Hola *w* aquí os traigo el nuevo capitulo ^^ y mucho antes de lo esperado gracias a que tuve bastante inspiración así que disfrutarlo ~
Gintama no me pertenece
Alma de guerrero
Capitulo 6
La tinta se seco en el papel y Mutsu reviso por ultima vez las lineas allí escritas antes de doblar la breve carta al medio y dejarla encima de la cómoda, la chica echo un ultimo vistazo a la habitación y decidió partir antes de ponerse sentimental. Gracias a la oscuridad de la noche pasaría desapercibida en el castillo y mientras no se acercara a las antorchas ni a los guardias todo iría bien, el único problema era hacerse con un caballo, no que eso fuera un problema para ella, era solo que no quería robar ningún caballo, la chica decidió entonces tomar un caballo prestado y pedir en el próximo pueblo que lo devolvieran al castillo diciendo que les darían una gran recompensa por entregarlo y esperar que así lo hicieran. Salir del castillo seria fácil, aunque nunca lo hubiera probado estaba segura de que ni siquiera le preguntarían puesto que Sakamoto le prometió que podría entrar y salir del castillo tanto como quisiera y aun si no tuvo tiempo de probarlo ella confiaba en su palabra. La chica emitió un gruñido al darse cuenta de que otra vez se la pasaba pensando en el y confiando ciegamente en sus palabras, así que simplemente empezó a correr en las sombras e intentando no pensar mas en lo que hacia, cuando entro en los establos creyó estar mas tranquila y dispuesta a marcharse pero cuando la puerta se entrecerro con un chirrido la chica sintió su corazón encogerse y no pudo imaginarse como de todas las personas que había en el castillo tuvo que encontrarse con ella.
- ¿No es muy temprano para que una princesa este despierta? - pregunto Mutsu fríamente
- No podía dormir así que iba a hacerle una visita nocturna a Sakamoto, si sabes a lo que me refiero - dijo la mujer sonriendo con autosuficiencia
Mutsu se lamento de no poder evitar una reacción sorprendida ante las palabras de la mujer, pero estas la habían herido bastante, aunque era algo bastante normal ambos estaban prometidos ¿Así que porque no deberían pasar la noche juntos? Aun así la chica intento mostrar lo que le quedaba de orgullo y no dejarse pisotear.
- Por supuesto que comprendo a lo que te refieres aunque a esta hora seguro que el estará durmiendo, ya sabes que no hay manera de despertarlo y solo sabe murmurar sobre comida en sueños - dijo Mutsu contraatacando
Probablemente Sakamoto se enfadaría cuando supiera que Mutsu decía semejantes cosas de el a su prometida pero ella ya estaría entonces muy lejos además de que ella no tenia la culpa si la mujer entendía las cosas mal.
- Tiene que ser una broma - dijo la mujer mientras su rostro se volvía colorado por el enfado - ¿Acaso te acostaste con mi prometido? -
- El tiene que haberlo pasado muy mal a juzgar por todas las cicatrices que tiene marcadas para siempre en su piel - añadió Mutsu intentando molestar aun mas a la mujer
- Seras... zorra - grito la mujer realmente enfadada
Oryou dejo atrás esa mascara de princesa que ponía frente al moreno para finalmente mostrarse como la bruja que era frente a Mutsu.
- Pagaras por lo que hiciste - grito de nuevo la mujer - ¿Acaso crees que se quedaría contigo? Solo eres su amante pero yo pronto seré su esposa y entonces te mandara de vuelta al campo como la campesina que eres -
- Me pregunto que pasaría si el viera tu horrorosa verdadera personalidad - dijo Mutsu
- Nunca la vera y si se lo cuentas no te creerá - añadió amenazante la chica
- No te preocupes "princesa" eso no es algo que yo le diría, al contrario que tu yo si deseo verlo feliz aun si es con alguien que no sea yo - explico la chica
- ¿Acaso te crees una santa? Tu eres mucho peor que yo - se quejo la princesa
- Eso no te lo niego, mis manos están manchadas de la sangre de las personas que algún día asesine pero en comparación contigo aquí - dijo la chica señalando a su pecho donde su corazón esta situado - soy mucho mejor -
La princesa la miro con odio en sus ojos pero en vez de gritarle ella esbozo una sonrisa casi macabra y con autosuficiencia y empezó a gritar.
