POV Osomatsu
Pude ver el momento exacto que el auto te arroyaba, también el momento en como tu cabeza se azotaba contra el pavimento… todo paso tan rápido como a la vez tan lento, lo único que pude hacer fue llamarte, rogando que no me dejaras… ¿por qué?, justo cuando estábamos en nuestro mejor momento.
Tuve que dejar mis pensamientos a un lado al notar como los paramédicos te subían a la ambulancia, no me había percatado en que momento llegaron, pero tampoco me importaba, me levante para llegar a ti lo más rápido que me permitieron mis piernas. Pero ellos no dejaron subirme -¡MALDICIÓN, SOY SU HERMANO!—fue único que se me ocurrió decir, pero aun así no me lo permitieron, solo me dieron el nombre del hospital al cual te dirigías.
Una vez que te fuiste mis fuerzas me abandonaron y caí al suelo de rodillas, maldiciendo todo lo que se venía a mi mente, las lágrimas no paraban de salir de mis ojos… necesitaba desahogarme.
No sé en qué momento fue que me puse de pie para dirigirme donde el causante de todo esto… quería romperle la cara, quería matarlo. Pero había llegado tarde, el tipo yacía muerto al interior del auto, lo supe al ver como cubrían su cuerpo con una manta mientras esperaban a la policía –¡MALDICIÓN!— grite lo más fuerte que pude, el destino no dejo que me desquitara pero eso no importaba, debía dirigirme al hospital donde habían llevado a Karamatsu, tenía que estar con él.
Más tome mi teléfono y marque el número de Sakura-chan, no podía hacer esto solo, necesitaba de alguien pero no me atreví a llamar a los demás. Que le iba a decir, si hace algunas horas nos habíamos despedido…."cuida de Karamatsu"… - mierda, ¿por qué ahora recuerdo eso?-, maldecía mi mente por hacerme recordar la promesa que le hice a Ichimatsu, por dios cuando se entere seguro que me matara.
FIN DEL POV
….
Los hospitales de por si son lugares tranquilos, deben ser así para no causar molestias a las personas que se encuentran internadas en dicho establecimiento. Pero en la noche es donde uno podía sentir la verdadera tranquilidad… más en la sala de urgencias es totalmente diferente, siempre se puede escuchar una que otra queja de las personas que llegan por algún malestar, e incluso en ocasiones se puede escuchar los gritos de los médicos cuando llega un paciente de extrema gravedad, ya que deben actuar lo más rápido posible para poder estabilizarlo o en casos muy extremos, poder salvarle la vida.
Karamatsu no fue a excepción, había llegado inconsciente a urgencias, los médicos tenían que actuar rápido, el chico había perdido mucha sangre, había amortiguado todo el impacto con su cuerpo y ahora se veían las consecuencias.
Osomatsu no tardo demasiado en llegar al hospital, solo le quedaba esperar noticias sobre el estado de Karamatsu…a simple vista se podía ver que tenía uno que otro raspón, nada grave. Pasaron unos minutos cuando se le unió una joven, parecía agotada y como no, si desde que se enteró del accidente prácticamente corrió hasta el hospital, dejando en segundo plano todo lo que estaba haciendo.
Karamatsu era su amigo, más bien era su mejor amigo, con su ayuda y la de Osomatsu pudo encontrar a su hermana y sacarla de ese mundo. Ellos eran importantes para ella, debía de reconocer que al principio Osomatsu no le simpatizo mucho, talvez era por su actitud despreocupada o que en ocasiones el de mirada azulina le dedicaba más tiempo a él.
Debía decir que estaba celosa, ya que como estaba enamorada de Kara, consideraba al de rojo como su rival por la atención de este, pero todo cambio una tarde cuando el primero se le acerco con la intención de ser amigos, tenían que hacerlo, porque le gustara o no, los dos eran importantes para Karamatsu, ella como amiga y el cómo su hermano y novio… esto último se le había escapado al de rojo.
Totalmente avergonzado trato de huir del lugar pero Sakura le retuvo e insistió que le contara como era eso de "novio". Al cabo de unas horas Osomatsu ya le había contado toda la historia e incluso tuvo que contarle sobre el momento en el cual se habían entregado, ya que ella insistió en que no se saltara ningún detalle. Talvez había perdido el corazón de Karamatsu, pero ganó una gran fuente de información para su imaginación, además de desear que algún día la dejaran grabar sus encuentros.
Pero nada de eso le servía ahora, ya que uno de sus amigos se debatía entre la vida y la muerte y el otro aparentaba más un muerto viviente. Solo rogaba que el de mirada dolorosa saliera de esta, debía superar esto… debían superar esto, ellos tenían que ser felices.
