Holis aquí actualizando para no tardar tanto :) se va poniendo interesante esto y vienen unos lindos caps; espero les estén gustando.
Cualquier critica, pregunta, animo, lo que quieran espero mensajitos :D
Yuki.
Capitulo 20: Desahogo
El sol se hizo más que presente aquella mañana. Camus ya estaba despierto hacia un rato, es que la pelea con Shiori ayer lo había dejado mal ya que no había tomado precisamente bien las cosas y al pensarlo después en frío se dio cuenta de que Shiori nunca pudo explicarle bien.
Como ella no regresaba, supuso que estaba muy enfadada y que probablemente se quedaría con Chris la noche anterior, cosa que hubiese pasado de no ser por Hyoga, por lo que el caballero de la onceaba casa se acostó a meditar más que nada la noche pasada.
A la hora del desayuno, Shiori no los estaba acompañando. No se le hizo muy extraño porque la chica aprovechaba para dormir hasta tarde los fines de semana y eso era algo que el había notado por si solo.
- bueno será mejor que bajemos a entrenar de una vez.-hablo sin muchos ánimos Milo
- ustedes vallan, después los alcanzo.
Sus acompañantes se retiraron diciéndole que no se tardara mucho. Camus asintió y después se levanto dirigiéndose al cuarto de la persona que copaba sus pensamientos desde el día anterior. Cuando llego, abrió lentamente y con mucho cuidado de no hacer ruido la puerta para poder asomarse. Ahí Shiori dormía tranquilamente de lado con el rostro totalmente relajado apenas bañado por la luz que atravesaba las finas cortinas blancas.
El caballero miro todo el cuarto con nostalgia y por ultimo su vista se poso en la chica.
- en verdad te iras?
Shiori se movió un poco destapándose sin intención. Camus entro despacio, posicionándose a un lado de la cama, la arropo y se sentó en la cama. Por ultimo, corrió con delicadeza un mechón del cabello de la chica que le obstruía la visión de aquel angelical rostro.
- de verdad te quieres ir?-pregunto en voz suave al aire mientras la observaba tiernamente.
-… no se- dijo en un suspiro aun dormida.
-estas despierta?-emitió pensado que tal vez sus gestos le habían quitado el sueño. Pero Shiori no respondió -…te quieres ir con Alexander?- cuestiono después de unos momentos de silencio.
- tal vez, no estoy segura.-su voz era suave y pausada.
- prefieres Atenas o Creta?
-Atenas
-y entonces?
-ya no quiero sufrir.
-sufrir?... por quien?
- por ti.
Camus no pudo preguntar más. Aquellas palabras lo dejaron pasmado. Permaneció un poco más observándola para después retirarse a su cuarto, ya no tenía ánimos de salir.
Entre tanto, en el campo de entrenamiento ya notaban la ausencia del caballero de acuario.
-Milo.-lo llamo la diosa- Y Camus?
-Dijo que después venia creo que necesitaba pasar un tiempo con Shiori señorita Athena.-dijo solemnemente.
- Al fin los dioses oyeron mis suplicas.
Las horas avanzaron tranquilas y pronto el mediodía llego.
Shiori comenzó a despertar pesadamente. Se estiro y después abrió levemente los ojos enfocando su vista en un punto cualquiera.
- mmm… que bien dormí-vio los cuadros en lo alto de su mueble-ustedes velaron mi sueño. Verdad?-sonrío-como siempre.
Se levanto y cambio ese día tenia mucho que hacer y sobre todo un largo camino.
Salió del cuarto algo sorprendida creyendo que había alguien.
-Camus?-cuestiono en voz suave al entrar en la sala de estar.
- ocurre algo?-dijo a sus espaldas asustándola sin intención.
-ah-se volteo-no solo que me pareció raro que hubiera alguien a estas horas. No deberías estar entrenando?
-me tome la mañana.-Shiori no dijo nada solo lo miro tranquila-como sabias que estaba aquí?
