Hola *w* Aquí os traigo otro capitulo mas de la historia xD Espero que os guste ~~

Gintama no me pertenece y lo de siempre ^^

Alma de guerrero

Capitulo 8

Un mechón de cabello rebelde se negaba a formar parte del peinado pero la morena logro colocarlo en su sitio y pudo admirar el resultado de su trabajo. La chica estaba hermosa, llevaba su pelo recogido en un rodete, dejando su cuello libre de cabello, para decorar el peinado la chica tenia pequeñas perlas blancas que la hacían parecer mas adulta pero al mismo tiempo le daban un aire juvenil. Ella levaba un hermoso vestido de color azul marino, a juego con su color de ojos, el vestido tenia volantes que lo hacían ver muy femenino pero no era demasiado voluptuoso, también tenia unos lazos negros adornando el vestido dándole un aire delicado. La chica llevaba unos pendientes color plata que colgaban y un collar a juego.

- Estas hermosa - dijo la morena

- ¿En serio? - pregunto Kagura contenta

- Si - afirmo Mutsu

- Gracias Mucchi - dijo la chica feliz

- El no podrá volver a reírse de ti nunca mas - aseguro la mayor

- ¿Tu crees? - pregunto Kagura insegura

- Por supuesto, lo único que te pido es que te lo pases bien y que no destruyas nada, intenta comportarte y no dar problemas - pidió la morena

- Vale, ¿Pero tu me podrás hacer compañía? - pregunto la menor

- Lo dudo, el idiota necesita que cuide sus espaldas y seguro que en cuanto lo deje solo la liara - dijo Mutsu resignada

- Mutsu buena suerte y si necesitas que desaparezca a alguna rival avísame - propuso Kagura

- Gracias Kagura lo haré - dijo Mutsu con una sonrisa

Unos golpes en la puerta llamaron su atención y antes de que alguien asomara Mutsu abrió la puerta, dejando sin palabras al visitante que solo pudo sonreír al verla.

- No es un vestido pero te ves hermosa - dijo Sakamoto con una de sus seductoras sonrisas

- Idiota - dijo la chica sonrojada

Mutsu llevaba el uniforme negro de los guardias y lo único diferente era la ausencia de su sombrero y que había hecho una trenza con su pelo.

- Ese peinado te queda bien - añadió el chico agarrando la trenza de la chica y dándole un beso en el pelo

- G-Gracias - dijo la chica nerviosa y aun mas sonrojada por lo que el acababa de hacer

- Os traigo un regalo, todos saben que un caballero debe presentarse con regalos - dijo el chico contento

- ¿Desde cuando eres un caballero? - pregunto la morena

- Os traigo unos antifaces para el baile - dijo el chico ignorando la pregunta

- Que bonitos - dijo Kagura contenta

- Este es tuyo - dijo Sakamoto entregándole el de color negro

- Gracias - dijo feliz la chica

- Y este es tuyo - dijo el moreno entregando a Mutsu uno de color violeta - Y además esto es para ti -

Mutsu vio lo que el chico le ofrecía, era un broche para el pelo con forma de flor, del mismo color que su antifaz, la chica pensó en rechazarla puesto que ella no pensaba que algo así le quedara bien pero el chico la miraba de tal manera que no pudo resistirse.

- Supongo que podría ponermela, gracias - dijo ella con una sonrisa

El chico agarro el broche con forma de flor y se lo coloco en el pelo a la morena que solo lo miro con desaprobación.

- Podía ponermela yo sola - se quejo ella

- Lo se pero me hacia ilusión - admitió el sonriendo feliz

- Deberías apresurarte y ponerte tu traje también - aviso la chica

- ¿Acaso Mutsu se muere por verme con un traje? - dijo el chico sonriendo seductoramente

- Deja de hacer el tonto y ve a cambiarte - regaño la morena

- Ok, te veo en un rato Mutsu y no te olvides de reservar un baile para mi - pidió el chico

- Idiota ya te dije que yo no bailo - empezó a decir la chica pero el moreno se fue sin escucharla

- Mutsu con la de hombres que hay en el mundo ¿Tenias que escoger al mas idiota? - pregunto Kagura

- Ese es el problema Kagura, yo no lo escogí, fue mi corazón - explico Mutsu

- El amor es un asco - añadió Kagura

- Ya cambiaras de opinión - dijo ella riendo

Ambas chicas se pusieron sus antifaces y fueron al salón donde la fiesta se celebraba, estaba lleno de personas y algunas bailaban felices mientras que otras atacaban la mesa con la comida. En cuanto Kagura vio lo segundo empezó a acercarse pero Mutsu la agarro por el brazo evitando que arrasara con la comida.

