Hola! Y cómo lo prometí a FanRubius en su premio (el cual tendrás que compartir con todos los lectores :v), aquí el siguiente capítulo de esta historia... espero les guste y haya valido la espera... si lo sé, tardé demasiado, pero cuando comencé este fic me pasaron una serie de cosas que mataron mi inspiración... en fin, aquí vamos.
Día seis
Para Miku, la situación en la que se encuentra es totalmente extraña. Lenka, quien hasta ahora ha sido muy reacia con ella la defiende de una total desconocida; quien al parecer es muy peligrosa, una chica pelirrosa de ojos azul profundo.
— Ruka… aléjate de ella Miku, es peligrosa.
—La única peligrosa aquí, eres tú, Lenka. —Contesta fríamente aquella chica de cabellos rosas quien al parecer se llama Ruka.
—Tú solo representas problemas a quien se te acerca. —Dice firme la rubia.
—Al menos no soy una mentirosa y oportunista. —Habla con resentimiento.
—Vámonos Miku, aléjate de esa chica. —Lenka toma de la muñeca a Miku y la lleva hacia la mesa donde se encontraban.
Sin embargo a Miku le llama demasiado la atención las palabras de aquella extraña. Decide dejar pasar el tema por ahora, pero no olvidarlo. Algo le dice que esa chica puede revelarle más cosas que las personas que la acompañaban en ese momento y pretenden "ayudarla".
Lo que queda del día Lenka y Rinto llevan a Miku a su casa para alistarse para el viaje. Rinto es el encargado de llevar una carpa, además de hacerse de una pequeña pistola y un mapa. Lenka se hace con las provisiones y algunos elementos de cocina y Miku con las mudas de ropa y otros elementos como una navaja.
Al día siguiente, muy temprano al amanecer, Miku, Lenka y Rinto esperan al resto del grupo en las afueras de la ciudad. Meito es el primero en llegar, les comenta que logró encontrar a alguien que se hiciera cargo de su taberna. Minutos después llega Akaito, quien tardo debido a que estaba dando las últimas instrucciones a sus subordinados.
Ellos comienzan una caminata en silencio. Miku no tiene idea de porque van en esa dirección. Lo cual llama aún más su atención, ¿qué los llevó por ese camino? ¿Por qué tanto interés en ayudarla? Ella no tiene idea, pero no duda que es muy extraña la situación.
Luego de unas horas caminando, llegan a la salida del pueblo e inicio de un bosque que a los ojos de Miku se ve muy espeso y verde. Ella con algo de temor pregunta. —¿E-entraremos allí?
—Claro. —Responde muy seguro Rinto. —Es la única forma de llegar al Monte Nevoa.
Miku queda aún más confundida. —¿Qué hay en ese lugar? ¿Por qué vamos allá?
—Es un monte mágico. —Responde con aire de misterioso Akaito. —Es el sitio más probable donde se puede encontrar a tu caja, y quizás, la razón por la que estás aquí.
Miku prefiere no decir nada y asentir.
Cuidadosamente entran en el bosque. —Hay que tener mucho cuidado dentro del Bosque Sjarmert… está lleno de plantas venenosas, arboles encantados, ninfas, animales inimaginados… es un mar verde lleno de peligros e ilusiones. —Meito recomendaba.
Miku siente un escalofrió recorrer su cuerpo. Pero sigue caminando detrás del grupo. Caminan por el espeso bosque. Miku no soporta lo espesa de la selva, el barro que le impide caminar y pega su zapatos al suelo, las hojas que golpean contra su cara, el sudor que recorre su cuerpo, el olor a suelo mojado, el camino improvisado. Sin embargo no se queja, prefiere callar y analizar su entorno y al menos agradece que la espesura del bosque no permite que el sol abrazador llegue hasta ellos, agraviando más su camino hacia su destino.
Todo es envuelto por un ruido sordo, el roce de las ramas con la ropa, la fricción de sus ropajes, el grito alejado de los animales, como anunciando que hay intrusos, el intenso movimiento de la selva, que siempre está en movimiento, siempre viva y siempre muerta, el sonido de la espada que se alza sin piedad contra la naturaleza, para hacer su camino, cada sonido, cada sensación, cada olor marea con intensidad a Miku, quien ya no soporta más y pide un descanso.
Todos se sientan entre las ramas que sobresalen de un gran árbol, que Miku supone ha estado en esa selva desde siempre dado el ancho de su tronco. Mientras está sentada allí, viendo la interacción entre los acompañantes de su aventura, no puede evitar pensar que no hace parte de ese lugar, pero que tampoco quiere serlo.
En un instante Meito afirma morir de hambre, y entre el musgo del árbol y las plantas bajas sobresalen unas bayas rojas, verdes y moradas, las cuales se ven jugosas. Meito insiste en queres degustarlas, pero Akaito le recomienda lo contrario, advirtiendo que quizás son venenosas.
Sin hacer caso a advertencia alguna, Meito introduce una de las bayas rojas en su boca y se deleita con su sabor, luego de un momento de espera nada ocurre y decide probar más de aquel manjar.
Luego de unos minutos más de descanzo se decide que es momento de continuar, el Monte Nevoa está a al menos una semana de camino. Caminan por el espeso bosque nuevamente, nadie habla, solo la espada de Rinto que hace el camino es escuchada.
De repente, Meito desacelera su camino, coloca sus manos sobre su estomago y cae de rodillas al suelo.
Todos se alertan ante esto. Lenka corre hacia él y lo toma de los hombros como puede, notando que está empapado de sudor y respira de forma irregular. Rinto llega hacia él y le da de beber agua, sin embargo Meito cae al suelo. Akaito está paralizado del miedo, por lo que no nota a la sexta persona entre ellos, a quien Miku si percibió.
—¿Quién es usted? —Pregunta un poco estremecida Miku. En ese momento los demás integrantes del grupo notan al intruso dentro de su grupo.
—Soy Gumiya.
—¿De dónde vino usted? ¿Por qué nos ayuda? ¿Por qué está aquí? — Lenka hace muchas preguntas sin esperar respuesta.
