Capítulo noveno: El territorio de Urano

Dicen que en Urano el viento tiene voz propia, que va murmurando en los oídos de sus protegidos palabras sabias que sólo ellos pueden entender. No se sabe el porque pero en el planeta de Urano el viento pasa por todos los árboles provocando una melodía perfecta, que puede compararse a las grandes sinfonías. Allí el viento está entretenido, es un niño travieso que va jugando con todo lo que encuentre a su paso. Dicen que en Urano el viento te puede empujar hasta el punto de caer al piso. Allí el que nace sabe que sus pies deben de casi abrazar a la tierra para no ser arrastrados por el viento. Allí nacen los guerreros que saben sobre la naturaleza y son tan fuertes como la hilera montañosa del planeta. Ahí es dónde nacen los seres más formidos, y capaces de pisar tan fuerte que la tierra puede llegar a vibrar con cada paso. Aquí en Urano no hay débiles, no hay seres que son arrastrados por las olas del mar como en Neptuno, ni tienen la sabiduría ancestral de los nacidos en Pluton ni siquiera son parecidos a los sombríos Saturnianos, que con su mirada pueden ver las catástrofes. No, los de Urano son como el planeta: salvajes, inhóspitos, fuertes, traviesos, y sobre todo guardianes porque la cadena montañosa ha creado un sitio guarecido de todo mal. Los de urano tienen el lema: mis pies bien puestos sobre la tierra.

Un Urano debe de saber que no pueden andar flotando en la nada, no, no son como sus vecinos los de Neptuno ellos viven en islas rodeados por ese mar azul. Los de urano nacen y son colocados en la tierra, en el lodo, en la arena para que puedan experimentar el tacto de su planeta natal. Ellos los que nacen ahí no son dociles… y es por eso que la Dama Sabia no puede permitirse que su protegido siga en malas manos.

- - Perdón Caspian- dijó la Dama Sabia mientras miraba por todos lados a Haruka- Pero, por qué tiene la piel tan suave?-

La dama inspeccionaba de arriba abajo a Haruka, tocándole la piel, tomándole la temperatura y hasta abriéndole la boca como si fuese un caballo de carrera o un esclavo a punto de venderse.

- Huele a mar- pensó en voz alta sin esconder su gesto de poco gusto- no te han dicho que los de Urano no debemos oler a Mar? Es como …

La reina Serenity escuchaba a la Dama mientras se reía de la situación, desde hace unos minutos la soberbia viuda de Phill se había retirado de su oficina con una sonrisa de oreja a oreja, como sí ya estuviera saboreando su victoria. La Reina acaricio la joya que tenía en su anillo, por vez primera sintió el cansancio. Sus ojos visualizaron la situación la apuesta fue una forma de hacer entrar al Joven, sin necesidad de títulos ni de apellidos, pero la verdad es que ella hasta hubiese sido capaz de apostar su reino por ese pequeño. "Es noble, indomable y fuerte" que más se puede pedir a un postulante.

- - Sí fuese un Neptuniano….- la Dama despeino los cabellos del niño con fricción de sus nudillos-

Caspian trago saliva al escuchar esas críticas sobre el mar y sobre su familia, siempre hubo una cierta intolerancia entre ambos planetas. La Dama de Urano fue una de las primeras en que logró cierta paz entre las culturas, quizás fue porque enviudo joven y crió a su hijo junto con la madre de Caspian. Las guerras y la competencia hervía en la sangre de ellos.

Haruka no entendía como esa señora que parecía tan pacifica y amable era también un ser un poco torpe, porque las manos que le inspeccionaban estaban llenas de cayos. Sus palabras sonaban duras.

- No puedo permitir que mi "protegido" este bajo tu tutela- La Dama dejo a Haruka a un costado y se fue hasta Caspian señalándolo con el dedo- Lo acostumbraras a comer en bandeja de plata y a usar tantos cubiertos que perderá lo que es ser un Urano-

Mientras caminaba Caspian no supo el porque pero empiezo a caminar para atrás, eso fue notado por la Dama de Urano logrando que se le formara una sonrisa en el rostro.

- - Haruka, nota esto- señalo la mujer con una amplia sonrisa que no podía ocultar- porque desde ahora tendrás que demostrarme que no te dejaras avasallar por un Neptuniano, porque ellos sólo son buenos haciendo espejismos…

Se fue hasta el niño, que sostenía su bastón, aunque todos los que estaban en la habitación sabían que ese articulo ni lo necesitaba sólo lo usaba como un decorativo. Porque su andar era perfecto y su cuerpo era un roble, ni siquiera las enfermedades podían con ella.

- -Desde este momento yo me haré cargo de él.

Proclamo, agarrándose del joven y empujándolo a la salida. No sin antes mirar por ultima vez a la reina y hacer un saludo cortes, bajando el rostro.

