Gintama no me pertenece T^T
Dicho esto os traigo el ultimo capitulo *w*
Alma de guerrero
Capitulo 12
Mutsu se levanto temprano y puso rumbo a la sala del trono, ella quería hablar de nuevo con el padre de Sakamoto e intentar convencerlo al menos de que intentara ser un buen padre para Sakamoto. La chica se quedo parada delante de la puerta y una vez que reunió el valor suficiente llamo a la puerta y se decidió a entrar, pero para la sorpresa de la chica esta estaba cerrada bajo llave así que Mutsu decidió ir a preguntar a algún guardia.
- Sougo que bien que te encuentro hay algo que quería preguntarte - dijo Mutsu
- Yo no fui juro que Kagura se lo invento todo - se defendió Sougo
- ¿Eh? Yo no me refería a eso y ahora me da miedo hasta preguntar lo mejor sera que ni me entere de lo que hacéis vosotros dos a solas, a lo que me refería es que no encontré al rey en su sala así que me preguntaba si sabias donde esta - pregunto la chica
- Lo siento pero no puedo hablar de eso, son ordenes de arriba - dijo el chico
- ¿Desde cuando te importan las ordenes? Bueno da igual le preguntare a Sakamoto - añadió Mutsu
- Me temo que eso es algo que el tampoco sabe - explico Sougo
- Se escucha muy serio - dijo Mutsu
- Así es - añadió el chico
Mutsu decidió dejar el asunto y fue a obligar al moreno a hacer el papeleo que tanto odiaba.
Unos días despues todo había vuelto a la normalidad y casi parecía como si no hubiera sucedido nada aunque la morena estaba mas atenta a su alrededor en caso de que fueran atacados. En ese instante estaban caminando por el pasillo, el chico acabo su papeleo y ambos querían ir en busca de Kagura y Sougo, mas que nada porque desde que los chicos empezaron a salir la morena controlaba que no hicieran nada indebido o se mataran el uno al otro.
- Alteza - dijo Hijikata mientras llegaba corriendo hacia donde Sakamoto y Mutsu se encontraban
- ¿A que se debe tanta formalidad tan temprano? - dijo Sakamoto con una sonrisa
- Yo... tengo malas noticias - dijo el chico mientras le entregaba un sobre negro con un sello rojo a Sakamoto
El moreno vio el sobre y un escalofrió le recorrió el cuerpo, el había visto ese sobre un montón de veces pero recibirlo el mismo solo podía significar una cosa y eso en cierta manera lo asustaba.
- Gracias, puedes irte - dijo Sakamoto recibiendo el sobre
- Como quieras - añadió Hijikata
- ¿No vas a abrirlo? - pregunto Mutsu
- No hace falta, ya se lo que pone - dijo el moreno
Mutsu se quedo en silencio sin saber que decir, ella nunca había visto un sobre de ese color, seguramente seria alguna de las excentricidades de la realeza.
- Léelo tu - dijo el chico ofreciéndole el sobre a Mutsu
- ¿Esta bien que yo lea la carta? Eso es algo privado y de la realeza y- empezó a decir Mutsu
- Si eres tu no hay ningún problema - añadió el sonriendo pero su sonrisa se notaba falsa
La chica tomo la carta dudosa y miro a Sakamoto esperando su aprobación, este asintió dándosela así que ella procedió. Mutsu empezó a leer la carta y paro de golpe sorprendida, soltó la carta dejándola caer al suelo sin importarle lo mas mínimo y abrazo al chico como si la vida le fuera en ello, seguro que eso era lo que el chico mas necesitaba en esos momentos.
- Lo siento tanto Sakamoto, todo esto es mi culpa si yo no hubiera dicho - se disculpo Mutsu
- No es tu culpa, el se lo busco - dijo el
Una ráfaga de viento llevo la carta lejos del pasillo y probablemente del castillo. En ella podían verse con letras doradas las palabras:
" Su alteza, lamentamos informarle que el rey fue asesinado por un salvaje de la tribu Yato, un mensajero llegara con los detalles lo antes posible."
