1 Capítulo. La fruta nunca cae tan lejos del árbol.
Parte Uno: el valor de la información.\
Una semana de viaje para llegar al reino de la arena, muchos favores pedidos a cambio de promesas que iba a cumplirlas apenas acabará con el objetivo del viaje. Ropas desaliñadas llenas de arena que se pegaron a la piel apenas arribo el tren del mediodía. Una tela blanca escondía sus cabellos aquamarinos de la mirada de los curiosos y por supuesto enemigos del reino de Cristal.
- " Vas a ir al reino de la arena dónde no existe soberano mas allá de la propia arena que dictamina quien vive y quién muere?- una mujer aún vestida de gala recriminaba a su esposo mientras se iba sacando con cuidado y lentitud las alhajas color turquesa de su cuello y orejas- Esposo mío, has perdido la cordura?- las manos suaves acostumbradas a tocar el violín acariciaron el rostro del hombre que mantenía su postura derecha dando a entender que su decisión ya había sido tomada y nadie se la iba a cambiar aunque sean posturas razonables-
- No me sucederá nada- beso la mano de su esposa con amor a la vez que veía como una pequeña de rizos color aquamarina intentaba esconderse detrás de la puerta semi cerrada sin darse cuenta que uno de sus rizos quedaba expuestos- Mi princesita- dijo el hombre al mismo tiempo que abría la puerta para encontrarse con el rostro temeroso de la niña- Estabas escuchando?
La niña asintió con la cabeza y corrió apresuradamente a los brazos de sus padres que la recibieron con una sonrisa la cual sirvió para calmarla inmediatamente."
Ahora, él estaba ahí escondiendo su apariencia, intentando no llamar la atención, cosa que a veces es complicado ya que su estatura, sus ojos y sus cabellos no eran fácilmente ocultables. Tomó sus pocas pertenencias, que llevaba en una maleta desgastada que encontró en una venta de segunda mano dejando la suya en su lugar, sus ojos percibieron el porque ese lugar no tenía dueño ni soberano, ni reglas… y no podía hablar sobre si había una costumbre. Las armas ilegales iban de mano en mano,mujeres algo desnudas paseaban por las calles de ese pueblo que había sido edificado como un lugar de paso y de comercialización. Respiro profundo, cosa que luego descubrió que había hecho mal, la arena entró en su boca provocando que de sus pulmones surgiera una tos seca que llamó la atención de todo el que se le cruzara. Se tapo la boca y caminó sin detenerse buscando una calle sin salida para ahí sí tomar unos sorbos del agua que había conseguido a precio excesivo. Su boca volvió a la normalidad y las gotas de sudor comenzaron a acumularse en la tela ligera y cómoda.
- No puedo creer que exista este tipo de temperatura…- se quejó a la vez que sostuvo su espalda en la pared mugrienta-
- Y estamos en un supuesto invierno, querido viajero- una voz de su espalda lo hizo darse vuelta con rapidez y sostener la daga escondida entre sus ropas pero al notar que era un anciano decrepito que salía de su escondite mientras sorbía un trago largo de un extraño brebaje que contenía alcohol- Cómo decía… tendrás una moneda para este vagabundo?-
Relajo un poco su cuerpo y nego con la cabeza, intentando no hacer alguna gesticulación desagradable porque su nariz había percibido el nauseabundo olor que venía de ese anciano, una mezcla de mugre con alcohol barato.
- No, lo siento- acomodo sus pertenencias y escondió la cantimplora-
El anciano estudio al hombre alto que estaba frente suyo, sin dejar de tomar el contenido de la botella, sonrió mostrando una hilera de dientes faltantes y amarillos.
- Usted está perdido, y no es uno de nosotros…- comentó sentándose sin darle importancía en el charco de un liquido que no era agua- Lo van a matar y robar con mucha rapidez, esa daga que tiene oculta es de juguete, mi buen caballero.
El hombre alto sintió un escalofrío en su espalda, cuando escuchó las palabras del anciano, siguió en silencio sin interrumpir ni negar las palabras del otro hombre que reposaba en el suelo.
- Sí buscas algo o a alguien preguntame que te responderé, no quisiera ver al bazallo de la reina hecho un cadaver…
- Cómo supiste?- se abalanzo hacía él sosteniéndole del cuello y levantándolo sin mucha dificultad-
- Los hombres de Neptune son muy característicos…. Y sus ojos están llenos de lealtad y honra, no como los demás que hábitan en este mundo llamado el fin del todo.
El guerrero de Neptune soltó al hombre tirándolo hacía la pared sin poder pasar por alto esa risa que provenía de esa boca nauseabunda.
- Una vez conocí a uno de ustedes… me dio asco verlos llenos de medallas y prendas que ostentaban riqueza- el anciano escupió al suelo casi cerca de las botas del guerrero- Ahora lo que me parece curioso que uno de ustedes baje a este lugar de desolación y castigo… dónde la peor lacra social habita-
- Estoy buscando a alguien- respondió con pocas palabras mostrando que las palabras del anciano no le afectaban en absoluto-
El viejo se acomodo y dejó de reírse para mirarlo con curiosidad a la vez que respondía con actitud segura y para nada irrazonable como daba a entender.
