Disclaimer: South Park no me pertenece.
(Capítulo IV)
Me quedé estático unos segundos analizando a la inesperada visita, quien, como de costumbre, vino a exigir una conversación sin ninguna delicadeza.
-No tenemos nada que hablar Tucker-Dije comenzando a fruncir el ceño. No podía olvidar fácilmente la paliza que le dio a Stan.
-Entonces controla a la perra de Marsh antes de que…
-Cariño ¿qué está pasando?- Interrumpió mi recién llegada madre con tono preocupado.
-Nada mamá, está todo bien-Mentí con entonación relajada. No podía permitir que mi madre supiera nada sobre lo ocurrido, no es una mujer tonta, podría sospechar rápidamente de mi sexualidad y no estoy dispuesto a complicar más aun mi vida- Ven Craig subamos a mi cuarto tengo un nuevo videojuego-Me dirigí al pelinegro con una falsa sonrisa quien en respuesta me dio una mirada gélida acompañada de su habitual seña obscena.
-Diviértanse-Nos deseó mi progenitora cuando estábamos subiendo las escaleras camino a mi habitación, una vez dentro del cuarto la tensión se hizo evidente. Nos mirados sin decir nada por unos segundos. El pelinegro se notaba cansado, tenía unas visibles ojeras además de verse más irritado de lo usual. Al parecer no soy el único que está jodido con la situación, si tan solo no se tratará de Craig, me hubiese sentido más tranquilo y apoyado al compartir mi dolor. Lastimosamente él no es el tipo de persona que se quedará a escuchar tus penas.
-Eres un cobarde Broflovski- Comentó Tucker.
-No soy un suicida-Rebatí molesto a la vez que apoyaba mi espalda en la puerta- ¿y? ¿Qué quieres?- Cuestioné cruzando mis brazos frente a mi pecho.
-Quiero que alejes al imbécil de Marsh de Tweek-Exigió el pelinegro- de lo contrario su cara de niño bonito tiene los minutos contados y dudo que eso te agrade-Amenazó acompañado de una sonrisa burlona.
-Me sorprende que no lo hayas hecho hoy-Comenté dándole una mirada altanera- Es la única forma que tienes para solucionar tus conflictos ¿no?
-No quiero espantar a Tweek-Confesó desviando su mirada. Pude notar un leve sonrojo en sus mejillas. Al parecer Craig Tucker no es tan cabrón como todos creen, tiene una gran, evidente e inestable debilidad.
-Ya ríndete Tucker, estas jodido desde el momento en que Stan se fijó en Tweek-Agregué soltando un suspiro. Estoy cansando de todo esto.
-No soy un perdedor como tu Broflovski-Afirmó a la vez que escondía sus manos en los bolsillos de su pantalón. Mi expresión de disgusto no se hizo esperar. Separé mi espalda de la pared y di un paso hacia el pelinegro.
-¿Soy un perdedor por aceptar la realidad?-Cuestioné con tono ácido al mismo tiempo que apretaba fuertemente mis puños.
-Patético y llorón-Agregó sin expresión en su rostro. La rabia e impotencia me invadía a cada segundo más.
-Por lo menos yo no estoy tras un fenómeno. Admítelo Tucker si le interesaras un poco no andaría de puta por ahí aceptando salir al instante con otro- Afirmé aumentado el volumen de mi voz. Al instante la expresión del ojiazul pasó de ser una neutral a una llena de rabia.
-Repite eso- Exigió, simultáneamente tomó bruscamente el cuello de mi chaqueta y me estampó contra la pared. Inmediatamente sentí el dolor producto del impacto. Había traspasado el límite con ese comentario, la mirada gélida de Tucker revelaba la seriedad del asunto. Sentí el miedo recorrer mi cuerpo, no era capaz de enfrentar a Tucker, ni siquiera Stan que es mucho más hábil y fuerte que yo físicamente pudo. No tenía oportunidad. No soy un suicida.