El rey había caído, el juego había terminado ¿O no? Era hora de que las fichas restantes empezaran a moverse, era hora de empezar un nuevo juego puesto que no todas las piezas en este juego de ajedrez se habían sacrificado y el futuro del país dependía de la siguiente jugada en el tablero.
- Sakamoto probablemente ahora se acerquen muchos problemas - dijo la chica seria
- Lo se pero de alguna manera los arreglaremos, siempre que estés a mi lado todo estará bien - dijo el chico abrazándola fuertemente
- Supongo - dijo Mutsu no muy convencida
- Bakamoto, hay un hombre que quiere hablar contigo - dijo Sougo saliendo de la nada
- ¿Sougo no estabas con Kagura? - pregunto Mutsu sorprendida
- Lo estaba pero no paran de molestar, ni que se hubiera muerto alguien - dijo Sougo como siempre solía decir las cosas
Mutsu lo miro mal e intento decirle algo pero Sakamoto se adelanto a ella.
- El rey murió - explico Sakamoto
Sougo miro a Mutsu sin poderse creer lo que acababa de oír, el solía decir comentarios estúpidos pero nunca creía que tendría la mala suerte de que fueran ciertos.
- ¿Es eso verdad? - pregunto Sougo palideciendo
- Así es - afirmo el moreno mientras soltaba a Mutsu y se iba caminando en la dirección opuesta
- Mierda, creo que esta vez metí la pata hasta el fondo - dijo el menor con mala cara
- Si, por favor cuida de Kagura mas de lo normal puesto que tengo un mal presentimiento con toda esta historia - pidió Mutsu
- No hace falta que lo haga ella se sabe cuidar muy bien ella sola pero ir a molestarla un rato no me parece mala idea - dijo Sougo sonriendo peligrosamente
Mutsu salio corriendo para alcanzar a Sakamoto justo antes de que este entrara en una sala donde el hombre lo esperaba.
- Alteza yo- empezó a hablar el mensajero
- Déjate de rodeos - dijo Sakamoto serio - ¿Que hacia mi padre allí? -
- El intentaba comenzar una guerra - dijo el hombre
Mutsu sintió como se le heló la sangre, ¿El rey quería hacer una guerra? Seguramente quería acabar con la tribu, todo por lo que ella dijo, si no hubiera dicho nada probablemente el padre de Sakamoto todavía viviría y la tribu no odiaría aun mas a las personas que los atacan.
- ¿Quien acabo con el? Alguien tiene que haber visto como sucedió - pregunto Mutsu
- Mutsu tu no deberías saber eso - dijo Sakamoto
- Es mi pueblo, son mi gente, conocidos, amigos, puedo incluso conocer a quien asesino a tu padre así que no me digas eso - añadió Mutsu molesta
- El rey llevo decenas de guardias pero un chico pelinaranja con una trenza acabo con todos, el parecía bastante joven - explico el mensajero
- Kamui - murmuro Mutsu
La chica salio corriendo de la habitación dejando allí a Sakamoto y al mensajero sin importarle la cara de sorpresa de ambos al ver como salio de allí. Ese era su mal presentimiento, el chico abandono la tribu hace años ¿Así que porque estaba allí en ese momento? Aunque en verdad debería agradecerle por proteger a las personas aunque ellos se supieran defender solos. Aunque estando el allí lo mas probable es que quisiera destruir a todos aquellos que alguna vez se metieron con los Yato. En ese instante la chica tomo una decisión y no pensaba cambiar de parecer sobre ello.
