Los rugidos eran ensordecedores y su agonía parecía no tener fin mientras el enorme dragón se retorcía de dolor en el suelo.
"GAJEEL"
Gritaba su nombre mientras intentaba inútilmente ponerse en pie, su pierna derecha estaba mutilada y el charco de sangre hacía resbalar sin cesar a la única extremidad que aún le funcionaba.
El dragonslayer contemplaba atónito la escena sin saber qué hacer mientras un rostro negro se reía cruelmente a su espalda.
"¡¿De qué te estás riendo?! ¡Natsu, Gray, Lucy! ¿Dónde estáis?"
"Esos que llamas tus amigos no podrán ayudarte, siguen fielmente a quién le ha hecho esto a tu dragón.
"Metalicana no está muerto, lo sé"
"Oh... Tienes razón" Se acercó al dragón y le clavó una espada en el corazón, pero el animal tenía tanto dolor en su cuerpo que ni siquiera se percató "Ahora morirá en breve mientras esa espada siga allí clavada"
"Todo esto es una ilusión, es lo mismo que le pasó a Juvia. ¡No eres real! ¡Nada de esto lo es!"
"Vaya… lo malo de ser el primero es que no te lo esperas, pero tú ya sabes algo" Se teletransportó instantáneamente detrás de su espalda y le hizo mirar hacia atrás "Aunque no te acercas ni remotamente a la realidad"
Señaló con el dedo y le preguntó: "¿Esto te parece también una ilusión?"
Abrió los ojos atónito cuando vio a sus compañeros luchando con una infinidad de enormes escorpiones. Lucy estaba en el suelo llevándose la mano al hombro derecho que sangraba copiosamente y Gray y Natsu estaban espalda contra espalda intentando acabar con las oleadas de alacranes venenosos que les atacaban sin descanso.
"Pronto esos dos se quedarán sin energía… ¿Quién crees que será el primero?"
"¿¡Qué es lo que quieres de mí!?"
"Nada, no me interesa nada de lo que puedas ofrecerme. Tú eres el que debe preguntarse... ¿qué quiero de mí?"
Sin dar ninguna explicación más desapareció de su vista dejando al dragonslayer de hierro aturdido y asustado.
Posó la vista de nuevo en su dragón, que dejó de forcejear respirando pausadamente y recordó que le había dicho que moriría si el acero permanecía clavado allí. Estaba sintiendo un dolor agudo en el lado izquierdo del pecho y su mente no sabía distinguir lo que era real de lo que no. Sus amigos le necesitaban, pero también la vida de su dragón dependía de él.
"Metalicana no es real ¿Qué hace de repente en esta cueva?" Le miró una vez más y se quedó inmóvil mientras pensaba en sus opciones.
"Ayúdales, yo ya estoy acabado… ellos te… necesitan"
"¡Tú también me necesitas!" corrió a ayudarle pero el dragón le frenó en seco gritando su nombre.
"¡GAJEEL! Obedece... tú amor hacia mi me mantendrá vivo"
Giró la cabeza para saber como iban sus amigos y vió a Gray apoyado contra la pared de la cueva sin apenas poder mantenerse en pie mientras que Natsu seguía luchando con uñas y dientes pero visiblemente agotado.
"Tsk…" apretó los puños con rabia y sin mirarle le dijo "Si es mi amor lo que te mantiene vivo… entonces no morirás nunca"
Con un grito descargó su rabia e impotencia contra los escorpiones gigantes, arrasando con la veintena que quedaba en pie en apenas cinco minutos. Jadeando y lleno de sangre de alacrán volvió la vista a su dragón, pero no lo encontró donde debería estar.
"Vaya…" dijo Natsu jadeando violentamente "por fin… te dignas… a hacer algo ¿¡Qué coño… pasa contigo!?" Intentó agarrar el cuello de su camiseta, pero las fuerzas le fallaron.
"He tenido otra visión como la que tuvo Juvia… lo siento" cabizbajo se alejó del grupo y se sentó en el suelo de la cueva mirándose las manos pensativamente.
Mientras tanto, en la tranquilidad y seguridad del exterior, Freed y Laxus dedicaban la mañana a entrenar y mejorar su magia.
"Pero Freed… si hago eso entonces…"
"Laxus, escúchame. Si usas esa monstruosa habilidad al principio te quedarás sin magia rápidamente, ¿Qué harás si lo esquiva?"
"¿Esquivarlo? ¿Quién y cómo?"
"Yo podría hacerlo"
Laxus comenzó a reírse mientras le decía "No me hagas reir Freed"
"¿Te lo demuestro?"
El dragonslayer le miró seriamente y le preguntó:
"¿Lo dices en serio?"
"Sí, inténtalo"
"¿Y si no lo esquivas?"