- Recuerda que debes comportarte, podrás asaltar la cocina cuando acabe la fiesta - prometió la morena

- Esta bien - dijo Kagura resignada - ¿Donde esta el idiota? -

- Ni idea pero debería buscarlo entre toda esta gente - dijo la chica sin ganas

- Suerte - deseo Kagura

Mutsu empezó a buscar entre los invitados a Sakamoto, pero ella no sabia como iba el vestido ni si llevaba antifaz y entre todos los invitados era como buscar una aguja en un pajar, pero de repente una melena marron llamo la atención de la chica y fue a donde se encontraba el chico de espaldas a ella.

- Sakamoto - llamo ella al chico

El nombrado se giro y con la miro una sonrisa.

- ¿Como sabias que era yo? - pregunto el curioso

En ese instante Mutsu pudo apreciar como iba el chico vestido, el llevaba una chaqueta roja pero diferente a la que siempre llevaba, esta tenia bordados dorados y el cuello estaba doblado hacia abajo, la chaqueta le llegaba hasta las rodillas. Debajo de la chaqueta llevaba una camisa negra de botones y unos pantalones blancos. Para completar el traje llevaba unas botas negras y un antifaz negro. Mutsu no pudo evitar pensar que parecía un verdadero príncipe y que podía entender que las chicas lo quisieran acosar.

- Yo... en verdad te reconocí por tus pelos - dijo la chica

- Yo esperaba que dijeras algo mas romántico como "mi corazón sabia que eras tu" o " Intuía tu presencia desde lejos" - se quejo el chico

- Yo nunca diría algo así - dijo ella

- Lo se y esta bien tal y como eres - añadió el

- ¿Entonces que es lo que debes hacer ahora? - pregunto ella

- No hay nada que deba hacer, solo tengo que estar aquí y si alguien me habla ser amable pero nada importante, ¿Así que que te apetecería hacer my lady? - dijo el moreno besando la mano de la chica y haciéndola sonrojar

- ¿I-Idiota que haces? Si alguien nos ve - se quejo Mutsu

- Nadie te reconocerá, eso es lo bueno de las mascaras y aun si lo hicieran yo no pienso ocultar nuestra relación en ningún momento - añadió el sonriendo

Mutsu sintió como esas palabras la hicieron feliz y sin poderlo evitar agarro tímidamente la mano de Sakamoto sorprendiendo al moreno pero que despues empezó a sonreír.

- Gracias Mutsu - dijo el sinceramente

- ¿Eh? - pregunto ella confundida

- Antes yo me aburría mucho en el castillo, todos los días eran lo mismo pero desde que tu llegaste siempre estoy feliz y no e vuelto a aburrirme - confeso el

- Idiota, creo que eres el único príncipe que se aburre en su propio castillo - intento animarlo Mutsu

- Nunca fui muy normal - dijo el sonriendo

En ese instante una chica se acerco al príncipe y Mutsu intento soltar su mano pero el chico no se lo permitió y educadamente le dijo a la chica que estaba acompañado y no tenia intenciones de dejar a su acompañante sola, la chica no pareció tomárselo muy bien pero no dijo nada al respecto.