- Yo conozco a todos…. Ponme a prueba Neptuniano.
- Buscó una joven de cabellos rubios; que arribo hace unos 10 años...- intento recordar más información no sin antes analizar de lo que estaba hablando- Alta, una belleza ejemplar y extraña-
El anciano se quedó pensativo y luego de un par de minutos, comenzó a hablar sabiendo que le habían obviado mucha información, que quizás fuese necesaria.
- Sí, una belleza de Urano… las mujeres que se creen hombres con esa actitud rebelde y dominante, la recuerdo… porque ella me regaló agua y comida, mientras sostenía su panza con actitud de protección…. Así que como no soy un loco, como todo el mundo cree, ni tampoco ignorante supe desde el principio que esa mujer delicada tenía una mirada de amor, y sólo he visto esa mirada en las mujeres cuando esperan un hijo…
El hombre escuchó esas palabras y tuvo que frenar su instinto de exigirle más información al respecto, pero supo que debía de tener paciencia.
- Es a ella a la cual estas buscando? …. Debo de confesarte que has llegado muy tarde.
El guerrero que antes se hacía llamar el impenetrable, el de la sonrisa confiada, en esos momentos sintió el peso de haber llegado muy tarde, sintió dolor por su amigo, por qué las últimas esperanzas que había atesorado su hermano de armas eran banas y obsoletas. Apoyó su mano sobre la pared sosteniendo el peso de su cuerpo abatido y acalorado, sin percatarse que el anciano seguía mofándose, el eco de su carcajada iba golpeando las paredes y con un estruendo del golpe del puño del guerrero fueron calladas.
- DEJA DE REÍRTE! PEDAZO DE ESCORIA!-
El anciano obedeció el mandato y dejó de reírse aunque luego comentó de forma seria:
- Está escoria… dejó a esa dama bajo la protección de las sacerdotisas de la esperanza… Ella está ahí sana y salva. Tienes que dirigirte hacía el sur y tomar el camino de los idiotas e idealistas…. Lleva una buena cantidad de agua y rezale a la Reina por protección. Porque acá el viento y la arena son quienes eligen a los afortunados.
El anciano terminó de beber todo el contenido de la botella y cerró los ojos quedándose profundamente dormido, sin percatarse que unas cuantas monedas fueron colocadas sobre sus manos que al sentir el contacto con el metal se cerraron por acto y reflejo.
Parte Dos: La arena y el viento.
- En mi mundo no existe estos desiertos…- comentaba el hombre que hablaba con la criatura que lo llevaba- tú estas preparado para resistir estas temperaturas… aunque no te hicieron para que huelas a perfume-
Comenzó a reírse ante ese comentario, esperando que alguien más le siguiera el chiste.
- Sí el hubiese estado aquí, seguro que hubiese dicho "tu tampoco hueles a rosas" – su cabeza iba cayendo en la montura de la criatura que cuando la vio le pareció completamente asquerosa pero con el viaje descubrió que estaba más adaptada a este tipo de clima la arena no le molestaba por sus largas pestañas y un saco dentro de su cuerpo hacía de bolsa de agua- Siempre, te metías en problemas Phill… y este caso no es la excepción.
La criatura seguía su marcha sin necesidad de una guía, su caminar lento dónde cada pezuña se apoyaba en la arena caliente como sí no le afectara ese calor infernal. Las pocas cosas del guerrero reposaban en los costados y el agua había sido administrada por cada día, por si acaso se perdía y no llegaba a su destino, el cual todavia no conocía y no estaba en ningún mapa. Su cuerpo le ardía, las ropas le molestaban y la boca le sabía a sequedad, la arena se había colado en ciertas partes de su cuerpo molestándole con un perseverante cosquilleo.
- Esperó llegar… pronto o te volverás un ser sin quién te monte- murmuro y supo que si gastaba su saliva luego se iba a arrepentir.
Pasaron tres días y el suministro de agua se iba acabando a medida que su espalda recta iba decayendo sobre el cuerpo del animal, ya no tenía fuerzas para mantenerse. Recordó todos sus entrenamientos, todos sus años protegiendo al reino, las noches en vela junto con sus compañeros. La risa de su hermano cada vez que cometía un error, la franqueza de la mirada que le regalaban. Sus manos no pudieron apretar durante más tiempo las riendas y cayo sobre la arena, el sol le hizo cerrar los ojos y vio de forma incredula como la criatura seguía su marcha sin esperarle. Su cuerpo le pesaba toneladas y la voz no pudo articularse en su garganta.
- Vas a rendirte?- escuchó y vio la sombra de su amigo frente de el que le extendiá su mano, quizo tomarla pero sus brazos no le respondian automaticamente- Ohhh el señor vagancia no quiere levantarse y quiere escaparse de sus responsabilidades… qué le dire a la Reina…
El hombre postrado en la arena sonrió porque esa silueta era de Phill, pero de unos 20 años más joven.