—Puedo responder a todas sus dudas luego, por ahora déjeme ayudar a su amigo. —Responde tranquilo.
Lenka lo mira desconfiada, pero accede. Da un asentimiento y recuesta a Meito en el suelo verde y café por la hierba y suelo abundante de materia orgánica. Gumiya se acercó, observó atento a Meito y luego pregunto. —¿Ah comido algo del bosque?
—Unas bayas rojas que se encontraban cerca de un gran árbol en aquella dirección. —Señala al aún visible gran tronco.
—Ya veo… —Dice analítico, mientras saca de su mochila varias hojas y las agrega en un cuenco junto con un extraño líquido. — Es peligroso comer casi cualquier cosa dentro del bosque Sjarmert… todos lo saben.
Termina su extraño brebaje y le pide a Rinto y a Akaito que sostengan a su amigo, mientras el lo hace tragar aquella pócima. Los otros miran algo temerosos a Gumiya, ya que desconocen que le ha dado de tomar a Meito, pero toda la tensión se disipa cuando Meito se despierta algo aturdido, se levanta desesperado y comienza a vomitar.
Mientras Lenka va en su ayuda, Gumiya se apresura a explicarse. —Soy experto en herbología, vivo en este bosque y mi trabajo es guiar a los aventureros de vuelta a la ciudad… nadie debe atravesar el bosque… todos lo saben.
—Muchas gracias… yo soy Akaito, y la verdad necesitamos llegar al Monte Nevoa por motivos personales. —Dijo ambiguo, como ocultando algo en sus palabras, o al menos eso siente Miku. — Al que has salvado es Meito, la rubia quien le ayuda es Lenka, hermana de Rinto, y ella es Miku.
Gumiya los ve con ojos dudosos. —Mi labor es llevarlos de vuelta, no puedo permitir que se adentren más en el bosque. —Afirma.
—De verdad necesitamos llegar al Monte Nevoa.
—Pues tomen otro camino.
—Lo otros caminos son más inhóspitos y peligrosos, además de largos. —Seguía intentando convencerlo Akatio, él sabía que Gumiya podía ser una gran ayuda o un gran estorbo.
—¿Y cuál es su motivo?
—Ya se lo dijimos, es… personal. —La sonrisa lóbrega de Akaito no le gustaba.
—Sin una motivación de peso, no tendré más que llevarlos de regreso.
—Vamos en busca de una caja, además de una explicación del porqué estoy aquí. —Dice sin rodeos Miku, quien no se sorprende por los cambios en la expresión de Gumiya, primero impresionado, luego pensativo y por ultimo astuto.
—Interesante. —Comenta mirando a los demás miembros del grupo. Akaito se ve algo molesto, Lenka y Rinto agitados y Meito agobiado por su malestar. —En ese caso… yo los acompaños… el camino puede ser muy peligroso.
Miku se muerde el labio inferior en muestra de frustración, ella esperaba que Gumiya diera indicios de algo… pero solo se comporta igual a sus compañeros de viaje.
Esperan a que Meito se recuperara un poco, y luego caminan por un largo tiempo aún en silencio, el único cambio es el líder del grupo, ahora quien hace halar la espada es Gumiya en lugar del rubio.
Pronto se hace de noche, y Gumiya recomienda detenerse a dormir en un claro dentro del bosque que él asegura es seguro. Entre Miku y Lenka preparan la comida, mientras que Rinto y Akaito las carpas, Gumiya va por leña y proviciones y Meito descansa, debido a que lo necesitan recuperado para que no retrase el viaje.
Mientras cenaban, Miku aprovecha para acercarse a Gumiya, y hacerle una serie de preguntas que la tienen intrigada.
—Hola. —Saluda cortes. Gumiya solo sonríe. —¿Cómo nos encontraste? … llegaste justo cuando necesitábamos ayuda.
—El bosque habla… yo sabía que había intrusos desde el momento que entraron. —Comenta con aire de misterio. —Solo seguí las señales.
—Aun así, fue extraño.
Gumiya vuelve a sonreír, como alguien que oculta algo. —No lo es…
Miku aun sintiéndose frustrada decide dejarlo ir. Pronto el manto de la noche los cubre, Miku se duerme inmediatamente dado el gran cansancio que la embarga, sin saber que el resto del grupo se reúne para hablar sin ella.
Al día siguiente, Miku es llamada por Lenka, quien le tiende un cuenco con sopa como desayuno. Miku lo toma sin chistar y espera a que los chicos recojan el campamento para continuar.
Continúan la caminata, sin embargo ya no es en silencio, Meito y Akaito hablan sobre finanzas y Rinto con Gumiya sobre nociones básicas de herbología. Lenka le habla a Miku sobre lo complicado que a veces son los tejidos, pero Miku la ignora, sus pensamientos son como una gran tormenta de verano en ese momento.
De un momento a otro Miku nota que la vegetación va camiando, ya no prevalecen arboles de grandes dimensiones y alturas, poco a poco su tamaño y grosor disminuye, los sonidos que percibe también cambian, ya observa y siente más el sol y la brisa, incluso es capaz de escuchar el sonido de del agua correr.
Con un poco más de caminata llegan a lo que se ve como un pequeño arroyo de cristalinas aguas. Miku lo observa maravillada, el paisaje se le hace delicioso, casi idílico, aquella corriente de agua tranquila, lo verde de la vegetación, lo tranquilo de los animales que se dejan ver.
Sin embargo, Gumiya toma la palabra, robando la magia del momento. — Este es el Rio Narciso. — La voz de Gumiya se denota seria y precavida. —Pasarlo puede no parecer difícil, pero en realidad es una trampa mortal… no deben observar su reflejo en el agua, si esto pasa un gran remolino se hará a su alrededor y los succionará, de forma que no podrán escapar y morirán ahogados… descansaremos un momento y luego trataremos de pasarlo, no tiene más de cinco metros, pero se debe estar muy tranquilo para intentar atravesarlo.
Miku nuevamente se inunda de miedo, sin embargo no dice nada y accede fácilmente a las indicaciones de su grupo de viaje.