- No deberías ser mas amable, si ella quería bailar contigo podrías haberlo hecho - regaño la morena

- ¿Acaso no te molestaría que bailara con otra mujer? - pregunto el decepcionado

- Por supuesto que me molestaría, pero se que es tu deber llevarte bien con estas personas así que no diría nada al respecto - confeso Mutsu

- No te preocupes por eso, si fuera alguien realmente importante hubiera aceptado - explico el

- Ya veo - dijo ella

- Lo siento, para ti tiene que ser bastante aburrido estar a mi lado mientras hablo con gente desconocida de temas que desconoces - se disculpo Sakamoto

- No es aburrido, además de que yo quiero saber mas sobre ti y tu mundo, quiero ser capaz de apoyarte en todo momento así que espero que puedas tener paciencia hasta que sea capaz de hacerlo - pidió Mutsu

Sakamoto la miro sorprendido y parecía haberse quedado sin palabras por lo que la chica acababa de declararle.

- Yo... no se que decir, nunca antes alguien se había interesado por saber mas sobre mi y lo que hago, todos se interesaban solo por mi "yo" que es el príncipe pero nadie por el Sakamoto idiota que solo quiere que le presten atención - confeso el chico

- No hace falta que digas nada, yo te amo y no puedo diferenciar, para mi tu eres tu, el idiota y adorable Sakamoto - dijo ella con una sonrisa

Sakamoto estaba feliz, realmente feliz y sin importarle si alguien les prestaba atención agarro a Mutsu por la cintura y la beso. La chica intento quejarse pero la dulzura con la que el la sujetaba pudo con ella y acabo dejándose llevar, Mutsu paso sus manos por su cuello y ambos se quedaron así un rato en su propia burbuja donde todo era posible. A lo lejos Kagura veía a la pareja mientras tenia diversos pensamientos, por una parte se alegraba de ver tan feliz a Mutsu pero por otra parte tenia miedo de que el chico le hiciera daño aunque ahora le estaba empezando a caer bien y estaba segura de que con el tiempo podría verlo como un hermano mayor, pero eso solo si se casaba con Mutsu, cosa de la que ella personalmente se aseguraría. La chica se aburría y decidió ir a comer algo pero "comportándose" tal y como Mutsu le pidió.

- Que aburrido - se quejo Sougo

- Es nuestro trabajo - le regaño Hijikata

- Te equivocas a partir de ahora es "tu" trabajo puesto que yo me voy a intentar molestar a alguien - dijo el chico

- Sougo no se te ocurra hacer problemas - dijo el pelinegro pero fue demasiado tarde puesto que el chico ya desapareció entre la multitud

Sougo odiaba esas fiestas, todos comían y bailaban y el solo quería ir a alguna esquina para poder dormir sin ser molestado. Cuando el chico tenia planeado huir de la sala vio a una chica de espaldas, la chica tenia el cabello naranja y llevaba un hermoso vestido azul marino, el chico pensó que podría ser la chica con la que peleo la ultima vez en el castillo y que no lograba sacarse de la cabeza, pero ella carecía de delicadeza así que la chica que se encontraba frente a el tenia que ser otra y el como buen chico que era aprovecharía para ayudar a la chica a pasar un buen rato y de paso olvidarse de la chica que el llamo poco femenina.

- ¿Oye te apetece pasar un buen rato conmigo? - pregunto el chico con una sonrisa de las suyas

La chica se giro y de repente su angelical rostro se convirtió en una cara de asco y eso hizo al chico darse cuenta de quien era.

- ¿Tu? - gritaron ambos al mismo tiempo

- ¿Que hace un idiota como tu aquí? - pregunto Kagura molesta

- Podría preguntarte lo mismo ti, hasta llegue a pensar que eras una chica y todo - dijo el chico sin ningún cuidado

- Seras cabrón - insulto la chica

- Mas a mi favor con semejante vocabulario nunca parecerías una mujer - contesto Sougo - Aunque si no hablas, te quedas quieta y dices que si a todos mis deseos podría... no se hasta aceptar amaestrarte -

Kagura deseo poder partirle la cara en ese momento ¿Y por que no también algún que otro hueso? Definitivamente era una muy buena idea, pero le había prometido a Mutsu que tenia que comportarse así que sonrió como cualquier dama lo haría.

