Hola a todos!
Disculpadme por tardar en subir este capítulo, he estado toda la semana medio muerto con fiebre XD. Espero que el nivel no haya bajado por culpa de los virus.
Un abrazo!
"Solo queda un día ¿Crees que estarán preparados?"
"Sí ¿Por qué no?"
"Es que… me da la impresión de que vas a pasarte con ellos"
Laxus se levantó riéndose y se acercó a Freed que estaba apoyado encima de su mesa.
"¿Pasarme? los exámenes que hacía el viejo eran para niños… Yo lo haré más entretenido"
"¿Tengo que recordarte que tú obtuviste el rango siendo un niño?"
"Precisamente por eso…"
Le agarró por sus nalgas y le sentó en la mesa colocándose entre sus piernas.
"¿Te acuerdas la vez que lo hicimos aquí?"
"Como olvidarlo"
Le besó con su habitual agresividad y tiró de sus muslos hacia él para que se recostara en la mesa, desabrochando sus pantalones con avidez de meterse en su cálido agujero. Lamió su dedo índice y le acarició con él mientras gemía, lo metió despacio y comenzó a moverlo de adentro afuera a la vez que le besaba de nuevo. Lo sacaba del todo y volvía a meterlo otra vez mientras observaba como la impaciencia provocaba que comenzara a retorcerse. Laxus le dejó agarrar su muñeca mientras con la otra temblorosa mano buscaba uno de sus grandes dedos para metérselo junto al otro.
"Alguien está impaciente ¿eh?"
"L-Laxus… ngh… no-no juegues aquí"
"¿Porque podría entrar alguien en cualquier momento?"
Freed asintió mientras su dragón movía sus dos dedos penetrándole rápidamente.
"Entonces vamos a darnos prisa"
Se desabrochó sus pantalones y los bajó lo justo para liberar su erección. La colocó en la palpitante entrada y con una embestida suave pero continua logró hacerse camino hasta el fondo. Agarró con fuerza sus muslos y comenzó a embestirle como a Freed le gustaba.
"Más fuerte… ¡más!"
El dragón no tuvo problemas en obedecer y disfrutó con ese ritmo, tocando una y otra vez ese punto que le hacía gritar cada vez que era golpeado. Agarró sus nalgas y lo atrajo hacia su cuerpo, follándole de pie a la vez que Freed se enganchaba a su cuello mientras su cuerpo era embestido una y otra vez.
"Vamos cielo… enseña a tu dragón cuánto te está gustando"
Con una embestida salvaje y profunda consiguió que su amante llegara al orgasmo. Al notar como su polla era apretada por las contracciones involuntarias de su trasero, se corrió dentro de él mientras le besaba y le dejó de nuevo sentado en la mesa.
"La-Laxus… en serio… te he dicho mil veces que no… que no hagas eso"
"¿Eh? ¿De qué hablas?"
"Que no… no lo hagas dentro"
"¿Qué?" El maestro no entendía lo que le estaba intentando decir "Deja ya la maldita timidez Freed, sabes que no hace falta"
"Que no te corras dentro en sitios comprometidos… ¿Ya lo entendiste? Lo sabes de sobra"
"Ah… ya… Estás manchando mi mesa, por cierto"
"¡Laxus!"
"No lo irás a dejar así"
Se levantó molesto y limpió el semen de su dragón mientras miraba de reojo como sonreía.
"Disfrutas con esto ¿verdad?"
"¿Con qué?"
"Eres un auténtico sádico… Te regodeas cuando me haces pasar un mal rato, te gusta avergonzarme"
"No te estoy avergonzando… no se puede quedar sucia la mesa"
"Hablo en general, cuanto más molesto estoy, más te gusta"
"¿Te molesta de verdad?"
"¿Qué?" Freed se sorprendió ante la pregunta "TIene razón… ¿Me molesta?"
"Que si te molesta que lo haga. Si realmente lo pasas mal dejaré de hacerlo" se sentó en su silla mirándole.