Las horas transcurrían y aun no había noticias de Karamatsu, Osomatsu se había quedado dormido en el regazo de Sakura, el cansancio y el estrés habían calado muy fuerte en él y debía estar descansado por cualquier noticia que pudieran darle, mientras que ella solo acariciaba su cabeza.
A los pocos minutos se acercó un médico preguntando por familiares de Karamatsu Matsuno, tras decir esas palabras, como si hubieran sido su despertador, Osomatsu se levantó para ir a hablar con el médico, más la noticia que recibió no fue muy alentadora provocando que perdiera las fuerzas de sus piernas y callera al piso para de llorar. Sakura se le acercó para tratar de consolarlo, pero ella también quería llorar, deducía que la noticia no era muy alentadora.
Karamatsu Matsuno había entrado en coma producto del fuerte impacto que recibió y los médicos no veían posibilidades de que despertará.
Fue Sakura quien aviso a la familia de los hermanos, solo basto unas horas para llegaran exasperados queriendo respuesta, los hermanos no podían creer lo que estaba pasando hace un día su hermano mayor, el segundo mejor dicho, se despedía de ellos para comenzar su nueva vida en la cuidad de Tokio, no se esperaban que ahora estuviera en una especie de limbo.
Ichimatsu se dirigía a la habitación de Karamatsu para poder verlo, cuando Choromatsu le había comentado sobre el accidente lo primero que se le paso por la mente fue en matar al tipo, más no podía hacer nada ya que se enteró que estaba más que muerto. Al momento de entrar pudo ver cómo Osomatsu no se apartaba de su lado, de repente una inmensa ira se apodero de su cuerpo, tomando al mayor de ellos por el gorro de la sudadera, arrastrándolo hasta unos de los pasillos menos transitados del hospital estampo al primero contra la pared, juraría que escucho crujir la pared, pero eso no le importaba, quería respuestas, y las tendría aunque fuera a la mala. – dime… ¡QUE MIERDA FUE LO QUE PASO!, SE SUPONÍA QUE LO IBAS A CUIDAR… PERO MÍRALO, POSTRADO EN UNA CAMA SIN PODER MOVERSE… ¡IMBÉCIL! MIRA COMO DEJO TU GRAN AMOR A NUESTRO HERMANO…- estaba dolido, sabía perfectamente que no era culpa de su hermano… pero su enojo era mayor, pudo escuchar un leve "lo siento" de su parte pero no le importo, quería desquitarse, quería golpear a alguien… no supo en que momento su puño se movió y dio con la cara de Osomatsu.
El golpe le dejo la zona rojiza por el impacto, seguramente se volvería morada pero no le importo un nuevo puñetazo callo en la cara de su hermano, esta vez haciendo que su labio se partiera, pero aun así no se detuvo, quería desahogarse, lo necesitaba, y Osomatsu era con el único que podía hacerlo, aunque no fuera de la mejor forma. Más el primero solo se dedicó a recibir todos los golpes que le propinaba el cuarto, por alguna razón sentía que todo esto era su culpa.
Ichimatsu ya se había cansado de golpear a su hermano, a pesar de que aun tenia ira acumulada, de nada servía desquitarse con él, así que solo se fue dejando tirado en el suelo a su hermano mayor…. Se detuvo al momento de escuchar los sollozos por parte del mayor, talvez se había pasado en cuanto a los golpes e hizo llorar al mayor de ellos, pero en el fondo sabía que era mentira, Osomatsu se estaba culpando por el accidente de Karamatsu.
El cuarto de los ninis se acercó a su hermano para poder disculparse por la manera en que había reaccionado, aunque no fuera su estilo… se agacho para estar a la altura de su hermano pero fueron interrumpidos al escuchar las voces alteradas de su familia.
Como si su vida dependiera de ello, se acercaron lo más rápido que pudieron donde estaban sus hermanos, el mayor pudo notar como las lágrimas salían de sus ojos, un mal presentimiento se apodero de su pecho e inmediatamente se dirigió a la habitación de Karamatsu, pero fue detenido por algunos enfermeros que le impedían el paso.
Forcejeo con todas sus fuerzas para poder entrar y estar a su lado pero no fue hasta que Sakura se acercó a él para decirle que se calmara. Karamatsu había entrado en paro, y los médicos estaban haciendo todo lo posible para salvarlo, las esperanzas que tenia de verlo nuevamente se estaban desvaneciendo.
De un momento a otro su mundo se detuvo al oír claramente como el medico en jefe declaraba la hora de muerte…. Karamatsu Matsuno había fallecido.
No me odien por matarlo... todo el mundo lo hacía, y solo quería ser popular(?) :3
