Capítulo 3: ¿Una chica pobre, pero honrada?

-¡Señorita, ya no puedo tolerar esta farsa! ¡Por favor, deje de aparentar ser rica!-decía su mayordomo a Mio.

En ese instante, Dave y Elsie los espiaban por la ventana de la casa de los Aoyama sigilosamante, para que no se dieran cuenta de que los estaban viendo y oyendo.

-Soy la hija del dueño de Industras Central Aoyama. Me niego a cambiar mi estilo de vida-decía Mio sin querer cambiar de opinión.

-Esta chica, ¿Qué razón tendrá para querer seguir aparentando ser rica? ¿Acaso será por la misma perdida del familiar que se está aferrando a esa vida de millonaria?-se preguntaba Dave a sí mismo mentalmente.

-¡Debe asumir la realidad! Ahora no es la hija de una familia rica-decía su mayordomo.

-Papá siempre me decía: Mantén la cabeza en alto, como mienbro de la familia Aoyama-decía Mio.

-Su padre ya está...- iba a decir su mayordomo, pero se detuvo en sus palabras.

Mio simplemente reaccionó volteando la cabeza para un lado tristemente.

-Ya veo, entonces mi hipótesis estaba correcta, un familiar suyo estaba muerto, y era su padre a fin de cuentas, seguramente Mio estaba muy unida a su padre, que después de su pérdida se negó a aceptar que su padre se había ido, y lo que dijo de que siempre mirara con la cabeza en alto, creo que lo malentendió Mio, seguramente lo que quiso decirle su padre es que siguiera su propia vida sin tener que depender de él, y es por lo mismo que se formó su vacío en el corazón-decía Dave mentalmente.

-¡Su madre trabaja duro para ganarse la vida! ¿Qué se supone que le dirá al ver todo esto?-decía sus mayordomo.

-Esa no fue culpa mía. Yo sólo tengo una restricción de diez mil yenes-decía Mio.

-¡Ese era su gasto para los próximos 4 meses! Aprenda a sobrellevar el cambio. Es imposible que coma un centenar de bocadillos... Además, se echaran a perder antes de que lo sepa. Entonces, ¿Qué va a comer en el almuerzo?-decía su mayordomo.

-Si no hay pan, sólo voy a comer dulces-decía Mio, mientras se comía un pan de tortilla de soba.

-Esto es todo. Esto es mi límite. Voy a salir-decía su mayordomo.

-¿A dónde vas, Morita? ¡Eres mi chofer!-perguntaba Mio.

-¡Soy chofer del dueño, no el suyo!-decía su mayordomo, mientras salía de la casa.

-¡Espera!-decía Mio.

En ese momento, Mio se da cuenta que a su lado se encontraba Dave, pero a su vez, Elsie había desaparecido, rápidamente Mio azotó la puerta por la vergüenza.

-¡T-Tú eres el que se confesó antes!-decía Mio ruborizaba.

-Vaya, vaya, hasta que por fin sus defensas bajan-decía Dave mentalmente.

-¿H-Has venido a confesarte otra vez?-pregubntaba Mio.

-Tal vez-decía Dave divertido por la reacción de Mio.

-¡Conoce tu lugar, plebeyo!-decía Mio, para luego entrar a su casa, aunque con la cara toda ruborizada.

-¿Dónde habré oido esas palabras antes?-se preguntaba Dave mentalmente con una gota de sudor en la cabeza, mientras recordaba a cierta vampira de pelo plateado, la cuál siempre les decía a sus enemigos que conocieran su lugar.

-Aún así, esta chica es muy divertida, el la primera vez que veo una reacción de ese tipo en una chica como esta, de verdad los siguientes acontecimeintos van a ser muy interesantes-decía Dave.

-Pensé que la señorita millones era rica. Pero realmente es pobre-decía Elsie, que por fin Dave se dio cuenta estaba escondida en un bote de basura que ella misma creo con sus poderes.

-Me abandonaste y te escondiste-decía Dave.

-Lo siento-decía Elsie disculpándose, mientras deshacía el bote de basura.

En casa de Mio.

-Él me vio, ¿Qué voy a hacer?-se preguntaba Mio.

-No me rendiré-decía, mientras miraba una foto de su padre.

