Hola! No iba a escribir aún esta cosa; la inspiración me ha abandonado vilmente en este fic ;-; pero, hoy (o al menos en mi huso horario) cumple años la mayor fan de este fic, así que aquí está :v k dcirt Shades espero te guste y no morir injunada, ahre(? xD

Día dieciocho

La alarma sonaba y resonaba en su cabeza, pero sus ojos se negaban a abrirse, más aún, los apretaba con fuerza, sin embargo, no podía dormir por siempre, por lo que al final sus ojos azules eran visibles. Se quedó un lardo tiempo observando el techo de su cuarto, pensando en qué debería hacer: ¿rendirse o luchar?

Había algo que Megurine Luka se había preguntado durante toda su corta adolescencia, ¿cuándo algo se interpone en tu camino, es la vida diciéndote: "no lo hagas" o "ve por ello"?

¿Hatsune Miku era alguien de quien debería olvidarse o alguien por quien debía luchar?

Luka estaba cansada de ese juego del gato y el ratón. Miku por momentos parecía amarla y por momento parecía odiarla. Cada que avanzaba un paso con ella, eran cinco que daba hacía atrás en otro aspecto.

Ella pasó sus manos por su rostro, despeinándose en el proceso, no sabiendo que hacer, pensar o decir frente a Hatsune, solo sabía que de continuar así enloquecería, ella no podría guardar estos sentimientos por ella por siempre.

—¿Y si me le confieso y ella me rechaza?… así al menos podría tener una justificación para olvidarme de ella… —Ella divagaba diversas posibilidades. — ¿Y si me ama, pero no lo quiere aceptar y nos embarcamos en un mar de sentimientos angustiosos innecesarios? —Luka puso sus manos sobre su rostro de forma que lo cubría todo y bufó. —¿Y si me corresponde y todo este tiempo me he mortificado innecesariamente? —Ella quedó en blanco por un largo momento. —pfff, no seas ilusa Megurine, ella te odia.

Ella ya cansada de pensar en las mismas cosas una y otra vez, como si hubiese caído en un ciclo eterno, decidió levantarse de su cama y alistarse para ir a la escuela. No todo en la vida es amor, también hay otras cosas, ella deseaba muchas y si quería obtenerlas, debía trabajar por ellas.

Mientras caminaba por los pasillos de la escuela, Luka pensaba en lo que había escuchado de boca de Miku la semana anterior. —"¿Ella en realidad gusta de Kaito?". —Aquel interrogante pasaba más veces por su cabeza de lo que desearía, el solo pensar en Kaito en una relación con Miku le revolvía el estómago, ¡ella quería a Miku para ella!

Pronto llegó al salón, aún sin darse cuenta debido a que su mente estaba en otro lugar, notó a lo lejos a sus amigas, pero este día no estaba de ánimos para soportar sus burlas y "ánimos", por lo que se sentó en su lugar, sin saber el porqué, giró su rostro hacia el lugar de Miku, y pensó que este se veía frío y desolado, justo como se sentía su corazón.

Luka llevó sus manos hacía su cabeza frustrada, ¡ya no quería pensar más en ella! Pero, por alguna razón, sus pensamientos regresaban a la imagen de aquella chica. —"¿Es que nunca saldrá de mi mente? Esto ya es insoportable".

La campana se hizo escuchar, y Miku estuvo a su lado no pasado muchos segundos, Luka solo podía pensar en alguna forma de hacer que aquella chica sentada a su lado notara sus sentimientos y los correspondiera en igual forma, pero aquello parecía casi una utopía.

Las clases dieron inicio, pero Luka no se enteró de nada de lo que habló el docente, solo sintió que regresó al mundo cuando sintió una cálida mano sobre su hombro. —¿Megurine-san, te encuentras bien? — Era extraño ver preocupación en los ojos de Hatsune Miku, pero aquello la hacía abrigar un cálido sentimiento en su pecho.

—¿Eh?

Miku frunció más su ceño en muestra de preocupación. —¿Estas bien? Llevo unos cinco minutos tratando de llamar tu atención.