-Está bien, está bien, lo lamento-Traté de tranquilizarlo alzando mis manos en señal de rendición. Sentí un gran alivio cuando Tucker deshizo el agarre y se alejó lentamente de mí sin quitarme la vista de encima.
-Mide tus palabras al referirte a Tweek-Advirtió a la vez que hacía sonar sus nudillos.
-Tsk- Carraspee molesto. Puta debilidad- Solo ya acéptalo Tucker, Stan es mejor partido que tú.
-Y Tweek te patea en el piso, consiguió en una noche lo que tú no lograste en años-Rebatió conteniendo una sonrisa burlona.
-Jódete Tucker, yo apoyaré a Stan en su decisión, no lo forzaré a nada-Continué intentado guardar la calma.
-Resultaste ser un llorón cualquiera Broflovski, pensé que eras mejor que eso-Dijo mientras se dirigía a la puerta de la habitación y sujetaba el pomo de la misma- Nada de esto se quedará así- Agregó dándome la espalda- Yo no lo perderé, no soy como tú- Afirmó dirigiéndome una mirada desdeñosa antes de salir de la mi habitación dando un gran portazo.
-Ya lo perdiste-Susurré para mí mismo, acto seguido me senté cansado en el piso. No estaba listo para una conversación como está la cual solo terminó por derrumbar la pequeña y ya inexistente esperanza de que Stan fuera quien cruzara esa puerta. De todas formas mi decisión no cambiaría, si Craig quiere seguir perdiendo su tiempo es libre de hacerlo pero no contará conmigo.
Apoyé mi cabeza en mi mano derecha y cerré fuertemente mis ojos, solo deseaba que todo se terminara de una vez, volver a sentirme como antes, no estar en una constante guerra conmigo mismo por contener mis emociones.
Nuevamente no pude contener mis lágrimas, ya era rutinario.
A la mañana siguiente caminé lentamente hacia la parada del autobús, no tenía ánimos de escuchar la inevitable conversación sobre la cita de Stan. Llegué al punto de encuentro faltando pocos minutos para la llegada del vehículo. Como era de esperarse se encontraban los tres chicos de mi grupo, Kenny charlaba animadamente con Stan quien parecía estar en otro planeta y Cartman no despegaba la vista de su celular al chatear con su novia "secreta" que consiguió hace unos días.
-Hola amigos-Saludé al trio.
-Hey Kyle-Respondió animoso Kenny.
-Judío- "Saludó" Cartman sin levantar la mirada de la pantalla del aparato.
-Que tal- Respondió Stan con un tono flojo. Definitivamente estaba en otro planeta.
-Y ¿a ti qué te pasa?-Pregunté incrédulo. Tal vez la cita del día anterior fue un verdadero fracaso y está tratando de olvidar todo. Esbocé una pequeña sonrisa ante la idea. Tan irreal.
-Oh está así desde que llegó-Comentó riendo Kenny.
-Genial-Dije por reflejo para luego posar mi mano derecha en el hombro del pelinegro- Hey Stan ¿Qué haremos hoy en la tarde?- Ofrecí intentado traerlo a la realidad. Desde el incidente del baile no hemos vuelto a pasar tiempo como antes, como debe ser.
-No puedo amigo-Respondió lentamente.
-¿Qué? ¿Por qué? Es nuestro día-Pregunté incrédulo. Desde hace años cada miércoles nos reuníamos para hacer algo diferente y pasar nuestro tiempo de súper mejores amigos.
-Iré a Tweek Bros luego de la detención- Contestó a la vez que una gran y boba sonrisa de formaba en su rostro. Nuevamente sentí un balde de agua fría caer sobre mi cuerpo. Retiré lentamente mi mano de su hombro sin saber que decir. Además de perder toda oportunidad de llevar nuestra relación a un punto diferente, también me estaban arrebatando lo que no estaba dispuesto a abandonar, el tiempo como súper mejores amigos. Comencé a fruncir el ceño levemente.
-Ooooh así que te fue bien ayer Romeo-Preguntó con una sonrisa coqueta el de ojos celestes.