- Socorro que alguien me ayude hay un asesino -
Mutsu se sorprendió y desenvaino su espada mientras miraba a todas partes en busca del asesino del que hablaba la chica y cuando se dio cuenta los guardias estaban entrando en el establo.
- ¿Que sucede? - pregunto un guardia con su espada en la mano
- Ella me amenazo con una espada e intento matarme - dijo Oryou escondiéndose tras el guardia
- Mentirosa - dijo la morena
Para la sorpresa de Mutsu pudo ver como Sakamoto entraba al establo mientras todavía llevaba su pijama, seguro escucho los gritos de la chica y fue corriendo a socorrer a la damisela en apuros. Mutsu dio por perdida la batalla, nadie la creería, ni siquiera el, ¿Porque no huyo cuando tuvo tiempo? ¿Porque tuvo que quedarse haciendo enfurecer a la arpía de la chica?
- ¿Que sucede aquí? - pregunto Sakamoto
Antes de que nadie pudiera decir nada Oryou salto a los brazos de Sakamoto mientras lloraba en su pecho.
- Menos mal que llegaste, yo tenia tanto miedo, ella saco su espada de la nada y cuando le pregunte que hacia ella me dijo que me mataría para poder quedarse contigo y tu fortuna -
Sakamoto miro a Mutsu con una mirada que nunca antes había visto, ¿Era decepción? ¿Odio? La chica desvio la mirada para evitar que el ultimo recuerdo que tuviera de el fuera su mirada.
- Mutsu - llamo el - ¿Es lo que ella dice verdad? -
La chica no dijo nada y solo levanto las manos dejando sus muñecas expuestas para que la ataran.
- Mutsu te hice una pregunta - exigió el
- ¿Acaso te interesa? Es la palabra de una princesa contra la mía, ¿Tu que crees? Ponme las esposas de una vez - dijo Mutsu
- Me gustaría saber tu versión de lo ocurrido - pidió el moreno
- Lo hice, yo intente asesinarla, ¿Contento? - mintió Mutsu
Sakamoto hizo una mueca de dolor y sus ojos se volvieron extremadamente fríos, tanto que a la chica le recorrió un escalofrió del miedo, ¿El la decapitaría en ese mismo instante o dejaría que alguien mas lo hiciera para no mancharse las manos? Al menos si el podía llegar a ser feliz despues de eso a ella no le importaría.
- Lleváosla de aquí y encerradla en una celda, la juzgaremos en dos días - ordeno el moreno
La voz de Sakamoto sonaba fría y triste, eso le partió el corazón a Mutsu, ¿Porque parecía tan triste? ¿Porque parecía querer llorar en ese instante? Era a ella a quien iban a juzgar, su muerte no cambiaría nada en la vida del chico, el se casaría con la chica que ama y seria feliz, aun así ¿Porque parecía romperse por segundos?
Una vez los guardias se llevaron a Mutsu, Oryou abrazo mas fuerte a Sakamoto pero este la separo bruscamente de el y la chica lo miro confundida e intento tomar su mano pero este la rechazo.
- No me toques - dijo el fríamente - me gustaría estar solo -
- Pero - se quejo la princesa
- Lárgate - ordeno el
La chica lo miro molesta pero hizo lo que le dijo y se fue dejandolo a solas en el establo. El chico se quedo en silencio unos minutos hasta que se sintió completamente solo y herido en el interior.