—Oh sí, estoy bien. ¿Para qué querías llamar mi atención? —Preguntó con un dejo de ilusión.

—El docente ha dejado un taller. —Luka miró hacia el tablero, donde habían una serie de ejercicios de matemáticas que aguardaban a ser resueltos. —Y nos ha tocado juntas

—Oh. —Dijo algo desanimada, pero luego notó algo. —¿Matemáticas?

—Sí.

—Pero, ¿no es en química que debemos hacer todo juntas?

—Sí, pero al parecer el sensei habló con los demás docentes, y tenemos que hacer todo juntas. —Luka frunció el ceño ante lo que veí: Miku en apariencia se veía molesta, pero sus ojos mostraban ilusión y alegría.

—Ya veo.

Increíblemente, ambas lograron hacer el taller sin discusiones, todo el salón estaba a la espera de escuchar gritos e insultos, pero estos jamás llegaron, Luka estaba demasiado ida y Miku demasiado confundida para refutarle a la otra nada.

El receso llegó y con el todos los estudiantes se dispersaron, algunos fueron a almorzar fuera y otros se quedaron dentro de su salón. Luka se quedó sentada en su silla sin siquiera sacar su almuerzo, sus amigas la arrastraron fuera del salón y sin darse cuenta, se encontraba en otra área del instituto.

—Luka. —La llamó severa Meiko. —¿Ahora por qué?

—¿Eh? ¿Por qué qué?

—No te hagas. —Lily se veía preocupada. —Hoy has estado más ida que de costumbre.

Ella no dio respuesta alguna.

—No sé para qué le preguntan, si ya saben porque es. —Intervino SeeU, quien recibió un golpe de sus dos amigas. Y contrariamente a como era de costumbre, el golpe de Luka no llegó. —Ok, esto ya me asusta. —Dijo con un extraño semblante preocupado.

—Mira, tenemos un nuevo plan para que conquistes a coletitas. —Comenzó Lily.

—Ni te esfuerces. —Comentó en respuesta Luka. —Ya desistí de eso.

—¿Otra vez? —Dijo irónica Meiko. —Siempre es lo mismo. Te ilusionas por algo que ella hace, luego armas plan, este no funciona, te desilusionas por algo que ella hace, desistes del plan, ella hace algo que te ilusiona y volvemos a comenzar. —Meiko hablaba firme. —En lo personal, ya me cansé de esta situación, no toleraré más ver como una de mis mejores amigas se cae a pedazos.

—¿A qué vas Meiko-san? —Preguntó confundida Lily.

—Te le confesarás. —Meiko sorprendió a todas con sus palabras. —Ya basta de planes, ya basta de suposiciones, dile lo que sientes y ya, si ella te corresponde bien, sino ya veremos cómo consolarte, pero ya no tolero más esta situación.

—¿Estas locas? —Lily le refutó. —Aunque Hatsune la quiera; cosa de la que estoy completamente segura, no lo admitirá así no más, esa chica no es de las que

—¡Pero nada funciona! —Meiko se veía algo malgeniada. —La verdad Luka, no sé qué le ves a esa chiquilla, es tan insoportablemente inestable. En lo personal, yo ya hubiese desistido.

—¡No puede hacer eso! —Lily parecía a punto de posar sus manos sobre el cuello de Meiko y quitarle lentamente el oxígeno que la mantenía con vida. —No cuando esa "chiquilla inestable" le corresponde.

—¿Quién nos asegura eso?

—Megpoid-san y Kagamine-san, ellas siempre han asegurado que Hatsune-san gusta de nuestra Luka-chan. —Lily afirmó con triunfo.

—¡Eso es basado en suposiciones de ellas! —Ya Meiko amenazaba a perder la paciencia. — Eso no es seguro, Hatsune-san nunca lo ha admitido.

—Por dios Meiko-san, ¿quienes la conocen mejor que ellas dos?

—Por más que ustedes me conozcan, a veces se han equivocado con algunas cosas.

