Seis meses atrás…

Últimamente el matrimonio Matsuno viajaba muy seguido a la ciudad de Tokio. Hace poco se habían enterado de que una tía abuela estaba por fallecer a causa de un enfermedad terminal, y quería dejar todos sus bienes a nombre de sus sextillizos favoritos, el motivo fue fácil de deducir, ellos fueron los únicos que le sacaron una sonrisa cada vez que iban a visitarla, desde el momento que había quedado viuda, y aunque ese no era un motivo justificable para los demás… lo era para ella, total podía hacer y deshacer lo que quisiera con sus cosas. Pero un percance obligo a la pareja quedarse por dos semanas más.

-¡¿Qué… se quedaran por dos semanas más?!—había contestado por teléfono Choromatsu, un vez que su madre le había notificado de su repentina estadía.

Lo siento mi niño, pero su tía ha empeorado de salud y desea dejar todo listo antes de que empeore más, sabes que estamos haciendo esto por su futuro, ya que con su padre, no sabemos si podrá dejar de ser ninis algún día—dice la madre algo cansada

Okey, eso significa que Karamatsu y yo seguiremos estando a cargo ¿no?aclaro sin más el tercero de los hermanos.

así es, así que cuida de la casa y por favor trata de que Osomatsu no la arriende como burdel de segunda. Mmm… creo que eso es todo nos estamos viendo en dos semanas más… lo quiero, cuídense—dijo sin más para colgar la llamada.

Una vez finalizada la llamada, soltando un suspiro se dirigió a la sala a notificarle la noticia, a sus hermanos, pero por más que busco, no los encontró; entonces recordó donde podían estar. Subiendo las escaleras se dirigió al cuarto que compartía con ellos, encontrando a casi todos en el lugar. Recordó que hace una semana el segundo de ellos cayo en cama por un resfriado atroz, como siempre pensaron que sería uno simple como todas las demás, cosa que no fue del todo verdad. Al tercer día Karamatsu estaba más pálido de lo normal, su temperatura sobrepasaba los 40° grados, y sentía mucho frio e incluso llego a perder el conocimiento por un par de horas, preocupando a los demás, ya que si bien siempre era el más débil en cuantos a resfríos a comparación con los demás, nunca habían llegado a perder el conocimiento. Eso hizo que tomaran un poco del dinero que le habían dejado para emergencia sus padres para poder así llamar a un médico.

Una vez marchado el doctor de la casa y con las indicaciones del cuidado de Kara en su mano, Choromatsu decidió hacer una especie de turnos para el cuidado de este, ya que aún debían hacer los quehaceres de la casa como también hacer sus actividades, así que por el resto de la semana se turnaba para cuidar a su hermano y ver que no le faltara nada, pero a pesar de haber hecho turnos Osomatsu nunca se separó de Karamatsu. Los demás pensaron que al fin su hermano mayor actuaba como tal, y que tenía que cuidarlos a todos.

Dos días después Karamatsu se encontraba en mejores condiciones, así que como agradecimiento por los cuidados que le otorgaron sus hermanos, les preparo sus comidas favoritas. - okey brothers…. Como agradecimiento de sus cuidados for me, les traigo una ¡surprise!… para Totty tonkatsu y para my Little Jyushimass… katsudon- decía mientras colocaba cada plato enfrente de uno. – whoo, ¡gracias Karamatsu-nissan!—decían al mismo tiempo los más pequeños de la familia, - no hay de que… para Ichimatsu tenemos takoyaki y para MamiChoro yakisoba, jajajadecía entre risas mientras colocaba les pasaba sus platos. – mmm… gracias kuso- Karamatsufue lo único de dijo el cuarto hermano.

- ¡¿AH QUIEN LE DICES MAMI, KUSOMATSU!? Tch… mira que preocuparme por ti para nadarefunfuñaba el tercero de los hermanos, mientras los demás aguantaban las risas, ya que se agregaba un nuevo sobrenombre a la lista de "Nombres para Choromatsu".

