Hola hola perdón por la tardanza u.u tuve algunas complicaciones pero bue aca estoy actualizando ^.^

luisamargotp: si me agarro lo corto de los caps de nuevo u.u
Viste :) claro eso dara que hablar ;). En cuanto a tu pregunta mmm… puede ser en uno de los cap eso se sabe paciencia si? ;) . Gracias por leer :)


Capitulo 24: buen viaje.

Pasaron varios días en los que la relación padre-hija se venia dando cada vez mejor, con pequeños gestos pero se daba. Desde el cumpleaños de su madre, Shiori comenzó a pensar que tal vez si le importaba a Camus y que, aun que sea un poco, le importaba como se sentía.
Aquella tarde al salir del instituto, Shiori estaba rara, se sentía impaciente. Tenia enormes ganas de salir corriendo hacia el santuario y eso la asustaba porque al salir de el en la mañana todo estaba bien o al menos eso creía.
En cuanto Chris llego se tranquilizo un poco.

- nii me llevas por favor?-le pregunto antes de que bajara de la moto.

- claro. A donde?

- al santuario.-sentencio mientras se sentaba tras su hermano y se aferraba a el por la cintura.

- pero, pasó algo?

- no se pero algo me dice que tengo que ir.

- ok. Vámonos.-dijo arrancando el vehículo.

Chris acelero más de lo habitual, el tono en que su hermanita había hablado le preocupaba y no quería verla así.

- dile a mi tío que lo siento y que se lo compensare- dijo al bajar de la moto, le dio un beso en la frente al mayor y salió corriendo hacia Aries.

- seguro-fue todo lo que pudo articular mientras veía irse a la chica.

Shiori rara vez corría pero esta vez no le importo, no le gustaba nada la sensación en su pecho.
Cuando finalmente pudo adentrarse en el recinto de acuario se detuvo en seco al notar a Hyoga y Milo junto a Camus con una maleta. Sus ojos abrieron enormemente y en su rostro se dibujo una expresión de miedo.

- Shiori que haces aquí?-cuestiono Camus extrañado por verla ahí a esas horas.

- q…que significa esto?- articulo entrecortado y con la vista borrosa.

- yo me… me voy de viaje.

- que? así como así?

- surgió de repente.

- y no ibas a decirme?

- Shiori es que yo no…-No termino la frase, no pudo ante la expresión de la chica. Una lágrima corrió por la mejilla de ella.

-sabes que? Has lo que quieras!-sentencio para después salir corriendo.

- Shiori espera.

- déjala Milo. Necesita pensar.

- maestro no cree que es mejor ir por ella y explicarle porque se va.

- cuando ella me quiera escuchar. Será que Athena se equivoco?

***flash back***

Unas pocas horas antes de aquel acontecimiento, Camus había sido citado al templo principal sin saber el motivo.

- quería verme?-pregunto el francés a su diosa haciendo una reverencia al entrar al salón principal.

- si Camus, necesito pedirte algo. Pero primero, dime como va tu relación con Shiori?

- bueno…no es la mejor convivencia del mundo pero comenzamos a llevarnos mejor-admitió por primera vez.

- entonces será perfecto.

- que cosa?

- como sabes Camus, la fiesta de navidad este año se celebra aquí en el santuario y debemos invitar a Hilda y a Julián con sus respectivos seguidores. Así que me pareció que seria buena idea que fueras a Asgard a realizar la debida invitación porque creo que el que estén un tiempo separados les hará bien, tanto a ti como a Shiori.

- usted cree eso de verdad?

- yo creo que un tiempo separados les hará comprender que tanto necesitan estar juntos ahora.

- cuanto tiempo seria?

- solo unos días. Pero no te sientas en la obligación, si no quieres ir lo entenderé y enviare a alguien más.

- … no esta bien señorita. Cuando parto?

- esta tarde, quiero que me confirmen lo más pronto posible. Además creo que vendrán a principio de mes en lugar de los días previos a la celebración.

- bien. Con su permiso tengo mucho que hacer.-hizo otra reverencia y se retiro.

***fin del flash back***

Shiori bajo las escaleras a toda velocidad sin ver donde iba a causa de las lágrimas que caían de sus ojos. Quería alejarse lo más posible de Camus. No entendía porque había reaccionado así pero estaba segura de que no le gusto nada enterarse de que se iba.
Por su falta de atención en el camino, tropezó y estuvo a punto de caer cuando la atraparon antes de que llegara al suelo.

- Sha…Shaka-emitió entrecortado al ver quien había detenido su caída.

- estas bien Shiori?-le pregunto no por su accidente si no por el gesto de tristeza que su rostro expresaba.

Shiori se separo del de virgo, arrodillándose en el suelo con la cabeza gacha y negó con la cabeza llorando.

- peleaste con Camus o Milo.-se puso a su altura.

- no.

- y puedo saber porque estas así?- no entendía porque pero no le gustaba ver a la chica llorar.

- Camus se va y no iba a decirme nada. Ni siquiera iba a despedirse de mi.- artículo mientras las lágrimas seguían fluyendo.

Tranquila no creo que sea tan así. Necesitas pensar un poco las cosas…y tengo el lugar perfecto para eso-agrego levantándose y tendiéndole la mano.

Shiori levanto la vista y miro dudosa la mano del caballero y finalmente la tomo

- Pasa-dijo abriendo de par en par las puertas frente a él

- Esta es… la sala gemela?-pregunto viendo al caballero extrañada luego de recordar y asociar cosas que sabia con el santo de virgo. Este asintió.- No puedo entrar aquí.-dijo desde el umbral sin atreverse a dar siquiera un paso dentro.