- Mutsu - la llamo Sakamoto
- ¿Sakamoto? ¿Que haces aquí? Tu estabas hablando con el hombre - dijo Mutsu sorprendida
- Ya acabe y al ver como saliste de la habitación hay algo que sabes ¿No es así? - pregunto Sakamoto
- Se quien asesino a tu padre - dijo ella
- ¿Lo conoces? - pregunto Sakamoto sorprendido
- Así es y si no lo detengo habrá una guerra - explico la chica
- Yo haré todo lo que esta en mi mano por evitar una guerra aun si esa persona mato a mi padre fue porque el se lo busco - añadió Sakamoto
- Me parece bien, yo haré todo lo que este en la mía por detener a la tribu - dijo Mutsu
- ¿Y me dirás quien fue? - pregunto Sakamoto
- El hermano de Kagura - confeso ella
- ¿Que? - pregunto Sakamoto sorprendido
- Así es, por eso debemos ir a hablar con el para convencerlo de no empezar una guerra - dijo Mutsu
- ¿Cuando partimos? - pregunto Sakamoto decidido
- Tu no vienes, solo iremos Kagura y yo - explico Mutsu
- Ni de broma, ese chico mato a mi padre así que no pienso dejar que vayas con alguien tan peligroso sola, no puedo perderte a ti también Mutsu - dijo Sakamoto preocupado
- Lo siento pero no es una discusión, iremos solas además de que el no le hará daño a Kagura, probablemente - dijo Mutsu
- ¿Probablemente? Ni siquiera estas segura, Mutsu te prohíbo que vayas - ordeno Sakamoto
- No eres nadie para prohibirme nada, se cuidar de mi misma y esto es un asunto que requiere de mi atención, es mi tribu y pienso protegerla quieras o no - dijo ella desafiante
- Mutsu es muy peligroso incluso para ti - añadió Sakamoto preocupado
- Eres un príncipe o mejor dicho ahora seras el rey así que no puedes hacer algo tan arriesgado como ir allí, además de que ellos odian a la familia real y te odiaran a ti por lo que tu padre quería hacer, si te presentaras allí te matarían y a mi por llevarte así que déjame solucionar las cosas a mi manera - explico la chica
- Pídeme cualquier cosa excepto eso, Mutsu no puedo dejarte ir sola, por favor no lo hagas - pidió el chico
- Te amo y lo sabes pero esto es algo que debo hacer, puedes pensar que es mi destino si quieres verlo de esa manera - dijo Mutsu
- Mutsu yo - empezó a decir Sakamoto
- Seria injusto quedarme con esto si no soy capaz de asegurarte que volveré - dijo Mutsu sacándose el anillo y dándoselo a Sakamoto
- Quedátelo, me da igual lo que tardes en volver, como si son ochenta años yo te esperare así que llévatelo - dijo el chico
- Gracias - dijo Mutsu depositando un beso en su mejilla
La chica lo miro por ultima vez y podría jurar que el chico se estaba aguantando las ganas de llorar, cosa que le pareció admirable puesto que en cuanto ella se dio la vuelta y fue en busca de Kagura no pudo evitar que un par de solitarias lágrimas resbalaran por sus mejillas en silencio, ella tenia que ser fuerte por ella y por Kagura puesto que la chica lo pasaría peor que ella y como hermana mayor tenia que protegerla aun si su corazón parecía partirse en dos en ese instante.
El chico se encontraba mirando al horizonte por donde la carroza desapareció hacia unas horas con la mirada perdida intentando escaparse de la realidad.
