Ahora si que no tengo perdón de Kami-Sama ¿verdad? T_T sé que prometí terminar esta historia al fin de semana siguiente de su publicación pero créanme :c el tiempo me ganó, luego las vacaciones y un sin fin de trabajo que me han tenido hasta el cuello pero aquí está el capitulo. Que por cierto esta historia no terminará aquí... esta vez no prometo tenerlo listo pronto porque no lo sé uwu pero si puedo decir que será rápido.

Cómo todo lo que escribo de Free! es para mi Andy-nee! Ti amokoto pishosha!

Carol eres una bella... Splurt xDD

Disclaimer: Free! no me pertenece es de Koji Oji y KyoAni :v


Corrí lo más rápido que pude mirando lado a lado por los pasillos y jardines de esa enorme escuela. Ni rastro había de Haru, hasta que detrás de una jardinera una cabellera azabache se asomaba, ahí estaba. Se abrazaba a sí mismo con las rodillas pegadas al pecho. Algo en mi interior se estremeció al verlo así.

-Haru ¿Qué pasó?- al escuchar mi voz dio un respingo, sus hermosos ojos azules me miraron y cómo siempre, fueron un libro abierto para mí. Había tanto dolor en ellos, pensé que después de saber los sentimientos de Rin el me odiaría pero odio era lo último que podía ver en su mirada. Me senté a su lado.

-Él… ama a alguien más- la respuesta me pareció la mejor que pudo dar, simplemente Haru no era de los que se complicaba en una explicación. Dijo lo necesario, aun si no supiera lo que realmente pasó, le hubiera creído. De hecho, yo no lograba asimilar que algo de lo que me sentía 100% seguro no fuera así e incluso qué me involucraran a mí en todo eso. Sentí molestia, si Rin no quería a Haru simplemente se lo hubiera dicho, inventar semejante mentira cómo esa de estar enamorado de mi era terrible.

-A veces esas cosas pasan Haru-chan, en el corazón no se manda y lo sabemos- el océano de sus ojos parecía haber entrado en tormenta y lo único que atiné hacer fue abrazarlo, los sollozos no tardaron. Haru casi nunca lloraba, era tan reservado con sus sentimientos pero esta vez dejó salir el dolor de su alma en pequeñas gotas saladas que resbalaban por sus mejillas. Como tantas veces, lo qué pasaran me afectaba a mí porque su dolor era mi dolor.

Los días posteriores transcurrieron sin mayor relevancia, seguimos en las prácticas del club y Haru parecía repuesto, nadie se ha muerto de amor. El y yo seguíamos vivos. Las heridas se nos cicatrizaban con el tiempo. Todo marchaba tan tranquilo, pero el segundo golpe a su estado emocional estaba por venir, arrastrándome a mí en el proceso.

Salíamos todos juntos hacia la estación donde despediríamos por ese día a Nagisa y Rei cuando Rin se plantó frente a nosotros, con la mirada seria y determinada.

-Haru, necesito hablar contigo un momento. Es importante- Haru volteó a mirarme, cómo pidiendo que no lo dejara ir. De la misma forma quise decirle que debía enfrentarlo aunque le doliera. Lo miró unos segundos, después accedió.

-Vamos- Haru estaba por caminar hacia donde Rin le dijera pero este no se movió.

-Lo que tengo que decir ya no es un secreto, Makoto lo sabe todo- al sentirme descubierto sentí un leve calor en mis mejillas. Haru me miró interrogante. No sabía ni donde esconderme- y precisamente porque lo sabe es que vengo a decirte esto… Ahora que sé que tus sentimientos están enfocados hacia mí, ya no hay impedimento para que yo luche por entregar los mios. Haru, voy por Makoto- las caras de sorpresa que Haru y yo pusimos no tuvieron precio.

