y abiertas. Rozó su entrada con su dedo pulgar, relamiéndose mientras observaba cómo brotaban las lágrimas del cuerpo inerte de su hijo.
"No tienes… derecho a tocarme"
"Sí hijo sí, ya me lo has dicho, pero me da igual a quién perteneces ahora. No temo a nada, ni dragones ni dioses"
Volvió a agarrar su duro miembro y empezó a masturbarse mientras le acariciaba. Apoyó la punta contra su agujero y empezó a apretar hasta que escuchó un estruendo a sus espaldas y en menos de un segundo una fuerza lo arrastró varios metros hasta empotrar su cuerpo en la pared opuesta.
"Pues deberías"
Al girarse con dificultad para mirar a su agresor y a la voz que le amenazó se encontró a un hombre imponente mirándole con ira y con una pose tan desafiante que incluso a él le intimidó. Se incorporó y subió sus pantalones de nuevo sin dejar de mirarle.
"¿Q-quién eres?" Su voz le tembló al comprobar de primera mano el aura mágica que irradiaba su adversario.
"Soy quién va a acabar contigo" Laxus sabía que no podía permitirse el lujo de exhibirse con él, si le dejaba convertirse podía llegar incluso a perder si no lo daba todo en ese combate. Miró de reojo a su novio que le devolvía la mirada sonriente y recuperando su movilidad.
"¿Estás bien?"
"Ahora que estás a mi lado, sí" Se levantó y le rodeó con sus brazos por la espalda, sin poder abarcar del todo su torso por el tamaño de Laxus "Acaba con él"
El dragonslayer sonrió y se dispuso encantado a complacer a su novio, que no quería soltarle. Lanzó un grito abrumador que se transformó en un rugido, mientras apretaba sus puños. Sus músculos aumentaron en volumen y su piel se escamó mientras la electricidad le recorría todo el cuerpo, Freed cerró los ojos extasiado al poder tocar con sus manos la brutal magia de su dragón mientras transformaba su cuerpo.
"Es hora de acabar contigo"
Los compañeros que estaban fuera impacientes se sobresaltaron al sentir la increíble magia que apareció de repente. Sabían que su maestro lo estaba dando todo en ese combate y, expectantes, miraron al edificio y siguieron obedeciendo a regañadientes las órdenes que habían recibido.
Regan miraba al suelo cabizbajo, deseoso de entrar y vengar la muerte de Delian, pero sabía que no disponía de las fuerzas necesarias para hacerlo.
"¡¿En serio que nos vamos a quedar aquí?!" Natsu daba vueltas como un león hambriento mientras sus compañeros empezaban a desesperarse con su actitud.
"¡Estate quieto ya!" Erza le dio una colleja y se sentó en el suelo cruzando sus brazos enfadada.
"Bah… ¿cuántas veces habéis visto a Laxus usar su fuerza de dragón?"
"Eeeeh ¿una?" Gray contestó.
"¡Sí! Y después ha derrotado a auténticos monstruos sin ella ¡Tenemos que ayudarle!"
"¡Natsu! Está bien, para ya ¡Es lo que ellos querían!" Lucy también pensaba que era mejor permanecer al margen.
El dragonslayer entendió que lo mejor era estarse quieto, limitarse a cruzarse de brazos y… esperar.
Los ataques que le lanzaba el anciano no le hacían ni un solo rasguño mientras permanecía quieto con los ojos cerrados y el cuerpo relajado.
"¡Qué estás haciendo!" El padre de Freed iba enfadándose cada vez más ante la actitud pasiva del dragonslayer.
Freed acariciaba las escamas de la musculosa espalda de Laxus con su cabeza apoyada en ella y le susurraba que tuviera paciencia, que esperara a su indicación para atacar cuando fuera más vulnerable… hasta que llegó ese momento. El hombre se cubrió de un brillo rojo oscuro como la sangre, sus venas se hincharon y sus dientes se apretaron chirriando con fuerza. El grito que salió de sus entrañas era como un chillido agudo desafiante mientras miraba con ira al impasible dragón que tenía enfrente.
Freed apoyó su mano en el hombro para calmarle ya que Laxus se iba poniendo cada vez más tenso al oler la inminente amenaza que cada vez se iba agrandando más. Cuando por fin su carne empezó a volverse negra el peliverde le dio la señal para atacar y abriendo los ojos juntó sus manos a la altura de su pecho y con un rugido canalizó todas sus fuerzas en la bola amarilla que se creó entre ellas mientras el anciano se daba cuenta de su error, se había dejado llevar por la rabia olvidándose de que su hijo conocía perfectamente esa transformación y, por lo tanto, su punto débil.