De vuelta con Dave y Elsie.

-¿Pensará que estabas espiando?-preguntaba Elsie.

-Eso es muy obvio-decía Dave.

-Otra vez un mal comienzo-decía Elsie.

-No. Este es un gran paso adelante.

-¿Eh'decía Elsie sin entender a lo que se refería Dave.

-Mira, déjame explicártelo de la forma más sencilla-decía Dave, explicándole las cosas a Elsie.

-Ahora que sé cual es su secerto, compartimos algo mútuo, siplemente me tengo qué acercar a ella, no tardaré en aherme su amigo-decía Dave.

-¿Incluso si es un secreto que acabas de escuchar?-preguntaba curuiosa Elsie.

-Por supuesto, ella es de la case de chicas comprensivas, ella lo entenderá-decía Dave.

-Dave, ¿Qué crees que estás haciendo?-preguntaba alguien que había estado siguiendo a Dave y a Elsie.

Tanto Dave y Elsie voltearon para ver de quién se trataba, nada más para enterarse que la había estado siguiendo Ayumi Takahara.

-Dave, ¿Por qué has estado siguiendo a esa chica rubia de secundaria? ¿Acaso sólo has estado jugando conmigo?-decía Ayumi, mientras se empazaba a enojar.

-Ayumi-chan, creo que te tendré que explicar algunas cosas que no pudedecirte, por que no estaba en mi control hacerlo-decía Dave manteniendo la calma lo más que podía.

-Será mejor que sea algo0 creíble lo que me estás a punto de decir-decía Ayumi, mientras prestaba atención a lo que Dave estaba apunto de decirle.

-Verás, tal vez no me creas loq ue te voy a decir, pero aún así todo lo que te voy a decir es la pura verdad-decía Dave.

Minutos después.

-A ver si entendí bien, eres un híbrido saiyajín-kriptoniano con algo de sangre demoniaca, vampírica y divina, y a su vez eres la reencarnación de un dios: Apolo, el dios del Sol y de la luz, y Elsie es un demonio con quien hiciste un contrato para atrapar los spíritus Fugitivos o Prófugos, ¿Estoy en lo cierto?-decía Ayumi.

-Así es, Ayumi-chan-decia Dave.

-¿Y qué tengo que ver yo en eso?-preguntaba Ayumi algo confusa.

-Bueno, es porque tenías un Espíritu Fugitivo en el interior de tu cuerpo, y la única forma para poder sacarlo, era llenar el vacío en tu corazón, y la única forma era hacer que te enamoraras de mí-decía Dave.

-No sé si creerte, pero algo en mi interior me dice que no me estás mintiendo, pero, ¿Qué tiene que ver esa chica Mio en todo esto?-preguntaba Ayumi.

-Ella también tiene un Espíritu Fugitivo en su interior-decía Dave.

-¿Y cómo puedes saber eso?-preguntaba Ayumi curiosa.

-Elsie posee un detector de Espíritud Fugitivos, gracias a ello puedo saber qué chicas tienen Espíritus Fugitivos en su interior-decía Dave.

-¿Y que es lo que ocasiona el vacío en su corazón?-preguntaba Ayumi.

-Pues, seguramente la muerte de su padre es lo que provoca el vacío en su corazón-decía Dave.

-Ya veo, parece ser que no me estás mintiendo, puedo ver que oigo sincerida en tu corazón-decía Ayumi más tranquila.

-A decir verdad, no pensaba dejar esto así por mucho tiempo, no me gusta tener que andar mintiendo, porque de esa forma no podría seguir viviendo mi vida con toda normalidad-decía Dave.

-Bueno, ahora que sé la razón por la cuál te acercaste a mí, ¿Qué es lo que en realidad sientes por mí?-preguntaba Ayumi a Dave.

-Pues créeme, en un principio no pensaba enamorarme, pero al pasar tiempo contigo, creo que me fui encariñando contigo, hasta el punto de enamorarme de ti, pero con la clase de vida que tengo, no creo que sea conveniente que te relaciones conmigo-decía Dave.

-¿Y eso por qué?-preguntaba Ayumi.