- ¿Porque Mutsu? ¿Porque tenias que hacer algo así? ¿Porque no lo negaste? Yo te hubiera creído, hubiera hecho lo imposible por salvarte, yo no puedo enviarte a la muerte, si lo único que quiero hacer es tenerte en mis brazos y protegerte ¿Como voy a poder acabar con tu vida? Si te dejo escapar siendo culpable el reino vecino querrá una guerra y no puedo arriesgar la vida de los ciudadanos de esa manera - dijo Sakamoto mientras agarraba su cabeza entre sus manos - ¿Que debo hacer? -
Un tímido rayo de sol asomo por la pequeña ranura a través de los barrotes y el piar de los pajaros se escuchaba a lo lejos, parecía como si los animales hubieran empezado a tocar un réquiem compuesto para la morena. La chica estaba en una esquina de la pequeña y húmeda celda, sus muñecas estaban apresadas por grilletes y ella se encontraba abrazando sus rodillas y mirando por la ranura hacia el exterior. Todo lo sucedido fue su culpa, si solo se hubiera abstenido de provocar a la princesa ella ya estaría muy lejos de la ciudad y seria libre, pero ella tuvo que hacerle caso a su enorme orgullo y por su culpa ahora Sakamoto se sentiria culpable por lo que le pasara, conociéndolo seguro que aunque fuera encontrada culpable el se preocuparía puesto que eran "amigos" como el siempre decía. Todo por su manera de decir siempre lo que pasa por su cabeza, si no hubiera encontrado divertido jugar a los guardaespaldas, si se hubiera quedado en la tribu junto a Kagura... la había olvidado completamente, ¿Que pensaría la chica cuando se enterara? Aun si Sakamoto no decía nada ella prometió escribirle cartas y le dijo que algún día podría venir a visitarla al castillo y ahora todo eso... solo serian promesas sin cumplir que se llevaría el viento. La chica empezó a sentir cada vez mas frió, quizás por la humedad del lugar o quizás era la realidad que la estaba golpeando en la cara y todos sus miedos se presentaban de golpe. Esos dos días serian los mas largos de su vida y con esos pensamientos la chica cerro los ojos cediendo ante el frió.
- Estará muerta? - dijo una voz masculina
- ¿Que? No digas eso - se quejo la otra voz
- ¿Acaso tienes miedo de los fantasmas Hijibaka? - dijo la primera voz
- No me llames así - se quejo la segunda voz - ¿Y como le voy a tener miedo de los fantasmas? Eso son solo tonterías -
- Los que piensan así son los primeros en caer Hijikata - se burlo la primera voz
- Ya para idiota - se quejo el llamado Hijikata
- ¿Ya es hora de que me juzguen? - pregunto Mutsu abriendo sus ojos y encontrándose a dos guardias frente a su celda
Los dos hombres llevaban el uniforme de los guardias, una chaqueta negra y unos pantalones del mismo color, nada especial, lo único que los diferenciaba eran sus espadas.
- Ves ya la despertaste - regaño el moreno
- Si fuiste tu el que no paraba de hablar - se quejo el pelinegro
- Muy mal señorita nosotros habíamos apostado a que estabas muerta así que ahora Hijibaka me debe dinero - explico el moreno
- No recuerdo haber hecho semejante apuesta y conociéndote si hiciéramos algo así tu serias el que apostara que ella esta muerta - regaño el pelinegro
- Tienes la memoria de un anciano, si sigues así cualquiera podría clavarte un cuchillo en la espalda - dijo con una sonrisa el moreno
- Seguro que acabarías siendo tu - dijo el mayor mientras miraba a su amigo con desconfianza
- Yo jamas haría algo así - dijo el moreno con una sonrisa macabra - señorita te dejo salir de aquí si te deshaces de el -
- Seras cabrón - se quejo el pelinegro
- Lo siento pero no mato a las personas porque si - aclaro Mutsu
- Pues con la princesita no parecía lo mismo - se burlo el moreno
Mutsu no dijo nada, ella se llevaría su secreto a la tumba, si así hacia a Sakamoto feliz.
- Si lo hubieras hecho te habríamos apoyado - dijo el moreno sinceramente
- ¿Eh? - pregunto la chica sorprendida
- Así es, esa bruja se hace la buena delante del jefe pero en cuanto este se va ella muestra su verdadera personalidad y esta es la de una víbora venenosa - explico el moreno
- Sougo por una vez te doy la razón - apoyo Hijikata
- Ella va a ser la esposa del príncipe así que deberán mostrarle lealdad por lo que ignorare lo que habéis dicho - dijo la morena
- Yo no tengo ningún problema con decirlo al jefe en la cara - añadió Sougo tranquilamente
Mutsu soltó una carcajada y los chicos la miraron como a una loca.