Tranquilo brother… solo era una broma, aunque debes admitir que desde que se fueron nuestros padres ha salido tu lado maternal jajajaja, okye… okey me callo—decía por la mirada nada amistosa, que le dedicaba Pajamatsu. – y para Osomatsu… karaage… gracias por estar cuidándome todo este tiempo, en verdad lo aprecio mucho entregándole el plato a su aniki junto con una de sus mejores sonrisas, que quizás para algunos seria exagerada pero para Osomatsu era como ver al mismísimo sol frente de suyo, mas no pudo seguir divagando ya que oye a Jyushimatsu gritar ITADAKIMUSCLE!-.

Al final todo degustaron sus platillos porque si bien Karamatsu podía ser un narcisista e incluso una persona dolorosa, era un muy buen cocinero y no había estimado gastos a la hora de preparar la cena para cada uno.

Una vez finalizada la cena de agradecimiento, cada Matsuno se dedicó a suyo, abandonando la casa, para regresar a quien sabe qué hora, los únicos que se quedaron en caso fueron Karamatsu y Osomatsu, el primero por recomendación de sus hermanos, ya que hace poco estaba saliendo de un resfriado fuerte y no querían que tuviera una recaída, y el segundo, con la excusa de que alguien debía quedarse a vigilar a Kara, solo por si las moscas…

- en serio aniki, estoy bien, puedes ir al pachinko si gustasdecía el narcisista mientras se acomodaba en la cama, ya que se sentía un poco cansado y a la vez mareado, nada porque alarmarse pero mejor prevenir antes que lamentar, - ya te dije que no es nada, como hermano mayor es mi deber cuidar de mis hermanos menores, eso te incluye así que deja de quejartedijo sin más, no lo iba a admitir, pero le encantaba pasar tiempo a solas con Karamatsu, desde que iban en secundaria. En general le gustaba pasar tiempo con sus hermanos, pero Karamatsu era especial, siempre decía si a todo, nunca se quejaba de algo, siempre apoyando a los demás aun si se veía en una situación difícil. Sabía que el cariño hacia su hermano iba más allá que amor fraternal, era un cariño más bien pasional, los descubrió cuando estaban a punto de graduarse de primaria.

Flashback

En una cuantas horas se graduarían, por ende, dejarían de ir a esa escuela para ir a otra… no es que a Osomatsu le molestase, en realidad le fascinaba, nueva escuela, nuevos compañeros, nuevos amigos y por ende nuevos profesores, lo que significaba nuevas víctimas de sus bromas. Desde pequeños siempre se destacó por ser el bromista de los sextillizos, junto con Choromatsu, Totty e Ichimatsu se destcaban por ser los más sociables por muy difícil que fuera de creer por parte de cuarto hermano. Jyushimatsu se destacaba por ser el más alegre de todos, siempre con una sonrisa impregnada en su rostro y Karamatsu era el más tranquilo de todos, siempre preocupándose por sus demás hermanos. Pero lo que debía ser el mejor día de su vida, término siendo un fracaso, eso era lo que pensaba el pequeño Osomatsu, ya que su broma de despedida seria pegar el trasero de todos los profesores a sus respectivas sillas. Llevaban más de dos semanas planeando la mega broma y habían decidido que la graduación seria el día indicado, ya que la sala de profesores estaría vacía por un buen rato lo que les permitiría realizar su plan maestro, pero su compañero de bromas Choromatsu, se arrepintió al último momento alegando que ya era suficientes de bromas, que debían madurar y que no siempre podían seguir haciendo bromas. Osomatsu estaba dispuesto a hacer la broma con él o sin él, pero talvez no alcanzaría a colocar pegamento en todas las sillas y todo habría sido una pérdida de tiempo, de todas manera lo haría. Así que espero a que salieran todos los profesores del aula, tenían que preparar muchas cosas, hoy era la graduación y nada podía salir mal, una vez abandonado el último de los maestros, entro sigilosamente y puso en marcha su plan, pero cuando estaba de lo más entretenido; pudo escuchar como la puerta era abierta.