"DESAPARECE DE NUESTRAS VIDAS" La luz intensificó su brillo y un sello enorme apareció en lo alto del edificio, pudiendo divisarse desde fuera.
"¿Pero qué…?" Gray miraba atónito la increíble magia que brotaba de una de las habitaciones del piso superior.
"Eso es…" Erza había visto antes ese hechizo, y sonrió sabiendo que todo se acabaría pronto.
"¡¿Fairy Law!?" Natsu terminó su frase incorporándose sonriente y emocionado.
Un brillo cegador se proyectó desde el edificio, pero en lugar de resultarles familiar, esta vez el hechizo parecía diferente, más potente y más aterrador. Un sonido muy agudo acompañó a la gigantesca esfera de luz, poniéndoles la piel de gallina. En ese momento más que nunca agradecieron no ser enemigos del dragonslayer de rayos. La luz por fin cesó y todos se miraron asustados ante la intensidad del ataque... Definitivamente no era el Fairy Law que ellos conocían.
Regan estaba especialmente sorprendido ante el poderoso hechizo, nunca había sentido tanta energía junta en un mismo punto y no pudo evitar preguntar por su origen:
"¿Q-qué ha sido eso?"
"EL monstruoso Laxus haciendo una de las suyas" dijo Natsu riéndose.
"Algo así" dijo Erza "Tenemos que entrar"
Corrieron a comprobar el resultado del combate y a asegurarse de que todo estaba en orden.
"¿Estás… bien?" dijo Laxus agotado mientras Freed le abrazaba, aún desnudo, con todas sus fuerzas.
"Dime que se ha acabado Laxus ¡Dímelo!" Empezó a llorar de alivio y alegría a la vez.
"Se ha acabado, cielo" Acarició su pelo y le dijo: "Tenemos que sacarle de aquí antes de que vengan"
Su padre yacía en el suelo con los ojos en blanco y sin pulso. Laxus había modificado uno de las magias más poderosas de Fairy Tail para hacerlo letal. Nunca hasta ahora había tenido oportunidad ni ganas de comprobar su eficacia.
Lo escondieron en una de las habitaciones mientras empezaban a caminar hacia la salida. Laxus estaba muy serio, mirando al suelo y sin dirigirle la palabra. Freed captó esta actitud y en seguida supo el por qué: Era la primera vez que Laxus mataba a alguien. Agarró su brazo con los suyos como solía hacer siempre que caminaban y al mirarle vio como las lágrimas resbalaban por su mejilla.
"No es fácil ¿verdad?"
"No, aun sabiendo quién era y lo que te hizo, no puedo evitar esta sensación"
Freed bajó la mirada disgustado por lo que había tenido que hacer por él y Laxus captó su auto-culpabilidad y paró para agarrar sus hombros.
"Freed, no me arrepiento, y lo volvería a hacer. Pero saber que he acabado con la vida de alguien, por muy hijo de puta que fuera, no está siendo agradable" Le besó dulcemente "Todo está bien ¿de acuerdo?"
"Vale" le retiró las lágrimas justo cuando sus compañeros entraban en el interior.
"¿Estáis bien?" preguntó Erza mirándoles preocupada.
"Un poco cansados, pero sí, estamos bien" Freed acarició el brazo de Laxus mientras la hablaba.
"¡Eres un monstruo Laxus! ¿Dónde está ese tipo?" Natsu quería comprobar las consecuencias de ese Fairy Law personalizado.
"Se fue" con esa escueta respuesta se cruzó brazos dando por zanjado el tema y dejando a sus compañeros confusos. El mago rúnico sonrió intentando que los demás entendieran que todo había salido bien.
"Tan expresivo como siempre, Laxus… Consiguió fuerzas para escapar justo cuando cesó el hechizo. No creo que… vuelva a molestar"
Todos menos Natsu, que se creyó lo que les había contado, se miraron dubitativos. La fuerza y la magia que había desbordado fueron tan brutales que era prácticamente imposible salir de allí por propio pie, pero prefirieron aparcar el tema y aguardar en silencio las siguientes órdenes.
Después de hablar un momento a solas con Freed, se dirigió a los demás:
"Pasaremos aquí la noche. Descansad, mañana hablamos. Habrá comida y camas de sobra en este sitio"
Encerraron al hermano de Freed, aún inconsciente en una de las celdas y cada uno se retiró a buscar una cama donde descansar por fin después de varios días durmiendo sobre la arena del desierto.
