Hola, nuevamente yo por acá, muchas gracias a todas las que continúan leyendo la historia, gracias por sus mensajes y gracias por tu aclaración, aunque realmente no soy muy versada en tradiciones y cosas similares de culturas diferentes a la mía, es bueno adquirir nuevos conocimientos, especialmente de alguien que lo sabe bien, muchas gracias. Y las demás también nuevamente mil y mil gracias por continuar ahí y a las lectoras nuevas bienvenidas.
No sé qué tan seguido pueda publicar, pero les aseguro que daré lo mejor de mí.
Los personajes de CCS son propiedad de CLAMP
Una serie de pensamientos se filtraron por la cabeza de Shaoran cuando su cerebro asimilo lo que Eriol acaba de decirle, parecía que había esperado durante mucho tiempo, años quizá, que esa notificación le fuera hecha y ahora que estaba pasando realmente, no sabía que pensar.
- ¿Qué? – pudo decir cuando fue capaz de encontrar su voz nuevamente.
- Lo encontraron en su casa, la enfermera dice que parece ser que se ahogo. – dijo Eriol completamente serio.
- ¿Parece?, ¿Que es lo que detecto en ese "parece", Eriol? –
Eriol intentaba que no se notara que tenía un poco de aprehensión por la manera en que el patriarca de los Li había fallecido.
- La enfermera no estaba con el… parece ser que durante esos segundos alguien se deslizo dentro de la casa, a pesar de las notables medidas de seguridad y lo ahogo con uno de los cojines.
Había sido asesinado, pensó Shaoran, por un segundo quiso sentir regocijo por la manera en que había muerto, seguramente alguno de sus benefactores o de sus odiadores había propiciado toda esa situación del asesinato pero no podía estar seguro.
Luego sintió un acceso de ira cuando pensó en lo que se le venía encima. Al ser el patriarca si su muerte no era natural debía ser investigada, y ahora debía promover la investigación basándose en los hechos.
- Policía Judicial ha hecho el levantamiento del cadáver, lo han llevado a la morgue, debes ir para hacer todo el trámite necesario para su necropsia.
Genial, malditamente genial.
- Iré en cuanto pueda – dijo Shaoran y corto la línea esperando que Eriol comprendiera lo que estaba pasando en esos momentos por toda su existencia.
Parecía que ni muerto su tío iba a dejarlo en paz.
Termino de hacer lo que estaba haciendo en el portátil y luego de cerrarlo tomo su chaqueta para salir, de nada valía retrasar lo inevitable.
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Sakura se reunió con Tomoyo en el jardín, había visto el día anterior en el cobertizo del patio todo lo que necesitaba para hacer las casas de pájaros.
Tomoyo traía con ella una serie de bolsas pequeñas. La miro sin comprender.
- Raíces, semillas, señora, estuve hurgando en unos matorrales, casi en el límite del jardín.- dijo señalando orgullosa tras su espalda.
- Recuerda que no debes esforzarte mucho, no te pedí que sacrificaras tu salud. – dijo Sakura negando severamente con la cabeza.
- No se preocupe, ya me siento bien – respondió la amatista sonriendo como una niña.
Con la ayuda de Tomoyo saco de ese cobertizo una serie de materiales que supuso habían quedado de la construcción de la casa y que no tendrían más uso que el de hacer estorbo, por lo que los considero idóneos para lo que planeaba hacer.
Y una caja de herramientas que vio también comenzaron a idear la mejor manera de trabajar, Tomo una caja de herramientas que también parecía no estársele dando uso, llevaron todo el material a la parte trasera de la casa, al jardín, donde estaban ubicados los grandes ventanales de sus habitaciones.
Había herramientas en esa caja que no había visto en su vida, aunque no se trataba de que hubiera visto muchas.
Miro el afilado serrucho y varios tornillos. Durante unos momentos estuvieron riendo con Tomoyo pensando en cómo diablos iban a Dr. con el truco.
