Cuarto Capítulo: Una mentira
El golpe en su mejilla lo hizo despertar del sueño del que antes estaba sujeto, sí le dolía ya que hace mucho tiempo que no recibía de alguien más ese tipo de trato, sí ningún otro sujeto en las ramas de la milicia le podía llegar a golpear ni siquiera amenazar, se toco la mejilla estupefacto mientras veía el hombre de cabellos negros, que tomo en los brazos a su hijo y lo alzo como sí hubiese recogido algo sin peso. Los brazos musculosos rodearon al niño, su apariencia ruda escondía una naturaleza que sólo un padre podía sentir, Caspian lo comprendía porque si alguien se hubiese metido con su hija también habría reaccionado de esa forma. Se fijo en el trayecto que su cuerpo había viajado hasta dónde ahora estaba, había sido un metro quizás un metro y medio. La potencia de ese golpe no era normal, pero quizás en realidad era porque Caspian no lo esperaba y estaba demasiado calmado, con la guardia baja. Se erguio con tranquilidad, intentando no encolecirar aún más al gigante de cabellos negros que estaba frente suyo, los ojos eran los mismos que los del pequeño que sostenía entre sus brazos, bueno Caspian logró notar ahora mirándolos de cerca su parentezco. Cerro por un segundo los ojos… porque ahora mismo lo notaba, cómo no lo había visto desde antes, seguro que fue la ceguera de terminar la misión con rapidez… la inmeditez que necesitaba llevar al reino de Urano un heredero antes de que su amigo muriera. No, no… no era eso sino que había idelizado tantos años ver a su compañero, hermano, con un hijo que ahora mismo sólo deslumbro un espejismo entre toda la arena y no la realidad… saske no podía ser hijo de Phill… era imposible. Los descendientes de Urano tienen una postura diferente, no le tienen miedo a nada, son hijos de Leones. Cuando se iba a acercar a ese gigante para explicarle el por qué había agarrado a Saske, alguién lo detuvo por segunda vez por sorpresa, unas manos suaves dedicadas a labores que necesitaban una gentileza única irreprochable, unas manos que acarician flores y dan su amor a todas las plantas, la piel de una dama de Urano…
Amor- hablo al gigante que cuando la vio bajo al hijo para que este corriera bajo las faldas de ella- Espero que no hayas sido un maleducado con nuestro invitado a cenar-
El hombre de gran estatura miro al extranjero con más bronca, a la vez que se acercaba a su esposa para tomarle de la cintura y levantarla para que estuviera a su lado/
Yo no lo invité a mi casa- gruño sin importarle que lo escuchara ese hombre que estaba todavía sorprendido-
Lizbeth elevo su cuerpo, hasta ponerse en puntitas de pié para darle una caricia en la mejilla de ese giganton, que poco a poco se fue apaciaguando gracias a los cariños de esa mujer. Sus ojos se encontrarón con los de ella volviéndose un animalito tierno bajo el encanto de una bella dama.
Primero que explique el porque quizó agarrar a mi hijo…- hablo el hombre con un tono de voz más tranquilo el cual fue recompensado por un tierno beso-
Es tiempo que tanto el como tú sepan la verdad.
Saske que estaba entre medio de sus padres miro al extranjero, no le guardaba rencor porque siempre fue amable con el y sus anecdotas eran divertidas… casi iguales a las que le contaba Haru. Tomo con sus manitos la prenda de su madre hasta el punto de que ella y su padre recordaran su existencia. Su madre delicadamente bajo su cabeza hasta estar a la altura de la mirada de Saske; le regalo unas cuantas caricias antes de dirigirle unas palabras, hasta estos momentos la vida de ella había sido tranquila, tenía un esposo sobreprotector y…. bueno tenía a Saske que debía de cuidar un poco más, por ser más delicado de salud.
