Hooooooooola! La verdad no comprendo por qué me han pedido tanto que continúe esta historia, pero gracias =D Aquí el segundo cap, espero no decepcionar.

Día dos

Ella descansa tranquilamente en el sofá verde que está en la sala de su casa, sin mucho que hacer, más que contar las vigas del techo. Siente que alguien baja las escaleras y se dirige dónde ella.

– Querida, regreso en un rato – Le dice su madre. – Por favor está pendiente del correo, llegará algo importante.

– ¡Claro! – Responde ella sin mucho interés. Siente salir a su madre, pero ella sigue acostada. Pasa una media hora y escucha el sonido del timbre que indica que hay alguien en la puerta. Se levanta del sofá y abre la puerta. En ella encuentra a un chico con un uniforme de repartidor y una pequeña caja en sus manos.

El joven le hace entrega del paquete, además de hacerla firmar un documento de recibido, le entrega el recibido y se va. Ella no muestra mucho interés en el objeto en sus manos. Lo coloca en la mesa y va de nuevo a tumbarse en el sofá. Sin embargo sus planes se ven truncados cuando de la nada un husky siberiano corrió en su dirección, ella lo esquiva como puede, pero su traviesa mascota decide tomar con su hocico el paquete en la mesa. Al ella darse cuenta de lo que ha hecho sale a correr tras de él.

– ¡Wolfy ven aquí! – Grita exasperada, pero el animal corre por toda la casa. Ella lo sigue sin descanzo. En un momento inesperado su hermano llega a la casa, por lo que inevitablemente abre la puerta. La mascota en un rápido movimiento sale por la puerta.

Ella corre aún más desesperada para alcanzar a su perro y verificar que el paquete que espera su madre esté en buen estado. Wolfy corre en dirección al parque que está cerca del lugar. Al llegar al parque en lugar de detenerse como pensó ella, el perro continúa su carrera, hasta llegar un estanque tranquilo. Ella sonrió al pensar que su mascota no se adentraría al agua y por ende se detendría o cambiaría de rumbo por lo que desacelerará, pero contrario a sus pensamientos, comienza a nadar.

Ella mira con ojos muy abiertos debido al asombro. Su preocupación se duplica al pensar que el paquete y su contenido sufrirán daños por el agua. Sin darse cuenta de su hermano tras ella que le grita que se detenga, ella se adentra en el pequeño lago olvidando que no sabe nadar debido a la preocupación. Camina un poco entre el agua hasta que no pisa la tierra más y comienza a asustarse, debido a su desespero se hunde más y más.

Pero no comienza a ahogarse, ella trata de ir a la orilla o al menos hacia afuera pero algo extraño la succiona, siente que es jalada por algún tipo de remolino dentro del agua y se adentra a un peculiar torbellino de agua. En medio de la confusión pierde el conocimiento.

Despierta debido al sol fuerte directo en su rostro, además de algo que le picotea una de sus mejillas. Abre sus ojos lentamente y se encuentra con unos ojos azules preocupados que la miraban fijamente. Ella algo confundida se levanta lentamente, dándose cuenta que está sobre una mesa y luego nota que está en lo que parece una plaza de mercado.

Muy aturdida trata de hablar pero el chico delante de ella lo hace primero. – Buenas tardes señorita. No sé cómo o por qué llegó a mi mesa, pero le agradecería que se baje de ella.

Ella mira al muchacho algo confundida. – ¿Eh?

– ¿Es usted sorda o tonta señorita?

– No. – Fue su única respuesta. Ella aún no comprende que pasa. Miró fijamente al muchacho, aparte de los ojos azules ahora notó que era un joven de más o menos su edad, cabellos rubios cortos, algo alto y a sus ojos, muy guapo.

Ella bajo de la mesa muy apenada y sin comprender que hacía allí. Cuando nota que una chica rubia con el cabello atado en una cola de caballo se acerca a ellos. – Rinto, ¿por qué te demoras tanto en llevar la mesa a nuestro lugar de siempre? – Pregunta exaltada.