- no se,-se encogió de hombros- me doy cuenta cuando alguno de ustedes esta cerca. Antes no los distinguía pero ya puedo.
- entiendo su cosmos esta levemente despierto por lo que puede sentir los nuestros y distinguirlos.
-oye Camus tú sabes porque es eso? Por que también me pasa cuando hay gente común pero no distingo de quien se trata.-el mayor se sentó y le indico que hiciera lo mismo.
-lo que pasa es que por ser hija de un caballero, tu cosmos esta levemente despierto a diferencia del resto de las personas.-hizo una pausa- Sabes lo que es el cosmos?-ella asintió como respuesta.
-si, es la energía que fluye por cada caballero la cual le permite realizar técnicas impactantes durante una batalla.
-si supongo que es una de tantas definiciones. En fin, tu cosmos es el que te indica que hay alguien cerca. Como cada caballero tiene un cosmos particular los puedes distinguir pero de las demás personas solo sientes su presencia por que lo mantiene dormido.
-ah, así que es por eso. Bueno gracias por la explicación-se levanto.
- Shiori.
- si?
-yo… quería pedirte disculpas por como me comporte ayer.
-esta bien, yo no debí salir así tampoco. Así que acepto tus disculpas si tú aceptas las mías.-Camus asintió y ella sonrío débilmente.
- vas a salir?
-más o menos iré a ver como esta mi casa.
-vas sola?
- si, no me cuesta nada.
-no quieres que te lleve. Es un camino largo.-Shiori lo pensó un momento.
- no gracias ya le había dicho a mi hermano que iría caminando y por ahora lo mantengo. Tengo ganas de caminar hoy.
Unas horas más tarde, Shiori se encontraba en su antiguo hogar. Ya había limpiado casi toda su casa solo le faltaba el cuarto favorito de su abuelo: la habitación del piano. Pero antes de dirigirse ahí, su celular comenzó a sonar.
-hola Dan.-contesto identificando a quien correspondía la canción que sonaba.
- hola linda. Que tal?
- tranqui.
- segura? Te oyes rara.
- es que estoy limpiando.
- buenos mal, pensé que te había pasado algo.
-no estoy bien. Enserio.
- y… este finde me vas a dejar plantado o estas libre.
- no tengo nada más que hacer. Porque? En que estas pensando?
- es que como ayer me dijiste que tenías que ensayar pensé que nos podíamos juntar.
- si, seguro. En mi casa te parece bien?
- si, pero no se como llegar.
- no donde vivo, en casa de mis abuelos.
- ah, entonces si conozco.
- te espero entonces.
- si en un rato estoy por allá. Besos
-Au revoir. Besos
Colgó el teléfono y se dirigió al "cuarto de música" como solía llamarlo su abuelo.
Abrió despacio la puerta, apenas asomándose, poso su vista en el centro de la habitación acostumbrándose a la obscuridad. Allí había un enorme piano sobre el cual reposaba un florero con una única rosa que parecía de cristal.
-Amor no la toques el hielo esta muy frío y puede quemarte -Recordó la voz de su madre explicándole porque no podía tocar tan hermoso y perfecto objeto cuando era muy pequeña y estaba a punto de tomar la delicada flor en sus diminutas manitas.
Sonrío al recordar aquel detalle. Termino de entrar y abrió la ventana para permitir que la luz solar ingresara de lleno al lugar.
Desde su posición observo todo el lugar y los recuerdos volvieron a hacerse presentes…
***flash back***
Los rayos del sol iluminaban toda la habitación debido al horario de la tarde que era.
Una pequeña niña de unos 5 años de cabellos aguamarina y ojos azules despertó de su siesta de la media tarde. Froto con el dorso de su manita su ojito derecho y después miro a todos lados.
-mami?-pregunto suavemente al aire viendo a todos lados-abuelitos?
Al encontrarse sola, salió de la cama y bajo despacio las escaleras agarrándose del barandal.
Fue a la sala de estar, la cocina y la habitación de su madre pero en ningún lado encontró a quienes buscaba. Siguió hasta el final del pasillo hasta el cuarto de sus abuelos pero también estaba vacío.