"Pero... ¿por qué?"
"No lo sé, la verdad es que me sale de dentro y..."
Freed le interrumpió y se sentó en su regazo pasando un brazo por su cuello. Después de un corto beso le preguntó algo que rondaba su cabeza desde hace unos días.
"Me has dicho que íbamos a hablar sobre lo de la marca del dragonslayer"
Laxus no le contestó y se incomodó con la pregunta.
"Laxus... ¿por qué te pones tenso? ¿que te da tanto miedo?"
"No es miedo... Es respeto"
Freed descansó su cabeza en su hombro y le acarició el pecho esperando a que decidiera hablar sobre el tema.
"Está bien… te diré lo que sé"
Mientras tanto en el lugar de entrenamiento del equipo de Erza, los cinco magos comenzaban a despertarse gracias a la temible Titania, que se encargó de sacar a todo el mundo de sus camas.
"VAMOOOS ¡¿Vaís a estar en la cama todo el día?! Así no seréis magos de clase S nunca"
El respingo que dio Gray al escuchar vociferar a la pelirroja desde la puerta le salvó de ser pillado en la misma cama que su amigo. Natsu hizo como que no la escuchaba y tapándose los oídos volvió a darse la vuelta hasta que Titania entró como un rayo y le sacó de la cama a empujones.
La mañana era un poco fresca pero ninguno de ellos se incomodó ante la brisa fría que pegaba con fuerza a esas horas. Durante las dos semanas que tuvieron de margen antes del examen, entrenaron con dureza y muy mentalizados de que debían conseguir ese rango como fuera. Erza les ayudó con su experiencia y se dejaron aconsejar sobre lo que un verdadero mago de clase S debía hacer y tener en cuenta a la hora de realizar trabajos. Los días fueron muy provechosos y los cuatro adquirieron habilidades nuevas y mejoraron las que ya poseían notablemente… sin duda estaban preparados para cualquier reto que su maestro pudiera ponerles enfrente.
Después de dormir bastantes horas para estar frescos y descansados, se levantaron y volvieron al gremio un día antes de la prueba.
Freed observaba a su novio de reojo mientras miraba riéndose las caras emocionadas de los cinco magos que aguardaban impacientes más detalles sobre su exámen.
"Laxus… No te habrás pasado más de la cuenta ¿verdad?"
"¿Por qué lo dices?"
"Por esa sonrisa maléfica que tienes. Te conozco muy bien"
"Tranquilo… no es nada que esos memos no puedan hacer"
"OYE LAXUS… ¿A QUÉ ESPERAS?"
"Calma Natsu… estoy acabando mi café. Déjame tranquilo"
"CABRONAZO… HABLA DE UNA VEZ"
"¡Natsu… cálmate!" Erza le obsequió con una de sus collejas.
Acabó su bebida y se levantó para dirigirse a ellos. Todo el mundo guardó silencio intrigados por saber en qué consistiría la primera prueba para aspirantes a magos de clase S que el nuevo maestro preparaba.
"El examen comienza hoy… Como ya os dije iréis los cinco juntos, no tendréis que elegir a nadie ni lo haréis solos. La prueba tendrá lugar en una cueva al oeste de Fiore"
"¿¡Una cueva!?" Pero qué…"
"¡Cállate Natsu! Sí, en una cueva… ¿Tienes miedo de la oscuridad?"
"¡¿Cómo dices?! ¡Yo no ten… AY!"
"Gracias Gray… como iba diciendo antes de que este memo me interrumpiera… será en una cueva. Podéis llevar comida, ropa, lo que os dé la gana. Nos vamos dentro de tres horas"
Después de esas tres horas los cinco magos se encontraron con su maestro en la entrada del gremio y esperando impacientes a que decidiera emprender la marcha.
"¿Qué pasa Laxus?"
"Nada Erza, un momento"
Volvió a entrar al gremio y subió a la mesa de los Raijinshuu en busca de Freed.