Dave le contó de como conoció a Lum, la chica invasora, a Miharu Sena Tanaka, del Planeta Seiren, a Lala, Momo y Nana, y algunas otras amigas, y por último, a Rias, Akeno, Koneko, Asia, Raynare, mejor conocida como Yuma Amano y Xenovia e irina.

-¿Me estás diciendo que varias chicas se enamoraron de ti? ¿Y entre esas chicas hay humanas como yo, alienígenas, demonios y ángeles caídos?-preguntaba Ayumi a Dave incrédulamente.

-Sí, se que es imposible de creer, pero alguien que ha tenido una vida de peleas y enemigos, te habrás dado cuenta que no soy lo que aparento a simple vista-decía Dave.

-Ahora que te conozco un poco mejor, puedo darme cuenta de que no eres una mala persona, sólo haces esto para salvar tu vida desde un ´rincipio, pero después te dedicas a salvar a las chicas con Espíritus Fugitivos ayudándoles en su problemas, definitivamente no podría odiarte por hacer eso, pero lo de que tienes a varias chicas atrás de ti es comprensible, es muy obvio que eres muy popular hasta en le escuela, aún con esa manía de jugar a los videojuegos y tocar guitarra en medio de la clase, pero aún así tienes muchas virtudes que de seguro aprecian las chicas, así que no me sorprendería que las chicas estuvieran detrás de ti, incluso hasta yo entiendo el por qué me enamoré de ti-decía Ayumi reflexionando del porqué cree ella que se terminó enamorando de Dave.

-¿Eh?-decía Dave entendiendo a dónde iba la charla.

-Así es, lo que estoy tratando de decir es que me enamoré de ti, aún sabiendo que hay chicas que van tras de ti, de segurio ya debes comprender mis sentimientos más que nadie, por otro lado, te deseo suerte con que enamores a esa chica Mio, es obvio que deseas ayudarla, nos vemos-decía Ayumi, mientras se iba con una sonrisa en sus rostro.

-No em esperaba que me dijera toda esta clase de cosas, al parecer terminaré con una especie de mega-harem que ni dios mande tendré sólo para mí, vaya, vaya, sólo de pensarlo ya me dolió la cabeza, rayos-decía Dave algo pensativo por lo que le dijo Ayumi.

-Kami-nii-sma, me dejaron fuera de la conversación-decía Elsie haciendop pucheros con los cachetes.

-Oye, tú no decías nada, así que ni te andes quejando, por cierto, queria preguntarte algo-decía Dave.

-¿Qué querías preguntarme?-decía Elsie.

-Es sobre cómo es que Ayumi-chan puede tiene sus recuerdos sobre la captura, ¿No se supone que no se acordaría de nada?-preguntaba Dave.

-Yo también sabía que se suponía que no pasaría esto, así que platiqué de esto con la jefa Dokuro-decía Elsie.

-¿Y qué te dijo?-preguntaba Dave.

-Que la única explicación posible para que las chicas que tenían Espíritus Fugitivos pudieran recordar sus recuerdos sobre la captura, es que se deba a tus poderes-decía Elsie.

-¿Cómo que mis poderes? ¿Qué tienen qué ver mis poderes con todo esto?-preguntaba Dave confuso.

-Al parecer Ayumi y tú tienen una conexión mental y espiritual muy fuerte, una que rara vez parejas comparten fuertemente, Kami-nii-sama, ¿No tienes chicas con las que compartas un vínculo tan fuerte como para que pudieras anticipar lo que le pasaría a tu pareja?-preguntaba Elsie curiosa, para poder explicarse como Ayumi pudo mantener sus recuerdos.

-Pues sí, las únicas con las que comparto yun vínculo tan fuerte, serían las Legendarias guerreras Pretty Cure, ¿Por qué la pregunta?-decía Dave, para luego entender a lo que se refería Elsie con respecto a su pregunta-Un momento, ¿Me estás tratandon de decir que Ayumi-chan posiblemente pueda ser una Pretty Cure?-preguntaba Dave impactado.

-Es la única explicación que me puedo dar para que no haya olvidado sus recuerdosdecía Elsie.

-Tal vez Elsie no esté tan equivocada como yo me imaginaba-decía Dave mentalmente.

A la mañana siguente, casa de Mio.

