9º La llegada de la princesa
"Por orden de su majestad el rey Jacob,
Las aldeas de Forks, Meders y Alermy
Deberán preparar un comité de bienvenida
Para la próxima semana en honor de la princesa
Isabella de Carmody.
La princesa pasará primero por la capital y después
Proseguirá su viaje pasando por las aldeas mencionadas
Para llegar al reino de Thunder, donde contraerá matrimonio.
Es de vital importancia para la paz en el reino
Que la princesa tenga una estancia agradable,
Las relaciones con su reino de origen y con el de su futuro marido
Depende de ello."
-La carta continúa detallando algunas de las personas que el rey considera que deben participar en la recepción y de qué forma, aunque puede colaborar cualquiera que lo desee.
-¿Y quiénes son esas personas señor alcalde?- Pregunto el Sheriff Swan.
-Primero nombra a los altos cargos, es decir, el señor Webber, usted mismo y yo- Explicó- También solicita la colaboración de Carlisle Cullen y su hijo mayor, Carlisle deberá comprobar que la princesa y su séquito están en buen estado cuando lleguen y antes de irse, y si no lo están, proporcionarles todos los cuidados necesarios- Carlisle asintió- Emmet se encargará de distribuir a los sirvientes de la princesa en casas de los vecinos durante los cinco días que durará la visita…
El alcalde nombró al resto de personas del pueblo que tenían que colaborar, Edward suspiró tranquilo de no haber sido nombrado, contento porque durante los días que su padre estuviera pendiente de la princesa, él se encargaría de los pacientes del pueblo.
Al llegar el principio de semana, todo el pueblo estaba esperando la llegada de la princesa, la mayoría de ellos estaban en la plaza principal, esperando la llegada del carruaje y su séquito. Pero Edward y Alice no entraban entre ellos, ninguno de los dos tenía especial interés en conocer a aquella chica, convencidos de que sería una princesa mimada y consentida.
Para no escuchar los vítores y las palabras que la princesa pudiera tener para el pueblo, los dos decidieron salir a caminar, cogieron el sendero que pasaba por detrás de su casa y comenzaron a caminar con tranquilidad, riendo, haciéndose bromas y disfrutando del calor del sol.
Media hora de paseo más tarde, escucharon el llanto de alguien, así que rápidamente, se acercaron a ver de quien se trataba. Al llegar al lugar, vieron a una joven morena, con ropas bastante caras, piel pálida y pelo recogido perfectamente, tirada en el suelo llorando, los dos corrieron hasta ella de inmediato.
-¿Se encuentra bien, señorita?- Preguntó Edward llegando antes que su hermana. ¿Le duele algo?
-El tobillo- Consiguió decir con dificultad debido al llanto- Me duele mucho el tobillo.
-Déjeme verlo- Se acercó a su falda y se dispuso a retirar la tela de encima del pie.
-¿¡Qué se cree que está haciendo!?- Lo apartó de inmediato- ¡Maldito rufián sin escrúpulos!
-Señorita, tengo que verle el tobillo para saber qué le pasa.
-¿Es qué se cree que soy estúpida?- Le gritó, levantándose y encarándolo- ¡No me tocará un pelo! ¡Se lo que quiere y no lo conseguirá!- Intentó caminar, pero al apoyar el pie dio un grito de dolor y Edward tuvo que sujetarla para que no cayera.
-¡Señorita! ¡No pretendo hacerle ningún daño! ¡Soy aprendiz de médico! ¡Si se está quieta podré ayudarla!
-Haga lo que le dice, señorita- Le dijo Alice en cuanto llegó junto a ellos- Edward sabe muy bien lo que hace.
Al escuchar a Alice, la joven pareció calmarse un poco y permitió que Edward levantara un poco su vestido, pero sin apartar la mirada de él. Y fue entonces cuando comprobó lo concentrado que él estaba, a pesar de sus gimoteos de dolor cuando le movía el pie y a pesar de las innumerables quejas, él continuó con su reconocimiento.
-La buena noticia es que no se ha roto el tobillo- Le sonrió, haciendo que la joven se sonrojara- La mala es que se ha torcido el tobillo y no podrá caminar bien durante varios días.
-¡Maldición!
-No se preocupe, se lo inmovilizaré aquí con los medios que tengo y después en la clínica le dejaré el pie tan bien sujeto que podrá caminar casi con total normalidad- Le dedicó una amplia sonrisa que la chica solo pudo ver como deslumbrante.
La joven vio como Edward se rompía su propia camisa para poder entablillarle el tobillo, Alice le acercó un trozo de madera que encontró cerca del camino para que no pudiera moverlo, y una vez estuvo vendado, volvió a colocar el vestido encima, sin mirar nada, sin intentar nada, fue todo un caballero.
-Muchas gracias por vuestra ayuda.
-No tenéis que darla- Le aseguró él- Mi deber como médico es ayudar a cualquiera que lo necesite y como caballero es auxiliar a una dama en apuros- Ella sonrió, sonrojándose al escucharle.
-¿Venís de muy lejos? ¿Os hospedáis en el pueblo?- Preguntó Alice, observando sus ropajes.
-Vengo de bastante lejos la verdad, mis acompañantes y yo estamos de paso, tenemos previsto pasar unos días por aquí, pero necesitaba unos minutos a solas para pensar así que me he escapado del carruaje para despejarme un poco.
-¿Os habéis escapado?- Edward parecía escandalizado- Os estarán buscando entonces, debemos ir al pueblo antes de que a vuestros acompañantes les entre un ataque de pánico.
Edward le cedió su hombro para que se apoyara en él, pero le costaba caminar de todas formas, así que Edward la cogió en volandas y caminó detrás de Alice.
-No creo que a vuestra esposa le agrade que me carguéis.