"¿Qué haces?"
"¿Hm?"
"¿No vienes?"
"A-aah… no me dijiste que podía ir"
Se quedó unos instantes mirándole con cara de sorpresa y le dijo:
"¿En serio? ¿Hace falta que te lo diga? ¿Qué pretendes que haga sin tí cinco días?"
"¡¿Cinco días?! ¡Pero Laxus!"
"No se van a morir por estar en esa cueva cinco días ¿Vienes o qué?"
"E-eh, sí, sí. Pero necesito pasar por casa para…"
"Vale… date prisa"
Una hora más tarde de lo previsto salieron por fin rumbo a la misteriosa cueva. Natsu iba dando brincos, muy feliz porque al fin tenía otra oportunidad después de tanto tiempo, y el resto iba concentrado en lo que estaba por venir. Nadie se fiaba de lo que Laxus pudiera haber tramado y le miraban recelosos de reojo mientras caminaba en la vanguardia con su novio colgado del brazo.
"OYE LAXUS"
"¿Quieres dejar de gritar? ¿Por qué siempre gritas?"
El dragonslayer de fuego ignoró a su homólogo de rayos y le preguntó:
"¿Por qué viene Freed?"
El peliverde se tensó al oír la pregunta y siguió caminando en silencio.
"Porque me da la gana. No tengo que darte explicaciones"
"Pero Wendy también quería venir y no la has dejado"
"Cállate cerebro de cenizas… ¿No sabes aún que están juntitos? El amor es esclavo de los actos, Gijii"
"YA LO SABÍA CEREBRO DE CHATARRA"
"¿ENTONCES PARA QUÉ PREGUNTAS MEMO?"
Laxus se paró en seco, se dió la vuelta envuelto en chispas y les dijo en tono amenazante.
"Como no os calléis ahora mismo os dejo en la cuneta del camino inflados a ostias"
"E-eh… sí sí" dijo Natsu acobardado.
"Vale, vale, rayitos… tranquilo"
Volvieron a reanudar la marcha en completo silencio hasta que llegaron a un pequeño pueblo que pillaba de camino y se pararon brevemente a tomar la última bebida caliente que tendrían en cinco días. Después llegaron por fin a la entrada de la cueva.
Una inmensa cavidad se extendía hasta donde su vista no alcanzaba a ver, el frío gélido salía con fuerza, susurrándoles al oído los peligros que correrían si se adentraban en ella, tal era la intimidación que los seis se quedaron paralizados unos instantes, intentando recuperar el aliento que la sobrecogedora cueva les había arrebatado.
Laxus era el único que estaba impasible, sabía lo que se encontraba allí dentro y sonrió deseando que la prueba diera comienzo mientras su novio se agarraba fuerte a su brazo.
"Está bien… ¿Estáis vivos?"
Los cinco asintieron y le miraron preocupados e intrigados.
"Dentro de cinco días quedamos aquí. Suerte"
"¿QUÉEEE?"
Los cinco magos se sobresaltaron al saber que no había normas ni reglas, ni siquiera un objetivo.
"¡Laxus!" Hasta Freed le increpó por la fría actitud.
"Vale… Quiero que entréis en esa cueva y os enfrentéis a todo lo que se os ponga por delante como mejor creáis que hay que hacerlo. Hace falta mucha determinación así que si os véis sobrepasado no dudéis en regresar, no merece la pena seguir si sois conscientes que no podéis continuar"
Observó sus caras de confusión y algunas de miedo e intentó apaciguarles.
"No sé a qué os vais a enfrentar, eso depende de la persona, pero es muy importante que nadie vaya solo ¿de acuerdo? No puedo contaros nada más, lo entenderéis cuando empecéis"
Un poco más calmados aunque igualmente de intrigados y sorprendidos se prepararon para adentrarse en la misteriosa cueva. Antes de poner un pie en ella, Laxus les recordó:
"Recordad… Si os sentís sobrepasados, volved"
Los cinco entraron en sepulcral silencio, muy despacio y recelosos, con sus sentidos al máximo y su aliento acelerado. Encendieron unas antorchas y se acomodaron en sus ropas para evitar el aire helado que corría sin compasión.