- Vete a la mierda estúpido sádico - dijo Kagura alejándose de el y volviendo a la mesa con la comida

Necesitaba comer para evitar volver y asesinar a ese idiota, ella se visto con un hermoso vestido, se recogió el pelo e intento actuar de manera delicada ¿Y todo para que? Para que el chico volviera a insultarla y burlarse de ella, pues no eso se acabo, ella no se dejaría volver a pisar por nadie. La chica agarro un vaso con una bebida burbujeante y se la bebió de un golpe dispuesta a empezar a comer todo lo que se encontrara cerca.

- ¿No te basta insultarme ahora también acabaras con la comida de la fiesta? - se burlo el chico

- Cierra el pico imbécil - volvió a insultarlo Kagura

- Mira o paras de insultarme o acabaras pasando la noche en los calabozos - amenazo el chico

- Me da igual tooonto - dijo Kagura de manera muy infantil

- Oye te estas comportando aun mas raro de lo normal ¿Te encuentras bien? - pregunto el chico un poco preocupado

- Por supuesto, solo quiero otro vaso de zumo - dijo la chica agarrando un vaso

El chico vio el vaso que Kagura denomino como "zumo" y por la experiencia que el chico tenia con las bebidas se dio cuenta a la primera de que eso era cerveza y a juzgar por el comportamiento de la chica estaba borracha. Semejante problema le había caído.

- China deja ese vaso, ya bebiste suficiente por hoy - explico el chico

- Déjame en paz tu no eres quien para ordenarme nada - dijo la chica intentando beber del vaso

- No te ordeno mas bien te estoy regañando - explico el chico mientras logro quitarle el vaso

- Solo Gin-chan y papi me pueden regañar - dijo ella molesta

¿Gin-chan? ¿Quien era ese? Sougo se enfado de golpe sin saberlo y empezó a apretar el brazo de la chica sin medir su fuerza.

- ¿Si tanto amas a ese Gin-chan por que no esta a tu lado ahora? ¿Acaso se harto de ti? - empezó a decir Sougo cruelmente

- El no me odia, el no es como tu, no me hace daño, el es como un padre sobreprotector y cuando le cuente que me golpeaste te amenazara - dijo ella comportándose como una niña pequeña

¿Era su padre? Sougo suspiro sin darse cuenta y aflojo un poco su agarre dándose cuenta de que había estado celoso, ¿Que acaso estaba mal de la cabeza? El odiaba a la chica así que no podía estar celoso, eso no era posible y era mas que obvio que la chica lo odiaba también.

- Yo... - empezó a decir la chica con las mejillas sonrojadas

Sougo se puso nervioso, de esa manera la chica se veía hermosa y a pesar de su mal carácter parecía toda una mujer, ¿Si se confesaba que debería responder?

- Yo... necesito vomitar - dijo la chica vaciando el contenido de su estomago en las botas del chico

La cara de Sougo era épica, una mezcla entre el asco, la decepción y ganas de matar a la chica pero el decidió salir con ella al pasillo para que tomara aire antes de que vomitara encima de alguien mas.

- ¿Adonde vamos? - pregunto la chica confundida al sentir como el chico la arrastraba por el brazo

Una vez salieron al pasillo la chica se apoyo en la baranda y empezó a respirar el aire frió por unos minutos, aunque no dijo nada agradeció el que el la hubiera sacado del salón repleto de gente. La chica se sentó en el suelo sin importarle en lo absoluto manchar su vestido y el chico solo la miro de reojo.

- ¿Te encuentras mejor? - pregunto el

- Si - dijo ella en voz baja

- Yo... estuve pensando mucho y mis acciones no fueron probablemente las mejores pero también tienes que reconocer que las tuyas tampoco lo fueron, aun así me gustaría que nos odiaramos menos, ¿Que te parece para el comenzar? - pregunto el chico intentando disculparse y ser amable

La chica no respondió por lo que el chico siguió hablando.