– Lo siento Lenka, pero esta chica estaba durmiendo sobre nuestra mesa. – Dice algo molesto el joven.

La chica dirige su vista a ella. – ¿Quién eres tú? Nunca te había visto por el pueblo.

"¿Pueblo?" En ese instante lo nota, los alrededores no se parece en nada a Tokyo. Por un lado no hay edificios, solo ve casas pequeñas. Por otro, al fin se da cuenta de la vestimenta de todos a su alrededor, parecían tener trajes de una Londres del siglo XIX; de ejemplo están los chicos que la miran desconcertados. El joven viste una camisa blanca sencilla, con las mangas arrejuntadas, tiene un pantalón caqui y unos tirantes sosteniendo sus pantalones. La chica tiene un vestido de flores algo pasado de moda. Ambos usan botas y sombreros. Finalmente, no se referían a ella con algún honorifico, sino como "señorita".

– ¿Dónde estoy? – Los chicos se miran entre si y luego a la chica frente a ellos.

– Esta en una de las aldeas de Crypton.

– ¿Crypton? – Pregunta totalmente desconcertada. – ¿Qué es Crypton?

– Señorita. ¿Está bien? – Pregunta la rubia escondida detrás del rubio, la mira con temor ahora.

– No, no lo estoy. Hace un instante estaba en Tokyo persiguiendo a mi perro con un… – Se detiene debido a que recuerda los hechos anteriores a tirarse al lago del parque. – ¡La caja! – Grita algo asustada. – ¡Mi madre me matará!

Los rubios dan un paso hacia atrás. Aquella chica los asustaba cada vez más. – Rinto, creo que deberías tomar la mesa e ignorar a esta muchacha.

– No sé Lenka. Me parece que está algo confundida. No creo que sea adecuado abandonarla a su suerte.

– Pero tenemos que empezar a montar nuestro puesto.

La joven parece estar aún confundida. – ¿Cómo te llamas? – Pregunta Rinto.

Ella los mira. – M-Miku. – Les dice preocupada.

– Bien Miku. Soy Rinto y ella es mi hermana menor Lenka. – Señala a la rubia junto a él. – Te llevaremos donde Meito. Quizás él pueda ayudarte. – Ofrece el muchacho amablemente.

– ¿Meito? – Pregunta confundida.

– Sí, es la persona más… sabia de la aldea. – Dice con una sonrisa dulce. Una que hace que a Miku le lata fuertemente su corazón.

– O-ok. – Responde con una ligera sonrisa.

– Rinto. Debemos llevar la mesa. – Le reprocha Lenka a su hermano.

– Pero no podemos dejar a esta joven sola aquí.

Miku no comprendía porque ellos hablan de ella en su presencia, como si no estuviera allí. – N-no se preocupen. Solo tengo que recordar como llegué hasta aquí y regresaré. – Ella solo puede pensar que había terminado (sin saber cómo) en una aldea de amish.

Ella no se percata, pero los hermanos discuten un momento más sobre qué hacer a continuación, luego dirigen su mirada a ella en muestra de que decidieron algo. – Bien, puede acompañarnos en nuestra venta diaria y al finalizar el día la llevaremos donde Meito.

Ella alza una ceja confundida. – No se preocupen. Yo trataré de regresar a Tokyo por mi lado.

– ¿Qué es Tokyo? – Pregunta confundida Lenka.

– Es la capital de Japón.

– ¿Japón? ¿Qué es eso?

– Un país.

– Pero los únicos países en estas tierras son Crypton, Vocaloid y Yamaha.

– ¿Qué? ¿Es que no les enseñan geografía en la escuela?

– ¿Escuela? ¿Qué es eso?

– El lugar dónde se va a aprender.