- Lo siento - se disculpo la morena - Es solo que parece que Sakamoto ama recoger a personas que o intentan matarlo o no dudan en amenazarlo y decirle lo que piensan a la cara -
- Ese chico no esta bien de la cabeza - explico Hijikata
- Nosotros tenemos que seguir vigilando al resto de prisioneros pero podemos volver a hacerte una visita si lo deseas - ofreció Sougo
- Me encantaría tener un poco de compañía - dijo la chica sinceramente
- Te traeremos algo de comida de parte de la anciana puesto que lo que les dan aquí no es muy comestible - ofreció Hijikata
- Mira quien fue a hablar, seguro que le hechas tus especias raras y la acabas envenenando - se quejo Sougo
- Gracias - dijo Mutsu con una sonrisa y al ver que ambos chicos la veían extrañados ella lo aclaro - Gracias a vosotros me siento mas animada -
- No me extraña, todas las chicas me dicen lo mismo y eso que no sabes lo que les hago en la ca- empezó a decir el menor pero Hijikata lo golpeo
- Ya calla idiota que tenemos que irnos - aclaro el mayor
Ambos chicos se fueron dejando a la chica un poco mas animada, al menos tendría compañía en esos dos días, lastima que recién conociera a esos dos puesto que estaba segura de que podrían llevarse bastante bien.
Sakamoto no paraba de dar vueltas en la habitación nerviosamente hasta que llamaron a la puerta y corrió a abrirla y arrastrar a sus invitados al interior de la habitación.
- ¿Como estaba? - pregunto Sakamoto nervioso
- Súper feliz, ¿Tu que crees? La van a matar en poco tiempo - dijo Sougo
- Sabes a lo que me refiero - exigió Sakamoto
- Muerta de frió, ya sabes que las celdas de los prisioneros no son conocidas por su comodidad - respondió Sougo
- Eso es normal, pero nunca antes había lamentado ese hecho - dijo Sakamoto sintiéndose culpable
- Si esa chica es tan importante ¿Porque no la encerraste en una habitación? Al menos tendría comodidades en sus últimos momentos - pregunto Hijikata
- No lo digas de esa manera - pidió el moreno
- ¿Como quieres que lo diga entonces? - pregunto Sougo
- Si yo le diera mas comodidades no tomarían en serio su juicio y no creerían que fuera algo justo - explico Sakamoto
- ¿De verdad piensa hacerle un juicio justo? - pregunto el pelinegro
- ¿Porque simplemente no hacemos desaparecer a la princesa? - pregunto Sougo
- Sabes que no es tan fácil - respondió el príncipe
- Al menos intento dar ideas - se quejo el moreno
- Ella no lo hizo, sus ojos no eran los de una asesina despiadada - explico Hijikata
- Ella parecía feliz cuando hablaba de ti - añadió Sougo
- ¿Que dijo? - pregunto el príncipe
- Eso es se-cre-to - dijo burlándose Sougo
- Idiotas - añadió Sakamoto
- Bueno es hora de llevarle la comida a la prisionera especial - explico Hijikata
- Eso si no nos mata primero - dijo bromeando Sougo
- Si lo hubiera querido hacer no tendrías tiempo ni de gritar - empezó a decir Sakamoto riendo - Espera, eso es... Hijikata necesito de tu ayuda ven conmigo, Sougo hazle compañía a Mutsu -
- No me hago responsable si se enamora de mi - dijo el chico intentando enfadar a Sakamoto pero este estaba alejándose junto a Hijikata
Era el segundo día que llevaba ahí encerrada, había amanecido hacia un par de horas y Mutsu solo esperaba a que viniera alguien a llevarla hacia su verdugo. Pero lo único que acompañaba a la chica era la lluvia que caía fuertemente y volvía el ambiente aun mas húmedo y frió. De repente unos pasos se escucharon seguidos de un ruido metálico, seguramente llaves. Mutsu se levanto, dispuesta a tener la cabeza en alto hasta el ultimo momento, aunque las piernas le temblaran no pensaba demostrarlo, ella seria fuerte hasta el final. Mas lo que la chica vio la desconcertó, ante ella y sin vergüenza alguna se encontraba Oryou mirándola de manera extraña.
- Por lo que veo vienes a ser mi parca - dijo Mutsu desafiante
- Callate - grito la chica - No hables, tu ya hiciste bastante -
- Pero si llevo días aquí encerrada, pensé que estarías mas contenta despues de que ni siquiera contradije tu mentira - respondió la chica
- Y así debería ser pero... - la princesa dejo caer sus lágrimas y esta vez no parecían ser fingidas
Mutsu se sorprendió pues ella tendría que estar feliz de su desgracia y disfrutando su tiempo junto a... no podía ser.
- ¿Le paso algo a Sakamoto? - pregunto Mutsu preocupada
No hubo respuesta alguna por parte de la chica y Mutsu solo podía rogar porque fuera una broma.
