Hola! No, no es una ilusión, es el capítulo de QO antes (mucho antes) de lo esperado :v espero les guste... no sé que más decir lalala~
Semana dieciséis
Las vacaciones de verano estaban más cercanas de lo que los estudiantes esperaron. Sin darse cuenta el tiempo voló, y muchas cosas habían cambiado, principalmente, en el salón B de tercer año de secundaria, donde todos se preguntaban qué había pasado entre dos alumnas que siempre se había tratado mal y que de la noche a la mañana eran corteses entre sí.
—Yo digo que mi plan funcionó. —Se jactaba cierta rubia.
—Ese plan no fue tuyo, fue mío. —Le contradecía otra rubia.
—Por favor, fue mi excelente actuación la que desencadenó este resultado. —Finalmente una tercera rubia se vanagloriaba de los hechos que llevaron a que sus dos amigas se llevaran bien.
—¿Realmente importa de quién es el crédito? —Refutaba una peliverde. —Lo importante es que ya se llevan bien.
Y tal y como lo había señalado Gumi a sus tres amigas rubias, Luka y Miku no habían discutido en al menos dos meses, lo cual era realmente sorprendente, y aunque aún no se veía avance alguno el romance que se supone debía haber entre las dos, si era impresionante que no estuvieran tratando de matarse por tanto tiempo.
El que Miku y Luka se llevaran bien no solo sirvió para impulsar de alguna forma su posible relación amorosa, también permitió reducir las interrupciones en clases a causa de sus peleas. Asimismo fomentó la unión de las chicas en un solo grupo, y sobre todo, sirvió para que los ensayos de la obra musical avanzaran sin problemas… oh bueno, hasta que la siguiente pieza a practicar fue una que involucraba a Kaito, Luka y Miku.
Las clases habían finalizado, y en ese momento se encontraban en el salón del club de música practicando las canciones de la obra musical, a la vez que cada uno actuaba acorde a lo indicado por Meiko para cada canción, simulando ya llevar los trajes de cada personaje y la escenografía, además de la música instrumental… ella simplemente cantaban a capela, con sus uniformes, en el salón de clases con sus compañeros de público.
A decir verdad, hasta esa fecha aún no tenían los vestuarios, la banda de la escuela a duras penas y practicaban sus partituras y el club de teatro había estado ocupado con sus propios ensayos y preparativos de sus obras. Cada uno de los integrantes; y los que no, del club de música pensaban que ellos mismos tendrían que hacer todo… sin embargo, la confiada de la presidenta del club no pensaba igual.
—Bueno, el día de hoy volveremos a practicar las cinco primeras canciones. —En la voz de Meiko se podía escuchar la emoción y autoritarismo en partes iguales. — Hatsune-san cantará Prelude y One Ordinary Day. Siguiente entre todos cantaremos The Witch of the East is Dead! Luego Shion-san y Hatsune-san practicaran Stupid Clown. Y finalmente, Shion-san, Hatsune-san y Megurine-san practicarán Metallic Heart, espero hoy al fin a Hatsune-san no se le olviden las líneas, Shion-san no se caiga o Megurine-san no se quede viendo al vacío como tonta. —Meiko, sonaba en parte seria porque ya quería avanzar a la siguiente canción y en parte burlona de la situación, ella bien sabía que Luka observaba como tonta a Miku y olvidaba bailar y cantar, mientras que Miku simplemente moría de celos por la cercanía de Kaito con Luka y Kaito, él simplemente era un tonto distraído, lo cual a la morena le parecía de cierta forma, adorable.
Sin embargo, en lugar de atender las indicaciones de Meiko, Gumi continuó hablando con sus tres amigas rubias, hasta que pareció notar algo. —¿Ustedes que hacen aquí? —Esa pregunta fue dirigida a dos de las tres rubias con las que discutía, SeeU y Lily. —¿tú no deberías estar en el club de baloncesto? —Señaló a Lily. — ¿Y tú en… haces parte de algún club? —Le preguntó a SeeU.
Pero, Meiko al notar que no le ponían atención le habló directamente a las cuatro chicas. —¿Acaso ustedes no piensan atender mis indicaciones?
—Pero si no tenemos que cantar… —Dijo con molestia y un puchero Gumi.
—¿Cómo qué no? — Meiko ahora parecía más molesta. — The Witch of the East is Dead! Es cantada por todos nosotros.
—No le veo el caso practicar esas canciones otra vez. —Le refutaba Gumi.
—Claro que hay que practicar. —Aseguró la castaña. —Hay que hacerlo una y otra vez hasta que sea imposible que equivocarnos durante la función… ¡solo tenemos una oportunidad!
—Pero si hace falta mucho tiempo. —Gumi se notaba quería hacer cualquier cosa menos levantarse de su asiento.