-Morita es un perdedor. ¡Qué fracaso!-decía Mio, mientras recogía su maletín, el cuál recogió con algo de dificultad porque estaba algo pesado.

Estaba a punto de irse, cuando le llaman la atención.

-Oye Mio, puedo ofrecerte algo de transporte-decía Dave.

Mio volteo, y lo que vio fue algo increíble, Dave vestido de chofer, junto a un automóvil de último modelo, de última generación de color plateado, además ya venían personas encima del mismo.

-Buenos días, señorita-decía Dave amablemente.

Mio vio la escena curiosamente.

-Cuando me enteré de que su chofer la había dejado, me apresuré en venir...-decía Dave.

-¿Eres el que c onfesó su amor y me espiaba? ¿Por qué sigues apareciendo? ¿Y ese automóvi?-decía Mio algo impresionada de que alguien como Dave pudiera tener un auto como ese.

-Por favor, tome asiento-decía Dave, meintras abría las puertas del mismo.

-Dave, podrías apurarte, vamos allegar tarde a la escuela-decá Iori.

-Sí Dave, ya apúrate, además después tenemo0s que ensayar nuestras canciones, ya sabes que se acerca la fecha para el estreno de nuestro Álbum, además no se sabe cuándo vamos a tener un concierto en el que tengamos qué demostrar lo que valemos-decía Kyo.

-Dave-sama, ¿Cuánto vas a tardar? Sabes que tenemos que llegar temprano a clases, ya después practicaremos para la banda-decía Nagisa Aoi.

-Así es , Dave-sama, tenemos que llegar temprano a Astraea Hills-decía Tama Suzumi.

-¿Quiénes son ellos?-preguntaba Mio cusiosa.

-Son amigos míos y miembros de mi banda-decía Dave.

-Mmm, algo fuera de lo común, además siento que los he visto antes, pero no me acuerdo en dónde-decía Mio pensativa.

-tenemos que darnos prisa o llegaremos tarde-decía Dave.

-Es lo que hemos estado diciendo-decían a la vez, Kyo, Iori, Nagisa y Tamao.

-Claro, no todos los días te invitan a subirte un modelo de los más nuevos que hay-decía Mio, mientras tomaba asiento, y Dave se subía para conducir.

-¿De verdad me quiere tanto? No parece que sea un plabeyo como yo suponía en un principio, después de todo nplebeyo no tendría el suficiente dinero como para comprarse uno de los modelos más caros de automóviles que hay en el País, supongo debe de ser de una familia rica-decía Mio, mientras dejaba que Dave la llevara a su destino.

Cerca de la escuela, los estudiantes se impresionaron al ver acercarse uno de los modelos más nuevos de automóviles acercarse a gran velocidad, pero lo que más los impresionó fue ver a Dave, junto con Mio, Iori, Kyo y 2 chicas que no pertenecían a su escuela.

-¿Aoyama-san? ¿Eh? ¿Otakinzoku?-decían varios de los estudiantes al enterarse de que el automóvil pertenecía a Dave.

Después Dave estacionó el auto para que Mio pudiera bajarse.

-Buen trabajo-decía Mio.

-Voy a estar aquí después de la escuela, la llevaré a casa-decía Dave.

Mio simplemente asentía con la cabeza sin mirar atras.

-¿Estás bien, Kami-sama?-preguntaba Elsie, que había llegado repentinamente.

-No te preocupes, esto no se compara en nada a los entrenamientos frecuentes que tengo-decía Dave.

-Vaya, vaya, después de oir todo lo que nos contaste sobre los Espíritus Fugitivos y todo eso, no sé si tomarlo como buena suerte o todo lo contrario-decía Kyo empezandose a reir.

A la mañana siguente.

-Oye, ¿Escucharo? Aoyama tiene un nuevo chofer. Adivina quién-decía una chica.

-¿Qué, McDougal? Realmente no entiendo a los ricos-decá otra chica.

-Sí, pero la sorpresa que nos llevamos es que McDougal también es rico-decía otra chica.

-¿Qué? ¿Y por qué lo dices?-decía otra chica.

-Es que la otra vez llegó con uno de lso más neuvos molelos de automóviles-decía otra chica.

Dave había dejado a Mio en el mismo lugar que ayer.