Saske vamos a cenar dentro de un rato… ya sabes lo que debes de hacer- le guiño un ojo y recibió como respuesta una sonrisa juguetona y un grito de alegría por parte de su hijo-
Cuando saske salio de la mirada de todos, los tres que quedaron se miraron por unos cuantos de segundos. Caspian espero lo más pacientemente posible, pero las últimas palabras que había escuchado de Lisbeth lo imperturbaron, habló justo al mismo tiempo que el gigante ambos diciendo las mismas palabras/
Qué verdad? –
La carcajada que nació en Lisbeth al escuchar la misma pregunta de ambos, fue recibida con un poco de malestar e intolerancia.
No es gracioso- dijo el gigante-
Y es algo no cortes que se te rian en la cara- agrego Caspian-
Es hora de que vayamos a nuestra casa- contesto con rapidez tomando el brazo del gigante, este se dejo guiar con facilidad, les seguía de muy cerca el guerrero de neptuno que ya no sabía qué más iba a encontrar a partir de ahora y una leve sospecha le decía que quizás Lisbeth había mentido desde el principio.
Caminaron los tres juntos, sin decirse una palabra, por miedo a romper ese silencio incomodo. El gigante se veía un poco más tranquilo desde que Lisbeth había aparecido y se había pegado junto a el. La mujer, casi parecia que llevaba a rastras al hombre que medía seis cabezas más alto que ella. Caspian era el que intentaba disimuladamente aplacar sus miles de preguntas que nacían en cada segundo que transcurria la caminata hasta la casa de la familia de Lizbeth, en vez de una simple pregunta tenía varias que hacerle. Perdió su compostura de guerrero justo en el momento que acelero su razomiento. Sintió algo vergüenza por lo sucedido, por lo que le hizo pasar a un niño, que podría llegar a tener la misma edad que su hija.
Llegaron a una pequeña casa humilde y con un aire hogareño que se podía sentir más allá de verla, la puerta crujio al ser abierta, provocando que un perro saltará alegremente entre las piernas de los que llegaron, hasta el del visitante que fue recidido por un lenguetazo y una movida de cola como gesto de saludo. Lizbeth se dirigió directamente a la cocina para preparar un té de hierbas que contaminó la habitación con su aroma particular. Los hombres se sentaron en las sillas, cada uno en el extremo de la mesa, mirándose con recelo y desconfianza. El gigante, que todavía no le dirigía la palabra amistosamente, hizo que Caspian tragará saliva y espero ansiosamente que la mujer se apurara en interceder entre ellos. El silencio fue roto apenás el té fue colocado frente a cada uno. El aroma llego a la nariz de Caspian, que de la nada sonrió sin saber el porque, quizás un recuerdo vago le había venido a la mente en ese justo y preciso instante.
El té siempre ha calmado a los más grandes guerreros- Lizbeth habló con suavidad usando un tono maternal que había nacido hace un par de años atrás- Recuerdo que el guerrero de Urano, Phill, siempre decía que lo único que podía llegar a calmarle era el aroma de uno de mis té
Caspian asintió con la cabeza mientrás llevaba el borde de la taza a sus labios y tomo el primer sorbo sin miedo a quemarse ni nada, sabía que esa mujer era una maestra en el arte de la preparación de esa infusión.
Siempre fue una persona alegre y libre cuando estaba conmigo…- la mujer tomo las manos del gigante y se las beso con amor- el fue mi primer amor… y Leonidas mi segundo y posible amor-
El gigante sin poder reaccionar, miró con un profundo cariño a la mujer que tenía a su lado, nunca pudo creer que ella había aceptado ser su esposa.
Caspian notó por primera vez las alianzas en los dedos de ambos y guardo silencio por educación, no podía agregar o preguntar nada en esos momentos de intimidad.
Leonidas… quiero presentarte al Sailor de Neptuno, guerrero de los mares- el gigante miro al hombre y apenas supo quién era esa persona bajo la mirada con algo de esturpor e incomodidad-
Me disculpo con usted, no sabía con quien estaba tratando hasta ahora- Leonidas se rasco la cabeza casi infantilmente- Sí hubiese sabido creo que no lo habría golpeado con toda mi fuerza-
Caspian acepto las disculpas, ya que también tenía en parte la culpa de la reacción de Leonidas en un primer instante.