- Así que las dejaste ir solas - dijo Sougo
- ¿Que haces aquí? Si vienes a molestarme no tengo ánimos - explico Sakamoto
- Kagura me dijo que no podía acompañarla - dijo Sougo desanimado
- ¿Desde cuando la llamas por su nombre? Que cariñosos estáis ambos - añadió Sakamoto intentando animar el ambiente
- Ella prometió escribirme cartas y eso para alguien como ella es mucho - dijo Sougo
- Se que esto es egoísta pero yo debo evitar una guerra y si tu y Hijikata estáis a mi lado seria una gran ayuda, vosotros siempre sois sinceros conmigo - explico el príncipe
- Eres idiota - añadió Sougo
- Pero no seas sincero ahora - se quejo Sakamoto
- Estoy enfadado contigo así que mas te vale evitar esa guerra rápido para que ella pueda volver a molestar por aquí - pidió Sougo
- ¿Recién se marcharon esta mañana y ya las echamos de menos que vamos a hacer? - dijo Sakamoto con una sonrisa melancólica en la cara
A partir de ese instante el príncipe hizo todo lo posible para evitar conflictos, se quedo estudiando hasta tarde, tuvo audiencias con todo tipo de nobles para intentar mantener la situación como pudiera, intento contactar con la tribu de Mutsu sin resultado alguno, el único que mantenía contacto era Sougo puesto que Kagura le escribía cartas mensualmente contándole como le iba allí y al principio Sougo se burlaba de el diciéndole que el no recibiría cartas de Mutsu, pero al ver que era cierto el chico dejo de hacerlo puesto que veía que eso preocupaba y heria al chico. Sakamoto escribió decenas de cartas a la chica pero nunca recibió respuesta alguna, cosa que lo hacia preguntarse si en verdad llegaron a su destino. Las estaciones cambiaron rápidamente y antes de que pudieran darse cuenta habían transcurrido dos años desde que las chicas se fueron. Ellos seguían extrañandolas como en el primer día y solo podían esperar que ellas no los hubieran olvidado, aunque Sougo podía estar mas tranquilo gracias a las cartas de Kagura. El chico se encontraba leyendo la carta de la chica, ella no era nada cariñosa cuando escribía, no tenia letra delicada y el papel siempre estaba arrugado y lleno de tachones pero eso demostraba que aun con todo eso ella se esforzaba en escribirle y el chico apreciaba eso con todo su corazón, sus cartas en cambio estaban muy limpias y el tenia una perfecta caligrafía pero del contenido no se podía decir lo mismo, el chico siempre acababa escribiendo tonterías para poder reírse imaginando sus expresiones al leer la carta, aunque no era lo mismo que verlo en persona y el chico extrañaba mucho verla.
- ¿Sougo ya te escribió Kagura? ¿Como le va? - pregunto Sakamoto curioso
- Dilo tranquilamente solo quieres saber si ella me cuenta algo de Mutsu para que te lo diga - dijo Sougo conociendo la verdad tras la pregunta
- ¿Y te dijo algo sobre ella? - pregunto Sakamoto de nuevo
- Dice que esta ocupada haciendo negociaciones con la gente de la tribu y casi nunca tienen tiempo para estar juntas - informo el menor
- Ya veo - dijo Sakamoto un poco triste
- Su majestad traigo noticias importantes - dijo el Mensajero
- Adelante - añadió Sakamoto
- La tribu finalmente acepto hablar con nosotros, ellos permiten que dos personas vayan a negociar - explico el mensajero
- Yo voy - dijo Sougo decidido
- Tranquilo no se me venia nadie mejor a la cabeza - explico Sakamoto con una sonrisa
Los chicos se prepararon para emprender viaje con la esperanza de ser pronto capaces de ver a las mujeres que tenían su corazón bajo llave. El viaje era mas largo de lo que ellos esperaban, un día completo en la carroza y con los nervios que ambos traían era demasiado.
- ¿Crees que habrán cambiado en algo? - pregunto Sougo curioso
- No lo se - dijo Sakamoto
Los chicos empezaron a hablar sobre lo que harían nada mas verlas y así parecían calmarse por el momento. Cuando llegaron a la tribu al atardecer lo primero que les llamo la atención era el frió que hacia, a pesar de que Mutsu lo había mencionado una vez ninguno de ellos creyó que fuera tan malo, lo segundo es que había un montón de casas, era algo como un pequeño pueblo y parecía bastante acogedor.
