bueno volvi con un nuevo cap espero les guste :)
Capitulo 23: Resfrío
Al día siguiente, el sol resplandecía no hacia calor pero el día estaba lindo.
Shiori no pensaba levantarse hasta tarde pero un terrible dolor de cabeza estropeo sus planes.
Se levanto pesadamente y sin más fue a la cocina.
Su presencia no paso inadvertida por ninguno de los caballeros a los cuales les extraño ver a Shiori despierta tan temprano un sábado.
- Shiori no te ves nada bien-Milo la miro preocupado
- No me siento muy bien que digamos y me duele horrible la cabeza. Creo que estoy enferma. Solo me preparo algo y regreso a la cama.
- Ve, yo ahora te lo preparo.
- Pero…
- Nada. Ve.
La menor vio la determinación en los ojos del caballero y la clara expresión de "hazlo" en los otros dos, por lo que regreso a su cuarto de inmediato.
Al poco tiempo, los tres caballeros ya se disponían a irse pero antes Milo le preparo un té a Shiori. Estaba por llevárselo cuando Camus le dijo que se adelantaran porque el le llevaría la infusión y enseguida los alcanzaba.
Milo tomo muy bien aquel gesto, así que lo consintió y junto con Hyoga se retiraron rumbo a capricornio.
Camus llego a la habitación con una taza blanca de porcelana que humeaba en su mano; al entrar noto que Shiori ya se había dormido, se acerco, dejo la taza sobre la mesa de noche y posando la mano en la frente de la menor comprobó que tenia algo de temperatura. Apenas concentro un poco de su cosmos para hacer que esta bajara y que la chica se sintiera mejor.
- Shiori… Shiori…-la llamo dulcemente mientras la mecía levemente y con mucho cuidado
- mmm… Camus?-entre abrió los ojos levemente.
- aquí te dejo el té que Milo te preparo. Nosotros tenemos mucho que hacer hoy por lo que ya nos vamos y no volveremos hasta tarde. Estarás bien sola?
- estoy en el onceavo templo de Athena, incluso en el primer templo no me pasaría nada. Ahora puedo seguir durmiendo?
- segura? No quieres llamar a Christian y a Nahir?
- no, solo quiero dormir.-admitió ya casi cerrando los ojos.
- claro. Descansa.
- mmm…-fue su única respuesta para después volver a cerrarlos ojos. No era que quisiera ser descortés, solo que estaba muy cansada y le dolía mucho la cabeza.
Al regresar al templo, Camus fue a ver como seguía Shiori. En la habitación, ella dormía, con su boca entreabierta respiraba agitada y aceleradamente; lo que preocupo un poco al francés.
Volvió a tocar su frente y una vez más bajo la fiebre con ayuda de su cosmos. Shiori había pescado un resfriado muy fuerte después de estar bajo semejante tormenta por tanto tiempo.
Camus suspiro pesadamente, de seguro estuvo durmiendo todo el día. La pobre debía sentirse muy mal a juzgar por su respiración y lo pálido de su piel.
Tomo la taza que reposaba vacía en el piso y salió del cuarto en busca de algo que hiciera sentir mejor a la menor.
- como esta?- pregunto Milo ni bien lo vio entrar a la cocina.
- aun duerme. Creo que no se levanto en todo el día.-dijo mientras buscaba algunas cosas en los aparadores- Milo sabes donde esta la botella de whisky que tenia?-cuestiono buscando entre las botellas de vino de su "bodega" personal.
- yo… este… para que la quieres?-cambio el tema rápidamente.
- porque la necesito. Donde esta?
- bueno… es que como no la usabas…-Camus suspiro pesadamente y se dirigió a la salida.
- ya se donde esta.
- Camus espera lo que paso es que…-salió tras el acuariano.
Hyoga observo divertido la escena con una sonrisa y negó con la cabeza cuando los mayores se retiraron hacia Escorpio.
-mejor voy a ver como esta.
Se levanto con la clara intención de ver a Shiori, pero primero paso por su cuarto por una sabana por si la menor sentía frío a causa de la enfermedad.
Al abrir la puerta, se sorprendió mucho al no verla durmiendo en su cama, de hecho ni siquiera estaba en el cuarto.
- Shiori?-pregunto al aire extrañado.
Dio media vuelta y se fue a buscarla en el templo.
La encontró enseguida, en la cocina a un lado de la heladera tomando agua.
Suspiro aliviado pero sorprendido al mismo tiempo: Shiori llevaba el pijama blanco de dos piezas que el ya había visto, el cabello suelto y estaba descalza. No tendría que estar levantada directamente, sin embargo estaba ahí como si nada. No parecía la de siempre, su piel pálida la hacia parecer tan frágil como una muñeca aun más que el día anterior en que la tristeza ocupaba sus pupilas, daba la impresión de que con el más mínimo roce se caería y rompería en pedazos.