-Pensé que Craig te patearía el culo-Comentó el castaño luego de al fin guardar su celular en su mochila.
-Yo también creí que aparecería pero afortunadamente solo fuimos Tweek y yo- Respondió Stan recuperando su ánimo habitual.
-Y bien…¿Qué pasó? Quiero detalles sucios-Pidió con tono pervertido Kenny.
-¡No!-Se negó en seguida el pelinegro.
-Vamos dinos, como se siente besar a ese pequeño rubio, me encantaría estar en esa posición Marsh-Agregó el de chaqueta naranja a la vez que le daba unos pequeños codazos en las costillas a Stan.
-¡No lo he besado! Digo, no desde el baile, no soy como tu Kenny, me tomo mi tiempo- Corrigió con las mejillas sonrojadas el pelinegro. Por mi parte seguía sin poder intervenir, estaba estático, como un simple oyente en la conversación que a cada segundo me recordaba el porqué de mi miserable condición emocional.
-Oye judío de mierda, sube al autobús de una vez-Me gritó Cartman a la vez que me daba un empujón sacándome al fin de mis pensamientos. Abordé un poco desorientado al vehículo, ni siquiera percibí cuando llegó. Una vez arriba noté que no quedaba ningún par de asientos libres, solo uno que otro al lado del pasillo. Me senté casi al final junto a Clyde Donovan.
-¡GAH!-Escuché un gritó desde el frente del autobús. Ahí estaba Tweek Tweak junto a Stan quien le daba un dulce beso en la frente- Demasiada presión- Volvió a vociferar el rubio mientras el pelinegro reía encantado.
-Genial- Me dije molesto a mí mismo.
-¿Una mala mañana?- Preguntó el castaño de chaqueta deportiva roja.
-No te imaginas Clyde- Respondí dando un suspiro.
-No sé qué pasa, últimamente muchos andan de mal humor, Craig esta inaguantable-Comentó pensativo mirando hacia el techo del autobús- Hey mira, hablando del rey de Roma- Agregó luego de unos segundos dirigiendo esta vez su mirada hacia la puerta del autobús por la cual acababa de ingresar el chico del chullo azul.
-¡Hey Craig por aquí!- Gritó mi acompañante intentando llamar la atención del pelinegro, quien le dirigió su típica seña para luego quedarse de pie al lado de Stan y Tweek- Es tan cruel-Comentó con tono lastimero el castaño. Ambos pelinegros y el rubio se encontraban entablando una conversación de aspecto tosco e incómodo.
-¿Qué demonios se trae entre manos Tucker?- Pregunté para mí mismo olvidando la presencia del castaño.
-Oh, nada especial, el siempre esta con Tweek y me abandona cruelmente-Respondió honestamente Donovan.
Mantuve una trivial conversación con Clyde el resto del viaje. Al bajar del autobús volví a encontrarme con el resto del "team Stan" quienes caminaban lentamente hacia la entrada de la escuela. El pelinegro intentó dirigirme la palabra en el trayecto pero solo recibió por respuesta una fría mirada de mi parte. No podía ignorar el hecho de que olvidara nuestro día de súper mejores amigos y ni siquiera lo note.
La primera clase transcurrió rápidamente, siempre la hora de matemáticas es así, al resolver ejercicios el tiempo se me pasa volando. Al escuchar el timbre salí lentamente del salón. Noté de reojo como Kenny le daba un empujón a Stan. Decidí ignorarlo y continuar mi camino hasta llegar a mi casillero.
-Hey Kyle, lamentó cancelar lo de hoy, lo olvidé- Escuché decir a una voz a mis espaldas.
-¿Lo olvidaste Stan? ¿Olvidaste lo que hacemos hace más de 6 años?-Pregunté sin quitar la vista del interior de mi casillero.