- ¿Quienes sois vosotros? - pregunto un hombre bastante alto y que parecía peligroso
- Venimos por las negociaciones, yo soy Sakamoto Tatsuma el rey de- empezó a decir Sakamoto pero fue interrumpido
- No te pedí que me cuentes tu vida, solo pregunte tu nombre - dijo el hombre con mala cara
- ¿Abuto ya llegaron los invitados? - pregunto un chico con cabellos de color naranja recogidos en una trenza
- Acaban de llegar pero parecen sospechosos ¿Tu que dices Kamui? - dijo el hombre llamado Abuto
- Da igual si son una molestia podemos deshacernos de ellos fácilmente - añadió Kamui con una sonrisa
- Si haces eso Kagura se enfadara - se quejo el mayor
- ¿Conocéis a Kagura? - pregunto Sougo curioso
Kamui se giro y miro a Sougo desafiante.
- ¿Y eso porque te debería importar chico? - pregunto Kamui con mala cara
- Puesto que soy su novio y no me agrada que cualquier idiota como tu se le acerque demasiado - dijo Sougo celoso
- Así que tu eres el idiota que se atreve a ponerle las manos encima a mi pequeña y adorable hermanita - añadió Kamui molesto
Sakamoto no pudo evitar asombrarse al ver que padre e hijo eran muy posesivos con Kagura.
- ¿Y tu que? ¿Acaso tienes complejo de hermana? - pregunto Sougo con cara de asco
- Sougo para de pelear, vinimos a evitar un conflicto no a crearlo - pidió Sakamoto
- ¿Y este que se cree el listo quien es? - pregunto Kamui a Abuto mirando a Sakamoto con mala cara
- Es el rey así que trátalo bien - dijo Abuto
- Así que eres el idiota del que Mutsu tanto habla - añadió Kamui con mala cara
- ¿Mutsu habla de mi? - pregunto Sakamoto feliz
- Si, dice que eres un irresponsable con el papeleo y que siempre tiene que arreglar todo lo que estropeas - explico Kamui
- Ella me odia - se quejo el príncipe
- ¿Porque tanto alboroto? - pregunto Kagura a espaldas de todos
- ¿Kagura? - pregunto Sougo sorprendido
Y no era para menos, la chica estaba muy cambiada, ella había crecido en todos los aspectos posibles y no se avergonzaba de ello, ella llevaba un top rojo que dejaba su barriga al aire y una falda larga abierta en los costados, su cabello estaba recogido en dos bolitas rosas y algunos mechones caían libres. Sougo se quedo sin habla, el chico había olvidado como se juntaban las letras y parecía que su cerebro no quería recordárselo.
- ¿Sádico? ¿Estas aquí? - pregunto la chica mientras que lo abrazo sorprendiendo a todos los presentes
- ¿China? ¿Seguro que eres tu? - pregunto Sougo sin creer lo que veía
- ¿Acaso ahora te arrepientes de haberme dicho hace unos años que no seria capaz de parecer una chica aunque quisiera? - pregunto Kagura con una sonrisa seductora
- ¿Eh? Yo- empezó a decir Sougo pero fue interrumpido
- ¿El te dijo algo así? - pregunto Kamui enfadado
- Nadie te pregunto, Abuto puedes llevártelo - ordeno Kagura a Abuto
El mayor se llevo al chico a rastras mientras este gritaba algo sobre dejar sin herencia a Sougo
- ¿Como que ya llegaron? ¿Porque no me avisaste antes? - se escucho la voz de Mutsu mientras salia de una casa
- Estabas reunida y no quería molestar - explico un hombre
- Esto es mas importante y - empezó a decir Mutsu pero al encontrarse a pocos metros de ella a Sakamoto se quedo sin habla
La chica se quedo sin habla al verlo de repente tan cerca suya, ella lo había extrañado tanto y siempre se imagino lo que le diría cuando lo viera pero ahora que lo tenia frente a ella sentía como sus piernas temblaban, tampoco servía que el la mirara fijamente, ella solo podía pensar que se veía como siempre, que no había cambiado ni un ápice y eso le gustaba aunque no es como si ella hubiera cambiado en ese tiempo.