El guerrero de Urano, Phill…. Todavía no ha tenido un heredero? – preguntó Lizbeth a la vez que se acomodaba sus cabellos rubios-
No- contestó sin vacilación Caspian- el me pidió como ultimo deseo antes de morir que buscara a su hijo.
Leonidas se separo de su mujer y sorprendido por la noticia apoyó su espalda en el respaldar de la silla, provocando un sonido por la acción torpe.
No puede ser….- renego el gigante mirando en dirección a su esposa- Nunca me dijiste que el padre era un sailor!
Sí tiene sangre noble, se lo que piensas leonidas- suspiro Lizbeth confesando la verdad sobre una de las tantas mentiras que había creado para poder sobrevivir tranquilamente y en paz durante tanto tiempo- quise decirtelo… pero, me aterraba la idea de que le vinieran a buscar ….
Caspian se paro con rapidez y miro fijamente a la mujer que ya no escondía su mirada a la de el.
Es decir que existe! No es una mentira!- sus manos comenzaron a temblar de deseos de conocer al hijo de su mejor amigo- quiero verle…. Necesito contar con el-
La pareja miro con pesadumbre al guerrero que se había alzado orgulloso y derecho ante la noticia de la existencia de un heredero de Urano, ambos se miraron compartiendo por unos minutos una comunicación silenciosa y unica entre ellos dos, que no podía llegar a ser descifrada por ningun otro mortal. La mujer, derramó unas lagrimas que pararon en la tela que vestia el gigante. Esté todavia maravillado no podía decir ni obrar. La noticia también lo había llegado a sorprender…
No puedo!- protesto Lizbeth entre sollosos- no puedo dejar que te …
Entiende Lizbeth…- caspian se apresuro a explicarle la situación- en un año se haran las competencias para elegir al más apto para ser el futuro Sailor Urano, Phill necesita que su hijo este entre esos jovenes… es su último deseo, me ha mandado a buscarlo y se que el hubiese querido conocerlo antes.
Leonidas abrazó con más fuerza a su esposa, y entendió el porque ella le había ocultado la verdad durante tantos años.
Guerrero de Neptune, tú eres el que no comprende…- dijó-
La mujer se separo un par de centimetros del abrazo de Leonidas para intentar mantener la mirada sobre la de Caspian.
He mentido… en algo que seria de suma importancia para Phill… no he sido completamente sincera en la carta que le escribí-
Un portazo hizo que los tres miraran al mismo tiempo a la misma dirección. Saske entraba de la mano de un niño que llevaba una capa de color negra, que al ver a Lizberth llorando le provoco la misma reaccion que hace un par de horas había hecho Leonidas, corrio en dirección a Caspian con la mano hecha un puño con la idea de propiciarle un buen golpe…
HARUKA DETENTE!- grito Lizbeth detuviendo completamente la acción del niño-
Caspian caminó dos pasos y aparto con un solo movimiento rapido la capucha de la capa para ver los ojos verdes y los cabellos rubios… una perfecta mezcla de ambos…. Los ojos soberbios y violentos de Phill y la cabellera rubia de Lizbeth…
Tienes el viento en tu corazón- susurró maravillado Caspian mientras acariciaba la cabellera revoltosa del niño que lo miraba sin saber que hacer o no hacer-
La madre alargo su mano para tomar la de Haruka y le empujo para darle un abrazo confortable y lleno de amor.
Haruka No necesita probar nada a nadie-
….
El violin fue reposado sobre la mesa de madera, los suaves dedos de una niña vestida con un precioso vestido acariciaron las cuerdas con un profundo cuidado. Su madre no sabía que decirle cada vez que preguntaba porque su padre había faltado a la despedida del sailor Urano, ella misma había tocado la canción que su tío le gustaba escuchar, como su forma de decirle adiós. Derramo muchas lagrimas, y no tenía a su padre para tomar su mano, fuerte y protectora. Su madre intento cubrir ese rol, apretujandola en un abrazo y con palabras amorosas la fue consolando.
Una ceremonia para despedir uno de los más importantes guerreros que siempre habían protegido con pasión y lealtad a la reina y al reino. Sus cabellos salvajes habían dejado de moverse, estaban quietos, inmoviles. El rostro taciturno, blanco y frio.