Pero después de varias pruebas imaginarias y varias tiradas de cabello de la desesperación la joven Tomoyo hallo el modo, y juntas comenzaron a trabajar, entre ambas cortaron la madera que serviría de soporte para las casas. No parecían, si alguien las miraba de lejos, unas damitas de sociedad, más bien parecían un par de obreras pequeñas.
Resultaba extraño que una actividad tan…mundana, pudiera dar tanta satisfacción, a medida que pasaba el tiempo ambas jóvenes se olvidaron incluso de almorzar.
Kajo salió cuando el almuerzo llevaba casi dos horas servido en la mesa, estaba enfadada porque pensaba que las muchachitas esperaban que les avisaran hasta la hora en la que tenían que comer, caminaba apartando pasto de su paso mientras pensaba en que les diría.
Era un suceso sin relevancia, sin la suficiente para ser conocido por el señor Li, pero esas muchachitas debían aprender que ella estaba ahí para vigilarlas, no para servirlas.
Cuando dio la vuelta las vio corriendo detrás de unas palomas impresionantemente blancas que volaban y se posaban en lo que parecía ser…
Kajo levanto las cejas sorprendida, ante ella se erigía lo que parecía ser un pequeño castillo, una serie de casitas de pájaros, palomas y supuso, cualquier ave que se dignara a posarse ahí. Estaban hechas de la madera blanca que había sido utilizada para manufacturar los guardarropas de las habitaciones y que había sobrado de estos, no sabía que los materiales sobrantes de la casa habían quedado guardados, pero la señora parecía saberlo ya había encontrado en la construcción de eso que se elevaba frente a ella como una manera loable de distracción que, a su pesar, conmovió ferozmente a Kajo.
Pensó, y debía aceptar que no era la primera vez que lo hacía en todos esos días, en si el señor no estaría cometiendo un terrible error con esas dos muchachas.
Tosiendo sonoramente para que las mujeres dejaran de jugar espero a que le pusieran atención.
Sakura fue la primera que se percato de la presencia de Kajo, su mirada seria debía ser algo a lo que tenía que acostumbrarse, aunque sabía que no le resultaría difícil, le bastaba recordar a la mirada de su padre para encontrar las similitudes y evitar sentirse intimidada, aunque Kajo la intimidaba solamente estando cerca, toco el hombro de Tomoyo que había logrado tomar entre sus manitas a una de las palomas blancas que estiraba su cuello para picar la nariz blanca. Tomoyo se volvió y al ver a Kajo soltó repentinamente la paloma haciendo que la misma Kajo riera, internamente por supuesto, al pensar que ellas la consideraban alguien a quien temer.
- El almuerzo está servido…o bueno lo está desde hace unas horas.
Sakura miro al cielo para orientarse sobre qué hora era, otro hecho del que se percato Kajo, una mujer normal tendría con ella un reloj, y la mujer de Shaoran Li ciertamente debería tener un reloj a toda prueba y bastante costoso, pero ninguna joya adornaba a la muchacha, tan solo toda ella misma parecía una joya de exhibición, una posesión indeseable.
- Lo siento – dijo Sakura haciendo una reverencia y alentando a Tomoyo a hacer lo mismo. – creo que no nos percatamos de que era tan tarde.
- Recalentare la comida, por favor pasen al comedor en diez minutos.
Dicho esto se volvió sin decir más y entro a la casa.
Las palomas al ver que ellas habían dejado de correr estaban ahora posadas en las diferentes entradas de las casitas, mirándolas.
- No sabía que había pasado la hora del almuerzo – dijo Tomoyo frotándose la tripa repentinamente, que en esos momentos gruño como un animalillo enfadado.
Ambas muchachas caminaron lentamente hacia la casa prometiendo a las aves volver, las cuales parecían estarse adaptando bien a lo que sería en esos momentos sus casas, y posiblemente criaderos de palomas.
Al menos ellas les harían compañía cuando el tedio finalmente y a la larga viniera a apoderarse de ellas.
