14º En los dominios del Conde
Una vez estuvo todo preparado, Jasper dio la orden de emprender la marcha, tenía un plan en mente, y pensaba llevarlo a cabo para asegurar la felicidad de su princesa. Primero caminaba el séquito de la princesa y tras ellos la guardia, con Jasper a la cabeza de todos ellos.
Tras dos semanas de viaje, llegando a los terrenos que separaban Thunder de Eredian, Jasper ordenó un alto, viendo que caía la noche. Los guardias prepararon el campamento, y en ese momento, Jasper decidió que era el momento de llevar a cabo su plan, así que cogió a Rosalie y a Paul, su amigo sacerdote, y se reunió con ellos en su tienda privada.
-Necesito vuestra ayuda- Les comunicó- En cuanto lleguemos a Thunder y vean que la princesa no está, me temo que no dudarán en ir a buscarla, y en caso de que la encuentren, deberemos tener al máximo número de aliados posibles.
-¿Qué tienes en mente Jasper?
-He escrito estas cartas- Se las mostró- Y necesito que vosotros la llevéis a un destinatario concreto- Los dos lo miraron sin comprender- Rosalie deberá llevarle la carta al rey William, y Paul al rey Jacob.
-¿Qué pone en las cartas Jasper?
-En ellas explico lo acontecido con la princesa, la más absoluta verdad, y también les expreso mis sospechas de lo que el conde Masen pretende hacer tras la boda- Les informó- Mi intención es que ambos reyes se unan para defender a la princesa y la seguridad de sus reinos.
-Con todos mis respetos Jasper, ¿por qué crees que el rey Jacob me va a atender o va a acceder a lo que le pongas?
-Querido amigo, el rey Jacob lleva tiempo enemistado con el reino de Thunder, pero se ha mantenido al margen porque los soldados de Thunder no han atacado por el momento- Les explicó- Sé de buena tinta que el rey Jacob tiene en mucha estima a Carlisle Cullen y a su familia, espero sinceramente que al ser conocedor de toda la historia, se decante por intervenir a nuestro favor.
-¿Y crees que el rey Wiliam aceptará lo que ha hecho la princesa?
-Viendo que ya no puede hacer nada por evitarlo, yo creo que comprenderá que es su única solución- Le dijo, intentando calmarla- Debéis partir en cuanto todos duerman, yo haré la primera guardia para dejaros el paso, no os demoréis, cuanto antes marchéis antes sabremos si la princesa necesita ser informada o podemos dejarla al margen durante un tiempo.
A pesar de no estar muy convencidos con el plan de Jasper, los dos accedieron a partir esa misma noche e informar a los dos soberanos de la situación.
Los dos partieron como habían acordado, tenían bastantes jornadas de viaje, aunque no se detuvieran demasiado y fueran más rápidos por viajar solos, era mucha distancia, entre uno y dos meses de viaje.
Jasper alargó su viaje todo lo que pudo, dio rodeos larguísimos, hizo más paradas de las que correspondía, dándoles así el máximo tiempo posible a Rosalie y Paul para que llevaran sus cartas. Pero tras un mes de viaje, no pudo hacer otra cosa que aparecer ante el conde Masen.
-Buenos días, conde Masen, soy Jasper, jefe de la guardia de su majestad, la princesa Isabella de Carmody.
-¡Ya era hora!- Se quejó el hijo del conde- ¡Hace semanas que esperamos vuestra llegada!
-Lamentamos la tardanza, pero son muchos hombres los que vienen y es difícil movilizarlos a todos de manera segura.
-Tiene razón capitán- Concordó el conde- ¿Y dónde está la princesa? Estamos deseosos de conocerla.
-¿Es qué no ha llegado aún?
-¿Qué queréis decir?- Preguntó el conde, mirándolo con la mirada sombría- La princesa tenía que venir con vos y sus hombres.
-Y así era en un principio, milord, pero hace algunas semanas, cuando entrábamos en el reino de Thunder, la princesa mostró su ansiedad por venir a conoceros, y me pidió que unos hombres la acompañaran para que pudiera adelantarse ella al resto.
