Espero que disfruten esta historia y la sigan :) un saludo y un abrazo a marati2011 y a Kotone Takanashi, las quiero muchisimo.
Capitulo 1:
En un pueblo no muy lejos de donde vivo, vive mi tío John con su pequeña hija Elaine. Siempre cuando voy a visitarlo me cuenta historias de sus viajes y sobre las muchas cosas que ha descubierto, varias de ellas hablan de hadas, magos, elfos, sirenas, enanos etc. Hace mucho que deje de creer en sus historias pero nunca se lo he dicho, lo único que hago es seguir escuchando y fingir interés en lo que cuenta. Ya me aburre escucharlas y también parece que ya no sabe que inventar, casi todas terminan igual, en nada. Es como si no supiera como terminarlas.
Mañana iré a visitarlo y aunque no quiera mi mama siempre me obliga a ir. Tengo que prepararme, ya que su hija es más pequeña que yo y conociendo a mi madre va a pedir que cuide de ella todo el día.
-¡Stu, ya está listo el almuerzo!- La voz de mi hermano sonó por toda la casa.
-¡Ya voy!-
Baje corriendo las escaleras, cuando llegue a la cocina todos estaban sentados en la mesa excepto mi padre.
-¿Dónde está el viejo?~ pregunte mientras me sentaba en mi lugar. Cuando mire a mi madre me di cuenta que estaba nerviosa y con los ojos llorosos.
-E... El no vendrá hoy- La voz de mi mama sonaba extraña, me preocupo mucho pero no quise preguntar, era mejor dejar las cosas así. Al terminar me dirigí a mi cuarto sin decir ni una sola palabra.
-¿Qué le habrá pasado al viejo?- me pregunte en voz alta, me recosté y cerré los ojos, me relaje e intente no pensar en nada, ni en la visita a mi tío, ni en qué habría pasado con mi padre pero sin darme cuenta me quede dormido.
Perdóname…
Desperté de golpe, me senté mi cama con sudor y lágrimas sobre mi cara. ¿De quién era la voz que había escuchado en mi sueño? Por alguna razón la sentía muy familiar pero al mismo tiempo me hacía sentir triste, vacío y con miedo.
Mire el reloj y marcaba las 5:30 de la mañana, intente volver a conciliar el sueño pero no pude, esa voz me quedo sonando en la cabeza toda la noche, como un disco rayado que hacía sonar la misma parte una y otra vez sin que nadie lo detenga. El sol lentamente fue asomándose por mi ventana iluminado toda mi habitación, los pájaros empezaron a cantar y las voces cesaron. Salí de la habitación sin poder comprender que fue lo que me estaba pasando. Camine por toda la casa y me di cuenta que, esa ya no era mi casa.
Me sentí perdido, como si fuera la primera vez que visitaba aquel pasillo dirigiéndose a otra habitación o sala que no conocía. Lo peor de todo fue cuando entre a la cocina, encontré a un niño que no reconocía y nunca había visto en mi vida. Era muy pequeño, parecía d años, su cabello era castaño claro que le llegaba hasta los hombros. Lo que más me sorprendió fue cuando vi sus ojos, eran grandes y de un color amarillo obscuro. Él se quedó ahí parado, mirándome, sin ninguna expresión en su rostro. De pronto llego el silencio, lo único que se podía escuchar era mi respiración, al ver a ese niño me llegaron varios sentimientos mezclados que no pude describir acompañados por un dolor de cabeza mortal. Subí las manos a mi cabeza esperando desesperadamente que ese dolor parara, oía gritos y llantos que no podía soportar.
-¡¿Qué está pasando?!- grite.- ¡¿Por qué haces esto?!
Eso lo descubrirás tú solo….
La voz sonó dentro de mi cabeza pero el no había movido los labios. El niño poco a poco fue desapareciendo con una sonrisa de satisfacción en el rostro. El dolor paro y caí de rodillas en el suelo. No comprendía lo que pasaba, mi cabeza me daba vueltas y todo comenzó a ponerse borroso, llego la oscuridad y termine desmayándose.