- Responde maldita sea - exigió la morena - ¿Esta el bien? -
- ¿Hasta ahora te preocupas mas por el que por ti? ¿Porque? - pregunto Oryou desconcertada - El esta bien, la que no esta bien soy yo, te amenace y no te hiciste a un lado, intente que te odiara usando mentiras y trucos sucios y cuando logro que estés a punto de desaparecer para siempre tu sigues alzandote con el orgullo intacto y desafiándome de nuevo, ¿Como lo haces? -
- Eres una princesa y puedes tener todo lo que quieras así que supongo que para ti es normal pero de donde yo vengo tengo que pelear si quiero sobrevivir y si dejo que destruyan mi orgullo no me quedara nada, eso es lo único que poseo, que es mio y de nadie mas, aunque debo confesar que a pesar de que en el pasado enfrente a un montón de guerreros no fue nada en comparación a "pelear" por el amor de alguien, eso no es algo que puedas ganar por tus propios medios, el corazón de una persona no se puede ganar por la fuerza y no depende de ti y justo ahí es donde me ganaste princesa - se sincero Mutsu
- Te equivocas, jugué sucio, perdí y encima hice el ridículo, quizás si nos hubiéramos conocido en otras circunstancias hubiéramos podido ser amigas - dijo la princesa avergonzada
- Lo dudo, en otra circunstancia yo jamas hubiera conocido a una princesa - explico la morena
- Así son las cosas - recordó Oryou
- Prométeme una cosa - exigió Mutsu - Ya sea una promesa de amigas o enemigas, debes hacer feliz a Sakamoto, es tu obligación a partir de ahora -
- ¿Quien te crees que eres para decir algo así? - pregunto la princesa molesta
- Es lo único que pido - dijo la morena muy seria
- Pues me temo que no podre cumplirlo, puesto que el no esta enamorado de mi - añadió Oryou
- ¿Que dices? Te equivocas el te ama- empezó a decir Mutsu pero fue interrumpida
- No es a mi, nuestro compromiso fue cosa de nuestros padres, ellos lo arreglaron cuando eramos unos niños, para mi el era la única persona que me trataba bien y no tenia miedo de regañarme cuando me ponía caprichosa así que supongo que era normal que me encariñara con el, pero creo que yo también quiero su felicidad sobre todo aunque tardara en darme cuenta. Desde que estas encerrada el no sonríe y ni siquiera me habla, el solo existe pero no parece vivo - explico la princesa
- El... ¿No te ama? - pregunto confundida la morena
- Cuando se trata de amor eres lenta - la chica tiro las llaves de la celda a Mutsu - Sal de ahí y ve a buscarlo -
- Si escapo quedare como una verdadera asesina - se quejo Mutsu
- Oryou - dijo una voz conocida por ambas - ¿Se puede saber que haces aquí despues de que te lo prohibiera? -
Era Sakamoto, seguido de Sougo y Hijikata, el moreno parecía realmente molesto
- Estaba teniendo una charla de mujeres con Mutsu - explico la princesa
- ¿Eh? - pregunto el confundido
- Lo lograste Sakamoto, lo que me dijiste ayer lo hiciste con la intención de hacerme pensar y confesar ¿No es así? - pregunto Oryou
Sakamoto suspiro aliviado y una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
- Sabia que podía confiar en ti, nunca fuiste una mala chica, solo te encaprichaste conmigo - dijo el amablemente
Mutsu miraba la escena sin tener de idea de lo que sucedía allí, miro a los guardias pero ellos solo hicieron un movimiento con los hombros haciéndole saber que tan poco sabían de lo que hablaban.