Mientras tanto fuera, Freed intentaba buscar explicaciones.
"¿Qué es esto Laxus?" Estaba bastante molesto por la misteriosa prueba ya que incluso él mismo, que no participaba en ella, estaba nervioso.
"Ya lo verás"
"¿Por qué no me lo puedes decir?"
"¿Gratis?"
Se cruzó de brazos indignado y le dijo: "Sí, gratis"
"Si no me das algo a cambio no te diré nada"
Se sentó alrededor del fuego que Laxus había hecho y se acurrucó a él tapado con una manta hasta el cuello.
"Oye y… ¿Vamos a estar aquí cinco días?"
"Claro que no, es solo por si alguien se arrepiente y sale corriendo" observó su cara de enfado y supo que estaba deseando que le contara lo que esa cueva escondía "Cuando estemos tapados bajo una docena de mantas te lo diré"
Freed sonrió y descansó su cabeza en su pecho mientras Laxus cocinaba un conejo que había cazado antes.
"He estado pensando lo que hablamos anoche y sé que te prometí que lo íbamos a mirar despacio por todo el peligro que conlleva pero…"
Flashback
"Además de todo lo que te dije el otro día hay algo que no estoy seguro que sea verdad, pero cuando te lo cuente entenderás por qué no me gusta todo esto de la marca"
Freed aguardaba impaciente a que le resolviera el misterio.
"Parece ser que no hay muchos dragonslayer que hayan hecho eso. El problema parece ser que se necesita un vínculo muy fuerte entre esas dos personas, no solo hace falta quererse, es algo más profundo. Todas las ventajas que tiene la marca pueden producirse por medio de ese vínculo"
"Pero ¿cómo puede saberse cuándo existe tal unión?"
"Ese es el problema, depende de la pareja el saberlo, no hay un momento exacto, solo se habla de muchos años juntos para lograr esa relación tan especial"
"Hay algo que no entiendo… ¿Por qué no quieres intentarlo?"
Laxus se puso tenso y se removió en la cama inquieto.
"Si no me lo quieres contar está bien Laxus, no hace falta que…"
"Si el vínculo no es lo suficientemente fuerte, la persona que no es dragonslayer puede sufrir graves secuelas, incluso… la muerte… ¿Lo entiendes ahora?"
"¿La muerte? ¿Por qué?"
"Te lo expliqué el otro día… es como si las almas de los dos se fusionaran, podría sentir si estás nervioso, asustado, triste… también incluso intuir dónde te encuentras en cada momento. Además de otras cosas que desconozco"
Paró unos segundos observando la expresión de Freed y continuó:
"Si tu mente no es lo suficientemente receptiva a todo eso… podría colapsarse. No llevamos ni un año juntos Freed"
"¡LAXUS!" Se incorporó enfadadísimo y le gritó "¡¿Ni un año?! ¿Cuánto hace que nos conocemos? No creo que esto que sentimos surgiera hace 7 meses de repente"
"No te enfades… No es que no quiera es solo que…"
"Ya lo sé, no quieres que me pase nada. Tengo la mente lo suficientemente preparada para esto"
"¿Por qué quieres con tantas ganas que lo haga? Ni siquiera sé cómo se hace"
"E-eh ¿qué?…" Se sorprendió ante la pregunta "¿De verdad me estás preguntando que por qué quiero unir mi alma con la tuya?"
"Visto así…"
"Laxus… ¿Tú quieres hacerlo?"