- ¿Mutsu? - pregunto Sakamoto sorprendido
- Yo... esto ... - empezó a balbucear la chica nerviosa - Reunión ahora ven -
Sakamoto no pudo evitar reír como hacia años que no hacia, pero verla tan nerviosa al hablar con el le pareció divertido así que dejando al resto se fue a la casa donde Mutsu se encontraba y cerro la puerta tras de si. Lo único que el chico no se esperaba ni si quiera era capaz de imaginar es que la chica se le tiraría a los brazos y lo besaria apasionadamente así que al chico solo le quedo la opción de corresponderle como podía, estaba dispuesto a darle todos los besos que no le pudo dar en esos dos años.
- Mutsu deberiamos hablar primero - dijo Sakamoto
- No quiero - se quejo Mutsu
- Mutsu - pidió el chico
- Llevo esperando dos años así que déjame disfrutar del momento - dijo la chica
- De eso quiero hablar, en estos dos años yo- empezó a decir Sakamoto pero la chica lo interrumpió
- ¿Encontraste a alguien mas? - pregunto ella muy seria
- No es eso, yo te escribí cartas pero estas nunca tuvieron respuesta así que supongo que no te llegaron - explico el chico
Mutsu se levanto y se dirigió hacia una cómoda que había en la sala y al abrir un cajón saco decenas de cartas dejandolas encima de la cómoda.
- Las recibí, cada una de ellas - dijo la chica
- ¿Entonces porque nunca me respondistes? - pregunto Sakamoto confundido
- Nunca las leí, tenia miedo de que me contaras que habías conocido a alguien mas y que ya no me necesitaras a tu lado así que nunca las leí y tampoco te escribí ninguna - explico Mutsu
- ¿Y aun así las guardaste todas? - pregunto el sorprendido
- No podía tirarlas puesto que sabia el esfuerzo que hacías escribiéndome aun cuando tenias que hacer todo tu trabajo - confeso la chica
- ¿Que voy a hacer contigo?- dijo Sakamoto - Reconoces que me tomo tiempo para escribirte y aun así no las lees -
- Se que es ridículo - añadió Mutsu avergonzada
- Yo pensaba lo mismo, al no recibir ninguna carta creía que ya no te era importante - confeso Sakamoto
- Idiota eso no es posible - dijo Mutsu
- Lo mismo digo - añadió el
- Somos una pareja de idiotas - dijo la chica con una sonrisa
- Si - añadió el sonriendo también
- ¿Y ahora podemos seguir donde estábamos? - pregunto Mutsu
- No tienes trabajo que hacer o- empezó a decir Sakamoto con una sonrisa
- Llevo arreglando todos los problemas por dos años así que no pasara nada porque desaparezca unas horas, es mas creo que me lo merezco - dijo la chica
- Esta bien si tanto lo deseas yo puedo - empezó a decir el chico
- Ya callate y besame - ordeno Mutsu
Sakamoto acepto la petición encantado y beso a la chica como tanto había deseado en esos dos años. Los besos se volvieron mas apasionados y antes de darse cuenta el chico estaba metiendo la mano debajo de su blusa, cosa que sorprendió a Mutsu.
- ¿Que haces? - pregunto ella sorprendida
- Lo siento yo... no lo volveré a hacer - se disculpo el chico avergonzado
- No me molesto, solo me sorprendió - dijo Mutsu sonrojada
- Mutsu si seguimos yo- empezó a decir el
- Esta bien, si eres tu esta bien - dijo Mutsu mirandolo con una sonrisa
- Mutsu te amo - añadió Sakamoto sonriendo
Y de esa manera ambos pasaron el resto del día entre caricias ajenos al mundo exterior.
Mientras tanto afuera de la casa se encontraban Sougo y Kagura intentando recuperar el tiempo perdido.