—¿Y? Eso no significa que nos dormiremos en laureles. ¡Hay que practicar todo lo que podamos! ¿O es que olvidaste la razón de todo esto? ¿Qué es para evitar que el club muera y llamar la atención de otros estudiantes para que se animen a ser parte de él? —Y en ese momento, Meiko se vio tan firme y seria, que nadie dudó que era una buena directora. Sí, está un poco loca y es muy impulsiva, además de mandona, pero nadie podía negar que tenía razón en sus argumentos. —Y ustedes dos. —Señaló a sus dos amigas. —Por favor salgan.
—Nuuu. —Se quejó SeeU como una niña. —Yo quiero ver.
—¡Pero ustedes ni hacen parte del club!
—Yo digo las primeras palabras. —Expresó Lily.
—No es justo, yo quiero ver los ensayos. —SeeU ese día parecía haber perdido unos diez años de edad.
Meiko las miró a las dos seriamente. —De acuerdo, pero no distraigan al resto. —Pidió amablemente.
Tal y como se había planeado, comenzó el ensayo. Lily dijo las palabras iniciales, siguiente Hatsune cantó las primeras piezas, mientras actuaba; decir que Meiko estaba feliz de ver como Miku entraba en el papel sería poco, luego se incorporaron todos a cantar como niños. Sucesivamente, Miku cantó junto a Kaito, quien lograba actuar muy bien como un estúpido, o quizás no era actuación. El problema surgió cuando llegaron a la quinta canción.
—¡Idiota, fíjate donde pisas! —Gritó Miku a mitad de la canción.
—Disculpa Miku-chan, es muy difícil cantar y bailar a la vez. —Dijo apenado Kaito. —Usualmente solo actuamos en el club de teatro. —El peliazul en verdad se veía angustiado por haber pisado a Luka, fue tanto que ni se dio cuenta que era Miku quien la defendía.
Sin embargo, todas las demás presentes miraban anonadadas la situación, Miku no solo era últimamente amable con la pelirrosa, ¿ahora también la defendía?
—No importa Hatsune-san. —Comentó tranquilamente Luka; aunque por dentro quisiera saltar de felicidad por el gesto de su compañera de clases. —Mejor continuamos. —Mientras Miku se veía algo molesta con la presencia del peliazul, Luka estaba totalmente sonrojada. La pelirrosa se preguntaba qué había pasado con la Miku que conocía, ya que desde la "cita no cita", esta era muy amable con ella.
—¿Será que pueden continuar? —Preguntó cansada Meiko, ella ya quería irse a casa.
Los tres volvieron a sus posiciones iniciales y reanudaron el ensayo, sin embargo, cada vez que Kaito se acercaba a Luka, Miku se equivocaba, cada que Miku se acerca demasiado a Luka, esta se sonrojaba y comenzaba a balbucear y Kaito, seguía tropezándose.
—¿Saben qué? —Expresó con sueño la castaña. —Ya es muy tarde, continuamos mañana.
De esa manera todos fueron a sus hogares. Miku iba pensando en el camino de regreso sobre su "relación" con Luka, y aunque ella había aprendido a lidiar un poco con sus sentimientos y problemas de ira, aún no era capaz de arriesgarse e ir un poco más lejos, aparte de hablar con ella sin discutir no había nada más. Incluso, ella sentía que realmente no había avance, ya que solo conversaban sobre cosas superficiales y sin importancia.
Miku llegó a casa, saludó a sus padres y hermano, tomaron la cena juntos y charlaron en familia. Ella luego se fue a su cuarto, donde se sentó frente a su ordenador, abrió su editor de texto y simplemente se lo quedó viendo. Llevaba tanto tiempo sin escribir, que ya ni recordaba de que trataba la historia, más encima, cuando trataba de hacerlo, modificaba una y otra vez lo que escribía, tanto que ya ni sabía que era lo que quería narrar. Aunque ella se lo negara, estaba totalmente bloqueada.
—Bueno, hoy intentaré avanzar con esto. —Se dijo a sí misma, en lo que sus dedos comenzaban a deslizarse por el teclado.
Llegan finalmente al otro lado del puente. Al parecer nadie ha salido herido, lo cual hace que el estrés de Miku disminuya. A pesar de todo, ella no desea la muerte de ningún integrante del grupo.
Ella camina solo unos pocos pasos luego de bajar las escaleras e inmediatamente a no más de dos metros de ellos, se encuentra un muro blanco de un metro de alto, que parece ser infinito si se mira de lado y lado.
—¿Hasta dónde llega? —Pregunta la pelinegra.
—Se dice que no tiene fin, o al menos nadie lo ha encontrado. —Responde con calma Ruka. Quien tiene una mirada seria y decidida. Ella analiza el lugar, como buscando algo, luego parece recordar algo. —Síganme. —Habla mientras camina hacia su derecha.