- donde están todos?-emitió algo asustada.
Volvió sobre sus pasos, unos centímetros más atrás y giro a la izquierda, entrando a otro pasillo. El cual, del lado izquierdo la pared era transparente para poder ver el patio trasero de la casa y la pared derecha era compartida por el cuarto de sus abuelos. Al finalizar el trayecto se encontraba otra puerta cerrada
Shiori abrió levemente la puerta y apenas asomo su cabecita para saber que había del otro lado.
Ahí su abuelo estaba tocando el piano, su abuela a un lado de él, lo observaba con una sonrisa y su madre estaba sentada en una silla del lado derecho del hombre de ojos violetas.
Shiori permaneció inmóvil con una dulce sonrisa en su rostro ante aquella escena.
- mmm… creo que tenemos publico.-dijo la mujer mas grande viendo a la puerta-Sofía volteo hacia donde miraba su madre igual que su padre.
-lo siento mi amor te despertamos?-dijo con voz dulce y una sonrisa.-la niña negó con la cabeza suavemente.
-no mami. Desperté sola.
-ven princesa no te quedes ahí parada.-esta vez era el hombre el que hablaba.
La niña asintió y se dirigió a donde estaba su madre pidiéndole con los brazos que la alzara.
Sofía sonrío y sentó a la pequeña en sus faldas rodeándola por la cintura con sus brazos para luego darle un beso en la mejilla.
-discúlpame por dejarte sola, no creí que despertaras tan pronto.
Shiori no dijo nada, solo reía ante los cariños que su madre le brindaba.
- oye princesa no te gustaría ayudar a tu mamá.-dijo el hombre de ojos violetas tocándole la punta de la nariz con su dedo índice a la pequeña.
- Si-asintió eufóricamente con la cabeza mientras sonreía-que tengo que hacer?
- solo tienes que repetir lo que mamá diga. De acuerdo?
- si-volvió a asentir.
Sofía y su madre miraron algo extrañadas al hombre que las acompañaba al no entender que pretendía.
El peliverde sonrío y comenzó a tocar una canción muy conocida por sus acompañantes.
Sofía sonrió viendo a Shiori al recordar la canción y darse cuenta que lo que su padre quería era que la niña hiciera los coros del tema.
***Fin del flash back***
-esa fue la primera canción que cantamos juntas y entera-sonrió, se sentó y miro fijo la flor de hielo frente a ella. Cerro los ojos y respiro profundo-ahora que lo pienso nunca pude sacarme lo que quería decir-dio un suspiro y sus dedos comenzaron a rozar las teclas por lo que estas emitieron una suave melodía.
La canción era triste y transmitía una gran melancolía; al tiempo que traía imágenes de las últimas horas con su madre. Las lágrimas no se hicieron esperar y comenzaron a rodar por sus mejillas al tiempo que los últimos momentos con su madre regresaban a su mente.
Poco a poco la melodía se fue deteniendo luego de que la voz de la chica se detuvo.
- me siento mejor-lentamente tomo el dije que colgaba de su cuello con una de sus manos-la angustia en mi pecho parece menor-se enjuago las lagrimas y volvió a mirar la flor-mejor la guardo antes de que venga Daniel.
Shiori tomo el florero y camino tranquila hasta el cuarto de su madre. Entro y diviso una fotografía de su mamá sobre un mueble. Sonrío y dejo el florero a un lado de esa imagen.
- disculpa por no sacarme ese peso antes pero Chris me saco de aquí enseguida y no me dejo volver sola… de hecho nadie me deja cantar canciones tristes aunque ahora lo necesite y me haga sentir bien-abandono ese tono de tristeza y sonrío tenuemente cuando el timbre interrumpió su confesión- Daniel ya llego.
Abandono el cuarto cerrando la puerta al retirarse, enfilando a la puerta de entrada.
- Bonjour –dijo con una media sonrisa el chico al ver que le abrían la puerta.