- Había escuchado que si les quitas a las mujeres el ojo de encima en un instante se vuelven hermosas pero nunca pensaba que también funcionara en chinas - dijo Sougo mirando con picardía a la chica
- ¿Ni siquiera eres capaz de hacerme un cumplido decente? En ese caso tendré que ir a coquetear con algún chico de aquí - dijo Kagura molesta
- Ni se te ocurra, tu eres mi novia y si hace falta te pondré una correa - añadió Sougo
- Eres un posesivo y egocéntrico - se quejo la chica
- Yo también soy tuyo y no tengo ningún problema en llevar una correa si eres tu quien me la pone - dijo Sougo en voz baja
- ¿Que? No pude escuchar eso repítelo - pidió Kagura curiosa
- Perdiste la oportunidad no pienso volver a decir eso nunca mas puesto que perderé mi fama de sádico - añadió Sougo
- Esta bien - dijo Kagura sabiendo que no lograría que lo repitiera - ¿Y que hacemos ahora? -
- Estamos los dos solos así que porque no hacemos algo agradable - dijo el chico con voz seductora
- ¿Que? Yo... - empezó a decir Kagura avergonzada
- Tu cara esta roja china ¿Se puede saber que pensaste pervertida? Yo me refería a pelear como en los viejos tiempos - dijo el chico burlándose a propósito de Kagura
- Tu eres un idiota - dijo la chica golpeando a Sougo fuertemente
- Mira quien fue a hablar - añadió Sougo con una gran sonrisa que no podía significar nada bueno
Ambos jóvenes empezaron a pelear como siempre lo hacían, llamando así la atención de los habitantes de la tribu pero al ver sus sonrisas al pelear lo tomaron como un juego, todos excepto Kamui al que Abuto tuvo que llevarse a rastras para que no fuera a defender a su querida hermanita. Los chicos pelearon hasta quedarse exhaustos y despues se setaron hombro con hombro y quedaron dormidos a la intemperie, probablemente el frió no les sentaría nada bien pero eso seria otro problema diferente. A la mañana siguiente Kagura abrió los ojos y lo primero que vio fue el rostro de Sougo a centímetros del suyo y su primera reacción fue querer salir corriendo por la vergüenza pero al verlo con una expresión tan relajada no pudo evitar sonreír y quedarse quieta pensando alguna manera de molestarlo cuando despertara, porque aunque lo hubiera echado mucho de menos no tenia porque demostrárselo.
En otro lugar Mutsu se despertó y pudo sentir la calidez de los brazos que la abrazaban fuertemente mientras el chico seguía dormido y no pudo evitar sentir ternura, el chico siempre era tan dulce cuando estaba con ella y despues de lo que sucedió ella no quería volver a separarse de el. La chica recordó que tenia responsabilidades que atender y que debía levantarse así que intento quitar los brazos de Sakamoto de encima suyo y entonces recordó la vez que fue a despertarlo en el castillo hace años y no pudo evitar una risita que despertó al chico.
- ¿De que te ries? - pregunto el con voz ronca
- ¿Te desperté? Lo siento estaba recordando algo que sucedió hace años - dijo Mutsu
- ¿Y puedo saber que es? - pregunto el chico dando un beso en la mano en la que la chica llevaba el anillo que el le hizo hace tanto tiempo
- ¿Recuerdas la vez que fui a despertarte y acabe golpeandote y tirandote el agua del florero encima? - pregunto Mutsu
- ¿Como olvidarlo? Me prohibiste hablar del tema - dijo Sakamoto
- Cuando fui a despertarte me abrazaste y al intentar liberarme me tocaste un pecho mientras roncabas - confeso Mutsu sonrojada
- ¿Que? ¿Es enserio? - pregunto Sakamoto sorprendido
- Por eso te golpee - dijo Mutsu
- Fui un suertudo y ni siquiera lo sabia - añadió Sakamoto feliz
- Idiota - dijo Mutsu
- Lo soy - admitió el con una gran sonrisa
- No digo que no este a gusto así pero debemos levantarnos y hacer las negociaciones - explico Mutsu
- Esta bien lo que sea con tal de volver a tenerte todos los días a mi lado - añadió Sakamoto sonriendo
Mutsu empezó a vestirse mientras sonreía, la idea del chico no le parecía nada mala.