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Shaoran miraba al inspector, si se le podía llamar de esa manera, mientras este le daba los pormenores del suceso, su tío había comido como normalmente lo hacía, había pedido a su enfermera que fuera a buscarle un libro y cuando esta había vuelto lo había encontrado ahogado, tenía una almohada a un lado de la cama y sus manos estaban aun aferradas a las sabanas, por las características del suceso y por lo que habían podido encontrar en el examen de tráquea el ahogamiento había sido forzado, la persona se había escabullido cuando había aparecido la enfermera quien alerto al resto de la casa con sus gritos, parecía que el asesino no había dejado huellas, pero parecía que tampoco hubiera querido dejar la escena del crimen como estaba, ya que hubiera sido fácil confundir a esas mismas autoridades pensando que debido a su enfermedad el señor Fen Li hubiera podido morir de muerte natural.
Era sorprendente, pensó Shaoran mientras escuchaba solamente la mitad de lo que le decía, como podían hacer esa clase de investigaciones y arrojar esas conclusiones de la manera tan veraz en que lo hacían, pero suponía que así era como trabajaban ellos.
- ¿Y cómo se debe proceder?, comprenderá que mi relación con mi tío no era lo mejor y la verdad no se que se hace en estos casos...- dijo Shaoran sintiéndose un poco inútil.
- Terminaremos de realizar la necropsia para ver si podemos arrojar resultados más concluyentes, aunque dudo mucho que haya algo concluyente más allá de que su tío fue asesinado.
Si, pensó Shaoran, nada podía ser más concluyente que eso.
-¿Sabia usted si el tenia algún tipo de rencilla, algún enemigo que estuviera esperando que su seguridad fuera vulnerable para atacarlo?
- Como le dije antes mi relación con el se limitaba a odiarnos – cuando el inspector levanto las cejas Shaoran comprendió que lo que acaba de decir bien podía ser usado en su contra.- Espere… no quise decir eso, yo…no me llevaba bien con él desde que me secuestro de pequeño, pero no lo asesinaría, yo esperaba que muriera pronto como todos los demás a nuestro alrededor.
- No tiene que alterarse, sabemos que usted estuvo en su casa toda la noche, interrogamos también al equipo de seguridad del señor Li, y uno de ellos lo confirmo, la enfermera también.
Se sintió un poco aliviado, lo último que le faltaba era ser sospechoso de la muerte de su tío.
- Bien, se procederá como le dije, mientras le doy respuesta respecto a cuando se deben efectuar los servicios funerarios le sugiero que incremente su servicio de seguridad, hasta que no estemos seguros de que paso usted podría verse involucrado dentro de los planes del asesino.
Shaoran no podía imaginar porque , pero pensó que lo mejor sería atender la sugerencia del policía, no quería líos con la ley y esperaba que todo se resolviera pronto, al menos así podría hallar un poco de paz y descanso de todo lo que había vivido con ese hombre que ahora podía encontrarse en el infierno.
Salió de la oficina del inspector y entro en su auto a toda prisa, hablo por radio con el jefe de seguridad, Liu y le comento en pocas palabras lo ocurrido y lo que el inspector estaba sugiriendo que hiciera.
Liu dijo que no se preocupara, que todo quedaría arreglado.
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Fujitaka se encontraba en el estudio mirando algunas cuentas.
Frente a él se hallaba Touya quien revisaba también unos informes, la villa se hallaba en silencio ya que estaban a media tarde y la gente a esas horas o dormía la siesta o estaban en casa esperando tal vez la cena.
El teléfono sonó en ese momento resonando en medio del silencio. Touya levanto la bocina y espero a que hablaran.
Cuando escucho lo que le dijeron miro a su padre que lo observaba deferente.
- Necesitan notificarle algo, padre.- dijo pasándole el teléfono.
Fujitaka contesto y escucho mientras un agente de seguridad de confianza de Fen Li le comunicaba que el señor había sido asesinado en la noche anterior. Fujitaka sintió un profundo dolor en el pecho al pensar en la muerte de Fen, pero otro sentimiento de acuciante preocupación se adueño de el al pensar en Sakura.