"Lo haré"
"¡Ni hablar! "
"¡Laxus! Quiero enseñarte que lo que has pensado es un error"
"No se puede esquivar semejante cantidad de energía, Freed"
"Sí se puede, y además con algo muy básico" "Mierda ¿Qué he hecho? Ya le he cabreado"
"¿¡En serio!? ¿¡Me estás intentando decir que uno de mis ataques más potentes, por no decir el que más, puede esquivarlo un niño!?"
"No, un niño no, pero… ESPERA"
Le lanzó el hechizo nuevo que había estado preparando durante meses repentinamente mientras Freed intentaba reaccionar a tiempo. Horrorizado al ser consciente de que no podía teletransportarse a tiempo, cerró los ojos esperando el impacto, pero al ver que no llegaba los volvió a abrir y con un suspiro de alivio se sentó en el suelo jadeando y con el corazón desbocado por el susto.
"Hm… Vaya genio… tus cálculos no han sido correctos, creo que es la primera vez que..."
"¿EN SERIO?"
"Tú no me lo has pedido"
"¡Pe-pero deja que me prepare!"
"¿QUÉ? ¿Crees que ese hechizo lo lanzaría a alguien después de dejarle prepararse? 'Oye… disculpa… voy a lanzarte mi última baza ¿te importaría prepararte?'"
Freed le miró unos instantes conteniendo la risa sin mucho éxito mientras permanecía sentado en el suelo.
"Tienes razón… pero me asustaste"
Laxus caminó hacia él y se sentó a su lado agarrando su mano.
"¿De verdad has creído que dejaría que te diera?"
Le besó dulcemente y le sentó en su regazo.
"Pues no lo sé, a veces puedes llegar a sorprenderme. Ni siquiera he notado como me desviabas de la trayectoria. Cada día eres más impresionante"
El aire gélido cesó y la calidez de las entrañas de la tierra les reconfortaba mientras seguían adentrándose más y más por el único camino que hasta ese momento habían tenido disponible.
"Hmm ¿Y ahora qué?" Dijo Lucy pensativa observando la bifurcación que apareció ante ellos.
"Yo creo que dará igual, estoy convencido que todos llevan al mismo sitio"
"Tienes razón Gajeel, pero ¿cual de ellos será más seguro?" Gray anduvo algunos pasos en el camino de la derecha, pero todo estaba tan oscuro que era inútil intentar mirar algo.
"Voy a ver si escucho algo" dijo Natsu mientras se adentraba en el camino donde estaba Gray.
"Voy contigo" el mago de hielo se ofreció a acompañarle, dejando a Lucy con Gajeel, que se había ido ya por el de la izquierda.
Una vez solos, Gray abrazó a Natsu por los hombros y lo atrajo hacia él.
"¿Qué crees que va a pasar? Todos tendremos esas visiones seguramente ¿Ese era su plan? ¿volvernos locos?"
"Maldito Laxus… Cuando le pille voy a…" No pudo acabar su amenaza ya que los labios de Gray le sellaron la boca. Se abrazaron desesperadamente y se acariciaron mientras sus cuerpos se excitaban con cada segundo que pasaba. Natsu apoyó su espalda contra la pared y Gray le acorraló entre sus brazos besando su cuello, pero un ruido extraño puso en alerta al dragonslayer, quien apartó a su novio avisándole del peligro.
"He oído algo"
"Vamos a volver, no creo que sea buena idea separarnos visto lo visto"
Rehicieron sus pasos y cuando llegaron a la intersección sus otros dos compañeros no habían regresado.
"¿Vamos a buscarles?" le propuso Natsu.
"Será lo mejor, sí"
Anduvieron con paso ligero por el otro camino con sus sentidos al máximo intentando alcanzar a sus amigos lo antes posible, pero después de unos cuantos minutos aún no lograban dar con ellos.
"¿Dónde estarán?" Natsu empezó a desesperarse.
"¡Natsu, mira! ¡Allí!"
El día era cálido en el exterior y después de la sesión de entrenamiento Laxus fue a por algo para cazar y de paso aprovechó para echar un vistazo a la cueva. Observó la entrada y sonrió satisfecho al no encontrar a nadie. Anduvo unos pasos y preguntó:
"¿Cómo van?"
"El dragón de hierro es fuerte como era de esperar, sus decisiones son rápidas y pasó con éxito la primera prueba"
"Deben estar agotados, déjales descansar"
"Así será"
El resplandor era cegador, se taparon los ojos con sus brazos para evitar ser cegados y esperaron hasta que la luz cesó.
"¡Natsu, Gray!" Lucy gritó de alegría al verles.
"UAAA ¿¡Que ha sido eso!?" grito Natsu sosprendido.
"Mira…" Gray señaló donde había aparecido el destello y los cuatro abrieron la boca anonadados. En el medio del camino aparecieron muchos tipos de frutas de distintos tipos que parecían maduras y muy sabrosas. Dudaron unos instantes pero al final el siempre intrépido Natsu se lanzó a por ellas.