—A ver genio, ¿Qué vamos a hacer para pasar este muro? —Pregunta con ínfulas de suficiencia Akaito, el aún no cree que la chica con cabello rosa sabe cómo pasar aquel muro.
—Simple. —Contesta con calma la chica. —Tomaremos una soga y un pico.
—¿Así de sencillo? —Pregunta poco convencida Lenka, ella no confiaba en la pelirrosa.
—Sí. —Expresa está un poco frustrada de que su grupo no confíe para nada en ella. —Es así de fácil.
—No me la creo. —Meito sigue desconfiado.
Ruka buscaba un punto donde puede enganchar el pico que sujeta de una soga que saca de su bolsa. Lanza la cuerda al otro lado y se asegura que se enganche y luego se la da al que tiene más cercano. —Toma. —Le dice a Rinto, quien la mira con recelo.
—¿Seguro no es una trampa?
Ella solo sonríe.—¿Quieres que vaya primero? —El chico le hace un gesto en su cara y con su mano que indica que quiere que ella haga lo que dice.
Ruka vuelve a asegurar la cuerda y comienza a escalar lentamente. Mientras lo hace Miku se pregunta para que la cuerda si el muro solo mide un metro. Pregunta que hace.
—Oh —Dice Ruka cuando está en el punto más alto. —Porque es la única forma de engañar al muro.
—No, no, no. —Gritó Miku hacía su ordenador. —Esto no está bien. —Habló frustrada. —Es tan poco imaginativa y tonta esa forma de pasar el muro, ¡es hasta infantil! —Ella se cruzó de brazos y hace un puchero. —Mejor salgo y doy una vuelta a ver si se me ocurre algo mejor.
Tal y como se dijo a sí misma, Miku salió de su cuarto y bajó las escaleras, llegó hasta la cocina y tomó un poco de agua, para luego salir un rato al jardín de su hogar, disfrutando por un momento el frío de la noche, cerró los ojos y pensó por un momento, al instante los abrió, había tenido una idea e iba a intentar escribirla, por lo que salió corriendo de regreso hacia su cuarto, se sentó en su silla y comenzó a teclear rápidamente, reanudando desde donde consideraba las cosas comenzaron a ir mal.
—Se dice que no tiene fin, o al menos nadie lo ha encontrado. —Responde con calma Ruka. Quien tiene una mirada seria y decidida. Ella analiza el lugar, como buscando algo, luego parece recordar algo. —Síganme. —Habla mientras camina hacia su derecha.
—Entonces, ¿cómo lo pasaremos? —Pregunta preocupada Miku, ella teme dormir en aquel lugar.
—Fácilmente. —Dice tranquila Ruka, mientras que Miku la ve fijamente. —Lo romperemos. — La chica al decir tal locura logra mantener toralmente la calma, además de sonreír de una forma extraña.
—¿Estás loca? —Expresa casi fuera de sí Meito. —Este muro es indestructible.
—¿Qué me pasa? —Miku quería darse contra el escritorio. —Esa forma de cruzar el muro es más estúpida que la anterior, el muro se supone es infinito, además de indestructible, ¡esa forma de cruzarlo arruinaría la fantasía! —Miku, aún sentada, puso su cabeza sobre el escritorio mientras dejó sus brazos caer libremente, ella sentía que ya no tenía ideas y que jamás saldría de ese estado de bloqueo. Las pocas ideas que llegan a su mente o eran absurdas o eran poco realistas. —¿Y si me hecho hacia atrás en el documento y borro eso del muro? —Se preguntó finalmente, quizás, si eliminaba esa parte de la historia podría continuar. —Tks, no, no puedo rendirme así no más. —La frustración en ella cada vez era mayor.
Ella se levantó y releyó lo que llevaba, pensando que quizás la imaginación la había abandonado así como la inspiración. Luego pasó a pensar en otras cosas, la escuela, las tarea que ya había hecho, el club de música y finalmente… en Luka. Al pensar en ella o pudo evitar sonreír, recordando cómo la había conocido, y lo tonta que había sido. Mientras sonreía por ese hecho vino a su mente otra idea, de repente se puso seria y se decidió a seguir intentando escribir.
—Se dice que no tiene fin, o al menos nadie lo ha encontrado. —Responde con calma Ruka. Quien tiene una mirada seria y decidida. Ella analiza el lugar, como buscando algo, luego parece recordar algo. —Síganme. —Habla mientras camina hacia su derecha.
—¿Sabes que si te equivocas, todos moriremos, no? —Interroga molesto Akaito.
—Claro que lo sé. —Dice ella con calma.
—¿De qué hablan? —Pregunta confundida Miku.
