Sexto Capítulo: Confrontación.
- Soy Haruka…. Futuro Sailor de Urano- dijo con seguridad en un principio pero luego resfrego sus ojos con una mano en clara señal de cansancio-
Caspian veía el panorama con los ojos también cansados, en un instante sin darle mucha importancia sintió que el abrazo de su hija se intensificaba, hasta el punto de enroscarse en su cuello con sus brazos. Miró a su hija sólo un instante, ya que algo más le atrajo su atención, el rostro de Haruka palideció y luego termino desmayándose, su cuerpo amenazó en caer al piso pero fue detenido gracias al abrazo maternal de Felicity que lo atrajo a ella.
- Qué le sucede?- pregunto el hombre alto con la niña en brazos-
Felicity sintió un extraño calor emanar del cuerpo liviano del niño que sostenía de sus hombros, lo acomodo con suavidad en el sillón, recostándolo sobre una almohada, una de sus manos instintivamente fue llevada a la frente, en la habitación todos se mantuvieron callados y expectante. La mano sobre la frente no duro mucho, porque la mujer ya había supuesto el porque del desvanecimiento del niño. La gentileza en el rostro de Felicity duro poco al verlo a Capian a los ojos.
- Es fiebre…. Y la viene arrastrando desde mucho antes- sus ojos reflejaron seriedad y enojo por parte del descuido de su marido- No lo notaste desde antes?
La mujer se levantó de improvisto alejándose del enfermo para poner su dedo en la frente de su marido como reprimenda, de lejos y alguien extraño podía ver esta escena y reírse ante la situación, no solo porque se trataba del gran Neptuno, guerrero estratega, sino que también porque su esposa comparada a el era mucho más baja y para darle ese golpecito se tenía que poner en puntitas de pié.
- Querida… en realidad en ningún momento lo note, haruka se mostró fuerte durante todo el viaje, y eso que …. – se quedo un rato recordando todo el viaje notando los cambios climáticos que pasaron desde el calor del desierto del planeta de los renegados hasta la temperatura del planeta neptuno cálido y húmedo debido a la presencia del mar- Por Neptuno, me olvide de que el cuerpo de un niño no resiste tanto. Recuerdo que lo últimos días dejo de comer y parecía más fatigado- el hombre se limpio el sudor de su frente para luego mirar a Michiru que seguía con curiosidad sobre la visita inesperada que dormía en su sillón'- Hija mi princesita ya veras que cuando se recupere Haruka se volverá tu amigo.
Michiru sonrió no muy convencida a la vez que su padre la depositaba en el piso con calma y le acariciaba la cabeza para finalmente depositar un beso en la frente.
- Buenas noches Princesita
La niña, con pocas ganas se retiro del salón, subió las escaleras y abrió la puerta de su habitación, se acostó en la cama y ahí se quedo pensando en lo que vio con sus propios ojos, ese niño tenía casi la misma mirada de su tío, pero no lo era a la vez. Cerró los ojos y por vez primera deseo que la noche pasará rapido para así poder volver a verlo.
...
- Preparen comida!- ordeno a las cocineras del palacio de Neptuno- Mucha y que sean manjares para festejar.
Las mujeres de la cocina sin poner resistencia ni preguntar comenzaron a calentar las ollas en el fuego, mientras que otras limpiaban los pescados que todavía estaban frescos por haber sido traídos directamente del muelle. Los pesqueros repletos de hermosos y apetitosos pescados habían zarpado en el muelle trayendo consigo palabras sobre la buena fortuna. Después de semanas sin conseguir pesca ahora decían que gracias a la llegada de Sailor Neptuno habían picado toda la noche. Las mujeres de la cocina se reían de felicidad, cada vez que el Sailor llegaba a su casa luego de un largo viaje los ambientes se volvían multicolores. Las canciones volvieron a ser entonadas por todos. Fueron largas las semanas sin Caspian pero las que mas sufrieron eran Felicity y Michiru.