"No quiero que te pase nada, y menos por mi culpa. Sé que crees estar preparado, pero no sé cómo de preparado hay que estar, ni tú tampoco. Lo que he oído dice que hay que estar años juntos como te he dicho, y tú y yo antes éramos amigos Freed, no compartíamos las cosas que compartimos ahora"
"En eso tienes razón, no es el mismo tipo de relación, pero quiero que entiendas que jamás he deseado otra cosa, tan solo estar a tu lado. Incluso cuando aún no sabía que estaba enamorado de ti no podía despegarme de tu lado, siempre lo atribuía a que te admiraba pero, desde que ese día me di cuenta de lo que sentía por ti, entendí que siempre lo había estado"
Laxus observó lo deprimido y decepcionado que se había quedado e intentó animarle sabiendo lo importante que era ese asunto para él.
"Vamos a informarnos bien ¿vale? y cuando sepamos como va todo te aseguro que no tendré ningún problema… todo lo contrario. Sólo quiero asegurarme de que todo saldrá bien"
Con una sonrisa y un abrazo le dijo: "Gracias… Te quiero Laxus"
Fin Flashback
"Pero estoy seguro de que estoy preparado"
"Freed… ya lo hemos hablado y la otra opción me parece más sensata. En cuanto volvamos lo miraremos. Ahora cállate si no quieres que te silencie de otra forma"
"No seas tan pervertido, Laxus"
"mmm me estoy poniendo duro de solo pensarlo"
Deslizó su mano hábilmente entre la ropa de Freed y le acarició su estómago.
"No pienso desnudarme con este frío"
"¿Quién ha hablado de desnudarse?"
Mientras tanto, dentro de la cueva, los cinco magos seguían avanzando con cautela por el irregular terreno, atentos a cualquier amenaza que pudiera emboscarles en cualquier momento.
"¿Qué maldito lugar satánico es este?" Lucy caminaba agarrada a la espalda de Natsu sin querer mirar demasiado el tenebroso lugar que la rodeaba.
"Quién sabe… prefiero no pensar que nos vamos a encontrar aquí" Gray miraba con desconfianza cada rincón y cada recoveco a la vez que lanzaba miradas de reojo a Lucy "Cuidado con donde pones esas manos"
"¡A mi me parece aburrido!… aquí no hay nada"
"¡Gray-sama! Juvia tiene miedo" intentó agarrarle como Lucy hacía con el dragonslayer pero Gray la frenó.
"¡Quita! déjame"
Con cara de decepción siguió caminando detrás de él a escasos centímetros. Gajeel caminaba inusualmente en silencio, junto con Gray era el que menos se fiaba de lo que Laxus pudiera haberles preparado y estaba concentrado para que nada le pillara desprevenido.
Trás una hora de caminata por el único sendero que encontraron disponible Juvia se paró en seco, su expresión era de puro terror y miraba fijamente a un punto en el que supuestamente no había nada. Las lágrimas comenzaron a resbalar por sus mejillas e hincó las rodillas en un gesto de total derrota.
"Juvia… ¿qué te pasa?" la preguntó Gray, pero ella parecía no poder escucharle. Analizaron el punto hacia el que miraba sin encontrar nada que les pareciera sospechoso.
"¿Pero qué pasa?" Gajeel preguntó enfadado.
"No tengo ni idea" Gray siguió buscando testarudamente algo que pudiera estar provocando ese terror en su compañera "Mierda…"
Todo la resultaba familiar, las casas, los rostros, los olores… era su ciudad natal. Caminaba por las calles mojadas con la intensa lluvia mientras la gente pasaba por su lado ignorándola. Un niño de unos 6 años la agarró de su vestido y tiró de él para llamar su atención.
"Hola pequeño" dijo ella sonriente.
"No encuentro a mi mamá" le dijo él niño con los ojos rojos de tanto llorar.
"Yo te ayudaré" agarró su pequeña mano y anduvieron bajo la intensa lluvia torrencial en busca de su madre.
Tras unos minutos un grito desgarrador la paralizó y le sujetó la mano con más fuerza mientras veía como un edificio se caía encima de una mujer joven de cabellos dorados.
