Advertencia: En este capítulo se hará mención del tema de la "homofobia"...
Cerca de dos horas estuvieron platicando los hermanos con "Osoko", Karamatsu aun no salía del asombro, de verdad creyeron que era una chica, no podía creer que aún no se dieran cuenta, considerando el parecido de sus rostros… pero aun así no importaba, todo estaba saliendo bien… si no fuera por cierto hermano menor que le dedicaba una mirada de odio.
Ichimatsu no podía creer que el mayor de ellos hiciera todo esto para ocultar su relación, tan grande era su amor por el idiota. No quería seguir en el lugar, alegando que iría al baño salió tan rápido como le permitieron sus piernas…. No podía seguir soportándolo, no podía soportar que le restregaran su amor en la cara, que ellos eran felices, que Osomatsu era feliz por haber hecho lo que él nunca pudo.
Desde hace tiempo pudo notar que sus sentimientos eran diferentes por cierto hermano mayor, que sobrepasa lo de fraternal, más nunca pudo revelar lo que sentía realmente, ya que debía cuidar de cierta imagen, aparentando ser el frio de la familia, el antisocial, una basura comestible, nunca le fue sencillo demostrar sus emociones.
Sus demás hermanos pensaban que el segundo no era de su total agrado, pero, agradecía que Karamatsu fuera tan insistente en acercársele. Pero con el trascurso del tiempo esta insistencia fue desapareciendo, Karamatsu salía y no volvía hasta altas horas de la noche, en ocasiones se llevaba una buena reprimenda de parte de sus padres, debía reconocer que eso lo hacía feliz, pero al mismo tiempo pudo notar que Osomatsu comenzaba a actuar diferente, aunque lograba disimularlo bien.
Un día como cualquier otro se encontraba en el tejado del hogar acariciando a los gatos de siempre, prácticamente se había pasado todo el día en el lugar, cuando ya vio que era hora de cenar se dispuso a bajar, más unos leves sollozos lo detuvieron… provenían del cuarto que compartía con sus hermanos, con cuidado trato de asomarse por la ventana para saber a quién le pertenecían esos lamentos, más se sorprendió al encontrar al de sudadera roja tumbado en el suelo, sujetando con fuerza una llamativa chaqueta de cuero.
El de morado no tardó mucho en reconocer que dicha chaqueta pertenecía al más doloroso de ellos, pero la duda comenzó a surgir en él… "¿Qué hace Osomatsu-nissan con la chaqueta de Kusomatsu?... ¿Por qué está llorando?"… se preguntaba el cuarto.
Prefirió dejar solo a su hermano y volver al tejado, sabía que más que una ayuda sería un estorbo para el mayor, aun así una idea de lo que ocurría surco por su mente… no puede ser eso, tenía que ser una broma.
Había pasado ya un buen tiempo desde que escucho a su hermano mayor, ya prácticamente había borrado ese recuerdo de su memoria, e incluso la idea que le surco en la mente en ese momento, aun así, no podia despejar sus ojos del de rojo, sentía que en cualquier momento su hermano haría una estupidez que lo haría arrepentirse de ello.
todo fue corroborado cuando recibieron la llamada de Osomatsu, desde Tokio, avisando que no volverían porque según él había conseguido un trabajo muy bueno, y Karamatsu se encontraba profundamente enamorado. La noticia fue como un balde de agua fría, lo único que pudo pensar fue en decir que ellos deberían viajar a Tokio, a comprobar si lo que dice su estúpido hermano mayor era cierto, que simplemente no se podían confiar, era de Osomatsu de quien estaban hablando.
Una vez llegado a su destino, pudo comprobar que ambos habían cambiado de actitud, el trato entre ellos era diferente, eran más cercanos, más íntimos…. Como si fueran una feliz pareja. Sus sospechas habían sido confirmadas.
Eso fue la gota que rebalsó el vaso, había encarado a Osomatsu, revelándole que él ya sabía de su relación con el doloroso, a pesar de que era una mentira, fue el de rojo que le termino por confirmar su miedo, más solo pudo darle un "consejo"
Que más le podría hacer…amenazarlo, ¿para qué?, si desde que llegaron pudo notar como el idiota andaba por la casa con cara de enamorado, y también estaba ese beso… al momento de retirarse pudo ver como el de sudadera azul le dedicaba un saludo, que simplemente ignoro. Vio cómo Karamatsu se dirigía dónde estaba Osomatsu, pudo observar como se transmitían todo el amor que se tenían a través de ese beso.