Los hermanos vuelven a verse el uno al otro, ya pensando que la chica frente a ellos está loca. – No existe nada llamado escuela o algo donde se haga lo que dices.

– No puedo creerlo, pleno siglo 21, ¿y aún hay quienes no han ido a una escuela?

Ahora sí que se confirmaba que la salud mental de la chica era algo dudosa. – ¿Siglo 21?

– Sí, ya saben el año 2000 y demás.

– Per señorita, este es el año 1876.

Ella se congela al escuchar eso. – ¿Qué? – Baja su vista para pensar un poco en la situación cuando nota que su ropa no es la acostumbrada, o al menos la que tenía puesta en su casa cuando salió corriendo tras su perro. Era un vestido sencillo caqui como el de la rubia. – ¿qué está pasando aquí? – Se pregunta a sí misma alarmada.

– ¡Miku! – Gritó su madre, sacándola de su mundo. – ¡Duérmete ya! Mañana tienes clases.

La aludida suspiró cansada, al fin tenía ideas y la interrumpen de esa forma. – Ya voy mamá. – ella revisó rápidamente lo que escribió. – ¿Por qué siempre escribo mal descanso? – Siguió leyendo buscando errores, pero su madre tocó la puerta de su habitación.

– Miku. Si no apagas esa computadora ahora mismo, mañana cuando regreses de la escuela no la encontrarás!

Al escuchar tal amenaza guardó el documento y apagó inmediatamente su ordenador. – Sí madre. – fue a su cuarto de baño a lavarse los dientes, quitó su uniforme y colocó su pijama.

Aún no podía creer lo que había pasado ese día. Recapitulando sería algo así como el peor día de su vida, ¿cómo era posible que en su primer día de instituto la obliguen a trabajar con la tonta de Megurine? Encima llegó a su casa y trató de dormir y olvidarse del mundo, pero su madre subió y la sacó de su habitación para que comiera la cena y estuviera un momento en familia. Cuando llegó a su habitación tuvo una idea súbita y supo que tenía que escribirla, pero tendría que esperar hasta el día siguiente para continuarla. – Espero no se me olvide nada. – Se dijo a sí misma antes de caer dormida.

.

La luz se filtraba por aquel cuarto lleno de objetos aguamarina, todo lo era, desde las sabanas hasta las cortinas. En su habitación había prevalecido el color rosa, pero de un momento a otro los objetos fueron siendo reemplazados por cosas de color azul marino.

Al sentir el sol en su rostro abrió sus ojos, escaneó la habitación, pasó sus manos por su cabello algo desordenado pensando en que tenía que ir a la ducha ahora mismo si quería llegar temprano. Mientras se arreglaba para un día más de escuela no pudo evitar en pensar en el día anterior, a pesar de todo no sería un mal año. Estaría sentada en todas sus clases junto a ella, además quizás pueda ir con ella a la biblioteca o a su casa y hacer los deberes juntas.

Terminó de arreglarse y bajó al primer piso y saludó a sus padres y hermano mayor. Desayunó con calma, habló un poco y salió hacia la escuela. El viento de primavera meció sus cabellos rosados. Suspiró mientras pensaba que decirle a Miku cuando llegara. – Tú puedes hablarle Luka. – Se daba ánimos a sí misma.

Llegó a la escuela y fue directamente a su salón, sabiendo que sus amigas también irían allí apenas llegaran a la escuela. Esperaba poder hablar con ellas antes de tener que sentarse junto a Miku todo el día. Sonrió ante este pensamiento.

– Hey Luka. – La saludó cálidamente Lily cuando entró. – ¿Ya pensaste en qué hacer? – La rubia se refería a lo que pensaba ella del plan de ella, Meiko y SeeU para conquistar a la pequeña de coletas.

– No hay nada que pensar Lily. – Se hizo la desentendida Luka.

– Oh Luka, no lo niegues más.

– No sé de qué hablas. – En ese momento llegó una chica de cabellos cortos café.