"Freed…"
Laxus se sorprendió al sentir como su amante le atacaba con tanta ansia. Sus manos acariciaban todo su agotado cuerpo, sabiendo a la perfección donde tocarle para llevarle a la locura. El dragón se dejaba llevar, demasiado cansado para oponerse a ser controlado y demasiado excitado para frenar sus avances.
Se situó encima de él, lamiendo su cuello, mordiéndole suavemente y chupando cada músculo de sus hombros. Empujó sus caderas con fuerza hacia su estómago, buscando sentir como se iba endureciendo debajo de él mientras le rodeaba con sus piernas y gemía metiendo su lengua en su boca agresivamente.
Laxus sostenía su cintura y apretaba sus nalgas con fuerza, metiendo sus grandes manos por los pantalones de su pijama, acariciando la entrada de su trasero y metiendo la punta de su dedo dentro.
"Laxus… Llevas unos cuantos días sin… tocarme"
"Ya lo sé"
"¿P-por qué?"
Laxus sacó su dedo y le atrajo aún más hacia él.
"Porque quería comprobar una cosa"
"¿Eh?"
"Ahora lo verás"
Por fin su lujuria se despertó, haciéndole olvidar que estaba prácticamente sin energías y tumbó a Freed en la cama boca arriba, metiendo su cadera entre sus piernas mientras le desnudaba.
Le lamía el pecho hasta el ombligo dándole pequeños besos por el camino.
"Quería saber cuánto tiempo puedes estar sin sentir mi polla dentro de ti"
Bajó sus pantalones y a medio camino le lamió de arriba abajo su dura erección.
"Eres tan sabroso… tu piel, tu saliva, tu semen, tus ruegos, tus sollozos y gritos… incluso tu sangre es deliciosa… Te necesito tanto"
Freed comenzó a jadear, sus palabras penetraban sus oídos dulcemente.
"Vuelves tan loco a tu dios cada vez que le alabas, que haces que piense en ti a todas horas"
"¡Laxuuus!"
Era lo único que deseaba en su vida. Que su dios dragón le premiara por hacer las cosas bien y que le necesitara a su lado, eso era lo que mantenía a Freed vivo y le excitaba sobremanera escuchar cómo se lo hacía saber.
Pudo sentir de nuevo su lengua recorriendo sus muslos, sus colmillos clavándose en ellos amenazando con atravesar su carne pero sin llegar a hacerlo, pero Freed estaba deseando que lo hiciera, quería que le marcara para que todo el mundo supiera que pertenecía al temible dragonslayer de rayos. De pronto se acordó de que su padre le pidió ver su "marca" y tuvo que preguntarle por ello:
"L-Laxus"
Su dragón siguió lamiendo su piel.
"Me ha pedido que… que le enseñara mi… marca"
Laxus dejó lo que estaba haciendo y se incorporó para mirarle con expresión seria. Freed se sentó en la cama con la cabeza mirando hacia sus manos.
"Al no encontrar ninguna, dijo que… que aún eras un dragoncito y…"
"¡¿DRAGONCITO?! ¡Ese hijo de puta me ha llamado DRAGONCITO!" Mientras Laxus se alteraba al escuchar cómo le había llamado, Freed no pudo contener la risa al ver su enfado ante ese nombre tan tierno.
"¡¿De qué coño te ríes?! ¡Nadie me llama dragoncito!"
"A mí me parece… muy tierno"
"¡Precisamente!... Yo no soy tierno" Acercó amenazadoramente su rostro al suyo "Y tú lo sabes muy bien"
"No… te equivocas Laxus, yo soy el único que sabe que sí lo eres"
"¡¿QUÉ?!"
"No seas tan terco… dragoncito" Freed no sabía cuál sería su reacción al escuchar cómo le había llamado mientras le acariciaba el pelo, en su mente pasaron tres opciones: que le golpeara por la osadía, que le tirara en la cama y se lo hiciera salvajemente o que lo aceptara.
"No se te ocurra llamarme así delante de nadie o juro, Freed Justine, que lo pagarás muy caro" Aunque no le gustaba el nombre, no pudo evitar derretirse con la dulzura que desprendió al pronunciar ese apodo cariñoso.
El peliverde tan solo sonrió asintiendo y volvió al tema.
"Pues… como te iba diciendo… dijo eso ¿Qué es?"
Laxus suspiró y le miró unos instantes.
"Está bien, cansino… Nunca he estudiado mucho el tema porque no me esperaba encontrar en una situación así. Se supone que cuando… Oye, no podemos hablar después de…"
"Laxus…"
"Joder… está bien. Cuando el dragonslayer encuentra a alguien… ehmm… cuando se enamora de alguien profundamente" Paró unos momentos, incapaz de encontrar la forma de explicarlo sin liarse.