"OI NATSU ¿¡Eres idiota!?"
"¿Hmmm? ¿Qué pasa Gray?"
"¿¡Cómo que qué pasa!? ¿No te parece sospechoso?"
"No creo que Laxus intente matarnos de hambre, Gijii"
"Ya pero…"
"¿ves algo aquí comestible aparte de nosotros, princesa de hielo?"
"¡No me llames así, cerebro de hojalata!"
"Chicoooooos ¿De verdad creéis que es buen momento para discutir?"
Los tres observaron como Natsu daba el primer bocado y esperaron sin quitarle ojo hasta que comió la mitad de su manzana. Al ver que nada malo le ocurría decidieron comer lo que había aparecido ante sus ojos por arte de magia, pero justo cuando Gray iba a dar el primer mordisco Natsu se retorció en el suelo de dolor.
"AAAAAH, AAAAAH, DUELE. Me voy a… morir… AAARGG"
Al principio Gray se asustó, pero cuando siguió con su exagerada actuación le propinó un golpe en la cabeza y le dijo.
"No es la primera vez que te digo lo pésimo actor que eres, ¡memo! ¡No me asustes!"
"Ooooh ¿Te has preocupado por mí?" le dijo acercándose peligrosamente mientras Gray tartamudeaba:
"E-eh ¡n-no! Me asusté po-porque ¡pensé que m-me quedaba sin comer!"
Terminaron las deliciosas frutas y permanecieron unos minutos más sentados en el suelo descansando e intentando averiguar entre todos lo que pasaba en esa cueva, pero tras casi una hora de hipótesis dispares decidieron no pensar más en ello y avanzar hasta el final.
En la cabaña, Laxus le contó a Freed todos los detalles mientras comían, y el mago rúnico le escuchaba atentamente sin poderse creer lo que le estaba confesando.
"Pe-pero… ¿Cómo has logrado que…?"
"Ya te lo he dicho, yo también he pasado por eso, y cuando volví a preguntarle si podía hacer allí el examen, se ofreció a ayudarme"
"Por eso no quisiste decirnos nada de donde habías estado ¿verdad?"
"Hm"
"¿Quién crees que lo logrará?"
"No lo sé, depende de muchas cosas. Ni siquiera sé si tendrá el mismo efecto que tuvo en mí"
"¿Pero es seguro?"
"Freed, tranquilo. Saldrán de ahí… ¿Dónde está Juvia?"
"Ha dicho que salía a dar un paseo"
"¿Estamos solos entonces? Tienes que ver esto"
Le guió por el bosque a un hermoso lago que se encontraba no muy lejos de la cabaña. Sus aguas eran casi transparentes y numerosos animales que se encontraban allí bebiendo y descansando huyeron al verles llegar.
"Es precioso"
"Ven aquí" Laxus le encarceló entre sus brazos y le besó muy tiernamente "Felicidades"
"¡¿Qué?! ¡Nunca te acuerdas!"
"Hmm ¿Quién te ha dicho que no me acuerde?"
"Siempre te lo tienen que recordar" Freed estaba sorprendido de que se hubiera acordado de su cumpleaños, todos los años le felicitaba después de que alguno de sus compañeros de equipo se lo recordara.
"jajajaja Parece mentira que no sepas como soy aún"
"¿Lo sabías y no me decías nada?"
"Si quieres seguimos con esto o si lo prefieres te doy tu regalo de una vez"
"¿Regalo? Eso si que es novedoso"
"Cállate ya… toma"
Freed cogió el objeto alargado en sus manos, envuelto en una tela muy suave y aparentemente cara. Sus latidos se aceleraron y un cosquilleo le recorrió todo su cuerpo, no entendía porque se estaba poniendo nervioso, pero lo que tenía entre las manos le estaba transmitiendo una especie de energía que no había sentido nunca.
"¿Q-qué es?"
"Compruébalo tú mismo"
Lo miró unos segundos más mientras lo empezaba a desenvolver muy lentamente. El cosquilleo aumentaba y sus manos empezaron a sudar hasta que pudo distinguir un metal de color plata muy reluciente que emitía un fulgor azulado tenue. Su corazón no podía ir más rápido mientras lo terminaba de desenvolver y sus ojos se abrieron de par en par cuando por fin pudo distinguir de qué se trataba.
"La-Laxus… ¿Pero qué...?"
No pudo terminar su pregunta cuando la espada liberó por su cuerpo una descarga de energía indolora pero intensa que invadió cada una de sus células. Freed gritó sorprendido incapaz de soltar el arma hasta que la sensación cesó.