- hola Dan-le permitió pasar y lo saludo con un beso en la mejilla.
Las horas pasaron rápidamente y al finalizar el día, Daniel le ofreció a Shiori acompañarla para que no regrese sola a casa. Ella intento rehusarse pero el chico siguió insistiendo hasta que acordaron que la acompañaría hasta casi el final de Rodorio.
Iban caminando tranquilos hasta que alguien apareció en su camino.
- en verdad no era necesario que me acompañaras.
- no me cuesta nada, al contrario disfruto mucho de tu compañía… o a ti no te agrada estar conmigo-imito un gesto triste y decepcionado.
- Daniel! Como vas a decir eso-se guindo del brazo de él asiendo que se detuviera y le dio un beso en la mejilla haciendo que el joven sonría abiertamente.-eres uno de mis mejores amigos, como no me va a gustar estar contigo.
- y hablando de eso-tomo una de las manos que estaban sobre su brazo y con la otra corrió un mechón del flequillo de Shiori colocándolo detrás de la oreja de la acuariana mientras fijaba su vista en los zafiros de Shiori al tiempo que la suave brisa removía los cabellos de ambos- yo…
-Shiori.
La chica desvío la vista de las orbes celestes de Daniel hacia el frente.
-Hyoga.-lo llamo en un tono suave por lo que el chico se acerco con paso firme y tranquilo a los jóvenes frente a el.
-buenas noche Shiori.
- buenas noches Hyoga. Daniel el es Hyoga mi vecino. Hyoga el es Daniel un amigo-los presento señalando a cada quien.
-buenas noches.-dijo el rubio.
- mucho gusto.- respondió en tono serio
Hubo un silencio un tanto peculiar hasta que Shiori volvió a hablar.
- supongo que ya no tienes que acompañarme-agrego dulcemente viendo al joven a su lado que aun sujetaba su mano.
- segura?
- si no te preocupes, Hyoga va para allá. Verdad?-volteo a ver al nombrado. Este asintió y regreso su vista a Daniel- mejor ve que ya estas bastante lejos de tu casa-le sonrío suavemente.
- como tu quieras-sonrío y se despidió dándole un suave beso en la mejilla-adiós- le dijo en tono neutro al caballero para luego voltear hacia ella. Ambos se sonrieron y le soltó lentamente la mano mientras caminaba a paso lento de regreso por donde venían.
Shiori lo siguió con la mirada por unos instantes.
- vamos?-llamo la atención el caballero.
- si-salió de sus cavilaciones y comenzó a caminar a un lado de Hyoga.
- y… tu "vecino" interrumpió algo?
- no para nada. Y técnicamente eres mi vecino porque vives al lado…-suspiro y luego de un silencio por parte de ambos agrego-Solo mis hermanos saben que vivo en el santuario, el resto de mis conocidos creen que vivo en una especie de barrio privado o algo así.
- les mentiste.
- yo no miento, nunca dije que no vivía en el santuario. Además se me haría muy complicado explicar lo de Camus.
-si supongo que tienes razón –sonrió- y es lo mejor, pero tu novio debería saber la verdad. No crees?
- si supongo que cuando tenga uno se lo diré.
- y el chico de recién?
- Daniel? No es mi novio es solo un buen amigo.
- la forma en que estaban tomados de la mano no daba a entender lo mismo- emitió tratando de no sonar molesto. Shiori sonrío divertida.
-así me llevo con todos mis amigos con Áyax también nos tomamos de la mano y nos abrazamos todo el tiempo-contesto de lo más solo reprimió un gesto de disgusto que Shiori no noto
-pero que me pasa? Porque me molesta tanto que me diga esto?-la miro pero ella tenia su vista perdida en el firmamento.
- mira-le dijo suave-la luna esta enorme y roja. Es la primera vez que la veo así acá. Cerca de la costa se ve más seguido-agrego con una sonrisa que el caballero imito olvidando por completo en que pensaba al perderse en los dulces e inocentes gestos de la chica.
Próximo capitulo: Revelaciones en un cumpleaños