-Buen trabajo-decía Mio.

-Tenga un buen día-decía Dave.

-Kami-niii-sama, no parece complicársele la cosa-decía Elsie.

-Sólo un poco más-decía Dave.

A la mañana siguente.

Dave como los 2 días anteriores, estaba dejando como siempre a Mio a sus clases.

-Él es muy dedicado... Y no le ha dicho a nadie sobre el lugar donde vivo. ¿Qué estará tramando?-se preguntaba Mio mentalmente.

A la mañana siguiente.

-McDougal, ¿Qué pasa?-pregunatba curiosa.

-Sólo un momento, ya casi acabo con los 1000 adbominales al día que hago, un momentito-decía Dave.

-Vaya, con que también tiene esa clase de pasatienmpo, un momento, ¿Acaso dijo 1000 abdominales?-decía Mio incrédulamente.

-Bueno, ya acabaste, ya vámonos-decía Mio.

-Espérame, tya estaba legando a la parte crucial-decía Dave.

-Bueno, si aún no te sientes preparado, voy a utilizar mi encanto especial para que te sentas mejor-decía Mio.

-¿E-Encanto Especial?-preguntaba Dave curiosamente.

-Sí, estoy segura de que vas a estar como nuevo en poco tiempo uan vez que te azote con esto-decía Mio, mientras de quién sabe dónde sacó un látigo.

-¿Por qué llevas un látigo contigo?-preguntaba Dave curiosamente.

-Las señoritas suelen montarv a caballo-decía Mio, mientras daba de latigazos a Dave, este los esquivaba, para después irse a subir a un poste de luz.

-¡No esperaba que me atacaras!-decía Dave mientras se escondía atrás del poste.

¡Te atrapé!-decía Mio cambiando algo su manera de dirijirse a Dave, de alguna forma riéndose, algo que Dave no había visto en ella nunca, ya que la mayor parte del tiempo era seria.

Enseuida paró de reirse, como si ella misma se hubiera dado cuenta de algo.

-Me voy a casa. No se debe perder el tiempo con un plebeyo-decía Mio.

-Viendo que vengo del Infierno, podría parecer extarño que lo diga... Pero creo que las acciones de Mio están equivocadas. Ella es pobre, pero sigue actuando como rica. Por el bien de su apariencia. Y actúa muy orgullosa de ser hija de una familia rica. Pero ella no quema inscienso para honrar a su padre. Ella debe mostrar respetoa su padre-decía Elsie.

-Díficil de creer, viniendo de un demonio. Pero, parece que ella es de buen corazón. Esa es la única lógica según lo que a ido ocurriendo. Según sé es la clase de chica que actúa de forma egoísta, tengo amigas que se le parecen mucho, pero hasta el final ella terminará enamorándose de mi, de eso estoy seguro-decía Dave analizando la información que tenía a su alcance.

En eso, Dave de da cuenta de una carta tirada de color verde, inmediatamente la recoge y la lee.

-Elsie, aya puedo ver lo que pasará mañana-decía Dave.

A la mañana siguente.

Mio estaba esperando a Dave, que por alguna razón estaba tardando más de lo normal.

-Ese McDougal... No puede haberme...-decía Mio, mientras miraba la hora y se acordaba de lo que había pasado ayer, Mio estaba apunto de irse, pero Dave llega justo a tiempo.

-Pido disculpas por la demora, señorita-decía Dave.

-¡Llegas tarde!-decía Mio, que cuando se da cuenta, vio que el automóvil no era el de siempre, el de color plateado, sino uno de color rojo, uno que Dave siempre usaba para las ocasiones especiales.

-Por favor, dese prisa. He preparado un vestido adecuado-decía Dave.

-¿De qué estás hablando?-preguntaba Mio.

Minutos después.

Ambos se encontraban fuera de una gran mansión lujosa, precisamente en el patio del mismo.

-¡McDougal! ¿Dónde estás, McDiougal?-preguntaba Mio, que vestía un hermoso vestido largo color azul, con flores azules con encajes.

-¿Cómo se enteró? He estado evitando todas las invitaciones-decía Mio mentalmente, mientras Mio estuvo apunto de romper la invitación.