Luego de unos diez minutos de espera, Gumiya decide que es momento, él ata una cuerda que le dio Lenka a su cintura y luego ata a Rinto, seguido a Akaito, continuado de Meito y finalmente Miku. Para así formar una cadena y poder auxiliar a alguien que mire su reflejo.
Gumiya se adentra en el rio, el cual no llega más de su rodilla, comienza a caminar lentamente, sin mirar abajo, lo que dificulta la tarea. Mientras van recorriendo lentamente el rio, cada uno tropieza o se hunde en la suave arena. El agua es muy tranquila, pero paulatinamente se va volviendo más caudalosa y la velocidad aumenta.
—El Río sabe que vamos pasando por el. —Comenta tranquilo Gumiya, y Miku se pregunta como ha sobrevivido tanto tiempo en aquel lúgubre lugar el peliverde.
Pronto y con mucho cuidado Gumiya logra salir del rio, seguido de Lenka y Rinto, Akaito está por salir y por accidente empuja a Meito, quien a su vez a Miku, que por reflejo trata de componerse y termina viendo su reflejo en el agua.
Todos tragan seco y miran expectante a la pelinegra, quien a su alrededor comienza a formarse un remolino de agua, primero muy lento y calmado, pero que poco a poco se va volviendo violento y fuerte. Akaito corre hacia la orilla, sin embargo, Miku es jalada por la fuerza del agua, y a su vez, atrae a todos hacia el rio nuevamente.
Miku, se mantiene en calma y no pelea contra la fuerza del rio, ella trata de pensar en alguna forma de salir. Ve al resto del grupo y grita que caminen, que quizás así puedan sacarla, pero en su lugar, Meito saca una navaja de su camuflado y corta la soga, dejando a Miku helada y sin poder moverse, siendo arrastrada por el agua.
Miku no puede moverse debido al terror que la inunda, se siente traicionada y abandonada. Por lo que se deja arrastrar con facilidad. Cuando ya se ve con el agua hasta la cintura. Siente que algo la jala del brazo izquierdo, y en eso nota a una muy seria pelirrosa arrastrándola con todo lo que puede de si.
Ella al salir de su estado estupefacto decide dar todo de sí para escapar de las turbulentas aguas del rio, que ya se han tornado turbias. Luego de un gran esfuerzo Ruka logra llevar a la orilla a Miku, donde la pelinegra cae sobre la pelirrosa, viéndose a los ojos por unos escasos segundos, para inmediatamente echarse a un lado y tratar de recuperarse del gran sobresalto que acaba de pasar.
Todos los compañeros de viaje de Miku llegan al encuentro a unos diez metros de donde Gumiya había salido del rio. Y quedan congelados al notar a la pelirrosa allí.
—Ruka… —La nombra con desprecio Lenka.
—¿Qué haces aquí? —Pregunta Akaito desconfiado.
—De nada. —Dice ella con sarcasmo. —Solo quería ayudar.
—Solo eres una bandida… regresa por donde viniste, no necesitamos tu ayuda. —Rinto habla con calma.
—Me parece que fue lo contrario. —Responde fría, ella llevaba un tiempo siguiéndolos, debido a que no confía en ellos y sus ganas de ayudar a la forastera.
—No te hagas la heroína. —Lenka habla con veneno. —Solo eres una delincuente.
—No soy una bandida. —Afirmó la acusada. —En cualquier caso, los delincuentes serían otros. —Los observa acusatoriamente.
Miku, quien hasta ahora puede reaccionar del shock se dirige a ella con precaución, pero agrado. —Gracias. —Le dice.
Ruka la mira fijamente, y siente que sus piernas tiemblan ante aquella dura, pero dulce mirada, una que esconde dolor y sufrimiento ante todo. —De nada. —Le da una ligera reverencia.
Miku se siente en el cielo con su mirada, por lo que habla sin pensar. —¿Quieres unirte a nuestro grupo?
Ruka la mira con los ojos abiertos y sin saber que decir. Pero Lenka responde por ella. —¿Estás loca? Ella es una bandida, traicionera y huraña… no debes confiar en ella.
—Ustedes tampoco me han dado razones para confiar. —Dice enojada Miku, dado los eventos ocurridos hace unos momentos. Todos se quedan callados sin saber que responder, incluso Ruka. —Está decidido, ella nos acompañará.
Aunque todos desconfíen de Luka, Miku no lo hace, ella no piensa que la misteriosa pelirrosa es todo lo que dicen, y dado a todos los secretos y enigmas que hay entre ellos y la razón para ayudarla, ella cree que Ruka es la única que puede desvelar el misterio que hay en todo.
—Sería genial estar ahora en casa frente a mi computador escribiendo todo eso que se me acaba de ocurrir. —Se decía para sí misma Miku, quien se encontraba totalmente aburrida en un rincón oscuro de la casa de Meiko. Ella odiaba profundamente las fiestas y en general las reuniones sociales. —Ojala no se me olvide nada. —Se decía así misma frustrada.
Ella pasó su vista por los invitados de la fiesta; los cuales parecían estársela pasando muy bien, y su vista chocó donde se encontraban sus "mejores amigas" bailando muy divertidas. —¿Eh? —Le desconcertó un poco el hecho de que Rin bailara muy animadamente con el chico nuevo, Gakupo tenía entendido que se llamaba, y Gumi con Len.
Ella trató de mirar con ira a su amiga bailar con el rubio, pero por más que se esforzó no sintió nada, solo alegría de ver al rubio divertirse tanto con la peliverde. — ¡Rayos! —En ese momento quería golpearse contra la pared, por más que se esforzara, a Len solo lo veía como un amigo, no como algo más… al apartar la mirada de sus amigos pudo divisar a otra persona que habría preferido no ver.
Luka estaba en un rincón de la casa hablando animadamente con Kaito, quien le hablaba muy cerca del oído, mientras que la pelirrosa tenía una sonrisa algo traviesa. Miku si se sintió hervir al notar la cercanía de ellos dos. —Idiota. —Dijo demasiado alto. Varios de los que pasaban por allí al fin la notaron, pero siguieron en lo suyo, la peliaqua tenía demasiado fruncido el ceño, por lo que nadie se atrevería a preguntarle que le pasaba. — ¿Qué hace tan cerca de ella? —Se preguntó entre dientes, al caer en la cuenta de lo celosa que sonaba se compuso inmediatamente, y golpeo la frente. —No debe importarte que hace ella o con quien anda. —Se dijo a sí misma. Pero una vez notó que Luka iba a la pista de baile con Kaito su ira regresó a ella.