- ¿Fue…?-
- Eso creemos, aunque las probabilidades son altas, sabe que no se detendrá ante nada.
- En este momento tengo a casi la mitad de un ejército buscándolo… - dijo pasándose la mano por la frente para disimular el tensionante dolor de cabeza que le dio en ese momento. –
- Usted sabe que a pesar de eso no se detendrá.
- ¿Y mi hija? – dijo Fujitaka fijando la mirada en la fotografía que tenia de Nadeshiko en su despacho.
- El señor Shaoran Li tiene unos cuantos guardas vigilando la casa, habíamos mandado a un agente o dos para protegerla disimuladamente, los otros no se han percatado de su existencia.
- Bien – suspiro Fujitaka aferrando el teléfono con fuerza. – necesito que tú y tu equipo se vayan a China, quiero a mi hija custodiada lo mejor que puedan, se que va a ser difícil no levantar sospechas con los otros agentes pero háganlo lo mejor, ella tiene que estar protegida.
- A sus ordenes –
Fujitaka corto la comunicación, en el momento en que su mano se alejo de la bocina una bala, sin duda proveniente de un arma con silenciador penetro por la ventaba y rompiendo el vidrio se clavo con fuerza en la fotografía de Nadeshiko destrozándola.
Fujitaka salto de la mesa enseguida seguido de Touya, ambos cayeron al piso mientras una serie de balazos se desperdigaba por toda la estancia destrozando todo a su paso.
Alguien estaba intentando matarlos y Fujitaka sabía exactamente de quien se trataba.
Sacando su arma del cinto de su ropaje y haciendo uso de su nunca olvidado entrenamiento militar de antaño se mantuvo a la sombra de la estancia completamente destruida y con los vidrios rotos, sabía que si estaba en la sombra no lo podían ver, fuera escuchaba las ordenes de su propio equipo de seguridad mientras se desperdigaban buscando al francotirador, o a los francotiradores que debían estar haciendo eso. Touya saco su arma de largo alcance también y se mantuvo contra el piso esperando la orden de su padre.
Fujitaka sabia, o casi podía leer la mente del francotirador, estaba vigilando, esperando el menor movimiento que delatara una posición vulnerable a donde disparar.
Se acerco lo mas que pudo a la ventaba de la derecha, desde donde se había originado el primer disparo.
Saco una vid de su cinto y contando hasta tres en su cabeza la lanzo en frente de la ventaba para que el sol la iluminara, bien podría ser confundida, en medio la oscuridad del despacho, con un destello de ropa.
Un balazo atravesó la vid en ángulo convexo delatando por unos segundos, unos que a pesar de su dolor de cabeza Fujitaka pudo ver, desde donde estaba disparando el francotirador.
Mas disparos penetraron en la estancia, en el momento en que se detuvieron Fujitaka saco la mano por la ventaba y dando a su mano un ligero movimiento disparo el arma para que la bala saliera en el ángulo correcto.
Escucho un grito ahogado y el sonido que hace un cuerpo al caer al suelo, desde donde lo escuchó estaba situado el árbol favorito de Sakura, el cual trepo completamente cuando tenía doce años.
Touya había escuchado e intento ponerse de pie, pero no había puesto la mano para apoyarse cuando otra serie de balazos, lanzados desde otro ángulo volvieron a sacudir completamente la estancia. Fujitaka se lanzo al suelo siendo presa de un mareo terrible y supo que ese otro francotirador debería ser trabajo de su equipo de seguridad.
Espero más segundos mientras le hacía señas a Touya para que no se levantara.
Este no lo hizo a pesar de que se encontraba en la posición correcta para disparar a donde parecía estar el otro francotirador.