-En serio lo lamento, ya sabes cómo me pongo cuando me gusta alguien, puedo ser un imbécil- Continuó diciendo. Me quedé en silencio unos segundos hasta que decidí voltearme y ver al chico directamente hacia sus hermosos ojos azules. Volví a suspirar agotado.
-Ya solo olvidémoslo-Hablé desviando mi mirada hacia las baldosas del pasillo.
-No Kyle, en serio, déjame compensarte- Contradijo seriamente, simultáneamente posó sus manos sobre mis hombros. Sentí como la sangre se acumulaba en mi rostro.
-N-No es necesario Stan- Rebatí intentando controlar mis nervios producto del contacto.
-¡Claro que sí! Eres mi súper mejor amigo, podríamos hacer algo especial este sábado-Habló dándome una gran sonrisa, una de esas que me han tenido embobado por años.
-Está bien-Acepté sin pensar.
-Genial-Celebró soltando mis hombros.
-¿No lo olvidarás?- Pregunté dándole una mirada incrédula. Evidentemente había pasado a segundo plano con la llegada del rubio al corazón del pelinegro.
-Claro que no, lo prometo- Aseguró a la vez que alzaba su puño, tardé unos momentos en reaccionar y levantar el mío para hacer el habitual choque- Bien, nos vemos a la hora del almuerzo- Se despidió el pelinegro.
Así como Craig tiene una gran debilidad, yo tengo la propia y no sé qué hacer al respecto. Stan suele lograr convencerme sin mayor esfuerzo cuando me mira fijamente con sus hermosos ojos azules que me desconectan de la realidad. No obstante con el pasar de los minutos mi malestar regresó. Fue solo una anestesia momentánea.
La segunda hora de clases pasó lentamente. Otra vez no lograba concentrarme, tenía al pelinegro frente a mí quien le enviaba notitas al rubio que se encontraba a su lado. Normalmente esas notas estarían dirigidas a mí. Apoyé mi cabeza en mi mano derecha y los observé frunciendo el ceño el resto de la clase. El muy mal agradecido de Tweek ni siquiera era constante con sus respuestas. Al término de la hora caminé rápidamente hacia mi casillero el cual abrí bruscamente, tomé mis libros para luego cerrarlo de la misma forma generando un gran estruendo.
-Hey-Saludó Kenny quien estaba a mis espaldas- ¿problemas de ira?
-No jodas Ken- Respondí dándome la vuelta.
-Estas extraño hace días, solo que ahora es evidente- Comentó el rubio.
-Estas alucinando- Intenté evadirlo comenzando a caminar hacia mi siguiente clase.
-No bromeo, dime ¿qué te sucede?- Cuestionó siguiéndome por el pasillo.
-Nada Kenny, solo tengo hambre-Mentí.
-Tengo una sospecha Kyle y no es hambre- Agregó a la vez que me sujetaba del brazo derecho haciendo que me detuviera en medio del pasillo.
-No es tu problema Kenny-Dije mientras libraba mi brazo del agarre- Solo es cosa de tiempo- Agregué para luego continuar mi camino por el pasillo en solitario- O eso espero- Aclaré para mí mismo antes de entrar a la siguiente clase. La hora se hizo eterna. Kenny no me quitaba la mirada de encima lo cual solo lograba hacerme sentir más incómodo.
Apenas escuché el timbre que anunciaba la hora del almuerzo salí rápidamente del salón para evitar que el rubio me detuviera. Dejé mis libros en mi casillero y caminé lentamente por los pasillos hacia la cafetería. Lamentablemente a medio camino volví a encontrarme con el pelinegro quien ni siquiera me notó, estaba ocupado observando a Tweek quien guardaba torpemente sus libros. Stan comenzó a revolverle el cabello cariñosamente mientras el rubio no paraba de tiritar. Sentía que despreciaba a cada segundo más a Tweek, aunque sé que es un sentimiento erróneo no podía evitarlo.