No soportando más se separó de la pared de la que se encontraba apoyada y jaló al primer chico con el que se topó hacia la pista de baile.
—¡Oh! hola Hatsune-san. —Saludó algo nervioso Yuuma. Él no comprendía lo que acababa de pasar, hace un momento estaba hablando con sus amigos y de repente se encontraba en medio de la sala junto con Hatsune. Pero, debido a que todos conocían muy bien el carácter casi violento de Miku, prefirió hacerse el desentendido. —¿Disfrutando la fiesta? —Preguntó casual, sin embargo no recibió respuesta debido a que Miku se encontraba viendo a un punto en específico muy concentrada.
Kaito y Luka continuaban bailando muy animados, de vez en cuando Kaito se acercaba al oído de Luka y le hablaba, a lo que Luka inmediatamente soltaba una carcajada y se veía muy feliz.
Miku se sentía estallar de ira, por lo que apretó más su agarre con el chico con el que bailaba. —Ahs Hatsune. —Dio un pequeño grito de dolor. —¿Puedes tener más cuidado?
Miku seguía en su propio mundo, tanto que ni sabía con quién bailaba, ella solo quería saber de qué hablaban Luka y Kaito. Sin saberlo un par de chicas la miraban a lo lejos.
—Yo creo que está funcionando. —Comentó una entonada castaña, quien tenía un vaso en la mano.
—Y perfectamente. —Dijo una rubia en un tono juguetón.
—Lo que me pregunto es, qué le prometiste a Kaito a cambio de que coqueteara con Luka.
—Nada en especial. —Expresó como si nada Lily. —Mi pregunta es, con que amenazaste a Luka para que se relajara de esa forma y siguiera el juego. —Preguntó con saña.
—Nada especial. —Respondió en tono de misterio Meiko.
—Por cierto, la fiesta va más que bien.
—¿Esperabas menos de mí?
—Ahora que lo pienso, es muy normal esta fiesta. —Ambas rieron ante esa confesión, Meiko tomó de su vaso y Lily analizaba fijamente a Miku.
—¿Sabes que me encantaría hacer ahora? —Inquiría con una voz arrastrada en su oído Kaito.
—¿Qué? —Respondió en el mismo tono Luka.
—Correr en círculos... estos zapatos son muy comodos. —Dijo en broma, a lo que Luka soltó una gran carcajada. Así se la habían pasado toda la noche, Kaito le hacía una pregunta algo casual en su oído y al momento de responder salía con alguna clase de incoherencia que la hacía reír. Además, el peliazul no bailaba nada mal, por lo que se estaba divirtiendo mucho.
Aunque, ella solo había aceptado pasar parte de su noche con Kaito porque sus amigas prácticamente la habían obligado, según Meiko, o tenía esa "cita" con Kaito o le diría a Miku lo que ella siente por ella. Ante tal amenaza no tuvo de otra que aceptar, con la esperanza de que el plan funcionara y lograra llenar de celos a su peliaqua rival.
La canción que sonaba acabó, y Luka se encontraba algo cansada, por lo que se dirigió dónde estaban sus amigas, dejando solo un momento a Kaito.
—¿Qué tal la noche? —Preguntó con las palabras arrastradas Meiko. —Pareces divertirte mucho.
—La verdad no va nada mal. —Confesó Luka. Ella tuvo intensiones de decir algo, pero se contuvo. Lily rio ante esto.
—¿Quieres preguntar por tu terror? —Habló en un tono totalmente juguetón. Luka se sonrojó un poco, pero asintió, ¿para qué negar la realidad? Ella se moría de ganas por saber que ocurría con Miku. —Pues, ha estado casi toda la noche en un rincón frío y oscuro esperando a que tú llegues para darle luz a su vida. —Dijo en un tono dramático la rubia, colocando una de sus manos sobre su frente.
—¡Ponte seria! —Casi gritó la pelirrosa.
Lily reía si poder parar, por lo que respondió en su lugar Meiko. —Ha estado casi toda la noche en el mismo rincón, pero cuando te vio bailar con Kaito, pareció que un demonio la poseyó y salió como loca, tomó del brazo al pobre de Yuuma-san y ahora baila con él.
—¿Qué? —A Luka le alegró y enojó en igual medida esa información. —¿Bailó con Yuuma?
—Baila. —Señalaba en una dirección Lily, quien ya se había calmado. Luka volteó a ver, topándose con una vista que no le agradó. Miku bailaba en la pista con un pelirrosa.
—Al parecer le afectó mucho verte con otro. —Lily continuaba con sus chistes y Meiko bebía más de su vaso.
Si no fuera por el hecho de que Luka estaba segura de que Miku estaba interesada en ella, aquella imagen le hubiese destrozado. En cambio; aun con una parte de ella muriendo de celos, le alegró saber que Miku no toleraba verla con otra persona en un ambiente romántico.
—¿Y ya le diste? —Preguntó una rubia en su oído, con un tono totalmente sugerente.
—¿Qué? —Casi gritó Luka, mientras se quitaba de encima SeeU quien había salido de la nada.
—Que si ya le diste… el chocolate. —Luka la miraba confusa. —Que memoria la tuya, no quedamos que le darías a Miku… —Ella se tomó una pausa. — un chocolate.
Luka comenzó a balbucear incoherencias, las palabras sugerentes de SeeU le dieron una imagen mental que la dejó fuera de juego.
—SeeU, se supone que eso será al final de la noche, ni siquiera hemos pasado a la fase dos. Aún estamos en la fase uno "volver loca de celos a la Narniana" —Le reclamó Lily.