-Señorita Mio. ¿Es es vestido de su gusto? Lo elegí yo-decía Dave, meintras venía vestido con un traje blanco, que hacía lucir sus ojos.

Acto reflejo, Mio se sonrojo al verlo.

-E-Es lindo. S-Supongo que la ropa no hace a la persona-decía Mio sonrojada.

-¿Q-Quién et dijo que me trajeras a esta fiesta?-preguntaba Mio exaltada.

-Debe ser sofocante pasar todo el tiempo en ese apartamento. Estaba pensando que necesita una experiencia real de vez en cuando-decía Dave.

-¡D-De eso no es lo que estoy hablando! ¡La fiesta es por allá!-decía Mio señalando la gran mansión que estaba a su lado-¡Este es el aptio trasero! ¡Chofer estúpido!-decía Mio algo enojada.

-Bueno, es que no quisiera espantar a la gente que está adentro, tengo la ligera sospecha de que si voy al interior, espantaría a todos, pero antes quisiera tomar aire fresco-decía Dave.

-¿Estás pensando unirte a la fiesta? Debes estar bromeando. Está fiesta es sólo para ricos y famosos. He estadoe n varias ocasiones-decía Mio.

-Si supieras, si supieras, además las fiestas elegantes no van conmigo, con mi forma de comer llamo mucho la atención, aparte que son mis instintos Saiyajín, digo, no es mi culpa, es que el hambre me gana-decía Dave mentalmente con 2 gotas de sudor en la cabeza.

-Oh, así que ya vino antes aquí-decía Dave.

-Pues claro. Vine aquí con papá muchas...-decía Mio, deteniéndose en su habla, al parecer Dave se dio cuenta que a Mio no le gustaba hablar mucho sobre su padre.

-Bien. Se puede celebrar una fiesta aquí mismo. Aunque no habrá uinvitados, mayordomos o cocineros-decía Mio.

En ese instante, Elsie, Momo, Nana y Lala aparecieron vestidas de sirvientas.

-¿Desean tomar algo?-preguntaba Elsie.

-¿Se les antoja algo para comer?-decía Momo.

-¿Desea algunos cubiertos?-decía Nana avergonzada, ya que no estaba acostumbrada a usar trajes de sirvienta.

-¿Desean vino o licor?-decía Lala.

-One-sama, ellos son menores de edad, no pueden consumir bebida alcohólicas-decía Momo.

-Sí, es verdad, se me había olvidado-decía Lala sacando la lengua torpemente.

-Oigan, ¿Qué pasa con estos vestidos llamativos? Deben usar algo más simple, ¡Son sirvientas!-preguntaba Dave intrigado.

-¿Por qué tengo que ser una sirvienta? ¡También quiero usar un vestido!-decía Elsie quejándose.

-¡No estamos aquí para divertirnos!-decía Dave.

-Pues a mí no me importa usar el traje de sirvienta, de hecho creo que me queda bien, no es así, Dave-sama-decía Momo.

-Te queda bien-decía Dave.

-Yo también debería quejarme por el traje, pero com o te tomaste el tiempo en hacerlo para mí, no me quejaré-decía Nana algo orgullosa.

-Es igual a Mio en personalidad-decía Dave mentalmente.

-A mí no em importa usarlo, si es para ayudarte Dave, con mucho gusto aceptaré-decía Lala.

-Me alegra escuchar eso-decía Dave.

A Mio se le estaba saltando una vena en la cabeza por esta escena.

-¡McDougal! ¿No quieres que te enseñe a bailar? Ven aquí-preguntaba Mio, jalando a Dave lejos de las chicas con las que estaba, esto probó que estaba algo celosa de la ateción que recibía Dave.

-No tengo tiempo que perder con los plebeyos, así que aprenderás todo en unos minutos-decía Mio.

-Bueno-decía Dave.

Enseguida Mio le daba su mano a Dave, Dave sabía lo que significaba, por lo que tomó su mano.

-¿Pasa algo?-preguntaba Mio.

-N-No, no es nada...-decía Dave sonrojado, ya que era una de las pocas veces que tomaba a una chica de la mano.

-T-Tomarnos de las manos es algo normal. Es una parte del baile-decía Mio sonrojándose igualmente.

-E-Entendido...-decía Dave.