Felicity entro en la habitación de huéspedes con un rostro tierno y amable, ella era una de las pocas personas que habían conocido perfectamente al ex sailor Urano, podría decirse que al principio sintió rechazo y celos de el porque la atención de su prometido estaba atado a el. Miró al niño que descansaba con un paño sobre la cabeza y supo el porque Caspian había tomado la decisión de perderse el funeral de su amigo. Se acerco a Haruka y saco el paño seco para humedecerlo y volvérselo a colorar en la frente, Felicity miro con más atención a los detalles de la figura de Haruka y de forma traviesa sonrió, apartó los mechones rebelde y acaricio la cabeza. Sin notarlo comenzó a cantar una canción de su mundo, una sobre sirenas que encantaban a los humanos y los llevaban a sus palacios misteriosos. Haruka abrió los ojos con lentitud primero notando los rayos solares que entraban por la ventana luego cuando su visión se normalizo los cabellos aquamarinos, por un momento antes había creido que seguía en la casa de sus padres y que las caricias eran de su madre, pero no….
- Dama Felicity?- pregunto mientras intentaba sentarse en la cama- Qué está haciendo?
Felicity aparto el paño de la frente y en su lugar puso su mano, Haruka sin saber el porque cerró los ojos al sentir la frescura de esa palma, intento compararla con algo pero lo más cercano fue la frescura del agua que salía cuando la encontraba luego de tanto cavar.
- Ya no tienes fiebre, pequeña Haruka- susurro sólo para que la escuche Haruka-
Dama….- Haruka se aparto y la miro con seriedad porque había prometido a Caspian que nadie más iba a saber su secreto- Yo no soy pequeña
A mi marido y a los demás puedes engañar pero a mi no- Felicity sonrió a la vez que ponía su mano en el corazón- Prometo que tu secreto estará guardado conmigo-
Haruka miró el gesto de la dama, algo infantil y muy bonito y sólo atino a sonreírle y asentir con la cabeza, sabía que la Dama de Neptuno podía esconder muy bien el secreto. Felicity dejo sobre la cama un juego de ropa de niño y un calzado en el piso.
Ahora quiero que te des un baño, en el cuarto que esta al lado hay una tina con agua tibia- la mujer se puso seria al ver que Haruka miraba con algo de recelo el otro cuarto-
- Pero…al agua hay que cuidarla y hoy no me toca- cruzo sus brazos en signo de negación-
Felicity miró a la niña que solo una madre puede poner, Haruka trago saliva agarro la ropa y corrió con toda su velocidad hasta el baño. La Dama de Neptuno miró a la niña y recordó todo lo que le hab/ia contado Caspian durante toda la noche, ella había nacido en el planeta de los convictos en dónde el agua y el alimento es escaso, y la arena es el único paisaje. Caspian contó con todos los detalles el cómo la encontró, y todo lo que Lizbeth le había contado sobre su embarazo y su forma de esconderla.
- "Sí se hubieran enterado en Urano que iba a esperar el Hijo del Sailor lo iban a asesinar, por eso oculte todo. La tuve en el medio de una tormenta de arena, mis primeras contracciones fueron lejos de la Ciudad oculta, me encontró una Sacerdotisa de la Diosa y ella fue la que trajo a mi bebé a este mundo y la bautizo con el nombre de Haruka. Según ella el viento entraba en la carpa sin traer consigo la arena… "- Lizbeth relato lo que había pasado-
La Dama acomodo la cama y se limpió una lágrima solitaria que había salido de sus ojos. Esa niña no habia tenido una vida fácil.
- "Y lo que va a venir tampoco será fácil"- pensó-
Espero unos minutos hasta que Haruka salió del cuarto de baño con un rostro de sorpresa.