Ya no podía hacer nada, Osomatsu había realizado la jugada primero…. Tomo sus fichas y se arriesgó, por ende, gano…. Gano el corazón de Karamatsu, sabía que Kara los quería a todos por igual, más el de rojo seria su persona especial. Esa persona por la cual daría todo lo que tuviese con tal de verla feliz…. Entonces, -¿Quién soy yo, para estar en el medio?-... por más que doliera, por más que no le gustará perder…. Esta vez haría una excepción, por ellos, por sus hermanos…. Con el tiempo olvidaría a Karamatsu, debía hacerlo, su amor debía ser solo fraternal. Por más que le doliese apoyaría a sus hermanos, debía aceptar su derrota…. Talvez no era tan basura después de todo.
Con una decisión ya tomada, Ichimatsu salió del baño para dirigirse con los demás, aunque cierta persona ya lo esperaba afuera del baño – se supone que el de damas está a la izquierda— pero "Osoko" no se movía, trato de hacerse un lado para ir donde los demás pero un "lo siento" paro su andar. - ¡¿EH?!... por qué te estas disculpando….-. Porque razón lo hacía…. No tenía sentido.
– ya sabes, por lo de anoche…. En ese momento me pude dar cuenta…..lo siento, y-yo no lo s-sabia… pero…- no podía hablar, un nudo en su garganta se lo impedía…pero tenía que dejar claras ahora - pero esta vez seré egoísta y no renunciare…. ¡No renunciare a Karamatsu!—exclamaba con una voz tan firme y segura, que ni el mismo sabía que tenía.
Ichimatsu solo se dedicó a observarlo, era verdad lo podía ver en su rostro, pero aun así debía intentar una última cosa, – a pesar de que lo que hacen está mal…. Sabes lo que podría pasarle si se enteraran los demás, si llegasen a enterarse nuestros padres… sabes hay gente estúpida que repudia estas cosas e incluso ha llegado a callarlas por ser… ya sabes diferentes…. Aun así, piensas luchar—podía ver el miedo en el rostro de su hermano, sabia como infligir miedo en las personas, era su forma de sacar la verdad de las cosas.
– si… hare todo a mi alcance con tal de que Kara este bien y feliz a mi lado-. Esas fue la respuesta que necesitaba y sin más se hizo a un lado para dirigirse donde los demás, no sin antes dedicarle un "ya veremos" a Osomatsu.
Una vez con los otros Totty le pregunto que donde estaba Osoko, ya que lo había ido a buscar pero antes de contestar esta se acercó a ellos, en donde prácticamente se tira a los brazos de Karamatsu, además de decir que ya tenía que irse por tener otro compromiso, y sin más le se despide de todos además de darle un beso de despedida a su querido novio, notando la mirada de cierto hermano gatuno.
Los hermanos Matsuno decidieron que ya era hora de ir a ver el lugar donde "trabajaba" el mayor de ellos. Después de una caminata llegaron a la dirección que les había dado Osomatsu, quedando sorprendidos del lugar en donde estaban, no era nada más ni nada menos que uno de los mejores restaurantes de la cuidad y en la recepción se encontraba su querido hermano mayor recibiendo a los clientes con sus mejores sonrisas.
- chicos por aquí…. Y que les parece el lugar, lindo ¿no?, actualmente me encargo de la recepción y ubicación de las mesas de los clientes que dejaron reservación—decía con su típica sonrisa. Choromatsu no podía creer lo que estaba viendo, por fin su hermano se puso las pilas y dejo de ser un nini, siendo que fue el primero en argumentar que quería ser una carga de sus padres para siempre, más ahora le demostraba todo lo contrario.
Para Jyushimatsu era increíble el lugar y lo único que quería hacer era probar los platos que salían de cocina. Todomatsu tampoco podía creerlo, Osomatsu le gano, se suponía que el sería el primero en encontrar un trabajo digno en el cual ganará respeto, él debía ser el primero, pero a veces las cosas no salen como uno quiere.
Más Ichimatsu tampoco salía del asombro, no sabía realmente si esto era parte del engaño o era un trabajo de verdad, pero el más sorprendidos de todos era Karamatsu, se supone que hasta ayer su aniki no era más que un simple vago que ideaba como poder cubrir su relación y ahora, era recepcionista de un gran restaurant, se acercó a este para que pudiera aclararle todo de una buena vez.