"¡Maldita lluvia ¿Nunca dejará de llover?! ¡El edificio no pudo resistir al final! ¿Hay alguien herido?"
"¡Sí, jefe! ¡Una mujer está debajo de los escombros!"
Observó horrorizada cómo los dos campesinos sacaban el cuerpo destrozado de la joven mientras el niño soltó su mano para correr hacia ella.
"¡MAMAAAAAAAAA!"
Ella lloraba y la lluvia se intensificó aún más, como si sus lágrimas la alimentaran. Un hombre posó su mano en su hombro.
"Tranquila preciosa… si vienes conmigo todo esto acabará. Serás feliz"
Su cara estaba negra y no podía distinguir su rostro, así que le negó la invitación.
"Quiero estar con Gray-sama"
"Él ha provocado esto… todas esas lágrimas que estás derramando por él. No hay forma de que seas feliz a su lado"
"Gray-sama me ama"
"¡NO! ÉL NO TE QUIERE; NUNCA TE QUERRÁ"
"Pe-pero…"
De pronto miles de imágenes invadieron su cabeza fugazmente. Gray la rechazaba en todas y ella lloraba en su cama pensando en él.
"¿Lo ves ahora, preciosa? Yo te prometo la felicidad. Ellos no son tus amigos"
"Sí… son… mis amigos" decía testaruda.
"No te aceptan en el grupo, aún no has hecho ningún trabajo con ellos y tampoco te echan de menos cuando no estás"
"Pe-pero y-yo…"
"Lucha por tu felicidad Juvia… lucha por ella. Si ellos desaparecen serás feliz"
La acarició la cara suavemente.
"Haz que esa melancolía desaparezca para siempre"
Con un grito de batalla despertó de su trance por fin y antes de que pudieran preguntarla que la había pasado se lanzó ciegamente a atacar a sus compañeros. Primero fue a por Gray, el que la hacía llorar casi todas las noches, descargó su rabia contra él, su tristeza, su frustración, mientras él paraba sus golpes intentando que entrara en razón.
"¡Juvia! ¿Qué haces? ¡Soy yo!"
Ella no podía escucharle, la rabia la ensordecía y la cegaba, tan solo podía descargar su magia contra él mientras el mago de hielo congelaba todos sus ataques con exquisita rapidez. Natsu se lanzó a por ella para bloquearla, la tiró contra el suelo y cayó de bruces con un grito de dolor.
"¡¿JUVIA?! ¡Es gray! ¿¡Qué coño te pasa!?"
Ella forcejeó, pero cuando Gray se agachó y la agarró su cara, se sobresaltó y las lágrimas comenzaron a caerle por sus mejillas.
"Gray-sa...ma… Juvia lo… siente"
"Tranquila… no pasa nada. Descansa"
Todos guardaron silencio unos minutos. Lo que acababan de presenciar les había asustado… ¿Por qué Juvia iba a atacar a alguien? y sobre todo ¿Por qué a Gray? Nunca habían visto en ella tal furia y rabia. Lucy pensaba que tenía que ver con la prueba, al igual que Gajeel que estaba sentado y pensativo en una pequeña roca. Les habían advertido que se requería de una determinación de hierro para pasar el examen y estaba claro que Juvia no la había tenido, había cedido ante lo que quiera que la había tentado y atacó sin pensar en lo que hacía.
"Maldito capullo despiadado" Gajeel apretaba sus puños con furia, les quedaban cuatro días y medio y ya se había derrumbado una de sus compañeras.
Pasaron 45 minutos hasta que Juvia pudo recuperarse. Se levantó y les miró con expresión triste, decepcionada consigo misma por haberse dejado atrapar por las palabras de esa ilusión que se había apoderado de su subconsciente.
"Juvia ¿puedes continuar?" la preguntó Lucy con ternura.
"No chicos… Julia vuelve"
"¿¡Pero qué dices!? ¡estamos juntos, no te dejaremos!" Natsu la zarandeó para hacerla cambiar de opinión.