—Puede, pero no creo que ellas estés equivocadas con algo como esto, ellas están seguras de que Hatsune está enamorada de alguien, y ese alguien debe ser Luka-chan.

—¿En qué te basas? —Preguntó Meiko mientras se cruzaba de brazos.

—En que Hatsune-san es diferente con Luka-chan. —Dijo triunfante Lily. —Si bien ella es seria y muy esquiva, lo es más con Luka-chan, todas las características de su personalidad se atenúan cuando se trata de Luka-chan, por eso, estoy segura que ella la ama tonto o quizás más de lo que nuestra rosadita lo hace.

Luka quien hasta ahora había estado totalmente espaciada, quedó sorprendida con las afirmaciones de su amiga, aquello era algo que no se había detenido a pensar, pero que tenía sentido, y aunque si bien estaba cansada, también estaba loca por poder estar de una forma más cercana a la chica de coletas.

Meiko no halló como refutar las palabras de su amiga, por lo que decidió rendirse. —De acuerdo, ¿Cuál es tu plan?

Ella abre abruptamente los ojos ante un estrepitoso sonido, se da cuenta que su compañera de carpa también se ha despertado repentinamente, se miran por un momento, y deciden salir a observar, encontrándose con una pelirrosa que les da la espalda mientras se encuentra en una posición de ataque.

—Si no entregan sus pertenencias, les irá peor. —Miku escucha decir el que parece el líder del grupo.

—¿Gakuko? —La voz de Ruka suena totalmente asombrada, pero familiarizada con aquel bandido o bandida, Miku no está segura.

—¿L-la conoces? —El tono de Akaito, aunque asustado, también se escucha enojado. —Lo sabía. —Dice mientras aferra su agarre a su arma. —Nos has engañado, muy seguramente quieres robarnos, junto con esta banda de delincuentes.

—¿Qué? —Ruka está completamente contrariada, por lo que a duras penas puede contrarrestar el ataque de Akaito. —¡Idiota! —Dice ella entre dientes, mientras con su espada evita los intentos del comerciante por herirla. —No es a mí a la que debes atacar.

—Tú eres el enemigo. —Argumenta el joven.

Miku no puede creer lo que ve, ¿Ruka la ha traicionado? ¿Sus compañeros de viaje tenían razón? Ella observa como Akaito ataca sin intuición, lo que demuestra su inexperiencia con las espadas, y contrastaba con Ruka, quien se defende con armonía, casi como si flotara.

Además, ninguna de las tres sombras se mueven o aprovechan la oportunidad para atacar a los demás miembros de la banda, incluyéndola a ella, quien es evidente se encuentra vulnerable al Ruka haberse movido de su lugar.

No, Miku está segura que Ruka no es una bandida como los demás dicen, aquello debe ser obrado por causa de una casualidad, un mal entendido. Por lo que ella decide tomar acciones.

—Ya basta Akaito-san. —Su voz es firme y decidida.

—¿Acaso eres tonta? —Meito, quien a duras penas se ha recuperado del sobresalto llevado, le habla alterado. —¿No te das cuenta que ella trajo hasta aquí a sus amigos?

—Y si eso es así, ¿por qué sus "amigos" se han ido? —Y en ese instante los demás notan que las tres sombras han desaparecido, sin luchar si quiera.

Akaito detiene sus movimientos y mira a todos lados sorprendido. —¿Qué?

—Son más astutos de lo que pensé. —Comenta con calma Gumiya, quien mira atentamente hacia dentro de la carpa donde dormía. —No sé cómo, pero aprovecharon la distracción causada por Akaito, y se llevaron todo lo de valor.

Akaito y Meito se apresuran a entrar, encontrándose con que lo que dice el herbólogo tenía razón.

—Esto era parte de su plan seguro. —Dice sin aire Akaito, al darse cuenta que fue robado.

—No la culpes a ella. —Le contesta con algo de triunfo Miku. —Ella no fue la que te ataco sin razón aparente. Los ladrones simplemente aprovecharon.

