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Rule number four,
gotta be looking pure
Kissing goodbye at the door,
and leave him wanting more

Regla número cuatro, tenía que lucir pura. Así lo hacía siempre, trataba de verse pura e inocente cuando en realidad era todo lo contrario, como ahora que miraba de forma tierna a Hermione desde su asiento.

La chica lo notó, y no sabía qué pensar, pero le gustó de cierta forma. Había comenzado a tener atención constante de esa chica desde el día que hablaron, por ello siempre le devolvía la mirada y trataba de estar un rato a solas, ósea sin las amigas, sequito y fanáticos de a rubia, que había comenzado a tener desde el día que llegó.

Día 23 de Noviembre a la noche

Así fue cómo los días pasaron y las pruebas del Torneo empezaron, y no podían tener tanto tiempo entre ellas, pero así no lo hicieron. Aunque por suerte a Hermione se le ocurrió una buena idea para poder pasar más tiempo juntas.

Le ayudaba a practicar hechizos cuando no estaba en la biblioteca ayudando a Harry. Pero como no lo hacía todos los días pasaba mayor parte del tiempo con ella. Así aprendió varios hechizos nuevos que sabía la otra por ser mayor, y la rubia también porque Hermione leía y aprendía de una todo lo que veía allí.

Así estudiaron mucho y de paso le hizo compañía para que sus nervios por la primera prueba que era mañana no le haga tan mal como podría hacerlo.

—Tranquila, ya casi te sale, mira es así—Y Hermione hizo explotar una pared que la Sala de Menesteres hizo solo para ellas.

—Claro…lo intentaré—Estaba algo ansiosa, su estomago le daba vueltas, aunque no sabía si era por eso o por estar con Hermione que tenía ese efecto. Así lo primero que hizo fue conjurarlo, lo que no previo fue que la varita se moviera por la fuerza del hechizo y diera al lado de Hermione, quien cayó de lado tres metros a la izquierda.

—… ¡Oh mon Dieu, je ne peux pas croire, suis un idiot!—Cuando se asustaba, enojaba o sentía alguna emoción fuerte no podía ocultar su Francés y le salía sin pensarlo.

Corrió hacía ella y la tomó con cuidado de los hombros sentándola.

—Estoy bien, vaya, bien hecho, te doy un diez—Decía pero su labio partido y costado sangrante le contradecía, tenía la ropa toda rasgada y llena de polvo

—Sí, claro, solo mírate estas un desastre—Y le ayudó a pararse— Eso sí, nunca más lo haré cuando esté a tu lado, no quiero que se repita

Hermione río, le pareció completamente adorable su preocupación.

—Está bien, me parece justo

Y así le ofreció, o más bien obligó a que la chica se dejase curar por ella. Así conjuró unas vendas y otras cosas para curarle.

Primero le desinfectó, cosa que le hizo hacer una mueca de incomodidad, a la cual Fleur tomó como tierna y le dio un beso en la mejilla para que se relaje, y lo hizo instantáneamente pero se sonrojó. Luego cerró las peores heridas, les puso una crema, con la cual hizo suspirar a Hermione por el tacto y le vendó.

— travaux achevés—susurró en su oído con suavidad, era algo completamente sexy cuando lo hacía y aun más le daba estremecimientos por eso. Adoraba cuando hablaba en su idioma natal.

—Me gusta que hables Francés—Y tan pronto como lo dijo se dio cuenta de lo que significó, se sonrojó y sorprendió a la otra con las palabras—Digo,…me gustaría que un día de estos, cuando todo termine me enseñes algo de Francés—Ahora lo comentó más tímidamente.

—Claro, como quieras, será un placer—Le miró divertida—Aunque debo advertirte que nunca hice de profesora

—Serás una genial, puedo verlo venir

—Gracias

Día 24 Noviembre, Torneo de los Tres Magos

La primera prueba era hoy, y Fleur estaba de los nervios, iba y venía de allí para allá, Hermione comenzaba a marearse, y de no haberla conocido antes ella no se lo creería.

—Vamos, cálmate Fleur, me hacer querer vomitar de tantas vueltas

—Tan delicado de tu parte—Dijo la otra sin dejar de moverse

—Lo siento, pero es cierto—Admitió y la otra seguía aún, cosa que comenzó a molestarle así que la tomó y frenó—Hey…sabes que te irá bien, porque si hay alguien que practicó muy duro fuiste tú, así que no te pongas tan nerviosa, tú puedes con esto—Sonrió.

Eran esos momentos donde Fleur quería besarle, en los que era así de amable y buena con ella. Normalmente se sentiría merecedora de ello, pero con ella era diferente se sentía algo cohibida, así que solo le devolvía la sonrisa y procuraba ocultar su sonrojo lo mejor posible, pero no sabía si eso era posible.

—P-Pero y si algo sale mal, y si me toca algo muy difícil, y si—Y continuó con esa cosa insana, mientras que su pie comenzó a moverse rápidamente.

Hermione podía ver venir en que terminaría eso si no lo detenía

—No es…—Pero fue rápidamente interrumpida.

—No, Hermione puede que me toque un Dragón terriblemente peligroso y no sabré qué hacer, ni cómo salir de eso, y si a lo mejor me toca—Continuó y Continuó. A Hermione comenzaba a creceré un dolor de cabeza, así que antes de seguir escuchándole se puso en un mejor plan.

Tomó a la rubia por los hombros y cuando la mirada estuvo atenta a ella sin dejar de hablar, aprovechó y le besó.

Era un beso rápido, algo apasionado pero lleno de ganas, porque aunque ninguna lo admitiera era algo que querían hacer desde que hablaron por primera vez en la biblioteca, pero fue tan sorpresivo que por suerte tuvo tiempo de abrirle la boca para que la lengua de la castaña pasara.

Tan voraz, y lleno de ganas que quedaron jadeantes al separarse por aire.

Sin darse cuenta las manos de Fleur se quedaron alrededor de su cuello y las de Hermione en su cintura, era algo sexy de ver.

—Wow…—Suspiró Fleur aún con los ojos cerrados, pero no llegó a recibir una respuesta que la chica se alejó bruscamente— ¿Qué pasa ma chérie?—La emoción que le causó el beso, y al latir tan fuerte su corazón, no pudo evitar su Francés.

—Y-Yo…tengo que irme—Y antes de le dijera que no lo haga la chica volteó y salió corriendo a una velocidad que la Snitch daría pena de ser comparada con ella.

—No te vayas…—Dijo al aire con la mano alzada— Merde…—Llevó esa mano a su frente en signo de frustración, ¿Qué haría ahora?

Fue Hermione quien la besó y salió dejándole con ganas de más, se suponía que eso tenía que hacer ella. Pero no fue así, por lo que las cosas se fueron problematizando, sabía que eso pasaría, pero no esperaba que fuera tan rápido.