Empecemos...-decía Mio.

-Derecha, derecha. Ahora llévame...-decía Mio.

-Arriba. Arriba. Abajo. Abajo. Izquierda. Derecha. Izquierda-decía Dave.

-Aprendes raápido-decía Mio.

-Gracias. Sin embargo, esto parece algo de un cuento de hadas-decía Dave.

-Una observación común de un plebeyo. Esto es típico en la alta sociedad-decía Mio.

-Eso lo sé muy bien, vivo con mi Tío, uno de los millonarios más conocidos en el mundo-decía Dave mentalmente.

-Un mundo con el que no quisiera relacionarma mucho-decía Dave.

-He bailado con Papá tantas veces-decía Mio, la cuál se para repentinamente.

-¿No eres la hija de Aoyama?-preguntaba alguien en las cercanías.

-Señorita Mio, ¿Qué está haciendo aquí?-preguntaba un señor proveniente de la fiesta de la mansión.

-Por favor ingrese-decía otro señor.

-Yo no quería venir-decía Mio.

-Entonces, ¿Por qué está aquí?-preguntaba otro hombre.

-Bueno, en todo caso, lo siento por lo del Director Aoyama. Señorita Mio. He oído que usted... ¿Está viviendo con su madre en un apartamento?-decía otro hombre.

Esta acción hizo que Mio se enojara.

-Oye, no deberías ser tan grosero-decía otro de lso 3 hombres riéndose burlonamente.

-Estoy seguro que está pasando por un momento difícil. Así que por favor llévese alimentos de la fiesta-decía otro de los hombres riéndose burlonamente de iguel forma.

-Oigan-decía Dave.

-¿Que quieres, muchacho?-preguntaba uno de los hombres.

-No deberís ser tan descorteses con una dama, la clase de personas como ustedes que sólo se burlas de la pobreza de los demás son nada más y nada menos que conocidos como escoria-decía Dave, haciendo enojar a los 3 hombres que habían insultado a Mio por aprovechados.

-¿Quién te crees que eres?-preguntaba uno de los hombres muy enojado .

No fue sino hasta entonces que uno de los hombres se dio cuenta de quién era el joven en realidad.

-N-No puede ser-decía uno de los hombres aterrorizado.

-¿Qué sucede?-preguntaba uno de sus compañeros.

-¿Qué acaso no lo reconocen? Es el nieto de Rugal Bernstein-decía el hombre sin saber qué más decir.

-¿Qué? ¿Te refieres el mismo que tiene el potencial de superarlo en poder, además de ser el líder del Clan Dragón?-preguntaba otro de los hombres, el cuál se había aterrorizado más al saber con quién se estaban metiendo, ya que Dave tenía la fama de odiar a los millonarios que se creían superiores a los pobres.

-P-Perdóneme, no lo vamos a molestar de nuevo-decía uno de los hombres mientras se iba corriendo.

-S-Sí, sólo era una broma-decía mientras seguía a su compañero.

-A-Así es, por favor no le diga nada a Rugal-sama, puede irnos muy mal-decía el hombre temeroso de lo que Rugal Bernstein pudiera hacerle si sabía que su nieto había sido atacado.

-No valen la pena, sólo son unos cobardes que se esconden en su fajo de billetes baratos-decía Dave, mientras el hombre se iba corriendo como alma que se lleva el Diablo.

Mio quedó impresionada al enterarse de que Dave era nieto de un millonario, mas que nada a Rugal Bernstein.

-¿Por que no detiene esto? ¿Cuál es el motivo de aferrarse a este estilo de vida?-preguntaba Dave sin entender el por qué Mio no aceptaba su actual posición social.

-¡Cállate! ¡Soy muy rica! ¡Rica!-decía Mio.

-¿No dijiste que me ayudarías? Aparte no sabía que fueras el nieto de Rugal Bernstein, de seguro te dio dinero para comprarte esos autumóviles último modelo-decía Mio.

-Haz hecho lo suficiente... Estoy seguro de que su pedre está satisfecho-decía Dave.

-Vives de la menera que tu padre deseaba, con el fin de preservar su memoria, ¿No? Es por eso que finge ser rica. Y no necesitaba quemar inscienso para su padre. Pero debes vivir tu propia vida-decía Dave.