Michiru, no queria creer que su tío habia fallecido, el siempre parecia fuerte e invatible. El viento, antes jugueteaba con sus cabellos y ahora lo había abandonado, como si se hubiese ido con otro. La niña beso la mano de Phill y luego derramo unas lágrimas, cuando se aparto pudo ver que eran pocos los que estaban llorando o despidiendolo con honor. La esposa de él, en vez de vestir con ropas de duelo, llevaba el vestido rojo que no encajaba con el entorno.
Cómo?- grito la dama de urano, ahora viuda- Qué el dejo un testamento!-
La misma Reina, que vestia de negro, dejo una rosa en el feretro del guerrero, y sin inmutarse ante el grito de la dama de Urano, se acerco a Michiru para dejarle en sus manitos un anillo que antes pertenecía a Phill.
El dejo dicho, que tú sabras a quien darselo-
Una niña, El le dejo el anillo a una niña- la mujer de cabellos negros arremetio sin importarle que era la misma reina la que estaba frente suyo- Es imposible que el haya dejado dicho todo esto, estaba estipulado que uno de mis sobrinos iba a seguir los pasos del Sailor.
La reina suspiro y con la mirada mandó a Sailor Venus para que hablara con esa mujer. Todos los sailor, que protegían a la reina, estaban en la ceremonia y cada uno sentía el mismo hacia esa mujer.
El antiguo sailor Urano deja dicho, que dentro de un año se haran los juegos de valentía para elegir a su sucesor- Sailor Marte grito para que todos escucharan el decleto- La Reina ha dado autorización que mientras tanto nadie más llevara el anillo de Urano.
Michiru miró el anillo que tenía entre sus manos y noto que todos los guerreros de la reina tenían uno con su respectivo color. El verdor de la piedra brillo con mas intensidad por un segundo para luego opocarse y volverse negro.
La ex mujer de Urano, siguió con sus quejas, sólo una mujer que tenía casi la misma jerarquia lloró con enfasis toda la velada, su vestido negro y sombrero tapaban el rostro de esa distinguida dama. Que fue una de las últimas en irse de esa ceremonia. Sus manos ancianas acariciaron el bello rostro de Phill y un beso en una de las mejillas fue dejado como despedida.
Michiru que seguía vistiendo su vestido de duelo, volvió a tomar el violín para tocar una bella canción, la misma que siempre tocaba para el y su padre.
La madre escuchaba en silencio y del otro lado de la puerta la melodia de su hija y el ultimo pensamiento fue dirigido a su esposo, que habia desaparecido por tres semanas, sin dejar más explicaciones que Se lo debo por mi Honor, se sintió ahora culpable por solo conformarse con ese motivo tan falto de explicaciones. Ahora mismo, lo necesitaban aún más a El en el reino de Neptuno.
Quinto capitulo: La verdad
"Siempre la verdad te termina liberando…."
Un mes había pasado en el reino de Neptuno, una semana de la muerte de Phill, y el comienzó de una discusión sobre las ultimas palabras del guerrero, su última voluntad. La esposa, seguía debatiendo sobre la condición de inutibilidad de su esposo. Los guerreros orgullosos de todos los planetas le miraban con rencor cada vez que ella mencionaba esas palabras ridiculas sobre el sailor de Urano, uno de los mejores que hayan pisado el terreno del combate, pero sin embargo no podían hacerle callar, ahora mismo ella era lo más cercano a un lider del planeta de Urano. La sangre noble de ella, era el motivo por el cual ninguno podía hacerla callar, sólo una persona que tenía las mismas influencias podría decir algo, pero justo la Madre de Phill, la dama de Urano, la Sabia, no había vuelto a pisar el palacio de Urano desde la muerte de su hijo. Las damas de compañía decían que la Dama Sabia, había perdido las ganas de comer y que cada día se debilitaba aún más.
La discusión continuaba y Elena, la viuda, continuaba la disputa sobre lo mismo.