—¿Y cómo explicas el que la conociera? —Lenka la observa algo despectiva.

—¡Cuando la nombró se podía apreciar sorpresa en su voz!

—Aun así, es amiga de bandidos. —Akaito insiste.

Miku ya frustrada juega su última carta. —Entonces Ruka-san y yo nos iremos, la verdad es que no comprendo su comportamiento. —Ella pasa su mirada desconfiada por cada uno, por lo que nota que Rinto no se encuentra. —Yo no creo en sus buenas intenciones, no desde que cortaron la soga en el río. Y yo no pedí su ayuda.

Meito apreta los dientes, pero no dice nada. Lenka interviene. —Tampoco has pedido la de ella.

Miku se queda en silencio.

—Si estas dispuesta a irte sola con ella. —Gumiya habla con suma calma, y señala a Ruka. — Yo voy contigo, este bosque es muy peligroso.

—¿Qué? —Akaito y Meito se alteraron fuertemente. —No puedes hacer eso, ¿luego como regresaremos nosotros?

Antes de que Gumiya conteste, la pelirrosa se le adelanta. —No será necesario separarnos. Es mejor estar unidos. —Ella habla mientras observa atentamente el bosque y le da le da la espalda a los demás. —Si esos bandidos están aquí, será peligroso, además. —Ella se da la vuelta y Miku queda encantada con su expresión seria. —Es peligroso para los demás volver, ya estamos todos juntos en esto.

Miku sonríe al escuchar las palabras de la chica, "¿es que acaso es perfecta?" se pregunta en sus pensamientos.

En ese instante Rinto sale de la maleza, algunas hojas se han pegado a su ropa y cabello, se ve algo agitado. —No logré alcanzarlos. —Es lo único que dice mientras trata de recuperar el aire.

—Dudo que lo hagas. —Responde Gumiya algo sorprendido. —¿Cómo lograste regresar? Este bosque es engañoso, aún mas de noche, no debiste perseguirlos en primera instancia.

El rubio no hace caso a sus palabras. —Mejor dormimos. —Es lo único que dice, mientras le da una mirada cómplice a su hermana.

El día siguiente al fin Miku luego de horas de caminar siente un poco de aire fresco y sol en sus mejilla y sonríe con satisfacción, es la segunda vez que sale del espeso bosque, y esta vez no hay un peligroso río fingiendo ser apacible, esta vez se topa con un extenso claro.

—Oh al fin salimos de ese bosque.

—No te confíes. —Habla con precaución Gumiya. —Aunque parezca un gran prado, en realidad es una ilusión del bosque, si llegamos a salirnos del camino. —Él señala un angosto sendero empedrado. —Entrarás nuevamente al bosque y muy posiblemente no puedas regresar.

—¿E-en serio? —Pregunta con temor Miku.

—Sí. —La calma de Gumiya no desaparece. —Incluso hay quienes dicen que ese camino lleva a otros universos y otros, que lleva a otro tiempo del mismo bosque.

Aunque era una idea loca, para Miku tiene mucho sentido. Ella miró atentamente el camino, pensando en que quizás, en alguna parte, estaba la puerta de regreso a su hogar.

Todos comienzan a caminar por el angosto sendero, sintiendo una vez dentro de el, como si estuviesen en un túnel y no al aire libre como parecía. Mientras caminan, Meito por mera curiosidad estira su mano, de forma que sale del camino, por alguna razón siente como si pasara su mano por agua y sonríe. Gumiya se da cuenta de esto y se altera un poco.

—¡Meito! Saca tu mano de ahí. —No conforme con casi gritar, detiene su paso y con ella el avance del resto del grupo, camina hacia Meito e introduce su mano nuevamente. Todos miraron asombrados lo que acaba de suceder.

—¿Pero cómo? —Akaito dice casi en un susurró sorprendido.

Meito no halla las palabras, mientras observa como su mano se ve con una edad mayor que el resto de su cuerpo, y dista mucho de su otra mano, en ella se pueden notar varias pecas y arrugas.