Decidí dejar de contemplar la escena y continuar mi camino hacia la cafetería, al llegar hice la fila acompañado del almuerzo con Clyde y Token. Mientras esperábamos el lugar se fue llenando cada vez más. Cuando al fin conseguí mi almuerzo me dirigí hacia una mesa al final de la cafetería, lamentablemente fui detenido a medio camino nuevamente por el rubio neurótico.
-Ngh Kyle-Habló Tweek. Me límite a dedicarle una mirada aburrida para luego seguir mi camino, no obstante, el chico volvió a posarse frente a mi impidiéndome el paso.
-¿Qué carajos quieres?-Pregunté frunciendo el ceño.
-¡GAH! ngh sabes…creo que deberías ngh hablar con S-Stan-Aconsejó con su habitual tono nervioso.
-¿Qué?- Pregunté descolocado. Comencé a apretar fuertemente mis puños intentando contener la rabia que aumentaba a cada segundo en mi interior.
-Ngh Stan habla siempre ngh de ti, está pr-preocupado por cómo ngh estas actuando hace días- Continuó con su habitual tic en el ojo- ¿Kyle? Ngh- Me llamó al no recibir respuesta. Estaba a punto de explotar. Primero llega y jode mi relación con Stan y luego viene a darme consejos sobre la misma. Ya no puedo más.
- ¡GAH!- Gritó Tweek cuando lancé mi bandeja al piso dejando que todo su contenido se desparramara.
-¡¿Y a ti que carajos te importa? Además de ser un jodido anormal que no puede pasar un día sin decir estupideces ahora eres un puto metiche de mierda. Lo que yo haga es mi problema, no vuelvas a hablarme fenómeno de mierda. Espero que este feliz!-Le grité a la vez que lo tomaba por la camisa. Finalmente todas las emociones que estuve contenido estos días me pasaron la cuenta. Me desquité con quien no tiene idea ni culpa de mi problema.
Me quedé estático sin soltar al rubio, mi respiración estaba agitada y sus ojos llenos de terror. Reaccioné al escuchar los murmullos de mis compañeros, acto seguido voltee a ver a mi alrededor, pude notar que todos los presentes en la cafetería nos observaban atentamente. Había montado todo un espectáculo.
-No ngh me mates-Rogó tiritando más que nunca el de ojos verdes. Ese fue el momento en que entré en razón, al instante comencé a soltar lentamente al chico.
-Hey ¿estás bien?- Escuché decir a una voz familiar. Por un momento tuve la esperanza de que se dirigiera a mí.
-Ngh s-si-Contestó Tweek.
-Menos mal-Comentó el pelinegro dirigiéndole una mirada preocupada al rubio a la vez que posaba su manos sobre los hombros del contrario, luego me miró a mí evidentemente molesto- y ¿a ti que demonios te pasa? Tú no eres así Kyle.
-Yo…Stan…-Intenté formular sin éxito una excusa.
-¡Está bien que tengas tus problemas pero no puedes ir y desquitarte con cualquiera Kyle! No es justo para nadie- Continuó reprochándome.
-Stan…-Lo nombré sin saber que decir.
-Te desconozco Kyle…ese no es mi mejor amigo-Agregó dedicándome una mirada llena de decepción. Sentí como el mundo se me venía abajo otra vez, ya no podía ocultar las lágrimas que rodaban por mis mejillas. Me estaba quedando sin nada.
-Tweekers-Escuché decir al recién llegado Craig quien tomo a Tweek del brazo y lo alejó de Stan, luego voltee hacia mi dirigiéndome una mirada hostil.- Estas jodido Broflovski.
Craig tenía razón, estoy más jodido que nunca.
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Hola c: aquí el nuevo cap, seguimos con los dramones para el pobre Kyyyy, esperemos que pronto vuelva la felicidad a su corazoncito uwu…solo esperemos jaja…me gusta llevar un enfoqué lento en las historias para mostrar relativamente completo el proceso de todas las emociones que pasan :c por lo mismo pensé que este desquite contra el hermoso Tweek era indispensable u3u En fin, espero saber que opinan al respecto y si les gustó el cap :D muchos saludos a toooodos!
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