Por medio de señas su padre le dio las indicaciones y este entendió al pie de la letra, se arrastro con premura al borde de la otra ventana respirando con agitación. Había recibido un entrenamiento militar similar al de su padre, pero no tenía nada que lanzar para verificar el ángulo de llegada de las balas, no podía lanzarse hacia algo por que se arriesgaba a que lo atravesaran con una bala.
Rogando a los dioses que le ayudaran se asomo directamente a la ventaba y disparo hacia el segundo árbol al mismo tiempo que le disparaban a él, afortunadamente por física su balazo llego primero pero no pudo impedir que el francotirador alcanzada a dispararle errando por pocos metros a su cabeza y acertándole en el hombro. Su balazo le dio en plena cabeza al francotirador que, tal como su congénere cayo del sitio estratégico a donde había subido.
Nota mental, pensó Fujitaka mientras corría a auxiliar a su hijo, el dolor de cabeza estaba haciendo que viera luces, y su equipo de seguridad avisaba por radio que la situación estaba controlada, tendría que echar abajo todos los arboles que pudieran ser sitios estratégicos para un francotirador, especialmente ese árbol, sembrado por Nadeshiko y que Sakura había trepado, no podía arriesgarse a morir en ese momento, tal vez el cáncer lo acabara, pero viviría hasta el ultimo respiró para poder comprobar que el hombre estaba muerto y su hija tendría una vida tranquila.
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Sakura y Tomoyo almorzaron en silencio mientras el reloj antiguo de la sala daba su hora, ambas conversaban sobre lo que harían al día siguiente, el día estaba terminando y lo mejor sería levantarse temprano, con un poco de suerte hacia el medio día las casas estarían pintadas, tenía ese proyecto en mente cuando escucho un sonido peculiar de algo cayendo al piso, miro hacia atrás a la vez que Tomoyo para ver algo de tamaño redondo rodando por el piso en la estancia de la sala que tenia las ventanas abiertas.
Ambas mujeres se pusieron inmediatamente de pie al mismo tiempo que Kajo entraba corriendo a al comedor por la puerta de la cocina.
- ¡Corran! – grito.
Sakura y Tomoyo no se hicieron de esperar, cuando ella grito eso corrieron tras ella pero apenas cruzaron la estancia una terrible explosión hizo que las tres mujeres cayeran al suelo víctimas de la onda explosiva, en ese momento alguien estaba rompiendo el vidrio de la cocina, Sakura levanto la mirada del suelo tosiendo polvo para ver a alguien vestido de negro, uniforme que reconoció como el del equipo de seguridad de Shaoran, entraron tres agentes que enseguida las rodearon.
-¡No se muevan! – gritaban una y otra vez y las tres permanecieron abajo mientras ellos inspeccionaban el área.
Sakura sintió que alguien la levantaba con fuerza del brazo y la halaba para que se pusiera de pie, pero no emitió ningún sonido comprendiendo que la situación estaba fuera de control.
Sintió que los brazos de la persona que la había halado se cerraban en torno a ella como un escudo protector y era apoyada contra algo duro, como una placa de hierro, los brazos casi le quitaron el aire pero no había mucho que respirar aparte de polvo.
Escucho gritos similares a los suyos y se dio cuenta de que los hombres que habían entrado tras este habían acogido a las demás como si se tratara de escudos humanos.
Alguien le puso algo negro encima, un chaleco horrendamente pesado que abrocharon con rapidez. –
-No se quite esto, por nada – dijo el hombre en su oído mientras separaba sus brazos para ponerle bien el chaleco y luego la volvía a abrazar como si fuera un oso de peluche. – Respire hondo – dijo el hombre, sin advertencia la apretó contra él y echo a correr hacia la ventaba saltando por ella como un leopardo, perfectamente entrenado.
- ¡Tomoyo! – grito contra los brazos del hombre mientras corrían por todo el jardín dejando atrás la casa rápidamente.
Escucho que detrás de ella la muchacha le respondía entrecortadamente, se sentía aterrorizada.