Por su lado, Miku continuó bailando aquella pieza con aquel chico, cuando acabó la canción lo dejó solo en la pista, ignorando su llamado. —¿Hatsune? —Gritó entre el bullicio. —¿Podemos bailar otra pieza? —Preguntó, pero no pareció ser escuchado. De alguna forma Yuuma había quedado encantado con el aroma de Miku y la sensación de su cuerpo cerca del de la peliaqua.
Miku caminó a paso firme hacia dónde había notado había ido Kaito, encontrándolo hablando animadamente con Len y Gakupo, quienes también habían dejado de bailar con Rin y Gumi. Miku se acercó lentamente y escuchó parte de la conversación.
—¿Oh vaya hombre, dime que te echaste para tener así de encantada a alguien como Megurine-san? —Preguntaba emocionado Gakupo.
—Sí, ella rara vez se suelta tanto. —La duda y emoción en la voz de Len no era nada disimulada.
—Oh no les diré. —Decía el divertido. —Es un secreto. —Él no se creía capaz de decirles que todo aquello era una farsa, farsa que no comprendía. Lily aquel día lo había abordado en su casa y obligado a hacerse pasar por la cita de Luka durante la fiesta, ella no le explicó nada, solo que tenía que coquetearle a la pelirrosa, y aunque él se negó al principio, dada la personalidad de Luka, Lily le aseguró que ella aceptaría todos sus avances. —Solo les diré que la traigo loca. —Dijo totalmente orgulloso.
Miku se sintió arder al escuchar aquello. Ella no podía permitir que su pelirrosa… —"Ella no es tuya". — Se dijo mentalmente, bueno, la pelirrosa cayera en manos de semejante galán de cuarta, o al menos así lo veía Miku.
No sabiendo que hacer prefirió retirarse de allí, ella no pensaba hacer un escándalo en medio de una fiesta, caminó por todo el lugar buscando a dos personas, hasta que halló en la cocina a sus dos amigas.
—Hola Miku, ¿qué tal la estás pasando? —Preguntó Rin.
—Bien. —Dijo entre dientes. —Esta fiesta es tan divertida. —Decía con total sarcasmo, mientras usaba sus manos para ejemplificar sus palabras.
—Sí, se nota, la emoción desborda en tus palabras. —Le decía en burla Gumi, a lo que Miku la miró seria.
—No sé a qué vine a esta fiesta. —Expresó frustrada.
—¿No sería a divertirte? —Preguntó irónica Gumi.
—Me divertiría más en mi casa. —Dijo en un tono aburrido Miku.
—Pero, en tu casa no podrías ver a Megurine-san vestida en ropa informal. —Señaló Rin en un tono insinuante.
Miku inmediatamente rodó los ojos. —¿Otra vez con eso? ¿Cuántas veces les diré que…? —Pero Miku no pudo terminar, ya que sus amigas respondieron por ella.
—¿Muero por Luka?
—¿Ella es el amor de mi vida?
—¿Oh ella es tan hot?
—¿Quiero que Luka me…?
—¡Cállense! —Miku no las dejó seguir, gritando completamente roja. —Ya les dije que no me gusta… punto.
—¡Oh! Niegas que te gusta Megurine-san, pero no has negado al resto de la población femenina. —Molestaba Gumi.
—¡Con ustedes no se puede hablar! —Dijo al tiempo de irse a otro lugar, su ira incrementó al escuchar las risas de sus amigas a sus espaldas. —Tontas. —Hablaba sola mientras caminaba sin rumbo fijo. En su nube de enojo no se dio cuenta que caminaba en el mismo sentido que otra persona, con quien chocó. —¿Qué te pasa ton… —Pero no terminó al ver de quien se trataba.
—Oh lo siento. —Dijo Luka. Quien iba a seguir hablando con Miku, pero al recordar el "plan" decidió dejarlo ir, y seguir caminando como si ella fuese una desconocida.
—¿Qué le pasa? — Se preguntó sorprendida Miku. Después de todo, Luka usualmente es amable con ella.
Miku siguió caminando, el que Luka la ignorara la dejó helada, tanto que incluso olvidó porque deambulaba por todo el lugar. Nuevamente se topó con Kaito, quien esta vez estaba solo, al parecer buscaba algo, quizás a Luka, eso la hizo enojar nuevamente.
—Shion-san. —Saludó algo fría. El peliazul la miró extrañado.
—¿Shion… san?
—¿Qué te traes con Megurine? —Preguntó directamente.
—¿Eh? —Él la miró asombrado, sin comprender de que hablaba ella.
—No te hagas el tonto. ¿Qué te traes con Megurine? —Volvió a preguntar entre dientes.
—Oh bueno… yo… —Él no sabía que responder, aunque fuese tan pequeña, Miku lo intimidaba un poco.
—Ella no es alguien con quien puedas jugar… no te atrevas a si quiera pensar en hacerle algo. —Miku amenazó seriamente.
—Oh bueno Miku-chan, ella fue la que quiso pasar la fiesta conmigo… al parecer la traigo… —Pero Kaito no terminó su frase, ya que Miku lo tomó del cuello.
—No lo repetiré… deja a Luka en paz.
Kaito la miraba entre asustado e impactado. —¿Qué… te pasa Miku-chan…?
—No me gusta que… — Miku se dio cuenta de lo que iba a decir… se quedó un momento congelada y luego de un momento de meditación interna decidió soltar a Kaito e irse de allí, a algún lugar lejos de esa fiesta.
Luka se había sentido algo mal por haber ignorado a Miku, por lo que decidió seguirla, sin embargo perdió su paso y no la encontraba. Caminando por el rumbo que le pareció había seguido llegó al jardín exterior, donde notó a una pequeña peliaqua tomar por el cuello a un confundido chico mucho más alto que ella, con un rostro que parecía enojado y dolido. Aquella imagen la dejó impactada, ella no quería hacerse ilusiones, pero aquello parecía toda una escena de celos.
Luego de un pequeño intercambio de palabras notó que Miku se fue algo enojada y medio alterada. Dejando a un Confundido Kaito. Quería seguirla, decirle que ella era a la única que sus ojos veían, pero de seguro recibiría un golpe en lugar de un beso, por lo que simplemente esperó un momento y luego se acercó al peliazul.