- Descuida te la estoy prestando con gusto. Quédate aquí el tiempo que quieras- la chica se quedo unos instantes quieta, pero ante la insistencia en el rostro del rubio dio un par de pasos al interior de la habitación y el caballero opto por retroceder para salir de allí.

- Shaka-lo llamo antes de que cerrara la puerta.

- Si?

- No le digas a nadie que estoy aquí, por favor. El virginiano asintió y salió cerrando la puerta tras de si.

Shiori miro detenidamente el lugar. Era la primera vez que veía un lugar así: hermoso y delicado, el solo estar parada ahí le devolvía la paz y la tranquilidad. Los únicos dos árboles, las flores, la apacible brisa que surcaba el lugar sin entender porque, todo le trasmitía una calma que le llegaba hasta lo más profundo del alma y que no recordaba haber sentido antes.

- siento como si hubiese estado aquí antes…-dijo dando unos pasos más hacia el centro de la sala-… no yo no, Camus estuvo. Es como si aun sintiera su cosmos aquí, pero eso no puede ser. Para que tendría que haber entrado Camus aquí?-negó con la cabeza repetidamente como queriendo sacar esos pensamientos de su mente- y a mi que me importa lo que Camus haga o deje de hacer.-agrego con voz quebrada. Dio algunos pasos más y se sentó entre las flores, algo alejada de los árboles gemelos ya que no sentía que fuera correcto sentarse entre ellos.- no debería de importarme, se supone que no tendría que importarme que se vaya o se quede. Se supone que debo estar alejada de él para no empeorar las cosas. Además yo también tenia planeado irme y no le dije nada es justo que el haga lo mismo… pero… fueron muchas las cosas que pasaron sobre todo en estos últimos días. Sin darme cuenta nos hemos acercado mucho… y me agrada… me agrada que Camus este pendiente de mi… cuando me enferme se preocupo por mi, de hecho tanto él como Milo e Hyoga se preocuparon por mi. Pude verlo en sus ojos y aunque este mal me gusta la idea de que yo les importe por que ellos a mi si-su corazón dio un brinco al admitir aquella verdad- ya me acostumbre a estar con ellos… y quiero quedarme con ellos. Sino, no me hubiese sentido mejor ese día ya que recuerdo que de niña me ponía muy mañera y lo único que me hacia sentir mejor era estar cerca de mi familia y ahora mi única familia son mis hermanos y ellos además de Alex-agrego el ultimo nombre con una sonrisa- aun que no quería verlo Camus es parte de mi por eso si mamá me envío para que lo entienda… Para eso tengo que escucharlo… al menos esta vez.

Se levanto decidida, ya había aclarado la tormenta de su mente y creía tener una respuesta.
Salió de la sala gemela y busco a Shaka para agradecerle por permitirle estar ahí pero no lo hallo por ningún lado, de seguro tenia algo más que hacer.
Iba a subir a acuario pero creyó mejor bajar y esperar en la entrada a que Camus bajara ya que no quería que se valla sin despedirse.
No estaba segura si el caballero de los hielos ya se había ido o no aun así se le dio mejor la idea de esperarlo abajo.

Camus, Milo e Hyoga estaban bajando la última escalera hacia el fin de su recorrido, cada uno envuelto en sus pensamientos.

- donde estará Shiori?-se cuestionaba Hyoga.

- Shiori no vas a venir?-Milo se sentía preocupado

- Shiori-emitió Camus en un suspiro viendo hacia delante.

En efecto la chica se encontraba sentada en el último peldaño que los caballeros debían pisar antes de llegar al final del camino.
Al sentirse nombrada giro su vista y se levanto de inmediato.

Los caballeros siguieron caminando hasta quedar frente a ella: Hyoga y Milo con sorpresa en su rostro y Camus con tranquilidad en el suyo.

- ya te vas?-le pregunto de frente con voz suave. Camus vio que el taxi que lo llevaría al aeropuerto acababa de llegar y asintió.

- solo será por unos días.- Shiori sonrío con tristeza y asintió.

- que tengas buen viaje.-quería abrazarlo pero no estaba segura si el caballero tomaría bien ese gesto después de todo se suponía que el no expresaba sentimiento alguno.

- gracias Shiori-le sonrío y se dirigió a su transporte.

Hyoga y Milo bajaron un peldaño más, quedando Hyoga del lado izquierdo y Milo del lado derecho de Shiori viendo como el francés subía al auto y los observaba por la ventana.
Shiori le sostenía la mirada fija y dulce pero triste al mismo tiempo.
Milo noto eso y paso su brazo por la espalda de la menor depositando su mano en el hombro de ella.
La acuariana le sonrío y se acerco más al escorpio apoyando la cabeza en el hombro de él. Este gesto lleno de alegría a Milo y lo correspondió sobando una y otra vez el brazo izquierdo de la menor.

- puedes quedarte en mi templo si quieres.-ella le sonrió.

-gracias Milo pero…-vio por ultima vez el vehículo antes de que se alejara y movió su mano derecha en señal de despedida al ver que este comenzaba su marcha-… quiero quedarme en mi casa.-Milo sonrío complacido ante aquella respuesta.

-me alegra mucho oír eso.

Ella imito su gesto y perdió la vista en el camino por el que su padre se había ido. No le importaba donde, eso ya lo averiguaría solo rogaba por que regresara pronto y con bien.


Próximo capitulo: Anhelo de dos.