Hacia dos horas que Sakamoto y Mutsu estaban reunidos con el anciano de la tribu para intentar hacer un acuerdo pero estaban tardando demasiado, Kagura y Sougo empezaban a impacientarse y temían lo peor.
- Si no salen ya entrare a buscarlos - dijo Sougo preocupado
- No digas tonterías eso solo empeoraría las cosas, tenemos que ser pacientes - explico Kagura
Dicho esto la puerta se abrió y los tres salieron de la casa, todo el pueblo se acerco para recibir el veredicto incluidos Kagura y Sougo.
- Despues de horas discutiendo logramos firmar un tratado de paz, el rey dice que abrirá un ruta de comercio con nuestra tribu para darnos trabajo y serán nuestros aliados en caso de que alguien ataque nuestra tribu - anuncio el anciano
- Y como podemos asegurarnos de que no rompen la alianza? - pregunto un hombre en la tribu
- Kagura y yo iremos a vivir a sus dominios para asegurarnos de cerca que no incumplan el tratado y en caso de que así fuera los acabaremos con nuestras propias manos - dijo Mutsu muy seria
Kagura no pudo evitar alegrarse, eso significaba que volverían al castillo y todo seria como antes.
- Eso es todo, podéis volver a vuestras ocupaciones - dijo el anciano
Sakamoto y Mutsu se acercaron a los chicos y pudieron notar como todos parecían mas tranquilos, el asunto los preocupaba mas de lo que querían admitir.
- ¿Entonces podemos volver a vivir como siempre? - pregunto Kagura
- Así es - dijo Mutsu con una sonrisa
- ¿Así que piensas acabar conmigo con tus propias manos? - añadió Sakamoto riendo
- Idiota ya sabes que lo decía para darle tranquilidad a la gente, creo que en verdad nunca quise matarte de verdad - confeso la chica
- Que confesión mas hermosa - se burlo Sougo
- ¿Y entonces cumplirás la promesa que le hiciste a Mutsu? - pregunto Kagura curiosa
- Por supuesto - dijo Sakamoto - El único que falta es Sougo, ¿Cuando le pedirás matrimonio a Kagura? -
- ¿Y porque debería hacer eso? Si ella tanto quiere casarse conmigo debería pedírmelo ella misma - dijo el chico avergonzado
Kagura se sonrojo y no pudo evitar pensar que si el chico no lo hacia no le quedaría mas remedio que hacerlo ella y la verdad es que la idea no le disgustaba del todo, lo importante es que lo llevara ante el altar le daba igual si tenia que llevarlo a rastras si hacia falta.
- AHAHAHA - empezó a reír a carcajadas Sakamoto
Los demás se contagiaron de su risa y empezaron a reír como idiotas, en ese momento eran completamente felices y eso era lo que importaba, el futuro parecía poder traerles tranquilidad y hasta que Kagura y Sougo no se comprometieran no tendrían que aguantar a Umibozu ni Kamui gritando como locos y eso era algo bueno de momento.
FIN
Y esto es el final de la historia, quiero agradecer a todos los que me leyeron la historia y dejaron reviews puesto que me animasteis a seguir escribiendo. Este ultimo capitulo me resulto muy difícil de escribir T^T puesto que tenia una idea pero no sabia como unir los puntos y borre lo que escribí incontables veces pero aun así estoy bastante contenta de como me quedo y espero que os guste aunque sea un poco, se siente triste saber que es el final de la historia puesto que le tengo bastante cariño pero gracias a vuestro apoyo no descarto volver a escribir algo así en el futuro así que espero que nos volvamos a leer en el futuro y hasta entonces espero que os vaya todo bien ~ Saludos