- Gracias por la Invitación Reina Serenity, pase una hermosa noche y fue un honor volver al palacio.

Luego dirigió su mirada a Caspian.

- - Joven Caspian, en seis meses lo dejare volver a ver a nuestro protegido, porque debo asumir que no deseara perder totalmente conexión con el joven- por primera vez acaricio la cabeza de Haruka con máxima suavidad- Pero, por ese periodo de tiempo debe de comprender que no de deseo que interrumpa-

Caspian no puso objeción, entendió el porque de la decisión de la madre de Phill, ningún Neptuniano entendía el cómo se criaba a un Uraniano, no porque no se podía sino que no se entendía que parámetros se debía tener en cuenta. Sí ambos amigos se criaron juntos, pero por ningún motivo ellos debían de estar presentes en las enseñanzas que se les impartía en secreto. El hombre, que a los ojos de la Dama seguía siendo ese muchacho de hermosos modales que en un tiempo hizo que su hijo suspirara como idiota, asintió con la cabeza y saludo a la Dama, no sin antes mirar a Haruka y decirle:

- - Empiezas tu camino …

Caspian se inclino ante la reina y salió de la habitación seguido no muy lejos por Haruka que lo miraba sin entender nada.

….

Haruka se quedo junto con la mujer que lo defendió y puso su título y destino en sus manos. Quiso preguntarle el porque, pero no debía, una vez su madre le dijo que algunas decisiones que se toman no tienen un porque sino un que y un como. Volverse Sailor era el objetivo, tanto para ayudar a su madre cómo para no desacreditar a su protectora. Cuando la anciana apoyo su mano en su hombro y se ayudo de el para caminar, supo que no debía alejarse de ella por ningún motivo. Los invitados continuaban en la fiesta, tomando un liquido extraño en las copas de cristal que los meseros llevaban. La fiesta estaba en su apogeo, y ningún invitado había notado que la reina se había ausentado.

Felicity, miró a Haruka y a la Dama de Urano y estuvo a punto de salir a protegerlo. Cuando su marido se acerco y le explico lo que sucedió ella trago saliva y se abrazo a el en aire melancólico, en esos días le había tomado mucho cariño a Haruka. Le gustaba su lado inocente y su sonrisa traviesa. Caspian la abrazo con más intensidad.

- - Y sí pierde la sonrisa?- Felicity se lamento mirando a Haruka que ayudaba continuamente a la Dama de Urano-

- - Tu sabes que es imposible eso- contesto calmándola- La Dama de Urano comprende más que nosotros lo que Haruka necesita-

- - Y sí lo alejamos de todo esto y lo criamos- menciono sin pensarlo Felicity cosa que sabía que no podían-

Caspian suspiró y beso la mejilla de Felicity a la vez que se escuchaba el ultimo vals se escuso de su esposa y fue a buscar a su hija ya que le había prometido el último baile. Felicity se sentó en una de las sillas y por última vez vio como Haruka dejaba el castillo.

- - Es un Uraniano- se dijo a si misma sonriendo como sí fuera una adolescente y pensando que debía de hacer que su hija empezara a crear su mecanismo de defensa- tan buena combinación pero tan compleja-

- - Eres muy silencioso- comento la mujer de cabellos grises que se los había soltado para sentir el viento sobre ellos-

Haruka hasta ese momento nunca había conocido a alguien más que disfrutara eso, así que para sentir más el viento saco la cabeza del vehículo y sonrió con una sonrisa llena de travesura para que el viento le peinara.

- - Es que….- Haruka cerro los ojos porque desde que habían llegado a ese planeta su corazón había latido a mil y sus ojos no podían parar de ver, hasta había intentado no parpadear para ver todo- es todo tan vientoso!

La anciana sonrió con sincedidad, el cochero también se había visto contagiado por la alegría de ese joven. Era cómo si esos dos seres se entendieran.

- Eres muy parecido a mi entonces- la anciana suspiro y cerró los ojos para disfrutar más la caricia del viento sobre su mejilla. No sabía desde cuando no disfrutaba todo esto, bueno sí lo sabía desde que su hijo falleció. Bajo sus defensas a las pocas horas de conocer a Haruka, al principio pensó que sólo iba a tenerlo como un prospecto, una apuesta, un divertimento y hasta una locura. Pero, ahora que habían compartido silencios supo que quizás era lo que ella necesitaba, un nuevo empezar. No se sentía vieja como para jubilarse y ahora de nuevo tenia la oportunidad de entrenar a un joven prometedor, sí no tenía la sangre de su hijo pero tenía el espíritu de Urano muy despierto en su interior.

