4º Un mal trago

"Esme estaba durmiendo tranquilamente cuando notó unas manos cogiéndola con fuerza del cuello. Abrió los ojos de inmediato y vio ante ella a un montón de guardias de su esposo alrededor de la cama en la que ella estaba.

-Por fin la hemos encontrado- Dijo el capitán- El señor Masen estará muy contento- Sonrió ampliamente mientras la cogía fuertemente del cuello.

-¡NO! ¡NO! ¡SUÉLTAME!- Gritó Esme mirando a su alrededor- ¡DÉJAME!- Miró la cama y no vio a los dos pequeños.

-¿Buscas a los dos niños?- Le dijo mientras la arrastraba fuera de la casa- No te preocupes, ya están de camino, al igual que ese médico que había en la cama de al lado- La sacó de inmediato de la casa- Y también aquel niño que estaba en el pajar.

-¡No les hagáis daño!

-Eso no depende de mi, depende del señor Masen- Le respondió subiéndola de un saltó al caballo- No creo que quiera hacerles daño, pero tu eres otra cosa- Empezó a reír con ganas mientras subía con ella al caballo y comenzaba la marcha.

Esme no dijo nada durante el camino, el miedo a lo que pudiera sucederles a Carlisle y a los pequeños la invadía y solo podía pensar en la reacción de su marido cuando ella volviera a estar ante él.

El guardia la arrastró rápidamente hasta la sala principal de la gran mansión en la que había vivido desde que se había casado y donde había sido tremendamente desgraciada. Allí le vio, mantenía a su pequeño Edward en brazos, meciéndolo con ternura, junto a él había una sirvienta que mantenía en brazos a Alice, no había rastro de Carlisle y Emmet.

-Señor, aquí la traigo.

-Bien, puedes marcharte- Le respondió al capitán de la guardia, este hizo una reverencia y se alejó cerrando la puerta- Vete tu también y deja a la pequeña aquí- La sirvienta dejó a la niña en una especie de cuna y se marchó haciendo otra reverencia y mirando a Esme con sufrimiento, sabiendo la crueldad de su amo- ¿Qué nombre le has puesto a mi hijo?

-Edward.

-¿En serio?- Sonrió mirando al pequeño, lo dejó junto a Alice y se acercó lentamente a Esme- Es todo un detalle teniendo en cuenta que te marchaste- La cogió del pelo y tiró con fuerza de él- ¿¡Acaso creíste que podías escapar de mi y llevarte lo que es mío!?- Le pegó una bofetada y la hizo caer al suelo- ¡Tú eres mía y puedo hacer contigo lo que quiera! ¿¡TE QUEDA CLARO!?- Esme solo pudo llorar de miedo al ver la furia con la que la trataba.

La levantó con brusquedad y le pegó un fuerte puñetazo en el ojo, haciendo que se hinchara en el acto, volvió a pegarle y en esta ocasión le rompió la nariz, acto seguido la tiró al suelo y le pegó una patada en el estómago, Esme dio un grito de dolor al notar como se rompían algunas de sus costillas.

-No llores, por suerte para ti, mi hijo no ha sufrido ningún daño- Se agachó junto a ella y le quitó el pelo de la cara- Y estoy dispuesto a perdonarte- Le levantó la barbilla- No voy a quitarte la vida.

-¿Ah... No...?

-No, claro que no- Le sonrió con malicia- Se que tú no has tenido la culpa de nada- La ayudó a levantarse, la abrazó con delicadeza y la llevó hasta el balcón.

-Pero... ¿¡Que haces!?- Gritó al mirar justo bajo el balcón.

A los pies del balcón había un montón de guardias con Carlisle y Emmet, los dos tenían una soga alrededor de su cuello y ambos subidos en dos caballos. Todos miraban con impaciencia hacia el balcón.

-Estos son los culpables de que tú te marcharas, ellos son los que te convencieron de que tenías que irte antes de que naciera mi hijo, querían quedarse con él y por ello han de ser castigados.

-¡NO! ¡ELLOS NO HAN HECHO NADA! ¡SOLO INTENTABAN AYUDARME!

-No intentes defenderlos, son claramente culpables- Le pasó el brazo sobre el hombro y la ignoró- Pero ya no tienes nada que temer, porque no volverán a separarte de mi.

-¡NO! ¡POR FAVOR! ¡NO!

-¡PROCEDED!- Volvió a ignorarla.

Esme miró a los ojos de Carlisle, llorando, los ojos de Carlisle la miraban con tristeza y con dolor, pero sin ningún resentimiento.

El guardia dio una palmada en el caballo de Carlisle y este salió disparado, haciendo que Carlisle quedara colgando del árbol..."

Esme dio un fuerte grito y se incorporó sudando en la cama, no podía ver nada en medio de la oscuridad de la noche y eso hacía que se pusiera más nerviosa. Una pequeña luz se hizo de pronto a pocos metros de ella, Esme se giró hacia allí y vio el rostro de Carlisle preocupado acercándose con rapidez.

