36 horas antes. Las Vegas. Hotel "Palacio de Cessar" Tony Stark, visionario, genio. Patriota americano. Desde niño el hijo del legendario fabricante de armas, llamo la atención con su mente brillante. A los cuatro años hizo su primer tablero de circuitos. A los 6 un motor. A los 17 se graduó con honores de MIT. Pero entonces, se murió un titán. Su amigo de toda la vida Obadiah Stane, lleno el hueco que dejo el fundador. Hasta que a los 21 años, el hijo prodigio regresa y es nombrado CEO de Industrias Stark. Con las llaves del reino introduce una nueva era, con ayuda de su única hija: Nadira Stark, crearon armas más listas, robots avanzados, ubicación por satélites. Hoy, Tony Stark ha cambiado el cariz del armamento, asegurando la libertar y protegiendo a los EE. UU. y sus intereses en todo el mundo. El video donde mostraban la vida de mi papá termino con un fuerte aplauso de los presentes. En mi mesa, Stane aplaudía con alegría la vida de mi padre y yo sonreía mirando las pantallas gigantes donde mostraban a una foto de mi padre con su típica pose de arrogante. El coronel Rhodes subió al estrado y desde ahí comenzó un discurso para honrar a mi padre con el Premio Cúspide. _Como el enlace de Industria Stark, he tenido el privilegio de servir con un verdadero patriota. Él es mi gran amigo y tutor. Es un honor para mí presentar el Premio Cúspide al sr Tony Stark. Más aplausos de parte del público, wow eso era impresionante. Pero lo más impresionante fue cuando un reflector apunto a nuestra mesa y mi padre no estaba ahí. Era lo normal en mi padre olvidar las cosas por lo que no me sorprendí al entrar sola al hotel "Caesars Palace" y encontrarme con su silla vacía. El coronel Rhodes tenía un trofeo en sus manos, el trofeo de mi padre. Pero él no estaba ahí para recibirlo. _¿Tony? – pregunto Rhodes. Stane y yo negamos con la cabeza y me pare de mi asiento. Con más aplausos subí al escenario y acepte el premio de mi padre. Estreche la mano de Rhodes y susurre un "lo olvido". Sonreí al público y me pare frente al estrado. _¡Hola! – Dije algo nerviosa - ¡Vaya, este premio sí que pesa! – La gente comenzó a reír – Es hermoso, gracias a todos. Nunca creí que recibirá un premio, aunque claramente se confundieron de nombre. Aquí dice "Anthony Stark" y mi nombre es Nadira Stark – mi pequeña broma hizo reír mas a los presentes- Bueno, mi padre no pudo asistir a esta maravillosa gala, tenía asuntos importante que atender – "como embriagarse y tener sexo con alguna rubia bote" pensé para mi adentro – pero aquí estoy yo, para recibir este honor. Gracias a todo, es una gran alegría para mi padre y para mí recibir este maravilloso premio. Muchas gracias. Me retire por detrás del escenario con una sonrisa tímida y mirando el piso con cuidado de no caer. Stane estaba ahí detrás, esperándome. _Estuvo impresionante Sta Stark – me alago el hombre – lástima que su padre no pudo asistir. _Iré a buscar a mi padre – levante un poco la falda de mi vestido y comencé a caminar furiosa fuera del auditorio. _¿Sabe dónde puede estar? – pregunto siguiéndome. _Conociendo a mi padre, estará en el casino del hotel. _¡Sta Stark! – el coronel Rhodes nos seguía por detrás. _¿Que necesitas Rhodes? – pregunte de mal humor. _Gracias por salvarme – sonrió un poco – ¿Su padre en verdad está ocupado? Solté una carcajada. _Mi padre está "trabajando" en alguna ruleta o en el bar del hotel. Mire enfadada el premio y luego al coronel. _¿Puedes entregarle esto a él? Si yo lo veo ahora mismo intentare asesinar a Tony Stark – le entregue el trofeo y salí corriendo del auditorio. Tome el jet de papá y le pedí al piloto que regresáramos a Malibu. Cuando llegue a casa tire mi bolso al sofá y me quite los tacos en la entrada, subí las escaleras y me metí en mi habitación. Eran aproximadamente las cuatro de la mañana cuando escuche gritos en la pieza de mi padre ¡Dios esto nunca paraba! _Jarvi conecta la canción número 5 a todo volumen. Thunderstruck de AC/DC comenzó a tocar y así me evite una terapia con el doctor Giudi. _La temperatura en Malibu es 23 grados C con nubes dispersas – la voz de Jarvi a través de los altavoces de la casa me despertó por la mañana mientras las ventanas dejaban ver la luz del día. Me prepare con una pollera gris, una camisa blanca mangas cortas y un saquito gris tres cuartos, me puse unas chatitas en los pies y me peine al estilo profesional. Por la mañana iba a Industria Stark a trabajar con mi padre, pero sabía que hoy tenía un compromiso por lo que tendría que ir sola. Baje y encontré a Pepper preparando mi desayuno. _¡Hola cariño! – Dijo cuándo me vio, su sonrisa era algo que siempre la delataba y hoy no estaba muy feliz - ¿Cómo amaneciste? _Bien, aunque papá no me dejo dormir. Ella asintió algo triste y me dio mi plato de comida. _Pero no me he olvidado de algo muy importante – dije mientras sonreía feliz y sacaba de mi bolso una bolsita de Tiffany´s. - ¡Feliz cumpleaños, mamá! – dije mientras le daba el paquete. _Oh, cariño, no te hubieras molestado – sonrió con alegría mientras tomaba mi regalo – gracias Nadira, gracias de verdad. _No es nada, solo un pequeño presente – dije mientras veía su cara de emoción. Pepper abrió la bolsa y saco la caja rectangular color ópalo. Abrió la caja y jadeo. _Es algo pequeño – dije mirando la mesa algo apenada – no quiero que te incomodes, pero para mí eres mi madre, la única que conocí y quiero que me lleves siempre contigo. Pepper saco la cadena de oro, en ella colgaba un relicario, lo abrió con mucho cuidado y sus ojos lagrimearon cuando vio la foto. Era la única foto que tenía junto con ella y papá y fue cuando me había graduado el anterior año. _sé que no somos una familia, pero para mí sí lo somos. Siempre lo fue – sonreí al ver que Pepper se ponía la cadena en el cuello y guardaba el medallón dentro de su camisa. _Gracias Nadira – dio vuelta a la mesa y me abrazo. Todo era perfecto hasta que: _¿Tony? – la voz femenina venia de la sala. - ¿Tony? _Es ella – le susurre a Pepper. Ella asintió un poco. Sonreí malvadamente. – déjamela a mí. _Nadira… ¿Qué vas a hacer? – pregunto preocupada Pepper. _Oh, ya lo veras – sonreí y me levante de mi taburete.