—Agradece que aún tienes mano. —Es lo único que dice un serio Gumiya, para luego continuar liderando el camino, donde nadie más intentó hacer algo tonto.

Luego de unas cuantas horas caminando bajo un fuerte sol, Gumiya decide que es buen momento de descansar, le dice a cada uno que se sienten sobre la caliente piedra para descansar, y siguiente reparte agua y unas cuantas bayas jugosas; que ha recogido antes de entrar en el sendero, de forma equitativa.

Miku piensa que es un buen momento para intentar hablar con la linda chica pelirrosa, pero Lenka, al parecer leyendo sus pensamientos, hace que su hermano, Rinto, haga de muro entre ellas dos. Miku solo puede bufar con fastidio mientras observa atentamente a la joven, notando en ese momento lo hermosa que es, sus ojos azul profundo que miran distantes a la nada, su cabello rosa sedoso, su piel de porcelana, su cuerpo esbelto, ella no sabe porque, pero no puede retirar su vista de aquella chica.

Gumiya piensa que es suficiente, además, la piedra es demasiado caliente para soportarla por mucho tiempo, y decide continuar el recorrido. A Miku le llama la atención que el paisaje no cambia, las nubes no se mueven, el sol no merma, la brisa no sopla, era como si estuviera viendo una pantalla, una imagen, y al parecer eso era, más se sorprende que, finalizando el camino, se ve una especie de túnel si luz, mientras más se acerca, se da cuenta que realmente es la salida, y está oscuro porque al parecer era de noche.

Uno a uno salen del camino empedrado, atravesando una especie de marco invisible y al estar fuera del sendero, sus ojos poco a poco se acostumbran a la oscuridad, Miku se da cuenta que están nuevamente dentro del bosque, y que al ver al por donde vino, se ve una pradera nocturna, pero el camino se ve iluminado, como si una especie de puerta en medio de la nada diera mucha luz en la oscuridad.

Miku hace una mueca con su boca, y piensa que ya a esta altura es innecesario sorprenderse, por lo que solo se alza de hombros.

—Creo que lo ideal es descansar. — Escucha decir a Ruka. —Hemos caminado todo el día.

Gumiya asiente y hace una señal con sus manos que indica que esperen, mientras él busca un sitio para instalar el campamento. Miku mientras tanto piensa en los sucesos del día y no logra imaginar que puede pasar al día siguiente, ella solo espera poder llegar rápidamente a ese muro, pasar el puente y sortear con éxito el monte, de forma que pueda regresar a casa.

Miku se encontraba sumergida totalmente en su teléfono celular, había tenido lo que ella consideraba un "atacaso de inspiración", y se la había pasado toda la hora del almuerzo escribiendo en el pequeño aparato, ajena al resto del mundo.

—¿Miku-chan? —La llamó infructuosamente Rin. —¿Acaso no piensas comer? —Pero no recibió respuesta, Miku estaba en su propio mundo.

—Ya desiste Rin-chan. —Dijo Gumi mientras robaba una zanahoria del obento de Len, mientras este gritaba "¡hey!".

Miku termino la idea que tenía y al final pareció notar el mundo a su alrededor, y dándose cuenta de la hora comenzó a comer rápidamente, atorándose en más de una oportunidad con los trozos puerro que su madre adicionaba en su almuerzo. Terminó su almuerzo casi a al tiempo que sonó el timbre y fue con sus amigos de regreso a su salón, donde las clases continuaron sin imprevistos, lo cual tenía confundidos a sus compañeros, en lo que iba del día, Miku y Luka no habían protagonizado una escena.

Al final de las clases Miku se dirigía al salón del club, y no fue sorpresivo notar que a lo lejos Meiko llevaba a rastra a Kaito y a Len mientras que ellos dos renegaban asegurando formar parte de otro club.

Mientras caminaba observó una pequeña planta florecer en medio del pavimento, en el medio de un escalón entre una de las tantas entradas al patio. Por alguna razón se detuvo a observarlas, eran unas simples flores blancas, pero a ella le recordaron a una persona e especial y pensó que sería buena idea entregárselas. Ella las tomó muy feliz y se adelantó en el camino.