Jadeando y sin poder dejar de mirar la espada, que ahora brillaba con un azul más intenso, le preguntó:
"¿De… dónde la has sacado? Es-estaba perdida"
"Ahora no… la encontré en la cueva en la que están esos cuatro"
"¿¡Qué!? ¡Pe-pero era propiedad de un... ! ¿Cómo has…?"
"Freed… Siéntate. Es una larga historia"
Laxus le explicó cómo había conseguido la espada mágica. Cuando fue expulsado del gremio se enteró de la existencia de esa misteriosa cueva. Se suponía que quien fuera capaz de llegar hasta el final y volver con vida, regresaría con un poder inmenso pero del que se desconocía su naturaleza, así que se adentró en la cueva para comprobar de primera mano los rumores.
Pasó unas de las experiencias más desagradables de su vida: volvió a su infancia junto a su madre para verla morir de nuevo a manos de su padre; experimentó otra vez el doloroso proceso de inserción de la lácrima de dragonslayer; y sobre todo otras cosas que no habían pasado en su vida pero que igualmente le pusieron a prueba mental y físicamente.
Cuando después de cinco días interminables logró llegar hasta el final, el enigma se resolvió por fin ante sus ojos. La última prueba fue la más difícil de todas y al lograr superarla, le quiso entregar su recompensa: Un hechizo supuestamente legendario capaz de restaurar su cuerpo por completo, su fuerza, sus heridas, su magia, incluso si perdía alguna extremidad el hechizo podría recuperarla. Pero Laxus eligió la espada, al ver quién era el dueño de la cueva supo que la tenía él, y pensó en lo feliz que haría a Freed con ella.
"¿E-e-en serio?... ¿Preferiste… conseguirme la espada a tener… semejante poder?"
"Sí, esa cueva me cambió la vida, Freed. Vi muchas cosas de las que hasta ahora no había sido consciente, y al hablarme de recompensas yo sabía que ya había tenido la mía pero..."
"Así que fue eso lo que te hizo cambiar tan de repente" le interrumpió Freed "Supongo que tuvo que ser duro para ti ver todas esas cosas, pero te diré algo Laxus. Siempre me estás diciendo que no entiendes como he permanecido a tu lado todo este tiempo después de las cosas que te he visto hacer y la respuesta es que yo siempre he visto este lado tuyo. Te has atrevido a compartir muchas cosas conmigo y hemos estado hablando horas y horas, así que puedo presumir de ser el único que te conoce realmente. El problema es que nunca has querido escucharme. Por cierto, ¿tuviste que enfrentarte a él?"
"Sí, durante casi una hora, al final me dijo que había sido un digno oponente y me cedió sus rayos para alimentarme... Creo que eso fue un regalo que también quiso hacerme, desde ese día noto cómo mi magia es más devastadora de lo que era antes. Pero no me has dejado acabar antes, el hechizo me lo entregó... está imbuído en tu espada"
Freed permaneció en silencio intentando asimilar sus palabras
"¿Q-Q-QUÉ?"
"Me dijo que me lo tenía que dar, que prometió a alguien cuyo nombre no podía decirme, que se lo entregaría al primero que le derrotara, aunque no sé por qué dice que le derroté si solo le logré hacer una herida profunda en la pata izquierda… jajajajaja"
Freed seguía anonadado y sudaba nerviosamente, Laxus le había entregado una espada muy poderosa que además tenía
"Solamente pude hacerle una buena herida en la pata izquierda" comenzó a reírse recordando el resultado de su combate.
"Vaya... Y yo no estaba contigo... Debiste haberme dejado abandonar el gremio contigo cuando te lo pedí"
"¿Por qué no dejamos de hablar y me enseñas lo que puede hacer? Lo he oído de tu boca tantas veces que es como si la conociera de toda la vida"
"¡Laxus! No-no puede ser, tengo que asegurarme de como manejarla y no tengo mis libros aquí para..."
"Siempre con los malditos libros… hazlo de una vez"
"Pe-pero…"
"Vamos… escribe algo con ella, lo que sea"
Freed suspiró y sin estar nada convencido le hizo caso ya que incluso su propia intriga le estaba empujando a hacerlo.
"Vale…"
Pensó en silencio las runas que quería escribir y cuando movió la espada se sorprendió al ver que no había necesitado nada más que un movimiento de mano semicircular para formar una barrera que normalmente tardaba tres minutos en completar.
"¿Hm?" Laxus observaba su reacción sin entender por qué estaba tan emocionado.