Haruka asintió con la cabeza y la imitó. El coche tirado por criaturas que ella no conocía y no recordaba el cómo el chófer san las llamo corrieron con tanta prisa que el mismo viento podía llegar a golpear las mejillas y provocar pequeños cortes a quienes no pertenecían al reino de Urano. Sí este clima no es para cualquiera. La dama de Urano abrió los ojos y noto con ternura el rostro tranquilo de su protegido, aprovecho esa oportunidad para ver el cuello y descubrir la gran verdad y por ende la mentira que desde ese momento debía continuar. Ella no tenía dramas, siempre pensó que una niña era más capaz como Sailor, sino ella no hubiese sido la gran guerrera que logro la paz y el acuerdo la Reina Serenity. SU pueblo es rebelde, indomable y por sobre todo soberbio y estar bajo el reinado de una Reina en su palacio en la Luna no era lo que sus antepasados hubieran querido, sin embargo seguir con esa guerra desgasto su linaje. NO quedan tantos verdaderos Uranianos, sino un par de vástagos y los hijos del pueblo del volcán. Mientras seguía cavilando notó que no podía perder el tiempo con su proyecto más si quería ganar, esa niña no era lo suficientemente fuerte para la última prueba. Miro el poblado que estaban pasando, un Pueblo lleno de gente que trabajaba con la tierra y sembraba alimentos que casi sustentaba a todo el planeta. Recordó algo al ver a un Colorado gigante que labraba con sus utensilios la tierra, sus músculos eran el doble del tamaño normal.

- - Leonar San- dijo la Dama logrando que el cochero animorara la velocidad para prestar atención lealmente a su jefa- Pare el coche inmediatamente en la cantida de los Siete Cuervos-

El cochero disecciono a las criaturas que parecían unas enormes lagartijas con un juego de patas que las que conocía Haruka deteniéndose en un lugar en dónde se podía leer en el cartel el nombre de la cantina. Haruka miró con curiosidad el lugar descubriendo que las paredes estaban llenas de mugre y una acumulación de vomito reciente. La mujer que antes estaba compartiendo un momento con ella se bajo sin importarle que su vestido de duelo se llenara del lodo y excremento de los animales que paraban a un costado. Entró a la taberna con paso seguro, tanto el niño como el cochero admiraron a esa mujer que con cada paso menos utilizaba el bastón demostrando que lo utilizaba más para impartir poder que otra cosa. A los pocos minutos que ella entro se escuchó dentro del local gritos, cristalería rompiéndose, maldiciones y por supuesto el particular sonido de la madera rompiéndose sobre el cuerpo de algún desconocido. Haruka hizo un ademan de bajarse pero el cochero que noto el impulso lo detuvo con una sonrisa muy llena de tranquilidad.

- - Joven Haruka, no se preocupe por la Señora- sonrió cerrando los ojos como si fuese un zorro de la mitología- Debería de preocuparse por los que están adentro-

El hombre con el mango del látigo empujo al chico al asiento de cuero para que volviera a la anterior posición. Los vidrios ennegrecidos por el polvo y la tierra fue destruido por el cuerpo de un hombre de cabellos rojos y barba desprolija. La espalda de el termino sobre los vidrios, cuando intento sentarse sintió la madera del bastón sobre su frente y la mirada de ojos verdes que más temía. El hombre trago saliva y agarro un poco de tierra para tirársela a los ojos de la mujer, era deshonroso pero era la única forma de escapar de esos ojos.

- - No te atrevas- la Dama de Urano sonrió con malicia apoyando con mas fuerza el bastón sobre la sien del hombre- Sí hubieses aceptado salir sin causarme problemas nos hubiésemos ahorrado ese pleito-

Algunos hombres empezaron a salir del local todos ellos llenos de magulladuras y sangre en sus rostros. Casi todos tenían gesto de derrota.

- - VIEJA BRUJA!- grito el hombre soltando su ultima oportunidad para escapar- ESTOY CUMPLIENDO CON LO QUE LE PROMETÍ!

Aparto con un manotazo la punta de metal del bastón e intento pararse pero nuevamente fue detenido por esos ojos verdes intensos que eran un tempano de soberbia.

- -SIEMPRE SERAS UN IDIOTA, IDIOTA- la Dama de Urano acomodo sus cabellos con gesto femenino a la vez que miraba a todos los presentes haciendo que todos se apartaran y fueran a hacer sus cosas dejando sólo al hombre que descansaba sobre el lodo y los vidrios, el cochero, el joven y la Mujer más poderosa del planeta- Vine sólo para pedirte un estúpido favor.

La anciana aparto el bastón y suspiro bajando su vista notando su vestido y por supuesto la mirada de asombro de su protegido.

- - Parate Idiota, porque te quiero ya mismo sobre el carruaje- la Dama de Urano caminó hacía el mismo con la misma suavidad de una dama cosa que antes pareciera que no.