-¡como lo hiciste!, ¿cómo es que tienes tan buen trabajo? —decía el segundo aun sorprendido.
-tranquilo Sakura-chan nos está ayudando, en realidad este puesto es de ella solo la estoy reemplazando por hoy... además pude llegar a un acuerdo con su jefa, sabias que ella también es una fujoshi, así que a cambio de dinero les….—no pudo seguir hablando porque Karamatsu tapo su boca, ya sabía lo iba a decir y no quería escucharlo, suficiente tenía con Sakura para que llegara otra loca y supiera de sus encuentros con Osomatsu.
Por otro lado, los hermanos decidieron que no molestarían a su hermano en el trabajo, así que se dispusieron irse a la casa, Karamatsu estaba más que feliz, todo había salido perfectamente Osomatsu y Sakura tenían todo cubierto. Pero su felicidad aumento al momento que Choromatsu le aviso que mañana regresarían a casa ya que por lo que vieron no conseguirían suerte en la cuidad, llevándose unos reclamos por parte de Jyushimatsu, alegando que apenas habían llegado.
Cabe decir que tanto Choromatsu y Todomatsu solo querían huir de ahí, no podían creer que sus hermanos mayores les hubieran ganado, es decir, son los mayores deben dar el ejemplo, pero estaban hablando de Osomatsu y Karamatsu, el mantenido más flojo de la historia y el triste doloroso… definitivamente tenían que salir adelante y lo harían en su ciudad natal, por eso no debían perder el tiempo, esto hizo que Karamatsu se relajara un poco, no es que no quisiera a sus hermanos, sino que con ellos tenían que actuar y eso no le gustaba mucho al segundo.
Por otra parte Ichimatsu estaba más que feliz, ya no tendría que soportar que le restregaran su amor en la cara, además de hacerle más fácil de olvidar al idiota de Kusomatsu.
A la mañana siguiente los mayores fueron a embarcar a sus hermanos, cada uno de ellos se despidió a su manera, más Osomatsu solo pudo dedicarle una sonrisa a Ichimatsu, sabia de sus sentimientos por Kara, obviamente no se lo conto al segundo, ya que era un tema entre ellos solamente, el cuarto solo pudo decirle que se cuidaran las espaldas, además de prometerle que cuidara del segundo, no lo iba a reconocer, pero en el fondo… muy en el fondo se preocupaba por el de sudadera azul.
Una vez ido los demás la feliz pareja se dedicó a dar un paseo, se sentía más liberados ahora que se quedarían a vivir en la ciudad.
Pasaron todo el día juntos y se estaban devolviendo a su hogar, más Osomatsu propuso que fueran caminando, ya era de noche y muy poca gente transitaban por la calles, así que decidieron ir tomados de la mano, como estaba oscuro nadie los vería, todo era perfecto... pero a veces la vida puede jugarte una mala pasada.
En el momento de cruzar la calle Karamatsu pudo notar como un auto se dirigía a ellos a gran velocidad, solo pudo reaccionar para empujar lejos a Osomatsu recibiendo todo el impacto con su cuerpo, escuchando el grito desgarrador de este -¡KARAMATSU!-.
Tirado en el frio asfalto, podía escuchar los murmullos de la gente como también los sollozos de Osomatsu, le pedía que se levantara, que no lo dejara…que la ayuda ya estaba en camino, pero no pudo seguir escuchando sus parpados le pesaban, sentía como la sangre salía de su cuerpo, debió ser un golpe muy duro, de a poco perdía la conciencia, más pudo notar que su alrededor estaba todo negro… A lo lejos podía escuchar a alguien llamándolo pero con el transcurso que pasaba el tiempo esa voz se hacía cada vez más débil, hasta dejar de escucharla.
Lejos del alboroto producto del accidente, se encontraba un hombre vestido con una capucha café, su cara era cubierta por su bufanda y una gran gorra. Desde la distancia pudo observar como el conductor del vehículo no movía ni un dedo, a lo mejor estaba muerto, quien sabe… solo le interesaba la persona tirada en el suelo, no era Osomatsu, pero no sé quejaba, con tal de verlo llorar y sufrir era una de las mejores vistas que podría tener – que gran noche, no salió como quería… pero da igual, creo que debería hacerle una pequeña visita a tu querido hermano— dicho esto se dispuso a irse del lugar.
-Nos veremos pronto Osomatsu-kun-.
N/A: Desde aquí las cosas se complicaran un poquito... :3