Aun sin detener su andar, simplemente camina más lento para ir al paso de la joven, Ruka le responde. —Para explicarte un poco. El muro no se puede saltar y mucho menos romper. Sin embargo, tiene muchos pasadizos secretos por los cuales se puede cruzar. Pero, no todos llevan al otro lado, en algunos se encuentran laberintos, en otras bestias hambrientas. —Miku tiembla ante el pensamiento. — También se dice que algunos llevan a universos paralelos e incluso, viajes en el tiempo. —Ruka habla sin mirarla, como buscando algo en especial. —Si te equivocas de pasadizo, podrás tener una muerte nada agradable. Por eso hay que ser muy cuidadosos.
Ruka camina un poco más hasta que se detiene. —¡Lo encontré! —Dice triunfal, mientras que Miku la mira extrañada, ella solo ve un muro interminable.
—¿Estas segura que es este? —Pregunta desconfiado Meito.
—Sí. —Responde ella segura.
—¿Seguro no es una trampa? —Ahora interroga Lenka, ella no confiaba en la pelirrosa.
—Este es el camino, estoy segura. —Expresa un poco frustrada de que su grupo no confíe para nada en ella.
Ruka toca con cuidado la pared, como buscando algo, de repente la roca comienza a moverse y deja ver un pasaje oscuro y largo. Todos miran la abertura con miedo y excitación al no tener la más mínima idea de que les espera al otro lado.
—Vamos. —Dice muy segura Ruka, para comenzar a adentrarse por el pasillo. La pelirrosa desaparece en medio de la oscuridad, y las cinco personas que quedan fuera no saben si seguirla o no. Al final, Miku decide adentrarse por aquella puerta en medio del muro, si algo pasará que pase, pero ella sabe que nada va a ocurrir, ella confía en Ruka.
Al ver a Miku desaparecer, el resto del grupo no sabe si seguirla o buscar otro camino.
—Creo que no tenemos otra opción. —Rinto habla en un tono oscuro, dejando de lado su amabilidad, que solo surge cuando Miku está presente.
—Igual, sin ella no podemos acceder a la caja. —Akaito explica.
—Además, no podemos permitir que esa pelirrosa sea quien se haga con la caja y de paso, el "vitnet"—Lenka se expresa desdén.
—¿Pues que esperamos? —Meito sonreía por alguna razón.
Ruka camina lentamente, esperando a que los demás ingresen, una vez dentro del pasadizo, todo se torna oscuro, pero, pronto la vista se acostumbra a la falta de luz, y el sendero se hace un poco más visible. La pelirrosa se da cuenta que alguien más ha entrado, al notar que es Miku sonríe y le indica que la siga.
Miku al principio se asusta al sentir a alguien tomar su mano, pero se tranquiliza de inmediato cuando se da cuenta de que es Ruka. Ambas caminan en silencio por el largo pasillo.
Pasado algún tiempo desconocido en la oscuridad, sienten pasos a sus espaldas, Miku se abraza inconscientemente a Ruka en busca de protección, y aunque esta le devuelve el abrazo, sabe que nada ocurrirá y que simplemente es el resto del grupo que las ha seguido.
—Al fin las encontramos. —Comenta demasiado alto Akaito.
—Shhh. —Ruka les indica que hagan silencio. —No hablen alto, a menos que quieran que las paredes se derrumben. —Dice en susurros.
Todos deciden quedar en silencio y seguir caminando. Luego de andar por el oscuro pasillo lo que a Miku le parecen horas llegan a una bifurcación del camino.
—¿Por dónde vamos? —Pregunta Miku lo evidente.
—La derecha. —Dice confiada Ruka.
—No sé, el camino de la izquierda se ve más iluminado. —Refuta Lenka, quien parece solo lo hace para fastidiar.
—Quizás, pero el camino correcto es el de la derecha. —Insiste Ruka, mientras habla en susurros, cosa que no hace la rubia.
—Yo sigo pensando que es la izquierda. —Grita Lenka al no poder controlar su ira y frustración al notar que la pelirrosa no le hace caso, haciendo que en ese momento el suelo se sacuda un poco, se escucha a lo lejos un rugido y luego se ve a lo lejos como las paredes comiencen a desmoronarse.
—¡Corran! —Grita Meito, tomando el camino del lado izquierdo, este es seguido por Lenka, Rinto y Akaito.
Por su lado, Ruka al ver el peligro inminente, toma a Miku de la mano y la jala, emprendiendo una carrera por el camino derecho, mientras las paredes van cayendo a sus espaldas. Ellas no detienen su paso, y por el contrario lo aceleran cuando ven una brillante luz al final del camino.
Ellas logran salir de aquel pasaje, y caen exhaustas en el suelo, mientras tratan de recuperar el aire y calmarse del susto. Ellas prácticamente no ven nada, debido a que sus ojos aún no se acostumbran a la luz. Una vez lo hace, Miku pasa a observar el paisaje, al frente suyo se encuentra un extenso y ancho rio que parece desembocar de alguna forma en los límites del muro que ahora está a su derecha, y mirando a su izquierda, nota que el rio nace desde lo que parece una montaña muy alta, aquel cerro se ve en parte cubierto por una espesa niebla y nubes, pasando su vista por el resto del paisaje, se da cuenta que hay una pradera a su espalda y un bosque al otro lado del rio.