– ¿Aun negando la evidencia? – Le preguntó a Lily, quien solo asintió.

– Creo que deberíamos dejar el tema allí. Ella no hará ningún movimiento por lo visto.

– No te puedes rendir así no más Luka. – Comentó SeeU que llegó de un momento a otro.

– ¿Rendir? – Preguntó medio enojada Luka.

– No lo puedo creer Luka, aún no iniciamos el plan "conquista coletitas" y ya te rindes. – Respondió con tono burlón SeeU.

– Cállate idiota. – Luka iba a golpea a su compañera de clase, pero el timbre sonó, por lo que se acomodaron en sus asientos. Miku y sus amigos entraron al salón, al parecer se habían quedado hablando afuera.

– H-Hola Hatsune. – Saludó amablemente Luka.

Miku alzó la ceja ante el comportamiento extraño de la pelirrosa. – ¿Buenos días? – Le respondió.

Luka quería seguir hablando con ella, pero la mirada de Miku se lo impedía. No pasado muchos segundos de sonado el timbre ingresó el docente de química. – ¡Buenos días! – Saludó cortésmente. – Hoy le damos la bienvenida a un nuevo compañero de clases, adelante.

En ese instante entró un chico alto de cabellos morados largos. – Hola. Soy Kamui Gakupo. – Se presentó formalmente.

– Siéntate al lado de Dahee SeeU. Dahee alza la mano. – El joven se dirigió a una silla vaca al lado de la chica rubia que tenía la mano en el aire. – Ella será su compañera de trabajo durante el año en esta clase. – Aclaró el docente.

El profesor dicto la clase con normalidad. – Bueno chicos, queda una hora de clases, por lo que les dejaré un taller para que hagan con su compañero. Pueden ir a la biblioteca si quieren.

Inmediatamente todos se movilizaron a la biblioteca. Rin y Gumi se sentaron juntas en una de las mesas, Len y Kaito junto con ella y obviamente Miku quiso sentarse con sus amigos pero Luka insistía en sentarse en la mesa donde estaba Lily, Meiko, SeeU y el chico nuevo.

– Mira Megurine. Te sentarás donde yo digo.

– No veo el por qué tiene que ser de esa forma.

Rin y Gumi veían con aburrimiento la forma de actuar de su amiga. – Aquí vamos. – Comentó la rubia.

– Sí. Creo que más de una persona ganará una apuesta hoy. – Comentó la peliverde.

Mientras Miku respondía la pregunta de Luka. – Porque no fue mi culpa que termináramos juntas.

– ¿Y acaso fue mía?

– Pues debiste responderle a uno de los chicos.

– Ya habíamos acordado que yo estaría con SeeU. – Dijo como si fuese muy obvio.

– ¿Y por qué no lo aclaraste?

– No me dejaron.

– ¡Ustedes dos silencio! Esto es una biblioteca. Si van a discutir vayan a otro lado. – Informó la bibliotecaria muy molesta.

– ¿Por qué no simplemente unimos nuestras mesas? – Preguntó Lily.

– Esa es una buena idea. – Respondió Rin.

Y así terminaron todos uniendo sus mesas y trabajando juntos. Aunque no es que se hablaran mucho entre ellos. Luka hablaba del taller con SeeU y Miku consultaba todo lo que iba haciendo a Len. Gakupo que era nuevo no comprendía mucho lo que pasaba por lo que preguntó.

– Ah… SeeU-san, ¿no se supone que debe hacer el taller conmigo? En lugar de esta chica... ¿cómo te llamas? – Preguntó Gakupo a Luka.

– Megurine Luka. – Respondió casi de forma automática.

– Vale Megurine-san. ¿Tú no estás con esta pequeña de coletas?

– ¡No soy ninguna pequeña! Y preferiría no tener que tratar con ella. – Miku estaba al otro lado de la mesa. Ya que se sentó lo más lejos posible de Luka.