-¿Mi esposa?- Preguntó descolocado.
-¿Es que acaso la chica que va delante es vuestra prometida y no vuestra esposa?- Edward no pudo evitar echarse a reír- ¿Qué os hace tanta gracia?
-Alice no es nada de eso- Sonrió inmensamente- Alice y yo somos hermanos gemelos.
-¡Gemelos!- Entonces ella miró a Alice y después volvió a mirarlo a él- Ahora que lo decís, es cierto que os parecéis- Ella empezó a reír también- He debido pareceros una entrometida, perdonadme.
-No os disculpéis, me agrada vuestra forma de hablar y vuestra risa es un sonido maravilloso- Ella volvió a reír, sonrojándose ante esas palabras- ¿Puedo saber vuestro nombre?
-Bella, mis allegados me llaman Bella.
-Mucho gusto Bella, yo soy Edward, y espero serle de ayuda durante el tiempo que se hospede en el pueblo- Se ofreció.
Los tres se dirigieron al centro del pueblo, donde estaría toda la gente reunida, esperando la llegada de la princesa Isabella. No le prestaban mucha atención a lo que hacía la gente, hasta que se escucharon unos gritos provenientes del centro de la plaza.
-¡No me importa como lo haga! ¡La princesa ha desaparecido y ha tenido que raptarla alguien de este pueblucho de mala muerte!- Gritó un hombre rubio vestido de oficial.
-¿La princesa ha sido secuestrada?- Preguntó Alice sorprendida.
-¡Oh, no!- Exclamó Bella, y su voz llegó a oídos de aquel hombre, que se giró hacia ellos y la vio en brazos de Edward. Con el rostro lleno de ira, corrió hacia allí, haciéndoles una señal a sus hombres, y de inmediato, Bella estaba en brazos de Jasper y un montón de soldados aplastando a Edward en el suelo, apuntándole con sus espadas- ¡Para Jasper! ¡Suéltalo!
-Alteza, este hombre os ha secuestrado, dejadme tratarle como la escoria que es.
-¡Él no me ha secuestrado, idiota! ¡Me escapé yo sola!- Gritó poniéndose en pie y cojeando hasta donde tenían a Edward apresado- ¡SOLTADLO AHORA MISMO!- Gritó enfadada, para luego girarse de nuevo hacia el hombre de uniforme- ¡Me escapé y me torcí el tobillo, él y su hermana solo me han ayudado!
-Lo lamento majestad- El hombre se arrodilló ante ella- Ordenaré que me azoten como castigo y le daremos alguna compensación al joven- Ella solo asintió.
-Alteza- Habló el alcalde- ¿El joven Edward os ha curado el tobillo?
-Me lo ha inmovilizado un poco, pero creo recordar que me ha dicho que tendría que curarlo mejor una vez aquí en el pueblo.
-En ese caso, alteza, el doctor Cullen, padre del joven Edward, os atenderá y os curará el tobillo- Ella volvió a asentir- Para después, tenéis preparada una recepción y un banquete en vuestro honor- Parecía algo incómodo tras el incidente, por un momento había pensado lo peor de Edward, y eso lo hacía sentirse terriblemente mal.
-Os lo agradezco mucho- Se dirigió al pueblo entero- A todos, de verdad, muchas gracias por vuestra hospitalidad y vuestras atenciones, no penséis que mi escapada era por no querer pasar a veros, simplemente necesitaba despejarme un poco y gozar de unos minutos de soledad, lamento haber causado tanto revuelo, y sobretodo, haber provocado que Edward, que tan solo me ha ayudado, haya sido calumniado y golpeado por mi propio séquito- Miró enfadada a Jasper- Hazcedme el favor de permitir que Edward sea curado junto a mí, es lo mínimo que puedo hacer, y él y su familia están invitados a pasar la tarde conmigo- Se inclinó hacia delante, como si fuera una sirviente- Muchas gracias por vuestra comprensión.
La gente del pueblo aplaudió las palabras de la princesa, ayudaron a Edward a ponerse en pie, y tras darle la enhorabuena por haber ayudado a la princesa, lo ayudaron a llegar hasta la sala de curas que habían preparado en la casa del alcalde, donde se iba a hospedar la princesa. Alice hizo que su hermano se apoyara en ella una vez estuvieron dentro de la casa, y su padre les ayudó a llegar dentro.
-¿Estás bien?- Le preguntó, viendo lo magullado que lo habían dejado al echarse sobre él- ¿Tienes algo roto?
-Creo que no- Tosió un poco- Ve con la princesa, yo puedo esperar.
Carlisle lo miró unos segundos para cerciorarse de que estaba bien, y después se encaminó a la estancia de la princesa para curarle el tobillo. Algo le decía a Carlisle, que su hijo solo acababa de empezar a meterse en líos que tenían nombre propio, Isabella.
Siento el retraso, pero ahora ya he acabado las prácticas y dispongo de más tiempo libre, así que si no pasa nada, a partir de ahora actualizaré todas las semanas entre viernes y domingo.
¿Qué os ha parecido este capítulo? Ahora empieza la parte Edward-Bella, aunque por supuesto, la historia de Carlisle y Esme no se va, sigue viéndose su evolución, aunque en segundo plano. También ha aparecido Jasper aunque aun no tiene ni idea de quien es Alice, ni ella sabe nada de él.
¿Alguna idea de que va a suceder? ¿Alguna sugerencia para los cinco días que va a estar Bella en el pueblo? No quiero forzar su relación, pero algo tiene que pasar para que los dos se atraigan desesperadamente y luego quieran estar juntos, pero no tengo muy claro que quiero que pase, acepto todo tipo de sugerencias.
Espero vuestros reviews con impaciencia.
Nos leemos pronto