-¿Queréis decir que la princesa tenía que haber llegado antes que vosotros?
-Así es, milord- Le aseguró Jasper- Si no ha llegado es que algo le ha sucedido en el camino que hay entre la frontera de Eredian y vuestro palacio.
-¡Maldición!- El conde se puso en pie y llamó a sus guardias- ¡Peinad todo el reino, encontrad a la princesa y a quien la haya retenido! ¡Quiero ante mí a los culpables cuanto antes!
-Si mis hombres pueden ser de ayuda, no dudéis en hacédmelo saber, colaboraremos en cualquier cosa que ayude a salvar a la princesa Isabella.
-Vos y vuestros hombres ya habéis demostrado vuestra valía- Dijo con desprecio- Es hora de que lo hagan mis hombres.
Jasper fue hasta los aposentos destinados a sus hombres, en ellos, todos los soldados esperaban que él les explicara que sucedía. A ninguno le había pasado desapercibido que la princesa no viajaba con ellos, y aunque todos eran fieles a su señora, no podían sentirse inseguros y preocupados.
-Acabo de estar con el conde Masen y su hijo- Les informó a sus hombres- Sé que todos vosotros sabéis que la princesa no viajaba con nosotros, y debo pediros total silencio si queréis que os cuente lo que ocurre, si hay alguno que no pueda guardar silencio ante los hombres del conde que se marche de inmediato- Todos los hombres permanecieron en silencio, en su misma posición- Bien, estoy orgulloso de vosotros- Todos los soldados sonrieron satisfechos- Todos sois conocedores de la tiranía de este reino, y no creo que alguno de vosotros apoyara la decisión de su majestad, el rey William, de desposar a la princesa con el hijo del conde Masen- Todos dijeron un "NO" como respuesta- Pues bien, la princesa ha decidido que en lugar de obedecer a su padre y condenar al reino era mejor seguir su corazón- Les explicó- La princesa se ha casado en secreto y ha huido para salvar su vida, y es nuestro deber conseguir que el conde y sus hombres no descubran a su alteza, y a la vez, asegurarnos de que no corre en peligro nuestro reino.
Todos aplaudieron, emocionados y contentos de que su princesa hubiera hecho aquella acción tan valiente, nadie se había atrevido a contradecir al rey William y a desafiar al conde Masen, y todos ellos estaban dispuestos a morir por su princesa y por la resistencia al reino al que tanto temían.
De esa forma, mientras los soldados del conde buscaban a la princesa por todos los lugares del reino de Thunder, llegando a matar incluso a algunos condes y duques por creer que estaba en su poder, los soldados de Carmody colocaban pistas falsas.
Pero a pesar de los esfuerzos de los soldados, el conde Masen y su hijo llegaron a una conclusión, si tras un mes de búsqueda no había rastro de ella, la princesa tenía que estar en las afueras del reino de Eredian.
De esa forma, el conde y su hijo, junto a los condes que lo apoyaban, prepararon un séquito y emprendieron la marcha hacia Eredian, y aprovecharían el viaje para hacerse con ese reino. A pesar de no haber informado a Jasper y a sus hombres del viaje y del motivo, los hombres de Jasper habían estado alerta, espiando todo lo que hacían y decían el conde y sus hombres, y por ello, habían podido adelantarse a sus movimientos, enviando a la mitad de los hombres por delante, para informar al rey de Eredian y al de Carmody, esperando que ambos reyes se unieran para vencer al tirano enemigo que tenían en común.
Hola a todos, aquí tenéis el siguiente capítulo.
Se que no han salido ni Edward ni Bella, ni Carlisle y Esme, pero aunque la historia sea de ellos, no tienen porque salir en todos los capítulos, a veces, para poder explicar bien la historia es necesario contar cosas del resto de personajes.
En el próximo capítulo sacaré a los dos reyes y como reaccionan ante las cartas de Jasper.
Por si alguno tiene dudas de cuanto a transcurrido (se que ha quedado un poco raro el tiempo en este capítulo), han pasado alrededor de 3 meses desde la boda de Bella y Edward.
Espero que os haya gustado, nos leemos pronto