Gakupo seguía sin comprender que ocurría hasta que Lily, Meiko y SeeU le explicaron. – Bueno puedo comprender que se lleven mal. Pero deben tratar de trabajar juntas, ¿no? – Comentaba exasperado Gakupo debido a que no había podido hacer nada.

– Él tiene razón. – Comentó Gumi. – Miku tú debes trabajar con Luka-san.

Miku miró sorprendida a sus amigas, sentía que las habían traicionado. Ella no tuvo de otra que sentarse al lado de Luka. – ¿Qué llevas hecho? – Preguntó la pelirrosa.

– El punto dos y cuatro. – Respondió Miku.

– Oh yo tengo el uno y dos. Comparemos y hagamos el tercer punto.

Revisaron lo que llevaban la pelirrosa estuvo de acuerdo con el procedimiento de Miku y Miku con lo que llevaba Luka. Además el punto que tenían en común tenía la misma respuesta.

– Hagamos el tercero. – Dijo algo animada Luka.

Comenzaron a trabajar juntas, sin embargo, no lograban ponerse de acuerdo. – ¿Estás loca? Aún no tienes que sumar. – Miku miraba a Luka como si fuese un extraño ser salido de la nada.

– No. No lo estoy. Mira el ejemplo en tu cuaderno. – Luka le señaló a la peliaqua.

– Estas equivocada. Ese ejemplo es para otra cosa.

– La equivocada eres tú. – Ellas cada vez alzaban más la voz.

– ¡Eres una tonta! Eso no se hace así.

– Sí. Mira. – Luka continuó escribiendo en la hoja que iban a entregar, pero Miku comenzó a tratar de quitársela.

– Dame eso. – Todos los demás las miraban sin decir nada. Miku jaló demasiado fuerte la hoja por lo que se rompió en dos.

– ¿Por qué hiciste eso? – Reclamaba la pelirrosa. – Ahora tendremos que hacer todo de nuevo.

– ¿Tendremos? Es tu culpa por no escucharme.

– Qué testaruda eres. – Ya casi gritaban.

– Y tú eres una tonta sin cerebro.

– Idiota.

– Al menos tengo algo más que aire en mi cerebro.

– Já. Tú ni cerebro tendrás.

– ¿Quién daño el trabajo?

– Fue tú culpa.

– Según tú todo es mi culpa.

– Sí, eres una idiota que no piensa. Solo te pavoneas por aquí y allá creyéndote la más linda. Eres una engreída sin cerebro. Una arrogante y narcisista que crees que el mundo es tuyo. Crees que todos te deben amar por tu linda cara. Pero te informo algo, eso no es así.

Luka se quedó mirando a Miku sin creerse lo que le había dicho. – Y tú eres una… – Se sentía tan dolida que no hallaba que decir. ¿Miku la odiaba por eso? Pero, ella no se consideraba a sí misma así.

– ¡Ustedes dos! – La bibliotecaria se acercó a ellas. – Salen inmediatamente de aquí.

Luka se levantó de su silla y salió de la biblioteca como si nada, como si no le importaran los insultos de Miku, e incluso el trabajo. Pero tan pronto como estuvo afuera salió corriendo hacia el baño. No quería que nadie notara sus lágrimas.

Llegó a uno de los baños y comenzó a llorar desconsoladamente. La chica que siempre había amado en secreto durante toda la secundaria la odiaba. No había nada que hacer, además ella parecía muy interesada en Len o al menos eso le pareció en la biblioteca.

En un instante la pelirrosa sintió unos pasos y que se abría la puerta, por lo que corrió hacia una de las cabinas, no quería que nadie la viera en ese estado.

Oyó pasos fuertes y luego como unas chicas comenzaban a hablar. – ¿Se puede saber qué diablos te pasa Miku? – Esa era la voz de Gumi, la cual sonaba muy enojada. Le pareció escuchar un gruñido, muy probablemente de Miku.