Se pueden anotar cualquiera!- los cabellos negros ondulados cayeron sobre la mesa en el momento en que se paro de improvisto frente a todos los sailor que seguían aceptando el ultimo deseo de su compañero de armas- Aunque no tenga sangre noble… y se de cualquier calaña!-
Los ojos enrojecidos de odio terminaron centrándose en cada rostro que estaba en la mesa de ceremonias. Solo faltaba la Reina, sailor PLuton, el que nadie había visto su rostro en años, y por supuesto Sailor Neptuno el que más le aterraba de todos, porque sabía que algo estaba planeando y por eso estaba ausente desde hace un mes.
Dama de Urano- hablo con templedad sailor Mercurio mientras acariciaba un adorno que su hija le habia regalado- creemos que es más idoneo realizar esa competencia que aceptar que el rango de Sailor sea elegido por usted.
Los demas asintieron con la cabeza ante las palabras de Mercurio.
Además, por lo que vimos en el censo es que el pueblo de Urano quiere que se realicen los juegos para que aparezca un sucesor que pueda quizas llegar a los talones del principe Phill, todos nosotros sabemos que las reglas estipuladas para que surja un lider por faltante de heredero, son más serias que cualquier u otra situación. Todos nosotros, hasta Sailor Saturno, que justo hoy se entero que va a ser padre, tenemos la responsabilidad de criar a nuestros hijos para ser los futuros protectores de la nueva y futura reina de la luna.
Los que estaban cerca de saturno le golpearon con alegria el hombro, como forma de felicitaciones por la noticia escuchada.
Pero…. – Elena intento hablar pero volvió a ser interrumpida-
Usted puede proteger a su Sobrino y darle los recursos suficientes para poder competir- Sailor Jupites dijo con seriedad cruzándose de brazos y mostrando a sus musculos tensionados- Todos saben que no todos pueden llegar a la competencia sin tener a alguien que lo proteja y lo ampare
Elena dejo de hablar y se volvió a sentar tranquilamente, era verdad lo que estaban diciéndole tres tipos de competencias cada una mostrando las cualidades de un guerrero que debía llegar a tener el futuro protector de Urano. Una sonrisa nació en su rostro, que fue vista por todos los que estaban en la sala.
Dentro de un año daremos comienzó a los Juegos, alguno en desacuerdo?- Sailor Mercurio espero unos segundos antes de firmar el veredicto al ver que nadie decía nada apoyó la pluma sobre el papel y lo firmo-
Era de noche en el reino de Neptuno, varias mucamas ya se habían ido a dormir en sus respectivos aposentos, pero la Dama continuaba despierta sus manos iban y venia sobre una tela la cual estaba bordando con bellas flores, un futuro vestido para su hija. El bordado era su forma de tranquilizarse y dejar de pensar en los problemas externos, a medida que pasaba la aguja sobre la tela unas lagrimas se escaparon de sus ojos, no podía mostrar debilidad pero, en esos momentos estaba sola, y su hija estaba durmiendo.
Como lográs estar tan seguro Caspian, amor…. Cómo lo haces para darle a Michiru la fuerza que necesita para ser como tu- dejo en el regazo la tela y se tapo el rostro con ambas manos sin notar que la puerta de entrada era abierta completamente y una figura aparecía-
Felicity, amor, no debes de llorar porque no te sale el bordado-
La mujer se levanto de la silla y vió con felicidad el rostro de su marido corrió a abrazarlo pero se detuvo en el camino al notar que llevaba sobre sus brazos un pequeño niño cuyo rostro estaba cubierto de lodo. Caspian camino hasta el sillón llevando al niño, y dejandolo con suavidad sobre los almohadones que se ensuciaron bajo el contacto de las ropas mugrientas y se llenaron de arena. El hombre acaricio el rostro del exhausto niño que aguanto un largo viaje sin quejarse en ningun momento y que se habia quedado dormido indefenso sobre su hombro, por primera vez en toda la semana, la presión y el cansancio lo vencieron, pero Caspian no podía decir que era débil, ya que durante todo el viaje de regreso nunca lo vio llorar o extrañar a su madre. Lo único que no estaba tapado por la mugre era unos mechones de cabellos rubios, que cuando felicity los noto casi cae de rodillas… La mujer agarro la tela que iba a ser el vestido de Michiru para tapar al niño que sin saber como le saco una sonrisa. Caspian abrazo a su mujer y le beso con amor en los labios-
He regresado… perdón hemos regresado-
Hace unos dias atrás.