"Vaya… es increíble, y esto es solo una milésima parte de las propiedades que tiene. Tengo que ir despacio con esto"
"Oye…" agarró su cintura atrayéndole agresivamente hacia su cuerpo "No me has dado las gracias todavía"
"¿¡QUÉ!? ¡E-es verdad!... Gracias Laxus"
"¿Un simple gracias es suficiente para agradecerme el enorme poder que acabo de entregarte?… esto se merece que me des las gracias como es debido"
Atacó su boca mientras sus expertas manos le acariciaban esas zonas que sabía que hacían temblar su cuerpo de placer. Laxus disfrutaba cuando su amante se retorcía entre sus brazos mientras jadeaba su nombre y le rogaba. Su mano se deslizó entre sus pantalones y agarró con fuerza su erecto miembro, Freed soltó la espada al suelo y rodeó su cuello con los brazos y su cintura con las piernas mientras su dragón le sostenía agarrando sus nalgas con ambas manos. Con esa postura le llevó al agua y sin desnudarse se metió dentro con él.
Freed vivía para complacer a su dios, su recompensa eran sus caricias y el inmenso placer que le hacía sentir entre sus brazos. Ni siquiera protestó por su ropa mojada, sino que se deshizo de ella y la arrojó a la orilla junto con la camiseta de Laxus, desabrochó los pantalones de ambos y los dejaron junto con el resto.
Una vez desnudos el dragonslayer pudo reanudar sus caricias sin interferencias. Deslizaba lentamente la yema de sus dedos por el cuerpo tembloroso que le entregaba su amante hasta que llegó a su duro miembro. Le masturbó debajo del agua mientras el mago rúnico movía sus caderas buscando la fricción con la erección de su dios, la agarró con su mano y se posicionó encima impacientemente.
"Oye, oye… tranquilo. Déjame disfrutar de tu delicioso cuerpo un poco más"
Volvió a sentarle en sus piernas y siguió deslizando hábilmente las manos por sus zonas erógenas mientras lamía y mordía su cuello.
"Tu sabor me vuelve loco"
"Laxus…"
Laxus, como siempre, no tenía prisa y prefería disfrutar de sus gemidos y del sabor de su piel a la vez que su amante se desesperaba cada vez más. Introdujo tres de sus dedos dentro de él de uno en uno, para prepararle y hacer el camino menos estrecho, lo masturbó un rato con ellos rápidamente hasta que dio por finalizado el juego y Freed volvió a situarse encima de su erección, sujetándola e intentando metérsela dentro poco a poco.
"Vamos, métetela"
El peliverde movía sus caderas de arriba abajo, salpicando en el agua cada vez que bajaba su trasero hasta tocar los muslos de su dios. Disfrutaba cuando le dejaba moverse, pero siempre prefería que fuera su dragón el que tomara el control de su cuerpo.
"Laxus... Po-por favor"
"Qué quieres" le preguntó agarrando su mentón para poder contemplar esa cara tímida que tanto le gustaba.
Freed dejó de moverse y sacó la erección de su interior.
"Quiero que..." después de casi un año aún se sentía incómodo pidiéndole este tipo de cosas.
"Quieres que lo haga yo ¿eh?"
Freed asintió con el pulso acelerado.
"Ven aquí, date la vuelta"
Freed le obedeció y se puso de rodillas dándole la espalda. Laxus se posicionó también de rodillas y le atrajo hacia él, agarró con un solo brazo sus dos muslos y los adhirió a su pequeño cuerpo para que sus piernas se mantuvieran elevadas y su trasero permaneciera a su entera disposición. Volvió a meterla con una dura arremetida y comenzó a moverse rápidamente.
Freed sentía la polla de su dragón muy dentro de él cada vez que le embestía gracias a esa pose. La sensación de profundidad era enorme y sabía que no aguantaría mucho más pero, su dios parecía no tener intenciones de acabar.
"Laxus... N-no puedo..."
El dragonslayer sacó la enorme erección de su interior bruscamente y con un gesto, su novio entendió que quería que la saboreara con su boca. Laxus comenzó a mover sus caderas para ayudar a su amante con su tarea, ya que al estar bajo el agua no podía moverse con la rapidez que a él le gustaba. De vez en cuando salía a coger aire y volvía a zambullirse hasta que su dragón le sacó la cabeza y le sentó sobre su regazo mirando hacia él y besándole con la rudeza que le llevaba a los límites de la locura.
Su dios se puso de rodillas y Freed rodeó su cadera con las piernas mientras el resto de su cuerpo flotaba en el agua. Laxus le penetró con su habitual fiereza y dejó escapar algo de electricidad que envolvió el cuerpo de su novio gracias a la ayuda del medio líquido en el que se encontraban. El peliverde gritó excitándose aún más y se corrió en el mismo instante en el que sintió la magia de su dios circular por su piel. El dragón estaba disfrutando con las contracciones de su trasero e intentó aguantar un poco más hasta que al final no pudo evitar descargar su semen dentro.
Atrajo su cuerpo jadeante y tembloroso para besarle y Freed le abrazó con fuerza descansando sobre su pecho. Laxus jugaba con su pelo disfrutando de las caricias que le proporcionaba su novio en la espalda mientras contemplaban en silencio en aquel hermoso lago como el día llegaba a su fin, pero cuando el frío empezó a calar en sus cuerpos decidieron volver.