Algo pazo rozándolos con la rapidez de una bala-
Una bala…
La madera de un abro0l por el que cruzaron segundos antes se astillo cuando otra bala la rozo. Comprendió que el blanco eran ellos, todos ellos, incluidas Kajo y Tomoyo.
Se sintió casi desfallecer y sintió que las piernas le fallaban lo cual no implico nada porque el hombre la llevaba como si ella fuera una muñeca, dejo de apoyar los pies en el suelo en el momento en que el hombre corría haciendo el trabajo de los dos.
Una fuerza hizo que el hombre casi trastabillara, no podía verle la cara porque estaba cubierta con un pasamontañas y con un casco supuso que antibalas. Parecía que algo lo había impactado y aterrorizada pensó que iban a caer y a morir acribillados. Pero el hombre aunque trastabillo no callo y siguió corriendo como si lo persiguieran los mil demonios.
Una rama golpeo a Sakura en la cara y gimió de dolor, el hombre aun corriendo con ella la miro con el interrogante en la cara. En medio del sonido de balas golpeando arboles y demás pudo gritarle.
-¡No me dieron, estoy bien! –
No sabía en donde estaban lo ultimo que había visto había sido el jardín, luego todo era selva y selva.
Llego un carro y el hombre la empujo por el pasando con ella sin soltarla del todo, frente a ellos había estacionada una camioneta último modelo que tenia vidrios oscuros y parecía forjada en hierro a pesar de su elegancia, la puerta se abrió inmediatamente y el hombre la lanzo dentro como si fuera un saco de papas, pero no le importo, sentía que había llegado a territorio seguro.
Pero su pánico se incremento cuando no escuchaba gritos ni nada que alertara de la presencia de Tomoyo o de Kajo.
La puerta se cerró antes de que ella pudiera asomarse y el escolta se quedo fuera mientras la camioneta arrancaba.
¡espere, espere! – gritaba ella golpeando la ventaba que separaba del conductor - ¡están en peligro, todos ellos por favor espere!
Pero quien conducía no se detuvo, Sakura se arrellanó en el espaldar de la camioneta mirando hacia atrás en el momento en que algo impactaba el vidrio por entre el cual quería ver si el escolta, Tomoyo, Kajo y quienes las protegían a ellas, estaban bien, era una bala, pero no lo traspasaba.
Gritando se echo hacia atrás cayendo y tropezando contra la parte delantera del vidrio mientras otra ola de pánico se instalaba dentro de ella, a su espalda, que daba al conductor, separados, escuchaba las rápidas palabras que el pronunciaba.
Comenzó a rezar mientras sentía que daban curvas completamente cerradas y que aun así el hombre conducía con una experiencia arrolladora.
"Por favor, que estén bien" pensó completamente aterrorizada mientras miraba a su alrededor, sin pensar en lo que hacia se oculto debajo de las sillas y permaneció allí mientras el coche seguía y seguía dando vueltas.
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Shaoran estaba reunido con Eriol en la cafetería de la empresa. Le estaba comentando los pormenores de lo que estaba sucediendo. El asesinato y todo lo demás.
-Y quién crees que lo haya hecho -. Pregunto Eriol mientras echaba azúcar al café.
- No lo sé, podría ser cualquiera, sabes que no era un anciano agradable, cualquier negocio pudo haber sido torcido y lo mataron por ello, ¿yo que se? Lo único que quiero es que toda esta pesadilla llamada Fen Li acabe lo más pronto posible, ya no aguanto más. – dijo Shaoran frotándose la frente.
- Esperemos que el asesinato se resuelva, si es que puede hacerse, sed e muchos homicidios cuya impunidad aun prevalece.
-la verdad solo quiero enterrar el cuerpo y cerrar esa puerta de una vez-
Eriol lo miro comprensivamente pensando en que tal vez tuviera razón. Después de todavia, por lo que Shaoran le había comentado, que había sido una experiencia fútil y a la vez llena de horrores.