-Sígueme- Haru caminó y tras de él salió Rin. Fueron a un lugar un poco apartado y vi cómo la charla se iba tornando un poco agresiva entre ellos dos. Al final Haru simplemente se dio la vuelta y regresó a mi lado. Rin me miró y después se fue muy molesto. ¿Qué habrán hablado? Solo ellos sabían.

Mi cabeza era un lio. Después de todo, los sentimientos de Rin eran genuinos y ni siquiera sabía qué había hecho para que pasara. Observaba desconcertado a mi alrededor y avanzaba por inercia por el camino rumbo a casa. Ni siquiera me di cuenta cuando Haru me gritaba tratando de acaparar mi atención.

-Makoto… ¿Qué pasa, Makoto? Hey, Makoto… Te estoy hablando. ¡MAKOTO!- desperté de mi letargo y vi a Haru con el ceño fruncido, en sus ojos podía leer la irritación-llegamos, te veo después- lo observé pero ni siquiera pronuncié palabra, con un ademan me despedí pues me urgía entrar a casa. Me sentía abatido emocionalmente, necesitaba hablar con alguien de la revolución que se estaba dando en mi cabeza y mi corazón. Porque ¿Cómo le podía llamar a esa sensación que se estaba anidando en el fondo de mi estomago al recordar las palabras de Rin? Subí a mi habitación y tomé una larga, larga ducha meditando lo que haría a partir de ahora. Al salir, busqué a la única que tal vez podría entenderme sin juzgarme. Mi madre.

La encontré en la cocina tan cantarina y risueña como siempre. Para mí, Mamá era la mujer más hermosa que había sobre la tierra, además era la más buena. Siempre tenía mucho amor para dar, me acerqué lentamente y cuando se dio cuenta de mi presencia me dedicó una bella sonrisa.

-¿Qué ocurre cariño?-como siempre las mamás sabiendo que algo le pasa a sus hijos. Cauteloso le pedí que tomáramos asiento en la sala. Ran y Ren andaban por ahí jugando y Papá no llegaría pronto del trabajo era la oportunidad perfecta y no la desperdiciaría.

-Mamá… antes que nada escúchame por favor. No me juzgues, oye lo que tengo que decir, compréndeme-el tono de mi voz la hizo mirarme con ternura y tomó mis manos.

-Mi pequeño niño, aquí está mamá ¿Qué sucede? Cuéntamelo todo-su presencia tan protectora me infundió seguridad.

-Veras mamá yo, estoy enamorado-en su mirada pude leer un "ah, es por eso" con una leve sonrisa dibujada pero esperaba que estuviera preparada para escuchar lo que seguía-Estoy enamorado de Haru-chan-agaché la mirada pues simple y sencillamente no sabía cómo reaccionaría ella. Acarició mi rostro y pude ver tanto amor en su mirada, la cual, me decía que continuara; entonces proseguí-yo no quería mamá lo juro, estos sentimientos brotaron como una flor que nace entre la nieve y callé mucho tiempo por el bien de nuestra amistad. Pero, no pude mas y le confesé mis sentimientos-ella solo se limitaba a asentir- el no me corresponde mamá y me dolió mucho. Sin embargo, tuve que hacerme fuerte y aguantar el que se le confesara a Rin-la voz se me comenzaba a quebrar-pero, Rin lo rechazó y encima le soltó que de quien está enamorado es de mí… de mí mamá. Como si luchar con mis propios sentimientos no bastara, ahora también debo batallar con la confusión y el conflicto interno que me crea el saber que hay alguien que cree que soy maravilloso. Me siento terrible porque creo que estoy siendo egoísta en el fondo al alegrarme de que Rin piense eso de mi-las lagrimas bajaban surcando mis mejillas.