- Shiori-la llamo finalmente con voz suave. Ella dejo el vaso y lo miro- que haces levantada?-pregunto mientras se acercaba.
- tenia sed- contesto tranquila.
- me hubieras avisado-tomo la sabana de dos de los extremos y la paso detrás de la chica, cubriéndola y se acerco más, hasta posar sus labios en la frente de ella.
Shiori no dijo nada, solo se quedo estática con los ojos bien abiertos. Gesto que el ruso no vio porque al ser más alto que ella, la cara de la chica quedaba escondida muy cerca de su pecho.
- aun tienes fiebre-emitió en tono neutro mientras abría los ojos y se aleja de Shiori.-será mejor que regreses a la cama.
- ah… si-articulo bajando la vista al notar como un leve calor se apoderaba de sus mejillas. Tomo las esquinas de la cobija que la cubría y camino hacia su cuarto.
- no necesitas nada más?-cuestiono antes que abandonara la habitación.
- mmm… no me caería mal algo para el dolor de cabeza.
- bien ahora te alcanzo algo.
Shiori asintió y se retiro. Hyoga la vio irse para luego recordar que era mejor no darle nada ya que Camus se estaba encargando de eso.
Al cabo de un tiempo, Hyoga fue a hacerle compañía a Shiori debido a que ella ya no tenia ganas de dormir así que se quedaron conversando un poco.
Ambos aun tenían presente la pregunta que la griega había formulado hacia algunos días pero Shiori no tenia ánimos de hablar de eso e Hyoga no sentía que fuera el momento adecuado.
Un silencio incomodo se instalo en el momento en que ninguno tenia algo que decir, fue cuando tocaron la puerta y Shiori concedió el paso.
- buenas! Como esta la enfermita.-saludo muy sonriente Milo entrando al cuarto junto con Camus.
- hola Milo.
- aun te duele la cabeza?-pregunto Camus acercándose a la cama con la misma taza de la mañana y poniéndosela frente a ella.
- si un poco. Que es?-cuestiono incorporándose para luego tomar el objeto.
- Bébelo.
- Huele a alcohol-emitió haciendo una mueca-que tiene?
- Cuando lo termines te digo-le guiño un ojo el escorpión divertido.
- mmm…-miro dudosa el líquido de color entre ámbar y marrón claro que humeaba entre sus manos.
- te hará sentir mejor.-le aseguro Hyoga con voz suave. Shiori suspiro resignada ante la insistencia de los tres caballeros y bebió un poco de la taza
-…Sabe rico-agrego tranquila después de separar el pocillo de su boca.- que tiene?-pregunto expectante viendo al onceavo guardián.
- es té con miel, limón, jengibre, medicamento para el dolor de cabeza y un poco de whisky.- el rostro de Shiori expreso una clara sorpresa y una total falta de comprensión a lo que había escuchado- ayuda a que la temperatura de tu cuerpo se mantenga.-agrego para calmar a la chica.
- mañana te sentirás mejor. Te lo aseguro-agrego con una sonrisa Milo.
- en verdad funciona- le afirmo seguro el caballero de Cygnus.
Shiori no dijo más nada y siguió bebiendo la infusión sin problema alguno.
Una vez terminado, los tres caballeros se retiraron para que la menor descansara ya que el sueño la estaba llamando de vuelta.
- Camus-lo llamo antes de que se retirara cuando los otros dos ya habían salido.
- Si?-se volteo a verla.
- Gracias.-Camus asintió
-descansa.- se despido con una mínima sonrisa de lado, casi imperceptible.
La noche paso tranquila, los sueños no la asaltaron robándole la calma; al contrario durmió plácidamente pero había sido tanto el tiempo que había permanecido en los brazos de Morfeo el día anterior que acabo despertando antes de que amaneciera.
Sintiéndose mucho mejor se decidió a levantarse a hacer algo en particular…
Esa mañana, los dos acuarianos y el escorpiano se dirigían a la cocina para desayunar cuando se encontraron con…
- La puerta esta cerrada-dijo Milo haciendo fuerza sobre la manija de esta.
- ya va-se escucho la voz de la menor del otro lado de la puerta-…El desayuno esta listo-dijo con una dulce sonrisa una vez que dejo pasar a los caballeros a la habitación.
- Que es esto?-pregunto sorprendido al ver la mesa perfectamente puesta: cuatro tazas, pan, tostadas, miel y galletitas entre otros alimentos que conformaban el desayuno que la chica había preparado.
- Es mi forma de agradecerles a los tres por hacerme sentir mejor.-admitió algo sonrojada.
- Ya estas bien?- Hyoga formulo la pregunta que todos querían hacer mientras tomaban asiento.
- Perfecta-contesto simplemente con una nueva sonrisa.
Creo que quedo algo corto pero bue u.u espero que igual les guste
Próximo capitulo: buen viaje.