Juvia estaba en el interior de la cabaña, parecía cansada y abatida y no se percató siquiera de su llegada…. Era el momento de que Laxus hiciera de maestro.
Después de reponer fuerzas, los cuatro magos que aún quedaban en la cueva siguieron avanzando con mejor ánimo. Empezaban a cogerle el ritmo y creían estar preparados para cualquier cosa que les pusieran como prueba.
Después de casi una hora en una completa calma, Gray pisó algo parecido a un escalón y se quedó petrificado al oír un 'click' seguido del sonido que hace la piedra al deslizarse sobre otra piedra.
"Mierda"
En cuestión de segundos su cuerpo fue engullido por la tierra mientras escuchaba como sus compañeros gritaban su nombre.
Al abrir los ojos se encontró en una montaña completamente nevada, una ventisca atacaba el lugar con dureza y por primera vez en mucho tiempo sintió el frío calando en sus huesos. Tembló y frotó sus brazos con sus manos para intentar inútilmente calentarse a la vez que cerraba los ojos tratando de concentrarse para que su mente supiera que se trataba de una ilusión, repetía una y otra vez en voz baja que nada de eso era real y cuando volvió a mirar a su alrededor se encontró con el rostro de su maestra sonriéndole.
"¡Gray! Te estás quedando atrás ¡Vamos!"
Agarró tiernamente su mano y entonces pudo sentir su calidez y su ternura de nuevo, las lágrimas resbalaban sin control por sus mejillas mientras volvía a abrazarla después de tanto tiempo.
"¡Mama, Gray, vamos!"
Ultear les apremiaba para seguir con su entrenamiento por la montaña y Gray la observaba anonadado con sus ojos aún inundados en lágrimas.
"¿Ultear también está aquí?… definitivamente esto no es real, estoy cayendo en la trampa. ¡Concéntrate Gray!"
De un empujón apartó a su supuesta maestra y el rostro negro apareció para ofrecerle un trato.
"Has podido sentir su calidez, has sido de nuevo vulnerable al frío como cuando eras un niño. Estas tres personas a las que amas están ahí para estar contigo ¿Vas a despreciar su amor, Gray Fullbaster?"
"¿¡Quién coño eres tú!? y… ¿¡Por qué sabes tantas cosas sobre mi vida!?"
"Es tu mente la que proyecta este deseo, el deseo de estar reunido con estas personas a las que amas ¿Le dejarías por ellos?"
Gray se sobresaltó al percatarse que de que sólo podía estar refiriéndose a una persona.
"Yo quiero seguir con la vida que llevaba, no quiero vivir en un engaño. ¡Ellas están muertas!"
"Yo no veo que lo estén, has podido sentirla ¿te ha parecido una ilusión?"
"No voy a dejarle por una mentira… ni siquiera si fuera real podría… alejarme de... él"
"Entonces has hecho tu elección joven mago"
El hombre desapareció y Gray suspiró aliviado. Sus tres amigos seguían disfrutando de la nieve mientras él les observaba desde cierta distancia sumido en sus pensamientos.
"¡Vamos Gray, ven con… AAAAAAH!"
"UUUUUL" Gray corrió en su auxilio, Ultear había sido atrapada por las enormes manos del demonio que rugía agresivamente.
"NOOOOOO" Hincó sus rodillas en el suelo observando horrorizado como era engullida por Deliora mientras el demonio le miraba fijamente.
Su maestra corrió para intentar salvar a su hija seguida de Lyon, quien formó un dragón de hielo que impactó sin ningún efecto en el cuerpo de la bestia.
"¡Esto no es real, esto no es real!" volvió a repetir una y otra vez esas cuatro palabras mientras cerraba sus ojos con fuerza. Trás unos instantes que le parecieron eternos dejó de oír sus rugidos y los gritos de las personas a las que amaba y de nuevo volvió a sentir el calor fluyendo por su cuerpo mientras una calidez familiar acariciaba sus hombros.
"Gray"
Abrazó desesperadamente el cuerpo de su dragón, quién le devolvió el abrazo con ternura mientras dejaba que llorara perdido entre sus brazos.
Levantó su cabeza sonriendo para mirarle.
"NOOOOO"
Mientras Gray sufría su prueba, los otros tres magos miraban el trozo de suelo que se había vuelto a cerrar después de tragarse a su amigo. Natsu lo pisaba con rabia, enfadándose cada vez más al ver que no lograba hacer que se abriera.
"¡Mierda, ábrete!" Le daba golpes con sus puños envueltos en llamas para intentar romperlo, pero la roca no se quebraba siquiera un ápice.