Al ver entrar a Miku con una radiante sonrisa y con unas flores en las manos, Luka sintió que algo dentro de su pecho lo apretó con fuerza. Alguien le había dado esas flores a Miku y ella como nunca, las había recibido felizmente.

—Ahora quiero ver las líneas de cada uno. —La voz de Meiko sacó a Luka de sus penosos pensamientos. Todos le pasaron a Meiko lo que habían adelantado, encontrándose ella con meros bosquejos. —¿A esto le llaman líneas?

—Meiko-san, solo hemos tenido una semana. —Gumi ya comenzaba a refutarle. —¿Cómo esperas líneas, composiciones y armonías?

—Bueno, si fuesen cantantes profesionales tendrían que hacerlo.

—Primero, no somos cantantes profesionales. —Corrigió Rin y Meiko hizo un rostro que mostraba lamentar aquello. —Segundo, si lo fuésemos, por lo general las canciones son compuestas por letristas y compositores profesionales. —Meiko ahora parecía lamentar no tener uno de esos dentro de su pequeño club.

—Cómo sea, ya he pensado como será toda la obra.

—¿Y esperabas líneas de parte nuestra sin decirnos eso? —Gumi bufó con fastidió mientras movía su cabeza negativamente.

—Bueno, empezaremos con unas palabras, las cuales pienso yo que Lily debería ser la que las lea.

—¿Por qué Lily? —Gumi ya no encontraba aire que suspirar. —Para empezar ni siquiera hace parte de nuestro club.

—Tiene voz bonita. —Los argumentos de Meiko cada vez carecían más de lógica.

—¿Y cuáles son esas palabras? —Preguntó Rin con cierto temor, de Meiko se podía esperar lo que sea.

Meiko tomó un pedazo de papel entre sus cosas y carraspeó, para luego comenzar a leer.

Había una vez una niña llamada Dorothy.

Ella perdió a sus padres al morir

Cuando era niña.

Y estaba cansada de su vida junto a su tía

y tío, tan ordinaria.

Esta encantadora chica soñando con aventuras,

en un extraordinario País de las Maravillas

Todos quedaron impresionados, esperaban algo sin sentido alguno, en cambio, se encontraron con unas lindas palabras.

—Ok, retiro lo pensado. —Comentó fuera de tema Gumi.

Meiko comenzó a explicarle a cada uno su rol, cuando entrar, cuando salir, el tema de cada canción y demás, entre explicaciones nunca faltaron los comentarios fuera de lugar de Meiko o las respuestas sarcásticas de Gumi y Rin, Kaito y Len estaban a punto de caer dormidos del aburrimiento y Meiko los sacudía para que le tomaran atención cada que les iba a explicar sus intervenciones, Luka y Miku permanecieron en silencio, solo haciendo preguntas puntuales.

Mientras explicaba, Meiko comentó que logró "convencer" a la banda del colegio para que haya música en vivo, al club de costura para que le "ayudara" con los diseños y la confección del vestuario y al club de teatro que le "prestara" algunos elementos.

Cuando todo fue acordado Meiko les dio vía libre para retirarse a sus casas, en ese momento Miku recordó las flores, y se dirigió sin pestañear donde Luka, sin embargo, cuando Kaito vio a Miu dirigirse a Luka recordó algo, por lo que soltó en medio de todos los presentes.

—Luka-san, ¿saldrías conmigo?

Meiko se golpeó fuertemente la frente. Gumi y Rin miraron sorprendidas a Kaito. Len gritó fuertemente un "¡hey eso no se vale!". Luka lo observó con los ojos muy abiertos dada la sorpresa y Miku miró al suelo decepcionada, para luego salir corriendo del lugar, tirando en el camino las flores.


Espero les haya gustado el cap xD Especialmente a la intensa, digo a la cumplimentada jajaja! Y pues, más tarde les respondo los reviews por MP. Saludos y gracias por sus comentarios y lectura!