– ¿Es que no puedes controlar tu bocota? – Ahora podría jurar esa era Rin.

– Suéltame Gumi. – Reclamó la peliaqua.

– ¡Es que eres una cabeza hueca!

– No soy ninguna cabeza hueca. Simplemente no la soporto. – Ese comentario solo hizo que el dolor en el pecho de Luka incrementara.

– Sí, si lo eres. ¿Por qué no simplemente admites que te gusta? – Luka comenzó a pensar que quizás hablaban de otra cosa y no de ella. – Tú ni siquiera piensas esas cosas de ella.

– ¡No me gusta! – Habló medio indignada Miku. – Y sí pienso eso.

– Sí, si te gusta. Sabemos muy bien cómo eres, sobre todo cuando deseas algo. Siempre actúas de la misma forma.

– ¡Eso no es así! – Se defendía Miku. Luka detuvo completamente su llanto y se concentró en la conversación de las tres chicas.

– ¿Oh no? No recuerdas como te comportaste de histérica cuando querías ese osito de felpa. – Arremetió estaba roja de vergüenza por lo que le recordaban sus amigas.

– No me gusta Megurine y punto. Quien me interesa es Len.

– Eso es mentira. – Dijeron al unísono Gumi y Rin. – Si te gustara. – Continuo Rin. – Lo trataras peor que basura… mira Miku, por tu bien y el de esa chica debes aprender a lidiar con tus sentimientos.

– No tengo que aprender nada, porque no siento nada por ella.

– ¿Qué ganas negándolo? – Preguntó retóricamente Gumi.

– Nada. – Respondió Rin.

– ¡Piensen lo que quieran! Yo me voy. – Gritó casi que histérica Miku y luego se escuchó como alguien tiraba la puerta.

– Me pregunto cuando lo admitirá. – Comentó algo exasperada Rin.

– Creo que nunca. – Respondió Gumi. – Pero creo que presionándola no ganaremos nada. – Luego de esas palabras se volvió a escuchar cómo se abría y cerraba la puerta, solo que esta vez de forma delicada.

Luka no sabía que pensar, al parecer si tenía esperanzas. Al parecer a Miku le interesaban las chicas. Al parecer Miku correspondía sus sentimientos… aunque ella misma se los negara… intensamente. Todas las energías de la pelirrosa fueron recargadas, se prometió así misma que conquistaría a Miku, aún no sabía cómo, pero lo haría.

Espero les haya gustado. No sé siento que me quedó medio raro jajaja Y pensar que tardé dos meses para escribir esto... Ah y sip será una historia dentro de otra y ambas serán Yuri jejeje...

.

Guest: Sorprendida con Miku tsundere? mmm he visto varias xD Me gusta más que Luka tsundere jejeje Lamento haber tardado tanto. Espero te guste el segundo capítulo.

KagamineIkumi: Aquí está! Espero te guste igual que el anterior cap ^^

serenity: Al fin encontré la inspiración jeje Espero te guste.

JM Scarlet: Gracias xD Me alegro que te gusten mis fics, jajaja yo también amo a Miku tsundere jajaja mmmm ya veremos que se le ocurrirá a Luka para conquistarla *rie maliciosamente* En fin, espero te haya gustado el cap xD

jako . s . mendoza: Oh vaya me consideras buena lectura? Gracias! Ah si ya veremos como avanza su "odio" jajaja.

hollierubin: Jajaja te pareció tierno? No sé que decir jajaja aquí la conti.

lenacastro731: Gracias! Aquí (al fin) la continuación xD

Kihara CJ: No has leído de Luka timida? jajaja hay varios fics. Aquí la conti y para que veas que no soy tan mala te aseguro que lo siguiente que publicaré es "el mundo nunca fue perfecto" xD

nagisa-chan: Aquí está! Ves que no tardé un año? jajaja see me gusta hacer cosas raras e inesperadas jajaja Gracias a ti por leer ^^ Espero te guste.

Saludos!