"¡Pero qué coño pasa… JODER!" Jadeando hincó sus rodillas en el suelo y con lágrimas asomando por sus ojos le llamó una vez más casi susurrando "Gray…"
"Qué"
Natsu levantó la cabeza sobresaltado y encontró a Gray mirándole. Se abalanzó sobre él dándole un desesperado abrazo, pero su novio le apartó bruscamente y le propinó un golpe en el estómago.
"¡Has dejado que me tragara la tierra y no has hecho nada por ayudarme!" Su rostro reflejaba ira y sus puños estaban apretados amenazadoramente.
"¿Q-qué? Gray…"
"Cállate… eres un inútil, siempre lo has sido"
"¿¡Pero de qué hablas!?"
"¡He dicho que te calles!" se acercó amenazadoramente al sorprendido dragonslayer y agarró sus hombros besándole salvajemente.
"M-me haces daño… ¡Qué haces!" le apartó y las lágrimas brotaron solas de sus ojos.
"Solo estoy jugando contigo ¿de verdad crees que puedo amarte?"
Natsu abrió los ojos de par en par, incapaz de pronunciar una sola palabra mientras escuchaba como el hombre al que amaba le despreciaba y humillaba.
"No puedo amarte porque SIEMPRE TE HE ODIADO"
Se lanzó a atacarle con rudeza, su magia impactaba en el cuerpo del dragonslayer una y otra vez mientras éste aguantaba los golpes inmóvil y apoyado contra la pared.
"¡DEFIÉNDETE COBARDE!"
Natsu levantó la mirada y le sonrió con tristeza: "No puedo hacerte daño, prefiero que acabes conmigo"
Lanzas, flechas, cañones de hielo... El dragonslayer no entendía porqué Gray atacaba sin orden ni control, y él siempre tenía una estrategia.
De pronto se sobresaltó limpiándose las lágrimas y se acordó de dónde se encontraba.
"¡Mierda! Esto tiene que ser una ilusión. ¿Cómo he sido tan estúpido?"
"¿¡Una ilusión!? ¿Te parezco una ilusión?" Volvió a lanzarle una de sus lanzas de hielo pero esta vez el dragonslayer la esquivó con agilidad.
"jajajajajaja Gray nunca haría esto… me va a matar cuando se entere que me lo he tragado. Ya le imagino diciendo… ¿Cómo me has confundido con un fantasma cerebro chamuscado? jajajajaja"
"¿U-un fantasma?" El supuesto Gray estaba sorprendido con la reacción de Natsu "Es la primera vez que me llaman fantasma… ¿Qué le pasa a este humano? ¿Por qué Igneel le habrá elegido? ¿Será por esa determinación inquebrantable que tiene?"
"UAAAA ¡M-me has besado!… eso no va a gustarle… como se entere entonces sí que tendré una pelea de verdad con el auténtico Gray, eso puede ser…"
"¡CÁ-CÁLLATE!"
"¿Eh?"
El falso Gray desapareció y los dos compañeros que estaban con él antes de que comenzara la pelea volvieron a aparecer.
"¡Natsu!" Lucy corrió a su lado.
"Vaya, si que ha sido rápido lo tuyo, ni las ilusiones pueden aguantarte más de cinco minutos, Gijii"
"¡¿Qué quieres decir con eso pedazo de chatarra?!" Le enseñó su puño amenazándole hasta que una voz familiar le cambió completamente la expresión.
"No chilles Natsu… Me duele la cabeza" El mago de hielo estaba sentado en el suelo con las piernas cruzadas y muy cabizbajo.
"¡Gray!" corrió hacia donde se encontraba su novio, pero se paró en seco antes de llegar "Espera… ¿Eres el verdadero Gray?"
"QUÉ… ¿Quién sino?"
El dragonslayer se lanzó a sus brazos y se sentó entre sus piernas ignorando las caras de sorpresa de sus otros dos amigos.
"¿Q-qué haces?" le susurró Gray que intentaba apartarle al ser consciente de la íntima postura.
"Hace unos minutos me dijiste que me odiabas… Nunca me he sentido tan destrozado por dentro desde que desapareció Igneel"
Gray dejó de intentar apartarle al distinguir la tristeza entre las palabras de su novio y le devolvió el abrazo con fuerza.
"No sé quién sería pero, yo jamás podría decirte que te odio"
Los tres días que les quedaban de plazo fueron como los anteriores, distintas pruebas y desafíos psicológicos y físicos se sucedían uno tras otro mientras los cuatro aguantaban estoicamente hasta el final. Lucy sin embargo no realizó ninguna prueba, la maga de espíritus estelares estaba confundida, al igual que sus tres compañeros, sin saber por qué motivo a ella no le había ocurrido nada.
Al quinto día llegaron al final de la cueva. Una inmensa cavidad se extendió ante ellos al llegar al límite del inmenso túnel y el calor de las entrañas de la tierra les golpeaba en la cara con fuerza. Natsu estaba feliz con tanto calor y se adentró sin miedo hasta llegar al borde de un precipicio.