—Ese es el Monte Nevoa. —Le explica Ruka.
Miku queda impresionada. —Se ve muy alto y lejano.
—Si solo ese fuese el problema. —Comenta con un tinte de miedo en su voz.
Ella quiere preguntar el por qué, pero escucha gritar desde muy lejos: —¿Miku, estás bien? —En ese momento la chica abre mucho los ojos al darse cuenta que es Rinto quien le mira con preocupación desde el otro lado del rio.
—Sí. —Grita fuerte.
—Creo que no hay forma de pasar. —Continúa el rubio. —Tendremos que caminar hasta la falda del monte, allá hay un puente que comunica los dos lados.
En ese momento Miku se da cuenta que están separados del resto del grupo y está sola con Rula. Esta situación lejos de preocuparla, le alegra enormemente. No solo podrá al fin hablar con la chica, además ya no tendrá que preocuparse por su seguridad. Todo debido a que ella no confía en aquellas personas que dicen querer ayudarla.
—De acuerdo. —Grita finalmente la chica. Luego pasa a alzar la vista para poder ver a Ruka, quien está de pie analizando la zona. —¿Qué hacemos?
—Creo que descansar, ya va a ser de noche y el Monte Nevoa está demasiado lejos.
—Vale, entonces hagamos la carpa. —Habla despreocupada, para luego darse cuenta de algo… dormirá en la misma carpa de la chica, ya que Lenka tiene la cubierta que usaban.
Aquella noche pasa tranquila y es la primera vez que Miku puede volver a dormir profundamente desde que llega a ese extraño mundo. Ella alude que ese hecho se debe a que el calor y presencia de la pelirrosa logra darle confianza y calma.
Al día siguiente, ambas emprenden su camino hacia aquel monte, las dos caminan en silencio. Miku nota que poco a poco el paisaje de la rivera cambia, y deja de verse una pradera para comenzar a hacerse más desigual el terreno y dejarse ver muchas montañas.
—Ruka. —Habla algo tímida Miku. La aludida solo la mira, dándole su atención. —¿De dónde eres? ¿Por qué todos te odian? ¿Por qué me ayudas? —Miku repite las mismas preguntas que le ha hecho un tiempo atrás.
Ruka abre su boca para responder, pero se topan con un punto muerto del camino, donde el agua choca directamente con la roca, por lo que para seguir avanzando solo hay dos vías, adentrarse por un camino rocoso o nadar por el rio. Al final ambas deciden por consenso ir por tierra.
El sendero es un estrecho camino con paredes de grandes piedras grises, algunas se ven agrietadas y otras cubiertas por moho. La pared de piedras es tan alto que a duras penas y hay luz. Ellas van a un paso lento, con cierto temor, a la espera de que cualquier cosa pase. Miku mira hacia arriba y ahoga un grito al notar a una especie de pequeñas personas cubiertas por albornoces grises mirarlas fijamente.
—Camina un poco más rápido, pero no corras. —Dice en su oído Ruka. Miku solo asiente y apresura el paso.
Aquellas criaturas las siguen con la mirada, sin embargo, a medida que avanza se ven más y más, hasta que prácticamente no hay más espacio para uno más en el borde de la roca. Ruka se ve algo intranquila y adentra su mano en su saco, donde tiene un arma. Finalmente, hay muchos de ellos al frente y detrás de ellas, por lo que se encuentran irremediablemente rodeadas.
Miku teme por su bienestar y el de su compañera de viaje, ya que desconoce totalmente los intereses de estos seres. En ese momento piensa en todas las veces que ha leído algún libro de aventuras tumbada en el sofá de su casa, mientras comía una barra de chocolate y como anhelaba que le pasaran las aventuras allí consignadas. Pero, ahora se daba cuenta de algo, mientras se lee, se tiene la certeza de que al protagonista no le pasara nada, este encontrará la forma de escapar del peligro y se le verá en una nueva aventura en una nueva entrega. Pero allí, en ese momento, nadie le aseguraba a Miku que esa sería su suerte, que de alguna forma se libraría de aquello. Que tonta e ingenua ha sido.
No obstante, una flecha es lanzada desde algún lugar y da directo en el corazón de la criatura que se veía más grande y con un traje más oscuro que los demás. Miku intuye es el líder. Ella voltea a ver quién ha atacado encontrándose con…
—Hatsune Miku, ¿Qué son estas horas para estar despierta? ¡Te acuestas en este momento o mañana mismo mando a cortar el servicio de internet! —Miku dio un gran salto debido al susto al sentir la voz firme de su madre.