Pensó que era el fin, que lo habían descubierto, más a quien entro era un gran alivio para él. - ¿Eh?, Aniki, ¿qué es lo que haces aquí?, se supone que debemos estar en los salones preparándonos para la graduacióndecía sin más Karamatsu

. Mira quien habla, ¿qué se supone que haces acá… eh?—respondía un tanto nervioso Oso, recuperándose aun del susto que le había dado su hermano, pudo observar cómo es que se acercaba para ver lo que estaba haciendo, ignorando su pregunta anterior. - ¡estas echando pegamento en las sillas de los profesores!…. ¡Genial! ¿Quieres que te ayude?…. bu-bueno si es que quieresse podia notar a Karamatsu algo nervioso, ya que nunca lo integraban mucho a las bromas por ser el más tranquilo y nervioso de todos, ya que se preocupaba mucho por las consecuencias que tendría dicha broma y el castigo que le podían imponer a sus hermanos.

- ¿Enserio? Pues clarorespondía entusiasmado Osomatsu… talvez el día no iba a ser un fracaso totalmente.

Entre ambos hermanos terminaron mucho antes de lo que tenía planeado el mayor, estaban orgullosos de su logro y cuando estaban dispuesto a irse, escucharon pasos afuera del aula, asustados empezaron entrar en pánico, más que nada Karamatsu, Osomatsu dijo que debían aprovechar su tamaño así que se escondieron en unos de los casilleros de los maestro, esperando a que su no-invitado se marchara, más al parecer no contaban con mucha suerte, ya que el maestro, una vez dentro del aula se iba acercando a los casilleros. Osomatsu pudo entonces reconocer quien era el "arruina planes", nada más y nada menos que Akira-sensei, el maestro odiado de Osomatsu… el odio entre ambos era mutuo, cualquier cosa que ocurriese en la escuela, por minúscula que fuera era culpa de Osomatsu, por ende, este era el blanco de la mayoría de las bromas del mayor. Pero ahora, si los atrapaba seria el fin de Osomatsu, según él, y con eso empezó a darle un pequeño ataque de pánico.

No… porque ahora… será mi fin, mamá me castigara hasta que cumpla los treinta- decía entrecortado el mayor de los ninis, todo producto del pánico de ser descubiertos.

oye… aniki… baja la voz o nos oirá… ¡rayos!, ya puso su vista hacia aquí, que bajes la vozdecía Karamatsu, pero nada, Osomatsu no se quedaba tranquilo, pudo observar como el sensei se dirigía en dirección a ellos, por los pequeños sonidos que emitía su hermano, así que no tuvo más opción que aplicar el hechizo que le habían enseñado las niñas del salón de al lado. Así que solo se acercó un poco más a Osomatsu, y sin más sello sus labios juntos con los suyos.

Osomatsu no podía creer lo que estaba pasando, tanto así que abrió los ojos como dos platos, en el momento que sintió que poseían su boca se quedó más quieto que una momia, no podía creer que uno de sus hermanos lo estaba besando, pero lo que más le sorprendía es que no le molestaba en absoluto, más bien lo estaba disfrutando.

Fin del flashback

-quien creería que ese simple beso…. Sería el causante de mi tormento…. Así que… dime Kara, ¿te harás responsable?—dijo observando el rostro durmiente de su hermano.


N/A: Aclaro que el tema del hechizo es lo mismo que en Junjou Romantica, perteneciente a Shingiku Nakamura, cuando Usami le dio el beso a Hiroki cuando eran unos nenes :v.

Y Mask Jack Palacios agradezco los consejos, tratare de implementarlos en los próximos capítulos, ya que soy nueva en esto de escribir historias :)