-¿Qué ocurre? ¿Estás bien?- Esme lo miró intentando comprobar que era él de verdad, que no era otro sueño, pero no pudo responder- Esme, ¿que sucede? ¿Por que lloras?- Esme se llevó las manos a las mejillas y notó las lágrimas, miró de nuevo a Carlisle que ya estaba junto a la cama, se arrodilló ante ella y Esme solo pudo abrazarlo con fuerza- Esme... ¿Que te sucede? ¿Ha sucedido al...?- Esme besó sus labios interrumpiéndolo de golpe. Carlisle se quedó quieto, sorprendido por aquella reacción. Esme se separó de sus labios pero no de él, se abrazó a su cuello y dejó escapar sus lágrimas- ¿Has tenido una pesadilla?- Esme asintió- No te preocupes, no pasa nada, vuelve a dormirte, ya pasó todo- Le frotó la espalda con delicadeza y la tumbó en la cama con cuidado.

Carlisle se puso en pie y se alejó unos pasos, pero las manos de Esme lo detuvieron de inmediato, lo frenaron de su avance cogiéndolo de la muñeca.

-¡Espera!- Le suplicó con la voz- Quédate conmigo, por favor, no te vayas.

-Está bien, tranquila, no te preocupes, me quedo contigo- Se sentó de nuevo en el borde de la cama- Túmbate, no te preocupes, estoy aquí.

-No, ven aquí conmigo- Se echó a un lado, intentando mover lo menos posible a los niños- Por favor, abrázame con fuerza.

-¿Estás segura de que quieres eso?- Esme asintió de inmediato- Si estás segura, de acuerdo.

Carlisle se tumbó junto a Esme, con sus brazos alrededor de su cintura, dejando su pecho pegado a la espalda de Esme, intentando tranquilizarla con la respiración. Esme acariciaba a su vez las cabecitas de Alice y Edward que dormían plácidamente junto a ella, sintiéndose más segura con Carlisle allí junto a ella.

-Gracias.

-No hay nada que agradecer, ahora duerme y descansa- Besó su coronilla.

Esme pudo dormir todo lo que quedaba de noche sin tener más pesadillas, y cuando despertó se sintió tranquila, se sintió segura. Se levantó con cuidado de no despertar a nadie y preparó el desayuno y lo sirvió en la mesa.

-¿Esme?- Preguntó Carlisle levantándose de la cama mientras se desperezada- ¿Que haces levantada?

-Me he despertado hace un rato y he pensado que podría haceros el desayuno- Le sonrió- He pensado que así podría compensaros todo lo que habéis hecho por Edward y por mi.

-Esme, no hay nada que agradecer.

-Claro que si- Le cogió la mano- Vosotros me acogisteis y me habéis cuidado desde que nos encontramos y también a Edward, es lo menos que puedo hacer.

-En serio, no hace falta que hagas nada para agradecerlo- Le sonrió mientras apretaba su mano con cariño- Si quieres preparar el desayuno puedes siempre que quieras pero no por agradecimiento, hazlo porque tu quieres.

-Está bien- Sonrió Esme al ver el cariño con el que Carlisle la trataba. Instintivamente se echó hacia delante y apoyó la cabeza en su pecho- Carlisle... Lo de anoche...- Esme quería decirle muchas cosas, quería contarle todo lo que había descubierto con aquel sueño, todo lo que sentía lo hacía con el corazón, pero la inseguridad ante algún rechazo de Carlisle pudo con ella, y no pudo acabar la frase, solo se quedó ahí, apoyada en él.

-No tienes que explicarme nada Esme- Le acarició la mejilla- Cuando estés preparada hablaremos.

-¡Papá!- Gritó Emmet bajando por las escaleras corriendo.

-Emmet, baja con cuidado- Le pidió Esme separándose de Carlisle con una sonrisa en la cara.

-Vale, mamá- Le devolvió la sonrisa.

-¿Que querías hijo?

-He visto un árbol junto a la casa desde la ventana de mi habitación, ¿puedo ir a jugar?- Pidió Emmet entusiasmado.

-Después de desayunar- Le dijo Esme feliz al ver la carita sonriente de Emmet.

Desayunaron juntos, y mientras Emmet jugaba, Esme le dio de comer a Alice y Edward, los volvió a acostar y Carlisle la hizo sentarse un poco mientras él adecentaba la casa, haría lo que fuera para que esa casucha fuera un verdadero hogar, solo esperaba que los pacientes llegaran pronto para poder llevar dinero a casa.

¿Qué os ha parecido? ¿Como os ha dejado el sueño de Esme? Espero que os haya gustado.

Debo deciros que ya tengo acabada toda la parte de Carlisle y Esme, 9 capítulos, a partir de ahora empezaré la parte de Edward y Bella.

Voy a actualizar los viernes, así que nos vemos dentro de una semana.