—Shion-san, ¿te encuentras bien? —Preguntó Luka preocupada al notar el estado en el que se encontraba Kaito, además vio la oportunidad de preguntar sobre que había hablado Kaito y Miku.
—Sí… solo algo confundido. — Dijo pensativo.
—¿Por qué? — Se aventuró a preguntar.
—Es que…. Creí que a Miku le gustaba Len, pero al parecer está interesada en mí… oh bueno, ella es linda y todo, pero… —Kaito no terminó su idea, ya que Luka se fue de su lado con una cara totalmente roja de ira. —¿Megurine-san? —Exclamó extrañado. — ¿Qué le pasa a esas chicas? —Él cada día comprendía menos a las mujeres.
Luka llegó echando chispas dónde en teoría se encontraban sus amigas, pero no las halló, en su lugar las tres; Lily, Meiko y SeeU, se encontraban en la mitad de la pista bailando al son de la música mientras casi todos los que se encontraban en aquella sala las rodeaban, al parecer estaban en una competencia de baile.
Luka suspiró de tal forma que su flequillo voló por lo alto. Se recostó a un pared mientras pensaba en lo dicho por Kaito, sintiéndose tan tonta por creer que los celos de Miku eran por ella, cuando al parecer, eran por el peliazul… quizás incluso bailó con Yuuma porque le atrajo ese chico, incluso pasó por su mente la posibilidad de que lo dicho por Gumi y Rin podía ser algo de su imaginación y en realidad Miku no gustaba de ella.
En su lucha mental, Luka no notó que había alguien a su lado que se encontraba tan enojada que derramó el contenido de su vaso sobre su vestido, al parecer producto de su ira al apretarlo más de lo que debía, hasta que escuchó una maldición a su lado. En ese momento notó a Miku, quien no se veía nada feliz de estar allí.
En ese momento, y quizás debido a los tantos shots que se había tomado, Luka impulsivamente tomó a Miku de su muñeca y debido a que conocía muy bien la casa de Meiko, la llevó a una de las habitaciones de la casa, dónde sabía podría hablar con ella sin interrupción y sin la estorbosa música. Una vez allí ingresó al baño, buscó unas coas y salió de nuevo,
Miku se vio más que sorprendida por quien la llevaba de la mano, pero lejos de querer discutir se dedicó a sentir la suavidad de la mano de Luka y se dejó llevar a dónde la pelirrosa quisiera llevarla. Colocándose sumamente roja al notar dónde habían entrado.
Por alguna razón el corazón de Miku latía como loco, pero por más que trató de calmarlo, no pudo. Luka, no notando el estado de su compañera se dedicó a limpiar el vestido de Miku, quien solo podía contener la respiración por la cercanía.
—Entonces. —Dijo de repente Luka, tratando de ocultar lo mejor que pudo sus nervios, con el propósito de romper el tenso silencio. —Te gusta Kaito. —Afirmó sin más, cómo si hablara del color de las paredes de su casa.
A Miku dicha afirmación la dejó helada, lo medito por un momento, analizando a que venia eso. —¿Te gusta Kaito? —Preguntó al no hallar otra explicación lógica a esa pregunta, y teniendo en cuenta que Luka parecía estar divirtiéndose tanto con él hace un momento, sonaba a un reclamo de celos.
—Quizás. —Dijo ambigua Luka. —¿Y a ti?
—De pronto. —Respondió en el mismo tono Miku.
Ambas cayeron en un silencio tenso, las dos querían aclarar que quien en realidad le gustaba era la otra, pero Luka tenía miedo y Miku no era capaz. La pelirrosa continuó con su trabajo de limpiar el vestido de Miku y la peliaqua a observar fijamente las acciones de Luka.
Cuando no halló que limpiar, Luka se enderezó, le dio la espalda a Miku, abrió la puerta y se fue del lugar sin decir nada. Miku, quien había estado esperando alguna acción de su compañera, se quedó en el lugar de pie sin saber que hacer, ir detrás de Luka, quedarse allí o continuar con la fiesta. Al final decidió que era mejor irse a casa.
Miku se encaminó a la salida de la casa, y mientras caminaba por el jardín exterior, sintió que alguien nuevamente la tomaba por la muñeca, al parecer fue Rin quien se encontraba con Gumi.
—Miku, te hemos estado buscando. ¿Dónde estabas? —Preguntó en un tono serio y preocupado la rubia.
—Por ahí. —Dijo sin animo alguno.
—¿A dónde ibas? —Preguntó Gumi.
—A mí casa.
—¿Sola?
—¿Y a esta hora? — Sus amigas no comprendían el comportamiento de Miku, ella usualmente era algo asocial y se enojaba con facilidad por lo que hacía cosas por impulso, pero no era tan irresponsable como para irse sola a esa hora caminando hasta su casa.
—¿Pasó algo? —En la voz de Gumi se podía leer la preocupación por su amiga.
—No. —Su respuesta fue seca y cortante. —Solo estoy cansada.
—¿Seguro? —Rin seguía sin convencerse.
Miku iba a responder, pero en ese momento llegó Gakupo al grupo. —Chicas vamos, los demás esperan.
Miku no tuvo tiempo de quejarse, cuando fue llevada por sus amigas al interior de la casa, dónde al parecer, continuaba la competición de baile, a la que se había sumado Len y Kaito, incluso Rin, Gumi y Gakupo pensaban sumarse, Miku prefirió quedarse a un lado, aun a expresas de pasar por la amargada de la noche, debido a que no tenía ganas de nada.
Miku, desde su lugar vio como Kaito le halaba más cerca de lo que le gustaría a Luka y trataba de llevarla al centro de la pista, a lo que ella se negaba, a pesar de saberse buena bailarina, ella era incapaz de bailar frente a media escuela. Kaito insistía mucho, y ella ya comenzaba a desesperar, Miku notando esto se llenó de ira y caminó hacia Kaito, le tomó la mano y lo llevo ella a la pista de baile.
Luka se sintió morir por ese hecho, al parecer Miku no soportó sus celos y se llevó a Kaito, sin saber que en realidad la peliaqua realizó aquella acción para evitarle un mal rato.