- Sakamoto yo mentí acerca de lo que sucedió en los establos - confeso Oryou
- Lo sabia, si ella hubiera querido matarte no habrías llegado a tener tiempo de gritar siquiera - dijo Sakamoto orgulloso
- Como ves este chico confiaba en ti mas que en mi, me siento herida - dijo Oryou haciendo un mohín mientras miraba a Mutsu
- Te presentare a un buen chico a cambio - prometió Sakamoto
- Mas te vale - pidió la princesa - Mutsu yo no volveré a molestarte nunca mas pero a cambio tendrás que ser tu quien cumpla la promesa por mi -
- ¿Eh? ¿Que promesa? - pregunto Sakamoto curioso
- Cosas de chicas, mas te vale buscarme un buen novio puesto que mi ultimo prometido resulto ser un idiota enamoradizo - dijo Oryou
- Lo haré - prometió el chico - Y siento lo de tu ultimo prometido pero el no podría llegar a amarte nunca -
- Lo se - admitió la chica mientras abandonaba la sala seguida de los guardias - Pero creo que es mejor así -
Una vez se quedaron a solas Sakamoto se apresuro a abrir la puerta de la celda con las llaves de repuesto y quito las esposas de las muñecas de Mutsu mientras ella hizo una pequeña mueca de dolor puesto que sus muñecas estaban inflamadas y muy lastimadas. Despues de eso sin previo aviso Sakamoto abrazo a Mutsu fuertemente mientras ella solo pudo sorprenderse ante el contacto del chico, el solo la abrazaba mientras sus manos y todo su cuerpo temblaban como si el que tuviera frió fuera el.
- Tuve tanto miedo Mutsu, yo no quería perderte pero no podía dejarte libre o provocaría una guerra, estuve dudando mucho sobre que hacer en estos dos días, incluso pensé en llevarte conmigo y escaparnos a otro país lejano, lo que fuera con tal de no perderte - confeso Sakamoto mientras la abrazaba
- Sabes que eso no me haría feliz, yo no quiero que dejes todo por mi culpa - se quejo Mutsu
- Lo se y por eso me contuve pero si no hubiera otra posibilidad lo hubiera hecho, yo no podría ver a la mujer que amo morir ante mis ojos - dijo seriamente Sakamoto
- ¿Que? - pregunto la morena sin poder creer lo que acababa de oír
- Te amo Mutsu y si eso ayudara en algo yo daría mi vida por ti - dijo el seriamente mientras se separo para mirarla a los ojos
- Yo - empezó a decir Mutsu mientras buscaba las palabras adecuadas para decirle lo que sentía al moreno
Sakamoto no aguanto mas y tomo los labios de Mutsu sin esperar a que ella acabara de hablar, el la necesitaba y no podía esperar mas tiempo, el chico besaba a Mutsu de manera demandante, necesitada, como si no hubiera un mañana, cosa que podía haber ocurrido. El chico notaba los labios de Mutsu extremadamente secos, seguro debido al frió que paso y el no podía sentirse mas culpable pero cuando la chica correspondía a su beso de tal manera se sentía en el cielo, era una sensación muy extraña. Mutsu por su parte no podía creer lo que sucedía, incluso pensó que estaba muerta y eso era fruto de su imaginación, pero si ese era el caso podía disfrutar el momento como deseara, además de que los labios de Sakamoto eran adictivos pero eso nunca lo diría en voz alta. Los chicos se separaron por falta de aire pero la morena decidió que el aire tampoco era tan importante y volvió a besar al sorprendido chico que acepto encantado el beso. Y cuando se separaron de nuevo en busca de aire se miraron a los ojos y Mutsu casi se queda sin palabras al ver como por las mejillas de Sakamoto bajaban lágrimas sin parar.
- ¿Sa-Sakamoto estas bien? ¿Hice algo mal? Si es eso yo- empezó a decir la chica preocupada
- No me mires es vergonzoso, solo se me metió algo en el ojo - dijo el limpiándose la cara con la manga de su chaqueta
- Normalmente son las mujeres quienes lloran al ser besadas - dijo la chica riendo
- No es eso es solo que me siento tan maravillosamente en este instante que cuando recordé lo cerca que estuve de perderte mis lágrimas salieron sin pedir permiso - dijo el con la mirada triste
- Eres adorable, entonces supongo que tendré que besarte hasta que se te pase - añadió la morena volviendo a besar al chico pero esta vez mas dulce y lento que antes
No tenían prisas, estaban juntos y podían disfrutar estar juntos antes de tener que ponerse a pensar que debían hacer en el futuro.
Continuara
Eso es todo por ahora ^^ intentare subir el próximo capitulo lo antes posible *w* Gracias a todas las hermosas personitas que me escriben reviews y me animan a continuar con la historia. No pensaba decir esto aun pero no puedo aguantarme las ganas xD así que lo digo ahora ^^ *redoble de tambores* en el próximo capitulo habrá Okikagu *w* así que esperarlo con ganas. Si os gusto sois libres de dejar un review para alegrarme el día *w*
Bye~