El celular de Shaoran sonó y este se levanto a contestar pidiendo permiso a Eriol, este lo observó irse negando con la cabeza mientras su mirada viajaba hasta el televisor que encendido en la cafetería reportaba las noticias vespertinas.
El trago de café se le atraganto y tosió ruidosamente cuando vio la casa a la que había llevado a la doncella completamente en llamas, mientras una reportera decía que un incendio provocado por lo que parecía ser una fuga de gas estaba consumiendo una de las casas más recientes de los Li.
Lo primero en lo que pensó Eriol fue en la doncella, una imagen de su cara muerta le traspaso la frente, se puso de pie inmediatamente con la intención de llegar allí en el menor tiempo posible cuando se tropezó con Shaoran que volvía con el semblante completamente pálido.
- ¿Que paso? – dijo Eriol señalando la pantalla en donde se seguía pasando la noticia, Shaoran la observo e inmediatamente retiro los ojos.
- Tenemos que irnos, ahora – dijo tomando su billetera de la mesa y caminando rápidamente a la salida seguido de Eriol. En ese momento una horda de guardaespaldas, los que había incrementado por orden del agente se hicieron en la formación correcta para ser un escudo humano entre ellos, Shaoran y Eriol, contra cualquier amenaza.
Ambos hombres subieron a la camioneta blindada partieron en seguida lo mismo que los demás escoltas se subían y arrancaban.
- ¿Que fue lo que paso? -. Pregunto Eriol nuevamente mirando el semblante de Shaoran.
- Esto no es normal – respondió el inmediatamente.
- Tenemos que ir a la casa, podrían estarse consumiendo…- dijo Eriol movido por una desesperación que sabía, en lo profundo, por quien era.
- No, no están ahí, las tres fueron evacuadas antes de que la bomba explotara.
- B… ¿Bomba? – dijo Eriol aun sin asimilar que Shaoran hubiera usado esa palabra.
- Si, bomba, ninguna explosión de gas, Eriol, tenían intención de asesinarlas.
- pero…
Shaoran no quería decir nada más, pero sabía que podía confiar en Eriol, tenía una ligerísima sospecha de que el asesinato de su tío y este ataque estaban relacionados de una misteriosa manera, pero más adelante tendría que averiguarlo, por el momento necesitaba saber si Kajo estaba bien… y por qué no también la mocosa y su sirvienta.
Parecía que la vida le había dado vuelta en un día.
Y todo, nuevamente, por culpa de su tío.
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-¡maldición, maldición, maldición! – dijo el hombre golpeando su puño tras cada palabra en el escritorio frente a él.
Había visto una pequeña oportunidad de penetrar en la seguridad de la esposa de Li y estos malnacidos fallaban, ¡no se podía confiar en nadie!
Y para colmo Fujitaka había logrado escapara ileso…bueno no tan ileso, aunque no era él quien estaba herido, pero al menos contaba con una ficha menos, la herida en el hombro de Touya Kinomoto le impediría hacer uso del arma, un arma menos en el arsenal de seguridad de Kinomoto.
La hija de Kinomoto, por el momento, era otro asunto. Sus agentes de seguridad eran más experimentados, pensó que ellos tres no serian capaces de contener el ataque pero las habían sacado, ella se había salvado.
Volvió a golpear el puño contra la mesa. Si, esto alteraba sus planes un poco, pero podía esperar, después de todo había esperado varios años por esto, un año más o un menos, bien valía la pena, si el resultado era lo que él quería que fuera.
Y a la larga así seria.
Solo necesitaba no dejarse llevar por la impulsividad y con la cabeza fría, de todas maneras nadie iba a encontrar nada que lo perjudicara, después de todo sabia como escabullirse, y tal como los gatos, se daba su propio baño hasta quedar limpio.
Esa guerra hasta ahora estaba empezando.
Bueno, un capitulito más pronto de lo esperado espero que lo disfruten, no sé si pueda publicar el otro de seguido, pero de poder seguro que se enteraran, muchas gracias por leer y nos vemos en el siguiente.