Luka algo frustrada volvió a suspirar de forma que su flequillo se elevó por los aires de nuevo. Tan concentrada estaba que no notó a la persona detrás suyo. —¿Ya le diste… el chocolate?
—Ahh… —Gritó Luka, al voltear notó a SeeU… — "¿Ella no estaba en la pista de baile?" — Pensó con algo de confusión Luka. —¡Me asustaste!
—Lo siento~ — Dijo en un tono poco convincente la rubia. —¿Qué haces aquí? ¡Ve a bailar!
—¿E-Estas loca?
—Un poco…. Pero mueres por darle…. —Señaló a Miku, quien bailaba animadamente con sus amigas. — Un chocolate.
—Dele con eso… no pienso darle nada a esa niñita tonta.
—¿Ahora es niñita tonta? —Repitió sus palabras mientras se cruzaba de brazos y tomaba una pose de esperar a que continúe.
—La verdad no importa. —Dijo totalmente enojada Luka.
—¿Entonces para que hicimos el plan?
—No me interesa el plan.
—¿Estas segura?
—Sí.
—Oh cierto. —SeeU pareció recordar algo. —La segunda fase es "ignorar a la enana gruñona"…. Lo estas haciendo muy bien. —Posó una de sus manos sobre el hombro de Luka, quien solo gruñó algo molesta, pero no dijo nada.
Todos parecían estarla pasando muy bien, Miku hizo un gran esfuerzo para integrarse, pero le costaba mucho, por lo que en un momento ya no tolerando la incomodidad decidió salir a tomar aire, alejándose poco a poco sin que nadie lo notara; ella sabía muy bien que sus amigas no la dejarían irse así como así. Una vez estuvo afuera caminó hasta llegar a un área del jardín desde dónde se podían ver las estrellas, o al menos al cielo.
Luka por su lado, si notó la escapada sigilosa de Miku, debido a que no podía quitarle la vista de encima, y se fue detrás de ella, dejando hablar sola a SeeU. Se acercó lo más cautelosa que puso y se quedó observándola. Cuando Miku notó su presencia Luka no pudo evitar reclamarle… aún si no tenía derecho a hacerlo.
—¿Ya te cansaste de bailar con Kaito?
Miku quería decirle lo hermosa que se veía bajo la luz de la luna, pero esa pregunta la trajo a la realidad, que no era otra que el hecho de que Luka no era como ella, Luka no podía ser una chica que gustara de chicas, y en caso de que lo fuera, no se fijaría en ella… la chica que siempre la ha tratado mal.
—Oh estaba muy divertido… pero ya debía darle paso a otros para bailar.
—Ya veo… — Luka no supo que más decir, y Miku menos, por lo que se miraron por largo rato.
Luka pensó una vez más tentar su suerte y quizás darle los chocolates que le había comprado en la tarde… según sus amigas, el final de la noche se efectuaría la fase tres: "darle a la tsundere… un chocolate". —Oye, quiero darte… — Luka comenzó pero una salvaje Rin salió de la nada gritando a Miku.
—Miku, ¿por qué siempre desapareces así? —Preguntó Rin, quien al notar que la nombrada no estaba en la sala se preocupó al pensar que se fue sola a su casa. —¿Por qué estas roja? — Ahora interrogó preocupada. — ¿No te sientes bien?
—E-estoy bien… solo tenía mucho calor… Por eso salí del salón. —Respondió entre balbuceos Miku, la frase a medias de Luka la había afectado mucho y se quedó grabada como fuego en su mente. Rin ignoró lo que dijo Miku y comenzó a arrastrarla de regreso, sin siquiera notar que su amiga observaba hacia atrás a una Luka con el rostro sonrojado.
Poco a poco la casa de Meiko se fue quedando vacía, hasta que solo quedaron los amigos más cercanos de la castaña. Miku en ese momento se encontraba en la sala de estar de Meiko, donde tuvo que soportar al menos una hora más de conversaciones sobre cualquier cosa, risas locas, pasar por su garganta líquidos con un sabor amargo y ver a Luka reír con Kaito mientras que a ella la ignoraba olímpicamente. En ese instante Meiko halaba animada con Gakupo, Rin con SeeU, Len con Gumi y Lily y Luka con Kaito.
Miku por su lado, solo los observaba a todos en silencio, sin querer entrometerse en cualquier discusión, esperando pacientemente a que fuese la hora de irse. La cual llegó más lento de lo que pensó, en forma de pitido de un carro, debido a que a Gumi, Rin, Len y ella los buscaría el padre de los gemelos.
Ante el aviso de la llegada del padre de los Kagamine, todos fueron a la salida de la casa de Meiko a despedirlos. Kaito y Gakupo por su lado al notar la hora decidieron tomar un taxi a sus casas. Y Lily, SeeU y Luka se quedarían en la casa de su amiga.
Sin embargo todos se despedían una y otra vez, pero siempre alguien traía un nuevo tema de discusión a colación, que los hacía halar un momento más, despedirse y volver a comenzar, una y otra vez.
Luka ya cansada se encontraba simplemente escuchando a Gakupo y a Lily hablar de algo, ella pasó su vista por el lugar, notando que Miku estaba recostada al capo del auto de los padres de Rin y Len esperando impaciente para irse. En ese instante pensó que quizás no sería mala idea darle los chocolates a Miku, así fuese por solo molestarla. Sonrió con malicia, y caminó hacía Miku.
— Te quiero dar... —Escuchó de la nada la peliaqua. A lo que de inmediato saltó asustada, pero sin gritar… miró a su lado y vio a Luka que la miraba fijamente, debido a las palabras de Luka, a Miku llegaron una serie de imágenes mentales que la hicieron ponerse roja de vergüenza, mientras que Luka sacaba de su espalda un pequeño paquete. —...chocolates. —La forma en que Luka dijo la última palabra fue muy ronca, casi erótica. Causando que el corazón de Miku latiera más rápido aún.
—Oh bueno… esto… — Miku miró fijamente aquellos ojos azules que de noche arribaban a su mente y se negaban a irse, de forma que secuestraban su sueño y traían algo de paz. —Gracias. —Dijo casi sin darse cuenta de que estaba recibiendo algo de Luka.