-Querido así es el amor. A veces nos toca ganar, a veces tenemos que resignarnos a perder-me recosté en su regazo y acarició mi cabello mientras intentaba reprimir los sollozos-pero el amor siempre se abre paso y cuando no lo encuentras en quien quieres, aparece en quien menos lo esperas. Yo se que Haru-chan y tu han pasado demasiadas cosas y entiendo que hayan nacido en ti sentimientos que no te explicas, no te juzgo mi vida, de veras. Yo te acepto y te amo porque eres mi hijo y daría lo que fuera por no verte sufrir nunca. Pero eres joven, disfruta las cosas que la vida te trae y el dolor es parte de ello. Lucha por lo que quieres sin rendirte pero nunca abandones tu dignidad. No te atormentes por los sentimientos de Rin ¿Qué tal si ahí está tu felicidad? De niños se llevaban tan bien y siempre se preocupaba por ti. Por eso, no me extraña que ahora el te diga lo que siente. Y gracias Mako-chan, gracias por confiar en tu madre-me incorpore y acto seguido ella me besó la frente, nos abrazamos un largo rato hasta que escuchamos unos pasitos entrar del patio.

-Yo también quiero abrazar a Onii-chan-decían a la par mis hermanos. Por un momento sentí que mis confusiones se disipaban al sentir el amor de mi familia. De repente sonó mi celular, era un mensaje de Rin "¿Puedo verte? Necesito hablar contigo, estoy afuera" le mostré el mensaje a mamá y aunque me resistí a salir, ella me convenció. Tenía razón, debía hacerle frente a todo esto. Abrí la puerta y ahí estaba. Me sonrió pero al ver mis ojos irritados, noté su semblante preocupado.

-Makoto… ¿Te encuentras bien? Creo que llegué en mal momento-me sentí nervioso y aun así traté de sonreír lo mejor que pude.

-Creo que enfermaré eso es todo. Más bien ¿tú qué haces fuera de Samezuka y con este frio? Te resfriarás- mi instinto me hizo entrar rápidamente a casa y segundos después venia con una bufanda que enrollé en el cuello del pelirrojo. El sonrojo de sus mejillas combinaba tan bien con su cabello. Me reprendí por haber hecho esa observación.

-Gra-Gracias-de repente se encogió de hombros y le miré preguntándome a qué hora me diría el motivo de su visita-¿podemos hablar arriba?-señaló hacia el templo que se encontraba al final de las escaleras. Caminó y lo seguí. Al pasar frente a la casa de Haru, rogué porque este no se diera cuenta de que hablaría con Rin. Al llegar, se colocó frente a mí e inspiró hondo. Después, parecía decidido.

-Makoto yo… He venido porque sentí necesario explicarlo todo. Sé que solté muy de golpe lo de mis sentimientos hacia ti, pero créeme son verdaderos. No quería que te enteraras de la forma en que lo hiciste y mucho menos quise que hubiera una confrontación entre Haru y yo. Sé lo que sientes por él pero no lo acepto. No lo acepto porque sé que él no te quiere como lo hago yo. Me atreví a decirle que lucharía por ti porque en verdad lo haré-entonces me miró directamente a los ojos, con cada afirmación él se acercaba un paso más a mi- Quiero que por favor aceptes mis sentimientos, déjame intentarlo. Prometo no fallarte, danos una oportunidad Makoto, dame la oportunidad de demostrarte que yo Te Amo- acto seguido unió sus labios con los míos en un fugaz beso que aceleró mi corazón. No pude articular palabra solo sentía el rubor en mis mejillas, sensación que se bajó de golpe al descubrir a Haru parado a la orilla de las escaleras.

-Makoto…- fue lo único que dijo antes de salir corriendo hacia su casa, quise seguirlo y darle una explicación pero por qué hacerlo si ahora se trataba de mi, de lo que yo quería, de lo que me haría feliz. ¿En qué momento el universo conspiró para que el centro de este enredo fuera yo?


Ahhhh... yo sé que es corto y aburrido pero T_T no quise hacerlos esperar más... Gracias a quien me lee les mando muchos Kissumis!
Todo el reviewsillo que gusten dejar se les agradece... asi sean insultos y que mis escritos son realmente malos xD sirven para mejorar... Gracias!