—S-sí mamá. —Dice medio espantada por la amenaza de su madre. Ella lamenta la interrupción justo cuando ya estaba conforme con lo que había escrito, pero es mejor hacer caso.
Miku se fue a dormir todavía pensando en cómo continuar su historia y sobre todo, cómo introducir de la forma más épica posible ese nuevo personaje. Debido a su exceso de ideas, casi no durmió en la noche pensando en su historia y al día siguiente se encontraba corriendo de un lado a otro en su habitación, debido a que iba tarde para la escuela.
Ella bajó corriendo las escaleras de su casa, donde sus padres e incluso hermanito la veían extrañados, que recuerden, Miku solo se ha despertado tarde una vez en su vida. Y eso; según ella, era culpa de Megurine Luka. Todo debido a que en esa ocasión se la pasó toda la noche pensando que ropa vestir para llamar la atención de la pelirrosa… y sí que lo logró, no solo la de Luka, sino de toda la escuela al verla con una vestimenta diferente a los adorables trajes que siempre llevaba. Verla maquillada, con pantalones ajustados, una blusa algo reveladora y el cabello suelto fue impresionante. Miku se sonrojó mientras iba corriendo hacia la escuela, y no precisamente por el esfuerzo físico,
Ella corría por las calles para poder llegar a tiempo. En una parada, ve caminar a lo lejos a un niño que no podía ir más allá del Kínder agarrado de la mano de su madre, y no pudo evitar recordar cómo conoció a Luka. Era su primer día en la escuela, un par de niños le había robado su paleta en el recreo y solo podía llorar sin parar. Entonces, una chica de su misma edad, aunque más alta que ella, tropezó por accidente con los niños que la molestaban, no solo haciendo que la paleta cayera al suelo y por ende ya no fuese de nadie, sino que además, la hizo reír. Luka ni siquiera notó lo que hizo, pero desde ese día, Miku quiso conocerla y ser su amiga, su cabello rosado e inocentes ojos azules le habían llamado demasiado la atención.
Miku regresó a la realidad, cuando cambió el semáforo. Siguió corriendo y llegó a la escuela justo a la hora, recorrió el amplio jardín del instituto, subió las escaleras hasta el tercer piso y llegó a su salón pocos segundos antes que el docente, quien noto su llegada tarde, pero lo dejó pasar debido a que Hatsune era alguien muy responsable.
Mientras todos los alumnos están pendientes de la clase, Miku no puede evitar rememorar la Primaria y como para su "desgracia", siempre compartía clases con Megurine. Allí fue cuando comenzó su "odio". Luka siempre fue una niña algo densa y tímida, que no se enteraba que ocurría a su alrededor. Debido a esto, ignoraba a Miku sin darse cuenta que la chica de coletas trataba de ser su amiga. El detonante fue un día cuando Luka estaba siendo acosada por unos niños mayores que ella; aunque ella no se dio cuenta de esto debido a su inocencia, ella solo respondía sus preguntas y se reía cuando ellos lo hacían. En todo caso, Lily llegó en su rescate y desde ese día la rubia no se despegó de la pelirrosa, con el propósito de cuidarla. Sin saber que, esta cercanía de la nada entre Luka y una nueva alumna afecto en demasía a Miku, sintiéndose una tonta por andar detrás de aquella chica, quien la ignoraba por idiota.
Aunque eso era un recuerdo algo amargo, Miku no puede negar que Lily hizo un buen trabajo cuidando a la pequeña y tímida Luka. Además, no todo fue tan malo, ese mismo año escolar, Miku se convirtió en amiga de un par de hermanos rubios que eran gemelos y habían llegado en la mitad del curso debido a que sus padres se acaban de mudar a la ciudad. Desde entonces, gracias a ese par de chicos, Miku no volvió a estar sola nunca más.
Cuando Miku se dio cuenta, ya era hora del receso. Ella no tiene idea de cómo se le pasó el tiempo rememorando su pasado. Se encaminó hacia la cafetería con sus dos amigas. Len y Kaito se fueron al patio a hacer algo de deporte. Mientras que Lily, SeeU y Meiko arrastraron a Luka a algún sitio a hacer quien sabe qué. Mientras conversan, Miku se enteró de los posibles planes para el verano, que iban desde una salida a la playa hasta pasar uno o dos días en alguna cabaña a las afueras de la ciudad. Miku solo podía soñar despierta y babear un sobre su uniforme al imaginar a Luka en traje de baño jugando en el agua.