"¡Vaya! ¡una piscina de fuego!"
"Mierda, que calor hace aquí" Gray sudaba copiosamente y empezó a deshacerse de sus ropas como de costumbre.
"¡Creo que voy a darme un baño! Aunque está muy lejos y no creo… ¿¡Qué mierdas es eso…!?"
Natsu reculó unos pasos al observar como el fuego se elevaba y algo salía de él con una velocidad extraordinaria. Se tropezó al intentar correr hacia atrás y se encontró cara a cara con los ojos de un inmenso dragón que emitía llamas y rayos por todo su cuerpo.
"Enhorabuena humanos, os doy la bienvenida a mi hogar. Mi nombre es Belryal"
"¡Eres un dragón de fuego!... y-y de rayos… ¡Como yo! jajajaja ¡Dime dónde está Igneel!"
"¡Natsu! ¿Otra vez igual? No puedes ir preguntando a cada dra…" Lucy fue interrumpida por la voz ronca y grave de la enorme bestia.
"¿Igneel?... ¿Quién crees que eres tú, humano?"
"¡OYE! ¡He preguntado yo antes! ¿Le conoces?"
"Por supuesto que le conozco… es el rey de los dragones de fuego. Ahora contesta a mi pregunta, ¿¡quién crees que eres!?"
Las llamas y relámpagos de su cuerpo se intensificaron y clavó sus garras de manera amenazante delante de Natsu.
"Soy Natsu Dragneel, ¡Igneel es mi padre!"
Belryal echó la cabeza hacia atrás y volvió a calmarse.
"¿Tu… padre?"
El dragón pareció vacilar unos instantes sin apartar su mirada de los ojos del pequeño dragonslayer y finalmente le dijo:
"No debo decirte dónde está, pondría muchas cosas en peligro pero… si intentaras averiguar quién eres en realidad, te darías cuenta tú solo. Concéntrate e intenta rememorar tu pasado, tu mente tiene encerrado ese recuerdo, solo tienes que encontrar la llave para rescatarlo"
"¿Eh? No he entendido nada… ¿¡Lo sabes o no!?"
"¡SÍ! y tú también"
"¡Natsu! Haz lo que te ha dicho, intenta recordarlo" Lucy participó en la conversación.
El mago de fuego se quedó poco convencido sin entender por qué motivo no le decía su paradero si afirmaba conocerlo.
"Lucy Heartfilia… Tus espíritus están muy vinculados a tí, no me han dejado acceder a tu mente y por ese motivo no he podido realizar las proyecciones contigo"
"Genial… eso quiere decir que no pasaré el examen" Hincó las rodillas en el suelo decepcionada.
"¿Has dicho proyecciones?" preguntó Gray confundido.
"Sí, todo lo que habéis visto está en vuestra cabeza, no tienen por qué ser situaciones que han ocurrido, a veces son sueños o deseos anhelantes y también miedos y fobias"
"¿Y cúal es la finalidad de todo esto?"
"Las visiones no eran más que destellos de vuestro cerebro que vuestra mente os ha proyectado. Todo era real, estaba dentro de vosotros y se había materializado para que pudierais enfrentaros a ello cara a cara… todo lo que pasa por vuestro subconsciente puede ocurrir aquí"
"¿Pero por qué nos ha traído aquí, qué hemos conseguido con esto?" Gray insistía en saber qué es lo que pretendía Laxus.
"Por qué vuestro maestro se ha dado cuenta de que su vida cambió cuando salió de esta cueva. Él ha pasado por lo mismo que vosotros, pero en su caso estaba solo y no tenía a nadie que le apoyara ni le asegurara que lo que veía no ocurría realmente. Estuvo a punto de perder la cabeza en una de las pruebas, pero su determinación envidiable le logró sacar de aquí con vida, tenía muy claro por quién luchaba y sabía que si su mente se perdía aquí no podría salir de nuevo para protegerlo. Ha sido el primero que lo ha conseguido, y ahora vosotros estáis frente a mí también. No puedo saber qué efecto ha tenido todo esto en vuestras vidas Gray Fullbaster, seréis vosotros los que os deis cuenta con el tiempo de porqué ha sido vital para él traeros aquí"
El silencio reinó unos minutos, Belryal les dejó asimilar sus palabras antes de realizar la última prueba.
"Ahora humanos, ha llegado el momento de vuestra última prueba"
"¿Q-QUÉ?" Gritó Gajeel asustado mientras el resto estaba demasiado en shock como para pronunciar ningún sonido.
"Las batallas no solo se ganan con una mente despejada y ordenada, también con una buena estrategia y, como no, con la fuerza" Guardó silencio de nuevo unos pocos segundos y reveló en qué consistía:
"¡Tendréis que vencerme!"