- Ya se que estas enfadada pero aun así una tregua seria algo bueno, a cambio yo... reconoceré que hoy te veías como una verdadera mujer y estabas hasta... bonita, pero que no se te suba a la cabeza, solo lo digo para que me perdones, bueno di algo que llevo un rato hablando como un idiota - se quejo el chico

Un ronquido fue la única contestación que el chico recibió y al ver a la chica dormida en el suelo dos sentimientos lo invadieron, el primero ternura, la chica no estaba acostumbrada al alcohol y cayo dormida de una manera un tanto adorable y el segundo sentimiento era enfado, el decía algo amable por primera vez en su vida y la chica se dormía, en cuanto tuviera la oportunidad se vengaría, aunque aun no supiera como. El primer problema ahora era que hacer con la chica, no podía llevarla de vuelta al baile, no podía llevarla a su habitación puesto que no sabia cual era y no pensaba dejarla en el pasillo tirada, el príncipe estaba ocupado con las visitas por lo que no podía preguntarle tampoco. Conclusión el chico hizo lo único que se le ocurrió, agarro a la chica como a un saco de patatas y la coloco sobre su hombro, mientras iba rumbo a su habitación, allí dejaría a la chica en el suelo mientras el dormía en la cama, le debía una venganza por lo de los zapatos y por dormirse así que dormir en el suelo seria lo mejor. Mientras caminaba por el pasillo pudo ver como ella se removía en sueños, parecía tener una pesadilla.

- Mami no te vayas, no me dejes sola - murmuraba la chica en sueños

Al chico le sorprendió escuchar algo así, ¿Que le habría pasado a su madre? El no pudo evitar pensar en su hermana y lo triste que el quedo cuando ella falleció de una enfermedad hacia unos años, por eso y por nada mas el chico decidió prestarle su cama, pero solo por que le dio lastima. Así que soltó a la chica en su cama sin cuidado alguno y se dispuso a irse pero la chica agarro su mano en sueños y se negaba a soltarlo.

- Mami tengo miedo, quedate conmigo - dijo la chica y acto seguido saco fuerza de quien sabe donde y tiro del chico subiéndolo a la cama

El chico siguió forcejeando un rato para soltarse pero no tuvo resultado alguno y al final acabo dándose por vencido y se quedo dormido mientras la chica agarraba su mano fuertemente.

Eran las doce y los invitados comenzaban a abandonar el castillo pero en lugar de estar mas relajada la chica estaba bastante preocupada.

- Sakamoto no encuentro a Kagura por ningún lado - dijo ella preocupada

- Seguro que estará bien, ella es igual de fuerte que tu - dijo el chico tranquilo

- Pero - intento quejarse ella

- Ahora que no hay nadie, me debes un baile - pidió Sakamoto

- ¿Que? Yo nunca prometí algo así - se quejo ella

- Mutsu solo te pido un baile para hacerme feliz, ¿Tan difícil es? - dijo el intentando convencerla

Mutsu suspiro y tomo la mano del chico mientras que este sonreía feliz.

- Yo no se bailar - confeso la morena

- No pasa nada, yo te enseño - dijo el con una sonrisa

- Que conste que yo te advertí - murmuro Mutsu

Sakamoto aprendería mas tarde que la chica no mentía cuando decía que no sabia bailar, era realmente mala y no paraba de pisarle los pies pero aun así no paraban de reír y divertirse, estuvieron así por horas hasta que se cansaron y Sakamoto se ofreció como un caballero a acompañar a Mutsu a su habitación.

- No hacia falta que me acompañaras, se cuidarme perfectamente sola - dijo la chica

- Lo se pero aun así quería asegurarme de que estabas segura, tu o el pobre idiota al que se le hubiera ocurrido atacarte - dijo el riendo

- Le hubiera presentado a mi fiel espada - continuo bromeando ella

- Ahora me da hasta lastima - añadió el riendo aun mas

- Tonto - dijo la chica al mismo tiempo que le dio un pequeño beso en los labios al moreno - Buenas noches -

- Oye espera, no me dejes así yo quiero mas Mutsu - empezó a hablar el chico pero Mutsu cerro la puerta rápidamente

Mutsu no pudo evitar reírse desde el otro lado de la puerta, el chico mostraba su verdadera personalidad solo cuando estaba con ella y eso era algo que le gustaba mucho.

Continuara~~

Se que me vais a odiar por dejar con la intriga del Okikagu pero creedme que en el próximo capitulo se explicara todo xD Dicho esto agradezco a las personas que me dejan reviews *w* y que me animan con sus comentarios ^^ Eso es todo por ahora bye~