- - JAJAJA,hace mucho que no me apaleaban así, vieja!- el hombre se fue parando con destreza a la vez que con la mano llena de sangre y lodo se acariciaba sus cabellos rojos que ahora mismo se le veía un par de canas signo de que la edad llega a todos- Extrañaba nuestros encuentros…

El hombre detuvo su conversación al ver que había un extraño en su presencia, lo miro con odio notando que el pequeño no apartaba su vista. Pensó para sí mismo "valiente el mocoso" . Sonrió y se subió al coche con tal torpeza que casi lo rompe. Su sonrisa seguía en su rostro.

- - Qué miras Mocoso?- el hombre siguió retando al niño con su mirada cuyo iris era rojo como la sangre- No me digas que te causo repulsión- menciono a la vez que se acomodaba sin educación en el asiento cruzando las piernas y embarrando el piso del coche sin tener ningún miramiento.

Haruka se sorprendió ante esas palabras pero no aparto su mirada, apretó el puño derecho y mostró su dentadura como sí fuese una bestia en posición de ataque. El hombre noto que el niño tenía lo que se tenía que tener para intentar hacerle frente. Sonrió y con un ademan paternal acaricio torpemente los cabellos rubios del niño. Este intento apartarlo pero no pudo porque la presión y la fuerza del hombre le duplicaba.

- - Mocoso tienes talento- miró a la Dama – Tiene potencial… no me digas que ahora eliges a tus favoritos cada vez más jóvenes? No sabia eso vieja….-

La dama de Urano compartió su mirada de odio que logro que tanto el hombre como el niño tragaran saliva y sintieran un miedo.

- - Mejor que digas eso… porque desde ahora es tu alumno- la anciana saco un pañuelo blanco para limpiar a Haruka la sangre que había caído en su mejilla-

- - ESTAS LOCA ADEMAS DE SEMIL!?- el hombre grito y empezó a reírse sin parar hasta el punto de agarrarse la barriga de la risa- NO QUIERO Saber NADA DE ESTOS RUBIOS- empujo al niño con brusquedad- Recuerdas que yo los odio…

- - Sí- contesto la mujer y con la misma seguridad siguió con su discurso- no conozco a nadie más que pueda hacerse cargo, que el enemigo jurado de mi hijo…

El hombre miró a la mujer y luego suspiro.

- - Muy bien pero no prometo que vuelva a su lado vivo…

La anciana sonrió con amabilidad, acaricio el cabello rubio de su protegido, algo de este niño le provocaba nostalgia como sí ya lo hubiese hecho antes. Sin embargo siguió hablando con el hijo del volcán, llegando a un acuerdo.

- - "Mucho vino y comida"- fue el requerimiento del hombre a la vez que se bajaba del carruaje agarrando del cuello de la camisa al joven y llevándolo consigo- A la cabaña cerca de la montaña. Y no quiero que nadie nos interrumpa hasta dentro de seis meses. Hare todo lo posible para que este débil niño se vuelva aunque sea un 20% más fuerte- sonrió con malicia- eso sí… sí logra seguir con vida y si vive no sera este ….- mirando de arriba abajo para luego romperle la camisa en los brazos y sacarle ese pestilente traje que olía a mar- civilizado idiota.

La dama de urano asintió con la cabeza.

- -Cómo es tu nombre mocoso?

- Haruka…- contesto oliendo su ropa ya que no entendía el porque todos decían que apestaba-

- - El mio es Tate y no lo olvides porque desde ahora haré que maldigas el día en qué esa vieja bruja te puso bajo mi tutela-

- - Tate recuerda … no tengas compasión- la Dama de Urano dio una orden a su chófer y el coche continuo por el camino cuando estuvieron bien alejados el cochero pregunto

- - Cree usted que es la mejor decisión?

- - Admito que es un ser desagradable, mal hablado, borracho y por sobre todo torpe pero es el único que puede lograr sacar el lado de nuestra sangre con mas fervor, tanto que la sangre que duerme en ese muchacho se despertará…

Sus manos se juntaron en clara señal de tranquilidad.

- - Dama…

- - Nada de Dama, recuerda Sayuki sólo sayuki Porque ya estoy en casa-

DDebo de admitir cuando me senté a escribirlo no note el como cambie mucho la forma de la Dama de Urano, pero creo que una mujer suave y calmada no podría hacerse cargo de los guerreros de Urano asi que :) aqui está mi Sayuki (los nombres no les presten atención los voy nombrando a medida que escribo).

Creo que falta mucho para que se den las cosas entre ambas protagonistas, hasta se que me enfoco mucho en Haruka pero prometo en un momento dado el destino se cruzara. Y tengan en cuenta lo siguiente la palabra espejismo :)

gracias por los comentarios y por tomarse el tiempo en leerme :) perdón por los errores, no escribo perfecto, tiendo a no leer y publicar es decir que sale calentita la historia. Apenas la termino se sube. :P

Entropia.