En ese instante, Mio recorbaba momentos en los que su padre aún seguía con vida, cuanso aún era muy pequeña.

-Papá... Papá vive en mi corazón. Viviré de la manera que él deseaba... ¡No dejaré que lo olviden!-decía Mio.

-¡Pero! ¡Sólo una vez sonrió! Nunca sonrió. ¡Pero sólo una vez, parecía feliz! Al parecer se divertía. Entiendo lo importante que es respetar los deseos de su padre. ¡Pero! ¡Quiero verla sonreir más!-decía Dave, haciendo sonrojar a Mio por lo último que dijo.

Por esa osadía Mio iba a golpearlo, pero Dave lo esquivó a tiempo.

-Oye, ¿Por qué escapas?-decía Mio.

-No es mi intención, pero tampoco puedo dejar que me golpee, no puedo dejar que se lastime su mano, porque aunque no lo parezca soy muy resistente-decía Dave.

-¡Eres un estafador! ¡Pretendías que em ayudabas, pero tod era un truco¡-decía Mio.

-Eso no es cierto, siempre estaba hayando la forma de ayudarle a superar sus problemas, ya que soy la clase de persona que se preocupa más por los problemas de los demás que lso suyos propios-decía Dave.

-Desde que apareciste, he ido olvidando a Papá cada vez más... A este ritmo, Papá se... Papá realmante va a morir...-decía Mio empezando a llorar de tristeza profunda.

-Eso no es cierto, justo como dijo usted, su padre vive en su coarazón y recuerdos, no importa que alguien más viva en su corazón, su padre nunhca desaparecerá, siempre vivirá enn su corazón, gracias al cariño especial que le tiene. Sin embargo, ¡Quiero vivir en tu corazón! Si no em quieres, ¡Puedes simplemente volver a ese mundo! ¡Debes elegir por ti msima! ¡Decide como debes vivir tu propia vida!-decía Dave.

-Papá...-decía Mio.

-Has crecido, Mio-decía su padre en su mente.

-Papá...-decía Mio.

En ese instante Dave la besa en la boca, sonrójandose de igual manera, por consiguente liberando el Espíritu Fugitivo que estaba en su interior.

-¡Gracias, Kami-sama!-decía Elsie, mientras se dirigía a capturar el Espíritu Fugitivo, Lala, Nana y Momo veían con mucho detenimiento como Elsie lo capturaba.

-¡Adentro! ¡Adentro!-decía Elsie, mientras sostenía una especie de cilindro que absorbía al Espíritu Fugitivo.

-¡Alma suelta atarpada!-decía Elsie mientras logró capturar al Espíritu Fugitivo.

A la mañana siguiente.

-¡Ya hemos capturado 2 almas sueltas gracias a ti!-decía Elsie.

-Estoy muy aburrido-decía Dave mientras encontraba algo con que deshaburrirse.

-Oye Dave-decía Mio.

-¿Que sucede, Mio-chan?-preguntaba Dave.

-Podrías estirar tu mano-decía Mio.

-Claro-decía Dave, mientras estiraba su mano.

-Me gustaría comprar un Sándwich de tortilla de soba. ¿Son suficientes monedas? Nunca he usado cambio antes. No puedo saber cúal es cuál-decía Mio.

-Suficiente para 2-decía Dave.

-Ya veo. Dave, te invito un Sándwich de tortilla de soba. ¿Y también puedo invitarte a una cita?-preguntaba Mio.

-Claro, por mí no hay problema-decía Dave.

-Mio esta dispuesta a usar cambio-decía Elsie.

-Pero sigue con sus actos-decía Dave.

-Al parecer ella tampoco te olvidó como Ayumi-chan-decía Elsie.

-Al parecer estoy maldecido con la maldición del harem, seguramente Orochi Dave debe de estarse revolcando de la risa de que mi harem seguirá creciendo hasta el infinito e idioteces parecidas-decía Dave con una gota de sudor en la cabeza.

-Oiga, deme 2 Sándwiches de tortilla de soba-decía Mio, quien fue a comprarlos.

Al final, Mio sí quemó inscienso para su padre, quien seguramente ahora estaba descansando en paz.