Mientras regresa a clases, Miku transita tranquilamente por los pasillos de la escuela. En el camino le es imposible recordar sus años en la Escuela Media. Por alguna gran "casualidad" Luka terminó en el mismo instituto que ella. Para ese momento ya se vislumbraban los cambios que provoca el desarrollo en sus cuerpos. Para Miku le era inevitable darle una o dos miradas a diario a la chica de cabellos rosados, quien cada año escolar le parecía que se volvía más bella. Debido a esto, en Miku comenzó a nacer cierto "odio" hacía su compañera de clases, excusándose en que envidiaba toda la atención que Luka se llevaba. Negando la realidad, su odio en realidad estaba dirigido hacia ella misma, debido a que se sentía menos que Luka y sobre todo a que una chica como ella no se fijará jamás en alguien como Miku, o al menos eso pensaba ella. Que Luka nunca le daría la atención que ella quería, Miku deseaba férreamente que Luka la mirara a ella y solo a ella.
Las clases terminaron y Miku no se enteró de que había ocurrido en el día. Solo regresa a la tierra cuando Gumi le llama la atención, debido a que debían ir al salón del club. Mientras iban hacia el club, Miku recordaba cómo conoció a esa chica peliverde. El primer día de clases de su primer año, ellas se toparon en la ceremonia de apertura, comenzaron a hablar y a pesar de la personalidad huraña de Miku, se llevaron demasiado bien de forma inmediata. Siguiente, la peliaqua la presentó con sus amigos rubios y desde ese día los cuatro fueron inseparables. Ese mismo año Kaito se integró al grupo debido a que había hecho muy buenas migas con Len. Por su lado Lily; quien siempre había tenido una personalidad muy efusiva y extrovertida, por alguna loca razón terminó en una apuesta con dos chicas nuevas, SeeU y Meiko, sobre quien lograba hacer la mejor broma en medio de la clase, y de paso quien fastidiaba más al docente. Al final ella perdió y terminó arrastrando en su castigo a Luka, el cual consistió en llevar por un día entero el uniforme al revés.
Sin embargo, es en Secundaria, cuando se da un gran cambio en la dinámica de la relación "te ignoro por idiota" y "te odio porque me ignoras" entre Luka y Miku. Un día cualquiera durante su primer año de secundaria, la peliaqua ya casada de ser alguien, aparentemente, inexistente en la mente de la pelirrosa, decidió un cambio de Look. Un día, aprovechando que todos podrían ir en ropa particular a clases, pasó toda la noche buscando que vestir para ir lo más bonita posible para que Luka la viera. Y aunque de cierta forma Miku logró su cometido, en ese momento es también donde comenzaron las discusiones entre ellas, ya que Luka trató de acercarse a Miku aquel día, pero debido a su naturaleza densa no lo hizo de la mejor manera, Miku debido a su forma de ser no supo cómo reaccionar y sumando su "odio" acumulado, el resultado fue el inverso al deseado por la chica de coletas.
Cuando Miku se dio cuenta, ya estaba en el salón del club y debía practicar Metallic Heart. Canción donde no había podido dar buenos resultados debido a su cercanía con Luka y sobre todo el que Kaito estuviese tan cerca de ella. ¿Celos? No, según Miku no eran celos… tan ilusa ella. Miku decidió al fin concentrarse en algo y hacer bien las cosas, ya era hora de avanzar si querían que la obra musical estuviese lista a tiempo.
Todo se oscurecerá y la música pasará a ser muy movida. El telón se subirá, encontrándose en medio de lo que parece un bosque de árboles sin hojas, un Robot de Hojalata siendo iluminado por una luz rosada, quien tendrá la apariencia de una chica de cabellos rosados. Ella llevará puesto una blusa sin mangas negra que le llegará hasta la mitad del abdomen y tendrá en medio de sus pechos una joya rosada, una falda negra lisa hasta las rodillas. El traje se complementará con un par de guantes negros que le llegarán hasta más arriba de los codos con un doblez, unas botas negras hasta las rodillas, un cintillo negro y una especie de saco sin mangas que al final de la falda tendrá huecos cuadrados simétricos.
—De repente aparece un robot de hojalata. —Comenzará a cantar Dorothy.
—Si le pones aceite, comienza a bailar lentamente. —Le seguirá el Espantapájaros.
Ella despertará y se moverá, al tiempo de que sus ojos saldrán rayos laser Dorothy se le alzarán las coletas y el Espantapájaros saltará del susto. Ellos de la impresión cantarán a dúo: —De sus ojos salen rayos láser.
—Me programaron para bailar, por lo que bailo a la perfección. —Comenzará a cantar el robot, al tiempo que bailará. — Aunque me digan que no puedo bailar al no tener corazón.
El espantapájaros y Dorothy caminarán por el escenario hasta quedar cada uno al lado del robot. El espantapájaros de cabellos azules a su derecha y la chica de coletas a su izquierda. Ellos bailarán con el robot al tiempo que corearán. — Dentro de una jaula digital, sólo hay cosas que no entiendo. "Feliz" "Triste" "Divertido"
—En ese caso, vamos juntos… —Entonará Dorothy.