La pelirrosa algo sorprendida, felizmente le entregó aquella pequeña caja sin despegar su vista de aquel mar en el que quería ahogarse. Se miraron por largo momento, de alguna forma ellas querían transmitir de manera segura, cómo se sentía con respecto a la otra, mientras que buscaban en aquellos ojos que observaban, un atisbo de que no eran la única que sentía aquellos sentimientos tan intensos.
Sin embargo, la magia del momento fue interrumpido cuando el padre de los gemelos rubios se cansó de esperar. Miku lamentó mucho la interrupción, debido a que por un instante ella creyó que Luka quiso acercar su rostro al suyo y aunque fuese una ilusión suya, ella también se movió un poco para acabar con la distancia que las separaba. Con algo de frustración y prisa Miku se subió al auto, agitando sus manos para despedirse de sus amigos.
Mientras que Luka la miraba anonadada irse… Miku al fin había aceptado algo que ella le daba. Una sonrisa se construyó de inmediato en su rostro, mientras que pensaba que quizás con Miku no todo está perdido.
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Eh notado algo, cada vez pasa más tiempo entre cada actualización de este fic, por lo que actualizo acorde a una ecuación exponencial, de esa forma, tomando los datos hallé la ecuación que representa mis updates, siendo: y=-xx/24+2x/3+3/8... así que si quieren saber cuando se publica el siguiente cap, solo apliquen la ecuación(? Ah el resultado se lee en meses... ok soy muy inoficiosa :v
Ya hablando seriamente, trataré de actualizar más seguido, pero no prometo nada. Ah la ecuación es real...
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KisekiDarck: Hola! Bienvenida a bordo ^^ Primero, no te preocupes, todos nos confundimos y no te haré bullying, no soy tan mala como dicen que soy :v Segundo, tu review me animó bastante, la verdad no lo esperaba. En serio, tus palabras me dejaron wow... no sé que decir la verdad, a parte de gracias. Aquí el siguiente capítulo, lamento haber tardado, espero te guste. Saludos!
Himemiya: Hola! En serio te gustó tanto? Y pues, me pareció interesante cambiar los roles, a ver que salía jajaja! En fin, ya se va viendo el plan de Luka(? Espero te haya gustado el cap. Saludos!
Alondra Scarlett: Hola! Me ha alegrado que te gustara tanto el cap anterior xD Si te mató eso, entonces te mató lo de dar... chocolates :v Aquí la conti, perdón la demora xD Saludos!
Chio Hood: Hola! gracias por tu review ^^ me alegro que te gustara, aquí la conti xD Saludos!
cami-rin-chan: Hola! Gracias por tus palabras ^^ me alegraron el día. Y si, me estoy enloqueciendo con dos historias en una :/ pero eso me pasa por loca... y de hecho, si eran dos fics jajajaja! Bueno, la historia de aventura ya hizo su entrada la pelirrosa, falta ver que te gustara :v Sep, me gusta todo al revés :v Aquí la actualización, espero te guste.
Kihara CJ: Oh mi amor~ (? aquí está tu dosis de bullying a la pechuga~ jajajaja no tienes un problema, oh ueno, más bien comprartimos el problema :v awww espero te guste este cap, lo hice con cariño para ti(? y bueno, me avisas si la pechuga hoy te cayó bien otra vez :v Saludos!
Akuma White: Tardar en que? actualización? esa palabra no que está prohibida? xD Pfff hyo disfrazada? ILUSA... como siempre... y mi Luka si es tímida, bueno algo :v Miku tsundere te enamoró, lo sé(? Owww respuestas? en verdad crees que te las daré? jajaja y luego no es ilusa. Sigue desayunando... Para ti no hay saludos... :v
Shinobukun: Hola! Perdon demorarme ;A; ya sabes que no dejo la historia, solo bueno... la inspiración me abandonó vilmente. Me alegro que si notes la historia que "escribe Miku", la mayoría la ignora y es la que más me cuesta ;A; Lo sé, mis fics son raros y diferentes jajajaja y quería una situación diferente :v Eso es tan buena idea... ya veremos que pasa(? Saludos!
FanRubius: A ti no te responderé... hay que ignorarte... ok no :v Me alegra que te gustara el cap, y bueno,luego de tranto joder, digo insistencia aquí está... no me fastidies hasta dentro de dos meses :v por qué te hago bajar? porque soy mala(? y sabes? otra vez atrase la Diva y la Princesa por este cap :v Ehh ya te explique que pasaba... bueno, espero te gustara, me largo...
Guest: Hola! No sé quien eres(? pero aquí está el cap :v saludos!
ako: Gracias, pero en realidad soy enana :'v Escribir dos historias en una es una locura... espero no volver a hacer algo tan loco. En fin, espero te haya gustado el cap. Saludos!
Marianasl: Hola! Gracias por eso de que te encanta, me alegra saberlo ^^Pues en inglés no es tan raro, pero si es poco frecuente la Miku tsundere jejeje, yo digo que le queda más que a Luka. ¿Qué hará Luka? Aún lo está planeado(? Esto fue lo más pronto que pude jajaja Saludos!
Eliza: Si, al fin lo actualicé jejeje perdón la demora en serio, pero aquí está. Es un halago saber eso de que fue tu primer fic yuri y no hayas salido corriendo :'v Jajaja pobre, la tratas de urgida a la tabla... en serio gritaste? Wow. Bueno, aquí el siguiente cap, no creo que grites porque ya sabías que lo estaba escribiendo, pero bueno. Y no, no habrá lemon aquí :v Saludos!
nigh . yuki: Hola! Tanto tiempo ha pasado que incluso te cambiaste el nombre jajaja! En serio gritaste? Vaya! Me alegro que te haya gustado el cap y la mente malsana de Miku :v Espero este cap te haya gustado igual. Saludos!
Kotobuki Meiko: Claro que tengo que agradecer ^^ me has ayudado mucho! Espero tu dictamen sobre la historia de fantasía :v
Saludos a todos!