Luego de la entrada de Haruka y pasar una cena en silencio casi espectral, mandaron a dormir al pequeño Saske, Leonidas lo acompaño ya que sintió que esa conversación debían de tenerla en privado ellos tres. Haruka escucho la explicación de su madre atonico y sin saber como reaccionar, lo primero que hizo con un tono caprichoso fue salir de la casa golpeando todo lo que se cruzara. Lizbeth dejo que Caspian fuera tras de Haruka
No queria mentir… pero, sabía que Phill no podía aceptar otro tipo de verdad, tienes que saber que le crie para que tuviera libertad a la hora de decidir, pero a la vez no puedo permitirle que no se enfrente con su destino. Desde el momento que nació siempre supe que no podia tenerle atado en un mismo sitio. Haruka, nació con el viento del desierto y mostro tener la voluntad de resistir este ambiente, nació como dicen las Sacerdotizas bajo el cuidado de la estrella de la diosa del desierto que tiene una comunion con el viento.
Lizbeth dejo de hablarle para empujarlo un poco para que siguiera a Haruka.
Haruka va más allá de lo que tu esperas… dejale que te lo demuestre.
Caspian corrió con todas las fuerzas que estaba acumulando, mientras gotitas de sudor fueron serpenteando en su espalda y frente. Cuando encontró a Haruka, que en esos momentos estaba cavando endemoniadamente, se sento y espero que se tranquilizara, sin embargo no tuvo que esperar mucho ya que su voz proveniente del hueco surgió hasta ser escuchado en su superficie.
Si me vuelvo un sailor Urano… podré lograr que mi madre vuelva a su casa, junto con Leonidas y mi hermanito!-
Caspian sonrió ante la fuerza de voluntad de Haruka y extendió su mano en señal de pacto.
Te lo juro… y serás capaz de muchas más cosas….
Y esa fue la ultima vez que la vio llorar…
"Caspian… yo no tuve un varon" recordo esas palabras de Lizbeth, y esa era la mentira que le habia escrito hace un par de años a Phill, pero supo el porque lo habia hecho… porque sabía lo ciego que era su amigo con respecto a la fuerza de las niñas.
Si el viejo Phill, el que antes existian antes de conocer a Michiru era el tipo de hombre que solo podía imaginar a un sucesor masculino y no a una niña. Lizbeth había hecho bien al no mencionar el verdadero genero de Haruka, aunque el nombre de la niña fue dado como le contaron luego por la misma Sacerdotisa que había ayudado en el parto en el medio del desierto.
Haruka…. Está niña se llamara Haruka y el viento será su protector-
Caspian es hermoso- Felicity se tento y aparto los cabellos del rostro del niño- tiene las mismas facciones que ….
Papá?- Michiru vio a su padre y corrió para saltar a sus brazos sin notar lo que estaba ensuciando el sillón-
Princesita!- Caspian beso a su hija sin preocuparse de ensuciarle con sus manos que también tenían un poco de tierra-
Michiru luego de la alegría noto el bulto que descansaba en el sillón…. Miró primero a su padre y luego a su madre buscando una explicación, pero ambos se negaban a dirigirle la palabra. Haruka se fue despertando por el ruido y por sentir algo extraño sobre su cuerpo, cuando abrió los ojos se sorprendió al ver unos preciosos cabellos aquamarinos, iguales y más cuidados que los de Caspian. Su gesto de incredulidad fue descubierto por Felicity que le regalo una sonrisa amable.
Hola soy la Esposa de caspian, y tu eres?-
Caspian estuvo a punto de contestar por el, pero la mirada de reproche de su esposa lo hizo callar. Ella espero con ansiedad y paciencia la respuesta de un niño que apretujo los ojos en señal de sueño, bostezando sin tapar la boca, cosa que le inoportuno a Michiru que le habían enseñado buenos modales desde pequeña.
Soy Haruka…. Futuro Sailor de Urano