—… a buscar tu corazón. —Continuará el Espantapájaros.
—Quien cumple cualquier deseo. —Vocalizarán los dos a la vez.
—¡El misterioso Mago de la Música! —Terminarán los tres.
—Fuera de la jaula digital. —Volverán a corear los tres a la vez que bailan de forma sincronizada. —Se pinta vívidamente el mundo. Quiero sentir en este pecho, mi muy esperado Corazón Metálico.
—Siguiendo ese camino. —Indicará Dorothy.
—¡Vamos, a dónde está el Mago de la Música! —Terminará el Robot de Hojalata, Dorothy y el Espantapájaros.
La banda pasará nuevamente aquel sonido cuando pasan por el camino escalonado de verde claro y oscuro que simula un piano, mientras estará el telón abajo.
—¿Cuáles son nuestros deseos? —Preguntará cantando Dorothy. —Un cerebro inteligente. —Responderá el espantapájaros y, — y un corazón. —El Robot de Hojalata.
— ¡Vamos cantando en voz alta! Vamos a la ciudad de Esmeralda. —Señalará con voz cantarina Dorothy.
—¡Al fin han podido cantar y actuar todo Metallic Heart, sin matarse entre ustedes! —Decía emocionada Meiko, tanto trabajo y esfuerzo al fin había dado sus frutos. Miku sonrió con satisfacción, Luka sonrió de medio lado un poco apenada y Kaito apenas y se enteraba de qué pasaba.
—¿Sakine-san? —Le llamó la atención Rin. Cuando la castaña dio muestras de dársela continuó. — ¿Exactamente, cómo Megurine-san lanzará rayos laser por los ojos? —Preguntó desconcertada la rubia.
Meiko solo rió—La magia del teatro querida. —Al ver poco conforme a la rubia con su respuesta continuó. —¿Acaso no la has visto jamás enojada? —Preguntó causal Meiko, y aunque su respuesta no satisfacía la pregunta de Rin, si hizo pensar a todos los presentes. Ninguno que recuerde, había visto a la usualmente amable y cordial Luka enojada. —Bueno, puede pulverizar a cualquiera con la mirada. Cualquier parecido con rayos laser es pura coincidencia.
La aludida en efecto, miró a Meiko de forma que si de sus ojos salieran rayos, debido a lo molesto del comentario, si fuese por Luka, Meiko ya estuviera reducida a polvo.
—En fin. —Suspiró algo nerviosa Meiko. —Debido al esfuerzo y éxito de hoy, acabaremos por ahora el ensayo, la próxima continuaremos exclusivamente con Vegetarian Twins, así que Kagamine-san uno y Kagamine-san dos apréndanse las líneas. —Miku rio ante la forma en que Sakine llamó a sus amigos, la cual era la misma que ella lo hacía en su mente.
De un par de rubios se escuchó una molestia. —Y yo que pensé que nos libraríamos del ensayo hasta después de las vacaciones. —Se quejó Len.
—Pues se equivocan, ustedes serán los últimos hasta antes de las vacaciones, luego de la pausa escolar de verano, seguiremos con los demás temas. —Habló firme y seria Sakine, cosa por la que los demás la miraron extrañados, cuando se ponía en modo "directora de teatro" parecía cambiar de personalidad.
Ya todos se iban de la sala del club cuando Luka notó algo. —Espera Meiko-san. —La aludida se volteó y enfrentó a su amiga. —¿Por qué en tus bosquejos mi traje tiene descubierto el abdomen?
—Oh eso. —Rio con picardía la castaña. —Cómo te dije, serás un robot sexy. —Y Luka se sonrojó furiosamente. —Oh no te apenes, serás la más sexy de todo el cast. — Luka solo pudo enrojecer más, mientras que por la mente de Miku pasaban muchas fantasías.
Luego de una corta e intensa discusión entre Meiko y Luka, la segunda salió derrotada, teniendo que aceptar usar semejante indumentaria frente a toda la escuela. Finalmente salieron de la escuela y mientras todos los demás discutían que harían durante las inminentes vacaciones de verano. Miku y Luka, sin saberlo, pensaban en lo mismo: Cómo usar para su beneficio el que tenían que reunirse durante las vacaciones para adelantar el trabajo de química. Ellas no querían desaprovechar la oportunidad para acercarse más a la otra.
¿Y ahora que pasará? Yo sé que ni se lo imaginan :v
Momento de aclaraciones :v (este fic tiene muchas aclaraciones .-.), los títulos son alusión a cuánto tiempo ha pasado desde el día uno (primer capítulo) y no cuanto tiempo pasa de una capitulo a otro.
Antes de despedirme, quiero agradecerle especialmente a Kotobuki Meiko, quien me ayuda a desenredar mi cóctel de ideas y bloqueos jajaja! Por ultimo, ya saben los reviews los respondo por MP ;) Saludos!