"Mierda… Te lo voy a resumir y después, como te gusta tanto leer, investigas tú solito los detalles"
Freed estaba alucinado mirándole sin comprender que le estaba poniendo tan nervioso.
"El dragonslayer usa esa marca para proteger a esa persona, a través de ella puede sentir si está en peligro, puede saber dónde se encuentra y…" le miró avergonzado y giró su cabeza a un lado "Y ya está"
"¿Y ya está?" Le conocía tan bien que sabía que se estaba dejando algo que le avergonzaba.
"Maldita sea… ¡Y se entrega a esa persona para siempre! Si alguien tiene su marca él no siente ningún tipo de atracción hacia… ¡hacia nadie más!"
"Vaya…" puso sus manos en el muslo del avergonzado mago de rayos y le miró a los ojos "¿Y a qué esperas… dragoncito?"
Laxus se sobresaltó, aunque no le sorprendió que quisiera entregarse a él completamente, en el fondo siempre lo había hecho, pero implicaba muchas más cosas que aún no le había contado y que tenía que saber antes de tomar esa decisión.
"Oye Freed, se lo que sientes y… también sé que estarías cómodo con lo que te he contado pero, hay muchas más cosas que no sabes y yo tampoco. Cuando volvamos lo miraremos juntos"
Un poco decepcionado asintió y se situó en su regazo.
"De momento puedes seguir haciendo lo que estabas haciendo… dragonc"
"No te pases con eso…"
Le tumbó de nuevo en la cama sin apartar sus piernas de su cintura y le besó en el cuello mientras metía dos de sus dedos llenos de saliva dentro de él. Notó como su pequeño cuerpo se retorcía debajo, y como agarraba fuertemente esa mano que usó para invadir su interior, intentando mantenerla apoyada en la cama para empalarse en ella con movimientos frenéticos de su cadera, sintiendo como se deslizaban en su estrechez..
"Méteme otro Laxus"
Hoy su dragón no podía negarle nada, estaba disfrutando viendo como le usaba para darse placer y su erección palpitaba peligrosamente mientras observaba sus ojos cerrados y ese movimiento de caderas cuando le obedeció y le metió otro dedo más. Con su mano libre le acariciaba suavemente el hinchado miembro mientras recogía con su dedo índice las gotas de líquido pre seminal que salía de su punta y se lo llevaba a la boca para saborearlo… Era tan dulce como él y su olor le embriagaba haciéndole perder el control, pero respiró hondo y siguió observando cómo disfrutaba con sus dedos.
Sus caderas seguían moviéndose mientras apretaba su mano hacia su interior a la vez que Laxus le masturbaba cada vez más rápido.
"¡Métemela Laxus!" se sacó los dedos bruscamente y se sentó en su regazo agarrando la polla de Laxus con su mano y situando su agujero mojado encima. Su dios le agarraba la cintura mientras se colocaba y después le soltó para que la gravedad se la metiera hasta que los testículos tocaron sus nalgas. Freed agarró sus hombros y clavó sus manos en ellos para sujetarse fuertemente mientras se empalaba una y otra vez en él con movimientos cortos, fuertes y profundos, gimiendo y mordiéndole el cuello, con su erección frotándose contra su estómago una y otra vez.
"Joder Freed, me vuelve loco ver cómo me cabalgas. Voy a correrme, muévete más rápido"
El peliverde le obedeció feliz y comenzó a moverse más deprisa. Mientras gemía sonoramente cada vez que bajaba su cadera al metérsela entera, notaba como la enorme polla de su dios se ensanchaba aún más dentro de él, haciendo que el roce fuera agónicamente placentero. Gritó mientras el éxtasis le invadía, notando el caliente semen de su dragón derramándose dentro con cada palpitación de su miembro. Jadeaba y sudaba copiosamente mientras seguía agarrado a su cuello, hundiendo su cabeza en él e incapaz de soltarle.
Laxus estaba igual que él, respirando con dificultad y sudando por el placer que le recorrió el cuerpo entero cuando llegó al orgasmo. Notaba como su semen se desbordaba por el agujero, resbalando por los testículos y los muslos de ambos, las piernas de Freed estaban sobre su cadera, por lo que su polla aún dura se encontraba todavía metida hasta dentro, con ganas de ir a por otra ronda una vez recuperaran el aliento.
"Te quiero, Laxus. Gracias por hacerme tan feliz"