- Ahhh sí El príncipe Caspian, futuro heredero del trono de Neptune, no quiere levantarse porque no quiere casarse con la princesa… por qué en realidad me ama a mi…
Caspian de ahora sonrió y con una fuerza renovada pudo volverse a levantar y tomo la rienda antes de que la criatura se perdiera de su alcance. Se dejó arrastrar y ató el brazo, cerró los ojos y le rezó a su Reina, pidiendo por su vida, porque deseaba volver a ver a su familia.
La criatura siguió el camino a paso lento arrastrando a su supuesto dueño.
Parte 3: Los ojos.
El cuerpo desgastado de Caspian terminó dejado por la criatura unos kilometros más del camino. Sintió dolor en varias partes de su cuerpo, sumado con la desesperación de ingerir algún líquido inexistente en su haber. Sufrió, quizó gritar….finalmente se quedo dormido a su suerte. Desperto ante las lamidas asperas cuyo aroma del hocico le dio asco, reconoció a la criatura que estaba acostada a su lado, era de noche pudo visualizar las estrellas y sintió un calidez proveniente de la derecha de su cuerpo miró para esa dirección para descubrir una fogata y una persona que la iba alimentando con pequeñas ramas. Miró por un segundo a su salvador pero los parpados le pesaron tanto que los termino cerrando y volvió al mundo de los sueños, pero no sin antes haber visto por un micro segundo los ojos de esa persona, de un color verde que se le hicieron particularmente conocidos.
Eso fue lo último que recordó, luego la siguiente vez que se despertó estaba en una habitación fresca, con sus ropas cambiadas y descansando en una cómoda cama, cuyas sábanas eran blancas y el perfume de flores le llegaban a su nariz como sí fuera una procesión de sensaciones nuevas, que hace mucho no experimentaba.
Unas sonrisas tímidas y juveniles viajaron hasta sus oídos y busco con su mirada de dónde provenían hasta que vio un grupo de cinco mujeres que le miraban con las mejillas ruborizadas, reconoció esa expresión, se acomodo disimuladamente sus cabellos logrando que las risas se volvieran aún más nerviosas.
- Quién diría que el protector de Neptuno siguiera coqueteando con juveniles muchachas…- una voz algo severa y conocida hizo que Caspian se diera vuelta y se encontrará con la persona que estaba buscando desde un principio-
- Lizzbeth- grito sin querer su nombre descubriendo que su voz no parecía la de costumbre intentó modular nuevamente mientras veía como un vaso era llenado con agua cristalina y luego dejado en su mano con un suave toque de unas manos que antes y pareciera que continuaba dedicándose a la jardineria-
- Él te ha mandado…?- dijo directamente sentándose en la silla que daba a la ventana un viento tibio entro y le acaricio los cabellos rubios largos que le llegaban a la mitad de la espalda- vienes a buscar a mi hijo?
Caspian iba a responder, pero le fue difícil acomodar sus ideas y sus palabras de forma sincera y nada directa. Era como si esa mujer lo enmudeciera con solo su presencia. Noto que alguien más, además de las muchachas que seguían cuchicheando entre ellas, estaba en esa habitación y su respuesta llego bajo una figura que corrió a los brazos de Lizzbeth y se abrazo a su cuello, regalándole unos besos en las mejillas. Se quedo callado mirando esa escena… no podía creer lo que estaban viendo sus ojos. La mujer notó esa mirada sorprendida y sin esperar mucho alejo lo suficiente al niño de sus brazos…
- Saske, quiero presentarte a un buen conocido mío, el protector de Neptune Caspian-
El niño se escondió detrás de la silla, escondiéndose al notar que ese extraño lo veía de una forma que no le gustaba. Sus cabellos negros junto con los ojos amarronados, igual que los de Lizzbeth, fueron lo último que vió el hombre que todavía no lograba salir de su esturpor.
"Es un heredero"- pensó dentro suyo.
Gracias a los comentarios, en realidad sigo peleando con el inglés... no se bien cómo se públican y con decir que el signo del dialogo lo tengo que escribir acá porque no me aparece cuando lo pego del word... =(
bueno debo de agradecer a las que me comentaron... no pensé que tuviera ya buena aceptación. veamos...
Aidan Ross... sí es ex etoile! :) gracias por leer el fic... pero no se que nick tenías en coyuhi.
UKT! gracias por leerme y gracias por lo de excelente redacción debo de tener algunos errores... jajaja :)
Aurora Kaioh espero intentar sorprenderte, porque escribiste que ya estas viendo lo que viene... jajajajaja :) veremos sí logró captar una buena trama original... debo de advertirte que hago sufrir a los lectores... =)Vientocortante, todavía ando creando un poco este mundo... si crees que algo esta mal puedes corregime... vi sailor moon cuando tenía 14, y ahora tengo 25 algunas cosas espero no olvidarme... siempre necesito una ayuda y una buena crítica.
AngelSagi sí hay un capitulo dos... un tres y espero qué así sucesivamente... jajajaja