- EL AGUA TIENE PERFUME!- dijo emocionada- Y está tibia…. Y… y
La niña corrió hasta Felicity hasta el punto de tomarle la mano, pero fue detenida por ella.
- Le puse un poco de aceite de rosas- sonrió explicándole- Por eso tiene perfume
- Por qué, para que?
- Para que tu piel este más suave- acarició la mejilla sacándole restos de jabón mientras que agarraba la toalla y se la ponía en su cabeza- Secate el cabello y termina de vestirte.
Haruka miró su camisa sin abotonar y se dio la vuelta con rapidez para abotonarla mientras que agradecía que su rostro estaba tapado por la toalla. Felicity aparto la toalla y le regalo una sonrisa.
- Nunca tapes tu rostro…. Si vas a ser el siguiente guerrero de urano debes de mostrarte segura de ti- le peino el cabello descubriendo que no había forma de re acomodarlo- Siempre muestra a todos tus ojos-
Felicity llegó hasta la puerta y la abrió invitándola a salir.
- Seguro que tienes hambre/
Y la respuesta llego con el sonido del estomago que parecía una bestia hambrienta. Haruka coloco su mano en la panza como queriendo silenciarle. Caminó hasta la puerta y se encontró con el afuera de la habitación de huéspedes encontrando ambientes llenos de arte, y decoración. Mientras iba caminando y mirando para el techo no noto que termino chocando con el cuerpo de alguien más. Miró para abajo y se encontró con una niña muy parecida a un guerrero que la molesto durante todo el viaje, pero con la belleza de Felicity…. Aunque también Caspian tenía una belleza femenina, Haruka siempre quería preguntarle al guerrero sí no fuese por la barba aquamarina podría ser una mujer muy alta. Mientras pensaba la niña que estaba en el piso alargo su mano como esperando algo de Haruka. La chica de cabellos amarillo miró el gesto pero no lo entendió
- No tendrías que hacer algo?- Michiru dijo con seriedad-
Felicity miro a su hija y supo que por tener casi diez años iba a tener un carácter decidido. Le había enseñado que debía de ser toda una dama Refinada.
- Qué debo de hacer….?- pregunto Haruka con una ceja levantada-
- Ayudarme a levantarme- alargo aun mas el brazo-
- No puedes hacerlo sola- respondió con una sonrisa divertida-
Michiru inflo sus mejillas y sus ojos azules se encolerizaron, alargo la mano y miro al niño que había llegado hace un par de horas y que le había robado la atención de su madre durante todo ese tiempo. Su voz se volvió más de orden, su madre siempre le decía que ella era una Dama y que debía de defender lo suyo.
- TE ORDENO QUE ME AYUDES!- ordeno con su voz de mando- Eres un caballero y tienes el deber y la obligación de hacerlo-
A Haruka se le borro la sonrisa, tomo la mano de la niña y con una mínima fuerza la ayudo a levantarse y la tomo entre sus brazos-
- Así esta mejor Princesa?- le contesto y con la misma facilidad que la levanto dejo de sostenerle para que de nuevo esa chica de cabellos aquamarinos y mirada azul violento volviera a estar en el piso- Yo no tengo el deber ni la obligación de ayudarte…. Hasta que no me parezcas importante, así valete de ti misma.
Felicity por un momento estaba sin saber que hacer, ambas tenían una parte de razón pero termino dándosela a su hija, se acerco a ella y le ayudo a levantarse mientras notaba que la mirada de su hija perdía toda su calidez, y ese mar turbulento seguía los movimientos de Haruka que bajaba por las escaleras.
- Michiru…. – dijo Felicity intentando despertar a su hija- Tienes que perdonarlo, el todavía no esta acostumbrado a nuestra forma de vivir…. Tienes que ser paciente.
Michiru se acomodo el vestido, y se prometió a si misma de que a ese niño no lo iba a ayudar en nada.
Perdón por el retraso ahora que ando en vacaciones vere si me pongo a terminarla :)
Entropia