"Lo siento, es solo el principio y Juvia ha sido ya vencida…" Las lágrimas volvieron a asomar por sus ojos "Suerte, chicos" se despidió mirando al suelo, se veía incapaz de mirarles a la cara, sobre todo a Gray. Rehizo sus pasos y salió de la cueva.
Mientras tanto Freed empezaba a sentir como el frío le helaba los huesos y acercándose más aún a su dragón le preguntó:
"Laxus… ¿Qué hacemos aquí todavía?"
"Espera un poco más"
Le atrapó entre sus brazos para resguardarle del frío y cuando Freed estaba quedándose dormido alguien se aproximó a su campamento.
"Lo siento maestro, Juvia no ha podido continuar"
"Tranquila, vámonos"
Mientras ella caminaba detrás a cierta distancia cabizbaja y pensativa, Freed la miraba de vez en cuando y no pudo evitar preguntarle a su dios:
"¿Sabías que iba a salir la primera?"
"Sí"
"¿Cómo?"
"Ibas a ir tú en su lugar, no ella. Sabía que no estaba preparada"
"¿Y por qué la trajiste?"
"Porque tenía alguna duda de si sería capaz o no"
"Estoy muy intrigado con lo que has planeado… A veces puedes llegar a dar mucho miedo"
Laxus le sonrió y los tres caminaron en silencio hasta que llegaron a una cabaña de madera muy bien conservada que incluso parecía que no había sido aún utilizada por nadie.
"Vaya ¿Y esta cabaña? Parece nueva"
"Eso es porque lo es"
"¿Has construído esta cabaña solo para… para el exámen?"
"No tenía intención de dormir en el bosque" le dijo mientras se acomodaba en la habitación más grande.
"Juvia, elige la que quieras y descansa. Mañana hablaremos de lo que te ha pasado"
Ella asintió y se encerró en una habitación a meterse en la cama y pensar en lo ocurrido.
Freed estaba alucinado con la actuación de Laxus. Había cambiado mucho desde que era maestro, era más responsable y perspicaz que antes y sus reacciones ante las distintas adversidades que se le presentaban era sin duda mucho más madura. Le miraba ensimismado sumido en sus pensamientos mientras observaba como se desnudaba. Sus pectorales, sus abdominales, sus muslos… todo en él era perfección a ojos de Freed.
"¿Qué piensas tan embobado?"
"En lo perfecto que eres"
"¿Te parezco perfecto?"
"No hay nadie más perfecto que tú"
Laxus era un adicto a su adoración, nunca se cansaba de escuchar como le veneraba por cada cosa que hacía, ni tampoco de la manera en que observaba y admiraba su cuerpo.
Freed era consciente de que cada vez que idolatraba a Laxus, éste respondía muy favorablemente, incluso antes de estar juntos como pareja. Le gustaba que su dios le recompensara por tratarle de esa manera y ahora mismo aguardaba ansioso su premio, pero Laxus se metió en la cama dispuesto a irse a dormir. Decepcionado, puso sus manos en su pecho y se quedó mirándole.
"¿Hm? ¿Qué pasa?"
"¿Vas a dormir ya... dragoncito?" Acariciaba su ombligo bajando lentamente.
"Hay que levantarse pronto mañana, quiero aprovechar para probar unas cosas"
"Laxus pero... " su mano estaba ya sobre su flácido miembro.
"Me prometiste que me ibas a contar lo que has tramado"
"Ah eso..." atrajo su cuerpo y le tumbó encima de él "te lo voy a resumir para que te calles de una vez y me dejes dormir. Mañana te explico los detalles... Van a enfrentarse con sus miedos, y tendrán que superarlos"
"Vaya... Así que por eso hiciste hincapié en la determinación y la elección de las decisiones"
"Exacto... Ahora déjame dormir o estaremos despiertos toda la noche"
"Sí, Laxus... Hasta mañana"
